
Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el amor entre parejas y si es matrimonio es lo más maravilloso que hay en la vida, y cuando muere uno de ellos ocasiona una tragedia sentimental al que queda vivo, ocasionado un terrible sufrimiento, sin embargo ese es capaz de hacer cualquier cosa por conseguir que vuelva a la vida el difunto(a), pero con la muerte nada se puede hacer ; siguiendo la tradición de los mitos y leyendas de Huacanbamba, los invito a leer esta hermosa leyenda de mucho amor. (imagen de una panorámica de la sierra de Huacanbamba con las nubes llenas de agua a punto de llover, fuente de José Donayre Hoefken).
--------------------- LA VIUDA ENCANTADA --------------------------
Era un tarde calurosa de agosto cuando caminaba con Virgilio por las laderas de Aliguay, observando a la distancia el majestuosos pico del cerro LA VIUDA, y entonces empezamos a recordar aquella historia que se trasmite de generación en generación, y que dice así:
"Esteban y Presenta eran una pareja típica de nuestra serranía, con características propias del mestizaje jíbaro de pueblos preíncas y españoles, y que vivían en el caserío de Huaricanche. Muy formales en su relación y quehaceres, donde la mujer apoya en las labores de campo, en especial la ganadería, aparte de su obligación de ama de casa , y el hombre en los trabajos más rudos y labores agrícolas, nuestros personajes eran muy afortunados, y tenían un gran número de vacunos y ovinos; la vida les sonreía. Pero la fatalidad un día llegó: Esteban sintió agudos dolores en el estómago, y al poco tiempo falleció. Presenta, al verse sola empezó a extrañar los momentos felices compartidos. Ese día, como todas las mañanas salió a "mudar" su ganado. Chiz, chiz, chiz, chiz,... el chorro blanco iba llenando el deposito, la espuma subía y algunos pequeños insectos caían atrapados en ella. Fue cuando desde la cumbre escuchó la voz del marido; tantos eran los recuerdos, que desesperada abandonó su labor y corrió tras aquel sonido. Jadeaba en aquellas subidas, y bien avanzado el camino la neblina empezó a envolverla, y después aterida de frío y de cansancio se perdió y se encantó".
Hoy los habitantes del lugar afirman haberla visto, vestida de negro, recorriendo los pastizales de la parte alta y perderse tras la neblina; aquel que la ve corre el riesgo de "tapiarse" (alocarse). Desde aquella lejana época, en memoria a esta leyenda, al cerro más alto que observamos hacia el sureste de la ciudad se le llama LA VIUDA.
Amigos, que delicia es escribir sobre las leyendas de Huancabamba, gracias a la información de mi dilecto amigo don Moisés Gonzalo Cordova Guerrero, seguiremos publicandolos.
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui