Blog dedicado a cuentos, notas de interés, actividades políticas , sociales, historia, artes culinarias, fiestas patronales, astronomía, ciencia ficción, temas del Medio Ambiente ,y del acontecer Peruano y Mundial desde otro punto de vista muy personal y diferente!!!!!
********** Blog Fundado el 03 de Enero del 2008 **********
Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., recientes investigaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas - CSIC, han descubierto que las emisiones oceánicas de yodo, es un halógeno que es el tercer contribuyente a la formación del agujero estaciona de ozono en la Antártica. La emisiones concretamente el yodo procedente de los océanos, ha contribuido desde 1980 y en un promedio del 10 %, a la formación del agujero de la capa de ozono que se genera en la Antártida entre los meses de septiembre y octubre .... siga leyendo.......
Un estudio liderado por investigadores del CSIC relativo a las emisiones oceánicas de yodo concluye que este halógeno es el tercer mayor contribuyente a la formación del agujero estacional de la capa de ozono en la Antártida.
El agujero de ozono antártico se convirtió en 2021 en el decimotercero más grande registrado desde 1979
La estratosfera, o lo que es lo mismo, la capa situada entre los 10 y los 50 kilómetros de altura de la atmósfera, contiene alrededor del 90% del ozono que rodea nuestro planeta. Esta alta concentración resulta fundamental, ya que este gas conformado por 3 moléculas de oxígeno (O3) es el encargado de filtrar casi la totalidad de la radiación ultravioleta procedente del sol.
Las causas de esta variabilidad llevan estudiándose durante décadas y entre las que más contribuyen a la destrucción del ozono pueden destacarse algunas naturales como la actividad volcánica, la solar o de los vientos estratosféricos, y otras provocadas por la actividad humana, como la emisión a la atmósfera de compuestos con cloro, bromo o yodo en su composición. Algunos de estos compuestos son los ya archiconocidos como clorofluorocarbonados o CFC´s, los cuales, como su nombre indica, están compuestos por cloro flúor y carbono, y cuyo uso se ha ido restringiendo paulatinamente durante las últimas 4 décadas gracias a la firma del Protocolo de Montreal.
Algo menos conocido, no obstante, es el dato revelado ahora por un equipo de internacional de científicos liderado por el Instituto de Química Física Rocasolano -IQFR- del CSIC.Y es que según el último estudio de la institución, publicado en la revista PNAS bajo el título The influence of iodine on the Antarctic stratospheric ozone hole, las emisiones de otro halógeno, concretamente el yodo procedente de los océanos, ha contribuido desde 1980 y en un promedio del 10 %, a la formación del agujero de la capa de ozono que se genera en la Antártida entre los meses de septiembre y octubre.
Thank you for watching
El yodo procedente de los océanos, ha contribuido, desde 1980 y en un promedio del 10 %, a la formación del agujero de la capa de ozono que se genera en la Antártida entre los meses de septiembre y octubre
Los resultados ponen en contexto la importancia del yodo, destacando que se trata del tercer halógeno con mayor capacidad destructiva de la capa de ozono. “Tradicionalmente se ha relacionado la destrucción catalítica de ozono estratosférico en la Antártida con las emisiones antropogénicas de otros dos halógenos, el cloro y el bromo", explica Alfonso Saiz-Lopez, investigador del IQFR-CSIC y coordinador del estudio. "La contribución de las emisiones oceánicas de yodo al agujero de ozono no se había tenido en cuenta debido principalmente a que durante décadas se pensó que las cantidades de yodo que alcanzan la estratosfera eran despreciables", continúa. "Sin embargo, mediciones recientes han demostrado que cantidades significativas de yodo se inyectan a la estratosfera en las regiones tropicales”, añade.
Los resultados, obtenidos con un modelo climático global para el periodo 1980-2015, revelan que el yodo ha contribuido un 10% de promedio en la destrucción del ozono en la baja estratosfera de la Antártida, reduciendo hasta 4% la columna de ozono que se extiende en esta capa de la atmósfera. Además, un nuevo esquema de la química atmosférica de los halógenos desarrollado en el propio IQFR-CSIC, muestra que las emisiones de yodo en la estratosfera tropical, y su posterior transporte al polo sur, pueden adelantar o retrasar la apertura y cierre estacional del agujero de ozono entre tres y cinco días.
