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jueves, 11 de octubre de 2018

MAYAS : ARQUEOLOGÍA .- MÉXICO .- Importante hallazgo en Palenque: un mascarón que representa a Pakal el Grande

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos informa de un importante hallazgo arqueológico en la Zona Arqueológica de Palenque,  en Chiapas, México, es una cabeza estucada. que probablemente perteneció al Rey K’inich Janaab’ Pakal, conocido como Pakal el Grande, el célebre gobernante maya de Palenque.
National Geographic.- narra : " ..La cabeza pudo formar parte de las decoraciones que se encontraban en las pilastras, en los frisos o incluso en la crestería de algún edificio del interior de El Palacio y, de acuerdo con los rasgos fisonómicos que presenta, se trata de un personaje de edad avanzada; la realización de un análisis iconográfico y estilístico para conocer su identidad nos llevó a proponer al gobernante K'inich Janaab' Pakal como la posibilidad más fuerte", explica Benito Venegas Durán, uno de los arqueólogos responsables del descubrimiento, a National Geographic España. "Este mascarón de estuco es uno de los hallazgos más importantes de los últimos años, ya que desde los años 40 y 50 no se había localizado otro similar y en tan perfectas condiciones de conservación y, por supuesto, es aún más importante por la información que nos brinda el contexto tan interesante en el que fue ubicado", añade.

https://www.nationalgeographic.com.es/historia/actualidad/importante-hallazgo-palenque-mascaron-que-representa-a-pakal-grande_13274
El célebre gobernante maya de Palenque reinó durante casi todo el siglo VII d.C. Esta cabeza modelada en estuco, que le representa en edad avanzada, "es uno de los hallazgos más importantes de los últimos años", según nos explica el arqueólogo Benito Venegas

Representación de un hombre anciano
La cabeza estucada, de tamaño y estilo naturalista, formó parte de algún decorado arquitectónico, probablemente a modo de mascarón (una cara deforme o fantástica que se usa como adorno arquitectónico).
Foto: Héctor Montaño, INAH

Hallada en un patio de la Casa E, en El Palacio
"El hallazgo fue realizado en el patio este de la Casa E, la sede del poder político y administrativo de la antigua ciudad de Palenque. El patio funcionó en algún momento como un estanque de agua y posteriormente fue inhabilitado y se continuó la construcción de edificios en esta parte de El Palacio", explica Benito Venegas Durán, uno de los arqueólogos responsables del descubrimiento, a National Geographic España.
Foto: Héctor Montaño, INAH

Pakal el Grande
Cabeza en estuco que representa a Pakal el Grande, el rey maya de Palenque, quien fue entronizado durante la adolescencia y que gobernó hasta una edad avanzada.
Foto: Héctor Montaño, INAH
Alec Forssmann
10 de octubre de 2018

Importante hallazgo en Palenque: un mascarón que representa a Pakal el Grande
Una cabeza modelada en estuco que representaría a K’inich Janaab’ Pakal, conocido como Pakal el Grande, el célebre gobernante maya de Palenque, ha sido hallada junto a otros objetos que conformaban una vasta ofrenda durante unas excavaciones realizadas en el patio este de la Casa E del conjunto arquitectónico conocido como El Palacio, en la Zona Arqueológica de Palenque, en Chiapas, en la región suroeste de México, según reveló a finales de agosto el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México.
"La cabeza pudo formar parte de las decoraciones que se encontraban en las pilastras, en los frisos o incluso en la crestería de algún edificio del interior de El Palacio y, de acuerdo con los rasgos fisonómicos que presenta, se trata de un personaje de edad avanzada; la realización de un análisis iconográfico y estilístico para conocer su identidad nos llevó a proponer al gobernante K'inich Janaab' Pakal como la posibilidad más fuerte", explica Benito Venegas Durán, uno de los arqueólogos responsables del descubrimiento, a National Geographic España. "Este mascarón de estuco es uno de los hallazgos más importantes de los últimos años, ya que desde los años 40 y 50 no se había localizado otro similar y en tan perfectas condiciones de conservación y, por supuesto, es aún más importante por la información que nos brinda el contexto tan interesante en el que fue ubicado", añade.
Así se presentó Pakal en el inframundo
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Así se presentó Pakal en el inframundo

