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domingo, 3 de noviembre de 2024

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXLIX.- El jefe de los bandoleros del pueblo, quien al recibir los caballos aperados sin jinetes; detectó el mensaje que le enviaron, así lo expuso a los demás integrantes de la banda y se encuentran en plena discusión las acciones que tomarán; mientras tanto en la hacienda llegó la calma, sólo Erasmo Huamán sigue pensando si fue aceptado su mensaje que envió a los contrarios(enemigos)...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma y como informamos en el capítulo anterior; los jinetes enviados desde el pueblo, cometieron muchos errores y no pudieron convencer que ellos eran perneadores de ganado y que al ser descubiertos por los peones macheteros, si tuvieron el escaso tiempo para desenvainar sus machetes; pero, estaban en inferioridad numérica, tuvieron que enfrentarse a feroces 8 peones macheteros, y con valeroso apoyo de su jefe Irenio Campos y el caporal Erasmo Huamán, fueron rápidamente vencidos y muertos; sin ningún herido en el bando en los defensores de la hacienda, después de la contienda(pelea), los cuerpos de los muertos fueron retirados del Altillo y trasladados fuera de los límites de la hacienda y allí fueron enterrados, los caballos fueron arreados con sus aperos, que más tarde fueron encontrados por los músicos que retornaban al pueblo, uno de ellos descubrió el caballo de Silverio, que al llegar al pueblo informó a su familia; pues, gracias a este vecino todos los demás presagiaron la muerte de los jinetes...... ..sigamos con la historia....................


Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán , seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI


Este es el símbolo de  la Marca Perú , que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia, en el mundo del delito, donde sus integrantes caminan a salto de mata, por que en cualquier momento los atrapan las autoridades policiales o los deudos de las víctimas; ya que antiguamente la justicia se aplicaba por mano propia; no habían jueces, ni policías, sólo el juramento de la venganza en el próximo encuentro.
Siguiendo la historia, gracias al vecino de Silverio, la ahora viuda del finado bandolero, ella fue al escondite de la banda, no encontró a nadie (eran aproximadamente las 07:00 horas del día) de los integrantes; pero, si habían llegado los otros tres caballos, por lo que la viuda de Silverio comprobó que a los jinetes les pasó algo tan peor como la muerte; ella con el dolor en su corazón esperó la llegada del jefe, la permanencia en aquel se hizo larga y tediosa, ya que ella no conocía el domicilio de alguno de ellos y menos donde vivía el jefe de la banda.
Ya, al medio día, se apareció el jefe con una sonrisa en los labios; pero, que al ver los caballos sin jinetes, se alarmó y colmó su asombro al notar la presencia de una mujer muy llorosa, que él pensó que algo andaba mal, ya que él no conocía a esta mujer y que ella sostenía al caballo ya sin aperos en el que viajó Silverio, ella llorando desconsolada, y el jefe,  le preguntó:
--- Señora: ¿Por qué está llorando usted?, acaso sabe algo de los jinetes que no los veo por ningún lugar.
La ya viuda, llorando a moco tendido, le respondió:
--- Señor, Yo soy la que debe preguntar a usted: ¿Qué pasó con los jinetes de estos caballos?
El jefe, se apresuró a contestar:
--- Señora, ellos salieron antier por la noche en un viaje de negocios (supuestos perneadores) y me extraña que sólo hayan retornado los caballos aperados.
La mujer muy acongojada insistió:
--- Señor, usted ya sabe lo que les pasó, por que seguro los envió a un lugar lleno de contrarios (enemigos) y estos tomaron venganza y los mataron a los cuatro; pero, ¿Por qué dejaron que los caballos regresen sin haber tocado sus aperos ni alforjas?
El jefe, entendió el mensaje del contrario (enemigo), quien al devolverle los caballos que no sufrieron ningún rasguño, era que la pelea la ganó y que desea que no se vuelva a repetir y que si van nuevos jinetes en por de venganza sufrirán o correrán  la misma suerte.
En aquellos tiempos, eran los gestos los que descifraban la victoria de unos contendientes y la triste derrota de otros cargando con sus muertos a cuesta, esa era la ley de la selva que imperaba y era muy respetada, ya que algún otro día cambien las condiciones volviéndose favorables para el "ajuste de cuentas", por que no había perdón ni olvido de la ofensa en ninguno de los bandos.
Por lo que, el jefe con el mensaje captado, no tuvo otra alternativa que consolar a la casi probable viuda (ya que él aún no aceptaba haber sido derrotado) y le dijo:
--- Señora, esperemos que los jinetes lleguen esta noche, ya que sigo creyendo que los caballos abandonaron intempestivamente el lugar donde se apearon los jinetes y por algún motivo las acémilas se asustaron y corrieron de regreso; pero, no se preocupe, Yo estaré siempre junto a usted para ayudarla.
La mujer, se calmó y optó por regresar a su domicilio, con la leve esperanza que durante la noche regrese su conviviente sano y salvo: pues, nunca hay que perder las esperanzas y la fe que algo bueno podría venir, con esos pensamientos en su mente regresó a su casa, allí en el corredor encontró al músico quien como  vecino la puso en alerta y ella le dijo:
--- Vecino, no solamente regresó el caballo de Silverio, sino que también los hicieron los caballos de los otros jinetes, sin que nadie de ellos hayan retornado; pero, el jefe dijo que seguro se asustaron las acémilas y regresaron dejando a pie a sus amos.
El músico que si conocía, que Silverio andaba con asaltantes, no dijo nada, sólo le hizo una venia de retiro a la vecina  y regresó a su casa; pero, él estaba seguro que su vecino nunca regresará con vida.
Mientras tanto, el jefe con el mensaje recibido, desensilló a los caballos y los metió al corralón, les dio de beber agua en las pailas y les tendió pasto seco, atrancó la puerta y salió a la pampa y con su mente pensando que haría, fue a la casa más cercana de uno de los integrantes de la banda, que al encontrarlo le dijo:
--- Oye amigo, fracasamos rotundamente con el viaje de los muchachos a la Hacienda "La Pampa Encantada", por que en la madrugada regresaron los cuatro caballos aperados y ese mensaje no escrito significa que ellos son muy fuertes y que no desean nuestra venganza y que si lo intentamos correremos la misma suerte; me duele en el alma haber perdido a cuatro muchachos; pues, anda y comunica a todos que nos reuniremos en la noche y tomaremos acuerdos, de lo que haremos en los próximos días.
El emisario, muy apesadumbrado por la muerte de su amigo Agapito que lo consideraba como su hermano, salió muy rápidamente pensando en la venganza, el jefe se fue a su casa para retornar en la noche al escondite.
Por la noche, se reunieron los seis integrantes, ellos esperaron hasta las 22:00 horas con la esperanza que iban a regresar los cuatro jinetes y como no aparecieron, el jefe, les dijo:
--- Muchachos, hemos esperado el regreso de los jinetes y no lo hicieron, por lo que ya debemos aceptar que ellos fueron asesinados, desconocemos por completo en que lugar murieron; pero, si de acuerdo al código, ellos fueron enterrados y no serán carne para los gallinazos o los zorros, por lo que tomaremos un acuerdo de lo que haremos y les plateó lo siguiente:
--- Dar por terminado el asunto de la Hacienda "La Pampa Encantada" ó..
--- Vengar la muerte de nuestros compañeros; pero no sabemos quien o quienes lo hicieron, ni siquiera sabemos si ellos llegaron a la hacienda y que los estuvieron esperando y a traición (ataque sorpresivo) los mataron; pero, recuerden los que lo hicieron son bandoleros como nosotros, así que escucharé sus respuestas para tomar acuerdos; por favor, piensen antes de hablar.
Hubo un murmullo de voces de los cinco restantes, que al tranquilizarse, uno de ellos dijo:
--- Jefe, no tenemos otra opción que castigar a nuestros contrarios(enemigos) con la venganza, ya que no podemos quedarnos con los brazos cruzados, sabiendo que los muchachos murieron trabajando para todos nosotros, ellos asumieron el riesgo por nuestro bien y nosotros tenemos que devolver el valor que pusieron ellos, matando a sus asesinos.
Otro, intervino y dijo:
--- Jefe, no actuemos muy precipitados pensando en la venganza, toquemos nuestro cerebro y razonemos mejor, por que los asesinos nos estarán esperando y corremos el mismo riesgo, ese es su mensaje al devolver a los caballos sin tocar ni siquiera las alforjas, y otra desventaja no conocemos esos caminos y ellos con tremenda ventaja nos esperarán nuestra respuesta sin ningún conocimiento de cuantos son ellos y si ya tenemos el entendimiento que son crueles y actúan con frialdad y planean muy bien sus acciones, que se dieron el tiempo de arrear a los caballos aperados.
Por otra parte, ese mismo día, en la Hacienda "La Pampa Encantada", después que se fueron los músicos, regresaron a la casa hacienda, Florián y Erasmo Huamán, con sus cuerpos sudorosos y sus ropas manchadas de tierra fresca, al primero que encontraron  fue a Juan y le informaron todo lo que sucedió en horas de la mañana.
En esos momento llegó el hacendado Luciano Castillo, a quien si le llamó la atención verlos así y sobre todo a Florián quien se vestía con elegancia y les preguntó:
--- Pero: ¿Qué les pasó a mis caporales, no los he visto durante toda la mañana?
Fue Florián, quien le contestó:
--- Luciano, tuvimos una visita hoy a las 06:00 horas de la mañana de 4 bandoleros en el Altillo, los enfrentamos y los matamos y ya se enterraron sus cuerpos fuera de los límites de la hacienda, no hicimos bulla para no malograr la fiesta, Yo fui quien los descubrió, mientras todos roncaban la borrachera y con el empuje de Erasmo y los valerosos peones todo nos salió muy bien, sin ningún herido nuestro.
Poco, después, Erasmo Huamán y Florián se asearon y tomaron sus alimentos, lo mismo sucedió con los valientes peones quienes junto a Irenio Campos, ya eran grandes defensores de la hacienda.
Sin embargo, en la cabeza de Erasmo Huamán, estaba latente la venganza, que era muy probable como respuesta de la banda que envió a los cuatro jinetes; él, no estaba seguro si ellos aceptaron el mensaje no escrito que les envió...............................
Continuaremos................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