“La contribución del yodo a la formación del agujero de ozono sobre la Antártida ha sido obviada desde el descubrimiento de este fenómeno".
“El yodo, a pesar de encontrarse en la estratosfera en cantidades mucho menores que el cloro y el bromo, controla la destrucción de ozono causada por halógenos en la baja estratosfera Antártica durante el verano y principios del otoño, cuando la reactivación heterogénea de reservorios de cloro y bromo, típica de la primavera austral, no está activa”, explica Saiz-Lopez.
Yodo y ozono, una relación de gran potencial destructivo
Los sondeos realizados en el hielo han demostrado que las emisiones de yodo procedentes de los océanos han aumentado en las últimas décadas. A pesar de ello, Carlos A. Cuevas, investigador del IQFR-CSIC y autor principal del estudio, destaca que “la contribución del yodo a la formación del agujero de ozono sobre la Antártida ha sido obviada desde el descubrimiento de este fenómeno. Este trabajo, no obstante, demuestra que es necesario que se considere en los modelos actuales junto al cloro y el bromo para realizar evaluaciones más precisas de los impactos de los halógenos en la destrucción de ozono estratosférico en la Antártida”, añade.
Y es que en un contexto de calentamiento global y de aumento de las emisiones oceánicas de yodo, cabe esperar que la contribución relativa de este halógeno a la destrucción de ozono estratosférico aumente en el futuro, cuando las emisiones antropogénicas de cloro y bromo disminuyan aún más debido a la implementación del Protocolo de Montreal.
Si eres suscriptor, a través de la newsletter del diario de a bordo recibirás información diaria actualizada y en el Microsite Especial Multimedia que hemos preparado podrás conocer muchos detalles sobre la Antártida, los océanos, la situación del continente helado… Si no eres suscriptor puedes ver nuestras ofertas en este enlace y formar parte de manera activa de National Geographic.
El yodo es el tercer halógeno, junto al cloro y el bromo, causante de la destrucción de la capa de ozono antártica
Investigadores del CSIC lideran un estudio internacional que muestra la relevancia de las emisiones oceánicas de yodo a la atmósfera y su contribución a la eliminación del ozono.
La estratosfera, situada entre los 10 y los 50 kilómetros de altura, contiene el 90 % del ozono de la atmósfera. Esta concentración es fundamental ya que filtra casi la totalidad de la radiación ultravioleta procedente del sol. Un equipo internacional, liderado por el Instituto de Química Física Rocasolano (IQFR) del CSIC, ha desvelado que las emisiones oceánicas de yodo han contribuido, desde 1980 y en un promedio del 10 %, a la formación del agujero de la capa de ozono que se produce en la Antártida durante septiembre y octubre. Este estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), destaca la importancia del yodo en el contexto actual de cambio climático, junto al cloro y el bromo, como tercer halógeno con mayor poder de destrucción sobre la capa de ozono.
“Tradicionalmente se ha relacionado la destrucción catalítica de ozono estratosférico en la Antártida con las emisiones antropogénicas de otros dos halógenos, cloro y bromo. La contribución de las emisiones oceánicas de yodo al agujero de ozono no se había tenido en cuenta debido principalmente a que durante décadas se pensó que las cantidades de yodo que alcanzan la estratosfera eran despreciables. Sin embargo, medidas recientes han demostrado que cantidades significativas de yodo se inyectan a la estratosfera en las regiones tropicales”, destaca Alfonso Saiz-Lopez, investigador del IQFR-CSIC y coordinador del estudio.
Los resultados, obtenidos con un modelo climático global entre 1980 y 2015, revelan que el yodo ha contribuido un 10% de promedio en la destrucción del ozono en la baja estratosfera de la Antártida, reduciendo hasta 4% la columna de ozono que se extiende en esta capa de la atmósfera. Además, un nuevo esquema de química atmosférica de halógenos, desarrollado en el IQFR-CSIC, muestra que las emisiones de yodo en la estratosfera tropical, y su posterior transporte al polo sur, pueden adelantar y retrasar la apertura y cierre estacional del agujero de ozono entre tres y cinco días.
“El yodo, a pesar de encontrarse en la estratosfera en cantidades mucho menores que el cloro y el bromo, controla la destrucción de ozono causada por halógenos en la baja estratosfera Antártica durante el verano y principio del otoño, cuando la reactivación heterogénea de reservorios de cloro y bromo, típica de la primavera austral, no está activa”, explica Saiz-Lopez.
