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lunes, 4 de noviembre de 2019

ESO : Telescopios de ESO detectan lo que podría ser el planeta enano más pequeño del Sistema Solar: Asteroide Higía....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el Observatorio Austral Europeo ESO., nos informa que un equipo de astrónomos, usando el instrumento SPHERE — Spectro-Polarimetric High-contrast Exoplanet REsearch, instalado en el telescopio VLT (Very Large Telescope), han revelado que el Asteroide Higía, podría clasificarse como Planeta Enano. Este astro es el cuarto más grande del Cinturón de Asteroides, después de Ceres, Vesta y Pallas.
Por primera vez, los astrónomos han observado a Higía con una resolución lo suficientemente alta como para estudiar su superficie y determinar su forma y tamaño. Descubrieron que Higía es esférica, pudiendo destronar a Ceres como poseedora del título de planeta enano más pequeño del Sistema Solar.
ESO.- narra : "Como objeto del cinturón principal de asteroidesHigía satisface de inmediato tres de los cuatro requisitos para ser clasificado como un planeta enano: orbita alrededor del Sol, no es una luna y, a diferencia de un planeta, no ha despejado los alrededores de su órbita. El requisito final es que tenga la suficiente masa como para tener su propia gravedad, generando así una forma más o menos esférica. Esto es lo que las observaciones de VLT han revelado ahora sobre Higía.
"Gracias a la capacidad única del instrumento SPHERE, instalado en el VLT (uno de los sistemas más potentes del mundo para la obtención de imágenes), pudimos resolver la forma de Higía, que resulta ser casi esférica", afirma el investigador principal Pierre Vernazza, del Laboratorio de Astrofísica de Marsella, en Francia. "Gracias a estas imágenes, Higía puede ser reclasificada como un planeta enano, por ahora el más pequeño del Sistema Solar".

https://www.eso.org/public/spain/news/eso1918/

28 de Octubre de 2019
Utilizando el instrumento SPHERE, instalado en el VLT (Very Large Telescope) de ESO, un equipo de astrónomos ha revelado que el asteroide Higía podría clasificarse como planeta enano. El objeto es el cuarto más grande del cinturón de asteroides después de Ceres, Vesta y Pallas. Por primera vez, los astrónomos han observado a Higía con una resolución lo suficientemente alta como para estudiar su superficie y determinar su forma y tamaño. Descubrieron que Higía es esférica, pudiendo destronar a Ceres como poseedora del título de planeta enano más pequeño del Sistema Solar.

Como objeto del cinturón principal de asteroidesHigía satisface de inmediato tres de los cuatro requisitos para ser clasificado como un planeta enano: orbita alrededor del Sol, no es una luna y, a diferencia de un planeta, no ha despejado los alrededores de su órbita. El requisito final es que tenga la suficiente masa como para tener su propia gravedad, generando así una forma más o menos esférica. Esto es lo que las observaciones de VLT han revelado ahora sobre Higía.
"Gracias a la capacidad única del instrumento SPHERE, instalado en el VLT (uno de los sistemas más potentes del mundo para la obtención de imágenes), pudimos resolver la forma de Higía, que resulta ser casi esférica", afirma el investigador principal Pierre Vernazza, del Laboratorio de Astrofísica de Marsella, en Francia. "Gracias a estas imágenes, Higía puede ser reclasificada como un planeta enano, por ahora el más pequeño del Sistema Solar".
El equipo también utilizó las observaciones de SPHERE para restringir el tamaño de Higía, estimando su diámetro en poco más de 430 km. Plutón, el más famoso de los planetas enanos, tiene un diámetro cercano a 2400 km, mientras que Ceres tiene unos 950 km de tamaño.
Sorprendentemente, tal y como indica el estudio publicado hoy en la revista Nature Astronomy, las observaciones también revelaron que Higía carece del gran cráter de impacto que los científicos esperaban ver en su superficie. Higía es el miembro principal de una de las familias de asteroides más grandes, con cerca de 7000 miembros que surgieron del mismo cuerpo principal. Los astrónomos esperaban que el evento que condujo a la formación de esta numerosa familia hubiera dejado una gran y profunda huella en Higía.
"Este resultado fue una verdadera sorpresa, ya que esperábamos la presencia de una gran cuenca de impacto, como ocurre con Vesta", confirma Vernazza. Aunque los astrónomos han observado la superficie de Higía con una cobertura del 95%, sólo pudieron identificar dos posibles cráteres no concluyentes. "Ninguno de estos dos cráteres podría haber sido causado por el impacto que originó la familia Higía de asteroides, cuyo volumen es comparable al de un objeto de 100 km de tamaño. Son demasiado pequeños", explica el coautor del estudio Miroslav Broo, del Instituto Astronómico de la Universidad Charles de Praga, República Checa.
El equipo decidió investigar más a fondo. Usando simulaciones numéricas, dedujeron que la forma esférica de Higía y la gran familia de asteroides son, probablemente, el resultado de una gran colisión frontal con un gran proyectil de un diámetro de entre 75 y 150 km. Sus simulaciones muestran que este violento impacto, que se cree ocurrió hace unos 2.000 millones de años, destrozó por completo el cuerpo principal. Una vez que las piezas sobrantes volvieron a unirse, le dieron a Higía su forma redonda y miles de asteroides compañeros. "Tamaña colisión entre dos cuerpos grandes en el cinturón de asteroides es única en los últimos 3-4 mil millones de años", dice Pavel Ševeček, un estudiante de doctorado del Instituto Astronómico de la Universidad de Charles que también participó en el estudio.
El estudio en detalle de los asteroides ha sido posible gracias, no sólo a los avances en el cálculo numérico, sino también al hecho de contar con telescopios cada vez más potentes. "Gracias al VLT y al instrumento de óptica adaptativa de nueva generación SPHERE, ahora obtenemos imágenes de asteroides del cinturón principal con una resolución sin precedentes, cerrando la brecha entre las observaciones basadas en tierra y las observaciones de misiones interplanetarias", concluye Vernazza.