El contexto en el que fue descubierta la cabeza de estuco: al norte del patio este de la Casa E, casi en la esquina que forma con la Casa B (El Palacio es un complejo de edificios interconectados). Los arqueólogos Benito Venegas Durán y Wenceslao Urbina Cruz detallaron que la ofrenda estaba integrada por un primer nivel de fragmentos de alabastro y por la cabeza estucada, de tamaño y estilo naturalista, que se sabe que formó parte de algún decorado arquitectónico, aunque se desconoce su procedencia. "Bajo ella encontramos cuatro vasijas semicompletas de la fase Murciélagos, que es del periodo Clásico Tardío y que coincide con los últimos años del reinado de Pakal", comenta Venegas en el comunicado que difundió el INAH. "Cabe destacar que, a diferencia de otros sitios mayas donde las representaciones son genéricas, en Palenque muchos de los rasgos que vemos en la pintura mural o en las tallas de piedra son reflejos fieles de personajes específicos", agrega.
El tercer nivel de la ofrenda reveló un cúmulo de materiales, entre ellos figurillas y tiestos cerámicos, huesos tallados, dos perlas, fragmentos de jadeíta, sílex, concha nácar, obsidiana y cinabrio, una pieza de pirita pulida a modo de espejo, así como numerosos huesos de tortugas, róbalos, mojarras, lagartos, tenazas de cangrejos, aves pequeñas y caracoles. Todos los componentes de la ofrenda aluden a un contexto acuático y de fertilidad.A vuelo
La misteriosa tumba maya de la Reina Roja de Palenque
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La misteriosa tumba maya de la Reina Roja de Palenque

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Fotografías
NATIONAL GEOGRAPHIC
 
Labores de conservación develan una cabeza modelada en estuco, una subestructura y una ofrenda maya en El Palacio de Palenque
cabeza modelada en estuco
Cabeza modelada en estuco. Foto: Héctor Montaño, INAH.
 
*** Los descubrimientos fueron anunciados por el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, y por autoridades de los tres niveles de gobierno
 
*** La escultura simbolizaría a Pakal “el Grande” y se localizó al este de la Casa E, junto a un depósito ritual de cerámica, restos de fauna, minerales y otros elementos
 
*** Los hallazgos derivan del proyecto que el INAH y la Embajada de Estados Unidos impulsan en pro de la conservación arquitectónica de El Palacio y la Tumba de Pakal

    
 
Como parte de los trabajos de conservación e investigación en el conjunto arquitectónico conocido como El Palacio, en la Zona Arqueológica de Palenque, en Chiapas, se produjo el hallazgo de una subestructura en el edificio denominado Casa C, así como de una vasta ofrenda, en la Casa E, cuyo elemento más notorio es una cabeza modelada en estuco que representaría al gobernante maya K’inich Janaab’ Pakal, entre otros objetos asociados y vestigios de un estanque que habría funcionado en este inmueble hacia el periodo Clásico Tardío de esta cultura (684 - 720 d.C.).
 
 
Lo anterior surge como resultado de la primera etapa de un proyecto integral de conservación que la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos en México, realiza en esta importante edificación prehispánica.
 
Así lo dio a conocer el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, en conferencia de prensa, acompañado de Jorge Gutiérrez, subsecretario de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura de la Secretaría de Cultura, en representación de María Cristina García Cepeda; de Carlos Suárez Argüello, subsecretario de Desarrollo Turístico del gobierno de Chiapas; y de Carlos Morelos Rodríguez, presidente municipal de Palenque.
 
Con labores de campo iniciadas en mayo pasado, luego de que en diciembre de 2017 se anunciara la elección de este sitio arqueológico como beneficiario del Fondo de Embajadores del Departamento de Estado para la Preservación Cultural (AFCP, por sus siglas en inglés), el Proyecto de Conservación para los Elementos de El Palacio, que dirigen el arqueólogo Arnoldo González Cruz y la restauradora Haydeé Orea Magaña, representa una suma de voluntades en favor de este antiguo legado maya.
 