La relación entre el yodo y el futuro agujero de ozono
Los sondeos realizados en el hielo han demostrado que las emisiones de yodo procedentes de los océanos han aumentado en las últimas décadas. A pesar de ello, Carlos A. Cuevas, investigador del IQFR-CSIC y primer autor del estudio, destaca que “la contribución del yodo a la formación del agujero de ozono sobre la Antártida ha sido obviada desde el descubrimiento de este fenómeno. Sin embargo, este trabajo demuestra que es necesario que se considere en los modelos, junto al cloro y bromo, para realizar evaluaciones más precisas de los impactos de los halógenos en la destrucción de ozono estratosférico en la Antártida”.
En un contexto de calentamiento global y aumento de las emisiones oceánicas de yodo, cabe esperar que la contribución relativa de este halógeno a la destrucción de ozono estratosférico aumente en el futuro, cuando las emisiones antropogénicas de cloro y bromo disminuyan debido a la implementación del Protocolo de Montreal (tratado internacional diseñado para proteger la capa de ozono sobre la Tierra).
Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., hoy 16 de septiembre, se celebra el : Día Mundial de la Preservación de la Capa de Ozono; de acuerdo a la Resolución de la Asamblea de las Naciones Unidas celebrada en la 92° Sesión Plenaria del 19 de diciembre de 1,994, se aprueba la Resolución N°49/114 en Enero del 1995, estableciendo la celebración anual del: Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono todos los 16 de septiembre.
Naciones Unidas.- toma como antecedentes: Un número de productos químicos de uso común han resultado ser extremadamente dañinos a la capa de ozono. Los halocarbonos son compuestos químicos en los que uno o más átomos de carbono están unidos a uno o más átomos de halógenos (flúor, cloro, bromo o yodo). Los halocarbonos que contienen bromo por lo general tienen mucho mayor potencial de agotamiento del ozono (PAO) que aquellos que contienen cloro. Los productos químicos sintéticos que han proporcionado la mayor parte del cloro y bromo para el agotamiento del ozono son el bromuro de metilo, el metilcloroformo, el tetracloruro de carbono y las familias de productos químicos conocidos como los halones, los clorofluorocarbonos (CFC) y los hidroclorofluorocarbonos (HCFC).
Naciones Unidas.- Toma el Protocolo de Montreal : "El objetivo principal del Protocolo de Montreal es la protección de la capa de ozono mediante la toma de medidas para controlar la producción total mundial y el consumo de sustancias que la agotan, con el objetivo final de eliminarlas, sobre la base del progreso de los conocimientos científicos e información tecnológica..."
False-color view of total ozone over the Antarctic pole. The purple and blue colors are where there is the least ozone, and the yellows and reds are where there is more ozone.
Vista de falso color del ozono total sobre el polo antártico. Los colores púrpura y azul son los que tienen menos ozono, y los amarillos y rojos son los que tienen más ozono. Septiembre 2018.
Derechos de autor de la imagenNASAImage captionVista del ozono total sobre la Antártida el 12 de septiembre. Los colores púrpura y azul son los que tienen menos ozono y los amarillos y rojos son los que tienen más.
El agujero en la capa de ozono sigue existiendo, aunque en la comunidad científica hay optimismo de que su tamaño se reduzca.
El ozono es un gas incoloro que forma una tenue capa en la atmósfera y absorbe los componentes dañinos de la luz solar, conocidos como "ultravioleta B" o "UV-B", protegiendo a los humanos de los riesgos de contraer cáncer de piel o cataratas, entre otras enfermedades.
Pero en los últimos cien años, la actividad del hombre hizo que la capa de ozono comenzara a deteriorarse.
Por eso, cuando en 1985 se descubrió que tenía un agujero y muy grande en el Polo sur, se encendieron las alarmas mundiales.
Dos años más tarde se firmó el Protocolo de Montreal para proteger la capa de ozono, reduciendo la producción y comercialización de varias sustancias que la dañaban.
En el marco del Día Mundial de la Preservación de la Capa de Ozono que se celebra este 16 de septiembre, en BBC Mundo nos preguntamos, ¿cuál es la salud de la capa de ozono?
Paciente en recuperación
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEl Protocolo de Montreal prohibió el uso de ciertas sustancias para proteger a la capa de ozono, vital para frenar las radiaciones ultravioletas del Sol.
