Mostrando entradas con la etiqueta Acrópolis de Atenas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Acrópolis de Atenas. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de mayo de 2019

GRECIA : NATIONAL GEOGRAPHIC .- El Partenón afronta una restauración histórica

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., en Grecia, el Ministerio de Cultura, dio la orden para iniciar la recuperación del Gran Templo en honor a la diosa Atenea : El Partenón, que se anunció que la restauración será de algunas partes de la cella, la parte principal del templo donde se custodiaba la estatua de culto a la Diosa Atenea, lo que permitirá recuperar buena parte de la forma original del edificio. Lamentablemente que fue destruido por los turcos en 1822 para hacerse del plomo que encontraron en el interior de los sillares.
National Geographic.- narra : "La restauración consistirá en rehabilitar los dos lados más largos de la cella, el lado norte y el lado sur, con el propósito de recuperar gran parte de la geometría del edificio, su identidad y su historia. La altura del muro de la cella en el lado norte se prevé que alcance los 4,5 metros y en el lado sur, unos diez metros. Esta propuesta se basa en la efectuada por el arquitecto, restaurador e ingeniero Charálambos Bouras, que presidió el Comité de Monumentos de la Acrópolis hasta su muerte en 2006. De este modo, según los expertos, los visitantes no verán un espacio vacío en medio de las columnas que rodean el templo y podrán entender mejor cómo era la arquitectura original del edificio...."


Escultura votiva hallada cerca de la escuela Varvakeion, refleja el tipo de la restaurada Atenea Parthenos: periodo romano, siglo II (Museo Arqueológico Nacional de Atenas).

Atenea Parthenos (en griego Παρθένος Ἀθηνᾶ, “Atenea la Virgen”) era el nombre de una imponente escultura crisoelefantina (de marfil y oro) de la diosa griega Atenea realizada por Fidias y erigida en el Partenón de Atenas. Un cierto número de otras esculturas se inspiraron en la original. La obra tuvo un gran impacto entre sus contemporáneos, hasta el punto de que dio origen a una tradición de estatuas crisoelefantinas, en la cual encontramos comprometido de nuevo a Fidias, con la estatua de Zeus en Olimpia, y a otros escultores, en los santuarios de los siglos V y IV a. C.
https://es.wikipedia.org/wiki/Atenea_Partenos
WIKIPEDIA.


1868 Lawrence Alma-Tadema - Phidias Showing the Frieze of the Parthenon to his Friends
Fidias mostrando el friso del Partenón a sus amigos (1868) Representación artística de Fidias hecha por el pintor neerlandés Sir Lawrence Alma-Tadema.

Fidias1​ (Atenas, hacia 500 a. C.Olimpia o Atenas, h. 431 a. C.) fue el más famoso de los escultores de la Antigua Grecia.
Vivió en la época de Pericles, que fue su principal protector y le encargó la dirección de su gran proyecto de la reconstrucción de la Acrópolis de Atenas. Se encuadra en la etapa conocida como «primer clasicismo griego».
Sus obras más célebres fueron la estatua de la diosa Atenea del Partenón (Atenea Partenos) y la estatua de Zeus en Olimpia, ambas de madera revestida con fragmentos de oro y marfil, que se convirtieron en modelos de perfección de la representación de divinidades, pero también se le atribuyen otras estatuas, tanto criselefantinas como de bronce o mármol, que gozaron de fama, como la Atenea Promacos y la Atenea Lemnia. Pese a que no se ha conservado ninguna estatua original segura de Fidias, algunas de sus obras se conocen a través de descripciones que realizaron autores de la Antigüedad y se han relacionado con estatuas de época romana que sí se han conservado y que se consideran copias de originales de Fidias, como el Apolo de Kassel, el Anadumeno Farnese o las numerosas Atenea Partenos.
https://es.wikipedia.org/wiki/Fidias
WIKIPEDIA.

https://www.nationalgeographic.com.es/historia/partenon-afronta-restauracion-historica_14251

El Ministerio de Cultura de Grecia acaba de anunciar la restauración de algunas partes de la cella del Partenón, donde se custodiaba la estatua de culto de la diosa Atenea, lo que permitirá recuperar buena parte de la forma original del edificio 

Recuperar la geometría del Partenón
Según han explicado las autoridades griegas, se rehabilitarán los dos lados más largos de la cella, el lado norte y el lado sur,  para recuperar gran parte de la geometría del edificio, su identidad y su historia.
foto: iStock

 
El Partenón de Atenas y el monte Licabeto
La maravillosa Acrópolis de Atenas está situada en una altiplanicie en el centro de la propia ciudad. En la imagen, al fondo, se puede observar el monte Licabeto y en primer término la parte oeste del Partenón.


 
Vista nocturna del Partenón de Atenas un día de Luna llena


 
15 años de rehabilitación
En la rehabilitación se utilizarán 360 sillares originales que actualmente se encuentran dispersos alrededor del Partenón, a los que se añadirán unos noventa nuevos de mármol de Dioniso, un tipo de piedra parecida al mármol original.
Carme Mayans

El Partenón afronta una restauración histórica

Tras sopesar los pros y los contras, el Consejo Arqueológico Central del Ministerio de Cultura de Grecia (KAS) ha autorizado esta semana la restauración de algunas partes de la cella o naos del Partenón, el gran templo dórico dedicado a Atenea, diosa patrona de la ciudad, que se alza en lo alto de la Acrópolis de Atenas. La cella era la parte más sagrada de un templo griego, el lugar donde se conservaba la estatua de culto de la divinidad, en este caso, la estatua crisoelefantina (de marfil y oro) de doce metros de altura de la diosa Atenea, obra del escultor Fidias.
Durante los próximos años van a restaurarse algunas partes de la cella del Partenón, la estancia que contenía la estatua de culto de 12 metros de la diosa Atenea
La restauración consistirá en rehabilitar los dos lados más largos de la cella, el lado norte y el lado sur, con el propósito de recuperar gran parte de la geometría del edificio, su identidad y su historia. La altura del muro de la cella en el lado norte se prevé que alcance los 4,5 metros y en el lado sur, unos diez metros. Esta propuesta se basa en la efectuada por el arquitecto, restaurador e ingeniero Charálambos Bouras, que presidió el Comité de Monumentos de la Acrópolis hasta su muerte en 2006. De este modo, según los expertos, los visitantes no verán un espacio vacío en medio de las columnas que rodean el templo y podrán entender mejor cómo era la arquitectura original del edificio.