Información adicional

Esta investigación se ha presentado en un artículo que aparece en la revista Nature Astronomy el 28 de octubre de 2019.
El equipo está formado por P. Vernazza (Universidad de Aix-Marsella, CNRS, Laboratorio de Astrofísica de Marsella, Marsella, Francia); L. Jorda (Universidad de Aix-Marsella, CNRS, Laboratorio de Astrofísica de Marsella, Marsella, Francia); P. Ševeček (Instituto de Astronomía, Universidad Charles, Praga, República Checa); M. Brož (Instituto de Astronomía, Universidad Charles, Praga, República Checa); M. Viikinkoski (Matemáticas y Astadística, Universidad Tampere, Tampere, Finlandia); J. Hanuš (Instituto de Astronomía, Universidad Charles, Praga, República Checa); B. Carry (Universidad de la Costa Azul, Observatorio de la Costa Azul, CNRS, Laboratorio Lagrange, Niza, Francia); A. Drouard (Universidad de Aix-Marsella, CNRS, Laboratorio de Astrofísica de Marsella, Marsella, Francia); M. Ferrais (Instituto de Investigación en Ciencias Espaciales, Tecnología y Astrofísica, Universidad de Lieja, Lieja, Bélgica); M. Marsset (Departamento de Ciencias Planetarias, Atmosféricas y de la Tierra, MIT, Cambridge, MA, EE.UU.); F. Marchis (Universidad de Aix-Marsella, CNRS, Laboratorio de Astrofísica de Marsella, Marsella, Francia, e Instituto SETI, Centro Carl Sagan, Mountain View, EE.UU.); M. Birlan (Observatorio de París, París, Francia); E. Podlewska-Gaca (Instituto del Observatorio Astronómico, Facultad de Física, Universidad Adam Mickiewicz, Poznan, Polonia, e Instituto de Física, Universidad de Szczecin, Polonia); E. Jehin (Instituto de Investigación en Ciencias Espaciales, Tecnología y Astrofísica, Universidad de Lieja, Lieja, Bélgica); P. Bartczak (Instituto del Observatorio Astronómico, Facultad de Física, Universidad Adam Mickiewicz, Poznan, Polonia); G. Dudzinski (Instituto del Observatorio Astronómico, Facultad de Física, Universidad Adam Mickiewicz, Poznan, Polonia); J. Berthier (Observatorio de París, París, Francia); J. Castillo-Rogez (Laboratorio de Propulsión a Chorro, Instituto Tecnológico de California, Pasadena, California, EE.UU.); F. Cipriani (Agencia Espacial Europea, ESTEC – Oficina de Apoyo Científico, Países Bajos); F. Colas (Observatorio de París, París, Francia); F. DeMeo (Departamento de Ciencias Planetarias, Atmosféricas y de la Tierra, MIT, Cambridge, MA, EE.UU.); C. Dumas (Observatorio TMT, Pasadena, EE.UU.); J. Durech (Instituto de Astronomía, Universidad Charles, Praga, República Checa); R. Fetick (Universidad de Aix-Marsella, CNRS, Laboratorio de Astrofísica de Marsella, Marsella, Francia, y ONERA, El Laboratorio Aeroespacial Francés, Chatillon Cedex, Francia); T. Fusco (Universidad de Aix-Marsella, CNRS, Laboratorio de Astrofísica de Marsella, Marsella, Francia, y ONERA, El Laboratorio Aeroespacial Francés, Chatillon Cedex, Francia); J. Grice (Universidad de la Costa Azul, Observatorio de la Costa Azul, CNRS, Laboratorio Lagrange, Niza, Francia y Universidad Abierta, Escuela de Ciencias Físicas, La Universidad Abierta, Milton Keynes, Reino Unido); M. Kaasalainen (Matemáticas y Estadística, Universidad Tampere, Tampere, Finlandia); A. Kryszczynska (Instituto del Observatorio Astronómico, Facultad