martes, 30 de junio de 2026

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXC.- La vigilancia de la casa del ricachón Gregorio Yanayaco, seguía con normalidad; pero, los jóvenes vigilantes no sabían que fueron descubiertos por un peón del fundo y éste se tomó un tiempo para averiguar quienes eran estos e informó al patrón que estaba siendo espiado por cuatro muchachos, que al enterarse pensó que los bandoleros le habían puesto el ojo, con todo el peón los sigue....

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el joven líder Jerónimo Campos Mija, convocó a sus amigos, todos ellos adolescentes como él, y les expuso un plan para asaltar la casa del ricachón(hombre adinerado) Gregorio Yanayaco, quien era un próspero ganadero, después de una amplia discusión, ya que uno de los jóvenes se negó hacer el asalto, por que tenía aprecio por el hombre ganadero ya que le dio dinero para comprar remedios y así poder curar a su madre enferma; pero, el líder impuso su voluntad y todos aceptaron hacer el plan; el líder los organizó en grupos de 4 individuos y les encomendó que vigilarán la casa del ricachón todo el día, hasta identificar que viajará al pueblo arreando vacas, dejando la casa sola para realizar el asalto.... sigamos con la historia....


Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI.



Este es el símbolo de  la Marca Perú, que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia, el plan de vigilancia a la casa del ricachón Gregorio Yanayaco, se puso en marcha, tal como lo ordenó el joven líder Jerónimo Campos Mija, todos los días; cuatro jóvenes vigilaban la casa; ellos tumbados sobre el suelo, debajo de árboles que les servía como sombra vigilaban los movimientos del dueño de la casa, incluso descubrieron que llegaban de día claro jóvenes campesinas quienes como sus mozas (amantes), algunas se quedan a dormir con el ricachón.
Los peones del fundo entraban y salían de la casa que estaba vigilada desde las 06:00 horas de la mañana hasta las 6:00 horas de la tarde (18:00 horas), ya que esa era la hora que llegaban los guardianes nocturnos, quienes protegían la casa toda la noche desde afuera.
El ritmo de la vigilancia se cumplía con normalidad, así sucedió durante los primeros 10 días y el ricachón no daba muestras de querer viajar, ya llegamos a los 30 días de espionaje y no había ningún indicio que el dueño de la casa se muestre dispuesto a viajar; pues, los vigilantes tenían que tener paciencia, todos los días el dueño de casa despedía con abrazos afectuosos a las jóvenes mozas campesinas y solía hacerlo a las 07:30 horas del día y ellas generalmente dos mujeres muy jóvenes, tal vez tenían la misma edad que los jóvenes espías.
Los atisbadores, ya se habían acostumbrado ir al mismo lugar todos los días y se tumbaban al suelo; pero, ellos nunca investigaron otros lugares, tal vez confiados que estaban ocultos a prueba de curiosos.
Pero, lo que los jóvenes acechadores no sabían, que fue un peón del fundo, quien tuvo necesidad de hacer sus necesidades fisiológicas, salió de la casa, casi corriendo y caminó en dirección donde estaban los jóvenes acechadores, quienes completamente distraídos en esos momentos no pudieron identificar, a un peón tan cerca de ellos, quien se bajó el pantalón y defecó sus excrementos y se limpió con un manejo de hojas el trasero, en ese momento detectó el movimiento de gente tumbada debajo del árbol.
El peón, encogió su cuerpo casi gateando y retrocedió, regresando a la casa y desde adentro usando una ventana pudo notar los movimientos que hacía esa gente (debajo del árbol), él no informó y esperó el siguiente día y que desde las 06:00 horas de la mañana vigiló el lugar y observó que llegó un grupo de 4 personas a esas horas y se separaron como desparramándose y allí quedaron tumbados en el suelo debajo de árboles.
El acucioso peón se tomó todo el día vigilando; él no sabía que eran jóvenes muchachos ya que no estaba tan cerca de ellos para distinguirlos con precisión.
Ese descubrimiento sucedió a los 38 días de espionaje de los jóvenes, quienes desconocían que ya fueron descubiertos por un peón, quien aún no había informado al patrón hasta estar seguro, si su descubrimiento podría ser gente contratada por el mismo patrón.
El peón, averiguó por su cuenta y cuando estuvo seguro que no eran gente del fundo, recién pensó que el patrón (Gregorio Yanayaco) estaba en peligro y le informó así:
--- Patrón Goyo, hace cuatro días seguidos que me tocó cuidar la casa, viene un grupo de 4 muchachos, se acercan a la casa y tomando distancia y se tienden en el suelo, debajo de los árboles y desde allí miran la casa y allí están tumbados todo el día, a las 6:00 de la tarde (18:00 horas) se van hasta el siguiente día que vienes de nuevo desde muy temprano.
Don Gregorio Yanayaco, de inmediato pensó que los bandoleros le habían tirado el ojo (un probable o eminente asalto) y enviaron a muchachos para que espíen la casa y sobre todo cubrir sus movimientos y le contestó:
--- Dime: ¿y no te vieron ellos a ti que los descubriste?, cuando estuviste muy cerca de ellos.
El noble peón, le contestó:
--- No patrón, por que si me hubieran visto, seguro ya no regresarían, Yo estaba expuesto al entrar y salir de la casa y cuando lo hice, fui a la parte trasera y desde allí encorvado caminaba detrás de los chopes y me dirigí hasta ellos y descubrí que eran muchachos tumbados en el suelo todo el día, en algún instante tuve que gatear y estuve tan cerca de ellos que nunca me vieron.
Don Gregorio Yanayaco, ahora ya muy temeroso que estaba siendo espiado (vigilado) por bandoleros, que si él, tomaba en serio su seguridad contando con guardianes nocturnos que protegían su casa; pero, jamás se imaginó que lo vigilaban de día claro, ese atrevimiento era una amenaza descarada anunciando un asalto; se le vino a la mente en sus caudales (riqueza de dinero) que si estaban bien enterrados en un rincón de la casa y el resto los había trasladado a su casa del pueblo donde residía su esposa y sus hijos y observando a su noble peón que se tomó un tiempo para averiguar la presencia de los muchachos que por ser tales no previeron que podrían ser descubiertos al vigilar de día claro y le dijo:
---Hombre, ya son las 5:00 de la tarde (17:00 horas) seguro que esos muchachos ya se irán a sus casas, te pagaré tu salario doble y gatea de nuevo hasta donde ellos están y síguelos; pero, no te acerques demasiado.. oh que estoy pensado, no mejor vamos déjalos ir normal y hoy en la noche cuando lleguen los guardianes nocturnos conversaré con ellos y tu y ellos los seguirán mañana.
El noble peón, le contestó:
--- Patrón, con ellos(guardianes) será mucho bulto y nos descubrirán, mejor no deje para mañana lo que puede hacer hoy, Yo si puedo seguirlos, son muchachos, seguro con ellos no saben que ahora son los vigilados, se regresarán jugando, iré a cierta distancia; si llegó a identificarlos a alguno de ellos, será un dato para saber quienes son y que quieren cerca de la casa.
Don Gregorio Yanayaco, temía que ellos podrían dar la información a los bandoleros de lo que vieron todo el día y que estos podrían estar muy cerca de la casa y le replicó:
--- No hombre, temo que ellos te descubran y te ataquen, aún siendo 4 muchachos y sólo tu, no podrás defenderte, mañana los seguirán con los guardianes.
Pero, el noble peón le respondió:
--- No patrón, le vuelvo a repetir con los guardianes haremos mucho bulto y ellos fácilmente nos descubrirán que los estamos siguiendo, ya es hora que se vayan. Yo los seguiré y regresaré a la casa con la información de quienes se tratan...
Don Gregorio Yanayaco, accedió a la sugerencia del noble peón y le dijo:
--- Hombre, eres muy terco, pues, síguelos, toma distancia para que no te vean, por que es peligroso, estaré aquí esperándote.
El noble peón, salió de la casa con normalidad y se fue a la parte trasera y desde allí, se tiró al suelo que imitando a un gato se arrastró por el suelo protegido por los chopes de los arbustos y se acercó a los árboles donde se escondían los muchachos vigilantes, justo llegó a las 18:00 horas, donde se juntaban los cuatro y conversaron entre ellos y se dirigieron por el camino que llegaron en la mañana, tal como lo había previsto el peón, se iban manoteándose entre ellos totalmente relajados, el peón tomó su distancia y los vigilaba detrás cuidándose en no aparecer su sombra.
Los muchachos, siguieron caminando y jugando entre ellos como persiguiéndose riéndose a carcajadas y también conversaban en voz alta, todo era normal, sin pensar que ahora ellos eran seguidos.............
Continuaremos.........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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