domingo, 21 de diciembre de 2025

Historia y religión: ¿Quién fue la verdadera Virgen María?

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos entrega un reportaje sobre: ¿Quién fue la verdadera Virgen María?, escrito en un nuevo libro por el arqueólogo y profesor jubilado James Tabor, del judaísmo antiguo y cristianismo primitivo, de la Universidad de Carolin del Norte, en Charlotte, quien en su libro The Lost Mary (La María perdida), recupera a la María histórica, que no sólo podría remodelar nuestra comprensión de Jesús, sino también reescribir los orígenes del cristianismo mismo................................. siga leyendo...........


Un nuevo libro sostiene que la madre de Jesús era una mujer poderosa por derecho propio.



Madonna con el Niño, c. 1485 (óleo sobre madera) de Giovanni Bellini, actualmente en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Bridgeman 


Durante dos mil años, María, la madre de Jesús, ha sido honrada en catedrales, himnos y pinturas como la Virgen Madre de Dios. Desde la Pietà de Miguel Ángel Pietà hasta los mosaicos dorados de Bizancio, se la representa con frecuencia como serena, joven y eternamente pura. Sin embargo, detrás del halo y los iconos se esconde una mujer muy diferente, cuya vida de carne y hueso ha quedado oscurecida por siglos de pátina teológica.

Según el erudito bíblico James Tabor, respetado arqueólogo y profesor jubilado de judaísmo antiguo y cristianismo primitivo en la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte, recuperar a la María histórica no solo podría remodelar nuestra comprensión de Jesús, sino también reescribir los orígenes del cristianismo mismo.

El argumento de Tabor, expuesto en su reciente libro The Lost Mary, se desarrolla en cinco afirmaciones radicales: cree que María fue una de las fundadoras del cristianismo, que descendía de la realeza y del primer sumo sacerdote, que fue borrada deliberadamente de la memoria cristiana, que transmitió la esencia de las enseñanzas de Jesús y que se la entiende mejor como una mujer judía real que navegó por la violencia de la Judea ocupada por los romanos en el siglo I d. C.




En conjunto, estos argumentos son el intento de Tabor de rescatar a María de la abstracción piadosa y revolucionar nuestra imagen de ella como una de las mujeres más importantes de la historia.

Una fundadora del cristianismo

En la historia tradicional, el cristianismo comienza con Jesús y se expande a través de la predicación de Pedro y Pablo. María aparece en los márgenes: una presencia silenciosa en el pesebre, en las bodas de Caná y de pie al pie de la cruz. Pero Tabor insiste en que tales representaciones minimizan su verdadero papel. 

María, argumenta, no era solo la madre de Jesús, sino la matriarca de una dinastía. Era madre de Santiago, que sucedió a Jesús como jefe del movimiento en Jerusalén, y pariente de Juan el Bautista a través de su pariente Isabel. Estos tres hombres —Juan, Jesús y Santiago— dieron forma a las primeras décadas del movimiento de Jesús, y María los unió a todos.

Era un «asunto de familia». En la crucifixión del Evangelio de Juan, Jesús confió a su madre a un discípulo anónimo conocido solo como «el discípulo al que Jesús amaba». Tabor sostiene que este discípulo amado era Santiago, el hermano de Jesús, y que desde el comienzo de su ministerio hasta el final, María y Santiago estuvieron estrechamente involucrados en el liderazgo.




Si es así, entonces, lejos de ser una figura secundaria, María habría sido el pilar del movimiento, proporcionando estabilidad, continuidad e inspiración tras la crucifixión de su hijo. Una de las razones por las que los historiadores no han valorado su papel, escribe Tabor, es que en el siglo XIX, cuando los académicos comenzaron a buscar al Jesús histórico, «las mujeres estaban en gran medida marginadas de la academia, la iglesia y la sociedad en general». La marginación de las mujeres en el siglo XIX, afirma, llevó a los estudiosos a proyectar sus propias estructuras sociales sobre la Galilea del siglo I y, como resultado, a ignorar el papel de María.

