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sábado, 11 de mayo de 2019

MONUMENTOS : ARQUITECTURA .- NATIONAL GEOGRAPHIC .- La torre Eiffel: la construcción de un coloso

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos envía un amplio reportaje de como se construyó la Torre de Eiffel en París, a cargo del Ing° Gustave Eiffel, fue una larga carrera en que la naciente industrialización de los países más avanzados, los obligaban a exponer mediante exposiciones universales los más grandes  adelantos industriales de sus países, y justamente París, después de varias exposiciones anteriores, quiso marcar época y ser diferente,  era una carrera por llegar a los 300 metros de altura, algo nunca logrado antes;  para la Exposición Universal de París, programada para el 06 de mayo al 31 de octubre de 1889.
National Geographic.- narra : "El primer proyecto de la torre de 300 metros no fue de Eiffel, sino de dos ingenieros de su despacho, Émile Nouguier y Maurice Koechlin. En 1884, éstos imaginaron un gran pilono metálico formado por cuatro pilares que se curvaban en la base y se unían en la cúspide. Eiffel no mostró inicialmente gran interés, quizá por el escaso atractivo visual de ese primer esbozo. En cambio, cuando el arquitecto Sauvestre le añadió una profusa ornamentación, Eiffel comprendió el atractivo del proyecto y el 18 de septiembre firmó junto con Koechlin y Nouguier una patente denominada Nueva disposición que permite construir pilares y postes metálicos de una altura que pueda superar los trescientos metros.
Posteriormente, Eiffel compraría a sus ingenieros el derecho de patente a cambio de un porcentaje de los ingresos que produciría la obra. El diseño final redujo la decoración de Sauvestre, de modo que la estructura se convirtió en el elemento preponderante de la torre. Fue este proyecto el que ganó el concurso de 1886....."
National Geographic.- agrega : "La torre se construyó en un tiempo récord: las obras empezaron el 26 de enero de 1887 y terminaron el 31 de marzo de 1889, a tiempo para la inauguración de la Exposición Universal dos meses más tarde. No sólo sorprende la rapidez de ejecución, sino que en todo el proceso no se emplearan en la obra más de doscientos trabajadores a la vez, gracias al sistema de prefabricación de componentes que se ensamblaban progresivamente. La construcción de los cimientos fue la fase más ardua, sobre todo en los dos pilares más próximos al Sena, pues hubo que excavar por debajo del cauce del río utilizando un complejo sistema de cajones neumáticos. El levantamiento de los pilares y su conexión mediante cuatro grandes vigas se logró por medio de una serie de andamios de madera y grandes torres de carga. Las secciones posteriores de la torre fueron construyéndose utilizando un sistema de grúas impulsadas por vapor hasta llegar a la cúspide." 

National Geographic.- finaliza :  "La inauguración oficial de la torre Eiffel se hizo el 15 de mayo de 1889. Mientras que Gustave Eiffel y un grupo de personalidades izaban una bandera de Francia en lo más alto de la torre, ésta se iluminó con bengalas y se dispararon veintiún cañonazos desde el primer piso. En un disculpable alarde de chovinismo, Eiffel diría: «La bandera francesa es la única que posee un mástil de 300 metros».  ..."

https://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/torre-eiffel-construccion-coloso_11345

Gracias a su experiencia en el diseño de grandes obras de hierro, en 1889 Gustave Eiffel logró erigir una torre de más de 300 metros de altura para la Exposición Universal de París

Emblema de París
La Torre Eiffel se alza en mitad del Campo de Marte, donde en 1889 fue erigida para Para la Exposición Universal de Paris.
El director de obras públicas de la capital de Francia afirmaba al principio de los trabajos de la torre: "esta obra hará resonar París hasta en Oriente [...] en mundo entero contendrá su aliente al descubrir esta torre gigantesca"

Gustave Eiffel, empresario genial
Pese a que era un excelente ingeniero, el éxito de Gustave Eiffel residió aún más en sus dotes de empresario. En 1887 firmó un contrato por el que el Estado francés y la ciudad de París aportarían una subvención de 1,5 millones de francos; un 25 por ciento del coste total de construcción. Para obtener los fondos restantes, Eiffel creó una sociedad anónima con un capital de cinco millones de francos, la mitad del cual fue aportado por tres bancos y la otra por el propio Eiffel. Pese a que los gastos se elevaron 2,5 millones más, Eiffel logró recuperar toda la inversión en pocos meses gracias a los ingresos de la venta de entradas, que recibía en virtud de una licencia de explotación de 20 años de duración.
Foto: Bridgeman / ACI