El Partenón recuperará su silueta

El proyecto, que tiene prevista una duración de quince años, pretende utilizar piezas procedentes del templo, en concreto 360 sillares originales que se encuentran dispersos alrededor del Partenón, a los que se añadirán unos noventa nuevos de mármol de Dioniso, un tipo de piedra muy parecida al original mármol pentélico que se usó para erigir el edificio.
De este modo, la restauración permitirá contemplar el Partenón en el estado en que se encontraba tras la explosión del polvorín turco que tuvo lugar durante el ataque de las tropas venecianas en 1687, que a pesar de su potencia dejó la cella en pie. Esta parte del templo fue destruida en 1822, fecha en que los otomanos rompieron las paredes de la cella para extraer el plomo que se encontraba en el interior de los sillares de mármol que la formaban –hay que pensar que los antiguos griegos no usaban argamasa para unir los sillares de piedra, sino que los enlazaban con abrazaderas de hierro recubiertas con plomo para evitar la oxidación–. Los sillares rotos fueron abandonados alrededor del templo, donde han yacido todo este tiempo.
El Partenón
Más información

El Partenón

6
Fotografías
La cella fue destruida en 1822 por los turcos para hacerse con el plomo que había en el interior de los sillares de mármol que la formaban
Este anuncio ha avivado la polémica sobre la reclamación de los frisos del Partenón por parte del gobierno griego al gobierno británico, ya que algunos especialistas griegos creen que esta restauración debería ir seguida de la del friso interior que recorre el muro de la nave, y consideran que para Grecia sería una oportunidad única de volver a plantear esta histórica reclamación.
NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
Inscríbete en el Foro del blog y participa : A Vuelo De Un Quinde - El Foro!

jueves, 5 de julio de 2018

GRECIA : ATENAS .- NATIONAL GEOGRAPHIC .- Atenas, historia, mitos y naturaleza......Desde el Partenón hasta el cabo Sunión y desde el Templo de Zeus hasta la isla de Égina, aquí se entrecruzan los aromas y sabores del Mediterráneo y las voces de Homero y de Antígona

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos entrega un reportaje sobre lo que se conoce como el Ágora de Atenas, donde aplicando el arte de la pedagogía describe en forma detallada la ubicación de cada uno de los templos, museos y lugares históricos de Atenas.
National Geographic, nos lleva de la mano en un paseo por el centro de Atenas, nos adelanta información histórica de cada lugar y nos orienta como debemos disfrutar observar la creación artística de la Grecia Clásica, que tanto han aportado al mundo occidental, siendo la cuna de la democracia.
National Geographic,- así describe a Atenas: "Atenas es una de las ciudades más generosas a la hora de compartir su patrimonio arqueológico con el público. No solo porque es posible contemplar templos en el mismo lugar donde fueron erigidos hace más de dos mil años, sino porque posee los dos museos de arte clásico más interesantes del planeta: el Museo Arqueológico Nacional y el Museo de la Acrópolis. El Arqueológico Nacional exhibe por orden cronológico objetos hallados en Grecia, objetos de la Edad de Bronce, escultura helenística y piezas halladas en Micenas. El Museo de la Acrópolis se ha convertido en una visita indispensable. Casi en la entrada, un suelo de vidrio muestra los restos de un sector de la ciudad antigua de Atenas. Conserva numerosas esculturas y piezas de los edificios de la Acrópolis, como son los Propileos, el templo de Atenea Niké, el Erecteion y el Partenón, además de la Sala de las Cariátides..."

http://www.nationalgeographic.com.es/viajes/grandes-reportajes/atenas-historia-mitos-y-naturaleza_11230
http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/el-partenon_8141/1
Desde el Partenón hasta el cabo Sunión y desde el Templo de Zeus hasta la isla de Égina, aquí se entrecruzan los aromas y sabores del Mediterráneo y las voces de Homero y de Antígona

La cuna de la democracia
Desde el monte Licabeto se divisa el Partenón iluminado, la gran ciudad y, a lo lejos, la silueta de la isla Egina.
Foto: Abhijit Patil / Age fotostock

Fachada este del Partenón
Es la parte que ha resistido mejor las vicisitudes que ha sufrido el templo, incluida la explosión de 1687. Lord Elgin retiró en 1801 las estatuas que quedaban del frontón.
Foto: Mlenny Photography / Getty Images

Más que un centro cultural
El Centro Cultural de la Fundación Niarchos incluye la Ópera Nacional de Atenas y la Biblioteca Nacional de Grecia. 
Foto: Kotsovolos Panagiotis / Shutterstock

Templo de Hefestón
Del año 440 a.C., es el mejor conservado del ágora, centro de la vida social, religiosa y política de la Atenas Clásica.
Foto: Jane Sweeney / Awl Images

El Hefestión (en griego Ηφαιστείον) o templo de Hefesto y de Atenea Ergané o Teseion (en griego, Θησείον) es un templo griego, situado en el noroeste del ágora de Atenas, en la cima de la colina llamada Colonos Agoreo. Desde el siglo VII hasta 1834, fue una iglesia cristiana.
No se ha hallado ningún resto de un edificio anterior y no se trata, por tanto, de una reconstrucción de uno posterior a las destrucciones persas ocasionadas en Atenas durante las Guerras Médicas.
Es un templo dórico, períptero y hexástilo, que da testimonio de una particular riqueza de ornamentos esculpidos. Conserva la techumbre a dos aguas, con un frontón que ya no contiene ningún ornamento.
WIKIPEDIA.
 
El gran bazar ateniense
La atmósfera oriental que envuelve el Mercado Central y el dédalo de calles que lo rodean, en pleno casco antiguo de Atenas, cautivan de inmediato. Hasta 150 puestos de marisco y pescado fresco, 100 carnicerías y 80 que venden frutas y verduras se reparten el edificio del mercado, una construcción de 1875 con techo de vidrio y grandes arcos. Perderse en su interior y orientarse solo por las voces de los vendedores y los olores supone un reto de lo más estimulante.
Foto: Fototeca 9x12

Más allá del mercado
Una vez fuera, la sensación de hallarse en un bazar turco o egipcio se intensifica. En la calle Evripídou, las tiendas de especias, frutos secos, queso feta, aceitunas y ouzo seducen con sus cientos de variedades; y al girar la esquina, los orfebres llaman la atención del cliente con sus creaciones de cobre, plata y latón. La mejor manera de llegar a él es desde la plaza Omonia por la calle Athinas. 
Foto: Gtres