Los investigadores detallaron que el descubrimiento se registró durante las labores de conservación encaminadas a atender la acumulación de agua en el patio este de la llamada Casa E, cuyo nivel de piso era casi igual al de la crujía de dicho edificio, lo que en época de lluvia causaba el trasminado del líquido y, a su vez, problemas de humedad en la pintura mural, las firmas históricas y los ornamentos que le son característicos.
 
“La primera exploración se hizo para buscar el desplante de la construcción y los registros usados por los antiguos mayas para drenar el agua del inmueble, sin embargo, encontramos que los canales originales no desalojaban el agua sino que la concentraban en el patio”, explicó Arnoldo González.
 
Posteriores trabajos ubicaron la mencionada ofrenda, al norte del patio este de la Casa E, casi en la esquina que forma con la Casa B. Los arqueólogos Benito Venegas Durán y Wenceslao Urbina Cruz detallaron que estaba integrada por un primer nivel de fragmentos de alabastro —material que no había sido localizado en ofrendas de Palenque— y por la cabeza estucada, de tamaño y estilo naturalista, que se sabe formó parte de algún decorado arquitectónico, aunque se desconoce su procedencia.
 
“Bajo ella encontramos cuatro vasijas semicompletas de la fase Murciélagos, que es del periodo Clásico Tardío, y coincide con los últimos años del reinado de Pakal”, anotó Venegas
 
Sabiendo que Pakal “el Grande” gobernó hasta su muerte, a los 80 años de edad, y que el rostro estucado semeja precisamente a un hombre anciano, es muy probable que la escultura lo simbolice. “Cabe destacar a diferencia de otros sitios mayas donde las representaciones son genéricas, en Palenque muchos de los rasgos que vemos en pintura mural o tallas en piedra, son reflejos fieles de personajes específicos”, aunó.
 
El tercer nivel de la ofrenda reveló un cúmulo de materiales —hasta ahora se cuentan más de 100 lotes que se resguardan, clasifican y atienden en el laboratorio de la zona arqueológica— que incluye figurillas y tiestos cerámicos, huesos tallados, dos perlas, fragmentos de jadeíta, sílex, concha nácar, obsidiana y cinabrio, una pieza de pirita pulida a manera de espejo, así como numerosos huesos de tortugas, róbalos, mojarras, lagartos, tenazas de cangrejos, aves pequeñas y caracoles.
 
Todos los componentes de la ofrenda aluden a un contexto acuático y de fertilidad. Los arqueólogos del INAH coinciden en que también denotan el alto estatus de los habitantes de El Palacio, pues son bienes ajenos a Palenque que poseían gran valor en la antigüedad.
 
Entre las piezas resaltan una figurilla que asemeja a un langostino de río y un vaso esgrafiado cuyos motivos (lirios y peces) confirman la vocación acuática del espacio, anotó el arqueólogo William Mex Albornoz, quien estudió este vaso fragmentado ritualmente, es decir, de manera intencional.
 
De acuerdo con los expertos, el estanque habría estado en el extremo norte del patio y tenido 6.55 metros de largo por 3.50 de ancho, así como entre 20 o 30 centímetros de profundidad, según revelaron las huellas de humedad en las banquetas que lo delimitaban, y un par de bancas de descanso (de 1.30 m de largo por 62 cm de ancho) que se hallaron con estados de conservación distintos y que se contempla sean restituidas dentro del proyecto. Destaca que se ha logrado restituir su función original al estanque, ser un espejo de agua; asimismo, se planea explorar una serie de canales, en el costado noreste, a fin de permitirle desalojar el líquido pluvial como antaño.
 
Descubren subestructura en la Casa C
 
Luego de realizar calas exploratorias en el costado poniente de la Casa C, los especialistas localizaron el acceso a una subestructura que data igualmente del periodo Clásico Tardío y habría funcionado en paralelo al inmueble que actualmente pervive en la zona arqueológica.
 
De acuerdo con el arqueólogo Arnoldo González, dentro de este espacio de aproximadamente 18 metros de largo, se habría buscado simbolizar el inframundo de los antiguos palencanos.
 