de Física, Universidad Adam Mickiewicz, Poznan, Polonia); P. Lamy (Universidad de Aix-Marsella, CNRS, Laboratorio de Astrofísica de Marsella, Marsella, Francia); H. Le Coroller (Universidad de Aix-Marsella, CNRS, Laboratorio de Astrofísica de Marsella, Marsella, Francia); A. Marciniak (Instituto del Observatorio Astronómico, Facultad de Física, Universidad Adam Mickiewicz, Poznan, Polonia); T. Michalowski (Instituto del Observatorio Astronómico, Facultad de Física, Universidad Adam Mickiewicz, Poznan, Polonia); P. Michel (Universidad de la Costa Azul, Observatorio de la Costa Azul, CNRS, Laboratorio Lagrange, Niza, Francia); N. Rambaux (Observatorio de París, París, Francia); T. Santana-Ros (Departamento de Fı́sica, Universidad de Alicante, Alicante, España); P. Tanga (Universidad de la Costa Azul, Observatorio de la Costa Azul, CNRS, Laboratorio Lagrange, Niza, Francia); F. Vachier (Observatorio de París, París, Francia); A. Vigan (Universidad de Aix-Marsella, CNRS, Laboratorio de Astrofísica de Marsella, Marsella, Francia); O. Witasse (Agencia Espacial Europea, ESTEC – Oficina de Apoyo Científico, Países Bajos); B. Yang (Observatorio Europeo Austral, Santiago, Chile); M. Gillon (Instituto de Investigación en Ciencias Espaciales, Tecnología y Astrofísica, Universidad de Lieja, Lieja, Bélgica); Z. Benkhaldoun (Observbatorio Oukaimeden, Laboratorio de Física de Altas Energías y de Astrofísica, Universidad Cadi Ayyad, Marrakech, Marruecos); R. Szakats (Observatorio Konkoly, Centro de Investigación en Astronomía y Ciencias de la Tierra, Academia Húngara de Ciencias, Budapest, Hungría); R. Hirsch (Instituto del Observatorio Astronómico, Facultad de Física, Universidad Adam Mickiewicz, Poznan, Polonia); R. Duffard (Instituto de Astrofísica de Andalucía, Glorieta de la Astronomía S/N, Granada, España); A. Chapman (Buenos Aires, Argentina), J. L. Maestre (Observatorio de Albox, Almería, España).
ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con dieciséis países miembros: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con Chile, país anfitrión, y Australia como aliado estratégico. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), el más avanzado del mundo, así como dos telescopios de rastreo: VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía), que trabaja en el infrarrojo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT), que rastrea en luz visible. ESO también es socio de dos instalaciones en Chajnantor, APEX y ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Finalmente, en Cerro Armazones, cerca de Paranal, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), de 39 metros, que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.
El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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José Miguel Mas Hesse
Centro de Astrobiología (INTA-CSIC)
Madrid, España
Tlf.: (+34) 918131196
Correo electrónico: mm@cab.inta-csic.es

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Marseille, France
Tlf.: +33 4 91 05 59 11
Correo electrónico: pierre.vernazza@lam.fr

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Prague, Czech Republic
Correo electrónico: mira@sirrah.troja.mff.cuni.cz