Las mujeres también estaban marginadas en la Galilea del siglo I, pero en la antigüedad había mujeres influyentes. Bernadette Brooten, profesora emérita de la Universidad de Brandeis, por ejemplo, ha recopilado pruebas epigráficas para Mujeres líderes en la sinagoga antigua que muestran la influencia y el poder que tenían las mujeres en el judaísmo antiguo. Esto no significa que María fuera influyente, y casi no hay fuentes antiguas que sugieran que lo fuera, pero en principio Tabor tiene razón.

Visto así, dice Tabor, María no solo estuvo presente en los inicios del cristianismo, sino que fue su primera fundadora, una matriarca cuya sabiduría y resistencia habrían hecho posible el surgimiento de una nueva tradición religiosa.

¿Un pedigrí «doblemente real»?

La autoridad de María no era solo maternal, sino también genealógica. Tabor sostiene que María tenía ascendencia tanto sacerdotal como real, lo que la convertía a ella y a sus hijos en «doblemente reales».

La prueba clave se encuentra en la genealogía de Lucas, que los estudiosos han asumido durante mucho tiempo que trazaba la ascendencia de José. Inusualmente, Tabor ve esta lista, que se extiende desde David hasta Jesús, como un relato del linaje de María. A diferencia de la genealogía de Mateo, que sigue la línea real de Salomón, la de Lucas incluye nombres asociados con la clase sacerdotal de Israel: Leví, Eliezer y Jannai. Tabor sugiere que María descendía tanto de David, el emblemático rey de Israel, como de Aarón, el primer sumo sacerdote (según el Levítico, todos los sacerdotes del Templo debían descender de Aarón).

Una dificultad de este argumento es que, aunque el relato de Lucas sobre el nacimiento de Jesús se centra en María, la genealogía en sí nunca la menciona y, en cambio, traza su linaje a través de José. Tabor ofrece un argumento convincente de por qué podríamos ver una alusión a María en Lucas 3:2, pero otros estudiosos que han considerado esta posibilidad, por ejemplo, Raymond Brown, autor de El nacimiento del Mesías, no están de acuerdo.

Si Tabor tiene razón, esta herencia habría dado a los hijos de María el derecho a reclamar el liderazgo como herederos legítimos tanto del trono como del templo (aunque es de suponer que muchos otros podrían haber hecho reclamaciones similares, si se hubieran atrevido).




No hay pruebas de ello en el Nuevo Testamento, pero algunos escritores cristianos primitivos, como Hipólito de Roma y Orígenes, de finales del siglo II y principios del III, describieron a Jesús como «de mezcla tribal», combinando la línea real de Judá con el linaje sacerdotal de Leví. Así también, Santiago, el segundo hijo de María, fue recordado en los escritos del cristiano converso del siglo II Hegesipo como alguien que vestía ropas sacerdotales, lo que solo habría sido permitido si Santiago fuera considerado miembro de la clase sacerdotal.

El escritor del siglo IV Epifanio sugiere que Santiago vestía ropas sacerdotales en el propio Templo de Jerusalén. Estas fuentes son mucho más tardías y tienen motivaciones teológicas, pero demuestran el interés de los primeros cristianos por establecer un linaje sacerdotal para Jesús. Este linaje sacerdotal debe provenir de María, argumenta Tabor, «ya que José no tenía ningún derecho a reclamar ningún estatus sacerdotal».

Borrada de la historia cristiana

Si el papel de María era tan central, ¿por qué el Nuevo Testamento la relega tan a menudo a un segundo plano? Si María descendía de la realeza religiosa y secular, ¿por qué no hay más que una insinuación muy indirecta de ello en los Evangelios? Tabor señala lo que él considera un borrado deliberado.

En el Evangelio más antiguo, el de Marcos, Jesús es llamativamente llamado «el hijo de María», una forma inusual de identificar a un hombre judío. José está totalmente ausente de la narración, lo que deja a María como la figura central de la familia. Pero las visiones contrapuestas del legado de Jesús empujaron a María a un segundo plano. En las epístolas paulinas, María desaparece casi por completo. Pablo nunca la nombra; solo se refiere a Jesús como «nacido de una mujer». Los evangelios posteriores vuelven a incluir a José en la escena y lo elevan como padre legal, lo que aleja aún más la atención de María.

Este silencio, argumenta Tabor, no es casual. Al borrar a María, Pablo y los posteriores líderes cristianos pudieron desviar la atención de la familia judía de Jesús y dirigirla hacia su identidad cósmica como Cristo. El énfasis teológico pasó de una dinastía de carne y hueso arraigada en la política de Judea a un mensaje universal de salvación. María, Santiago y el resto de la familia de Jesús quedaron eclipsados por Pedro y Pablo, que se convirtieron en los «pilares» oficiales de la fe.




Otros estudiosos han planteado argumentos similares sobre la eliminación y marginación de las mujeres de la iglesia primitiva. En una serie de publicaciones, Elizabeth Schrader Polczer, profesora adjunta de Nuevo Testamento en Villanova, ha demostrado que los primeros manuscritos cristianos eliminaron las referencias a María Magdalena. Un artículo reciente publicado en el Journal of Biblical Literature por Yii-Jan Lin, profesora asociada de la Yale Divinity School, demuestra cómo Junia, nombrada apóstol por Pablo, fue degradada y se le cambió el género en la interpretación cristiana.

Tabor plantea un argumento igualmente sólido y aún más controvertido: María fue apartada en favor de Pablo y su tipo de discipulado. En este proceso que duró siglos, María fue reconvertida en la siempre virgen y sumisa Madre de Dios; santa, sí, pero históricamente silenciada.

El origen del mensaje de Jesús

Pero, ¿y si el mensaje radical de justicia y compasión de Jesús no solo procediera de la revelación divina, sino también de su madre?

María vivió en la pobreza, la opresión y la pérdida. Viuda desde joven, crió a una familia numerosa en una tierra agitada por la revuelta y la brutalidad romana. Sus experiencias, sugiere Tabor, le dieron un profundo sentido de la justicia. En el Evangelio de Lucas, pronuncia unas palabras que a menudo se denominan el Magnificat: «Ha derribado a los poderosos de sus tronos y ha exaltado a los humildes; ha colmado de bienes a los hambrientos y ha despedido a los ricos con las manos vacías» (Lucas 1:52-53).

Tabor sostiene que, independientemente de si estas palabras son históricamente suyas, reflejan la ética que el propio Jesús proclamaría más tarde: el Reino de Dios pertenece a los pobres, los últimos serán los primeros, los mansos heredarán la tierra. La voz de María resuena en la enseñanza más famosa de su hijo, las Bienaventuranzas que se encuentran en el Sermón de la Montaña. Su visión de un mundo reordenado moldeó no solo la predicación de Jesús, sino también el liderazgo de Santiago en Jerusalén.

Tras la crucifixión de Jesús, fue Santiago quien asumió el liderazgo del grupo de seguidores en Jerusalén. Esto lo sabemos por Pablo, que se refiere a Santiago y a su tensa relación con los líderes de la iglesia de Jerusalén. Tabor imagina a María viviendo y liderando la iglesia de Jerusalén junto a Santiago, como «el centro neurálgico de todo el movimiento de Jesús».

Incluso identifica una casa del siglo I, situada debajo de la iglesia de los Apóstoles de la época de las cruzadas en el monte Sión de Jerusalén, como su hogar durante este periodo. Es una imagen convincente que abarca las realidades sociales de la época: las viudas como María solían vivir con miembros de su familia, como Santiago. (Sin embargo, cabe señalar que la Biblia guarda un curioso silencio sobre la vida de María después de los acontecimientos de la Pascua).

Desde este punto de vista, María no fue simplemente el útero que dio a luz a Jesús, sino la fuente de su mensaje. Podría decirse que este aspecto del argumento de Tabor es el menos controvertido y el más instintivo de todos. La tradición católica asume que María habría compartido los detalles de la anunciación (cuando el ángel Gabriel le dijo que concebiría un hijo) con el joven Jesús. En un artículo para Catholic Answers, una base de datos en línea sobre la doctrina católica, Michael Pakaluk argumentó que María también influyó en la composición del Evangelio de Juan.

Una mujer judía histórica

Por último, Tabor aboga por sacar a María de la «vitrina» de la tradición cristiana y recordarla como una figura histórica: una mujer judía del siglo I que crió a sus hijos bajo el yugo del dominio romano. Esto debería ser obvio, pero la pesada nube de siglos de interpretación y tradición cristianas ha oscurecido tanto su identidad religiosa original como las dificultades a las que se enfrentó.