Precisó que, por ahora, no hay indicios de la existencia de alguna tumba en esta subestructura, sin embargo, dijo, sí se han localizado bienes culturales como una nariguera de hueso —en el sector norte— junto con restos de fauna en ofrenda, más otro depósito ritual en el costado sur del inmueble.
 
Por ahora, aunó, se contempla realizar un estudio estructural en la subestructura, antes de emprender mayores exploraciones en ella. Cabe señalar que el acceso a este espacio estaba rellenado con piedras talladas, por lo que se cree que estas procederían de alguna época anterior al reinado de Pakal, coincidente con el periodo Clásico Tardío.
 
Atienden problemáticas de conservación desde la raíz
 
Los trabajos en El Palacio tienen como principal apoyo los 500 mil dólares del AFCP, pero también suma recursos de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural y de dos proyectos del Centro INAH Chiapas: para la Conservación de Palenque y Yaxchilán, y de Investigación del Templo XX de Palenque. Esto permite a los especialistas pasar de un modelo reactivo a uno preventivo que atienda las problemáticas del inmueble desde la raíz.
 
Haydeé Orea indicó que se ha reunido a un grupo de seis restauradores, siete arqueólogos y 30 trabajadores —habitantes estos últimos de las comunidades aledañas a la zona arqueológica—, a fin de revitalizar paulatinamente al edificio, desde sus cubiertas hasta sus muros, interiores, cimientos y drenes de agua pluvial.
 
“Nuestra meta es cerrar el ciclo de conservación y no solo dar a los elementos constructivos de El Palacio solidez y resistencia al intemperismo, sino incluso devolverles su función original”.
 
Ejemplificó lo anterior con la labor que se realiza en la cubierta de la Casa C, en diálogo con el arqueólogo Carlos Varela Scherrer y el restaurador Jorge Coraza Borjas, que consiste en el retiro de juntas y aplanados de cemento, colocados por labores arqueológicas previas, y su reemplazo por entortados basados en cal y arena.
 
Esta técnica de impermeabilizado, usada desde la época prehispánica hasta la virreinal, emplea sucesivas capas de los citados materiales, las iniciales más gruesas y las ulteriores más delgadas, hasta crear superficies lisas y pulidas que impiden el paso del agua, describió Orea al encomiar el apoyo de los arqueólogos, debido a que esta práctica requiere capacitación a los colaboradores y mayor tiempo que la basada en cemento.
 
Bajo este enfoque de investigación, en los desplantes de las estructuras, en la Casa C, una excavación en el pasillo que separa a este edificio de la Torre de El Palacio, ha revelado una serie de escalones y estructuras subyacentes.  Aunque por ahora no se tiene el objetivo prioritario de ahondar en ellos, es claro que datan del periodo Clásico Temprano (200 – 600 d.C.), de acuerdo con un relleno constructivo de cerámica que las sellaba, y el conocimiento de que la Casa C se remonta al siglo sexto de nuestra era, indicó Carlos Varela.
 
En tanto, las acciones de conservación de la Casa E, supervisadas por el restaurador Constantino Armendáriz Ballesteros, iniciaron con la referida exploración del patio este y la solución, a través del diseño de un nuevo dren de agua, de la problemática de humedad.
 
Dentro de este espacio, que destaca por contener los mejores ejemplos de pintura mural en Palenque, así como por haber sido sede de la entronización de Pakal hacia 615 d.C. —según da cuenta una lápida oval que lo muestra recibiendo un tocado de manos de su madre, Sak K’uk’—, se realizan labores minuciosas de limpieza y retiro de microorganismos y concreciones en muros centrales y laterales.
 
Armendáriz comentó que esta primera etapa del proyecto, a finalizar en octubre próximo, permitirá tener superficies más íntegras, lo que coadyuvará a realizar un inventario de la diversidad de manifestaciones pictóricas: motivos florales, diseños geométricos o trazos en negro que, se teoriza, son de carácter fúnebre y se intercalan en los cinco estratos de pintura mural hasta ahora identificados en la Casa E.
 
