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domingo, 11 de mayo de 2014

DÍA DE LA MADRE : Doña Domitila Liviapoma dio su vida para salvar la de su hija Nérida, una acción venturosa que nos hace sollozar.......

Hola amigos:  VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., en una calle detrás del Templo Religioso en honor al Señor  Crucificado y la Virgen de la Misericordia en la Ciudad de Cunante, vivía una familia compuesta  por cinco miembros: Don  Sebastián Paúcar, el esposo de 48 años de edad; Doña Domitila Liviapoma, era la esposa; y los hijos: Teodoro (19 años de edad), Rosenda (22 años); y Nérida (15 años de edad).
Esta familia es muy unida; pero por razones económicas, van abandonar la casa Don Sebastián, quien de sus 48 años edad, 26 los ha compartido haber vivido en matrimonio; nunca se ha ausentado, salvo raras excepciones o por razones familiares; pero esta vez viaje a otra ciudad en busca de trabajo y lo hará justo con su hijo Teodoro

Aquí en la  imagen observamos una pintura de doña Domitila Liviapoma en momentos trágicos de su vida, se enteró que su hija Nérida se encontraba muy grande en el hospital de la Ciudad. Imagen: Archivos  del blog..

El día que viajaron ( un viernes al principio del Otoño), la casa se convirtió en un "mar de Lágrimas" y después de los abrazos de despedida partieron rumbo a Pacaipampa, nos preguntamos:
¿Por qué a ese pueblo?
Por que allí vivía un acaudalado comerciante  llamado Polinario, quien era era hermano de madre de Don Sebastián Paúcar, en aquellos tiempos no había carretera directa a Pacaipampa, se tenía que viajar en carro hasta Paimas ubicado la ceja de costa, pero si aquí no había carro se viajaba hasta Las Lomas y desde allí se continuaba a Pacaipampa.
La crisis económica que afectaba a la familia de Don Sebastián Paúcar, comenzó cuando perdió una gran cantidad de ganado vacuno (las muertes superaron las 100 reses) atacadas por la fiebre aftosa, tal era la pérdida que constituía toda la fortuna que tenía esta familia y justamente para reiniciar la cría(restablecer la manada) tomaba mucho tiempo y dinero, y don Polinario disponía de grandes extensiones de terrenos y nadie quien le ayude.
Entonces, tomó una decisión que era mejor invitar a la familia por espacio de un tiempo de unos tres a cuatro años, que les permitirá reunir el dinero suficiente y comprar un lote de 15 a50 vaconas en edad de reproducción y así conseguir el repoblamiento de su ganado vacuno.
Doña Domitila Liviapoma, se quedó con unos centavos para atender las apremiantes necesidades para unos días; ella sugirió a dos hijas a tocar las puertas de familias pudientes y ofrezcan sus servicios como empleadas domésticas; tal situación era inaceptable para Rosenda, quien se había criado con holgura económica vendiendo la leche y los quesos de la ganadería que ya no existía.
En cambio, la niña Nérida a sus 15 años quería tener nuevas experiencias y aceptó de inmediato la sugerencia de su madre.
Tomó las cosas muy en serio, Nérida, al día siguiente se levantó temprano, tomó un baño, se puso un vestido que aún estaba casi nuevo, ella misma lustró sus zapatos, tomó su desayuno con un par de panes (solos) y remojó la garganta con una taza de agua de culén, en es mismo instante Rosenda sumida en su depresión de verse muy pobre, siguió en la cama.
Nérida, comenzó a caminar y se dirigió al barrio de las familias pudientes  y haciendo un juego de la suerte con sus dedos de mano izquierda, tocó una puerta de una residencia muy elegante, de inmediato le abrió el mayordomo, quien vestido elegantemente con uniforme tipo frac y con corbata de lazo (michi) el mismo preguntó:
--- ¿Qué deseas joven mujer, o mejor dicho muchacha?
Nérida, sin dejarse impresionar, le contestó:
--- Deseo trabajar como mucama en esta casa y creo que usted me ayudará.
El mayordomo, algo sorprendido por la respuesta de la joven mujer, le replicó:
--- Por que estás tan segura, que te ayudaré, ni siquiera te conozco; además, eres una niña, aquí necesitamos mujeres de mayor edad.
Y sin agregar más comentarios le cerró la puerta
Pero, Nérida no era de esas chicas que rápido se rinden, volvió a tocar la puerta con todas sus fuerzas y de nuevo le abrió el mal humorado mayordomo y esta vez dijo:
--- ¡¡¡ Niña no seas tan insolente !!! para ti no hay trabajo, o tal vez si te aceptaría si viene tu madre asumiendo la responsabilidad por tu persona.
Nérida, en un arranque de osadía, cogió la mano del colérico anfitrión y se la besó diciéndole:
--- Amigo mío, necesito trabajar, mi madre está sufriendo por falta de la comida y mi padre ha viajado sin dejar dinero para la alimentación.
El mayordomo, repentinamente cambió de parecer y  pensó como un hombre, aprovechando la necesidad  de la hembra y le dijo:
--- Escúchame jovencita, los señores dueños de casa han viajado y no tengo ningún cuarto disponible hasta le próximo lunes; podría ayudarte para que lleves una canasta de comestibles a tu familia, y te doy el trabajo que quieres, pero tendrás que dormir en mi cuarto, hasta que lleguen los patrones.
Nérida, sin medir las consecuencias aceptó de oferta del mayordomo y le volvió a besar y esta vez fue en la cara; algo que crispó los ánimos del hombre, que de inmediato fue a la despensa que estaba repleta de alimentos, llenó el cesto y le entregó a la joven, diciéndole:
--- Tienes que llevar esta canasta a tu casa y traes tu ropa metida en este cesto vacío para que empieces a trabajar hoy mismo; avisa a tu familia que trabajarás como ayudante de cocina.
Nérida, agradecida por la atención del mayordomo quiso besarlo de nuevo pero se detuvo y agradeció así:
--- Muchas gracias señor por todo lo que está haciendo por mi familia, yo trabajaré para pagar esta canasta y ganar un sueldo que me  permita ver alegre a mi madre.
La flamante empleada doméstica, salió de la residencia con la canasta llena que pesaba mucho y apenas la podía mover y para suerte de ella, pasaba por allí un jinete, que era su vecino, quien al verla con la carga la subió al anca del caballo y cargó con la canasta, la niña llegó a su casa y sorprendió a su mamá y a su hermana Rosenda, trayéndoles mucha comida y les narró que encontró trabajo y que su madre le aliste su ropa y la llene en la canasta, por que tiene que  regresar de inmediato.
Su madre, reaccionó como su protectora haciéndole preguntas y la razón de tanta generosidad de personas desconocidas, pero la niña le aseguró que el empleado de la residencia le enviaba esa canasta hasta el próximo lunes que ella será aceptada como empleada doméstica.
Pero, que tenía que empezar desde hoy para familiarizarse y estar apta el día que la presenten a los patrones y como la comida fue bien recibida con el dolor en su corazón, Doña Domitila no tuvo otra alternativa que aceptar que su pequeña niña vaya a trabajar para mantener la casa.
Nérida, con la poca ropa que tenía regresó a la residencia, tocó la puerta y el dadivoso mayordomo la recibió como si fuese su padre, la llevó a su dormitorio,a cambiarse de ropa, se cuidó de guardar las apariencias y cuando ella estuvo lista, la llevó a la cocina, le enseñó lo que tenía que hacer, sabiendo que una niña de 15 años aún no sabe cocinar, por su puesto eso no era necesario ni le interesaba por que él,  tenía otros planes con la niña.
Nérida, aceptó ese trabajo, por su madre que la veía sufrir y que no tenía casi nada para parar la olla; su hermana  Rosenda pensando en el pasado no hacía nada para superar la apremiante situación y por esas razones asumió la responsabilidad de trabajar, por su puesto ella era una niña virgen y demasiado inocente como para  descifrar las verdaderas intenciones del mayordomo.
