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martes, 26 de marzo de 2019

TYRANNOSAURUS REX: NATIONAL GEOGRAPHIC .- DINOSAURIOS.- Este es el 'Tyrannosaurus rex' más grande del mundo

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos entrega un amplio reportaje, sobre  el descubrimiento en 1,991 de un esqueleto de un 'Tyrannosaurus rex' más grande del mundo, considerado por los científicos como el depredador terrestre más grande con 13 metros de longitud y un peso de 8,800 kilos.
National Geographic.- narra : "  Un esqueleto de Tyrannosaurus rex casi completo (aproximadamente el 65%), descubierto en 1991 y apodado Scotty por la botella de Scotch whisky que fue abierta la noche del descubrimiento para celebrarlo, es el más grande que se conoce en el mundo y, además, es el esqueleto de dinosaurio más grande que se ha encontrado hasta la fecha en Canadá, según explica la Universidad de Alberta en una nota de prensa.
El esqueleto, descubierto en los años 90 por un grupo de paleontólogos que incluye al profesor Phil Currie de la Universidad de Alberta, estaba tan incrustado en piedra arenisca de gran dureza que se necesitó más de una década para retirar los huesos. Y no ha sido hasta hace poco que los científicos lo han podido estudiar en profundidad. Scotty, de 13 metros de longitud y más de 8.800 kilos de peso, es más grande que cualquier otro dinosaurio de este tipo jamás descubierto. Este espécimen de Tyrannosaurus rex vivió en el territorio ocupado actualmente por Saskatchewan, una provincia del Canadá occidental, hace 66 millones de años...."

https://www.folio.ca/paleontologists-identify-biggest-tyrannosaurus-rex-ever-discovered/ 
Paleontologists identify biggest Tyrannosaurus rex ever discovered

https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/este-es-tyrannosaurus-rex-mas-grande-mundo_14061

Un esqueleto de 'T. rex' descubierto en 1991 y analizado recientemente, de un dinosaurio de 13 metros de longitud y más de 8.800 kilos de peso, "es el depredador terrestre más grande conocido por la ciencia", afirma Scott Persons, de la Universidad de Alberta en Canadá

 
El 'T. rex' más grande que se conoce
Foto: Amanda Kelley

Un depredador que vivió hace 66 millones de años
Foto: Amanda Kelley

 
Tuvo una vida inusualmente larga
"Puedes hacerte una idea de la edad de un dinosaurio cortando sus huesos y estudiando sus patrones de crecimiento. Scotty es todo crecimiento", comenta Scott Persons, el principal autor del estudio.
Foto: Amanda Kelley

Colmillos fosilizados
Foto: Scott Persons

Esqueleto de 'Tyrannosaurus rex' casi completo
Foto: Scott Persons

Huesos de la cabeza de Scotty
Foto: Scott Persons
Alec Forssmann

Este es el 'Tyrannosaurus rex' más grande del mundo

Un esqueleto de Tyrannosaurus rex casi completo (aproximadamente el 65%), descubierto en 1991 y apodado Scotty por la botella de Scotch whisky que fue abierta la noche del descubrimiento para celebrarlo, es el más grande que se conoce en el mundo y, además, es el esqueleto de dinosaurio más grande que se ha encontrado hasta la fecha en Canadá, según explica la Universidad de Alberta en una nota de prensa.
El esqueleto, descubierto en los años 90 por un grupo de paleontólogos que incluye al profesor Phil Currie de la Universidad de Alberta, estaba tan incrustado en piedra arenisca de gran dureza que se necesitó más de una década para retirar los huesos. Y no ha sido hasta hace poco que los científicos lo han podido estudiar en profundidad. Scotty, de 13 metros de longitud y más de 8.800 kilos de peso, es más grande que cualquier otro dinosaurio de este tipo jamás descubierto. Este espécimen de Tyrannosaurus rex vivió en el territorio ocupado actualmente por Saskatchewan, una provincia del Canadá occidental, hace 66 millones de años.

El T.Rex más viejo jamás descubierto

"Scotty es, además, el T. rex de mayor edad que se conoce", dice Scott Persons, el principal autor del estudio, publicado en The Anatomical Record. "Lo que quiero decir es que habría tenido más velas que nadie en su último pastel de cumpleaños. Puedes hacerte una idea de la edad de un dinosaurio cortando sus huesos y estudiando sus patrones de crecimiento. Scotty es todo crecimiento", asegura. Sin embargo, los Tyrannosaurus rex no vivían demasiados años: crecían rápido y morían jóvenes. Scotty tenía poco más de 30 años de edad cuando murió.
"Para los estándares de los Tyrannosaurus, tuvo una vida inusualmente larga. Y fue violenta", añade. El esqueleto de Scotty conserva varias lesiones: costillas rotas, una mandíbula infectada y lo que podría ser la mordedura de otro T. rex en su cola; cicatrices de batalla de una vida larga", comenta el investigador de la Universidad de Alberta. "Creo que siempre habrá grandes descubrimientos por hacer, pero ahora mismo este Tyrannosaurus particular es el depredador terrestre más grande conocido por la ciencia", concluye. El esqueleto de Scotty será exhibido en mayo de 2019 en el Museo Royal Saskatchewan.
NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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martes, 4 de septiembre de 2018

DINOSAURIOS : FÓSILES .- CANADÁ .- NATIONAL GEOGRAPHIC .- Un dinosaurio convertido en piedra

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos ilustra con un extenso reportaje sobre el descubrimiento en Alberta, Canadá de un nodosáurido, que vivió hace 110 millones de años, en un perfecto estado de conservación, muy infrecuente que es como sacarse el premio mayor de la lotería.
National Geographic .- dice : "Una tarde del mes de marzo de 2011 un operador de maquinaria pesada llamado Shawn Funk estaba excavando en la roca sin imaginar que pronto le saldría al paso un dragón. Aquel lunes día 21 había comenzado como otro cualquiera en la mina Millennium, una enorme explotación a cielo abierto situada a 27 kilómetros al norte de Fort McMurray, en la provincia canadiense de Alberta, y gestionada por la petrolera Suncor. Hora tras hora, la gigantesca excavadora avanzaba hacia los estratos de arenas bituminosas, restos metamorfoseados de plantas marinas y otros seres que vivieron y murieron hace más de 110 millones de años...."
National Geogaphic.- agrega : "A primera vista, los bloques grises reensamblados parecen la escultura de un dinosaurio de unos tres metros de largo, con el cuello y el dorso cubiertos por una coraza ósea, y círculos grises en torno a cada una de las escamas. El cuello se curva con delicadeza hacia la izquierda, como si quisiera alcanzar una planta apetitosa. Pero no es una escultura, sino un dinosaurio de verdad, petrificado desde el hocico hasta las caderas..."
National Geographic .- añade : "El extraordinario fósil pertenece a una especie y un género nuevos de nodosáurido, un tipo de anquilosaurio menos famoso que sus primos de la familia de los anquilosáuridos. A diferencia de estos últimos, los nodosáuridos no tenían una maza en el extremo de la cola, aunque también poseían una coraza espinosa para disuadir a los depredadores.

Cuando deambulaba por el mundo, hace entre 110 y 112 millones de años, casi a mediados del Cretácico, este coloso de 5,50 metros de longitud y 1,3 toneladas de peso era el rinoceronte de su tiempo, un herbívoro habitualmente solitario. Pero si algún animal se cruzaba en su camino –quizás el temible Acrocanthosaurus–, tenía la solución: dos espinas de 50 centímetros que le surgían de los omóplatos, como si fuesen un par de cuernos de toro mal colocados...."

https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-ng/grandes-reportajes/dinosaurio-convertido-piedra_11600
https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/actualidad/increible-conservacion-dinosaurio-acorazado-hace-112-millones-anos_11512/10
El sorprendente grado de fosilización de este dinosaurio es tan infrecuente como ganar el premio gordo de la lotería
 
Un descubrimiento extraordinario
Hace unos 110 millones de años, este herbívoro acorazado deambulaba pesadamente por lo que hoy es el oeste de Canadá cuando una riada lo arrastró al mar. Al quedar enterrado en el lecho marino, todos los detalles de su coraza se preservaron en perfecto estado. El cráneo aún conserva las placas, semejantes a tejas, y una pátina gris de piel fosilizada.
Foto: Robert Clark