martes, 22 de octubre de 2024

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXLVIII.- Los cuatro jinetes al ser descubiertos, se enfrentaron a los caporales y 8 peones de la hacienda, rápidamente fueron vencidos y muertos; los cuerpos fueron enterrados fuera de los límites de la hacienda, sus caballos fueron arreados de regreso, los músicos los encontraron en el camino y uno de ellos fue vecino de Silverio...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; los cuatro bandoleros enviados desde el pueblo, fueron rechazados por los caporales de la Hacienda "La Pampa Encantada", por que tal como se presentaron simulando ser perneadores de ganado, no fueron aceptados, por que la hacienda nunca vende ganado vacuno a extraños y justamente regresaron los 8 peones macheteros y uno de ellos descubrió a Silverio como un bandolero, quien le había robado vacas a su padre y lo señaló que vive en las cercanías del pueblo..... sigamos la historia....................


Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán , seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI


Este es el símbolo de  la Marca Perú , que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia, Silverio al sentirse descubierto intentó salvarse ante el peligro que se le venía y dio un salto como si fuese un felino hasta donde estaba parado su caballo y logró desenvainar su machete, intento que fue seguido por Agapito y sus dos acompañantes, todo se convirtió en un movimiento de hombres armados.
Erasmo Huamán, que se mantuvo a la expectativa, decidió atacar y se lanzó contra Agapito, logrando atraparlo por la espalda, le agarró el cuello y le puso la punta de su machete en el pecho y gritándole, le dijo:
--- Tu eres el jefe, dime; ¿Cuántos hombres son ustedes y dónde los esperan los demás?
Pero, Agapito no era un novato; pues, acumuló mucha experiencia batiéndose con muchos desafiantes, hizo un movimiento muy rápido de su cuerpo y logró desprenderse del brazo de Erasmo Huamán; quien lo tenía aprisionado, el mismo que estando libre, le lanzó un machetazo contra la cabeza de Erasmo Huamán; pero, fue muy tarde por que Irenio Campos, viendo el peligro que estaba su jefe se lanzó con agilidad y velocidad que alcanzó hacer un puntazo por la espalda del agresor, que le traspasó los pulmones, el infeliz cayó al suelo de bruces.
Erasmo Huamán, estuvo en riesgo de morir, por que el machete pasó a escasos milímetros de su oreja izquierda, quien ya había logrado escapar del feroz ataque.
Los 8 hombres (peones) a órdenes de Irenio Campos, se lanzaron contra los tres restantes, peleándose cuerpo a cuerpo, dieron cuenta matándolos a todos.
Florián, sólo observó asombrado los acontecimientos; él, nunca había peleado contra bandoleros; una vez más el Altillo se convirtió en una carnicería humana, que si fueron escuchados los gritos moribundos de los invasores en la casa hacienda.
Los músicos, que aún dormían plácidamente, fueron despertados, ellos aún con los efectos de la noche de fiesta; pero, felizmente ellos no identificaron lo que realmente pasó por la distancia que estaba el Altillo; era preferible ocultar a estas personas bajo secreto, por que siendo ellos moradores del pueblo, se convertirían en chismosos narrando que la hacienda fue asaltada.
Las puertas de la casa hacienda se abrieron y salieron Juan y el hacendado Luciano Castillo, quienes sin saber que sucedió, si reaccionaron y  tranquilizaron a los músicos y los invitaron a tomar desayuno, buscando la tranquilidad, que cada vez se iba haciendo muy difícil ocultar lo que realmente pasó.
Desde el Altillo; Florián observando a la casa hacienda, se dio cuenta del movimiento, quien dirigiéndose a Erasmo Huamán, le dijo:
--- Erasmo, no malogremos el último día de fiesta, enterremos a estos cadáveres, sin que nadie de la casa se de cuenta, hay que mantener el secreto, como tenemos a los peones, con su ayuda los sacaremos al camino real y los llevaremos fueron de los límites de la hacienda.
De inmediato se puso en marcha el plan, se envió a dos peones al almacén para que lleven las herramientas como barretas y palanas para cavar las sepulturas y todo se hizo en completo silencio, sin que nadie de la casa hacienda se haya enterado; los bravos peones trabajaron duro, que si les demandó cuatro horas cavando los hoyos profundos para la sepultura de los bandoleros muertos.
Mientras tanto en la casa hacienda, después del desayuno, los músicos siguieron tocando hasta las 12 del día y que era su contrato; Juan y otros peones les trajeron los caballos ensillándolos, los músicos recibieron su paga y se pusieron muy contentos al recibir un fajo de billetes..
Mientras tanto en el Altillo, uno de los peones, quien era conocido por ser un excelente jinete, se le encomendó que lleve a los cuatro caballos que pertenecieron a los jinetes muertos, a lejanos lugares; pero, siempre siguiendo el camino real, para que los caballos no pierdan el sentido de orientación y regresen al lugar de donde vinieron.
Erasmo Huamán, había pensado que sólo fueron los cuatro jinetes los que murieron, que devolviéndoles los caballos a sus compañeros, estos ya no regresarían con una nueva intentona de asalto; pues, eran las reglas establecidas entre asaltantes y bandoleros; el peón al llegar al lugar se apeó del caballo que lo condujo y levantó las sogas a los demás caballos, los soltó con sus aperos, arreándolos en dirección del camino real, los animales hambrientos y agotados emprendieron el retorno a casa.
Los músicos al despedirse de don Luciano Castillo, le agradecieron su generosidad y dirigiéndose a Juan le desearon la mejor suerte en su viaje a Quito, ellos partieron de regreso a casa, al pasar por el Altillo, sobre pararon un instante para observar por última vez la casa hacienda y el peón jinete que los acompañaba, sabía perfectamente que en tempranas horas hubo muertos allí; pero, como el pasto estaba alto, se ocultó completamente los residuos de sangre y emprendieron sin más demora el viaje de regreso.
Pero, luego de trotar un buen trecho de aproximadamente unas cuatro horas, encontraron a los cuatro caballos aperados mordisqueando hierbas y sin jinetes, el peón rápidamente se dio cuenta que pertenecían a los jinetes que ya no vivían y que felizmente estaban muy lejos de la hacienda, que los curiosos músicos conversando entre ellos, muy sorprendidos por el raro hallazgo de encontrar caballos sin sus jinetes, y uno de ellos le preguntó al peón:
--- Amigo, dígame: ¿De quién son estos caballos?
El peón, que si estaba preparado para contestar, le respondió:
--- Son de jinetes que están descansando en el monte.
Los músicos quienes estaban apurados por llegar a sus domicilios, le creyeron al peón y siguieron trotando, ellos llegaron al pueblo y cada cual fue a su casa.
Pero, uno de ellos que si conocía a Silverio, ya que eran vecinos y él si pudo identificar que uno de los caballos que encontraron en el camino llevaba aperos y sobre todo las alforjas que pertenecían a su vecino; él no dijo nada a su compañeros, sabiendo que su amigo andaba con malas compañías.
El músico, se apersonó a la casa de Silverio y no lo encontró, sus sospechas se volvieron verdades, y dijo a quien le abrió la puerta, que más o menos a las 18:00 horas del día ya oscureciendo encontraron cuatro caballos y uno de ellos llevaba las alforjas de Silverio, como en su casa sabían que él viajó, le contestaron que había salido.
Y como ya era media noche, el músico, muy agotado se fue a descansar a su casa, quien al llegar con un buen monto de dinero fue bien recibido, cenó y se acostó; en la madrugada sintió que alguien se sentó sobre sus pies, se despertó asustado, observó que toda estaba normal, percibió que su esposa roncaba plácidamente, se volvió a acostar, concilió con el sueño.
Pero, esta vez el músico tuvo una pesadilla, donde Silverio le pedía auxilio y que estaba enterrado en un lugar desconocido y que él, era el único que podía salvarlo, se despertó violetamente, muy nervioso, comprobó que ya eran las 05:30 horas de la madrugada, su esposa se despertó y le narró su pesadilla, ella le contestó que su amigo con toda seguridad estaba muerto y que en la pesadilla se despidió de él, y desde su tumba le pedía que avise a su familia.
El músico más asombrado por las expresiones de su esposa, se vistió y salió de la casa que ya había amanecido y se fue hasta la casa vecina, allí estaba el caballo con aperos, pero nadie lo detectó, él tocó la puerta con fuerza y le abrió la conviviente de Silverio, quien al ver el caballo y no su marido, muy alarmada le preguntó:
--- Vecino, ¿Qué hace usted con el caballo de mi marido?
El músico le volvió a recordar, que cuatro caballos trotaban solos por un lejano lugar y que tuvo una pesadilla, que Silverio estaba enterrado en un lugar desconocido y la prueba era que el caballo regresó sólo.
La mujer, muy alarmada temiendo lo peor, sollozó, ella misma desensilló el caballo, le agradeció al vecino y se halando a la acémila a las afueras del pueblo, al lugar del escondite de la banda de asaltantes, aún era muy temprano, ella al llegar allí encontró los tres caballos que ya habían llegado y aperados, la mujer empezó a llorar muy desconsolada temiendo que los cuatro jinetes murieron..........
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