Llegó la noche, el mayordomo indicó a Nérida que se cambie de ropa, para luego ir a dormir y le sugirió que lo haga en el baño y él, se retiró para dar confianza a la niña, cuando llegó la hora de dormir ella se acostó en la cama pensando que el hombre dormiría en otro lugar, pero no fue así, él se acostó al otro lado de la misma cama, la niña le reclamó que nunca había dormido con hombres y él, la consoló que no se preocupe que nada le pasará.
Pasaron varios minutos y Nérida se durmió, justo lo que deseaba el mayordomo, quien empezó a manosear  el inocente cuerpo de la niña, ella estaba profundamente dormida, que le hizo pensar al depredador que le gustaba "ser tocada"; como una fiera que tiene la presa dominada, dirigió sus sucias manos a los genitales de la niña, fue cuando ella  se despertó y se sentó a reclamar el mal proceder del hombre.
 Pero él, no entendía razones y simulando la peor bestia lleno de testosterona en todo su cuerpo se abalanzó sobre el cuerpo de la niña, pero ella se defendía y comenzó a arañarle la cara, esto enfureció  más al atacante quien aprovechando de su brutal fuerza comenzó a rasgarle su ropa; la niña lloraba sin consuelo y se defendía sin ceder a los diabólicos propósitos del infeliz atacante.
Hubo un momento de aparente paz, pero solo fue una pausa para que el individuo levante en vilo el cuerpo de la niña y la tiró fuera de la cama; el inocente cuerpo cayó pesadamente al piso que hizo temblar la cama, esto se dio como una probabilidad de una muerte segura, por que la niña ya no lloró más, había  perdido el conocimiento por el impacto del porrazo y como cayó en posición cúbito dorsal seguramente se destruyeron sus órganos internos y su cerebro haya sido afectado.
El depredador no se preocupó más de la niña y se acostó seguramente presumiendo que la niña se levantaría de nuevo, pero ella estaba mal herida, casi moribunda y así permaneció el resto de la noche; siendo las 5:00 a.m. se despertó el atacante y no estaba la niña en la cama, recién recordó que tiró al piso el cuerpo de la niña; se levantó y observó que allí estaba tendida sobre el piso, asustado el miserable atacante levantó el cuerpo y lo puso sobre la cama.
La niña aún estaba viva, pero con graves heridas, tales como: la cara estaba hinchada con un color verdusco y con sangre seca que había arrojado por la boca.
El mayordomo viéndose comprometido no tuvo otro remedio que llevarla al hospital y como tenía muchos conocidos la internaron en cuidados intensivos para lograr su reacción y él, zafó el cuerpo pagando una buena comisión al empleado responsable del nosocomio, y que si hay investigación él, nunca estuvo en el hospital. Al huir el miserable atacante, apareció una enfermera vestida de blanco púrpura y empezó a cuidar a la niña..
La niña en estado de coma lo soportó por cuatro días y al final del día recién reaccionó y necesitaba muchos medicamentos para su curación, al mismo tiempo fue sometida a un chequeo general y se tomaron varias ecografías, con los resultados los médicos determinaron que la niña tenía destrozado el hígado; al mismo tiempo el urólogo detectó que tenía inutilizado el riñón izquierdo; ambos órganos tienen que ser reemplazados por transplante como única alternativa para que la niña siga viviendo.
Nérida, al quinto día se despertó y tuvo una reacción inusitada propias de una fortaleza extraordinaria en un organismo de una niña aún en crecimiento; entonces, abrió los ojos y allí estaba una enfermera que nunca la abandonó desde le primer día que llegó al hospital, y la niña preguntó:
--- ¿Dónde estoy?
La enfermera le contestó:
--- Estás en el hospital y yo te estoy cuidando...
Fue suficiente para regresar a su estado de coma y no habló más.