El arquitecto
Vista de la torre con el retrato de Gustave Eiffel.
Foto: Kevin Clogtoun / Getty

Luces en la noche
La torre Eiffel luce con el sistema de iluminación nocturna que se introdujo en la década de 1980.
Foto: Bruce Bi / Age Fotostock

Cambios de última hora
Gustave Eiffel -abajo- en la escalera helicoidal que en un principio unía la segunda planta con la cima de la torre.
Foto: Bnf / RMN - Grand Palais

Los planos de la torre
El arco situado bajo la primera planta tiene una función meramente decorativa y no figuraba en el primer proyecto de los ingenieros Koechlin y Nouguier.
Foto: taschen.com

Sobre el papel
Cuadrilátero: la rigidez de esta estructura reside en la dificultad de que los montantes y las vigas se acorten o alarguen por efecto de la acción lateral del viento.

En relieve: Esta axonometría muestra el arranque de uno de los pilares de la torre, formado por cuatro montantes tubulares huecos y vigas tubulares de celosía en cruz y zigzag.

La cúspide: la tercera planta está a 276 m de altura. Encima se sitúa un «campanile» provisto de un faro y coronado por una bandera que ondeaba exactamente a 312,27 metros.
Foto: taschen.com

Obras de cimentación
Este grabado muestra el corte de uno de los pozos excavados para construir los cimientos de la torre Eiffel.
Foto: Patrice Schmidt / Rmn- Grand Palais (Musée d´Orsay)

Bajo el nivel freático
Pueden observarse varios de los cajones metálicos utilizados para excavar bajo el nivel freático.
Foto: Patrice Schmidt / Rmn- Grand Palais (Musée d´Orsay) 

Febrero de 1888
El momento más delicado del proceso de construcción fue la unión de los cuatro pilares para formar la primera planta de la torre, puesto que las estructuras debían encajar con una precisión milimétrica. Eiffel sabía que inevitablemente habría algún desajuste, por lo que se creó en cada uno de los pilares una cavidad a modo de pistón en la que se inyectó agua a presión hasta conseguir la nivelación deseada. Superado este estadio, el proceso de construcción fue más sencillo.
Foto: René Gabriel Ojéda / Rmn - Grand Palais de (Musée d´Orsay)

Trabajos de altura
Los obreros que trabajaron en la construcción de la torre Eiffel demostraron ser inmunes al vértigo. De hecho durante las obras tan solo se produjo un accidente mortal que ocurrió además fuera del horario de trabajo.
Foto: Bnf / Rmn - Grand Palais

Tomando forma
Varios obreros trabajan en la construcción de la torre situado sobre las vigas metálicas que componen el edificio.
Foto: Louis-Emile Durandelle / Museo de Orsay , París

 Pieza a pieza
Grabado de 1889. Colocación de un roblón en la torre Eiffel.
Foto: Tallandier / Bridgeman / ACI 

Perspectiva desde abajo
Esta fotografía anónima fue tomada desde el suelo, poco después de la construcción de la torre.
Foto: A. Brandt / Rmn - Grand Palais 
El gran reclamo de la Exposición
Un cartel anuncia las tarifas de tren reducidas que propone la compañía ferroviaria Chemins de Fer París-Lyon-Mediterranée para viajar a la Exposición Universal de París, en 1889.
Foto: Bridgeman / Aci

París a vista de pájaro
Un grupo de visitantes, armados con catalejos y prismáticos, observa París desde la plataforma de la segunda planta de la torre Eiffel, a 115 metros de altura.
Foto: Patrice Schmidt / Rmn - Grand Palais



Los colores de la torre
Para su inauguración en 1889, la torre Eiffel fue pintada de rojo oscuro, como muestra esta fotografía de ese año coloreada a mano, que permite ver el palacio del Trocadero al fondo. Desde 1968 está pintada de color de bronce.
Foto: Culver Pictures / Aurimages

Ascensores
A causa de la curvatura de la torre se crearon tres sistemas de ascensores, uno para cada nivel. En la imagen, visitantes de la torre en la cabina del tercer ascensor, que asciende en vertical hasta la cúspide.
Foto: Patrice Schmidt / Rmn - Grand Palais 

El teatro
Para atraer al público, en la primera planta de la torre Eiffel se instalaron tiendas de regalos, restaurantes e incluso un teatro. Gran parte de estas estructuras se eliminaron unas décadas más tarde.
Foto: Patrice Schmidt / Rmn - Grand Palais

Edison
De visita en París, el célebre inventor subió varias veces a la torre en 1889. Aquí aparece junto a Adolphe Salles, yerno de Eiffel.
Foto: Patrice Schmidt / Rmn - Grand Palais

El faro
Eiffel colocó en la cúspide una serie de faros que iluminaban los monumentos de la ciudad.
Foto: René Gabriel Ojéda / Rmn - Grand Palais

1940
En el inicio de la ocupación alemana de Francia, Hitler visitó París y quiso subir a la torre Eiffel, pero los trabajadores sabotearon los ascensores y sólo pudo fotografiarse en la explanada del Campo de Marte.
Foto: Bpk / Scala / Firenze
Isaac López César.
Doctor Arquitecto. Universidad de La Coruña

La torre Eiffel: la construcción de un coloso

La segunda mitad del siglo XIX fue la gran época de las exposiciones universales. Eran los años de máximo desarrollo de la moderna civilización industrial, y los países más avanzados sentían la necesidad de exponer sus últimos logros tecnológicos y científicos a través de reuniones que atraían a miles de visitantes. Para los países organizadores, las exposiciones eran también una oportunidad de demostrar su poder económico y político, y nada conseguía mejor ese efecto que un nuevo gran edificio construido con las técnicas más modernas, como el palacio de Cristal de la Exposición Universal de Londres en 1851.
Por ello, en 1886, cuando las autoridades francesas, para conmemorar el primer centenario de la Revolución Francesa de 1789, decidieron organizar una nueva exposición universal en París –la cuarta tras las de 1855, 1867 y 1878–, convocaron un concurso para que arquitectos e ingenieros presentaran proyectos de todo tipo destinados a la Exposición. Pero sería un punto del concurso el que atraería la máxima atención, aquel que ofrecía «estudiar la posibilidad de erigir en el Campo de Marte una torre de base cuadrada con 125 metros de lado en la base y 300 metros de altura». El objetivo era erigir el edificio más alto de la historia. Justo el proyecto que acababa de elaborar el ingeniero y empresario Gustave Eiffel.
El ansia del hombre por construir un edificio que supere en altura a cualquier otro ha sido recurrente a lo largo de la historia, desde el mito bíblico de la torre de Babel hasta las pirámides, obeliscos, columnas o basílicas que han jalonado la historia de las grandes civilizaciones. Sin embargo, la Revolución Industrial de los siglos XVIII y XIX abriría posibilidades de construcción en altura que resultaban inimaginables en períodos anteriores, y ello gracias a la difusión del hierro como nuevo material estructural.
El objetivo era erigir el edificio más alto de la historia
Aunque en el pasado el hierro ya se utilizaba en funciones secundarias, como la conexión entre sillares de piedra, en el siglo XIX se convirtió en el armazón visible de los nuevos edificios típicos de la modernidad: estaciones ferroviarias, fábricas, mercados, calles cubiertas o galerías, jardines de invierno... Gracias a su ligereza y su resistencia, el hierro permitía construir, en mucho menos tiempo que anteriormente, edificios más amplios sin el sistema de muros, pilastras y columnas que requerían los edificios en piedra, y también más elevados. Fue esta última posibilidad la que alimentó la fantasía de crear el edificio más alto del mundo, más que los 146 metros de la Gran Pirámide de Keops o los 136 de la cúpula de la basílica de San Pedro en Roma. Un edificio, para dar una cifra redonda, de 300 metros de altura.

La carrera de los 300 metros

Desde la década de 1830, hubo varios proyectos para construir una torre de 300 metros o, según la medida usual en los países anglosajones, de mil pies (304,8 metros). El primero fue el de un ingeniero inglés, Richard Trevithick, el constructor de la primera locomotora, que en 1832 proyectó la Columna de la Reforma, una torre de fundición de mil pies de altura con un diámetro de treinta metros en su base y formada por mil quinientas planchas caladas de fundición.
Trevithick imaginó incluso un ascensor impulsado por un sistema de aire comprimido a través de un tubo interior, pero murió sin que nada de esto se llevara a la práctica. En 1852, Charles Burton propuso una torre de hierro con la que pretendía reciclar los elementos estructurales del palacio de Cristal de la Exposición de Londres de 1851, pero dado que empleaba los mismos componentes y criterios que esta última construcción es de suponer que hubiera sido igual de inestable frente al viento. Otro proyecto frustrado de torre metálica de mil pies de altura fue el propuesto por la empresa estadounidense Clarke Reeves & Company para la Exposición Universal de Filadelfia en 1876, rechazado debido a cuestiones económicas y lo incierto de sus resultados.
En los años siguientes, paralelamente a Eiffel, los ingenieros franceses Sébillot y Bourdais propusieron una torre de granito de mil pies de altura para la exposición parisina de 1889, que hubiera resultado totalmente inviable debido a la escasa capacidad de la sillería para resistir las flexiones provocadas por el viento.
Junto a estos proyectos que nunca se llevaron a cabo, cabe recordar otras construcciones que, al margen de la carrera por los 300 metros, fueron alcanzando cotas cada vez más elevadas. Un primer ensayo, todavía precario tecnológicamente, fueron las torres de fundición del americano James Bogardus, como la torre para alarma de incendio en la calle 33 de Nueva York (1851). Pero el antecedente más significativo de la Torre Eiffel fue, sin duda, el Monumento a Washington, diseñado por el arquitecto norteamericano Robert Mills. Compuesto por varias hojas exteriores de piedra y un núcleo central de escaleras de hierro conectado a la piedra, este obelisco debía alcanzar los 183 metros, pero desde el inicio de la construcción en 1848 sufrió numerosas dificultades, incluido un importante desplome al llegar a los 46 metros, que obligó a reforzar las cimentaciones. Finalmente se detuvo en 1884, al alcanzar los 169 metros.