Un trabajo minucioso
Mark Mitchell, técnico del Museo Real Tyrrell, extrae poco a poco el pie del nodosáurido, con su escamosa almohadilla plantar, de la roca donde está encajado.
Foto: Robert Clark

El mejor fósil de nodosáurido hallado hasta la fecha
En vida, este nodosáurido alcanzaba 5,50 metros de longitud y un peso de alrededor de 1,3 toneladas. Los investigadores creen que este impresionante herbívoro se fosilizó entero, pero cuando fue hallado en 2011 solo se pudo recuperar la mitad delantera, desde el hocico hasta las caderas. El espécimen es el mejor fósil de nodosáurido hallado hasta ahora.
Foto: Robert Clark

Mortaja natural
Tras mantenerse una o dos semanas a flote, el hinchado cuerpo estalló y se hundió en el lecho marino patas arriba, levantando una nube de fango que lo envolvió y se convirtió en su mortaja. Una grieta en esa 'coraza' recorre parte del omóplato derecho del animal.
Foto: Robert Clark

Interior del hueso
Un corte fortuito en una espina del nodosáurido permite ver el interior del hueso. La punta de las espinas estaban cubiertas por una capa de queratina, el mismo material presente en las uñas de los seres humanos.
Foto: Robert Clark
 
¿La última comida?
Una acumulación de masas semejantes a guijarros, cuya localización sugiere que podrían ser restos de su última comida.
Foto: Robert Clark
 
Coraza bien conservada 
Las características placas de los dinosaurios acorazados se dispersaban normalmente en las primeras fases de la descomposición, pero no fue el caso de este nodosáurido. El increíble estado de conservación de esta coraza –reproducida aquí casi a tamaño natural– permitirá a los científicos entender mejor el aspecto de los nodosáuridos y cómo se movían.
Foto: Robert Clark

Museo Royal Tyrrell
El Museo Royal Tyrrell está situado en Drumheller, en la provincia canadiense de Alberta.
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada


 

Sepultado en sedimentos marinos
El espécimen permaneció más de 110 millones de años sepultado en sedimentos marinos, lo que le confirió un perfecto estado de conservación.
Ilustración: Davide Bonadonna. Fuentes: Caleb Marshall Brown and Donald Henderson, Royal Tyrell Museum of Palaeontology; Jakob Vinther; C. R. Scotese, Paleomap Project
Michael Greshko
2 de septiembre de 2018

Un dinosaurio convertido en piedra
Una tarde del mes de marzo de 2011 un operador de maquinaria pesada llamado Shawn Funk estaba excavando en la roca sin imaginar que pronto le saldría al paso un dragón. Aquel lunes día 21 había comenzado como otro cualquiera en la mina Millennium, una enorme explotación a cielo abierto situada a 27 kilómetros al norte de Fort McMurray, en la provincia canadiense de Alberta, y gestionada por la petrolera Suncor. Hora tras hora, la gigantesca excavadora avanzaba hacia los estratos de arenas bituminosas, restos metamorfoseados de plantas marinas y otros seres que vivieron y murieron hace más de 110 millones de años.

Eran los únicos indicios de vida prehistórica que Funk veía con regularidad. En 12 años de trabajo, había encontrado vestigios de madera fosilizada y algún que otro tronco petrificado, pero nunca los restos de un animal, y menos aún de un dinosaurio. Pero hacia la una y media, la pala de la excavadora topó con algo mucho más duro que la roca adyacente. Unos trozos de piedra de un color diferente se desprendieron de la pared de la mina y cayeron rodando al banco inferior. A los pocos minutos, Funk y su capataz, Mike Gratton, se estaban preguntando qué serían aquellas rocas de color castaño claro. ¿Madera fosilizada? ¿Unas costillas? Entonces dieron la vuelta a una de las piedras y descubrieron un insólito dibujo: unos discos marrones dispuestos en hileras, cada uno de ellos rodeado de piedra de color gris oscuro.