Legado romano y turco
El emperador Adriano rodeó el ágora de columnas y porches para las mercancías. A la derecha se ve la mezquita de Fethiye, construida por los turcos en el siglo XV.
Foto: Inu / Shutterstock

Monastiraki
La iglesia Pantanassa (siglo X) formaba parte del monasterio que da nombre al barrio situado entre la Acrópolis y el ágora romana.
Foto: César Asensio / Age fotostock

Odeón de Herodes Ático
Fue construido por el cónsul romano en el siglo II d.C. al pie de la Acrópolis. Tenía muros revestidos de mármol, asientos para 5.000 espectadores, suelo de mosaicos y techo de madera.
Foto: S-F / Shutterstock

Vista del Odeón desde la Acrópolis de Atenas.
El Odeón de Herodes Ático es un edificio para audiciones musicales, erigido en el año 161 gracias a la gran fortuna del cónsul romano Herodes Ático, que lo hizo construir en memoria de su mujer, Aspasia Annia Regilla, muerta el año anterior. En el año 1973 albergó el Miss Universo, siendo uno de los eventos más significativos realizados en esa época.
WIKIPEDIA.

Plaka
El camino hacia la Acrópolis discurre por calles encantadoras, con tabernas típicas, iglesias y edificios de la época otomana.
Foto: Anastasios71 / Shutterstock

Al pie del monte de los dioses
Los barrios de Plaka y Monastiraki reúnen una gran actividad comercial. Son las zonas pobladas más antiguas de la ciudad.
Foto: Kotsovolos Panagiotis / Shutterstock

Un tesoro dispuesto para ser admirado
Atenas es una de las ciudades más generosas a la hora de compartir su patrimonio arqueológico con el público. No solo porque es posible contemplar templos en el mismo lugar donde fueron erigidos hace más de dos mil años, sino porque posee los dos museos de arte clásico más interesantes del planeta: el Museo Arqueológico Nacional y el Museo de la Acrópolis. El Arqueológico Nacional exhibe por orden cronológico objetos hallados en Grecia, objetos de la Edad de Bronce, escultura helenística y piezas halladas en Micenas. El Museo de la Acrópolis se ha convertido en una visita indispensable. Casi en la entrada, un suelo de vidrio muestra los restos de un sector de la ciudad antigua de Atenas. Conserva numerosas esculturas y piezas de los edificios de la Acrópolis, como son los Propileos, el templo de Atenea Niké, el Erecteion y el Partenón, además de la Sala de las Cariátides.
Foto: Peter Eastland / Age fotostock
 
Cabo Sunión
El templo de Poseidón recuerda la importancia de este enclave para los antiguos griegos.
Foto: WitR / Getty images

Templo de Poseidón
El cabo de Sunión o Sunio (en latín, Sunium; en griego, Σούνιον) es un pequeño cabo o promontorio sobre las aguas del mar Egeo localizado a 65 km al sureste de Atenas, en el Ática. En la antigüedad, el promontorio fue usado para divisar a los barcos que se acercaban a Atenas. Está emplazado en la parte meridional del estrecho de Makrónisos, que separa el continente de la pequeña isla homónima de Makrónisos (en la antigüedad, isla de Helena, ya que en ella se habría detenido de camino a Troya).
Templo de Poseidón .- Las ruinas del templo de Poseidón, erigido en el siglo V a. C. sobre las ruinas de un templo construido en la Época Arcaica, están encaramadas sobre el mar a una altura de casi 60 metros. Las columnas del templo tienen 6,10 m de altura, con un diámetro de 1,0 men la base y 79 cm en lo alto. Sus estrías, menos de lo habitual (16 en lugar de 20), eran para resistir la acción erosiva del aire del mar. La piedra fue extraída de la cercana Agrileza. El poeta inglés lord Byron grabó su nombre en una de las columnas.
https://es.wikipedia.org/wiki/Suni%C3%B3n
WIKIPEDIA.

Vista general del Ágora de Atenas.
El ágora de Atenas (en griego, Αρχαία Αγορά της Αθήνας) era el centro de la actividad política, administrativa, comercial y social de la antigua Atenas, su foco religioso y cultural, y el lugar de impartición de justicia. Se trataba de un amplio espacio abierto, aproximadamente rectangular, flanqueado por una acumulación de edificios públicos.[1]
https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81gora_de_Atenas
Wikipedia.

Mapa del centro de la ciudad de Atenas
De cara al mar Egeo, la capital griega se halla en la costa suroeste de la península de Ática.
Victor Andresco
2 de julio de 2018

Atenas, historia, mitos y naturaleza
Precisamente porque Atenas es el emblema universal del mundo clásico y porque concentra una abrumadora cantidad de monumentos arqueológicos, entre los que destaca el recinto de la Acrópolis, quizá lo mejor sea comenzar por lo más reciente: el nuevo polo cultural diseñado por Renzo Piano para la Fundación Niarchos, donde la Ópera Nacional de Grecia y la Biblioteca Nacional vertebran un espacio único en el mundo.

Desde el punto de vista constructivo, urbanístico y también funcional, la apuesta de Piano por un pulmón verde que una mar y ciudad, reinterpretando los conceptos de la arquitectura clásica, ha supuesto un revulsivo para la capital griega. Desde el litoral hasta la Acrópolis la memoria de la democracia subraya el pasado de Atenas. Con su recuperación del concepto del ágora como lugar de encuentro, el arquitecto italiano hace dialogar a unos metros del Egeo el mito de la Odisea con la silueta de la Acrópolis recortada en el perfil de la ciudad.
Espacios exteriores e interiores combinan el goce de las artes (dos escenarios) con la serena alegría de convivir en la polis, entre plantas autóctonas, áreas para el descanso y una biblioteca con dos millones de volúmenes. La armonía visual del conjunto honra el nombre del barrio, Kalithea, literalmente "bellavista" o "vistahermosa".

La Atenas de hoy

La anterior sede de la Biblioteca Nacional, de 1832, continuará albergando algunas de sus funciones originales. Situada casi al lado de la plaza Syntagma, forma parte de la tríada de edificios neoclásicos –junto al antiguo Paraninfo de la Universidad y la Academia de Atenas– pensada por el danés Von Hansen a principios del siglo XIX, cuando nace la moderna nación griega. Tiene un jardín privado con uno de los cafés más agradables de la ciudad.

