martes, 5 de mayo de 2026

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCLXXXVI.- En esta ocasión damos inicio a la vida del bandolero Jerónimo Campos Mija, quien desde niño atravesó por senderos trágicos, empezando con el asesinato de sus padres en la Hacienda "Los Pallares de la Loma", quien ya adolescente se propone organizar la venganza....

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; hubo en la cima de la loma cercana a los límites del norte de la Hacienda "La Pampa Encantada", una pelea entre los defensores de la hacienda contra la Banda "Los Errantes", quienes pretendieron  asaltar a la finca y como consecuencia de esta trágica pelea, donde murieron todos los asaltantes; pero, también murieron 3 valerosos peones, quienes como vigilantes enfrentaron a los facinerosos, fue un duro golpe para la hacienda, paulatinamente llegó la paz y tranquilidad; motivo que permitió hacer un largo viaje de Erasmo Huamán e Irma a la ciudad de Cariamanga, Ecuador,  donde contrajeron matrimonio religioso, pasaron los años, los hacendados ya ancianos entregaron la hacienda a Erasmo Huamán, el matrimonio tuvo 3 hijos; el otro caporal Florián se jubiló, y nunca más hubo asaltos contra la hacienda.... sigamos la historia...............


Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI.



Este es el símbolo de  la Marca Perú, que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia; la Hacienda "La Pampa Encantada", prosperó tanto gracias al trabajo de Erasmo Huamán y su esposa Irma; que al jubilarse Florián, el hacendado Erasmo Huamán, ascendió a su amigo Irenio Campos, quien era su brazo derecho en los éxitos de la producción ganadera y lo convirtió en su caporal, nombramiento que fue aprobado por los ancianos hacendados, quienes más envejecidos se dedicaron a cuidar y minar a los nietos.
La Hacienda "La Pampa encantada", tuvo excelente bonanza, que se dio el lujo de dar 2 sacas de reses al año, que esta vez fueron dirigidas y supervisadas directamente por el nuevo hacendado Erasmo Huamán, que dio un vuelco en la historia, ya que él, fue un bandolero y asaltante de haciendas, que gracias a una luz de bendiciones, cambio su tormentosa vida convirtiéndose en un hombre del bien y un próspero hacendado; por su puesto, el cambio no fue fácil, antes fue sometido a duras pruebas por el acoso de otros bandoleros y que con facilidad se pudo unir a ellos y asaltar a la hacienda donde empezó a trabajar; pero, él ya había decidido abandonar esa vida errante y malvada y triunfó.
Ahora, damos inicio a la historia del bandolero Jerónimo Campos Mija, quien fue el único hijo de un matrimonio de jornaleros de la próspera Hacienda "Los Pallares de la Loma", un curioso nombre, tal vez por que la casa hacienda fue construida en un lugar alto y en efecto esta finca que era agrícola, abundaba la producción de pallares entre otros productos.
La administración de la hacienda, cuyo encargado era  un hombre fornido y de talla muy alta de 1.99 mts., los trabajadores lo conocía como: "El Platanazo", que hacía honor a su accionar como un individuo cruel y despiadado explotando a los trabajadores, quienes realizaban sus jornadas de trabajo desde las 060:00 horas de la mañana hasta las 18:00 horas de la tarde (trabajo de 6 a 6 o sea 12 horas diarias), solamente interrumpido al medio día para comer un deficiente almuerzo, y que consistía en un mate lleno de sopa de maíz molido con pallares y esta comida se conocía como: "La Paila", ya que se usaban estas vasijas de metal para el cocimiento de las comidas.
Tanta explotación laboral, contra los jornaleros, quienes no se podían quejar ante nadie, ya que las autoridades eran amigos y hasta familiares de los hacendados, tal como el hacendado Humberto de la Romaña Juárez, quien era casado con doña Antonieta de la Hoz, nombres compuestos de los integrantes de la rancia sociedad y dueños de la Hacienda "Los Pallares de la Loma".
Estamos en el año 1,910, ya habían pasado 10 años del inicio del nuevo siglo; la Hacienda "Los Pallares de la Loma", era un gigantesco predio, bajo el mando de 6 caporales, quienes con chicotes en mano castigaban con crueldad, si encontraban un trabajador que se tomaba un descanso por el duro trabajo, que no lo hacía por ser un haragán sino por el cansancio de la jornada; pues, ningún peón podía parar, durante su jornada laboral.
Eran tiempos, que los gobiernos del poder eran dominados por los gamonales dueños de los mejores terrenos agrícolas, rodeados de una masa de gente "sin tierras", personas hambrientas que no tenían otra opción de subsistencia que convertirse en jornaleros con sus miserables salarios y que apenas vivián con la miseria de sus familias.