«Inmediatamente Mike dijo: “Esto tiene que verlo alguien” –declaró Funk en una entrevista de 2011–. Nunca habíamos visto nada parecido». Casi seis años después, estoy de visita en el laboratorio de preparación de fósiles del Museo Real Tyrrell, en los ventosos terrenos acarcavados de Alberta. La cavernosa nave vibra con el zumbido del sistema de ventilación y el ruido que hacen los técnicos al separar el hueso de la roca. Pero lo que más me llama la atención es una masa pétrea de 1.100 kilos que veo en un rincón.



A primera vista, los bloques grises reensamblados parecen la escultura de un dinosaurio de unos tres metros de largo, con el cuello y el dorso cubiertos por una coraza ósea, y círculos grises en torno a cada una de las escamas. El cuello se curva con delicadeza hacia la izquierda, como si quisiera alcanzar una planta apetitosa. Pero no es una escultura, sino un dinosaurio de verdad, petrificado desde el hocico hasta las caderas.

Cuanto más lo miro, más me maravilla. Las abultadas placas que cubren el cráneo del animal aún conservan restos fosilizados de piel. El pie anterior derecho yace a un costado, con los cinco de­dos vueltos hacia arriba. Puedo contar las escamas de la planta. Caleb Brown, investigador posdoctoral del museo, sonríe ante mi asombro. «No solo tenemos un esqueleto –me dice–. Tenemos un dinosaurio tal como debió de ser cuando vivía».

Según los paleontólogos, el sorprendente grado de fosilización de este dinosaurio –debido a un rápido enterramiento en el lecho marino– es tan infrecuente como ganar el premio gordo de la lotería.

El sorprendente grado de fosilización de este dinosaurio –debido a un rápido enterramiento en el lecho marino– es tan infrecuente como ganar el premio gordo de la lotería
Por lo general únicamente se conservan los huesos y los dientes, y solo en raras ocasiones se mi­neralizan los tejidos blandos antes de pudrirse. Tampoco hay ninguna garantía de que un fósil conserve la forma que tenía en vida. Por ejemplo, los dinosaurios emplumados hallados en China están aplastados, y los hadrosaurios «momificados» de América del Norte parecen resecos y marchitos.

El paleobiólogo Jakob Vinther, un experto en coloración animal de la Universidad de Bristol, en Gran Bretaña, ha estudiado algunos de los mejores fósiles del mundo en busca de indicios de melanina. Pero después de cuatro días trabajando con este fósil, incluso él estaba asombrado. El dinosaurio está tan bien conservado que «es como si hubiera estado caminando por aquí hace un par de semanas», según sus propias palabras.



El extraordinario fósil pertenece a una especie y un género nuevos de nodosáurido, un tipo de anquilosaurio menos famoso que sus primos de la familia de los anquilosáuridos. A diferencia de estos últimos, los nodosáuridos no tenían una maza en el extremo de la cola, aunque también poseían una coraza espinosa para disuadir a los depredadores.

Cuando deambulaba por el mundo, hace entre 110 y 112 millones de años, casi a mediados del Cretácico, este coloso de 5,50 metros de longitud y 1,3 toneladas de peso era el rinoceronte de su tiempo, un herbívoro habitualmente solitario. Pero si algún animal se cruzaba en su camino –quizás el temible Acrocanthosaurus–, tenía la solución: dos espinas de 50 centímetros que le surgían de los omóplatos, como si fuesen un par de cuernos de toro mal colocados.

El paisaje del oeste de Canadá que conoció este dinosaurio era muy di­ferente de las gélidas llanuras barridas por el viento que visité el pasado otoño. En tiempos del nodosáurido la región se parecía más a la actual península de Florida, con un clima cálido y húmedo y bosques de coníferas y praderas de helechos. Incluso es posible que esta criatura viera el océano al levantar la vista.

A comienzos del Cretácico, el aumento del nivel del mar hizo que el océano penetrara en el continente, formando un pasillo marino que cubría gran parte de la actual provincia de Alberta. El lecho de aquel antiguo mar yace hoy sepultado bajo bosques y extensos campos de trigo.

Un desafortunado día aquel animal terrestre acabó muerto en un río, posiblemente arrollado por una inundación. El cadáver fue arrastrado por la corriente y se mantuvo a flote panza arriba a causa de los gases que producían las bacterias en su cavidad abdominal, hasta que llegó al mar, suponen los científicos.