Alistan monitoreo a cámara funeraria de Pakal
 
El Proyecto de Conservación para los Elementos de El Palacio anticipa que en 2019 se atiendan las casas B y D, y en 2020 la Casa A. En paralelo, una segunda línea que los fondos del gobierno norteamericano apoyan es la investigación de la Tumba de Pakal, en el Templo de las Inscripciones.
 
Actualmente, detalló Haydeé Orea, se trabaja en la obtención de nueva tecnología a fin de hacer un monitoreo preciso de dicho espacio, que además de ser la cámara funeraria más notable de Mesoamérica, constituye un caso extraordinario para la conservación.
 
“Las paredes de la tumba contienen una serie de relieves que representan a los nueve señores que debían acompañar a Pakal en su viaje al inframundo, pero el estuco en ellos nunca fraguó en términos químicos. Son, pese a su apariencia sólida, muy sensibles a los cambios de temperatura y humedad, a la contaminación e incluso al tacto”.
 
Desde su descubrimiento, expertos nacionales y extranjeros no han encontrado una solución a este tema, de allí la trascendencia del monitoreo. Asimismo, los registros que se obtengan podrían usarse para desarrollar un modelo en 3D de la tumba, tanto para fines académicos como de difusión en el Museo de Sitio de Palenque, “y brindar a los visitantes una experiencia fiel de acceso virtual a la cámara, pero sin poner en riesgo a este importante bien patrimonial”, concluyó la restauradora.
 
A la presentación de los hallazgos asistieron Pedro Francisco Sánchez Nava y Liliana Giorguli Chávez, coordinadores nacionales del INAH, de Arqueología y de Conservación del Patrimonio Cultural, respectivamente, y los directores de los Centros INAH de Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán: Juan José Solórzano, Juan Antonio Ferrer, Antonio Benavides y Eduardo López Calzada, respectivamente.
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El Palacio fue construido, remodelado y modificado a lo largo de varios siglos sobre una terraza artificial situada en la parte central de la Zona Arqueológica de Palenque. Foto Mauricio Marat INAH.
 
*** Como parte del proyecto a iniciar en mayo próximo, se preservará la firma histórica del fotógrafo francés Désiré de Charnay
 
*** Entre los trabajos que harán especialistas del INAH destaca un levantamiento en 3D de los relieves en estuco de la tumba y la restauración de las casas E y C
 
La Zona Arqueológica de Palenque, localizada en el estado de Chiapas, ha sido uno de los sitios que más interés ha despertado entre exploradores y arqueólogos desde su descubrimiento en 1784. Uno de los aventureros decimonónicos fue el fotógrafo francés Claude-Joseph Désiré de Charnay (1828-1915), quien realizó tres viajes a México para documentar en imágenes las ruinas prehispánicas, entre ellas las de Palenque, en la selva Lacandona.
 
De sus andanzas por México aún se conservan imágenes icónicas y su rúbrica que grabó hace más de un siglo sobre uno de los pilares de la fachada este de la Casa A del denominado Palacio, en Palenque. Ahora, un equipo de restauradores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) trabajará en la conservación de este grafiti histórico, como parte del proyecto de preservación de la Tumba de Pakal y restauración de varios elementos estructurales del Palacio, encabezado por los especialistas Haydeé Orea Magaña y Arnoldo González.
 
La restauradora in situ, Paula García Reyes, dijo que se hará el registro de todas las inscripciones que presenta el edificio porque, además de la plasmada por Désiré de Charnay, también se observan otras huellas manuscritas que pudieran ser de otros exploradores y que forman parte de la historia de la edificación.
 
Dichos grafitis tienen una estado de conservación estable, por lo que su intervención será posterior a los trabajos de la primera temporada, que se llevará a cabo a lo largo de seis meses a partir de mayo, y que contemplan el levantamiento en 3D de todos los relieves en estuco del interior de la Tumba de Pakal, además de continuar el monitoreo de humedad y temperatura.
 
“La tumba es un caso muy complejo y único en el mundo de la conservación. Para poder tomar decisiones se van a necesitar prácticamente dos años de investigación y monitoreo para recabar información del espacio y analizar las posibilidades de intervención de la tumba”.
 