Ante tanta injusticia, hubo una familia que planeó una protesta, ellos fueron: don Hipólito Campos, junto a su esposa Casimira Mija, quienes invitaron a su casa a una reunión nocturna a todos los compañeros para organizarse y todos unidos pedir al terrateniente mejores condiciones de vida laboral y mejorar el salario del jornalero, el grupo de trabajadores eran 40 personas; pero, asistieron 38, dos de ellos no asistieron, por que eran "soplones" del caporal que sus compañeros lo desconocían a estos enemigos potenciales dentro de ellos mismos..
La reunión se realizó casi en silencio y sin luz, ellos hablaban en voz muy baja para no crear sospechas; pero, los soplones avisaron al caporal sobre la reunión en casa de los Campos Mija, que duró hasta la madrugada y se acordó hacer un paro para no salir a trabajar el siguiente día y todos se reunirán a inmediaciones  de la casa hacienda, para obligar al encargado que los escuche y todos estuvieron de acuerdo, por lo que,  regresaron a sus chozas para descansar el resto de la madrugada.
Pero, recordando a los peones que no asistieron a la reunión, estos fueron a la casa del caporal y le avisaron que sus compañeros se revelarán contra la hacienda y mañana no trabajarán y que están reunidos en la choza de Hipólito Campos.
El caporal, Pancracio "El malo", tal como lo conocían los jornaleros, notificado que se revelaron sus peones, con los mismos soplones, organizó el castigo, esa misma noche:  los tres armados con machetes filudos, fueron hasta la casa de los Campos Mija, quienes al llegar hasta las inmediaciones, se dieron cuenta que era mucha gente por lo que decidieron esperar y esconderse hasta que salgan los peones y castigar sólo al dueño de la choza.
En la madrugada, tal como se acordó, todos los amigos ya habían salido, con la cancha libre llegaron los vengadores y castigadores; pero, el hijo al sentir que iban atacar a sus padres, se bajó de la cama y se tiró tumbado debajo y al rincón; ahora el caporal Pancracio "El malo", entró por la fuerza a la choza tirando al suelo la endeble puerta, seguido por sus dos soplones sorprendiendo a los dueños acostados, los atacantes con los machetes desenvainados, atacaron con tanta crueldad que descuartizaron los cuerpos, fue una matanza sanguinaria; pero, no se dieron cuenta del hijo o no lo reconocieron, que estaba debajo de la cama; este infeliz y desgraciado niño escuchó todos los machetazos que mataron a sus padres.
El niño Jerónimo, con tan sólo 10 años de edad se quedó huérfano y temiendo que pronto regresarían por él, se vistió doble con su andrajosa ropita y huyó con destino a la casa de una tía, que vivía muy lejos era un día completo de camino, que al llegar relató todo el trágico final de sus padres; la tía Emiliana, no podía hacer mucho contra el poder de los gamonales, acogió al sobrino huérfano para criarlo con sus escasos recursos económicos.
Pasaron 5 largos años, ya el niño Jerónimo Campos Mija, frisaba los 15 años de edad, quien había jurado venganza contra los que mataron a sus padres; y como era un líder nato, organizó un grupo de muchachos de su misma edad y los entrenó junto a él, en el uso de los machetes peleando y defendiéndose contra un grupo rival de la zona y que finalmente los vencieron, sin ninguna muerte entre rivales de ambos bandos.
Jerónimo Campos Mija, se dio cuenta que su presencia atraía a la gente, por lo que reunió a los compañeros de su grupo y a los contrarios quienes también eran amigos, sólo que se volvían "contrarios" (enemigos), por cuestión del juego de peleas.
Jerónimo Campos Mija, con su poder de líder, logró reunir un grupo de 8 muchachos y les propuso:
--- Amigos, tengo una venganza pendiente contra el caporal Pancracio "El malo", quien trabaja en la Hacienda "Los Pallares de la Loma", ese individuo junto con unos peones asesinaron a mis padres en una madrugada, Yo me salvé por que me escondí debajo de la cama, mis padres antes de morir, sufrieron machetazos, mi madre moribunda les imploraba que les dejen con vida y con un machetazo le cercenaron la cabeza, ella murió sobre la cama y las frazadas quedaron colgando chorreando la sangre y mi padre en el suelo le cortaron los brazos y las piernas y todavía vivo le preguntaban cuáles son los otros peones rebeldes, fue una masacre que pide venganza y ustedes me ayudarán.
A los 15 años de edad en plena pubertad, todo adolescente le encantan las aventuras y los demás después de escucharlo aceptaron acompañar a Jerónimo Campos Mija.......
Continuaremos....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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