Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma y como informamos en el capítulo anterior; el caporal Erasmo Huamán, tuvo que guardar reposo por 15 días, para curar su grave herida en el muslo derecho, esta orden del hacendado Luciano Castillo, chocó contra la voluntad del caporal que jamás aceptaría no hacer nada y estar sentado sobre el poyo; pero, el caporal al darse cuenta que en un almacén estaba lleno de mazorcas de maíz, hizo que un peón cargue las mazorcas al corredor y tendiendo una jerga sobre el suelo amontonaron las mazorcas y las desgranó todas, incluso como si fuese una era apaleó vainas secas de frejol y que también las desenvainó; sin embargo, hubo algo más, que nació una amistad y tal vez más de ese aprecio mutuo con Irma, hija de los hacendados, que en un acto acomedido ella hizo de "enfermera", curando y desinfectando la herida todos los días; en ese lapso de tiempo los perneadores recogieron su ganado comprado; pero, con ellos llegó un bandolero, que se camufló como si fue un peón arredor más...... ..sigamos la historia..................
Aquí en la imagen observamos una casa típica de la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria.
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI.
Este es el símbolo de la Marca Perú, que distingue todos los productos elaborados por peruanos.
Continuando con la historia, durante el proceso de descanso del caporal Erasmo Huamán, que se le tenía que limpiar la grave herida del muslo derecho, que fue profunda y extensa que necesitó de 14 puntadas para suturarla; pues, el trabajo de "enfermería" lo hizo Irma, hija de los hacendados, con mucha voluntad y esmerado aprecio, que todo indica que llegó el amor entre los corazones del caporal y la "enfermera".
Sin embargo, la barrera familiar de ella, impide que el amor se cristalice; pero, como muy bien lo dice un refrán: "Que para el amor no hay imposibles que lo detengan...", y estaremos a la expectativa lo que suceda en el próximo futuro.
El ganado vacuno vendido, que tanta pena le causó a la señora Catalina, muy encariñada con sus vacas; pues, los perneadores lo traspasaron a comerciantes ecuatorianos que les pagaron muy bien, doblando sus ganancias por la alta calidad de las reses; y como se suspendió el trabajo, los perneadores dejaron en libertad a los peones arreadores.
Tal como, ya lo habíamos informado, vino un bandolero como un peón infiltrado, enviado por sus compinches para husmear haciendas ricas y con enormes caudales.
Entonces, ese bandolero, regresó a su banda, e informó a "Los Errantes", que conoció una rica hacienda que según él, estaba desprotegida; pues, era una apreciación totalmente equivocada, ya que ellos desconocían, que la hacienda al haber estado sometida a varios intentos de asalto, ahora se protegía con estricta vigilancia por las noches enteras y contaba con la astuta custodia de un ex bandolero, que conocía las tretas y contaba con una amplia experiencia, con lo que se adelantaba a los planes de los asaltantes, ese miembro era el caporal Erasmo Huamán.
La banda de "Los Errantes", con la información recogida por el "peón arriero", se pusieron a pensar y comenzó la discusión de como "visitarla"(asalto), por lo que intervino el mensajero ("peón arriero"), quien dijo:
--- Muchachos, tenemos que visitar la casa hacienda, por que está llena de caudales, tiene una ganadería muy bien cuidada, las vacas todas gozan de lomo parejo (gordas), es un símbolo de la riqueza, que nos está avisando de la abundancia y que hay muchos caudales (dinero), que por su puesto; tendrá que ser nuestro, antes que nos adelanten, por que ya fueron "visitados"(intento de asalto) por gente malograda y torpe, quienes intentaron asaltarlos en pleno día claro y murieron en el intento.
El jefe, escuchando a su compañero, intervino y dijo:
--- Muchachos, esos caudales serán nuestros; pero, tenemos que prepararnos muy bien, por lo cual nuestro mensajero nos guiará a esa hacienda y lo haremos la próxima semana.
Pero, intervino de nuevo el "peón arriero", que ellos lo llamaban "mensajero" y le replicó:
--- Jefe, para que vamos a dejar pasar el tiempo, tenemos que hacerlo lo más rápido, la otra semana es mucho tiempo perdido...