La restauradora García Reyes explicó que los deterioros obedecen en parte al exceso de humedad en el ambiente y al material que se utilizó para su elaboración. “Se ocupó cal de mala calidad y arcilla que no tenía una adhesión adecuada, por lo que con el paso del tiempo, la humedad y las filtraciones afectaron los relieves. Por ello, se realizarán diversos análisis para saber qué tipo de material es el más eficaz para su restauración”.
 
Agregó que desde 2014 se realiza de forma constante el monitoreo con un termohidrómetro (instrumento que mide la humedad relativa y la temperatura). En la tumba no sólo está la cripta con la lápida, sino también los nueve personajes labrados en estuco, de los cuáles tres se conservan completos, uno está casi perdido y el resto presenta deterioros.
 
La intervención en el Palacio
 
El Palacio, complejo de edificios interconectados con patios, crujías y una torre de cuatro cuerpos, fue construido, remodelado y modificado a lo largo de varios siglos sobre una terraza artificial situada en la parte central de la Zona Arqueológica de Palenque.
 
La restauradora explicó que de este complejo se intervendrán inicialmente las casas E, construida en 600 d.C. y considerada la más antigua del complejo, y la C, edificada entre 650 y 800 d.C.
 
La primera edificación presenta filtraciones de agua que generan depósitos de sales y el desarrollo de microorganismos que propician el desprendimiento  de la pintura mural, además contribuye a la invasión de fauna nociva como murciélagos.
 
En la Casa E aún se conservan restos de pintura mural en su fachada, en la que se distinguen flores; en el interior destacan algunos personajes y la piedra oval en relieve, en la cual se observa al gobernante Pakal en su ascensión al trono.
 
Mientras que en la Casa C se preserva mayor decoración. En el exterior se aprecian relieves de estuco y mascarones, y en los pilares del interior se distinguen personajes representados en estuco y complementados con pintura mural, así como glifos y figuras humanas labradas en piedra.
 
Indicó que en las dos construcciones se atenderán los techos, se hará un levantamiento de las cubiertas, se acomodarán las lajas, se recuperarán los sistemas constructivos y las pendientes de agua originales para evitar encharcamientos; una vez que estén impermeabilizadas, se procederá a la intervención de muros y decoraciones, con lo cual se garantiza su conservación por muchos años.
 
Como parte de estas acciones, se retirarán las sales de las dos edificaciones para poder apreciar mejor la decoración, y se eliminará la suciedad y el polvo acumulado en los muros.
 
Cabe recordar que el proyecto de preservación de la Tumba de Pakal y restauración de varios elementos estructurales del Palacio cuenta con el apoyo financiero del Fondo de Embajadores del Departamento de Estado de los Estados Unidos de América.
 
El Palacio estaba dedicado a la función pública y administrativa, sin embargo, también fue habitado por los gobernantes, al menos en la época de Pakal. La ocupación de Palenque inició con pequeñas aldeas, aproximadamente entre 250 y el 200 a.C., y terminó  en 850 d.C. con la caída de todas las grandes ciudades de las Tierras Bajas del área maya.
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Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

lunes, 16 de abril de 2018

MÉXICO : HISTORIA .- NATIONAL GEOGRAPHIC .- Descubrimientos en la aldea prehispánica de Chak Pet, en la costa del golfo de México............. Hallazgos prehispánicos en un cenote de Yucatán

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG,., la Revista National Geographic, nos informa sobre el descubrimiento de 84 objetos del periodo prehuasteco, comprendido entre 500 a.C. al 200 d.C., en la antigua aldea prehispánica de Chak Pet, en el puerto de Altamira, al sureste del Estado de Tamaulipas en México.
El Instituto Nacional de Arqueología e Historia - INAH, de México, el organismo pertinente en las excavaciones y descubrimientos, reveló: Los 84 objetos prehuastecos incluyen seis vasijas de cerámica casi completas del tipo Prisco Negro, que perduró durante 500 años y que es de acabado fino pero muy frágil, además de objetos de piedra verde, hueso y concha entre los que destacan un pectoral de caracol y un pendiente que fue tallado en la costilla de un animal marino como un manatí o una ballena.
También incluimos en este post el descubrimiento de un pequeña entrada, cubierta de vegetación, que conduce a la caverna lateral de pequeñas dimensiones: fue descubierta el año pasado por un buzo experimentado, Erick Sosa, en el cenote Xlacah, en la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún, en el estado mexicano de Yucatán, según informó la semana pasada el Instituto Nacional de Antrpología e Historia (INAH) de México.