Apenas 300 metros separan este lugar de la plaza de Syntagma, centro geográfico de la capital. En homenaje a las constituciones inspiradas en el siglo de Pericles, hace 2.500 años, el centro vital de Atenas se llama Syntagma. Ahí se encuentra el Parlamento, instalado en el antiguo Palacio Real, que fue residencia de los reyes griegos hasta 1935. El edificio muestra sus líneas clásicas ante la Tumba del Soldado Desconocido, custodiado noche y día por la guardia de evzones. Su gran escalera de mármol sirve hoy de punto de encuentro a los atenienses. Metro, autobuses, coches y peatones se reparten este espacio colorido al que asoman hoteles, ministerios y negocios tradicionales.

Los contiguos Jardines Nacionales combinan una belleza retro con una paz casi inexplicable a tan poca distancia de las grandes avenidas que articulan el tráfico. En las inmediaciones, el estadio Panathinaiko, popularmente llamado Kalimármaro por su deslumbrante mármol, las olímpicas columnas de Zeus y la puerta del emperador Adriano invitan a continuar, según la hora del día, hacia un costado o hacia otro. Rumbo oeste se sigue el paseo peatonal de Dionisio Areopagita. En sentido contrario, se descubre la casi secreta arquitectura –rural y vanguardista– del barrio de Metz, el Primer Cementerio y las noches de jazz en el Half Note o de música rebética en los muchos locales que mantienen la tradición, entre marginal y nostálgica, de los griegos expulsados de Turquía en los años 1920.
Los barrios de Plaka y Monastiraki, llenos de agradables tabernas y cafés con espectaculares vistas, resumen la historia de la Grecia clásica. El recinto de la Acrópolis, con el ágora y el areópago, son la cumbre no solo de un terreno elevado que ilumina la cultura occidental desde hace 25 siglos sino el promontorio ideal para contemplar la vasta ciudad que Theo Angelópoulos (1935-2012) inmortalizó en el cine.
Una entrada combinada permite acceder al recinto y a otros monumentos esenciales, como la Biblioteca de Adriano, el Templo de Zeus o el Museo de la Stoa, modélico ejemplo de la restauración arqueológica de mediados del siglo XX. En el ascenso hacia el Partenón se disfruta de la incomparable suma de arqueología, arte y cultura que son los teatros de Herodes Ático y de Dionisos, los propileos, el templo de Atenea Niké y el Erecteion, donde una reproducción de las Cariátides subraya, junto a un modesto olivo arbequino, la grandeza de esta cultura milenaria, inseparable de la tierra y el mar que la baña.

Las auténticas Cariátides esperan al viajero, recién restauradas, a solo 500 metros en el maravilloso Museo de la Acrópolis. Diseñado por Bernard Tschumi, expone una de las mejores colecciones de arte clásico del mundo y algo aún más valioso: la vista del Partenón enmarcado por unos ventanales diáfanos que protegen los frisos originales. Entre ellos hay espacios vacíos reservados a los que Thomas Bruce Elgin se llevó a Inglaterra entre 1801 y 1805 y que hoy se exhiben en el Museo Británico de Londres. Su devolución se ha convertido en uno de los caballos de batalla identitarios de la Grecia contemporánea desde que la gran actriz y ministra de cultura Melina Merkouri tomara la iniciativa en los años 80.

Una ciudad a través de sus barrios

La riqueza arqueológica de Atenas se derrama hacia el mar y deja en el distrito de Kiramerikos uno de sus momentos más luminosos. Paseando desde el barrio de Thisío por la calle peatonal Ermou nos desviamos hasta Psirí, una zona de casitas bajas ahora reconvertida para la diversión, el artisteo y la noche. Viejas ferreterías y talleres conviven con lofts de diseño, hubs de coworkers –en Atenas casi todo el mundo habla inglés– y bares a la última.
El bullicio y la fiesta continúan en el barrio de Gazi. Esta antigua área de fábricas, desde gas y electricidad hasta el mítico chocolate Pavlidis, cuyo aroma impregna el aire, alberga ahora algunos de los mejores teatros, clubs, restaurantes, modernos museos como el nuevo Benaki y espacios polivalentes como Technópolis. La sala Gazarte, por ejemplo, programa espectáculos de fama mundial y en sus barras se deja ver toda figura nacional e internacional que se precie.

La pujante modernidad y el cosmopolitismo no debe distraernos de atractivos tradicionales como la calle Athinás y el viejo Mercado Central. Desde la madrugada hasta bien entrada la tarde es posible pulsar aquí la vida real de la ciudad con sus ofertas de carne y pescado fresco y, a su alrededor, los centenares de pequeños comercios donde comprar especias, embutidos de Asia Menor o cachivaches olvidados ya en otros lugares. Entre las calles de Eurípides, Sócrates y Eolo se pueden pasar horas enteras de compras, asombros, cafés y copas. Y por supuesto souvlakis, imprescindible aportación de los griegos al arte de asar cualquier tipo de carne al carbón.

El mapa de los aromas de Atenas alcanza una riqueza y una intensidad solo comparable a las leyendas de la tradición oriental. Según reza una broma el café es la base de la alimentación de los griegos; sería un pecado no disfrutar de sus infinitas variedades, incluido el griego (helenikó), que se prepara sin filtro en un cacillo de cobre o latón y que bajo ningún concepto debe ser llamado café turco, salvo que se quiera iniciar una larga y acalorada discusión sobre la paternidad del invento.
Otra de las sorpresas de Atenas es la portentosa cantidad de librerías –muchas de ellas internacionales– y la placentera forma en que se combinan con cafeterías, galerías y lugares de encuentro en los que conectarse gratuitamente a internet, estudiar o simplemente descansar de las largas caminatas.
Porque la mezcla de estilos arquitectónicos es otro de los motivos por los que nunca se desaprovecha el tiempo en Atenas. Cada siglo parece haber dejado un testimonio en este gran milhojas donde se superponen las columnas de la Antigüedad y el experimentalismo del siglo XX con horrores de cemento, elegantes villas con jardín del XIX, destellos de la innovadora arquitectura industrial y un ingenioso aprovechamiento de los accidentes del terreno.

Dos miradores imprescindibles


Un moderno teleférico sube desde el corazón del elegante barrio de Kolonaki al monte Licabeto, otra elevación perfecta para observar la vasta extensión de Atenas. En pocos minutos se alcanza la cima (277 metros), desde donde se contempla el golfo Sarónico dominado por la silueta de la isla de Égina, capital del pistacho griego y sede del santuario de Afaya. Esta joya del estilo dórico fue, junto al Partenón y al templo de Poseidón, uno de los enclaves griegos de más relevancia en los siglos IV y V a.C. Viajar a Égina, tanto en los clásicos ferries con cubiertas a cielo abierto como en los rápidos flying dolphins, es una deliciosa aventura que nos adentra en el mundo insular y en la cultura de la navegación, inseparable de la vida griega.