Esto comienza con su nombre. Aunque nosotros la llamamos María, el Nuevo Testamento se refiere a ella con el nombre griego Mariam, un nombre hebreo que la conecta con Mariam, la hermana de Moisés y Aarón, y que podría traducirse mejor al inglés como Miriam. Esta María es una joven madre que probablemente dio a luz en condiciones precarias, iba a buscar agua todos los días y luchaba por alimentar a sus hijos. Probablemente era joven, de unos catorce años, cuando dio a luz a Jesús.

La paternidad de Jesús estaba envuelta en controversia. Aunque los Evangelios hacen de Dios el padre de Jesús, es poco probable que los contemporáneos de María fueran tan generosos. Hay leyendas posteriores, explica Tabor, que afirman que Jesús era hijo de un soldado romano, pero, en última instancia, «desde nuestro final de la historia tendríamos que decir «padre desconocido».

Es posible que José, como atestiguan los Evangelios, la protegiera de los rumores y los chismes crueles, pero su apoyo fue solo temporal. Es probable que, algún tiempo después de su matrimonio concertado con José, enviudara y criara a sus hijos e hijas con una ayuda limitada. José, señala Tabor, nunca aparece en nuestras fuentes después de que Jesús cumpliera doce años. En cambio, se muestra a María viajando sola con sus hijos.

Según los Evangelios, también era una mujer judía que visitaba Jerusalén y el Templo para las fiestas religiosas y estaba profundamente arraigada en la vida judía. Vivió el terror político, ya que la dinastía de Herodes y Roma ejecutaban a los aspirantes a mesías. En el año 4 a. C., justo cuando María entraba en la edad adulta, Galilea estalló en revuelta. Un rebelde llamado Judas el Galileo se apoderó de la armería real en Séforis y se proclamó rey, encendiendo las esperanzas mesiánicas entre las aldeas circundantes, incluida Nazaret, donde vivían María y José.

La respuesta de Roma fue rápida y despiadada. El legado sirio Varo marchó con dos legiones (aproximadamente 12.000 hombres) hacia Galilea, quemando Séforis hasta los cimientos y desatando un terror masivo. El historiador judío Josefo registra que los romanos crucificaron a unos dos mil rebeldes a lo largo de las principales carreteras, de modo que, hasta donde alcanzaba la vista, las cruces se alineaban en las carreteras, cada una con una víctima retorciéndose.

Para los aldeanos como María y su familia, que podían ver el humo de la ciudad desde la cercana Nazaret, el espectáculo era ineludible: el hedor de las ruinas carbonizadas, los gritos de los crucificados, la visión de los cuerpos de sus vecinos colgados a pocos metros de las carreteras por las que transitaban a diario. Fue, como observa Tabor, un trauma formativo, una lección temprana sobre los costes del imperio y el precio de la esperanza mesiánica. Pero no fue la experiencia más desgarradora. Al final de su vida, tres de sus hijos (Jesús, Santiago y Simón) habían sido asesinados por sus reivindicaciones o su liderazgo. Su vida se definió por la resistencia, el dolor y la resiliencia.

Tabor cree que devolver a María a la historia significa verla no como una figura etérea, sino como una mujer cuya fe y coraje se forjaron en el sufrimiento. Su judaísmo era importante: vivía y respiraba la Torá, los rituales del templo y las esperanzas de liberación de Israel. Pertenecía a una comunidad que esperaba justicia, e inculcó esa esperanza en sus hijos.

Durante siglos, la tradición cristiana ha celebrado a María como la Virgen Madre, mientras descuidaba a la mujer detrás del mito. La reconstrucción de Tabor no está exenta de controversia, y muchos debatirán elementos de su argumento, pero nos invita a ver a María de una nueva manera: como fundadora, matriarca, visionaria y superviviente.

Al recuperar su historia, descubrimos no solo las raíces ocultas del cristianismo, sino también un modelo de resiliencia que trasciende el tiempo. María, como muestra Tabor, nos recuerda que detrás de cada movimiento hay mujeres cuyas voces han sido silenciadas, cuya influencia ha quedado oculta a plena vista.