Pavel Ševeček
Charles University
Prague, Czech Republic
Correo electrónico: pavel.sevecek@gmail.com

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Garching bei München, Germany
Tlf.: +49 89 3200 6670
Correo electrónico: pio@eso.org

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Imagen de Higía obtenida por SPHERE
Imagen de Higía obtenida por SPHERE
Imágenes de Higía, Vesta y Ceres obtenidas por SPHERE
Imágenes de Higía, Vesta y Ceres obtenidas por SPHERE

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ESOcast 211 Light: Telescopios de ESO detectan lo que podría ser el planeta enano más pequeño del Sistema Solar
ESOcast 211 Light: Telescopios de ESO detectan lo que podría ser el planeta enano más pequeño del Sistema Solar
Ubicación de Higía en el Sistema Solar
Ubicación de Higía en el Sistema Solar
Simulación del impacto que explica el origen de la forma redondeada de Higía
Simulación del impacto que explica el origen de la forma redondeada de Higía

Ver también

Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso1918.
ESO
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

miércoles, 23 de octubre de 2019

ESO : Primera identificación de un elemento pesado nacido tras la colisión de dos estrellas de neutrones - GW170817

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el Observatorio Austral Europeo - ESO, nos alcanza la información que se ha identificado el elemento Estroncio, tras la colisión de dos estrellas de neutrones; las observaciones se llevaron a cago en el  VLT (Very Large Telescope), que se detectó por primera vez en el espacio, la formación de estroncio, un elemento utilizado en los juegos artificiales.
ESO .- narra : "En 2017, tras la detección de ondas gravitacionales que pasaban por la Tierra, ESO apuntó sus telescopios en Chile, incluido el VLT, a la fuente: una fusión de estrellas de neutrones llamada GW170817. Los astrónomos sospechaban que, si los elementos más pesados se formaban en colisiones de estrellas de neutrones, se podrían detectar huellas de esos elementos en kilonovas, los restos explosivos de estas fusiones. Esto es lo que ha hecho un equipo de investigadores europeos utilizando datos del instrumento X-shooter, instalado en el VLT de ESO....."

https://www.eso.org/public/spain/news/eso1917/?lang

Observaciones llevadas a cabo con telescopios de ESO han detectado, por primera vez en el espacio, la formación de estroncio, un elemento utilizado en los fuegos artificiales

23 de Octubre de 2019
Por primera vez, un elemento pesado recién formado, el estroncio, se ha detectado en el espacio. Ha sido tras la fusión de dos estrellas de neutrones y fue observado por el espectrógrafo X-shooter de ESO, instalado en el VLT (Very Large Telescope). La detección confirma que los elementos más pesados del universo pueden formarse en fusiones de estrellas de neutrones, proporcionando una de las piezas que faltaban al rompecabezas de la formación de elementos químicos. Estos resultados se publican hoy en la revista Nature.