Según la última medición de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA), el tamaño del agujero de la capa de ozono en septiembre de 2018 es de 23 millones de km2, casi la misma cantidad de superficie que América del norte (24,7 millones de Km2).
Pero pese a este hueco, la cantidad de moléculas de ozono en la atmósfera en todo el planeta es "bastante constante, con una reducción de cerca del 2% en los últimos años", dice Stephen Motzka, investigador químico de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA, por sus siglas en inglés).
"Aunque no hay indicios de que haya una recuperación completa de la capa de ozono, ciertamente hay una mejora en la disminución de la concentración de los gases que causan el deterioro del ozono", afirma Motzka a BBC Mundo.
En 2017, según la NASA, en su momento álgido el agujero tenía un tamaño de 12,2 millones de kilómetros cuadrados, el menor registrado desde 1988.
Los expertos esperan que el agujero se reduzca a niveles de 1980 para el año 2070.
¿Por qué el agujero está en la Antártida?
En 1986, la investigadora estadounidense Susan Solomon mostró que el ozono estaba siendo destruido por la presencia de moléculas que contienen cloro y bromo que vienen del clorofluorocarbonos (CFC).
Estos gases se encontraban en casi todo, desde aerosoles para el cabello hasta en los refrigeradores y las unidades de aire acondicionado, y fueron prohibidos en 2006.
Cuando tratamos de ubicar en el planeta dónde está el daño a la capa de ozono miramos a la Antártida.
"Cuando hablamos del agujero de ozono nos referimos a Antártida porque es allí donde la reducción de ozono es más notoria y más grande durante un momento particular del año, cuando es primavera (septiembre-noviembre)", explica Motzka.
El frío extremo y las grandes cantidades de luz ayudan a producir lo que se denominan nubes estratosféricas polares.
En estas nubes frías se produce la química del cloro y bromo que destruye el ozono.
¿Qué países están más afectados por el agujero?
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLas moléculas de los clorofluorocarbonos ascienden hasta la atmósfera donde se deshacen y se libera el flúor que destroza la capa de ozono.
Con el daño en la capa de ozono, los peligrosos rayos ultravioletas del Sol tienen vía libre para caer a la superficie de la Tierra.
Es por eso que algunos países en América Latina están más perjudicados que otros por el aumento en los niveles de radiación.
"Los países con altas latitudes en el hemisferio sur pueden tener mayor exposición y verse más afectados por el daño de la capa de ozono sobre la Antártida", dice Motzka.
Y aquellos como Argentina y Chile que están más cerca del agujero, son los más vulnerables, señala el experto.
Sustancias peligrosas
En mayo de este año, un estudio liderado por Motzka reportó que, en algún lugar de Asia, se están generando emisiones de sustancias químicas prohibidas que deterioran la capa de ozono.
Las sustancias a la que hacía referencia son los mismos clorofluorocarbonos (CFC-11), una combinación de flúor, carbono y cloro.
Unos meses después, la Agencia de Investigación Ambiental (EIA), basada en Reino Unido, dijo que esos gases podían provenir de los aislantes de espuma de poliuretano para uso doméstico producidos en China a precio reducido, aunque todavía se está investigando.
Ahora quedará en manos de los países firmantes del Protocolo de Montreal tomar medidas sobre este problema en la próxima reunión que será en noviembre de este año en Ecuador.
"Para que la capa de ozono se recupere necesitamos que los controles de Protocolo de Montreal se cumplan. Es decir que las emisiones de gases que perjudican a la capa de ozono y las concentraciones sigan cayendo", asegura Motzka a BBC Mundo.
Pero el experto no pierde las esperanzas. "Soy aún optimista sobre la recuperación de la capa de ozono en el futuro", dice.
Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.
Ubican la fuente de las misteriosas emisiones que están destruyendo la capa de ozono
Derechos de autor de la imagenNASA/SCIENCE PHOTO LIBRARYImage captionAsí era el agujero de la capa de ozono sobre el Antártica en el año 2000.
En los últimos meses, científicos de todo el mundo habían estado extremadamente intrigados por un misterioso incremento en las emisiones de gases contaminantes que han dañado de forma drástica la capa de ozono que protege a la Tierra.
Ahora, los responsables han sido descubiertos: los aislantes de espuma de poliuretano para uso doméstico producidos en China a precio reducido.