El jefe ya serio y sin sonrisas, le respondió:
--- Hombre, parece que no tienes sesos (cerebro) en tu cabeza, no es el momento, ya que ellos ya fueron "visitados", por lo que estarán vigilantes de la otra parte de los que llegaron y murieron en el intento, hay que darles una pausa, para que olviden el asalto.
Pues, por algo era el jefe, por que pensaba mejor que todos los integrantes de la banda, intervino un tercero y dijo:
--- Jefe: ¿Cuánto tiempo debemos esperar para hacer nuestro trabajo ya pendiente?
El jefe, siempre mesurado, le respondió:
--- Hombre, no hay tiempo que se pueda contar con los dedos de la mano, simplemente hay que esperar que la gente afectada se olvide y baje la guardia, por lo que cuando llegue ese lapso, es el momento para ejecutar nuestro trabajo, así lo hemos hecho siempre y logramos levantar caudales que todos los hemos disfrutado.
Volvió la tranquilidad en el grupo de bandoleros, sus caballos pastaban en las pampas de propiedad común, quienes llegando al anochecer ya tenían sus cobijas debajo de árboles frondosos que los amparaban de las inclemencias del tiempo(sereno nocturno).
Mientras tanto, en la Hacienda "La Pampa Encantada", cuyos integrantes una vez más desconocían, que ya una banda de asaltantes, hacían planes para asaltarlos.
El caporal Erasmo Huamán, quien aún rengeaba(cojear) un poco su cuerpo, por que parece que el corte del machetazo que recibió, comprometió algunos nervios del muslo, que compartía la cena, ya como sobremesa y teniendo allí a la familia de la hacienda presente, y su compañero Florián, les dijo:
--- Señores, señora Catalina y señorita Irma, una vez más tenemos que estar vigilantes y esta vez con más empeño, ya que la hacienda crece en ganadería y caudales y eso no se puede ocultar, tengo una leve sospecha, que los peones arrieros de los perneadores, no todos lo eran, Yo no pude ver a nadie, por que estuve aquí en el corredor descansando; pero, si hay gente nuestra que observa y me narró un peón, que hubo un individuo de los peones arrieros; que trató de hacerles caer en confianza y les hizo muchas preguntas, que nuestros inocentes peones le narraron de todo; por lo que ese individuo. recogió valiosa información de nuestra vigilancia que felizmente si la tenemos muy bien organizada...
El caporal Erasmo Huamán, hizo una pausa y agregó:
--- Si bien estamos muy bien organizados, eso no quiere decir que tengamos algún lugar que lo estemos descuidando, ya que los asaltantes todo observan y si les aseguro que no seremos sorprendidos.
Entonces, intervino Florián, quien dijo:
--- Erasmo, me alegro mucho, que por fin me das la razón, por que Yo siempre me opuse hacer ventas en la misma hacienda y permitir el ingreso de gente extraña y desconocida, por eso insisto que en las próximas sacas arrearemos el ganado al pueblo y así evitaremos visitas no deseadas.
Don Luciano Castillo, como hacendado, quien era un hombre cuerdo, muy centrado y seguro de lo tenía, como una medida de respuesta para ambos caporales, intervino y dijo:
--- Señores, tal vez ambos tienen la razón, uno con estricta vigilancia y el otro no permitir el ingreso de gente extraña a la hacienda; pero, no toda la vida vamos a estar así, por que la última venta, fue la mejor y que nunca se logra con el ganado en el pueblo, con tantos mercaderes que parece que se ponen de acuerdo entre ellos para regatear y ofrecer los precios más bajos; en cambio con la visita de los comerciantes somos nosotros los que ponemos los precios y recibimos el dinero en nuestra propia casa, claro está; hay riesgos que sean asaltantes disfrazados; por lo que considero que se siga vigilando sin bajar la guardia y en las próximas sacas lo pensaremos mejor lo que haremos.
Los dos caporales, se miraron entre ellos para ver quien respondía al hacendado; pero, como ninguno quiso hablar más, fue Irma, quien dijo:
--- Como hija de esta hacienda; pues, ya tengo cierta experiencia y estoy viendo que están sucediendo cambios, como la última venta de ganado, que tal como dijo mi padre fue la mejor y nunca he contado tanto dinero, por lo que ese mérito corresponde a Erasmo, que tiene ese raro don de anticiparse a lo que sucederá, no se como lo hace y es muy propio de su persona...................
Continuaremos................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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