Mostrando entradas con la etiqueta Invasores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Invasores. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de febrero de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXIX.- Chamokik, tuvo razón, que la mejor defensa es el ataque al enemigo; lográndose una contundente victoria, que fue compartida con el apoyo de Kamokac y la instructora; hubo un combate cuerpo a cuerpo, donde el líder invasor murió con la cabeza destrozada por manos de Chamokik...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; los invasores que se proponían tomar los terrenos que fueron de Zankoc, que ellos creían que le iban a dar una batalla, por haberse burlado de una hermana del jefe invasor; por lo que estamos entendiendo, éste invasor estaba totalmente desinformado, por que Zankoc, hacía mucho tiempo que fue derrotado y sus terrenos ahora son controlados por el joven líder Siekik, quien delegó la responsabilidad a la instructora, que se preparó y llegaron Chamokik y Kamokac con los refuerzos para hacer frente a los invasores, quienes ya acamparon en el Cruce de los caminos, que fueron detectados por los exploradores; Chamokik al recibir la información no quiso esperarlos, sino ir al combate donde ellos acampaban, hubo un desacuerdo con Kamokac, que pretendía esperarlos; pero, la decisión la tomó Chamokik y va al ataque.........  sigamos el relato................


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Chamokik, era un obstinado guerrero, cuando él creía, que las condiciones relativas al campo de la batalla, le favorecían iba al frente hasta vencer; pero, esta vez era un ataque casi suicida, por que no había el elemento sorpresa, ya que él y sus guerreros llegarán de día claro, siendo avistados; que se consideraba como un error estratégico atacar con el dios de los rayos dorados (El Sol) iluminando los campos; dando ventaja al enemigo que esperaría el ataque listo para repeler.
Chamokik, no retrocedió en su intención, ante la manifiesta oposición de Kamokac; después de la reunión que tuvo con Kamokac, regresó al Noreste y ordenó a los guerreros ir a las planicies y avanzar hasta el Cruce de los caminos, por que allí había acampado el enemigo, era un trayecto que demoraba unas tres horas caminar, saliendo desde ese momento se llegaría a las 08:00 horas del día.
Kamokac, no podía dejar sólo a Chamokik y contra su voluntad, avanzó con sus guerreros a las planicies por el Sureste; la instructora se sumó al ataque desde su posición del centro (Este); el avance era rápido en las planicies protegidos por el fresco de la noche que ya amanecía.
Mientras tanto, en el Cruce de los caminos, ya en poder de los invasores, ellos se habían relajado, protegidos por las viviendas de los comerciantes, quienes aún no llegaban; el ambiente de tranquilidad, les permitió descuidar la vigilancia, tanto así, que muchos guerreros seguían durmiendo y otros en improvisadas cocinas trataban de preparar alimentos.
Chamokik, creyendo que iba sólo con sus guerreros, llegaron aproximadamente a las 08:30 horas del día cerca al Cruce de los caminos, todos se tumbaron al suelo para no ser detectados y avanzaron serpenteando para llegar a los costados de las viviendas que lo hicieron en completo silencio, que les permitió escuchar las frases de conversación de los invasores que estaban en la parte delantera.
Chamokik, dividió a sus guerreros unos para atacar al frente y otros a la retaguardia, desde su emplazamiento de los costados; él no sabía la cantidad de enemigos ni las armas que disponían; pero, nada era obstáculo por su decisión de hacer la pelea.
Estando preparados al filo de las paredes, se pudo calcular que los invasores eran numerosos, a la voz de ataque sorprendió al enemigo totalmente desguarnecido y sin sus armas en las manos; empezando un ataque brutal, sus guerreros provistos de las porras atacaban sin compasión y fueron cayendo los primeros muertos y heridos del bando enemigo.