Mientras tanto, Doña Domitila nunca fue ajena a la tragedia de su hija, por que ella lo sentía en carne propia, ella no estaba tranquila, durante la primera noche que su hija durmió fuera de casa, ella casi no pudo conciliar el sueño, había un presentimiento que algo no andaba bien, pero como saberlo si ni siquiera sabía donde trabaja su hija y así pasaron los cinco días que la niña estaba hospitalizada.
Doña Domitila, decidió ir a buscar a su hija, se cambió de ropa y salió en su búsqueda y no tenía dirección ni rumbo, pero al caminar unos pasos en la calle, sintió que un jinete venía  atrás, se sobre paró para permitir el paso del caballo y al acercarse el montado reconoció a la mamá de Nérida y le preguntó por ella, la madre le contestó que no la veía desde que le trajo una canasta.
El jinete se ofreció llevarla hasta la dirección que vio salir a la niña y así llegaron, el cabalgado  dejó a la señora junto a la puerta y continuó con su camino; la señora tocó la puerta y nadie respondía; entonces comenzó a gritar el nombre de Nérida; desde el interior salió una dama muy copetona y al abrir la puerta vio a una mujer humilde y le preguntó:
--- ¿Quién es usted y qué desea......y  por qué grita el nombre de Nérida... quién es esa mujer?
Doña Domitila le contestó:
--- El viernes pasado mi hija fue contratada en esta casa, y es más ustedes le llenaron una canasta de comestibles y mi hija fue quien la llevó a mi casa y retornó a su trabajo.
La dama, quien parecía  que todo le apestaba y miraba del hombro hacia arriba; y le contestó:
--- Usted se ha equivocada de dirección, por que la semana pasada yo estuve en el extranjero y solo se quedó el mayordomo, así que fuera de mi casa y busque en otra dirección....
Pero en aquellos momentos llegó el mayordomo que había estado de mandados en la calle y su patrona, viendo su cara con rasguños y signos de arañazos, se dijo asimisma:
 "este algo tiene que ver con esa mujer" pero no le dijo nada y le preguntó:
--- ¿Conoces a una joven llamada Nérida, ella es su madre y dice que aquí fue recibida el viernes pasado?
El interrogado no estuvo preparado para estas preguntas, por que él. pensó que la niña no tenía familia cercana y totalmente sorprendido y titubeando, contestó:
--- ¡¡¡¡Que aquí vino una joven, por su puesto que nunca vino!!!! y ¿Por qué tendría que haber venido a esta casa?
 La patrona rápidamente se dio cuenta que el mayordomo estaba mintiendo además su cara estaba rasguñada y para seguir investigando la copetona hizo pasar a la señora al interior de su casa, la invitada al entrar vio la canasta en un rincón de la casa, era la misma que su hija la llevó llena de comestibles  y dijo:
--- Señora, si vino mi hija aquí, allí está canasta que ustedes la enviaron llena de cosas a mi casa..
La dueña de casa muy enfurecida increpó a su empleado, obligándolo a decir la verdad y
el infeliz declaró todo y señaló que dejó moribunda a la niña en el hospital.
Doña Domitila recibió la noticia como una puñalada directa a su corazón, casi se desmaya, sacó fuerzas de madre  y agarró por el cuello al mal empleado y le dijo:
--- ¡¡¡ Maldito desgraciado si haz matado a mi hija la pagarás con tu vida !!!
La señora copetona intervino y se ofreció llevar a la madre en su carro  al hospital, ya que desde su casa era muy distante el lugar del nosocomio, al llegar Doña Domitila averiguó por su hija y como era una "NN" (desconocida) la invitaron a la sala de cuidados intensivos para que la identifique, al llegar vio a su hija postrada con los ojos cerrados y su enfermera a la cabecera.
Los médicos le informaron que la niña necesita  sangre para recuperar la avanzada anemia y necesita el transplante del riñón izquierdo y el hígado y que no habían donantes, la madre se ofreció como la donante que fue aceptada por el equipo de médicos.