viernes, 27 de septiembre de 2024

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXLVII.- Los cuatro bandoleros fueron rechazados por los caporales de la Hacienda "La Pampa Encantada"; por que tal como se presentaron como perneadores de ganado, no se aceptó su presencia, Erasmo Huamán sabía que ellos podrían ser bandoleros y justo un peón descubrió a Silverio....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG ., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y ​​como informamos en el capítulo anterior; los bandoleros disfrazados de perneadores (comerciantes de ganado): Silverio, Agapito y sus dos acompañantes, llegaron a la Hacienda “La Pampa Encantada”, aun sin saberlo, ya que era la primera vez que viajaban por esa región, al ingresar hicieron caminatas. cautelosamente y corrieron hacia un altillo, que haciendo de mirador natural veían desde allí la casa de la hacienda, pero lo que les llamó la atención fue que en ese sector no caminaba nadie, comentaron que la hacienda no tenía vigilancia, por qué nunca fue asaltado, en ese lapso de tiempo fueron detectados por el caporal Florián, quien primero observó la cabeza de un caballo, el cual al bajar su cabeza para limpiarse las legañas, y al volver a mirar, ya no estaba; al rato, subió hasta el tabladillo (construcción de madera ubicada en el patio), quien al subir miró hacia el Altillo, y esta vez volvió a mirar no sólo una cabeza, sino varios caballos; pero no observó a los hombres (jinetes). Florián sabiendo que ya lo estaban vigilando se escabulló escaleras abajo y fue a la habitación de Erasmo Huamán y le informó de lo que vio en el Altillo..........sigamos la historia....... .. ...


Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán , seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI



Este es el símbolo de  la Marca Perú , que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Siguiendo con el relato, Erasmo Huamán, al enterarse de noticias similares que desconocidos habían localizado en el Altillo; sin embargo, al mismo tiempo se calmó, pues si fueran asaltantes, los intrusos ya habrían asaltado en la madrugada, ya que según su amplia experiencia, nunca asalta a plena luz del día; ya que la oscuridad es el aliado natural de todo asaltante; pues ordenó salir junto con Florián e Irenio Campos y subir al Altillo, para saber quiénes eran los intrusos.
Cuánta razón tenía Erasmo Huamán, cuando informó que los bandidos nunca atacan a plena luz del día y efectivamente, cuando los intrusos: Silverio, Agapito y sus dos compañeros, se disponían a bajar a observar la casa hacienda, divisaron a un hombre muy bien vestido. caminando por el patio, por lo que se escondieron y comenzaron a monitorear sus movimientos, allí permanecieron pensando que aún no habían sido descubiertos.
Los intrusos notaron que el hombre desapareció del patio cuando entró en un cuarto contiguo a la casa de la hacienda y no salió de allí, creyeron que era el hacendado: pues se frotaron las manos pensando que obtendrían la información que buscaban. 
Pero, lo que no sabían, que el caporal Erasmo Huamán, tenía otros planes y efectivamente, de su habitación salieron los tres con sus machetes en mano, que los intrusos que los vigilaban se pusieron nerviosos, por lo que Silverio, le dijo a Agapito:
--- Ya nos descubrieron y vienen a enfrentarnos, y vienen con machetes listos, veo que son tres; pero cuantos más habrá en los lados y en otras direcciones.
Sin embargo, Agapito, teniendo más experiencia y completamente tranquilo, le contestó:
--- Silverio, no te preocupes, están actuando en defensa propia, porque no nos conocen, cuando suban los saludaremos con nuestros machetes envainados y les informaremos que somos perneadores y que buscamos vacas, en las haciendas.
Silverio, que estaba completamente nervioso, que traía un gran puñal en su cinturón, quiso desenvainarlo, y cuando Agapito lo observó, respondió en voz baja:
--- No seas tonto, los perneadores no atacamos a nadie.
En ese momento llegaron los tres defensores; Erasmo Huamán observó los caballos bien cuidados, lo cual lo tranquilizó, quien acercándose a los cuatro desconocidos que estaban desarmados, se saludaron y fue Agapito quien le dijo:
--- Señor, somos viajeros que nos dedicamos a pernear ganado y como nunca hemos conocido esta comarca, paramos aquí a descansar y pudimos ver que bajo había una casa de hacienda y nos alegra que ustedes sean los dueños, por eso le sugiero, que guarden las armas, no los vamos a atacar, queremos ser vuestros amigos.
Erasmo Huamán, con su asombrosa frialdad, observando a los cuatro desconocidos y aplicando su experiencia, que cuando escuchó que eran perneadores (comerciantes), pensó que era algo extraño, ya que los comerciantes siempre trotan a plena luz del día y descansan en las noches por su cuenta y por seguridad, ya que llevando tanto dinero para las compras, se los pueden robar, y si le impresionó que los caballos eran grandes y con finos aperos, aun así tuvo ciertas dudas y respondió:
--- Amigos, no sabíamos que teníamos visita y como dicen que son comerciantes; pues se equivocaron de lugar, porque no tenemos vacas en venta y además; si lo tuviéramos no lo venderíamos a extraños, entonces te pido que vayas a buscar en otras haciendas, tal vez decidan venderte ganado.
Agapito, quien fue un gran negociador, que con su intervención resolvió muchos conflictos en la banda y con una sonrisa amigable, le respondió:
--- Señor, no sé quién es usted y respeto sus palabras, en el sentido de que usted no vende vacas a extraños; pues en realidad no nos conoces, porque siempre hemos participado en los diferentes sacas que hacen las haciendas en el pueblo; solo que esta vez nos estamos adelantando para ver si hay ganado disponible, no sé como se llama esta hacienda, tampoco sabíamos si tenía ganado para la venta y como somos comerciantes, quería saber si había algo que comprar.
Florián intervino y respondió:
--- Amigo, nosotros como caporales; les informamos que no aceptamos comerciantes en nuestra hacienda, es mejor que se vayan, antes de que lleguen los macheteros y los vayan a matar; porque me parece muy extraño recibir la visita de comerciantes en las primeras horas del día, nunca hemos recibido visitas no deseadas; bueno, monten sus caballos y váyanse.
Agapito, se mantuvo tranquilo y sabiendo que sus interlocutores eran los caporales; él, sin perder la calma, le respondió:
--- Señores caporales, no somos asaltantes, si efectivamente llegamos temprano, por algo lo hicimos, para empezar el nuevo día, buscando ganado para comprar y como usted dice que no venden, nos iremos; pero, no como contrarios (enemigos) sino como sus amigos.
Pero, Erasmo Huamán, según sus premoniciones, estos “comerciantes” no lo eran, porque no encajaban y optó por hacerles una simple pregunta y dijo:
--- Amigos, si dicen que son comerciantes, he conocido grandes perneadores, supongamos que queremos venderles vacas; bueno, ¿cuánto nos pagan por una vaca gorda?, y si les vendemos 50 reses: ¿cuánto nos pagarían?
Los cuatro supuestos comerciantes se miraron, ante la sorprendente pregunta del caporal y no tenían idea de cuánto valía una vaca, porque siempre fueron los compañeros y pastores del ganado del jefe y solo él conocía los precios, y lo peor era no sabían el valor si lo compraban en paquetes, así que fue Agapito quien tranquilamente intentó responder; desviando el fondo de la pregunta y dijo:
--- Señor Caporal, tratamos con los dueños del ganado y no con los peones, si realmente tienen ganado para vender, hablaremos con el hacendado y le propondremos el precio del hato.
Entonces, Florián, si se sintió ofendido por recibir el apelativo de peón, y como era de raza blanca, en actitud atrevida, le respondió:
--- Muy bien amigo, me disfracé de caporal y usted dice que propone a los hacendados los precios que paga; bueno yo soy el dueño de esta hacienda, díganme: ¿cuánto me pagarán por un lote de 60 cabezas de ganado?
Agapito, miró de reojo a Silverio, y le respondió:
--- Señor Hacendado, somos ganaderos y tenemos que observar el ganado, y ahí propondremos el precio, porque no podemos hablar de ofrecer un precio sin antes haber visto el ganado en venta.
Erasmo Huamán, se dio cuenta que no eran comerciantes, sino bandoleros, por una sencilla razón, no tenía ni la más mínima idea de comprar el ganado, por lo que apeló a una última pregunta, quien dirigiéndose a Agapito, le dijo:
--- Amigo dices que eres comerciante, dime, seguramente tienen potreros grandes llenos de pastos para el engorde del ganado, por qué siempre se compra el ganado, hay que presentarlo a los nuevos y grandes criadores, podrías decirme. . ¿Quiénes son ellos para que les vendes ganado?
Agapito, ya estaba muy mortificado de tantas preguntas, pero al prepararse, se equivocó y respondió:
--- Si tenemos corrales donde guardamos el ganado comprado y de ahí se lo ofrecemos a los nuevos comerciantes ecuatorianos, no tenemos potreros, por qué no engordamos ganado, todo se traslada al nuevo comerciante...
En ese momento llegaron los 8 peones macheteros, quienes acompañaban siempre a Irenio Campos con sus machetes en alto, sospechando que habían llegado cuatro hombres, uno de ellos identificó a Silverio como asaltante, quien dirigiéndose a Erasmo Huamán le dijo:
--- Señor Caporal, estos señores son bandidos, conozco a uno de ellos, que le robaba vacas a mi padre, que vive cerca del pueblo.................... ....
Continuaremos.............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