En 2017, tras la detección de ondas gravitacionales que pasaban por la Tierra, ESO apuntó sus telescopios en Chile, incluido el VLT, a la fuente: una fusión de estrellas de neutrones llamada GW170817. Los astrónomos sospechaban que, si los elementos más pesados se formaban en colisiones de estrellas de neutrones, se podrían detectar huellas de esos elementos en kilonovas, los restos explosivos de estas fusiones. Esto es lo que ha hecho un equipo de investigadores europeos utilizando datos del instrumento X-shooter, instalado en el VLT de ESO.
Tras la fusión de GW170817, la flota de telescopios de ESO comenzó a monitorear la emergente explosión de kilonova en un amplio rango de longitudes de onda. En particular, X-shooter tomó una serie de espectros desde el ultravioleta hasta el infrarrojo cercano. El análisis inicial de estos espectros sugirió la presencia de elementos pesados en la kilonova, pero hasta ahora los astrónomos no habían podido identificar elementos individuales.
"Tras reanalizar los datos de la fusión de 2017 hemos identificado la firma de un elemento pesado en esta bola de fuego: el estroncio, demostrando que la colisión de estrellas de neutrones crea este elemento en el universo", afirma el autor principal del estudio, Darach Watson, de la Universidad de Copenhague (Dinamarca). En la Tierra, el estroncio se encuentra de forma natural en el suelo y se concentra en ciertos minerales. Sus sales se utilizan para dar un color rojo brillante a los fuegos artificiales.
Los astrónomos conocen los procesos físicos que crean los elementos desde la década de 1950. Durante las décadas siguientes han descubierto la ubicación cósmica de cada una de estas principales forjas nucleares, excepto una. "Esta es la etapa final de una persecución de décadas para fijar el origen de los elementos", dice Watson. "Ahora sabemos que los procesos que crearon los elementos tuvieron lugar, principalmente, en estrellas ordinarias, en explosiones de supernovas o en las capas externas de estrellas viejas. Pero, hasta ahora, desconocíamos la ubicación del proceso final, conocido como captura rápida de neutrones, que creó los elementos más pesados de la tabla periódica".
La captura rápida de neutrones es un proceso en el que un núcleo atómico captura neutrones lo suficientemente rápido como para permitir la creación de elementos muy pesados. Aunque muchos elementos se producen en los núcleos de las estrellas, la creación de elementos más pesados que el hierro, como el estroncio, requiere de ambientes aún más calientes con muchos neutrones libres. La captura rápida de neutrones sólo ocurre de forma natural en ambientes extremos donde los átomos son bombardeados por un gran número de neutrones.
"Es la primera vez que podemos asociar directamente el material de nueva creación formado a través de la captura de neutrones con una fusión de estrellas de neutrones, confirmando que las estrellas de neutrones están hechas de neutrones y vinculando el proceso de captura rápida de neutrones, largamente debatido, a tales fusiones", añade Camilla Juul Hansen, del Instituto Max Planck de Astronomía, en Heidelberg, quien desempeñó un importante papel en el estudio.
Los científicos empiezan ahora a entender mejor las fusiones de estrellas de neutrones y las kilonovas. Debido a la limitada comprensión de estos nuevos fenómenos y a otras complejidades en los espectros que el instrumento X-shooter del VLT tomó de la explosión, los astrónomos no habían podido identificar elementos individuales hasta ahora.
"De hecho, muy poco después del evento, se nos ocurrió la idea de que podríamos estar viendo estroncio. Sin embargo, demostrar que esto era así resultó ser muy difícil. Esta dificultad se debió a nuestro poco conocimiento de la apariencia espectral de los elementos más pesados de la tabla periódica", dice Jonatan Selsing, investigador de la Universidad de Copenhague, autor clave del artículo.
La fusión GW170817 fue la quinta detección de ondas gravitacionales, hecha posible gracias a LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory), unas instalaciones de la NSF en EE.UU, y al Interferómetro Virgo, en Italia. Ubicada en la galaxia NGC 4993, la fusión fue la primera, y hasta ahora la única fuente de ondas gravitacionales que tuvo su contraparte visible detectada por telescopios en la Tierra.
Con los esfuerzos combinados de LIGO, Virgo y el VLT, tenemos la comprensión más clara hasta la fecha del funcionamiento interno de las estrellas de neutrones y sus explosivas fusiones.

