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domingo, 17 de julio de 2016

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo CCCLXIV.- Los jinetes que acompañan a Eulalio, descansan en una hoyada y preparan una emboscada a la gente del hacendado Antenor, pero ya fueron detectados por Cipriano....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Cipriano Culquicondor, mas conocido como el "Asesino que no mira atrás", avistó a 5 jinetes que se posesionaron en el sendero más próximo al ingreso a la Ciudad de Cariamanga; lo que según su percepción son la gente de Eulalio, que busca una venganza contra el hacendado Antenor Flores Nieto, por violar y llevarse a Olinda, pero en realidad esos jinetes solo se agruparon en ese sector en su viaje de retorno a casa......

Aquí en la imagen observamos una típica casa en laComunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA" , esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDICOPI.
 
Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Cipriano Culquicondor, arengó a su caballo en su retorno al grupo de jinetes que regresaban a casa, protegiendo a Antenor y Olinda, al llegar, estas fueron sus expresiones:
--- Patrón Antenor, justo en la puerta de entrada a la Ciudad de Cariamanga, hay un grupo de hasta 5 jinetes, y todo hace pensar que son la gente de Eulalio, por que juntaron con dos más que esperaban allí.
Antenor, escuchó con atención la noticia de Cipriano, y todos pararon la caminata y empezó un intercambio de opiniones, para determinar si seguían adelante o lo intentarían en la noche.
Pero, Cipriano era un hombre de pelea, y bajo su criterio, jamás se paralizaría el viaje de retorno, mas bien propuso como se enfrentaría al grupo rival, si presenta pelea y dijo:
--- Patrón Antenor, no podemos paralizar nuestro viaje a casa, presentaremos batalla, a los que pretendan detenernos, por lo que propongo formar dos grupos; uno que será de choque compuesto por cuatro hombres  y el resto  que custodian a usted y su compañera la señora Olinda; yo iré con tres jinetes al frente, y nos pelearemos si es necesario para protegerlos, por lo que nos adelantaremos unos 500 metros aproximadamente, sino no hay peligro no retrocederemos, y ustedes bajo ninguna circunstancia se detengan,  avancen sin temor...
Antenor, creyó conveniente el plan de Cipriano  y lo aprobó, y de inmediato Cipriano escogió a tres jinetes, quienes serán sus compañeros, se separan del grupo y avanzan a todo trote; en el camino sacaron sus chevetas de las vainas para tenerlas listas en caso de enfrentamiento.
Los jinetes de avanzada llegaron a la loma, donde antes estuvo Cipriano, pararon la marcha, se apearon de sus acémilas y observaron desde  mismo lugar donde lo hizo Cipriano, no pudieron visualizar a ningún miembro/individuo, todo estaba en silencio.
Entonces,  intervino Cipriano y dijo:
--- Muchachos no vemos a nadie y tampoco hay caballos por lo que presumo: o se escondieron en algún lugar para tendernos una trampa o se regresaron a casa, y como saberlo, pues  yo iré solo hasta ese lugar a pie y ustedes me esperan aquí, si en aproximadamente 20 minutos no regreso; tomen precauciones y retrocedan para avisar al Patrón Antenor y que hay peligro, les ruego no hagan bulla, y permanezcan en completo silencio.
Con las instrucciones que dio Cipriano, los jinetes obedecieron y se mantuvieron silenciosos y ocultos; y pasaron unos 15 minutos y regresó Cipriano con una sonrisa y les dijo:
--- Muchachos, los jinetes que observé temprano se han ido, pude ojear las pisadas y ellas nos dicen que  son 6 hombres, no sabemos quienes eran, pero recuerden en la Ciudad de Cariamanga, hubo tres hombres que buscaban al Patrón Antenor, no sabemos si eran esos jinetes, si son los mismos, así que esperamos aquí hasta que lleguen los demás.
En efecto, Antenor, Olinda y el resto de jinetes llegaron a la loma y desde allí observaron hacia abajo; allí estaban Cipriano y sus jinetes, les hicieron señas para que avancen y la caminata continúo sin ningún inconveniente y se alejaron rumbo a casa.
En el trayecto, se tenía que pasar por profundas hoyadas y la más pronunciada era una cerca a la Hacienda y por esas cosas del destino; Eulalio y sus hombres, se apearon de sus caballos para darles de beber agua y luego que ellos también bebieron, Eulalio se puso a observar y dijo:
--- Muchachos, ya estamos cerca a casa y esta hoyada es un buen lugar para descansar y tal vez en algún momento, será el sitio para consumar mi venganza contra ese desgraciado hacendado, pues aquí pagará su violación contra mi esposa........
Rómulo, que los había acompañado, sin intenciones de pelear, cambio de parecer y dijo:
--- Primo Eulalio, si deseas vengar tu mancillado honor, tienes razón que sea en este lugar, te propongo que nos quedemos esta noche y embosquemos a la gente del hacendado, mi sentido común me dice que ellos están atrás; tal vez muy cerca a nosotros, preparemos nuestra defensa y ataque, los sorprenderemos atacándolos desde los árboles.
Eulalio, casi salta hasta el Cielo, muy feliz  por la idea de ataque y el cambio de actitud de su Primo Rómulo, quien hasta ese momento se mantuvo reacio a un enfrentamiento contra la gente del hacendado, y de inmediato pusieron manos a la obra, cortando algunas ramas para ocultarlos, otros dos buscaron piedras planas e hicieron fuego en un improvisado fogón, sacaron de una alforja una olla grande, le echaron agua y sal y pelaron yucas, y de otra talega sacaron trozos de carne seca de chancho y echaron fuego fuerte al fogón para que se cocine lo que sería una sopa de carne seca con yucas.
Al anochecer, comieron todo el contenido de la olla, quedando satisfechos; con la barriga llena, a los caballos los amarraron en una pampa fuera del lugar del camino, y todos ellos se pusieron sus ponchos, apagaron el fogón y se acomodaron  en son de espera; pero cometieron un grave error, todos estaban metidos en la hoyada y nadie fuera del lugar que como custodia pueda detectar a algún jinete contrincante, tal vez los emboscadores van a ser emboscados.....
Pues, eso justamente va a suceder, por que Cipriano, tuvo la misma percepción que ellos podían ser víctimas de un ataque en una hoyada profunda, y como desde el principio él, continúo siendo el guía del grupo, se adelantó y hasta ese momento no hubo ninguna novedad ; pero Cipriano nunca bajaba la guardia, y al anochecer pudo observar desde muy lejos que tenían que pasar una profunda hoyada y eso sería a media noche, por lo que viendo que sus caballos estaban cansados, regresó hasta el grupo y dijo:
--- Patrón Antenor, no conozco la hacienda, tampoco este camino, pero según me informó un jinete, estaremos llegando en la madrugada y se nos avecina una hoyada muy profunda, mi sexto sentido me indica, que allí nos esperan hombres para atacarnos y como estamos muy cansados, vamos apearnos en este lugar y que tiene pasto para que los caballos repongan su energía, nosotros preparemos algo de comer y después del alba (01:00 de la mañana) emprendemos la marcha hacia la hacienda.
Cipriano se convirtió en el líder de toda la marcha y los demás incluido el hacendado solo obedecían sus ordenes; después de un corto descanso, Cipriano comenzó a observar y se dio cuenta que habían parado a corta distancia de la Hoyada y como era muy curioso, sin consultar con nadie, se adelantó a pie a inspeccionar, en pocos minutos llegó a la cabecera de la hoyada y escuchó que alguien tosió en el fondo del arroyo..............
Continuaremos...............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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