martes, 17 de septiembre de 2024

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXLVI.- Silverio y Agapito y sus dos acompañantes, llegaron al Altillo, que era el mirador natural de la casa hacienda, sin oposición; empero, ellos fueron detectados por Florián, quien no los vio, sino a sus caballos, él despertó a Erasmo Huamán y le informó de lo que vio en el Altillo...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el flamante caporal Erasmo Huamán, era o fue un gran bebedor de licor, cuando comandaba a un grupo de bandoleros, con quienes siempre concurría a pueblos donde se celebraban Fiestas patronales y con insistencia elegía para enamorar a las hermosas huambras, que algunas veces se las disputaba con otros rivales, batiéndose en duelos, que terminaban con la muerte del contendor y se venía obligado a abandonar la fiesta y se levantaba en peso a la mejor doncella; pero, él al ingresar al mundo honesto, hizo un juramento de nunca más beber licor, para evitar justamente, originar conflictos con la muerte de alguien que no era él; sin embargo, ahora como flamante caporal, participa en forma privilegiada en la mesa de la familia de la hacienda. y tuvo que aceptar beber por dos veces jarros llenos de licor, que los compartió con el hacendado Luciano Castillo y con Juan, a quien se le ofrecía la fiesta de despedida; pero, los efectos de ingerir licor los evaporaba bailando con Irma, quien era la hija del hacendado, tanto así, que en una larga pieza musical terminaron agotados, que Irma sufrió un desmayo y él, como un caballero, la condujo en sus brazos al poyo(banco de adobes arrimado a la pared), para su recuperación; mientras tanto, en el pueblo, una banda de asaltantes, quienes ya tienen toda la información sobre la existencia y ubicación de la Hacienda "La Pampa Encanta", se preparaban para "visitarla"..... sigamos la historia...............