http://www.nationalgeographic.com.es/historia/actualidad/descubrimientos-aldea-prehispanica-chak-pet-costa-golfo-mexico_12588
http://www.nationalgeographic.com.es/historia/actualidad/hallazgos-prehispanicos-cenote-yucatan_12554
El INAH ha recuperado 84 objetos prehuastecos del 500 a.C. al 200 d.C. en la antigua aldea prehispánica de Chak Pet, en el puerto de Altamira, al sureste del estado de Tamaulipas

Figurillas de Chak Pet
Figurillas excavadas en la antigua aldea prehispánica de Chak Pet, en el puerto de Altamira.
Foto: INAH Tamaulipas

Figurillas de barro
Los arqueólogos han descubierto más de 150 figurillas de barro de tipo hueco y Pánuco C, algunas fragmentadas y otras completas.
Foto: INAH Tamaulipas


Figurilla hueca
Figurilla hueca de la aldea prehispánica de Chak Pet.
Foto: INAH Tamaulipas

Ofrenda ritual
Figurilla prácticamente completa, probablemente perteneciente a una antigua ofrenda ritual.
Foto: INAH Tamaulipas

Posible entierro
Los arqueólogos piensan que las figurillas formaban parte de una posible ofrenda ritual para un personaje que podría estar sepultado en ese lugar.
Foto: INAH Tamaulipas

Hallazgos arqueológicos
Cerámica, figurillas, puntas de flecha y objetos de piedra verde, entre otros hallazgos arqueológicos.
Foto: INAH Tamaulipas

Cerámica Prisco Negro
Los 84 objetos prehuastecos incluyen seis vasijas de cerámica casi completas del tipo Prisco Negro, que perduró durante 500 años y que es de acabado fino pero muy frágil.
Foto: INAH Tamaulipas

Ornamento
Los arqueólogos han hallado diversos ornamentos hechos en caracol, concha y hueso.
Foto: INAH Tamaulipas

Punta de flecha
Punta de flecha de época prehuasteca.
Foto: INAH Tamaulipas
Alec Forssmann
13 de abril de 2018

Descubrimientos en la aldea prehispánica de Chak Pet, en la costa del golfo de México
Durante las últimas cuatro semanas, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México ha recuperado 84 piezas arqueológicas del 500 a.C. al 200 d.C. en la antigua aldea prehispánica de Chak Pet, en el puerto de Altamira, al sureste del estado de Tamaulipas y en la costa del golfo de México. Los 84 objetos prehuastecos incluyen seis vasijas de cerámica casi completas del tipo Prisco Negro, que perduró durante 500 años y que es de acabado fino pero muy frágil, además de objetos de piedra verde, hueso y concha entre los que destacan un pectoral de caracol y un pendiente que fue tallado en la costilla de un animal marino como un manatí o una ballena, según reveló el INAH recientemente.
Localizan 108 petroglifos de diferentes culturas antiguas de México
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Localizan 108 petroglifos antiguos en México

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Fotografías
El arqueólogo Gustavo Ramírez Castilla, del Centro INAH Tamaulipas y coordinador del proyecto de Salvamento Arqueológico Puerto Altamira, ha explicado que el pectoral de caracol es una pieza relevante porque es de finales del Preclásico o del Clásico Temprano, cuando este tipo de objetos normalmente está asociado a la cultura huasteca posclásica. Por tanto, los huastecos, asentados en el lugar hacia el año 1000, pudieron haber reproducido objetos de poblaciones anteriores sin que tuvieran una relación biológica, lingüística o étnica con esas poblaciones. Respecto al pendiente tallado en la costilla de un animal marino dice que "la pieza es muy bella, tiene labrado el perfil de un personaje con tocado".
 