Dos mil años después, quizás el acto más radical sea llamarla por lo que fue: no solo «bendita entre las mujeres», sino una fundadora olvidada del cristianismo.
NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com

jueves, 18 de diciembre de 2025

CULTURAS PRECOLOMBINAS: Revelan por primera vez el rostro de cuatro momias precolombinas oculto bajo máscaras funerarias

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos entrega un reportaje, sobre el rostro de cuatro momias precolombinas ocultas bajo máscaras funerarias, enterradas en Colombia entre los siglos XIII y XVIII, ..."Se trata de una hazaña sin precedentes que mezcla arqueología, arte forense y tecnología 3D. El ambicioso proyecto internacional liderado por el Face Lab de la Universidad John Moores de Liverpool (Reino Unido) en colaboración con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), ha puesto al descubierto unas sorprendentes semejanzas entre varios individuos que habitaron los Andes colombianos entre 1216 y 1797 d. C., proporcionando una visión sin precedentes sobre las prácticas funerarias precolombinas..."  .... siga leyendo......................


Los investigadores han retirado digitalmente las máscaras funerarias y han reconstruido las caras de cuatro individuos que fueron enterrados en Colombia entre los siglos XIII y XVIII.


Este proyecto pionero ha conseguido revelar, por primera vez y con gran realismo, las caras de estos individuos, pertenecientes a culturas indígenas que habitaron la región entre 1216 y 1797 d.C.

Universidad John Moores de Liverpool 


Se trata de una hazaña sin precedentes que mezcla arqueología, arte forense y tecnología 3D. El ambicioso proyecto internacional liderado por el Face Lab de la Universidad John Moores de Liverpool (Reino Unido) en colaboración con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), ha puesto al descubierto unas sorprendentes semejanzas entre varios individuos que habitaron los Andes colombianos entre 1216 y 1797 d. C., proporcionando una visión sin precedentes sobre las prácticas funerarias precolombinas.

Un hallazgo oculto durante siglos

Entre los siglos XIII y XVIII, estos individuos fueron inhumados con máscaras mortuorias que cubrían rostro y mandíbula. Se trata de un rito habitual en otras regiones de la Sudamérica precolombina pero hasta ahora excepcional en Colombia. Lamentablemente, el saqueo de las tumbas había borrado su rastro y mantenido en la sombra tanto su identidad como el contexto arqueológico que los rodeaba. Hasta que ha llegado la tecnología al rescate.

Según comentan los expertos, la forma en que las culturas precolombinas de Sudamérica elaboraban estas máscaras funerarias permitió que se fusionaran con los restos; y ha sido precisamente esta técnica ritual la que ha permitido hoy desenmascarar digitalmente sus cráneos y, por tanto, reconstruir sus rostros tal y como habrían sido mientras estaban vivos.




Los cuerpos de estas cuatro momias pertenecen a un niño de entre 6 y 7 años, una mujer de unos 60 y dos hombres adultos jóvenes que fueron descubiertos hace décadas, pero su estudio estaba en punto muerto debido a que las máscaras funerarias, hechas con materiales como la resina, la cera, la arcilla o el maíz cubrían totalmente sus rostros: habían sido moldeadas directamente en la cara de los fallecidos en un proceso tremendamente sofisticado que incluía detalles en pan de oro, lo que demuestra el alto nivel artístico y ritual de estas culturas prehispánicas.

El equipo desenmascaró digitalmente los cráneos para esculpir los rostros de los cuatro individuos.

Universidad John Moores de Liverpool 

Tecnología forense al servicio de la historia

Para superar estas limitaciones, el equipo de uno de los laboratorios de reconstrucción facial más prestigiosos del mundo (que ha creado, entre otros, un avatar digital de Ricardo III de Inglaterra y retratos digitales de personajes históricos famosos como el faraón egipcio Ramsés II), aplicó técnicas avanzadas de escaneo por tomografía computarizada (CT scan) que permitieron generar modelos 3D detallados de los cráneos sin necesidad de retirar físicamente las máscaras, evitando así dañar los restos milenarios.