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia, la banda de asaltantes, del pueblo cercano, se preparaban para conocer sobre la posibilidad de la saca de 150 reses; para lo cual, encargaron a los bandoleros Silverio y Agapito y dos más para que visiten la Hacienda "La Pampa Encantada", disfrazados de perneadores (denominación usada a los comerciantes de compra y venta de ganado), montados sobre caballos finos y briosos; siendo las 20:00 horas de la noche, de aquel día; eran caminos desconocidos para ellos, quienes siguiendo las instrucciones del jefe, trotarán despacio  y así lo hicieron conversando entre ellos y lo hacían en voz alta de sus "negocios" de compra y venta de ganado.
Todo era un montaje, para hacer creer, que ellos eran comerciantes, y era bueno comentar de las ganancias que atesoraban y los viajeros como supuestos comerciantes ya  llegaron en la madrugada.
Probablemente, ya eran las 03:00 horas de la madrugada, cuando repentinamente pasaron por encima de sus cabezas una bandada de lechuzas, que revoleteaban en fugaz vuelo, que inquietó a los briosos caballos, por lo que el viajero Silverio, quien era un creyente en los presagios de la naturaleza, ya que las aves nocturnas coincidieron con el recorrido de los viajeros y dijo:
--- Esas lechuzas nos están avisando que algo malo se nos viene...
Agapito, quien si era un corajudo viajero, le respondió:
--- No, amigo las aves nocturnas iluminan nuestro viaje.
Aún así, con esas entusiastas palabras, los cuatro jinetes pararon por unos instantes, dos de ellos se apearon para hacer sus necesidades fisiológicas y después del descanso continuaron su trotada, que por cierto era algo incierto viajando en caminos completamente desconocidos, sólo guiados en la información que lograron y recibieron en el pueblo.
Era la vida errante de los bandoleros, quienes usaban las noches oscuras como sus aliadas naturales en los rumbos hacia sus objetivos; pero, ahora sus mentes no estaban del todo seguras, que es lo que encontrarían; tal vez, como viajeros nocturnos podrían ser confundidos como asaltantes(que si lo eran) y por su puesto no serían bien recibidos.
El tiempo avanza y ya amaneció, ellos no pegaron una pestañada, siendo las 06:00 horas del nuevo día, ellos llegaron a un lugar que no conocían; sin embargo, ya eran los límites de la Hacienda "La Pampa Encantada", era la continuación del camino real que conducía al  Altillo.
Los guardianes de la hacienda, ya se habían ido a sus domicilios, abandonando sus lugares de vigilancia, quienes con la creencia que no hubo ninguna novedad tenían derecho a descansar; que por esas cosas del destino, justamente llegaban un grupo de jinetes, quienes si hubiesen sido asaltantes, tenían a su disposición todas las condiciones favorables para el asalto.
Los jinetes, sin saberlo llegaron al Altillo y desde allí observaron a la casa hacienda y que todo estaba en completo silencio, desde ese lugar ellos no podían percibir el olor a fiesta, que la totalidad de los moradores dormían por haber ingerido licor; un caso muy curioso, que ni el más precavido y cuidadoso Irenio Campos estaba vigilando; pues, todo era paz absoluta.
Entonces, Silverio se acercó a Agapito y en voz muy baja le dijo:
--- Amigo, allí tenemos la casa hacienda, no encontramos vigilantes, seguro que no tuvieron "visitas"; ya es era que caminen los peones; pero, no hay nadie por aquí, no estoy muy seguro que presumo que nos hayan tendido una trampa, tenemos que vigilar a esa casa.
Agapito, quien tomó el mando del grupo de jinetes, igualmente en voz baja, le contestó:
--- Silverio, aquí nadie vigila, por que nunca han sido asaltados; pero, si me llama la atención, que no haya caminando ningún peón, estoy de acuerdo contigo la vigilaremos.
Pues, que iban a caminar si la fiesta terminó hasta las primeras horas de la madrugada, era la última noche que se bebió hasta que terminen la última gota de licor y todos estaban agotados y rendidos; unos tirados y tumbados sobre el suelo roncaban plácidamente por la ingesta que bebieron.
Hasta, Erasmo Huamán se embriagó bebiendo con la familia de la hacienda; pero, esta última noche, fue el otro caporal Florián, quien si se cuidó y no bebió casi una gota de licor; por que si tuvo un presentimiento, que la casa hacienda estaba siendo observada no por los guardianes, sino por gente extraña, su premonición no la comunicó a nadie, por que no tomarían en serio por estar ebrios, y viendo que Erasmo Huamán bebía y bailaba; él, sin abandonar a la mesa, permaneció en alerta y vaya que tuvo razón por ya la "visita" se encontraba trotando en dirección  a la hacienda.
Entonces, Florián, quien dormía en el interior de la casa hacienda, se levantó, escuchó que todos dormían y roncaban tan fuerte que le aturdieron sus oídos, abrió la puerta del corredor y salió y alcanzó a ver que todo el corredor estaba lleno de cuerpos dormidos, en los poyos descansan los músicos y recién llegaron las cocineras ingresando a la cocina.
Florián se dijo asimismo: 
"Que vulnerables estamos, si llegasen asaltantes  nos masacrarían sin piedad.."
Con esos pensamientos en su mente, levantó la mirada y observó arriba al Altillo y detectó la cabeza de un caballo, él se sobre saltó limpiándose las legañas de sus ojos, pensando que estaba viendo visiones y observó de nuevo; pero, ya no estaba la cabeza del equino, él se tranquilizó y se sonrió y mirando a los peones que seguían roncando tumbados sobre el suelo puro; avanzó por todo el patio y no había nadie más en pie.
Él, se acercó a las piezas (cuartos contiguos a la casa hacienda), donde estaban los dormitorios de Erasmo Huamán e Irenio Campos, llegó hasta la puerta y escuchó que roncaban, dio media vuelta y llegó al "atrio" (un tabladillo de madera en medio del patio donde subía el hacendado y desde allí parado daba las instrucciones a sus peones); pues, él subió y desde allí fijó su mirada hacia el Altillo.
Florián, con mejor visión, quien al levantar la mirada en esa dirección, esta vez se horrorizó al detectar no únicamente un caballo, sino que eran más; sin hacer ruido, pensando que él era observado en todos sus movimientos y no podía contar con nadie más, se bajó disimulando que todo era normal y se fue a la pieza  donde descansaban Erasmo Huamán, le dio unos golpes suaves a la puerta para intentar que se despierte.
Ya, Erasmo Huamán había superado los efectos de la ingesta del licor y se había levantado y descansaba sentado sobre su cama, que al escuchar que alguien le tocaba la puerta, se levantó y abrió la puerta, rápidamente ingresó Florián y le dijo:
--- Erasmo, tenemos visita, hay caballos aperados en el Altillo, pero no observé hombres, seguro nos están vigilando.
Erasmo Huamán, sobresaltado escuchando a Florián, reaccionó y le contestó:
--- Pero: ¿Dónde están los guardianes?
El mismo se contestó el mismo que al observar en la cama siguiente, donde dormía plácidamente Irenio Campos; pues, todos se habían ido a descansar y rápidamente pensó que no podía contar con nadie más, solo eran los dos y en voz baja y al oído de Florián, le dijo:
--- Tenemos, que prepararnos a enfrentarlos o tal vez son visitantes; ya que los asaltantes nunca atacan de día claro.
Con esas dudas en su mente, se despertó Irenio Campos, quien tan sólo había descansado un poco más de una hora y como un sonámbulo, preguntó:
--- ¿Qué pasó con ustedes, ya que los veo muy preocupados? 
Florián, le contestó que descubrió visitantes en el Altillo, por que observó caballos aperados, pero no llegó a detectar hombres.
Irenio Campos, se levantó como un resorte dando un salto y dijo:
--- No puede ser, nosotros vigilamos toda la noche, incluso hicimos rondas por el camino real y nadie se apareció, y como los muchachos estaban agotados, por que ya amanecía les ordené que se vayan a sus chozas a descansar y yo hice lo mismo.
Erasmo Huamán, sumando que ya eran tres defensores, no eran suficientes en caso de asalto; pero, pensó y les dijo:
--- Vamos al Altillo, cada uno llevará su machete desenvainado; pero, no atacaremos, sigo pensando que son jinetes viajeros y no nos atacarían.....
Continuaremos.....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

lunes, 9 de septiembre de 2024

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXLV.- Erasmo Huamán, bebió varios tragos con los miembros de la mesa de la hacienda; después bailó una larga pieza musical con Irma, que ambos terminaron agotados, ella sufrió un desmayo y él la condujo sobre sus brazos al poyo para que se reponga; mientras tanto, en el pueblo los bandoleros se preparan para "visitar" la hacienda....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; en una choza muy bien disimulada, ubicada fuera del pueblo; un grupo de bandoleros, preparan un plan de asalto a la Hacienda "La Pampa Encantada", que ellos aún no la conocen, para lo cual enviaron  a Silverio y Agapito a la cantina, donde unos bebedores comentaron de una próxima saca de 150 reses; pues, estos emisarios lograron su objetivo, ya que el cantinero les dio toda la información que ellos buscaban, para lo cual tuvieron que comprar 6 botellas de licor y un talabartero, les indicó el camino y el tiempo que se demora para llegar a ese lugar; con toda esta información, se decidió que por la noche viajarán 4 bandoleros hacia esa hacienda. Mientras tanto, en la hacienda, el flamante caporal Erasmo Huamán, junto con su amigo Irenio Campos, quienes en base a premoniciones, ya se prepararon para "recibirlos", con rondas sobre el camino real..... sigamos la historia.........