La Agencia de Investigación Ambiental (EIA) basada en Reino Unido, encontró que un compuesto químico que se usa en la producción de esos aislantes -y que fue prohibido en 2010- se está usando extensamente en China: los CFC-11 o clorofluorocarbonos-11.
Y el informe de la EIA encontró que la fuente de éstas es la industria de la construcción de hogares en China.
Hace dos meses, los investigadores publicaron un estudio que mostraba que la esperada disminución en el uso de CFC-11, después de que fue totalmente prohibido hace ocho años, se había lentificado drásticamente.
Los investigadores sospechaban que alguien estaba usando los compuestos en algún lugar del este de Asia.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionLa capa de ozono se forma en la estratósfera a unos 15 o 30 km sobre la superficie de la Tierra.
A pesar de los extensos rumores, no se conocía fuente. Había temores entre los expertos de que el compuesto químico se estaba utilizando secretamente para enriquecer uranio para armas nucleares.
Ahora se sabe que la fuente está vinculada al aislamiento de los hogares.
Los CFC-11 son un "agente expansor" sumamente eficiente para la espuma de poliuretano porque lo ayuda a expandirse convirtiéndolo en el aislante térmico rígido que se utiliza en las casas para reducir el gasto de electricidad y disminuir las emisiones de carbono.
Los investigadores de la EIA contactaron a las fábricas de espuma de poliuretano en 10 provincias distintas en China.
Después de mantener conversaciones detalladas con los ejecutivos de 18 empresas, los investigadores concluyeron que el compuesto químico estaba siendo utilizado en la mayoría de los aislantes de poliuretano que las compañías producen.
La razón es simple: los CFC-11 son de mejor calidad y mucho más baratos que las alternativas que sí pueden utilizarse.
Image captionLos investigadores encontraron barriles de compuestos químicos en China que contenían CFC-11.
A pesar de que el CFC-11 está prohibido, la puesta en vigor de la regulación es mala.
"Nos quedamos totalmente anonadados al encontrar que las compañías se mostraban muy abiertas al confirmar que usaban CFC-11 y a la vez reconocían que era ilegal", le dijo a la BBC Avipsa Mahapatra, uno de los investigadores de la EIA.
"El hecho de que se mostraran tan displicentes sobre ello, el hecho de que nos contaran abiertamente lo generalizado de uso en el mercado, fue un hallazgo impactante para nosotros", agrega.
La EIA calcula que la cantidad de gas que se usa en China está en el medio de la escala de emisiones calculada por los científicos en su informe en mayo.
Sin embargo, aunque los resultados de la EIA parecen plausibles, los expertos afirman que es difícil afirmar que son definitivos.
El doctor Stephen Montzka de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa) le dijo a la BBC: "El uso extendido de los CFC-11 que parece ser aparente en China, basado en el estudio (de la EIA) es bastante sorprendente".
"Aunque para mi es difícil analizar la precisión del cálculo de emisiones que hacen para saber si realmente es probable que esta actividad pueda explicar todo o casi todo lo que estamos observando en la atmósfera global".
Derechos de autor de la imagenALAMYImage captionPara medir la capa los científicos captan muestras de aire del ozono sobre el Ártico.
Entonces, ¿por qué es importante el hallazgo?
Importa debido a la enorme cantidad de químicos ilegales que se están usando y su potencial para revertir la recuperación que había comenzado en la capa de ozono.
La espuma de poliuretano de China suma casi una tercera parte de la producción global, así que si ellos están usando esta sustancia que está dañando el ozono será un retroceso de una década o más en el objetivo para cerrar el agujero de la capa.
¿Qué puede hacerse?
Debido a que China es firmante del Protocolo de Montreal, que gobierna el uso de sustancias dañinas para el ozono, podría ser posible establecer sanciones comerciales en su contra.
Pero ya que el protocolo se firmó en 1987, esta arma de último recurso nunca ha sido utilizada y no se espera que se use en en este caso.
Lo más probable es que se aliente a China a disminuir la producción de CFC-11 y a lanzar una investigación con el apoyo del secretariado del Protocolo de Montreal.
Esta semana se reunirán en Viena los delegados del Protocolo e intentarán poner en práctica un plan para abordar el problema.
Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.