Luego, a partir de estos modelos 3D, los expertos “desenmascararon” digitalmente los cráneos y comenzaron un minucioso proceso de reconstrucción facial. Utilizando software especializado y un lápiz táctil háptico, los expertos modelaron tanto músculos, como grasa y piel sobre las estructuras óseas, como si estuvieran esculpiendo rostros en arcilla, pero en el mundo virtual.

Para los dos hombres adultos, se usaron datos anatómicos actuales sobre el grosor promedio de tejidos faciales de varones colombianos. En el caso de la mujer y el niño, como no existen aún bases de datos equivalentes, decidieron utilizar la experiencia anatómica del equipo para estimar sus proporciones. El resultado es espectacular.

El resultado: rostros humanos

Las reconstrucciones finales muestran rostros completamente humanos con expresiones neutras pero cargadas de vida; la piel presenta una textura realista, con pestañas, cejas, arrugas y hasta poros. Y, lo más importante, son rostros que aportan serenidad y vida. Por supuesto, se trata de reconstrucciones aproximadas, no retratos fidedignos, por lo que hay aspectos imposibles de determinar con certeza, como cicatrices, tatuajes, enfermedades cutáneas o expresiones personales. Eso sí, con más datos anatómicos de poblaciones actuales y mejor tecnología de escaneo, estas imágenes podrán refinarse aún más.

Además del impacto visual, estas reconstrucciones tienen un profundo valor antropológico y simbólico. Las máscaras funerarias encontradas en Colombia son únicas en el país, y su grado de integración con el rostro de los difuntos sugiere una concepción sofisticada de la muerte, la memoria y la preservación del individuo. Estas culturas pretendían que los rostros de los fallecidos perduraran y es lo que la tecnología ha hecho siglos después.

¿Quiénes eran estas personas?

Se desconoce su identidad concreta, pero los análisis por radiocarbono indican que vivieron entre los siglos XIII y XVIII en la Cordillera Oriental de los Andes colombianos. Lo que sí sabemos es que pertenecían a poblaciones indígenas prehispánicas que practicaban rituales funerarios realmente complejos que buscaban preservar a sus muertos para que en el futuro pudieran ser recordados tal y como eran.

Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y recibe las últimas noticias sobre grandes descubrimientos, además de las efemérides más importantes y mucho más.
NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com

ESO: Comienza la construcción del primer y mayor observatorio de rayos gamma de Chile

 Hola amigos:  A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el Observatorio Europeo Austral ESO, nos informa que se inició la construcción del CTAO - observatorio del conjunto de telescopios Cherenkov, que será el observatorio de rayos gamma más potente y grande del mundo y será construido en el Cerro Paranal - Chile, proporcionando nuevas perspectivas sobre el Universo de altas energías. Este conjunto sur, será el primer observatorio de rayos gamma construido en Chile....... siga leyendo.......................


18 de Diciembre de 2025

Ayer tuvo lugar la ceremonia de colocación de la primera piedra de la instalación del conjunto sur del CTAO en la ubicación que el Observatorio Europeo Austral (ESO) le ha destinado en Paranal (Chile), marcando el inicio de la construcción de los cimientos del telescopio. El CTAO (siglas de Cherenkov Telescope Array Observatory, observatorio del conjunto de telescopios Cherenkov), será el observatorio de rayos gamma más grande y potente del mundo, proporcionando nuevas perspectivas sobre el universo de altas energías. Este conjunto sur será el primer observatorio de rayos gamma construido en Chile.


"Nos complace dar la bienvenida a esta innovadora instalación a la familia de ESO. Es un placer para nosotros ver el inicio de la construcción del emplazamiento sur de este potente observatorio, aquí en Paranal, en el desierto de Atacama, en Chile, un lugar con los cielos más prístinos de la Tierra. Esta inauguración es un hito enorme tanto para el CTAO como para ESO, pero también para Chile, ya que esta nueva instalación fortalecerá la posición del país como centro global de astronomía", declaró el Director General de la ESO, Xavier Barcons, en su discurso de bienvenida durante la ceremonia de colocación de la primera piedra.