La copetona solo miraba y le remordía la conciencia, que indirectamente se sentía involucrada, fue a la caja y averiguó los gastos, sacó su chequera, giró un cheque por toda la suma de gastos, se cuidó que no la viera la madre de la niña y se retiró a su domicilio.
Como la vida de la joven se escapaba, de inmediato el equipo de médicos aceptaron como donante a la Señora Domitila; la condujeron a la sala de operaciones y le dieron un baño para desinfectar su cuerpo y a criterio del médico jefe no se le sometió a pruebas de compatibilidad sanguínea por que era de línea directa de madre a hija y que no existiría  el rechazo  del organismo por consanguinidad.
Todo era como una fuerza invisible que motivaba a los médicos a acelerar la operación, pero antes le extrajeron medio litro de sangre en transfusión directa al cuerpo de la niña; al finalizar este proceso, el médico jefe ordenó extraer medio litro más de sangre como una reserva para las operaciones.
Doña Domitila, estaba atravesando casi un proceso inanimado por el agotamiento total, tal vez ella ya no necesitaba anestesia, por ella ofreció su cuerpo para salvar la vida de su hija.
Los cirujanos actuando como carniceros con licencia, abrieron el cuerpo de Doña Domitila, no hubo hemorragia, por que el cuerpo ya no tenía sangre, primero le extrajeron el riñón izquierdo que estaba robusto y lo transplantaron al cuerpo de la niña, suturaron el órgano y en seguida hicieron lo mismo con el hígado, esta glándula igualmente lucía en condiciones inmejorables para la medicina humana.
Los médicos sudaban la gota gorda en su trabajo quirúrgico, pero por esos azares inexplicables los médicos no tomaron en cuenta a la donante o quizás ya la consideraban como un cadáver por que al extraerle los órganos vitales como el hígado no tomaron en cuenta el reemplazo o tal hubiese sido mejor extraer parte del hígado y transplantar esa parte al cuerpo de la niña.
Lo cierto fue que Doña Domitila, era ella la que  estaba en coma muriéndose con tal de dar su vida para salvar la del su hija Nérida de tan solo 15 años de edad.
El equipo médico tuvo éxito rotundo en los transplantes, pero estaban matando a la donante con una negligencia que ensombrecía la brillante cirugía practicada a Nérida; pero nada se podía hacer por la vida de la donante y en 30 minutos después de las operaciones moría Doña Domitila  con un semblante sonriente de estar muy orgullosa de haber dado su vida para salvar la de su adorada hija Nérida.
La enfermera que cuidaba a Nérida nunca más se le vio, nadie sabe como llegó al lecho de Nérida, y los médicos le atribuían misteriosos poderes que hicieron posible que resista el cuerpo de la niña hasta sus transplantes.
Que benditas son las madres, en el ejemplo de Doña Domitila, quien en un maravilloso acto de desprendimiento que solo una madre lo hace, fue capaz de dar la vida por sus hijos, creo que sin temor a equivocarmr que  una madre es el ser mas venturoso que existe en este planeta llamado La Tierra.
Doña Domitila, hizo lo que toda madre lo haría por sus hijos, fue un acto de compartir en donar parte de su cuerpo y que en arranque digno de encomio para ella en aquel instante no le interesó su vida; más valía ver a su hija sana y salva.
Estamos seguros que ella supo desde el primer momento que su hija era atacada; su percepción la ubicó justo en lugar del ataque, era un viaje justo al otro lado de la realidad y abandona el cuerpo físico y viaja al lugar del ataque para velar por la salud de su hija;  por eso se desdobló el alma y se transformó en una enfermera (trasmigración) que cuidaba día y noche la cabecera de la niña y ese espíritu se quedó allí hasta  salvar la vida de la niña y se fue con la muerte de Doña Domitila.