"A lo largo de más de tres decenios, el Protocolo de Montreal ha hecho mucho más que reducir el agujero de la capa de ozono, también nos ha demostrado cómo la gobernanza ambiental puede dar respuesta a la ciencia y cómo los países pueden hacer frente juntos a una vulnerabilidad compartida. Hago un llamamiento a fomentar ese mismo espíritu de hacer frente común por una causa y, especialmente a ejercer un mayor liderazgo ahora que nos esforzamos por aplicar el Acuerdo de París sobre el cambio climático y por poner en marcha las ambiciosas medidas en esta esfera que con tanta urgencia necesitamos adoptar". — Secretario General, António Guterres
Evitar el agotamiento de la capa de ozono
La capa de ozono es una franja frágil de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos de los rayos solares, contribuyendo así a preservar la vida en el planeta. Sin embargo, la utilización durante años de ciertos productos químicos la dañaron, poniendo en peligro nuestra propia existencia y la del resto de seres vivos del planeta.
Un esfuerzo internacional conjunto ha permitido la eliminación y reducción del uso de sustancias que agotaban la capa de ozono, ayudando no solo a protegerla para la generación actual y las venideras, sino también a mejorar los resultados de las iniciativas dirigidas a afrontar al cambio climático. Esos esfuerzos han protegido asímismo la salud humana y los ecosistemas reduciendo la radiación ultravioleta del sol que llega a la Tierra.
Consérvate cool y continúa: el Protocolo de Montreal
Al celebrarse el día mundial del ozono 2018, las Naciones Unidas hacen un llamado a todo el mundo para continuar con el trabajo ejemplar de proteger la capa de ozono y el clima, en el marco del Protocolo de Montreal. El tema "Consérvate cool y continúa" tiene dos connotaciones: que nuestro trabajo de proteger la capa de ozono también protege el clima y que el protocolo de Montreal es un tratado "Cool", como lo ejemplifica su éxito extraordinario.
Un número de productos químicos de uso común han resultado ser extremadamente dañinos a la capa de ozono. Los halocarbonos son compuestos químicos en los que uno o más átomos de carbono están unidos a uno o más átomos de halógenos (flúor, cloro, bromo o yodo). Los halocarbonos que contienen bromo por lo general tienen mucho mayor potencial de agotamiento del ozono (PAO) que aquellos que contienen cloro. Los productos químicos sintéticos que han proporcionado la mayor parte del cloro y bromo para el agotamiento del ozono son el bromuro de metilo, el metilcloroformo, el tetracloruro de carbono y las familias de productos químicos conocidos como los halones, los clorofluorocarbonos (CFC) y los hidroclorofluorocarbonos (HCFC).
Convenio de Viena sobre la protección de la capa de ozono
La confirmación científica del agotamiento de la capa de ozono impulsó a la comunidad internacional a establecer un mecanismo de cooperación para tomar medidas para proteger la capa de ozono. Esto se formalizó en el Convenio de Viena sobre la protección de la capa de ozono, que fue aprobado y firmado por 28 países, el 22 de marzo de 1985. En septiembre de 1987, esto condujo a la redacción del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono.
Protocolo de Montreal
El objetivo principal del Protocolo de Montreal es la protección de la capa de ozono mediante la toma de medidas para controlar la producción total mundial y el consumo de sustancias que la agotan, con el objetivo final de eliminarlas, sobre la base del progreso de los conocimientos científicos e información tecnológica.
El Protocolo de Montreal se estructura en torno a varios grupos de sustancias destructoras del ozono. Los grupos de sustancias químicas se clasifican de acuerdo a la familia química y se enumeran en los anexos al texto del Protocolo de Montreal.
El Protocolo de Montreal exige el control de casi 100 sustancias químicas en varias categorías. Para cada grupo o anexo de sustancias químicas, el Tratado establece un calendario para la eliminación gradual de la producción y el consumo de esas sustancias, con el objetivo de eventualmente eliminarlas por completo.
El calendario establecido por el Protocolo de Montreal se aplica al consumo de sustancias destructoras del ozono. El consumo se define como las cantidades producidas, más importadas, menos las cantidades exportadas en un año determinado. También existe una deducción por la destrucción verificada.
Las reducciones porcentuales se refieren al año designado como referencia para la sustancia. El Protocolo no prohíbe el uso de sustancias controladas o recicladas existentes más allá de las fechas de eliminación.
Hay algunas excepciones para usos esenciales cuando no se encuentren sustitutos aceptables, por ejemplo, en los inhaladores de dosis medidas (IDM) comúnmente utilizados para tratar el asma y otros problemas respiratorios o sistemas de supresión de incendios de halón utilizados en los submarinos y aviones.