El CTAO es un proyecto internacional, del que ESO es socio fundador y anfitrión del conjunto sur; varios Estados miembros de ESO también participan en el proyecto y equipos científicos de todo el mundo, incluido Chile, se están preparando para observar con esta instalación en los próximos años. El inicio de la construcción de los cimientos, trabajo liderado por un consorcio de empresas chilenas, allana el camino para que los primeros telescopios se desplieguen en Paranal antes de finales de 2026.

Para la celebración, representantes de CTAO, ESO, el gobierno chileno y las autoridades locales se reunieron en el Observatorio Paranal de ESO. Además del Director General de ESO, los participantes en la ceremonia incluyeron a Andreas Kaufer, Director de Operaciones de ESO; Thomas Klein, Director del Observatorio La Silla Paranal de ESO; Volker Heinz, Responsable del Programa de Construcción del CTAO; Stuart McMuldroch, Director General del CTAO; Francisco Colomer, presidente del Consejo ERIC del CTAO; Ricardo Díaz, gobernador de la Región de Antofagasta; Valeska Molina, Secretaria Regional del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Región de Antofagasta; y Alejandra Pizarro, directora de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID). Tras la bienvenida y los discursos, se enterró una cápsula del tiempo junto al área del futuro conjunto. Estaba lleno de elementos de Chile y de los socios del CTAO, así como de artículos científicos, que representaban buenos deseos y objetivos para los telescopios que ahora están en construcción.

"Gracias al compromiso de nuestros socios de todo el mundo y al apoyo de ESO como nuestro anfitrión aquí en Chile, ahora estamos convirtiendo un sueño en realidad a medida que comienzan las obras de lo que será el observatorio de rayos gamma más avanzado de la Tierra", declaró McMuldroch.

"Estamos orgullosos de albergar el conjunto sur del CTAO y de operarlo aquí mismo, en el Observatorio Paranal de la ESO, junto con el Very Large Telescope de ESO y el Extremely Large Telescope de ESO", observo Klein. "Esta revolucionaria instalación transformará nuestra comprensión del universo, abriendo una nueva ventana a los fenómenos más energéticos del cosmos".

El CTAO está diseñado para detectar rayos gamma de muy alta energía emitidos por los eventos más violentos y potentes del universo. Contará con más de 60 telescopios en dos ubicaciones: CTAO-Sur y CTAO-Norte [1] — uno en cada hemisferio — con una superficie total de captación de más de 1 millón de metros cuadrados. Solo el sitio sur contará con más de 50 telescopios, diseñados para captar un amplio rango energético (desde 20 GeV hasta 300 TeV, miles de millones de veces más energético que la luz visible [2]).

El CTAO detectará radiación de alta energía con una precisión y exactitud sin precedentes, superando con creces a los telescopios de rayos gamma actuales. Cuando un fotón gamma energético impacta la atmósfera terrestre, produce una cascada de partículas que provoca la emisión de lo que se conoce como radiación de Cherenkov (un característico destello tenue de luz azul visible). Este destello dura solo unas pocas milmillonésimas de segundo, por lo que debe ser fotografiado con cámaras súper rápidas y muy sensibles, con telescopios de enorme capacidad de captación de luz instalados bajo cielos oscuros y prístinos.

Al identificar las fuentes de estos rayos gamma, el CTAO proporcionará una visión más profunda que nunca antes sobre los eventos y objetos más extremos de nuestro universo, centrándose en áreas clave como comprender el origen y el papel de las partículas cósmicas relativistas; sondear entornos extremos como agujeros negros y estrellas de neutrones; y explorar las fronteras de la física buscando materia oscura y poniendo a prueba los límites de la teoría de la relatividad de Einstein.

En 2018, el CTAO, ESO y las autoridades chilenas firmaron acuerdos para que el conjunto sur del CTAO se alojara en el Observatorio Paranal de la ESO, a menos de diez kilómetros al sureste de la ubicación del VLT (Very Large Telescope) de ESO. Esta región, ubicada en el desierto chileno de Atacama, ofrece los cielos más claros y oscuros de cualquier observatorio astronómico del planeta, gracias a la geografía chilena y al compromiso del país con la protección de sus cielos nocturnos.

"Al construir una instalación tan potente e importante en esta zona, ESO y el CTAO confían profundamente en que las autoridades chilenas protegerán este sitio extraordinario para las generaciones venideras, y asegurarán el enorme valor que las instalaciones astronómicas como el CTAO generan a nivel local y global", afirma Barcons.