Pero, contra todo lo previsto, los invasores lograron recuperarse del sorpresivo ataque, ellos levantaron sus armas y combate empezó cuerpo a cuerpo, siendo ellos más, pararon(detuvieron) el ataque de Chamokik y los otros que atacaban por la retaguardia tampoco avanzaban mucho; los invasores estaban cercados, pero su número era mayor y se aglomeraron formando una muralla de hombres, que impidió a Chamokik ir al grueso de los guerreros enemigos, le faltaban hombres y le dolió ver caer muertos dos de sus guerreros, ante la desventaja pensó en renunciar, todo indicaba que la batalla estaba perdida.
Sin embargo, Chamokik no estaba allí para rendirse, no tuvo alternativa que retroceder lentamente peleando; en esos precisos instantes llegó Kamokac y atacó desde la retaguardia y también llegó la instructora que se sumó a las fuerzas de Chamokik, ahora estaba el combate con la formidable fuerza de Chamokik que porra en mano derribaba a guerreros invasores, se escuchaban los alaridos que caían los muertos y los heridos que trataban levantarse pero eran ultimados por los guerreros.....


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El ataque y combate era cuerpo a cuerpo; sólo había una orden: destruir el grueso de los invasores, que hicieron una rueda alrededor de su jefe; pero el combate empezó a cambiar a favor de Chamokik, quien desde un flanco iba ingresado al grueso centro de los invasores, que caían muertos o heridos y desde la retaguardia, Kamokac avanzaba sostenidamente; semejante ataque originó una aglomeración compacta de los invasores que comenzaron a sofocarse y pisotearse entre ellos tratando de abrirse campo, eran presas fáciles para las porras de los guerreros de Chamokik y Kamokac.
La instructora hizo gala de su aprendizaje en manejar la porra, ella combatía de igual a igual a los hombres, ella ya se había derribado a varios invasores.
El combate ya con clara ventaja para Chamokik, que ya logró entrar al centro de los invasores, allí estaba el jefe que había sido protegido por sus hombres y desde la distancia gritó Kamokac, así:
--- ¡¡¡ Chamokik, reta al líder invasor !!!
El grito fue tan poderoso que fue escuchado por Chamokik y el líder invasor que tal vez vio una oportunidad, ya que estaba perdiendo el combate, éste levantó los brazos y sus guerreros dejaron de pelear, que fueron masacrados por los guerreros de Chamokik, quien también con los brazos en alto, dijo:
--- ¡¡¡ Guerreros paren el combate, lo definiremos con su líder !!!
Ellos hablaban dialectos diferentes, pero si se entendían por señas, fue Kamokac quien dominaba el dialecto de los invasores y de nuevo, gritó:
--- ¡¡¡ Que los líderes peleen en la pampa, libres de los guerreros !!!
El jefe invasor, volvió a levantar los brazos, aceptando el reto de cuerpo a cuerpo (él buscaba una oportunidad para salvar con honor su derrota); hubo total silencio, sólo interrumpido por los alaridos de los guerreros heridos o moribundos, ambos bandos se separaron formando un callejón humano, permitiendo abrir el camino libre para que salieran los líderes: el jefe invasor y  Chamokik, quien estaba disgustado con Kamokac, por que él creía que ya tenía vencido al jefe invasor, y ahora tenía que soportar un duelo, que no tuvo alternativa que aceptarlo.
Estando en la pampa, cada contendor, quienes estaban provisto de una porra, como única arma de la pelea; si hubo una ventaja para el líder invasor, su arma era más larga y su estrella terminaba en puntiaguda, era una clara desventaja para Chamokik, ya que su arma era más corta y los dientes de la estrella algo aplanados; en esas condiciones los guerreros pelearán, hicieron un gigantesco ruedo, divididos claramente al Este estaban los guerreros de Chamokik y al Oeste los invasores.
Entonces, Kamokac, haciendo uso de su dialecto, que lo entendían todos, dijo:
--- ¡¡¡¡ Al ataque guerreros !!!!