Los vientos lo empujaron hacia el este y, tras mantenerse una o dos semanas a flote, el hinchado cuerpo estalló y se hundió en el lecho marino patas arriba, levantando una nube de fango que lo envolvió y se convirtió en su mortaja. Los minerales se infiltraron en la piel y la coraza y le envolvieron el dorso, de tal manera que el nodosáurido muerto conservó la forma que había tenido en vida, pese a las rocas que fueron apilándose sobre él a lo largo de millones de años.

Cada eslabón de aquella improbable cadena de acontecimientos fue imprescindible para la inmortalización del animal. Si hubiera flotado a la deriva cien metros más allá, se habría fosilizado fuera de los terrenos de Suncor y nunca habría salido a la luz. Pero en cambio Funk se topó con el dinosaurio más antiguo hallado en Alberta.

«Fue un descubrimiento emocionante –dice la paleontóloga especializada en dinosaurios acorazados Victoria Arbour, del Museo Real de Ontario, en Canadá–. El hallazgo es representativo de un entorno muy distinto del actual». (Arbour ha empezado a estudiar un Ankylosaurus igualmente bien conservado, hallado en Montana en 2014, que en su mayor parte está todavía encajado en un bloque de piedra de 16 toneladas).

El espécimen canadiense es indescriptible, en más de un sentido. Al cierre de esta edición, el personal del museo estaba terminando la descripción científica del animal y aún no había acordado un nombre común. Pero el fósil ya está ofreciendo nuevos conocimientos acerca de la estructura de la coraza de los nodosáuridos. La reconstrucción de esta armadura suele exigir cierto grado de especulación, ya que las placas óseas, llamadas osteodermos, se dispersan en una fase muy temprana del proceso de descomposición del cadáver.
Oviraptorosaurios gigantes: ¿cómo incubaban sus huevos sin aplastarlos?
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Fotografías



Pero en el caso de este no­dosáurido no solo se conservan los osteodermos en su posición original, sino que quedan vestigios de las escamas situadas entre ellos. Es más, muchas de esas osificaciones tienen todavía su funda de queratina, lo que permite a los paleontólogos determinar hasta qué punto este recubrimiento exageraba la forma y el tamaño de la coraza. «Para mí, este fósil es la piedra Rosetta de las corazas», comenta Donald Henderson, conservador de la sección de dinosaurios del Museo Real Tyrrell. Pero no fue fácil extraer esta piedra Rosetta de su sepulcro de roca.

Cuando la noticia del descubrimiento llegó a la dirección de Suncor, la empresa se puso rápidamente en contacto con el Museo Real Tyrrell. Henderson y Darren Tanke, uno de los técnicos más veteranos del museo, volaron en uno de los aviones de la compañía hasta Fort McMurray. Una vez allí, trabajadores de Suncor y del museo colaboraron en turnos de 12 horas, durante los cuales no dejaron de picar piedra entre humos de gasóleo y nubes de polvo.

Al final, lograron desprender un bloque de 6.800 kilos que contenía al dinosaurio y que se podía izar fuera de la mina. Pero justo cuando las cámaras estaban grabando la victoria, se produjo el desastre. Mientras los operarios levantaban el bloque, la roca se partió, fragmentando el espécimen en varios trozos. El interior parcialmente mineralizado del fósil no pudo soportar su propio peso.

Tanke pasó la noche ideando un plan para salvarlo. A la mañana siguiente, el personal de Suncor envolvió los fragmentos en escayola, mientras Tanke y Henderson buscaban algo que pudiera servir para estabilizar el fósil en el largo viaje por tierra hasta el museo. En lugar de troncos, usaron arpillera enrollada y endurecida con escayola.

«La coraza era claramente protectora, pero esos cuernos tan complejos en la parte anterior del cuerpo debieron de ser casi como un reclamo»

La solución, digna de MacGyver, funcionó. Después de recorrer 675 kilómetros, la expedición llegó al laboratorio del Museo Real Tyrrell, donde los bloques fueron confiados al pre­­pa­rador de fósiles Mark Mitchell. Su trabajo con el no­dosáurido ha sido en cierto modo el de un escultor: durante más de 7.000 horas en el transcurso de los últimos cinco años ha sacado poco a poco a la luz la piel y los huesos del fósil. El proceso es comparable a separar polvos de talco comprimidos en un bloque de hormigón. «Hay que luchar por cada milímetro», asegura Mitchell.