En 1994, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 16 de septiembre Día internacional de la preservación de la capa de ozono, en conmemoración de la fecha de la firma, en 1987, del Protocolo de Montreal sobre sustancias que agotan la capa de ozono (resolución 49/114).
Aplicación del Protocolo de Montreal
La aplicación del Protocolo de Montreal ha progresado bien en los países desarrollados y países en desarrollo. Todos los calendarios de eliminación se han respetado en la mayoría de los casos, algunos incluso antes de lo previsto. En vista del progreso constante realizado en el marco del Protocolo, ya en 2003, ex Secretario General Kofi Annan declaró: «Tal vez el acuerdo internacional más exitoso hasta la fecha ha sido el Protocolo de Montreal». Sus puntos de vista son compartidos ampliamente en la comunidad internacional.
La atención se centró inicialmente en los productos químicos con mayor potencial de agotamiento del ozono, incluidos los CFC y halones. El calendario de eliminación de los HCFC era más relajado, debido a su menor potencial de agotamiento de la capa de ozono y porque también se han utilizado como sustitutos de transición de los CFC.
El calendario de eliminación de los HCFC se creó en 1992 para los países desarrollados y países en desarrollo, este último con una congelación en 2015, con eliminación completa en 2030 en los países desarrollados y en 2040 en los países en desarrollo.
En 2007, las Partes en el Protocolo de Montreal decidieron acelerar el calendario de eliminación de los HCFC para los países tanto desarrollados como en desarrollo.
Ratificación universal:
El 16 de septiembre de 2009, la Convención de Viena y el Protocolo de Montreal se convirtieron en los primeros tratados de la historia de las Naciones Unidas en lograr la ratificación universal.
Enmienda de Kigali
Las Partes en el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono llegaron a un acuerdo en su 28ª Reunión de las Partes el 15 de octubre de 2016 en Kigali, Rwanda, para eliminar gradualmente los hidrofluorocarbonos (HFC).
Cuadragésimo noveno período de sesiones
Tema 89 del programa
RESOLUCIÓN APROBADA POR LA ASAMBLEA GENERAL
[sobre la base del informe de la Segunda Comisión (A/49/729/Add.6)]
49/114.
Día Internacional de la Preservación de la
Capa de Ozono
La Asamblea General,
Considerando la necesidad urgente de preservar la capa de ozono, que
filtra la luz solar e impide que los efectos adversos de la radiación
ultravioleta se manifiesten en la superficie de la Tierra, con lo que se
preserva la vida en el planeta,
Subrayando la importancia de la aplicación del Protocolo de Montreal
relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono, firmado en Montreal el
16 de septiembre de 1987, y sus enmiendas posteriores, y la función que cumple
el Comité Ejecutivo de su Fondo Multilateral a ese respecto,
Reconociendo la adhesión decidida demostrada a este respecto por los
Estados signatarios del Protocolo de Montreal y los Estados partes en éste,
así como por diversas organizaciones no gubernamentales interesadas,
1. Proclama el 16 de septiembre Día Internacional de la Preservación
de la Capa de Ozono, en conmemoración del día en que en 1987 se firmó el
Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono,
que se celebrará a partir de 1995;
2. Pide al Secretario General que adopte todas las medidas necesarias
para que se celebre debidamente el Día Internacional de la Preservación de la
Capa de Ozono;
3. Invita a todos los Estados Miembros a que dediquen este día
especial a la promoción, en el plano nacional, de actividades concretas que
correspondan a los objetivos y propósitos del Protocolo de Montreal y sus
enmiendas;
95-76192 /
A/RES/49/114
Página 2
4. Pide al Secretario General que, sin perjuicio de las actividades
en curso, formule recomendaciones sobre los medios que podría emplear el
sistema de las Naciones Unidas para recaudar y facilitar los recursos
necesarios a fin de cooperar con los Estados Miembros en la organización y
promoción de diversas actividades relativas a la observancia del Día
Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono.
Semana Mundial del Ahorro en Perú
-
Semana Mundial del Ahorro en Perú “No ahorres lo que te queda después de
gastar, gasta lo que te queda después de ahorrar”, éstas son palabras
sabias del g...
EL CUERPO DE CRISTO
-
#lamentedeCristoelprimerdia
Ef 2: 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos
de los santos, y miembros de la familia de Dios.
Fo...