Puentes y viaductos

El desafío de levantar una torre de 300 metros de altura sólo estaba al alcance de un ingeniero con una sólida experiencia previa en la construcción de obras metálicas de gran complejidad técnica. En la década de 1880, nadie poseía más experiencia de este tipo que Gustave Eiffel y sus colaboradores. En los pasados treinta años, Eiffel había realizado una serie de grandes puentes espectaculares –160 y 166 metros de luz respectivamente–, fueron montados en voladizos sucesivos, lo que exigía una enorme precisión para conseguir que los agujeros de las dos mitades del arco coincidieran y así poder unirlas, como se haría también en la torre de 1889. Para unir todos los componentes del viaducto de Garabit se utilizaron 500.000 roblones, una especie de remaches que los operarios debían introducir al rojo vivo. Por otra parte, Eiffel contaba desde 1865 con una factoría propia, los talleres de Levallois-Perret, donde diseñaba y fabricaba sus estructuras de hierro, lo que le daba total autonomía y control sobre el proceso de prefabricación.

Historia de un proyecto

El primer proyecto de la torre de 300 metros no fue de Eiffel, sino de dos ingenieros de su despacho, Émile Nouguier y Maurice Koechlin. En 1884, éstos imaginaron un gran pilono metálico formado por cuatro pilares que se curvaban en la base y se unían en la cúspide. Eiffel no mostró inicialmente gran interés, quizá por el escaso atractivo visual de ese primer esbozo. En cambio, cuando el arquitecto Sauvestre le añadió una profusa ornamentación, Eiffel comprendió el atractivo del proyecto y el 18 de septiembre firmó junto con Koechlin y Nouguier una patente denominada Nueva disposición que permite construir pilares y postes metálicos de una altura que pueda superar los trescientos metros.
Posteriormente, Eiffel compraría a sus ingenieros el derecho de patente a cambio de un porcentaje de los ingresos que produciría la obra. El diseño final redujo la decoración de Sauvestre, de modo que la estructura se convirtió en el elemento preponderante de la torre. Fue este proyecto el que ganó el concurso de 1886.
La torre se construyó en un tiempo récord
La torre se construyó en un tiempo récord: las obras empezaron el 26 de enero de 1887 y terminaron el 31 de marzo de 1889, a tiempo para la inauguración de la Exposición Universal dos meses más tarde. No sólo sorprende la rapidez de ejecución, sino que en todo el proceso no se emplearan en la obra más de doscientos trabajadores a la vez, gracias al sistema de prefabricación de componentes que se ensamblaban progresivamente. La construcción de los cimientos fue la fase más ardua, sobre todo en los dos pilares más próximos al Sena, pues hubo que excavar por debajo del cauce del río utilizando un complejo sistema de cajones neumáticos. El levantamiento de los pilares y su conexión mediante cuatro grandes vigas se logró por medio de una serie de andamios de madera y grandes torres de carga. Las secciones posteriores de la torre fueron construyéndose utilizando un sistema de grúas impulsadas por vapor hasta llegar a la cúspide.