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI



Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia; el flamante caporal Erasmo Huamán, en base a su experiencia de ex bandolero, sabía exactamente como piensan y planean los asaltantes; por que se quedó satisfecho que la casa hacienda estaba protegida y que esa responsabilidad quedó a cargo de su amigo Irenio Campos y sus peones que lo acompañaban...
Erasmo Huamán, con una sonrisa agradecía al Todopoderoso, que le está permitiendo cambiar su vida, por lo que regresó a la mesa de la familia de la hacienda, encontró bebiendo al hacendado Luciano Castillo con su cuñado Juan, a quien le ofrecieron esta fiesta de despedida muy emotiva, por que ambos estaban llorando, recordando viejos tiempos, que sus corazones se ablandaron por efecto de los tragos ingeridos.
Fue, Juan quien limpiándose el rostro, al ver a Erasmo Huamán, le dijo:
--- Caporal, es bueno que lo sepas, esta hacienda prosperó, gracias al trabajo, muy duro que puso la familia, por que la encontraron casi en ruinas, con unas cuantas vacas muy flacas y llenas de garrapatas (parásitos externos), los potreros estaban llenos de montes, las acequias colmadas de tierra y los estanques llenos de barro; Yo fui parte de ese esfuerzo, ahora todo es más fácil; tú seguirás mi ejemplo y estoy seguro que tu trabajo engrandecerá estas tierras, quiero beber un trago contigo; pero, esta vez lo beberás por que será seco y volteado, ya que de reojo he observado que sólo haces el ademán de beber y no pasa una gota por tu garganta.
Erasmo Huamán, se había cuidado y como ya tomó las precauciones de la seguridad de la hacienda, entendió que ya era tiempo de beber y no podía negarse ante Juan y le contestó:
--- Con el mayor gusto señor Juan, beberemos juntos, y es necesario despedirlo con todo honor.
Ellos levantaron sus jarros, los chocaron y bebieron todo el contenido de una sola vez; el caporal levantó su jarro y lo volteo vacío, ese ademán fue observado por don Luciano Castillo, quien cogió una botella de licor y vació en el jarro de Erasmo Huamán que estaba vacío y sirviéndose el mismo, le dijo:
--- Erasmo, Yo también merezco algo parecido, tal como lo hiciste con Juan, así que beberemos juntos.
Erasmo Huamán, no podía negarse a beber nuevamente con su patrón y le respondió:
--- Será un placer beber con usted señor Castillo.
Ambos chocaron sus jarros y se bebieron todo el contenido de sus jarros, ante la atenta mirada sonriente de Juan, los bebedores se dieron un fuerte abrazo y el patrón le dijo:
--- Erasmo, con tu ayuda, haremos más grande la producción ganadera de esta hacienda, por el corto tiempo que te conozco, has demostrado que eres un hombre íntegro y de coraje y te adelantas a los acontecimientos y vaya que tienes un amigo (Irenio Campos) que te secunda en todo, estoy orgulloso con tu presencia.
Erasmo Huamán, conmovido, y ya que también le estaba llegando al cerebro los efectos de los dos jarros de licor, se cuidó en guardar siempre el respeto y le contestó:
--- Así será Patrón, cuente conmigo, trataremos de continuar el trabajo que hizo el señor Juan.
Y como no podía ser mejor, en esos instantes la banda de músicos empezaron con una nueva pieza musical, por lo que, Irma quien era la hija del hacendado, se levantó de su asiento y se dirigió donde estaba Erasmo Huamán y le dijo:
--- Señor Caporal, bailamos esa pieza musical me trae recuerdos gratos cuando estuve en Quito.
Naturalmente, Erasmo Huamán no podía negarse y con el estímulo  de los tragos ingeridos, le contestó:
--- Con el mayor gusto señorita Irma, será un placer bailar con usted.
Ambos personajes, abandonaron la mesa y se dirigieron al patio, él le ofreció su brazo y ella colocó su mano; pareja que fue observada por los músicos, quienes avivaron sus notas musicales subiendo el tono y desde la mesa todo se pusieron de pie para estimularlos con sus aplausos; esta vez, que trajo conmovedores recuerdos a Erasmo Huamán, quien se había enamorado de una hermosa huambra y ella le correspondió por un tiempo, que lo compartieron con mucho felicidad.
Pero, ella desapareció misteriosamente, sin dejar rastro, se comentó mucho tiempo después, que ella estaba perdidamente enamorada de él, y que al enterarse, que él era un asaltante, ella huyó con el dolor en su corazón de no poder despedirse de un ladrón.
La pareja de bailarines, deleitó a los asistentes, por lo bien que danzaban en una armonía de movimientos y zapateos, que daban la impresión que ellos habían entrenado; sólo eran coincidencias, que podrían más tarde abrir caminos para un romance, aún es muy temprano aventurarse a pensar que eso será posible, dadas las barreras establecidas que eran infranqueables entre un peón y la hija del hacendado.
Los músicos extendieron sus notas musicales por espacio de 15 minutos, ante el público que los aplaudía; pero, llegó el agotamiento, y así lo notaron los músicos al observar a la pareja bañados de sudor y poco a poco bajaron el volumen y finalizaron; tanto fue el cansancio que Irma, casi desmayada se sentó sobre el suelo y se tumbó boca arriba, exhibiendo su cuerpo casi desnudo, por que se levantó el vestido hasta cerca de su genitales.
Erasmo Huamán, como todo un caballero, levantó el cuerpo de su agotada pareja y la trasladó hasta el corredor que estaba muy cerca a la mesa de la familia; quienes muy preocupados miraban con expectativa a Irma, quien al ser tendida sobre el poyo(banco de adobes apegado a la pared), rápidamente reaccionó y se levantó sonriente, todo indica que fue un simulacro para conocer la reacción de su familia al verse cargada en los brazos del caporal Erasmo Huamán.
Sin embargo, las circunstancias conducen a discernir, que efectivamente Irma se cansó, ya que puso demasiado esfuerzo como para bailar por tan largo tiempo, todo indica que ella si sintió el calor  de sus brazos que la hicieron sentirse muy feliz, y si hubo alguien que se preocupó por este romántico episodio y fue la señora Catalina, quien al ver a su hija conducida en los brazos del caporal, le dio un tremendo remezón en todo su cuerpo y se dijo asimismo: "Dios mío, líbrame de la tentación que mi hija se vuelva la mujer de un peón.."
Dejemos por unos instantes, a la familia de la hacienda, pensando  que Irma, fue levantada en los brazos del Caporal Erasmo Huamán y regresemos a la ciudad, que todo sucedía en aparente tranquilidad, el tiempo avanzó y llegamos a las 18:00 horas (Hora de la Oración), de acuerdo a lo ordenado los cuatro jinetes: Agapito, Silverio y dos más, llegaron montados en cuatro caballos muy grandes y briosos, portando monturas nuevas y cargando alforjas elegantes llenas de sogas, más las betas que cargaban  en el lomillo, era un disfraz muy bien elaborado, los "comerciantes" ya estaban listos para la partida a una hacienda totalmente desconocida para ellos.
Al llegar a las 19:30 horas, apareció el jefe acompañado de sus secuaces, saludó a los jinetes y les dijo:
--- Muchachos, les deseo un buen viaje, compórtense a la altura de las circunstancias, no olviden que son comerciantes y que pernean vacas desde lejanos lugares; jamás, mencionen que se enteraron por la saca de 150 reses, por que crearán sospechas, tal vez ni los peones saben ese dato.
Entonces, Agapito le respondió:
--- Jefe, nosotros llegaremos al lugar aproximadamente a las 05:00 horas de la madrugada, estoy pensando que no nos acercaremos a los límites de la hacienda hasta que amanezca.
El jefe, pensaba lo contrario y si había una respuesta, le contestó:
--- Muchachos, vayan despacio y tomen su tiempo calculando que lleguen a las 06:00 horas del día, así nadie sospechará y los verán como unos verdaderos perneadores(comerciantes)............
Continuaremos.................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 1 de septiembre de 2024

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXLIV.- Los bandoleros Silverio y Agapito, tuvieron mucha suerte y lograron toda la información sobre la ubicación de la hacienda y por la noche partirán a ese lugar; mientras tanto, en la casa hacienda el nuevo caporal Erasmo Huamán y su amigo Irenio Campos se preparan para los "recibirlos"...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tienen un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; los bandoleros integrantes de una numerosa banda: Silverio y Agapito, fueron encomendados ir a una cantina, donde Silverio escuchó a unos bebedores sobre la saca de 150 reses que hará una hacienda, la cual ellos desconocían; mientras tanto, en la Hacienda "La Pampa Encantada", el flamante caporal Erasmo Huamán, tuvo un presentimiento que se aproxima una nueva "visita" de asaltantes, esto sucedía en pleno regocijo de la fiesta de despedida a Juan; parece que la premonición de Erasmo Huamán, tuvo veracidad, por que justamente Silverio y Agapito, van en busca de datos precisos para conocer el nombre de la hacienda y su ubicación..... sigamos la historia...........