Fue el líder invasor, quien levantado su poderosa porra, se lanzó con todo contra su rival Chamokik, quien lo esperó y le esquivó ajustadamente el primer ataque que si sintió el aire cortado como viento por sus orejas, el atacante pasó de largo, pero se retuvo con fuerza y regresó con la misma modalidad de ataque, quien tenía la ventaja que sus ataques eran más largos para tocar al enemigo; que una vez más lo cabreó Chamokik, hubo tres ataques fallidos del invasor que no dio en el blanco y perdió mucha fuerza por el vigor que impuso en los ataques, era la leve ventaja que esperaba Chamokik.
Entonces, Chamokik con su porra corta y muy efectiva, sorpresivamente se lanzó contra su rival  y dio en el blanco con tanta certeza(puntería) que el golpe de su porra cayó en el cuello del rival, que no pudo resistir el impacto dando traspiés y cayó de costado al suelo; Chamokik aprovechó ese cuerpo indefenso y expuesto y lo ultimó con golpes en la cabeza que la destrozó completamente; los guerreros invasores quienes al ver a su líder muerto trataron de huir en bandada internándose por las planicies.
Kamokac, quería evitar más derramamiento de sangre; pero, Chamokik no quería sobrevivientes y ordenó a sus guerreros seguir a los fugitivos, quienes desorientados en terrenos desconocidos fueron presas fáciles para los guerreros de Chamokik que se trenzaron combatiendo cuerpo a cuerpo y cayeron la mayor parte, pero si logrando huir un grupo numeroso de invasores.
Al concluir el combate, se hizo el conteo, donde murieron 65 invasores, que sus cuerpos quedaron regados como rocas en el campo, con tan sólo 5 hombres muertos del bando de Chamokik y 30 heridos, pero ninguno de consideración..................
Continuaremos...........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 28 de noviembre de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo CVI.- Siekik junto a Chamokik; obtuvieron contundente victoria contra una tribu desconocida que usurpó las cosechas de los terrenos que fueron de Tankik....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los : Orígenes del Señor de Sipán; Siekik, quien hizo una ceremonia religiosa, agradeciendo a los dioses por el florecimiento de los terrenos cultivados, en aquel acto solemne intervino la sacerdotisa Chosinik, quien se atrevió invocar ser la madre del hijo varón que deseaba el líder; semejante arrogancia no fue del agrado del líder; quien replicó que la única mujer que le daría ese hijo sería su pareja Nassanchak, después de ese episodio y luego que sirvieron la segunda comida, y cuando el joven líder estuvo amonestando a la sacerdotisa, llegó un centinela alarmado avisando que una tribu invadió los terrenos cultivados que fueron de Tankik, que arrasaron con las cosechas de la mejor chacra e incendiaron el desmonte; Siekik, ordenó a Chamokik movilizar a los guerreros y enviar a 10 exploradores, quienes verificaron el ataque y un grupo de ellos ya se iban con los productos; los guerreros avanzaron para recuperar los productos usurpados...  .... sigamos el relato......

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

En aquellos tiempos del siglo 1 de nuestra era, y específicamente el año 125 d.C., existía una constante movilización de tribus de seres nativos o foráneos en el valle de Lambayeque, por que sus terrenos eran fértiles, que al cultivarlos ofrecían excelentes cosechas de productos nutritivos como el maíz, pallares, maní y otros frutos que se producían debajo de la tierra como el camote, la yuca; las proteínas las conseguían cazando venadas por que existían enormes manadas y también eran pescadores, que usando frágiles botes de totora, les permitían pescar especies marinas que para conservarlas usaron la sal.
Continuando con el relato, el grupo de los exploradores que fueron enviados para detectar el movimiento de los invasores, el que actuaba como líder o mando, ordenó a dos guerreros regresar hasta donde avanzaba el joven líder Siekik  y el resto de los guerreros, quienes al encontrarse le informaron que parte de los invasores huían con los productos al hombro y que la otra parte de los invasores que eran los guerreros se preparaban para invadir los siguientes cultivos.