Información adicional

Este trabajo de investigación se ha presentado en un artículo científico que aparece en la revista Nature el 24 de octubre de 2019.
El equipo está formado por D. Watson (Instituto Niels Bohr & Centro Cosmic Dawn, Universidad de Copenhague, Dinamarca); C. J. Hansen (Instituto Max Planck de Astronomía, Heidelberg, Alemania); J. Selsing (Instituto Niels Bohr & Centro Cosmic Dawn, Universidad de Copenhague, Dinamarca); A. Koch (Centro de Astronomía de la Universidad de Heidelberg, Alemania); D. B. Malesani (DTU Space, Instituto Nacional del Espacio, Universidad Técnica de Dinamarca, & Instituto Niels Bohr & Centro Cosmic Dawn, Universidad de Copenhague, Dinamarca); A. C. Andersen (Instituto Niels Bohr, Universidad de Copenhague, Dinamarca); J. P. U. Fynbo (Instituto Niels Bohr & Centro Cosmic Dawn, Universidad de Copenhague, Dinamarca); A. Arcones (Instituto de Física Nuclear, Universidad Técnica de Darmstadt, Alemania & Centro de Investigación de Iones Pesados GSI, Darmstadt, Alemania); A. Bauswein (Centro de Investigación de Iones Pesados GSI, Darmstadt, Alemania & Instituto Heidelberg de Estudios Teóricos, Alemania); S. Covino (Observatorio Astronómico de Brera, INAF, Milán, Italia); A. Grado (Observatorio Astronómico de Capodimonte, INAF, Nápoles, Italia); K. E. Heintz (Centro de Astrofísica y Cosmología, Instituto de Ciencia, Universidad de Islandia, Reykjavík, Islandia & Instituto Niels Bohr & Centro Cosmic Dawn, Universidad de Copenhague, Dinamarca); L. Hunt (Observatorio Astrofísico de Arcetri, INAF, Florencia, Italia); C. Kouveliotou (Universidad George Washington, Departamento de Física, Washington DC, EE.UU. & Instituto de Ciencias de Astronomía, Física y Estadística); G. Leloudas (DTU Space, Instituto Nacional del Espacio, Universidad Técnica de Dinamarca, & Instituto Niels Bohr, Universidad de Copenhague, Dinamarca); A. Levan (Departmento de Física, Universidad de Warwick, Reino Unido); P. Mazzali (Instituto de Investigación en Astrofísica, Universidad John Moores de Liverpool, Reino Unido & Instituto Max Planck de Astrofísica, Garching, Alemania); E. Pian (Observatorio de Astrofísica y Ciencias Espaciales de Bolonia, INAF, Bolonia, Italia).
ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con dieciséis países miembros: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con Chile, país anfitrión, y Australia como aliado estratégico. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), el más avanzado del mundo, así como dos telescopios de rastreo: VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía), que trabaja en el infrarrojo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT), que rastrea en luz visible. ESO también es socio de dos instalaciones en Chajnantor, APEX y ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Finalmente, en Cerro Armazones, cerca de Paranal, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), de 39 metros, que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.
El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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José Miguel Mas Hesse
Centro de Astrobiología (INTA-CSIC)
Madrid, España
Tlf.: (+34) 918131196
Correo electrónico: mm@cab.inta-csic.es

Darach Watson
Cosmic Dawn Center (DAWN), Niels Bohr Institute, University of Copenhagen
Copenhagen, Denmark
Móvil: +45 24 80 38 25
Correo electrónico: darach@nbi.ku.dk

Camilla J. Hansen
Max Planck Institute for Astronomy
Heidelberg, Germany
Tlf.: +49 6221 528-358
Correo electrónico: hansen@mpia.de

Jonatan Selsing
Cosmic Dawn Center (DAWN), Niels Bohr Institute, University of Copenhagen
Copenhagen, Denmark
Móvil: +45 61 71 43 46
Correo electrónico: jselsing@nbi.ku.dk

Bárbara Ferreira
ESO Public Information Officer
Garching bei München, Germany
Tlf.: +49 89 3200 6670
Correo electrónico: pio@eso.org

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Representación artística del estroncio emergiendo de una fusión de estrellas de neutrones
Representación artística del estroncio emergiendo de una fusión de estrellas de neutrones
Montaje del espectro de la kilonova de NGC 4993 obtenido por X-shooter
Montaje del espectro de la kilonova de NGC 4993 obtenido por X-shooter
La galaxia NGC 4993 en la constelación Hidra
La galaxia NGC 4993 en la constelación Hidra
Imagen de DSS del área de NGC 4993
Imagen de DSS del área de NGC 4993

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ESOcast 210 Light: Primera identificación de un elemento pesado nacido tras la colisión de dos estrellas de neutrones
ESOcast 210 Light: Primera identificación de un elemento pesado nacido tras la colisión de dos estrellas de neutrones
Animación de una fusión de estrellas de neutrones y elementos formados durante el evento
Animación de una fusión de estrellas de neutrones y elementos formados durante el evento
Animación del espectro de la kilonova de NGC 4993
Animación del espectro de la kilonova de NGC 4993

Ver también

Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso1917.
ESO
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

miércoles, 3 de abril de 2019

ESO : ¡El Observatorio La Silla cumple 50 años!

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el Observatorio Austral Europeo ESO, nos alcanza la información de la celebración de 50 años del Primer observatorio de ESO, llamado La Silla, cuya inauguración fue en 1,969.
ESO .- narra : "La construcción de La Silla, en la cumbre de la montaña chilena de Cinchado-norte, a las afueras del desierto de Atacama, comenzó en 1965, tres años después de la fundación [1] de ESO. El sitio fue elegido por su accesibilidad, su clima seco y las óptimas condiciones de observación, perfectas para la construcción de un observatorio líder mundial...."
ESO.- añade : "Incluso 50 años después de su inauguración, La Silla sigue siendo un bastión de ESO a la vanguardia de la astronomía, proporcionando los datos para más de doscientos artículos científicos cada año. Aunque el buque insignia del observatorio es ahora el VLT (Very Large Telescope), en Paranal, ESO todavía opera en La Silla dos de los telescopios de clase 4 metros más productivos del mundo. El primer telescopio principal de ESO, el ESO de 3,6 metros, alberga al buscador de planetas extrasolares más importante del mundo, HARPS (High Accuracy Radial velocity Planet Searcher), un espectrógrafo con precisión inigualable que ha descubierto decenas de mundos alienígenas..."