Ahora la lucha de Mitchell casi ha terminado, pero harán falta años o incluso décadas para comprender a fondo el fósil. El esqueleto, por ejemplo, queda oculto en su mayor parte por la piel y la coraza. En ciertos aspectos está demasiado bien conservado, porque para llegar hasta los huesos habría que destruir las capas más externas. Las tomografías computarizadas financiadas por National Geographic Society han revelado muy poco. La roca es obstinadamente opaca.

Para Vinther, los rasgos más revolucionarios del fósil de nodosáurido podrían estar en los restos microscópicos de su coloración original. Si consigue reconstruir la distribución de los pigmentos, podría contribuir a revelar la manera en que el dinosaurio se desplazaba por su entorno y utilizaba su llamativa armadura.



«La coraza era claramente protectora, pero esos cuernos tan complejos en la parte anterior del cuerpo debieron de ser casi como un reclamo», afirma. Pudieron servirle para atraer a potenciales parejas o para intimidar a sus rivales, y es posible que destacaran sobre un fondo rojizo. Los análisis químicos de la piel indican la presencia de pigmentos rojos, que contrastarían con la tonalidad decididamente clara de esas enormes espinas.

En mayo, el Museo Real Tyrrell presenta el no­dosáurido como la pieza central de una exposición de fósiles recuperados de las zonas industriales de Alberta. Ahora el público puede maravillarse ante el fósil que desde hace seis años tiene fascinados a los científicos: un embajador del pasado remoto de Canadá, hallado en un paisaje desolado por un hombre con una excavadora.
NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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miércoles, 18 de abril de 2018

DINOSAURIOS : NATIONAL GEOGRAPHIC .- La increíble conservación de un dinosaurio acorazado de hace 112 millones de años

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG.,  la Revista National Geographic, nos informa de un gran acontecimiento en el estudio de los dinosaurios, con el descubrimiento que por casualidad un trabajador de una mina en Alberta, Canadá, un fósil de un nuevo género de especie de dinosaurio acorazado que tiene una antigüedad de 112 millones de años.
El fósil se le denominó como Nodosaurio de Suncor.

http://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/actualidad/increible-conservacion-dinosaurio-acorazado-hace-112-millones-anos_11512/1
Una exposición en el Museo Real Tyrrell, en Canadá, reúne varios fósiles deslumbrantes que han sido hallados en la provincia de Alberta durante obras de construcción o trabajos de minería

Nueva especie de nodosaurio
Fósil increíblemente conservado de una nueva especie de nodosaurio, que incluye la piel del animal y la armadura completa desde el hocico hasta las caderas. Tiene unos 112 millones de años de antigüedad y es el dinosaurio acorazado mejor conservado del mundo. El fósil fue descubierto en marzo de 2011 por un trabajador de la mina Suncor Millenium, en Alberta, en Canadá. 
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada
 
Nuevo género y especie de pantodonto
Nuevo género y especie de pantodonto, un herbívoro que vivió hace 60 millones de años. El fósil fue hallado en 2001 durante la construcción de una carretera al este de Red Deer, una ciudad de Alberta, en Canadá. 
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada

Huellas de terópodos
Huellas de tres terópodos de tamaño pequeño o medio, descubiertas en la mina de carbón Grande Cache, en Edmonton, en la provincia canadiense de Alberta. En la muestra se exhibe un molde, ya que fue imposible retirar la pieza original. 
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada
 
Fósil de plesiosaurio
Fósil de Nichollssaura borealis, un reptil marino carnívoro que vivió hace 112 millones de años. Fue descubierto en 1994 cerca de Fort McMurray, en la provincia canadiense de Alberta, y se trata de uno de los fósiles de plesiosaurio más antiguos y completos que se han encontrado en Norteamérica. 
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada

Peces fosilizados
Bloque de piedra con cinco peces fosilizados de 62 millones de años de antigüedad. Un tipo de pez podría corresponder a un nuevo género, mientras que otro posiblemente sea una nueva especie del género Joffrichthys. Los fósiles fueron descubiertos en la zona de Evanston, en Calgary, en la provincia canadiense de Alberta. 
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada

Gema rara y valiosa
Una ammolita, una gema orgánica rara y valiosa, que está formada por las conchas fosilizadas de los amonites, unos moluscos extintos. 
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada

Fósil de reptil marino
Fósil de Mosasaurus missouriensis, un gran reptil marino que vivió hace 75 millones de años. El fósil fue hallado en la mina Korite Ammolite. 
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada

Conchas de amonites
Exposición de conchas fosilizadas de amonites.
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada

Cráneo de nodosaurio
Cráneo de nodosaurio que se exhibe en la muestra.
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada

Museo Royal Tyrrell
El Museo Royal Tyrrell está situado en Drumheller, en la provincia canadiense de Alberta.
Foto: Courtesy of the Royal Tyrrell Museum, Drumheller, Canada
Alec Forssmann
16 de mayo de 2017
 
La increíble conservación de un dinosaurio acorazado de hace 112 millones de años
Asombrosos fósiles de dinosaurio acorazado con la cola en forma de garrote
Más información

Asombrosos fósiles de una nueva especie de dinosaurio

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Fotografías
Una nueva exposición (Grounds for Discovery) en el Museo Real Tyrrell, en la provincia de Alberta, en Canadá, presenta un increíble fósil de un nuevo género y especie de dinosaurio acorazado, el nodosaurio de Suncor, bautizado así porque fue descubierto en marzo de 2011 por un trabajador de la mina Suncor Millenium, en Alberta. El fósil, de unos 112 millones de años de antigüedad, incluye la piel del animal y la armadura completa desde el hocico hasta las caderas. Su estado de conservación es tan bueno que la mayor parte del esqueleto no se puede ver debido a la cantidad de piel fosilizada que lo cubre. Se necesitaron más de 7.000 horas para preparar el espécimen y dejarlo listo para su investigación y exhibición. Se trata del dinosaurio acorazado mejor conservado que se ha descubierto.
La exposición reúne otros fósiles deslumbrantes que han sido hallados en la provincia de Alberta como consecuencia del desarrollo urbanístico, durante la construcción de carreteras, en la minería o en otras actividades industriales. Durante la construcción de una carretera cerca de Red Deer, por ejemplo, se descubrió un fósil de un nuevo género y especie de pantodonto, un mamífero que vivió hace 60 millones de años y que, a pesar de su tremenda dentadura, era herbívoro. También se podría destacar un fósil de Mosasaurus missouriensis, un gran reptil marino que vivió hace 75 millones de años. Bajo uno de los ojos tiene un diente incrustado que, según una investigación preliminar, procedería del ataque de otro mosasaurio. Desde que fue inaugurado en 1985, el Museo Real Tyrrell ha recopilado algunos de los mejores fósiles del mundo que permiten comprender mejor cómo era la vida en el territorio que hoy ocupa Alberta. a vuelo
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sábado, 4 de febrero de 2017

MEDIO AMBIENTE: BBC Mundo Noticias .- Estados Unidos: por qué son tan polémicos los oleoductos Keystone XL y Dakota Access, vetados durante el gobierno de Barack Obama y que Donald Trump acaba de autorizar

http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38737994

Donald Trump.
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                                    Trump aseguró que la ejecución de los proyectos estará sujeta a la negociación de nuevas condiciones. a vuelo 
Barack Obama lo vetó en 2015, pero ahora se hará realidad por decisión de Donald Trump.
En su segundo día de trabajo en la Casa Blanca, el nuevo mandatario estadounidense firmó una orden ejecutiva para autorizar la construcción del oleoducto Keystone XL, cuyo objetivo es transportar petróleo desde la región canadiense de Alberta hasta el territorio estadounidense de Nebraska.
Trump también aprobó la construcción del controvertido oleoducto Dakota, que en 2016 fue causa de enormes protestas por parte de comunidades indígenas que llevaron al Ejército a explorar rutas alternativas para este proyecto.
En ambos casos, el nuevo presidente puso como condición que los proyectos se ejecuten utilizando acero estadounidense.
"A partir de ahora vamos a comenzar a hacer oleoductos en Estados Unidos", dijo Trump, quien firmó un documento que exige que los materiales que se utilicen en la construcción de ambos proyectos sean procedentes de su país.
"Vamos a renegociar algunos de los términos (del acuerdo). Y si les gustan, veremos si podemos conseguir que se construya ese oleoducto. (Crearán) muchos empleos, 28.000 puestos de trabajo, grandes empleos en la construcción", dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca a propósito del proyecto Keystone XL.
Grupos ambientalistas manifiestan frente a la Casa Blanca.
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                                    Miembros de grupos ambientalistas festejaron frente a la Casa Blanca cuando Obama rechazó el proyecto Keystone XL.
En el caso del Dakota Access, también señaló: "Estará sometido a términos y condiciones negociadas por nosotros".
El mandatario añadió que estas decisiones "pondrán a trabajar de nuevo a muchos trabajadores del sector metalúrgico".