Los exploradores restantes avanzaron sin ser detectados, los invasores habían parado muy confiados, por que no había respuesta de los defensores y creyéndose vencedores planeaban usurpar los siguientes cultivos que tienen sus productos debajo de la tierra como la yuca, el camote y el maní.
Entonces, Siekik con la valiosa información recibida, ordenó que 50 guerreros lo acompañen para ir a las planicies y detener a los invasores que se llevaban los productos del maíz en mazorca; que bajo ninguna circunstancia se iba a permitir que los invasores se lleven ese valioso grano, que era muy apreciado por ser una harina base de la alimentación altamente nutritiva con la que se elaboraban múltiples productos como: mote, cancha, harina para sopas y fermentar granos para la elaboración de la chicha de jora.
Chamokik, se quedó con los restantes 50 guerreros con la obligación que hará frente a los invasores, mediante una trampa en la que 40 guerreros permanecerán tumbados sobre el suelo y 10 restantes parados distrayendo a los invasores, se acercarán a ellos a provocarlos para que los sigan, ellos retrocederían "huyendo" hasta el grupo de los defensores que se esperaban  manteniéndose a la expectativa.
Chamokik, era nativo de estos terrenos y los conocía como la palma de su mano, pensó aprovechar la oscuridad que era su mejor aliada, para atraerlos a una hondonada que a simple vista pasaba desapercibida y presumiendo que los invasores no conocían los declives del terreno; él preparó la emboscada, escogió a 10 fornidos guerreros que serán el anzuelo, quienes se aproximarán hasta muy cerca de los invasores provocándolos y cuando ellos reaccionen, retrocederían hasta la hondonada, donde los esperaban el grueso de los guerreros apostados allí y se enfrentarán en un combate cuerpo a cuerpo.
Mientras tanto, Siekik quien también conocía el terreno, por que ya peleó contra otra tribu sureña, avanzó rápidamente, ellos ya cruzaron los terrenos de cultivo sin ser detectados por los invasores, al acercarse a las planicies se dividieron en dos grupos de 25 hombres; ellos sabían que los invasores caminaban lentamente por el peso de los productos en sus hombros y estos si conocían el camino; ellos avanzaron por los flancos, hasta encontrarlos, que siendo sorprendidos no correrían con el peso, dejarían los quipes y tratarían de huir.
Los planes de Siekik, era exterminio ya aprendió la lección que dejando huir, tarde o temprano regresarán, era justamente lo que sucedió.
Siekik y sus guerreros avanzaron por las planicies, favorecidos por la oscuridad hasta llegar a un callejón estrecho y profundo que existía en el camino y era paso obligado, ellos llegaron y se posesionaron encima de las paredes, se tumbaron al suelo y esperaron que los invasores entren todos al callejón y cuando estuvieron juntos adentro, desde las paredes saltaron como felinos, sorprendiendo totalmente a los invasores, quienes tratando de huir soltaron los quipes, pero no les permitieron y tuvieron que pelear pero no tenían armas, el ataque de los guerreros de Siekik fue devastador, por que con sus porras rompían cabezas de los invasores....

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Siekik, ya era un gran estratega, comenzó con un ataque demoledor contra los invasores que caían heridos o muertos, se calculó que murieron en este callejón unos 30 invasores que eran los cargadores, después del combate, donde ninguno de los guerreros de Siekik fue herido; él ordeno cargar los quipes a un lugar fuera del callejón y como era mucho peso para los guerreros, quienes tenían que regresar para apoyar a Chamokik; por lo que decidió dejar a 10 guerreros cuidando los 30 quipes en una pampa y él regresó con los 40 restantes para pelear junto a Chamokik.
En el otro lugar, Chamokik envió a 10 guerreros que se acerquen a los invasores, uno de ellos se adelantó y observó tendido en el suelo aprovechando una pequeña elevación del terreno desde allí oteó que los invasores se habían posesionado de un terreno de cultivo que estaba vacío y como ellos estaban iluminados con mechones estaban entretenidos cantando arengas guerreras, descuidaron de vigilar las pendientes cercanas, seguros que nadie los atacaría, ya que si lo hacían desde su ubicación serían detectados y les harán frente.
El guerrero observador comenzó a contar los dedos de la mano derecha, lo hizo con la izquierda y lo repitió por 10 veces las dos manos llenas que sumaban los guerreros invasores, retrocedió y llegó hasta sus compañeros y les dijo:
--- Creo que no provocaremos a los invasores, ellos son demasiados, por esa razón no vigilan, saben que nos vencerán si lo atacamos, vamos a avisar al líder Chamokik.
Los llamados "provocadores" regresaron hasta la ubicación del líder Chamokik y le informaron que los invasores son demasiados.
Sin embargo, Chamokik pensó que aún siendo demasiados su trampa que les habían tendido valía la pena, por que serían emboscados dando la oportunidad para atacarlos por los flancos ya que ellos caminan aglomerados.
Por lo que Chamokik, envió de nuevo a los provocadores, quienes llegaron a una distancia de unos 50 metros, se levantaron y los gritaron insultándolos en su dialecto, los sorprendidos invasores  reaccionaron de inmediato y con sus armas levantadas fueron hasta los supuestos guerreros que ya habían retrocedido, los invasores los siguieron y siempre lo hacían en tumulto que favorecía los planes de Chamokik, los provocadores siguieron levantando el cuerpo para luchar y se escondían retrocediendo, que daban la impresión que eran muchos guerreros cuyas siluetas se apreciaban en el horizonte.
Los invasores, estaban perdiendo la paciencia y enojados que no podían ubicar a los retadores, ese era el juego de zorro y el ratón, los invasores cayeron en el anzuelo.
Chamokik, desde el lugar donde se ubicaba, vio el avance de los hombres y los invasores dando arengas que los seguían y no los podían encontrar hasta que llegaron al lugar del combate.
Los invasores aprovechando su número entraron a la hondonada, al mismo instante se levantaron los guerreros desde los flancos y los acorralaron y empezó el combate cuerpo a cuerpo, que al principio fue favorable para Chamokik, pero le faltaban hombres e iban retrocediendo; justo llegó Siekik que los atacó desde la retaguardia, los invasores sorprendidos por los nuevos atacantes se amontonaron por que no podían huir estaban acorralados.
Los invasores al estar aglomerados estaban pisando a sus propios compañeros heridos o muertos defendiéndose como podían que no era mucho; lo que al principio ellos creyeron una victoria se les volvió una humillante derrota aprisionados entre heridos y muertos y no podían escapar; la táctica de Siekik de barrido era fulminante y aterradora, sus guerreros hicieron limpieza de invasores que caían bajo los golpes de las porras, en el campo de la batalla sólo es escuchaban gemidos de moribundos.
El joven líder Siekik, quien con su poderosa porra ensangrentada destrozaba cabezas de enemigos, atacando si cesar, hasta que ya no había bultos humanos, todos estaban caídos.
En esos momentos; aparecieron los rayos plateados de la diosa de la noche (La Luna), que siendo luna llena iluminaba el campo de batalla, era espeluznante observar los cadáveres amontonados unos encima de otros, así funcionaba la mano dura del joven líder Siekik.
Se hizo un conteo de los hombres de Siekik, sólo 12 estaban heridos pero sin consideración; en cambio en el bando de Chamokik, si hubo 18 muertos, ya que estuvo a punto de perder el combate, por que había subestimado al enemigo, que calculó equivocadamente el enfrentamiento que se combatió de 2 o 3  contra uno, que gracias a la llegada de Siekik cambió el curso del combate y se ganó.
Los invasores murieron todos, por que así lo ordenó Siekik, ya que los heridos fueron ultimados, esta vez no hubo entierro para el enemigo, se ordenó llevar los cadáveres a las planicies de los terrenos eriazos para que sean devorados por las aves carroñeras.
En cambio los cuerpos de los 18 guerreros valerosos;  quienes murieron defendiendo los terrenos, fueron cargados en hombros hasta el panteón de la vivienda y allí los sepultaron.
Nunca se supo el origen de los invasores, se presumía que eran del Sur, por que en esa dirección iban los cargadores de los quipes.
Al amanecer, Siekik, ordenó a 30 guerreros ir a las planicies para cargar los quipes de los productos usurpados y serán transportados a los dominios de la vivienda.
Siekik, conociendo que los invasores tendrían gente que los esperaban o estaban pendientes de su regreso, dispuso que un contingente de guerreros vigile día y noche aquel horizonte como un apoyo a los centinelas, para detectar cualquier movimiento de nuevos invasores..........................
Continuaremos........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 22 de agosto de 2021

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DCXXIII .- Rogelio campos, luego de doblegar por segunda vez a los invasores, cortándole la oreja a uno de ellos; él tuvo un amplio diálogo con el herido que era el hermano menor de los que lo persiguen para hacer un ajuste de cuentas.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el bandolero Rogelio Campos, después de vencer a tres matones, que habían cortado el brazo al hermano menor que precisamente con el hermano mayor lo perseguían por un ajuste de cuentas, ahora el bandolero se convirtió en su defensor, por que él, se propuso hacer las paces con estos resentidos hermanos; Rogelio Campos, después de haber humillado al más agresivo de los invasores que lo despachó desnudo; él fue con el herido a la casa de una vecina que se llamaba Cleofé, era una mujer muy hermosa de unos 50 años de edad, parece que ella al ver al bandolero se enamoró de él, y todo indica que él también le gustaba la mujer donosa... sigamos la historia.............

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

El bandolero Rogelio Campos, con su amplia experiencia de luchar contra tantos enemigos que se cruzaron en su camino y que en todos los desafíos (retos) que tuvo que enfrentarse los ganó matando al rival o los rivales; el nunca perdonaba el abuso que hacían gala los matones aprovechando de su fuerza bruta contra rivales débiles o lisiados, como sucedió que tres matones que se adueñaron de la casa del herido, ellos lo acuchillaron cortándole el brazo, sabiendo que no podía defenderse por ser lisiado (caminaba rengo y cojo).
Al llegar a la casa vecina donde residía Cleofé; que fue esposa del herido quien al presentar al bandolero como su defensor, ella se impresionó de la bravura del bandolero y él también le gustó la belleza de Cleofé; ellos le pidieron que les prepare alimentos, ella aceptó gustosa y también subió al fogón una olla llena con las hojas del matico para cocinarlas y con esa agua hervida curar la herida del brazo del lesionado.
Pasaron las horas, Cleofé preparó un exquisito almuerzo que por la hora que lo sirvió fue a la vez merienda; que consistió en sango de maíz blanco montado con chicharrones de chancho y una taza de café de olleta, que incluso se repitió y que satisfizo el hambre de los hombres.
Ellos siguieron en la casa, conversando con la anfitriona Cleofé, quien no dejaba de mirar al bandolero Rogelio, se había enamorado a primera vista; pero, el bandolero no aceptaba por respeto al herido, y aún rival con quien quería hacer las paces, que ya lo había logrado la voluntad al defenderlo, pero no iba malograr el trabajo que lo hizo exponiendo su vida acostándose con su ex mujer.
Rogelio por las experiencias con mujeres casadas que se enamoraban de él; que le originó muchas peleas que terminaron con la muerte del marido ofendido, y eso no era justo, él ya no quería ser el causante de tragedias por las faldas de las mujeres.
Pero, Cleofé en el colmo de la audacia como para separarlo y como dueña de casa tendió cama en la sala para su ex marido y le dijo:
--- Hombre, descansa, te lavaré la herida, parece que ya se cortó la hemorragia, ya es una buena señal, y puedes dormir muy tranquilo.