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia, efectivamente, tal como lo planearon Silverio y Agapito, ellos llegaron a las 10:00 horas de la mañana a la cantina, eran los primeros, saludaron al cantinero y le pidieron el mejor trago macerado, el cantinero les sirvió, ellos muy animosos vaciaron su trago en los jarros y comenzaron a beber, al mismo tiempo iniciaron su conversación en voz alta, como para que los oiga el cantinero, quien si levantó la cabeza y observó que uno de ellos cargaba una alforja fina y elegante.
El cantinero bajó su cabeza y siguió limpiando su mostrador, mientras los supuestos "comerciantes" hablaban de su frutíferos negocios de compra y venta de ganado vacuno.
Pasó una hora, los bebedores ya sin trago en la botella, ellos llamaron al cantinero y fue Agapito, quien le dijo:
---Amigo, necesitamos 5 botellas más de este trago, para llevar a nuestros amigos, que los dejamos cuidando las vacas en un corralón.
El cantinero, estimulado por el pedido, regresó al mostrador y de los anaqueles retiró 5 botellas y se dirigió de nuevo a la mesa de los bebedores para atenderles el pedido, y esta vez fue Silverio, quien le dijo:
--- Amigo, anoche estuve aquí, tal vez me recuerde, bebí sólo, y en la siguiente mesa unos señores, que también bebían hablaron que 150 reses sacaría una hacienda y que será muy pronto, como vi que eran amigos suyos, me podría decir donde puedo encontrarlos, por que estamos interesados en comprar ese ganado.
El cantinero se sorprendió por la pregunta; pero, lo tomó como un asunto de interés comercial y les contestó:
--- Amigos, como son mis clientes, si les daré la información, si escuché que se habló de esa saca de 150 reses, que hará el hacendado Luciano Castillo de su Hacienda "La Pampa Encantada"; pero, él no vende a particulares, si ustedes están interesados tendrán que esperar que ellos arreen el ganado a este pueblo para competir con otros perneadores; sin embargo, nunca se sabe el día ni la fecha por seguridad ya que en estos lugares pululan cuatreros y asaltantes.
Los dos supuestos comerciantes, en apariencia no se sintieron aludidos y tomaron con suma tranquilidad la preciosa información que buscaban, que les dio todo lo que ellos buscaban o querían saber, y fue Agapito, quien le agradeció así:
--- Muchas gracias amigo, seguiremos su consejo, somos perneadores (comerciantes) y estaremos pendientes de esa saca, dígame cuento le debemos por los tragos y nos vamos, por que nuestros amigos, seguro se les seca la garganta por estos tragos.
Los supuestos comerciantes pagaron su pedido, salieron de la cantina, y comentaron entre ellos y fue Agapito, quien dijo:
--- El cantinero creyó en nosotros y nos dio los mejores datos; pero, no sabemos la ubicación, ni el camino por donde salir, ya no le podíamos preguntar por que él, sospecharía; ¿Qué hacemos?
Silverio, muy sonriente por la valiosa información del cantinero, le contestó:
--- Amigo, ya logramos los nombres, que era lo más difícil; pues, la ubicación la averiguaremos en un talabartero, por que todos los jinetes caímos(caemos) allí, por las sillas de montar o las riendas(bridas); Yo conozco a uno de ellos y me conoce como un honrado agricultor y comerciante, vamos para allá, para sacarle el camino a esa hacienda, estoy seguro que él, si conoce al hacendado Luciano Castillo.
Agapito, quien no había pensando en esa posibilidad de información, le contestó:
--- Si amigo, tienes mucha razón, vamos a visitar a ese tu amigo talabartero.
Los dos bandoleros, se fueron caminando que les demandó varios minutos, por que ese taller estaba en las afueras del pueblo, que al estar cerca Agapito se quedó y fue Silverio, quien al llegar si encontró al talabartero en pleno trabajo.
Silverio, saludó a su amigo y le dijo:
--- Amigo, anoche en una cantina, escuché que don Luciano Castillo, tiene planeado vender yeguas y caballos y yo necesito esos equinos; pero, no conozco la hacienda. ni el tiempo que llevará llegar a ese lugar.
El talabartero se sonrió, por que le pareció jocosa la pregunta de Silverio, y le respondió:
--- Amigo, tu compras vacas y ahora quieres yeguas, algo muy raro de tus cambios, por que esa hacienda no vende yeguas, justo hace tres días estuvo aquí Juan el caporal, le puso herrajes a un caballo, ellos viven muy lejos, creo que son como siete u ocho horas de viaje y este camino que estás pisando te lleva directo a ese lugar, por que Yo fui a ese lugar para curar las patas de un caballo, que en una de ellas se le había cruzado un clavo; pero, si quieres adquirir yeguas las encontrarás en otras haciendas que colindan con esa hacienda del señor Castillo.
Silverio, al escuchar que estaba en el camino correcto, con otra sonrisa agradeció a su amigo, así:
--- Muchas gracias amigo, los comerciantes compramos de todo, por que tenemos pedidos y seguiré tu consejo de visitar estas haciendas para comprar vacas y yeguas.
Ambos personajes se dieron un apretón de manos despidiéndose; por lo que Silverio fue donde lo esperaba Agapito y le dijo:
--- Amigo, el talabartero me dio el dato, justo este es el camino hacia esa hacienda; pero, está muy distante, dijo que son siete horas de viaje, y como ya tenemos todos los datos y con la información precisa, creo que ahora si podemos viajar de noche, para no despertar sospechas de los curiosos; pues, regresemos para informar al jefe, por que seguro está esperándonos.
Silverio y Agapito, regresaron al corral donde dejaron sus caballos, los montaron y partieron hacia el escondite, quienes al llegar a la choza, la puerta estaba cerrada, tocaron y Agapito dijo:
--- "El toro sigue vivo"
Era la expresión que los identificaba, les abrieron la puerta y adentro estaban sentados todos los integrantes de la banda, el que hacía de jefe, los saludó y les preguntó:
--- Muchachos que bueno que hayan regresado sanos y salvos, a ver que novedades nos traen.
Agapito, por ser parte del grupo, contestó:
--- Jefe, estuvimos con mucha suerte, el cantinero al ver que le comprábamos 5 botellas para llevar, soltó la lengua y nos informó que efectivamente existe la hacienda ganadera y se llama "La Pampa Encantada" y el dueño se llama Luciano Castillo; pero, como nos faltaba el camino para ir a ese lugar; Silverio fue hasta un talabartero y le dio el dato, que esa hacienda está muy lejos como a siete horas de viaje(en realidad eran 5 horas trotando a buen ritmo) y el camino partía desde esa talabartería; pues, jefe creo que nos merecemos beber las cinco botellas, ya que a nosotros ya nos picó el diente bebiendo una botella...jajaja.....
El que hacía de jefe, le contestó:
--- Muy buen trabajo hicieron muchachos; pero, nadie bebe, antes de tiempo, por que aún no tenemos nada que celebrar, más bien ustedes alístense que viajarán los cuatro que acordamos anoche; ahora, vamos a planear nuestros próximos pasos, de lo que haremos después que ustedes regresen, por que no hay tiempo que perder.
Uno de los asistentes intervino y dijo:
--- Jefe, si los muchachos ya consiguieron la información, bien nos merecemos celebrar bebiendo un trago, por que somos afortunados en conocer nuestros siguientes pasos con datos precisos y los muchachos viajeros recién partirán en la noche, tenemos mucho tiempo para divertirnos.
El jefe, conocía su gente, ya que no todos eran borrachos sanos, dos del grupo estimulados por el licor, reaccionaban recordando algunos desacuerdos y viejos pleitos usuales en bandas de asaltantes y terminaban buscándose bronca entre ellos, incluso se desafiaban con machetes desenvainados; era justamente lo que él quería evitar y levantándose con voz alta y de jefe, le dijo:
--- ¡¡¡ Carajo !!!, aquí mando Yo, ya dije que nadie beberá y así será, y como repito ahora vamos a planear que haremos después del regreso de los muchachos y nos reuniéremos pasado mañana, así que saldremos todos por la puerta trasera y nos iremos a nuestras casas.
Dejemos a los bandoleros haciendo sus planes y regresemos a la Hacienda "La Pampa Encantada", que seguían disfrutando de la fiesta de despedida a Juan: sin embargo, Erasmo Huamán, que disponía de un sentido más que le permitía adelantarse a los planes de los asaltantes, él conversó con su amigo Irenio Campos y le expresó sus premoniciones de que se acercaba nuevos asaltantes y ellos podrían ser presas fáciles, al sorprenderlos con la guardia baja estando de fiesta y embriagados.
Irenio Campos, quien compartía esas preocupaciones, le contestó:
--- Señor Caporal, yo entiendo exactamente lo mismo y seguiremos vigilando desde el altillo; pero, esta noche iremos afuera al mismo camino real que viene del pueblo, parece raro que nos visiten desde esa dirección; pues, usted siga divirtiéndose que nosotros le cubriremos la espalda, ya conversé con los muchachos que no beben alcohol y serán los mismos que lo harán esta noche...................
Continuaremos..............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

sábado, 17 de agosto de 2024

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXLIII.- Silverio y Agapito, fueron encomendados ir a la cantina, para averiguar los datos precisos de la hacienda que hará una saca de 150 reses; Erasmo Huamán, tuvo un presentimiento que habrá una nueva "visita" de asaltantes, mientras tanto la fiesta continuaba despidiendo a Juan....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Erasmo Huamán, tomó muy enserio ser nombrado como caporal de la Hacienda "La Pampa Encantada"; sin embargo, aún sin haber recibido el cargo, él, ya tomó las primeras decisiones, tales como resguardar la casa hacienda, ya que todos celebraban una fiesta, que al recibir un ataque sorpresivo por bandoleros, estarían vulnerables y serían presas fáciles para los asaltantes; pues, esto pudo suceder, si él, no hubiese encomendado a su amigo Irenio Campos, realizar la custodia; y que efectivamente, estuvieron expuestos, tal como le relató Irenio Campos, todo lo que sucedió en la noche y madrugada. Erasmo Huamán, lo tomó como un secreto, para no inquietar a la familia de la hacienda; como fue invitado compartió el desayuno en la mesa de ellos y como la banda de músicos renovó su contrato por dos días más, empezó de nuevo la festividad dando la despedida a Juan.... sigamos la historia.........


