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domingo, 1 de junio de 2014

La Historia del Amor Cruel: Capítulo CLII.- El Gerente General de la Fábrica de productos PLásticos "El Dorado", después de recibir un cheque por las ventas, invita almorzar al Supervisor encargado y a Olzagon para limar asperezas.

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Amor Cruel entre Iarma y Olzagon y como informamos en el capítulo anterior; Olzagon se encuentra rumbo a la Fábrica, donde trabaja en compañía del Supervisor de Compras del Supermercado "Mercado Gigante", quien tiene la curiosidad de conocer a la empresa  que es su proveedora de gran cantidad de mercaderías y lo será para toda la cadena a nivel nacional; desde luego el Gerente General desconoce esta visita y será una sorpresa ver llegar a un gran cliente.

Aquí en la imagen observamos una típica representación de la terrible situación que muchos hogares atraviesan en el transcurso de existencia por que siempre hay la existencia de un tercer elemento (amante tanto para él como para ella) que como una tentación tenebrosa carcomen la consistencia del matrimonio, y más si los esposos viven solamente la apariencia y no la triste realidad de que no son felices. Fuente: Archivos del blog. Obra Literaria reconocida con Derecho de Autor, según Partida Registral No. 00855-2012, Asiento: 01; con fecha: 10 de Agosto de 2012, por : INDECOPI.
 
Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Olzagon y el Supervisor de Compras, iban conversando de cosas propias de la actividad diaria, incluso el Supervisor le hizo conocer que necesita un asistente y aún no  encuentra a la persona indicada y hasta le propuso si tenía algún interés en trabajar para ellos; esa era una remota posibilidad que no se podía descartar, ya que Olzagon tenía dificultades laborales con su Supervisor encargado de ventas.
La conversación fue tan entretenida que no sintieron la distancia y llegaron y como Olzagon era el anfitrión al legar a la altura de la puerta de la Fábrica se bajó del carro y coordinó con el vigilante para que abra la puerta y permita el ingreso del automóvil de su cliente.
Estando en el interior, Olzagon condujo a su visitante  directamente a la oficina del Gerente General,  nuevamente dio un salto a la garrocha en contra del Supervisor de Ventas; al llegar a dicha oficina el Gerente estaba coordinando acciones propias de su cargo, y al ver a Olzagon acompañado con otra persona, se adelantó  y dijo:
--- Olzagon, ¿haz encontrado un inversionista que desea comprar la Fábrica?
El visitante que era el Supervisor de Compras del Supermercado "Mercado Gigante", se sonrió y festejó el sentido del humor del Gerente y Olzagon se apresuró a presentarlo y dijo:
--- Señor Gerente, no he traído un comprador de la Fábrica; pero si un excelente vendedor que tuvo la astucia  de vender nuestros productos a toda la cadena de los supermercados y con el mayor placer le presento al Señor Supervisor de Compras del Supermercado "Mercado Gigante".
El Gerente extendió su mano y dijo:
--- Es un honor conocer a mi vendedor estrella, y el placer es mío verlo señor Supervisor, ya Olzagon me hablado de usted y estamos eternamente agradecidos por la preferencia a nuestros productos.
El recién llegado, igualmente extendió su mano apretando a la del Gerente y saludando las palabras de recibimiento y la química que nació entre ellos y dijo:
--- Es un honor conocerlo señor Gerente y como ya me siento en casa, vengo a reclamar mis comisiones de las ventas.
Los tres personajes soltaron una carcajada por las ocurrentes palabras del Visitante y el Gerente con agilidad mental, le contestó:
--- En seguido hago la liquidación y de inmediato pasa usted por caja y cobra las comisiones por las excelentes ventas.
Siguieron las carcajadas y luego pensando en serio el Gerente como anfitrión, le dijo:
--- Bienvenido a la Fábrica señor Supervisor, si no es mucha molestia lo invito a acompañarme y yo haré de guía mostrándole las diferentes líneas de la fabricación de los productos que vedemos, le aseguro que será un paseo entretenido.
El Visitante estaba feliz, justamente esa era su curiosidad y mirando a Olzagon, le contestó:
--- Será un placer señor Gerente ser su acompañante, ya que justamente tenía esa curiosidad conocer el proceso de fabricación de los productos que ustedes nos envían al supermercado.
De inmediato, el Gerente condujo a su visitante al Gran Salón de líneas de montaje y ensamblado de útiles de cocina y aseo, que justamente  eran la especialidad de la Fábrica; durante el trayecto conversaron ampliamente como dos viejos amigos; por su puesto Olzagon, aprovechó la ocasión para conocer la Fábrica por segunda vez y tener más conocimientos de los productos que vendía.
Después de aproximadamente dos horas, el visitante y los dos anfitriones retornaron a la Oficina de la Gerencia; instante que el Supervisor de Compras, sacó de su maletín el cheque que cubría aproximadamente el 95% del monto de la mercadería solicitada, diciendo:
--- Señor Gerente, aquí tiene el cheque que cubre casi la totalidad de la compra; el saldo se cancelará al finalizar la entrega del último producto solicitado.
El Gerente muy feliz al recibir el pago adelantado; algo que usualmente no sucede a menudo y le contestó así:
--- Señor Supervisor me comprometo en entregar el íntegro de la mercadería con un máximo de 8 días y por favor vamos a la caja para que le extiendan la constancia que hemos recibido un cheque que nos entrega usted,  como pago a cuenta por la mercadería comprada y que será despachada  en los próximos días.
Luego el Gerente invitó al Visitante al Snack-Bar y que a la vez era una cafetería que existía al interior de la Fábrica y al llegar ordenó se preparen tres cócteles y algunos bocaditos, gesto como una recepción al visitante.
Después de compartir el cóctel y los bocaditos, el visitante agradeció las atenciones recibidas del Gerente e invitó a Olzagon ir al día siguiente al Supermercado, le interesaban algunos productos que los conoció por primera vez en la Fábrica, se despidió y se fue.
El Gerente y el vendedor regresaron a la Oficina de la Gerencia, sumamente contentos por el éxito de las ventas y el Gerente creyó oportuno llamar al Supervisor de Ventas para participarle todo lo acontecido y a la vez averiguar de que cuando estará listo el primer envío de mercadería hacía el supermercado.
Pero, el Supervisor no estaba feliz con Olzagon y juró a su interior que lo despedirá a la primera  oportunidad que cometa  un error; él, no le podía perdonar haberlo ignorado y no compartir con él, la exitosa venta; y con esos pensamientos adversos y mal humorados, asistió al llamado del Gerente y los encontró de nuevo juntos con Olzagon y el Gerente, le dijo:
--- Hay buenas noticias para ti, la primera de ellas es que te quedarás definitivamente como Supervisor de Ventas, ya que Antonio renunció, la segunda noticia es compartir la exitosa venta al Supermercado efectuada por Olzagon, hoy hemos atendido al cliente y le mostramos la Fábrica y al finalizar nos entregó el cheque que cubre casi la totalidad de la millonaria compra.
El Supervisor, sabiendo ahora que será más fácil desprenderse de Olzagon, le contestó:
--- Muchas gracias Señor Gerente que me haya ratificado su confianza para continuar en la supervisión de ventas, pero lo que considero injusto que no me haya llamado cuando estuvo el cliente, ya que al conocerlo me hubiese facilitado, hacerle ventas directas sin intermediación, y como ya sucedió dejémoslo como tal; también, le informo que la mercadería vendida puede ser entregada en su totalidad en un máximo de 4 días y en un 100% de la mercadería la tenemos en los almacenes de stock, por lo que estamos embalándola por tipos de artículos, que faciliten el chequeo  por el cliente.
El Gerente, agradeció la eficiencia como se estaba atendiendo el pedido, pero no compartía la animadversión del flamante Supervisor contra Olzagon y para tratar de limar asperezas invitó a almorzar al Supervisor y a Olzagon y como se había previsto, el supervisor que siempre fue un vendedor regular, nunca destacó, pero se mantenía con ventas normales y trabajaba muchos años en la empresa, y con cortesía no aceptó la invitación del Gerente aduciendo que tenía que atender a los otros vendedores, ante esta negativa, el Gerente entendió que no quería compartir una mesa donde estuviese Olzagon, y sacando la garra como jefe máximo y dijo:
--- Señor Supervisor, le ordeno a  salir almorzar con nosotros.
Ante una orden que no podía desobedecer el Supervisor tuvo que aceptar. .... continuaremos.....
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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