Por carretera, la riviera ateniense serpentea hasta el cabo Sunión regalando inmejorables estampas del azul sobre playas salpicadas de buenas tabernas. Siempre frente a maravillosas vistas del horizonte, estos locales permiten degustar ricos pescados, verduras de temporada y frituras exquisitas. Apenas una hora al sur de la ciudad de Atenas, el templo de Poseidón se alza con la misma elegante entereza con que vio al dios Egeo lanzarse al mar creyendo que su hijo Teseo había muerto en combate con el Minotauro. Y cada día aguarda la puesta de sol –para muchos la más bella del mundo– sobre sus columnas de mármol de Agrileza, en las que Lord Byron dejó su firma y donde hoy se miran y fotografían los enamorados y los que esperan que el dios de los mares cumpla los deseos que la vida, a veces, tarda en conceder.

NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com
Inscríbete en el Foro del blog y participa : A Vuelo De Un Quinde - El Foro!

lunes, 25 de junio de 2018

GRECIA : ARQUITECTURA GRIEGA .- NATIONAL GEOGRAPHIC .- Dórico, jónico y corintio, los tres órdenes griegos............... El Partenón.............. La sagrada Acrópolis de Atenas................

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., admirar a Grecia, es disfrutar de ese extraordinario e inteligente pueblo de la antigüedad que dominaron las artes, las ciencias, que en la actualidad constituye la esencia,  lo que llamamos la Civilización Occidental; y en la construcción de edificios públicos como:  los templos, se hicieron siguiendo las reglas que los arqueólogos denominan:  las órdenes en la arquitectura: Dórico, Corintio y Jónico.
National Geographic : dice .- "El dórico y el jónico perduraron durante toda la Antigüedad clásica, si bien variaron las proporciones, en especial la altura y el diámetro de las columnas, que tendieron a hacerse más esbeltas, a la vez que se aligeraba el entablamento. Ejemplos de templos construidos en estos estilos son el Partenón, paradigma del orden dórico; el Erecteion, erigido en órden jónico, y el templo de Zeus Olímpico, con sus grandiosas columnas de orden corintio. Los dos primeros se alzan en la Acrópolis de Atenas, y el último, también en Atenas, a los pies de la colina sagrada..."
National Geographic: Agrega con el Partenón .- "El Partenón se erigió entre 442 y 432 a.C., dentro del programa de reconstrucción impulsado por Pericles en la Acrópolis. La ciudadela había sido arrasada en 480 a.C. por los persas, que pegaron fuego a sus muros y destruyeron el antiguo Partenón, pero Pericles decidió reconstruirla con un nuevo esplendor que expresara el poderío de Atenas. Ese plan incluía la construcción de la gran escalinata de los Propileos, el vecino templo de Erecteo, el templete dedicado a la Victoria y el espectacular Partenón, en honor de la diosa patrona y protectora de la polis, Atenea Virgen (Parthénos). Los arquitectos Ictino y Calícrates habían construido un templo sin par, y Fidias, el gran escultor y amigo de Pericles, revisó con ejemplar maestría el genial proyecto..."

http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/dorico-jonico-y-corintio-tres-ordenes-griegos_12757
http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/el-partenon_8141
http://www.nationalgeographic.com.es/viajes/grandes-reportajes/sagrada-acropolis-atenas_11241
http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/dioses-misterios-oraculos-alla-antigua-grecia_10648
En la antigua Grecia hubo tres estilos de construcción de edificios diferenciados por la forma de las columnas, sus capiteles y el entablamento

Dórico, jónico y corintio
Así era el aspecto, de forma general, de las columnas de los tres órdenes
FOTO: AKG / Album

Templo de la Concordia, en Agrigento (Sicilia)
Las austeras columnas dóricas del templo de la Concordia, situado en el siciliano Valle de los Templos, es un claro ejemplo de este simple y funcional orden arquitectónico.
Foto: Gtres

Templo de Zeus Olímpico en Atenas
Un buen ejemplo del orden corintio, una variante del jónico que apareció en el siglo IV a. C..
Foto: Gtres

El Erecteion de la Acrópolis de Atenas
El famoso Erecteion se edificó entre los años 421 y 406 a.C. y es un fantástico ejemplo del orden jónico. A la derecha se encuentran las Cariátides, seis columnas con forma de doncella que podrían representar a las seis hijas del rey Erecteo.
Foto: Gtres
Redacción
23 de junio de 2018

Dórico, jónico y corintio, los tres órdenes griegos
Lo que los historiadores del arte llaman «órdenes» en arquitectura griega son diferentes estilos de construcción que se distinguen básicamente por la disposición de los elementos arquitectónicos fundamentales –las columnas, los capiteles que las coronan y el entablamento (los elementos dispuestos sobre los capiteles)–, y también por las proporciones de estos elementos. En Grecia hubo dos órdenes arquitectónicos básicos: el dórico, el más antiguo y que se caracteriza por su sencillez, y el jónico, que se define porque las columnas tienen un capitel en forma de volutas. Ambos órdenes surgieron entre los siglos VII y VI a.C. El tercer orden, el corintio, era una variante del jónico y es más tardío, apareció en el siglo IV a.C. Su principal característica son los capiteles decorados con hojas de acanto.
El dórico y el jónico perduraron durante toda la Antigüedad clásica, si bien variaron las proporciones, en especial la altura y el diámetro de las columnas, que tendieron a hacerse más esbeltas, a la vez que se aligeraba el entablamento. Ejemplos de templos construidos en estos estilos son el Partenón, paradigma del orden dórico; el Erecteion, erigido en órden jónico, y el templo de Zeus Olímpico, con sus grandiosas columnas de orden corintio. Los dos primeros se alzan en la Acrópolis de Atenas, y el último, también en Atenas, a los pies de la colina sagrada.
Cleómenes, el rey loco de Esparta
Más información

El rey loco de Esparta

12
Fotografías
Atenas Arquitectura Arqueología Acrópolis de Atenas Templos Arte Grecia Europa

TEMPLO DE ZEUS
 
El templo fue construido en mármol en el monte Pentélico. Medía 96 metros de largo en sus lados mayores y 40 metros a lo ancho de sus caras oriental y occidental. Contaba de 104 columnas corintias, cada una de 17 metros de alto, de las cuales 48 estaban colocadas en filas triples bajo los frontones y 56 en filas dobles en los lados. Sólo 16 de estas columnas sobreviven hoy, 13 de ellas, en el lado este, en pie. De las tres restantes, en el lado oeste, una se derrumbó en 1852 y está todavía tendida donde cayó.[3]
Adriano dedicó el templo a Zeus (identificado por los romanos con Júpiter), el rey de los dioses. Levantó una estatua gigantesca de oro y marfil de Zeus en la cella, y puso una igual de grande de sí mismo cerca de ésta.[4]
No existe ningún resto de la estatua o del interior del templo.
WIKIPEDIA.

El Partenón

Convertido en iglesia bizantina, luego en catedral católica y al final en mezquita, el Partenón se conservó casi intacto hasta que en 1687 un bombardeo veneciano prácticamente lo destruyó.

La explosión del Partenón en 1687
Bombardeo del partenón en 1687. Grabado aparecido en el libro Attene Atica, de Francesco Fanelli, Venecia, 1707.
Imagen: Cordon Press

La Acrópolis en 1863
En esta vista, los escombros de la explosión de 1687 son aún visibles. Óleo por Ippolito Caffi. Museo di Ca’ Pesaro, Venecia.
Imagen: Bridgeman / Index

El asedio griego de 1827
En plena guerra de independencia, los griegos sitiaron a la guarnición turca en la Acrópolis e incluso planearon volar el Partenón. Óleo por Panagiotis Zografos.
Imagen: Corbis / Cordon Press

Fachada este del Partenón
Es la parte que ha resistido mejor las vicisitudes que ha sufrido el templo, incluida la explosión de 1687. Lord Elgin retiró en 1801 las estatuas que quedaban del frontón.
Foto: Mlenny Photography / Getty Images
 
Pericles, el impulsor de la Acrópolis
Copia romana del busto de Cresilas.
Foto: M. Flynn / Prisma

Vista de la Acrópolis
En la década de 1930 se reconstruyeron las columnas del Partenón a partir de los fragmentos conservados en
la explanada de la Acrópolis tras la explosión de 1687.
Foto: Georg Gerster / Age Fotostock
Carlos García Gual
6 de mayo de 2014
 
Partenón, Atenas, Grecia. Fotografiado en 1978.
El Partenón (literalmente «la residencia de las jóvenes»,[1]​ es decir, aquí «la residencia de Atenea Partenos») es uno de los principales templos dóricos que se conservan, construido entre los años 447 a. C. y 432 a. C. en la Acrópolis de Atenas. Sus dimensiones aproximadas son: 69,5 metros de largo, por 30,9 de ancho; las columnas tienen 10,4 metros de altura. Está dedicado a la diosa griega Atenea, a la que los atenienses consideraban su protectora.
WIKIPEDIA.
 
 
El Partenón
Partenón, el gran templo de Atenea
Más información

Partenón, el gran templo de Atenea

8
Fotografías
Desde cualquier rincón de Atenas se divisa la silueta blanca del Partenón sobre la rocosa colina de la Acrópolis. Incluso desde el puerto del Pireo se puede ver el templo en lo alto, dominando el panorama de la ciudad. Pero cuando uno se acerca, advierte lo muy dañado que está el espléndido edificio que en su día albergó la gran estatua de la diosa Atenea, el templo que fue el símbolo y orgulloso emblema de la ciudad de Pericles, en los tiempos de mayor gloria de la democracia ateniense. El Partenón perdió gran parte de sus columnas y todo su techo, y de su magnífica decoración y sus relieves escultóricos casi nada queda. Sus ruinas revelan una larga y azarosa historia. Aun así sigue impresionando al visitante, por mucho que antes lo haya visto reproducido en mil ocasiones.
El Partenón se erigió entre 442 y 432 a.C., dentro del programa de reconstrucción impulsado por Pericles en la Acrópolis. La ciudadela había sido arrasada en 480 a.C. por los persas, que pegaron fuego a sus muros y destruyeron el antiguo Partenón, pero Pericles decidió reconstruirla con un nuevo esplendor que expresara el poderío de Atenas. Ese plan incluía la construcción de la gran escalinata de los Propileos, el vecino templo de Erecteo, el templete dedicado a la Victoria y el espectacular Partenón, en honor de la diosa patrona y protectora de la polis, Atenea Virgen (Parthénos). Los arquitectos Ictino y Calícrates habían construido un templo sin par, y Fidias, el gran escultor y amigo de Pericles, revisó con ejemplar maestría el genial proyecto.

De iglesia a mezquita

Durante los siglos siguientes, las diversas crisis y la decadencia política de Atenas fueron despojando a su Acrópolis de sus múltiples riquezas y de grandiosos monumentos. Sometida al dominio romano, algunos ilustres visitantes lograron adquirir allí famosas estatuas. A la destrucción contribuyó además un enorme incendio que tuvo lugar en el siglo III d.C. Pero, sin duda, lo que más afectó a la conservación de los templos de la Acrópolis fue la llegada triunfal del cristianismo. A finales del siglo IV, el emperador Teodosio prohibió el culto a los dioses "paganos" y como consecuencia, la morada de la diosa Atenea –cuya estatua revestida de oro y marfil, esculpida por el genial Fidias, ya había desaparecido– fue reutilizada y consagrada como iglesia de la Virgen María.
A fines del siglo XII, cuando Atenas era ya tan sólo una pequeña ciudad de provincias, el arzobispo Miguel Coniata podía felicitar a sus fieles por acudir a adorar allí, en el espléndido templo de Nuestra Señora de Atenas, ya no a la falsa virgen Atenea, madre de Erictonio, sino a la Virgen María, madre del Salvador. La estructura del edificio no cambió mucho, pero la nueva sensibilidad religiosa introdujo algunos cambios en el interior y en las fachadas: se construyó un altar con baldaquino, se levantó un muro que cerraba los espacios laterales entre las columnas, se cambió la orientación de la entrada y se añadió una torre junto a la puerta. La decoración interior se enriqueció con brillantes mosaicos y en torno al altar se construyó un pequeño ábside, cerrando así la entrada oriental del antiguo Partenón.
Durante más de dos siglos, entre 1204 y 1456, la Acrópolis de Atenas estuvo en poder de distintos invasores procedentes de Europa occidental, desde francos a catalanes, para acabar en manos de una familia de banqueros florentinos, los Acciaiuoli. El Partenón dejó de ser una iglesia bizantina para convertirse en una catedral católica, y en su extremo sudoccidental se erigió una torre a modo de campanario. En ese tiempo llegaron a la ciudad algunos viajeros que nos dejaron descripciones del antiguo monumento. Un tal Niccolò de Martoni estuvo en Atenas en 1395 y escribió sobre ella en su Libro del peregrino. Más tarde, Ciríaco de Ancona la visitó dos veces, en 1436 y en 1444, y dejó noticias y algunos dibujos muy interesantes sobre el edificio.