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia, el hacendado don Luciano Castillo, se sentía muy feliz celebrando la fiesta de despedida a su cuñado Juan, quien fue su mejor caporal, que por esas circunstancias de la vida, su nuevo reemplazo el peón Erasmo Huamán, será igual o lo superará con creces en el trabajo que hizo Juan y que era lo que justamente pensaba Juan, al recomendarlo como su relevo; por lo que se presume fue una elección correcta (por su puesto que se mantiene el secreto que Erasmo Huamán fue un asaltante y jefe de una banda de bandoleros).
Mientras tanto, en la Hacienda "La Pampa Encantada", continuaba la fiesta de despedida a Juan; pero, en el pueblo donde Juan estuvo  dos días atrás; justamente en una choza fuera del pueblo, que el mismo tiempo pasado hubo una reunión de una banda de bandoleros, quienes con la presencia de Silverio, hicieron planes para "visitar" una hacienda que por el momento ellos desconocían el nombre y sobre todo su ubicación, por lo que según Silverio, se acercaba una saca(venta) de 150 reses.
Pero, sin tener datos precisos, era algo que no valía la pena tomar mucho interés; sin embargo, la curiosidad ya cundió en las mentes de todos los bandoleros, por lo que el que fungía de jefe, dijo: 
--- Agapito, te irás mañana por la noche con tu amigo Silverio hacia esa hacienda, que al llegar, esperarás que amanezca y con toda seguridad te toparás con los peones y les mencionarás que eres un perneador (comerciante regatero) de ganado vacuno y que andas buscando reses para negocio; estoy completamente seguro que ellos te responderán, si hay o no esa saca de 150 reses de su hacienda.
Agapito, estaba muy preocupado, por que no sabía: por donde dirigirse, quien escuchando las órdenes que tuvo que respetarlas y le contestó:
--- Jefe, yo nunca troté por esos caminos, por lo que le propongo que seamos cuatro los que viajemos y lo haremos de día, para ir preguntando la ubicación y el nombre de la hacienda; incluso, quienes son los dueños, por que hasta ahora, sólo tenemos la información de lo que escuchó Silverio.
El que le llamó "Jefe", respondió:
--- Creo que tienes razón Agapito, irán cuatro hombres, todos ustedes llevarán betas enroscadas(cuerdas muy largas confeccionadas de cuero de vaca, como sogas) y fijadas a la silla de montar, para aparentar que son comerciantes de ganado, montarán en los mejores caballos, escogerán los más grandes y alforjas llenas de sogas, serán todos unos perneadores (comerciantes).
Sin embargo, uno de los asistentes que le tocará viajar por orden del jefe, preguntó:
--- Todos ya hicieron planes de aire y no se preguntaron: ¿Qué rumbo tomarán?, si ni siquiera hay una idea de: ¿ Qué camino se tomará para viajar a ese lugar?
El que hacia de jefe, siempre tenía todas las respuestas y le contestó así:
--- Amigo, no te moleste (enojes), aún estamos planeado lo que harán los muchachos y tu serás uno de ellos; pues, Silverio que bebió en la cantina, conoce al que lo atendió, por lo que mañana temprano regresará a ese lugar y se presentará como comerciante de ganado y averiguará los nombres de los bebedores del que uno de ellos mencionó la saca de 150 reses; pero, como nada es de balde (gratis), él comprará 3 botellas de licor para lograr la información del cantinero.
Silverio, que escuchó atentamente las palabras del "jefe", le pareció correcto el plan para lograr sacar la información, por que si se conocían de vista con el cantinero; sin embargo, el problema era, si él, le creyese que era un comerciante de ganado, y le contestó:
--- Jefe, usted tiene una mente brillante, justamente lo que acaba de pronunciar yo lo estaba pensando; pero, tres botellas de licor es muy poco, tendré que comprar un poco más, para interesar al cantinero a darme el dato, por lo que vi, ellos eran sus amigos, los que conversaron en ese mesa.
El que fungía de jefe, metió la mano al bolsillo y sacó un fajo de billetes y dijo:
--- Que no se diga más, compraremos 1/2 de botellas, llevarás una alforja nueva al hombro para compararlas y no regresarás, sino me traes la información detallada; aquí mañana te estaré esperando.
Silverio, cogió el fajo de billetes y los guardó en su bolsillo, se despidió de sus flamantes amigos y salió de la choza para regresar a su casa; pero, él, pertenecía a otra banda de asaltantes, justamente a quienes les iba a informar de esa saca de 150 reses; él, se puso a pensar y se dijo:
"¿Con quién me quedo y qué voy hacer si ellos descubren que los estoy traicionando?"
Como ese cúmulo de pensamientos en la cabeza de Silverio; él fue sorprendido por Agapito, quien venía a su tras y le llamó a viva voz:
--- ¡¡¡ Silverio, espérame !!!
Silverio, muy impresionado por la repentina aparición de su amigo Agapito, se paró y le contestó:
--- Amigo: ¿Qué pasó?
Agapito llegó y le dijo:
--- El jefe cambió de opinión, ahora dijo: que los dos entraremos a la cantina y beberemos una botella de licor y que compraremos las cinco restantes para nuestros amigos, que así será más natural, ya que conversaremos en voz alta de las: "muchas vacas que hemos comprado"; nos reiremos de los negocios que hicimos y que una vez también fuimos asaltados y nos divertiremos narrando nuestras aventuras de amigos y recordaremos que dejamos a nuestros amigos que nos esperan por los tragos.
Silverio, se quedó asombrado por la recontra orden que dio el jefe y quedó admirado por esa capacidad de raciocinio, que efectivamente parecía una acción espontánea y natural que dos comerciantes conversen sobre sus peripecias en el trajín de sus vidas y le respondió:
--- Amigo, tu jefe se las sabe todas; pues, mañana seremos dos comerciantes que estaremos bebiendo un trago y compraremos más para nuestros amigos, suena muy natural el hecho de comprar más botellas para beber en otro lugar; pues, el cantinero caerá en nuestro plan.
Ahora, regresemos a la Hacienda "La Pampa Encantada"; pues, nadie había comentado sobre la supuesta  saca de 150 reses; es más, Erasmo Huamán e Irenio Campos, arriaron justamente esa cantidad de ganado al Potrero de la Banda Grande, tal como se los ordenó el mismo hacendado, tampoco sabían que una nueva banda de asaltantes estaban haciendo planes para "visitarlos"(asaltarlos).
Sin embargo, en pleno festejo y que Erasmo Huamán, ya pensando en prepararse para bailar con la hija del hacendado; pero, repentinamente tuvo un presentimiento, aún en pleno desayuno, que probablemente serán "visitados" de nuevo por asaltantes aprovechando que estaban distraídos en la fiesta, por lo que él, agradeció las atenciones y cuando se iba a levantar de la mesa, fue Irma, quien le dijo:
--- Caporal Erasmo, me acompaña a bailar esta pieza musical que me trae muchos recuerdos de Quito.
Erasmo Huamán con esa intranquilidad en su mente, no podía negarse a tan amable invitación y le respondió:
--- Con el mayor gusto señorita Irma.
Ambos, se levantaron de la mesa, ella le cogió el brazo derecho y se dirigieron al patio, los músicos al ver la pareja más bailarina, subieron el tono y son de la música, para animar a la pareja, quienes empezaron a bailar con una armonía y compas perfecto, que motivó a la familia de la hacienda apoyarlos con grandes aplausos, esta vez era don Luciano Castillo el más alegre aplaudiendo y desde el corredor hacían lo mismo los peones; y naturalmente Irenio Campos, se sonría feliz viendo bailar a su amigo con la hija del hacendado.
Irenio Campos, se puso a pensar del cambio que les estaba sucediendo en sus vidas y se dijo:
"Dios mío, gracias por perdonar nuestros pecados y permitirnos cambiar el sendero de nuestras vidas".
En aquellos momentos terminó la pieza musical, por lo que Erasmo Huamán como todo un caballero, condujo a Irma hasta la mesa y pidió permiso para ausentarse y se dirigió al lugar donde estaba su amigo Irenio Campos, y éste quien al verlo le dijo:
--- Señor caporal, que bien baila y con la hija del hacendado, por allí algo huele bien.. jajajajaja...
Pero, Erasmo Huamán no estaba para escuchar pronósticos amorosos, estando muy preocupado cargando en su mente ese peso, se sonrió a la fuerza por esos halagos, le puso la mano derecha sobre el hombro izquierdo y le dijo:
--- Amigo, estoy pensando que tendremos más "visitas" (asaltos) de bandoleros, ahora mismo ellos escucharán la música de la fiesta y tratarán de sorprendernos, me imagino que podrían ser nuevos o los amigos de los muertos....................
Continuaremos..................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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