¿Por qué se los detuvo?

El oleoducto Keystone XL fue rechazado el noviembre de 2015 por el presidente Obama, quien dijo que el proyecto no favorecía los intereses nacionales de Estados Unidos.
El ahora exmandatario basó su argumentación en que esta obra no ayudaría a reducir los precios de la gasolina ni crearía empleos estables, pero sí podría dañar el liderazgo del país en materia ambiental en un momento en que que consideraba necesario adoptar medidas para combatir el cambio climático.
El Keystone XL está diseñado con una extensión de 1.900 kilómetros y una capacidad para transportar unos 830.000 barriles diarios de petróleo crudo sintético y bituminoso diluido.
En el caso del proyecto Dakota Access, su construcción fue detenida en diciembre pasado luego de meses de protestas realizadas durante meses por miembros de tribus indígenas estadounidenses y de grupos defensores del medio ambiente.
La construcción del Dakota Access fue detenida debido a las protestas de los grupos indígenas.
Derechos de autor de la imagen Reuters
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                                    La construcción del Dakota Access fue detenida debido a las protestas de los grupos indígenas.
Los manifestantes aseguraban que la obra contaminaría las fuentes de agua potable y dañaría lugares sagrados para los indígenas en los que están enterrados sus antepasados.
Con un costo estimado en US$3.700 millones, este oleoducto permitiría transportar unos 470.000 barriles de petróleo al día a lo largo de un recorrido de unos 1.900 kilómetros a través de cuatro estados: desde Dakota del Norte hasta Illinois, donde el crudo podría ser enviado por barcos hacia las refinerías.
El oleoducto proveería así de un método más económico de transportar el petróleo, que en la actualidad es enviado por tren.
Críticas y nuevas protestas
Voceros de organizaciones ambientalistas han dicho que, cuando se haya terminado su construcción, estos oleoductos sólo dejarán un puñado de puestos de trabajo en el largo plazo.
"En lugar de dar impulso a afirmaciones falsas sobre el potencial de los oleoductos para crear puestos de trabajo, Trump debería enfocar sus esfuerzos en el sector de la energía limpia, donde reside el futuro de Estados Unidos", dijo la directora del grupo ambientalista Greenpeace, Annie Leonard.
Protesta en contra de la construcción del oleoducto Dakota Access.
Derechos de autor de la imagen AP
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                                    Protesta en contra de la construcción del oleoducto Dakota Access.
"Donald Trump lleva apenas cuatro días en el cargo y ya ha demostrado ser una peligrosa amenaza para nuestro clima, tal como temíamos que sería", señaló Michael Brune, director del Sierra Club, una de las organizaciones de defensa del medio ambiente más antigua de Estados Unidos.
Los grupos ambientalistas anunciaron su intención de mantener su oposición en contra de la ejecución de estos proyectos, mientras los representantes de las tribus indígenas afectadas por el trazado del oleoducto Dakota Access dijeron que podrían impugnar este proyecto ante la justicia.
"Los estadounidenses saben que ese oleoducto fue redirigido de forma injusta hacia nuestra nación y sin nuestro consentimiento", dijo en una declaración el jefe de la tribu Sioux de la localidad de Standing Rock.
Aún no está claro que las órdenes ejecutivas firmadas este martes por Trump concluirán en la construcción de los dos polémicos oleoductos, lo que sí es seguro es que han servido para reactivar la polémica que rodea ambos proyectos.

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Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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