¡¡¡ VIVAN LAS MADRES DE TODO EL MUNDO !!!

Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com

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Historia

Las primeras celebraciones del Día de las Madres se remontan a la antigua Grecia, donde se le rendían honores a Rea, la madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades.
Igualmente los romanos llamaron a esta celebración Hilaria cuando la adquirieron de los griegos. Se celebraba el 15 de marzo en el templo de Cibeles y durante tres días se realizaban ofrendas.
Los católicos transformaron estas celebraciones para honrar a la Virgen María, la madre de Jesús. En el santoral católico el 8 de diciembre se celebra la fiesta de la Inmaculada Concepción, fecha que los católicos adoptaron para la celebración del Día de las Madres.
En Inglaterra hacia el siglo XVII, tenía lugar un acontecimiento similar, también relacionado con la Virgen, que se denominaba Domingo de las Madres. Los niños concurrían a misa y regresaban a sus hogares con regalos para sus progenitoras. Además, como muchas personas trabajaban para gente acaudalada y no tenían la oportunidad de estar en sus hogares, ese Domingo se le daba el día libre para visitar a sus familias.[1] [2]
En 1870 la poetisa y activista Julia Ward Howe escribió la Proclama del día de las madres, un apasionado llamado a la paz y al desarme.Durante un par de años, Ward Howe empeñó sus esfuerzos en llevar a cabo un congreso de esta naturaleza.
De todos modos, en 1873, mujeres en 18 ciudades estadounidenses realizaron una reunión del Día de las Madres. Boston lo siguió celebrando durante al menos una década más. Al paso de los años, se fueron apagando más festejos. Howe continuó trabajando por otras vías por los derechos de las mujeres y por la paz.[3] El 12 de mayo de 1907 Ana Jervis dos años después de la muerte de su madre, quiso conmemorar el fallecimiento y organizó un día de la madre para hacerlo. A partir de entonces encabezó una activa campaña que fue extendiéndose a todo el territorio de los Estados Unidos.[4] [5] [6]
Finalmente, siete años después el presidente Woodrow Wilson declaró en el año 1914, el Día de la Madre como el segundo domingo de mayo en Estados Unidos. Así fue gestado el día internacional de la madre que después fue encontrando eco en otros países que lo adoptaron hasta tenerse la celebración conocida en la actualidad.
WIKIPEDIA.
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17 comentarios:

Nelly Elena Chavez Caballero dijo...

"Gracias Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui q bellobello un abrazo"

Francisca Sanchez dijo...

"GRACIAS MI HERMANITO SALUDOS A TODOS LOS QUIERO."

Marta Vigil Achutegui dijo...

"Gracias primo, un abrazo."

Maritza Vega dijo...

"muchas gracias primo, dios permitira que algun dia nos conoscamos".

Lila Vigil Achutegui dijo...

"Gracias primo por acordarse. Dios te bendiga".

Irma Sanchez dijo...

Gracias mi querido primo por el saludo del día de las madres un fuerte abrazo y saluda a tu familia en especial a tu esposa.

Elbia Escate Lira · dijo...

Feliz dia QUERIDA CUÑADA PASALA EXCELENTE EN ESTE GRAN DIA Y FUE MUY LINDA LA SORPRESA QUE TE DIO ROBERTITO TE MERECES ESO Y MAS TQM.

Isabel Sanchez Garcia dijo...

"Feliz día a todas las mamás y mamacitas!!!!!!!!! Hago extensivo el saludo a mis tías, primas, sobrinas, amigas, colegas, a mi suegrita, a las mamás y abuelitas de mis amig@s y también a aquellas mujeres que están por convertirse en madres. Que la pasen lindo, que las engrían mucho mucho y que Dios las bendiga siempre, aunque creo que no pudo bendecirnos más con el tremendo regalo que es traer una vida a la vida y con la dicha de disfrutar día a día de nuestros retoños! Un beso enorme para todas, las quiero mucho

Maria Teresa Saavedra Sanchez dijo...

GRACIAS TÍO LO HARÉ PRESENTE.

Isabel Sanchez Garcia dijo...

Gracias tío, un abrazo, un saludo para mí tía, bendiciones!

Cesar Vasquez Merino dijo...

"Gracias Rimo, e igual un saludo y besos n este día para Marujita..."

Marcia Jacqueline Torres Vigil dijo...

muchas gracias tio y saludo muy especial para todas las mamis de la casa Bendiciones

Julia Lastenia Renteria Agurto dijo...

Hola primo,soy de Ayabaca,conoci al tio Jose Maria Sanchez y era primo de mi padre Benito Renteria,tambien,ya fallecido y tengo gusto de compartir mi amistad por este medio.

Rosa Anngreiss Aguirre de Calle dijo...

Gracias tío...un abrazo fuerte ala distancia.

Miguel Alberto Rivera Cordova dijo...

Gracias mi dilecto amigo Guillermo y excelente el relato de doña Domitila, apropiado por el día de la madre. Saludos y Bendiciones y házle llegar a tu esposa también un abrazo inmenso por su día.

Luz Maria Prieto Sanchez dijo...

GRACIAS TÍO GUILLERMO.

Gilberto Sánchez Rodríguez dijo...

Gracias compadre asi lo hare,de igual manera saludos ami comadre,