A este lote de piezas se suma el descubrimiento de más de 150 figurillas de barro de tipo hueco y Pánuco C, algunas fragmentadas y otras completas, fechadas entre el 100 a.C. y el 200 d.C., la fase más tardía del sitio Chak Pet. Las figurillas estaban colocadas siguiendo un patrón circular, por lo que los arqueólogos piensan que formaban parte de una posible ofrenda ritual para un personaje que podría estar sepultado en ese lugar. Con esta concentración de figurillas, el INAH habrá recuperado más de 200 piezas en poco menos de dos meses. Por último se han recuperado puntas de flecha, piedras de sílex sin trabajar y otras trabajadas a medias, además de lascas de obsidiana, diversos ornamentos hechos en caracol, concha y hueso, y objetos suntuarios de piedra verde, posiblemente transportados desde Guerrero, Chiapas o Guatemala.
Ramírez Castilla ha dicho que el origen étnico y cultural de la población téenek o huasteca sigue siendo un misterio; y de ahí la importancia de las excavaciones en Chak Pet, porque es la primera aldea anterior a los huastecos que se estudia de manera extensiva en la Huasteca septentrional, mientras que el resto de sitios ampliamente investigados son huastecos del Posclásico.
Hallazgos prehispánicos en un cenote de Yucatán

En el interior de una caverna sumergida se han encontrado piedras careadas que debieron de formar parte de las mamposterías de edificios prehispánicos que cayeron en el olvido.

Cenote Xlacah
Los hallazgos de época prehispánica han sido realizados en una caverna inundada del cenote Xlacah, en la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún.
Foto: Benjamín Magaña, INAH

Uso prolongado
Los resultados de las investigaciones preliminares sugieren que el cenote Xlacah presenta diversos momentos de adecuación humana.
Foto: Benjamín Magaña, INAH

Piedra careada
Se han encontrado piedras careadas que debieron de formar parte de edificios prehispánicos y materiales cerámicos. 
Foto: Erick Sosa

Restos óseos
También se han hallado restos óseos humanos y huesos grandes de animales.
Foto: Erick Sosa

Labores de exploración
Labores de exploración en una caverna del cenote Xlacah, en la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún.
Foto: Erick Sosa
Alec Forssmann
4 de abril de 2018
 
Hallazgos prehispánicos en un cenote de Yucatán
Una pequeña entrada cubierta de vegetación, que conduce a una caverna lateral de pequeñas dimensiones, fue descubierta el año pasado por un buzo experimentado, Erick Sosa, en el cenote Xlacah, en la Zona Arqueológica de Dzibilchaltún, en el estado mexicano de Yucatán, según informó la semana pasada el Instituto Nacional de Antrpología e Historia (INAH).
En el interior de esta caverna sumergida se han encontrado piedras careadas que debieron de formar parte de las mamposterías de edificios prehispánicos que cayeron en el olvido. Los resultados de las investigaciones preliminares sugieren que el cenote Xlacah presenta diversos momentos de adecuación humana, desde un asentamiento maya de finales del Clásico, que llegó a contar con una población de 10.000-15.000 habitantes, hasta el presente.
A lo largo de 2017, un grupo de buzos realizó labores de limpieza y conservación ecológica en el cenote Xlacah: se retiró un gran parte del nenúfar que crece en el suelo del cenote para erradicar unas especies invasoras de peces que se esconden entre las hojas y raíces de estas plantas acuáticas; también se aprovechó para retirar toda la basura que se había acumulado en el fondo del cenote. En una de las últimas sesiones de limpieza fue descubierta la entrada a la caverna, una ampliación de la galería lateral que en algún momento debió de rodear todo el fondo del cenote.
Así es Sac Actun, el laberíntico sistema de cavernas inundadas de México
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Sac Actun, las cavernas inundadas de México

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Fotografías

Sobre las piedras careadas se han encontrado vestigios de materiales cerámicos prehispánicos, desde ollas de tamaño medio hasta cajetes divergentes con policromía y fragmentos de cerámica utilitaria. También se han hallado restos óseos humanos y huesos de grandes animales, posiblemente del ganado que se alojaba en un corral contiguo al cenote, en tiempos novohispanos.
Arqueología
NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
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