Pero, Rogelio tenía planes para continuar con la defensa, ya que estaba seguro que los invasores retornarían en cualquier momento, aprovechado de la oscuridad de la noche en el medio ambiente.
Siendo aproximadamente las 19:00 horas del día, ya la noche llegó con toda la fuerza y Rogelio necesitaba del herido y aún rival para que le cubra las espaldas, y le dijo:
--- Amigo, creo que usted ya está mejor, tenemos que ir a su casa, no precisamente entrar, sino escondernos en un rincón y esperar allí a los invasores, por que ellos retornarán de todas maneras, así que vámonos.
La dueña de casa, los observó partir a algo que para ella podría ser una tragedia con derramamiento de sangre, dio un largo suspiro por el bandolero;  Rogelio y su aún rival fueron a las cercanías de la casa, buscaron un lugar y allí se sentaron a esperar el retorno de los invasores, era un lugar muy apropiado y cercano al patio, que tendría la vista a lo que harían a pesar de la oscuridad.
Tal como lo previó Rogelio, después de esperar por 4 (cuatro) largas horas, los humillados hermanos invasores regresaron a la media noche, lo hicieron a pie, parece que no encontraron sus caballos, o por falta de los aperos; ingresaron por el patio como si fuesen los dueños, allí vieron sus aperos que nadie los había movido, ellos observaron la casa y la puerta de la sala estaba abierta, tuvieron el cuajo de ingresar al interior, se les veía que llevaban los machetes erguidos; en el interior buscaron y no encontraron a nadie, salieron al patio.
Entonces, uno de ellos dijo:
--- Parece que el valentón (Rogelio Campos) se fue y dejó al cojo sólo, tomaremos de nuevo esta casa y esta vez no dejaremos vivo al inútil del lisiado.
El otro hermano, le contestó:
--- No hermano, recogeremos los aperos y nos vamos, por que ese hombre es muy ágil y maneja su chaveta muy rápido, no nos mató, tal vez por que no lo quiso, no creo que haya ido...
Pero el otro, le replico y  dijo:
--- Esta casa ya fue nuestra y lo será de nuevo con la voluntad de los dueños o sin ella, nosotros mandaremos y nadie nos detendrá; y si regresa el valentón, lo recibiremos como se merece por entrometido en asuntos que no le pertenecen..
Intervino el tercero y dijo:
--- Si, el valentón (Rogelio Campos) pudo matarnos y no lo hizo, mejor vámonos.
Pero, había un terco que fue el primero que habló y no quería irse y les replicó:
--- Ustedes hermanos son unos maricones (cobardes), pues, yo me quedo y nadie me sacará.
Rogelio y el herido (hermano menor de sus rivales) escucharon todo lo que hablaron los que pretendían quedarse en casa ajena.
Finalmente le hicieron caso al terco y decidieron quedarse, era lo que suponía Rogelio.
Entonces, Rogelio Campos, calculó como los doblegará y decidió atacar al terco que convenció a los hermanos en invadir de nuevo la casa ajena; él salió tan veloz como el rayo y sorprendió al hablador que no quería moverse y le puso la chaveta en el cuello y le dijo:
--- Tira el machete si no quieres que te degüelle.
El sorprendido invasor soltó el machete; Rogelio le cogió los brazos cruzándole su brazo por el pecho y al tenerlo inmovilizado que el horrorizado hombre se temblaba, les dijo:
--- Amigos, yo les advertí que no quería verlos, pero no me hicieron caso, hasta hubiese aceptado que vinieron por sus aperos y no fue así, ahora no tengo otra opción que cortarle el pescuezo a este terco que los convenció en quedarse en casa ajena, tiren los machetes y salgan corriendo, pero antes se quitan los cinchos del pantalón y háganlo rápido, que no tengo tiempo que perder.
Y dirigiéndose al prisionero, le dijo:
--- Tu convéncelos que me obedezcan.
El doblegado hablador, les dijo:
--- Hermanos obedezcan al valentón, que si no lo hacen moriremos.