La mezquita y el bombardeo

La Acrópolis de Atenas
Más información

La Acrópolis de Atenas

6
Fotografías
Tan sólo unos años después, en 1456, la ciudad fue tomada por los turcos. El sultán Mehmed II, conquistador de Constantinopla y soberano de un imperio que comprendía ya toda Grecia, visitó Atenas y expresó su admiración por la Acrópolis y su antiguo esplendor. Allí estableció una fuerte guarnición y convirtió la iglesia de Nuestra Señora, es decir, el antiguo templo de Atenea, en una brillante mezquita. La torre edificada para campanario por los cristianos quedó convertida en minarete para la plegaria del muecín, las pinturas y los mosaicos que decoraban el interior de la iglesia fueron blanqueados y el altar fue sustituido por el oportuno mimbar. Peor le fue al vecino Erecteion, que los cristianos usaban como iglesia, donde los turcos instalaron un notorio harén. La Acrópolis quedó cerrada durante siglos a los visitantes extranjeros, aunque algunos lograron contemplarla sobornando a los guardias turcos. Así lo hicieron dos famosos pioneros del turismo europeo en Grecia, Jacob Spon y George Wheeler, quienes en 1675 calificaron lo que quedaba del Partenón como "la más elegante mezquita del mundo".
Las crecientes hostilidades entre los turcos y los venecianos fueron la causa decisiva de la catástrofe del Partenón, en 1687. Los venecianos, adelantados en la lucha de la Santa Liga contra el Imperio otomano, asediaron con su flota la ciudad. Los turcos convirtieron el Partenón en el almacén de pólvora y armas, confiando que un lugar tan famoso quedaría a salvo del cañoneo de las fuerzas cristianas. Allí refugiaron también a mujeres y niños. El general veneciano, el sueco conde Koenigsmark, lo bombardeó sin piedad y una gran explosión arruinó el venerable edificio.
El techo entero saltó por los aires y el centro quedó reducido a escombros, incluyendo unas treinta columnas. Quedaron en pie, aunque maltrechos, los dos extremos con sus frontones, separados por un gran hueco. El jefe de la armada veneciana, el ilustre Morosini, quiso llevarse a Venecia las estatuas centrales del frontón oeste, pero no lo logró. Ese despojo llegaría más de un siglo después, de manos de lord Elgin.
La gran explosión convirtió al Partenón en una triste ruina, mucho mayor de lo que ahora vemos, ya que la línea de columnas actual es el resultado de la reconstrucción de comienzos del siglo XX. Los venecianos abandonaron Atenas tras unos meses, porque su defensa les resultaba una carga y la ciudad era muy insalubre. De modo que los turcos volvieron a instalar una guarnición allí y construyeron en la Acrópolis, dentro del derruido Partenón, una pequeña mezquita. De los quebrados mármoles del Partenón se aprovecharon no pocas construcciones vecinas, y algunos turistas ilustrados se llevaron fragmentos del friso y pequeñas piezas de escultura. Por ejemplo, un gran coleccionista de antigüedades griegas, el embajador francés, el conde de Choiseul-Gouffier, logró hacerse con una magnífica metopa y un trozo de friso (ahora en el Museo del Louvre). Las ruinas del templo de Atenea quedaron expuestas al deterioro y al pillaje durante muchos decenios.

Renacido de sus cenizas

Y entonces llegó lord Elgin, quien entre 1801 y 1811, a través de sus agentes, despojó al Partenón de sus relieves –una gran parte del friso de la procesión de las Panateneas– así como de las espléndidas estatuas sobrevivientes del frontón oriental, el único que se ha conservado. Su espléndido botín se puede ver en la sala del Museo Británico dedicada al Partenón. Su actuación fue, y sigue siendo, objeto de enconadas discusiones, ya que privó a Atenas de un incomparable tesoro artístico, pero, por otro lado, puso a salvo esos restos del arte clásico transportándolos a Londres.
A comienzos del siglo XX se recompuso la silueta del Partenón, volviendo a erigirse muchas de las columnas truncadas y caídas
Desde su independencia en 1831, Grecia ha cuidado con especial esmero de la Acrópolis, eliminando todo lo que no era antiguo y tratando de recobrar el primitivo esplendor de antigua nobleza del conjunto. A comienzos del siglo XX se recompuso la silueta del Partenón, volviendo a erigirse muchas de las columnas truncadas y caídas, al tiempo que se recogieron y expusieron todos los fragmentos y reliquias del recinto en un museo. El nuevo Museo de la Acrópolis, inaugurado en 2009, es la coronación de un admirable empeño. Grecia aún mantiene la reclamación al Gobierno británico de los mármoles que se llevó lord Elgin. Y en ese nuevo museo hay una sala esperándolos, dispuesta para albergarlos cuando regresen.

Para saber más

Los mármoles del Partenón. B. F. Cook. Akal, Madrid, 2000.
El Partenón en los orígenes de Europa. F. Rodríguez Adrados. CSIC, Madrid, 2003.
The Parthenon. Mary Beard. Harvard U. P., 2003.
Google Art Project: Acropolis Museum
La sagrada Acrópolis de Atenas

Recorremos este magnífico testimonio de la época dorada de la Grecia antigua

Desde lo alto de la colina sagrada
En la cima del monte sagrado, la Acrópolis contempla el paso de los siglos sobre la ciudad de Atenas. En ella se reúnen los símbolos de la época de mayor esplendor de la Grecia antigua, el siglo V a.C., todos construidos en un mármol reluciente que el tiempo y las numerosas vicisitudes han transformado en uno de los vestigios antiguos más admirados del planeta. 
Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation

La originalidad del Erecteion
Construido entre el año 421 y el 406 a.C, el Erecteion es uno de los edificios más originales de la Grecia clásica. Debido a que las irregularidades del terreno del monte sagrado no podían anivelarse, el arquitecto construyó un templo único cuyas naves y pórticos quedan a diferentes alturas unas de otras. En el lugar del templo se encontraban las tumbas de Cécrope y Erecteo, míticos reyes griegos, y los regalos que Poseidón y Atenea habían ofrecido a los atenienses durante la lucha por la posesión de la ciudad: un pozo de agua salada y un olivo respectivamente.
Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation
 