https://www.eso.org/public/spain/news/eso1906/

El primer observatorio de ESO celebra medio siglo de investigaciones astronómicas

29 de Marzo de 2019
Desde su inauguración, en 1969, el Observatorio La Silla de ESO ha estado en la vanguardia de la astronomía. Su batería de instrumentos ha permitido a los astrónomos hacer descubrimientos innovadores y ha allanado el camino para las futuras generaciones de telescopios. Incluso tras de 50 años de observaciones, los telescopios de ESO en La Silla continúan impulsando los límites de la astronomía, descubriendo mundos alienígenas y revelando detalles impresionantes del cosmos.

La construcción de La Silla, en la cumbre de la montaña chilena de Cinchado-norte, a las afueras del desierto de Atacama, comenzó en 1965, tres años después de la fundación [1] de ESO. El sitio fue elegido por su accesibilidad, su clima seco y las óptimas condiciones de observación, perfectas para la construcción de un observatorio líder mundial.
Para hacer las observaciones, se comenzó utilizando los telescopios de 1-m y 1.52-m de ESO, relativamente pequeños. A medida que el observatorio ha ido consolidándose, la cantidad y variedad de telescopios en La Silla se ha incrementado, albergando actualmente un total de 13 telescopios operativos — no sólo de ESO sino de países, universidades y colaboraciones de todo el mundo. Estos telescopios incluyen TRAPPIST–Sur, el telescopio REM (Rapid Eye Mount telescope) y el telescopio buscador de estallidos de rayos gamma TAROT.
Incluso 50 años después de su inauguración, La Silla sigue siendo un bastión de ESO a la vanguardia de la astronomía, proporcionando los datos para más de doscientos artículos científicos cada año. Aunque el buque insignia del observatorio es ahora el VLT (Very Large Telescope), en Paranal, ESO todavía opera en La Silla dos de los telescopios de clase 4 metros más productivos del mundo. El primer telescopio principal de ESO, el ESO de 3,6 metros, alberga al buscador de planetas extrasolares más importante del mundo, HARPS (High Accuracy Radial velocity Planet Searcher), un espectrógrafo con precisión inigualable que ha descubierto decenas de mundos alienígenas.
El segundo telescopio ESO que aún sigue funcionando en La Silla (el NTT, New Technology Telescope, de 3,58 metros), abrió un nuevo camino para el diseño de telescopios y fue el primero en el mundo en tener un espejo principal controlado por ordenador. Esta innovadora tecnología, denominada óptica activa, fue desarrollada en ESO y ahora se aplica en la mayoría de los grandes telescopios del mundo. Además de realizar una gran variedad de observaciones científicas, este telescopio fue allanando el camino para el VLT.
Ambos telescopios se actualizarán para mantenerlos a la vanguardia astronómica. El NTT pronto acogerá al instrumento pionero SoXS, un espectrógrafo diseñado para el seguimiento de tránsitos y de eventos astronómicos variables de estudios a partir de sondeos en imagen imagen. El telescopio ESO de 3,6 metros, será el anfitrión de NIRPS, un instrumento buscador de planetas que trabajará en el rango infrarrojo y que complementará las ya impresionantes habilidades de HARPS. Estos recién llegados, junto con nuevos telescopios alojados como ExTrA y BlackGEM, garantizarán que el observatorio La Silla permanezca a la vanguardia de la ciencia astronómica.
Muchos de los descubrimientos Top-ten de ESO se llevaron a cabo con telescopios ubicados en La Silla. Destacan, del gran cuerpo de investigación científica de las últimas cinco décadas: el descubrimiento de la expansión acelerada del universo, un hallazgo que recibió el Premio Nobel de Física en 2011; el descubrimiento de un planeta alrededor de la estrella más cercana al Sol; la observación de la primera luz de una fuente de ondas gravitacionales; la determinación de las distancias más precisas a galaxias cercanas por el proyecto Araucaria, liderado por investigadores chilenos; y el descubrimiento de siete planetas alrededor de una estrella enana ultrafría en el sistema TRAPPIST-1.
Dos acontecimientos astronómicos particulares alteraron la rutina de La Silla y captaron la atención de su batería de telescopios durante semanas: la explosión de SN 1987A y la colisión del cometa Shoemaker-Levy 9 con Júpiter. En particular, este último evento irrumpió en la vida de La Silla, ya que hubo 10 telescopios observando Júpiter y eventos de prensa en directo en Garching y Santiago, compartiendo así las últimas novedades de la catastrófica colisión con los medios de comunicación.
Además de por sus avances astronómicos, La Silla ha jugado un papel muy importante en el desarrollo de la astronomía en Chile, y los astrónomos chilenos utilizan de forma rutinaria los telescopios de La Silla para su investigación científica. El funcionamiento y desarrollo continuo de las instalaciones de ESO, incluyendo La Silla, también ha proporcionado una gran variedad de oportunidades para la participación de la industria, la ingeniería y la ciencia chilenas. Los telescopios de La Silla también han servido como campo de entrenamiento para las nuevas generaciones de astrónomos europeos y chilenos, como se muestra, por ejemplo, con el caso de las Escuelas de Observación ESO-NEON que alberga regularmente La Silla.
La Silla ha superado desafíos y disfrutado de éxitos; mientras que el observatorio goza de condiciones de observación casi perfectas, también está en riesgo debido a la actividad tectónica. Hasta el momento, en La Silla no ha habido grandes problemas causados por los terremotos, a pesar de haberse encontrado, en alguna ocasión, cerca del epicentro de grandes terremotos. El observatorio ahora enfrenta otro riesgo preocupante: la contaminación lumínica de la carretera Panamericana, que amenaza los cielos oscuros de La Silla.
Este distinguido observatorio, que celebra su quincuagésimo aniversario, impulsará no sólo la astronomía profesional, sino también la astronomía amateur, y dará a conocer las maravillas de los fenómenos astronómicos: este año, un eclipse total de Sol será visible desde La Silla. A medida que la Luna cubra la cara del Sol, convirtiendo el día en noche sobre una franja de 150 km de ancho en el norte de Chile, cientos de visitantes celebrarán, no sólo este evento astronómico extraordinario, sino también el legado científico de La Silla, el primer observatorio de ESO.