"Paranal es un lugar único en el mundo para estudiar el Universo", destacó Heinz. "El desierto de Atacama ahora acoge otra instalación líder mundial y, en solo un año, esperamos tener aquí telescopios CTAO que proporcionen las primeras observaciones del cielo de rayos gamma desde Chile".


Notas

[1] La ubicación del hemisferio norte se encuentra en el Observatorio del Roque de los Muchachos, del Instituto de Astrofísica de Canarias, en la isla de La Palma (España).

[2] GeV y TeV significan giga-electronvoltios y tera-electronvoltios, respectivamente. En comparación, la luz visible tiene una energía de solo un par de electronvoltios.

Información adicional

La CTAO ERIC (también conocida como Organización Central del CTAO) está a cargo de la construcción y operación del CTAO. Está formado por los grupos y personas dedicados a la gestión y administración del desarrollo del Observatorio y a las actividades generales de proyecto, como ciencia, computación e ingeniería de sistemas. La estructura organizativa de alto nivel se divide en cinco grupos principales: Oficina del Director, Construcción en Obra, Oficina de Proyectos, Oficina de Ciencia del Proyecto y Oficina de Administración. La Organización Central es responsable de gestionar los cuatro centros del CTAO: la sede alojada por el Istituto Nazionale di Astrofisica (INAF) en Bolonia (Italia); el Centro de Gestión de Datos Científicos alojado por Deutsches Elektronen-Synchrotron DESY en Zeuthen (Alemania) y los dos conjuntos de telescopios, CTAO-Norte, en el Observatorio del Roque de los Muchachos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), en La Palma (España), y CTAO-Sur, en el Observatorio Paranal de ESO, en el desierto de Atacama (Chile).  

Este grupo trabaja en estrecha colaboración con socios de todo el mundo para el desarrollo del Observatorio. Entre los principales socios se encuentran las Colaboraciones de Contribución en Especie, que están desarrollando hardware y software esenciales, además del Consorcio CTAO, un grupo internacional de investigadores que trabaja en la explotación científica del Observatorio. 

Los miembros del CTAO ERIC incluyen a Austria, Croacia, la República Checa, el Observatorio Europeo Austral (ESO), Francia, Alemania, Italia, Polonia, Eslovenia, España y Suiza. Otros países — Australia, Brasil, Japón, Sudáfrica y Estados Unidos — están involucrados en el proceso de incorporación al ERIC de la CTAO como Socios Estratégicos o Terceros. 

El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), y telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera ALMA, una instalación que observa los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

Enlaces

Contactos

Bárbara Ferreira
ESO Media Manager
Garching bei München, Germany
Teléfono: +49 89 3200 6670
Móvil: +49 151 241 664 00
Correo electrónico: press@eso.org

Francisco Rodríguez
ESO Head of Communication Chile
Santiago, Chile
Teléfono: +56 2 2463 3151
Correo electrónico: francisco.rodriguez@eso.org

Alba Fernández-Barral
CTAO Chief Communications Officer
Teléfono: +39-051-6357-270

José Miguel Mas Hesse (Contacto para medios de comunicación en España)
Red de Difusión Científica de ESO y Centro de Astrobiología (CSIC-INTA)
Madrid, Spain
Teléfono: +34 918131196
Correo electrónico: eson-spain@eso.org

Connect with ESO on social media 

Imágenes

Inauguración del monumento de cápsula del tiempo de CTAO-Sur
Inauguración del monumento de cápsula del tiempo de CTAO-Sur
Placa conmemorativa en el sitio CTAO-Sur
Placa conmemorativa en el sitio CTAO-Sur
Cápsula del tiempo siendo enterrada en el sitio CTAO-Sur
Cápsula del tiempo siendo enterrada en el sitio CTAO-Sur

Videos

Cómo verá el CTAO el Universo de altas energías | ESO Persiguiendo la Luz de las Estrellas
Cómo verá el CTAO el Universo de altas energías | ESO Persiguiendo la Luz de las Estrellas

Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso2521.

ESO
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

Mi lista de blogs