Pero, uno de ellos, se puso renuente a obedecer, incluso desafiando a Rogelio, le replicó:
--- Hermano no le hagas caso al intruso, nos tomó por sorpresa y te apuesto que sólo nos amenaza, nosotros somos tres contra él.
Rogelio Campos, que ya había perdido la paciencia y temiendo perder la sorpresa, decidió actuar contra su voluntad, con el brazo izquierdo que tenía la chaveta, hizo un raro movimiento y de un tajo le cercenó la oreja derecha del doblegado, quien dio un grito:
--- AAAAAAAAyyyyyyyyyyy ooooouuuuuuuuuuuuu.
El infeliz bañándose de su propia sangre que le afloraba de la herida, gritó otra vez:
--- ¡¡¡ Obedezcan carajo ya me cortó mi oreja !!!!
Los otros hermanos viendo a su hermano herido y la oreja tirada por el suelo, se quitaron sus correas del pantalón y sosteniéndolo con una mano se fueron corriendo.
Rogelio, no le quitó la correa al herido, y le dijo:
--- Amigo, recoge tu oreja y la próxima vez obedezcan al que manda, espero que aprendan la lección, no quiero verlos nunca más, yo podría rematarte pero te respeto tu vida, cuídala.
El invasor humillado con la oreja mocha y con la hemorragia que no la controlaba y temblándose del terror que sentía, le contestó:
--- Si amigo, ya tengo la suficiente enseñanza, me voy al pueblo a curarme y mi oreja la tiraré al precipicio para que la coman los insectos.
El humillado hombre salió con su oreja en la mano izquierda y desapareció en la oscuridad de la noche.
Recién salió del escondite el herido, que no escapaba de su asombro de como Rogelio doblegó a los invasores, él se  dijo así mismo: "Nosotros que pensábamos ajustar cuentas contra él, hubiésemos sido los siguientes cadáveres..."
Estando junto a Rogelio, le dijo:
--- Muchas gracias amigo bandolero, echaste a los invasores, creo que nunca más regresarán, te estoy muy reconocido todo lo que hiciste por mi.
Rogelio, quien quería hacer las paces con ellos, le contestó:
--- No tiene que agradecer, lo hice en honor a su hermano que murió defendiendo su honor ante una mujer que no lo respetó como marido; yo fui víctima de las circunstancias enredado por la mujer, jamás le hubiese hecho caso para acostarme con ella, si le acepté bailar, por que me gusta hacerlo, nunca estuve de acuerdo con su proceder, ella siempre me retó y yo acepté.....
Rogelio, hizo una pausa y agregó:
--- Amigo, no sé cuando pueda conversar con su hermano, para expresarle mi pesar por la muerte de su hermano, pero si no acepta mis disculpas, definiremos fuerzas y que gane el mejor.
El herido, calculó que su hermano, quien si sabía pelear, pero no sería rival para el bandolero, sintió terror no ser ellos las próximas víctimas, lo pensó y le contestó:
--- Amigo bandolero, nosotros tuvimos otra información de la muerte de mi hermano, los testigos nos dijeron que usted lo mató como respuesta que él mató a su esposa; ahora que conozco la verdad, creo que mi hermano y yo le debemos disculpas y no más venganzas, usted me defendió y pudo matarme y no lo hizo, me protegió, creo que mañana retornará mi hermano  y allí haremos un arreglo con usted.
Rogelio Campos, estaba convencido que su meta de hacer las paces, la tenía en la palma de sus manos y meditando en la mujer hermosa, pues se dijo: "Bien vale la pena acostarse con ella, ya que es ex esposa del herido.." y dirigiéndose a él, le dijo:
--- Amigo, como ya se curó del brazo, le sugiero que tome su casa y descanse aquí, yo retornaré a la casa de Cleofé, para darle mi agradecimiento por las atenciones recibidas, pero usted decida, su casa ya no está en peligro y entre hacer uso de lo suyo.............
Continuaremos.................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

Mi lista de blogs