Columnata de las Cariátides
En la parte sur del templo se puede contemplar el majestuoso pórtico de las cariátides, que además ofrece una instantánea única sobre la gran extensión urbana de Atenas. La leyenda dice que, puesto que los gobernantes de la ciudad de Karys dieron su apoyo a los persas durante las Guerras Médicas, los atenienses apresaron y esclavizaron a sus bellas mujeres. Como mensaje para futuros enemigos, las colocaron como columnas soportando eternamente el peso del templo sobre sus cabezas. 
Foto: Shutterstock

El Partenón de Atenas
La impresionante estructura del mayor edificio de la Acrópolis está formada por dos cuerpos, la naos y el opistódomos, algo inédito en la época, que reposan sobre una plataforma llamada estilobato. En la naos había un espacio destinado a albergar una enorme estatua de la diosa Atenea esculpida por Fidias en oro y mármol. Una de las partes más interesantes del templo es la fachada, en cuya parte superior se hallan los frisos. Estos representaban las Panateneas –una procesión anual para llevar ofrendas a los dioses– los frontones narraban escenas de la vida de Atenea y en en el resto de los frisos aparecía la historia de diferentes guerras, entre ellas la de Troya. 
Foto: Gtres
 
El emblema de la democracia griega
Se trata de un templo octástilo (ocho columnas al frente) y períptero (rodeado de columnas) construido bajo la supervisión de Fidias por los arquitectos Calícrates e Ictinos. Dedicado a la diosa Atenea, protectora de la ciudad, se considera el templo más importante de estilo dórico que se conserva actualmente y un símbolo de la Grecia clásica y de su sistema democrático. Fue construido como una ofrenda –eximiéndolo de su función de culto– bajo el gobierno de Pericles, quien otorgó a todos los edificios un carácter público. 
Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation

Una entrada solemne
El arquitecto Mnesicles terminó la monumental entrada de los propileos en el año 432 a.C. y fueron durante mucho tiempo la única vía de acceso por la que se podía alcanzar el recinto sagrado de la Acrópolis. El aspecto que presentaban era el de un templo hexástilo (de seis columnas en la fachada) de estilo dórico con una separación en medio por donde pasa el camino de entrada. 
Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation

Los Propileos
La función de los Propileos era acompañar y guiar al visitante hasta la puerta de la ciudad de los dioses. Además, debido al desnivel que producía la altura del monte, esta construcción también servía para facilitar la subida, algo que el arquitecto Mnesicles consiguió domando las irregularidades topográficas mediante diferentes niveles y escalones. 
Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation

El templo de Atenea Niké
El geógrafo griego Pausanias describió este pequeño edificio clásico construido en el año 421 a.C. como el templo de la Victoria áptera o sin alas. Está dedicado a la diosa Atenea y conmemora la batalla de Salamina en la que los griegos vencieron a los persas bajo el influjo de la diosa, en este caso representada sin alas para que nunca pudiera abandonar la ciudad.
Foto: AP Images

Un templo para la victoria
Calícrates fue el arquitecto encargado del proyecto quien, junto con Ictino, diseñó un templo de pequeñas dimensiones acorde con el espacio que se le había otorgado en uno de los promontorios de los propileos. De orden jónico y planta tetrástila (cuatro columnas en la fachada principal), el friso de este edificio representa escenas de las Guerras Médicas, el acontecimiento que conmemoraba.
Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation
 
El Odeón de Herodes Ático
En la ladera sur de la colina de la Acrópolis, el cónsul romano Herodes Ático construyó, durante el siglo II d. C., este Odeón. Dicho edificio se usaba tanto en Grecia como en Roma para representaciones de tipo musical, teatral o lírico. Tiene una estructura muy parecida a la de un teatro romano, con la diferencia de que los odeones solían estar cubiertos. En sus gradas podía albergar hasta 5.000 espectadores y todavía hoy en verano se celebran conciertos al aire libre.
Foto: Gtres

Vista aérea de la Acrópolis
Durante los inicios del siglo V a.C., después de vencer a los persas en Marathon y de sufrir y repeler un nuevo ataque por su parte, los atenienses empezaron a construir algunos de los templos, ahora protegidos por la recién construida muralla de Temístocles (en la parte izquierda superior de la imagen). Durante la segunda mitad del siglo V a.C. se construyeron los principales templos que hoy en día siguen en pie: el Partenón, el Erecteion, Atenea Niké y los Propileos. En la esquina inferior derecha se halla el Odeón de Herodes Ático, y en la superior izquierda los restos del teatro de Dionisos, que acogía obras de Sócrates, Esquilo y Eurípides.
Foto: Age Fotostock
17 de marzo de 2017

La sagrada Acrópolis de Atenas
Dioses, misterios, oráculos... El Más Allá en la antigua Grecia
Más información

Dioses, misterios, oráculos... El Más Allá en la antigua Grecia

15
Fotografías
Poseidón y Atenea se disputaron una vez el corazón de los atenienses y el nombre de su ciudad. En lo alto de la colina de la Acrópolis, el dios del mar clavó su tridente mientras que la diosa de la sabiduría y la guerra plantó un olivo. El resto de divinidades declararon a Atenea ganadora del singular combate y los habitantes le dedicaron la mayoría de los templos.
Mitología e Historia se entrecruzan a lo largo del recorrido por este recinto de templos que se eleva sobre los populosos barrios de la capital griega. Habitada ya en el Neolítico (4.000-3.000 a.C.), fortificada durante la época micénica y destruida por los persas, la Acrópolis ganó su monumentalidad de la mano de Pericles, gobernador de Atenas entre los años 461 y 429 a.C., quien la dotó de templos con estatuas de bronce y de mármol, pintadas o recubiertas de oro y piedras preciosas.
La gran revolución griega contra el Imperio otomano
Más información

La gran revolución griega contra el Imperio otomano

3
Fotografías
Al salir de los Propileos, la vía Panatenaica conducía al Partenón, el colosal edificio dórico terminado el año 438 a.C. que albergaba una estatua de doce metros de Atenea Partenos (Virgen). En el sector norte se erigía el Erecteion, allí donde Atenea y Poseidón se disputaron el nombre de la ciudad y la veneración de sus habitantes. Y mientras las oraciones se realizaban en lo más alto, los espectáculos tenían lugar en el teatro de Dionisos, en la ladera, un "templo" de las artes.

NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui a vuelo
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com
Inscríbete en el Foro del blog y participa : A Vuelo De Un Quinde - El Foro!

Mi lista de blogs