Notas

[1] El apelativo “La Silla” proviene del nombre local con que los carboneros conocen Cinchado-Norte, la montaña en forma de silla de montar que se convirtió en el sitio del primer observatorio de ESO.

Información adicional

ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con dieciséis países miembros: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con el país anfitrión, Chile, y con Australia como aliado estratégico. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), el más avanzado del mundo, así como dos telescopios de rastreo: VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía), que trabaja en el infrarrojo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT), que rastrea en luz visible. También en Paranal, ESO albergará y operará el Conjunto de Telescopios Cherenkov Sur, el observatorio de rayos gamma más sensible y más grande del mundo. ESO también es socio de dos instalaciones en Chajnantor, APEX y ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Finalmente, en Cerro Armazones, cerca de Paranal, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), de 39 metros, que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.
El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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Imágenes

Observatorio La Silla
Observatorio La Silla
Cartel de ESO en la carretera de acceso a La Silla
Cartel de ESO en la carretera de acceso a La Silla
Resplandor de la Vía Láctea sobre La Silla
Resplandor de la Vía Láctea sobre La Silla
La Silla desde la Base hasta la Cumbre
La Silla desde la Base hasta la Cumbre
Junio de 1963 – Reunión Cumbre en Cerro Morado
Junio de 1963 – Reunión Cumbre en Cerro Morado
Construcción del Observatorio La Silla
Construcción del Observatorio La Silla
Imágenes del impacto de Shoemaker-Levy 9 sobre Júpiter
Imágenes del impacto de Shoemaker-Levy 9 sobre Júpiter
Alzando la bandera chilena durante la inauguración del Observatorio La Silla
Alzando la bandera chilena durante la inauguración del Observatorio La Silla
Sobrevolando La Silla, 1964
Sobrevolando La Silla, 1964

Videos

ESOcast 198 Light: ¡El Observatorio La Silla cumple 50!
ESOcast 198 Light: ¡El Observatorio La Silla cumple 50!

Ver también

Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso1906.
ESO
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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