El mástil más alto del mundo

La inauguración oficial de la torre Eiffel se hizo el 15 de mayo de 1889. Mientras que Gustave Eiffel y un grupo de personalidades izaban una bandera de Francia en lo más alto de la torre, ésta se iluminó con bengalas y se dispararon veintiún cañonazos desde el primer piso. En un disculpable alarde de chovinismo, Eiffel diría: «La bandera francesa es la única que posee un mástil de 300 metros». Durante la construcción se habían alzado algunas voces, particularmente de artistas y literatos, que denunciaban las dimensiones «monstruosas» de la torre y su fealdad. El novelista Maupassant, por ejemplo, la consideraba un «esqueleto feo y gigante», y otro escritor, Huysmans, hablaba de «ese repugnante poste de rejas». Pero el avance de la obra había creado gran expectación y cuando estuvo acabada el público reaccionó de forma entusiasta. Durante la Exposición Universal hubo un auténtico aluvión de visitantes –se calcula que dos millones–, que podían subir los tres niveles de la torre mediante un moderno sistema de ascensores.
Famoso, cargado de honores oficiales y multimillonario, Gustave Eiffel murió en 1923. Pocos años después, su torre perdió la condición de edificio más alto del planeta en favor de dos rascacielos norteamericanos acabados respectivamente en 1930 y 1931: el Chrysler Building del arquitecto William van Allen, de 319 metros, y el Empire State Building, de 381 metros, diseñado por William F. Band.

Los planos originales de la torre

El diseño de la torre Eiffel fue fruto de pormenorizados análisis a cargo de unos 40 ingenieros y delineantes, quienes realizaron 700 planos de conjunto y 3.600 dibujos de taller. La primera preocupación de los ingenieros era impedir que la torre volcara, lo que se logró mediante el trazado campaniforme de sus cuatro pilares, que le proporcionan la estabilidad suficiente. Las 7.341 toneladas de peso de la torre quedaron así firmemente asentadas. La segunda preocupación era evitar que la torre se deformara (o balancera) en exceso a causa de la acción del viento, por lo que debía ser una estructura de elevada rigidez. Esto se consiguió mediante dos recursos: la conexión de los cuatro grandes pilares de la torre mediante una gran viga de celosía a la altura de la primera planta y el sistema de la triangulación.
La unidad estructural básica de la torre Eiffel es el cuadrilátero triangulado. Cada uno de los cuatro pilares de la torre está formado por 28 de estos cuadriláteros o paneles, de entre 6 y 11 metros de lado; en el tramo hasta la primera planta, a 57,63 metros de altura, se contabilizan cuatro. Gracias a este sistema se logra la casi total rigidización de la torre frente al viento. La oscilación horizontal máxima en la cúspide es de 7 centímetros, lo que supone una relación de 1/4285 respecto a la altura, muy inferior a la habitual en edificios en altura, que está generalmente por encima de 1/1000.

Los cimientos y las fases de construcción

Durante los cinco primeros meses de las obras se ejecutó la cimentación. Ésta consistía en un lecho de grava compacta a varios metros de profundidad sobre el que se dispusieron pesados bloques de hormigón. Sobre dichos bloques se construyeron grandes zapatas de piedra en las que quedaron anclados los cuatro pilares de la torre. La construcción de los cimientos de los pilares norte y oeste, los más próximos al Sena, fue especialmente compleja debido a que era una zona pantanosa e inestable, por lo que fue necesario excavar cinco metros por debajo del nivel freático hasta alcanzar terreno firme.
El avance de las obras fue regular: unos diez metros al mes
Para realizar la excavación, Eiffel empleó un sistema de cajones neumáticos que se había introducido en Inglaterra en 1830, pero que nunca se había aplicado a una obra de las dimensiones de la torre Eiffel.
Para el montaje de la primera planta se utilizaron andamios de madera de forma piramidal a fin de apuntalar los pilares. A continuación, se construyeron cuatro grandes torres de carga sobre las que se montaron las cuatro grandes vigas de la primera planta. Al conectar estas cuatro vigas a los pilares inclinados, éstos quedaron estabilizados. A partir de la primera planta se montaron sobre cada uno de los cuatro pilares grúas trepantes impulsadas por vapor que iban deslizándose por los pilares e izando las secciones de la Torre.
El avance de las obras fue regular: unos diez metros al mes. En septiembre de 1888 se alcanzó la segunda planta, a 115 metros de altura. Desde aquí, la torre toma la forma de un pilono propiamente dicho y el proceso de construcción se hizo más sencillo. La última fase fue la instalación de los ascensores, otro logro técnico sin precedentes; las empresas Edoux, Otis y Combaluzier instalaron tres tipos de ascensores, superando el reto de ascender 276 metros.

Los hombres que hicieron la torre

En la torre trabajaron a la vez entre 150 y 300 obreros. Su labor consistía en ensamblar las piezas que otro centenar de trabajadores fabricaban y premontaban en los talleres de Levallois-Perret, a las afueras de París, de donde llegaban por vía férrea. Por ello, la principal tarea era la de unir las distintas piezas mediante roblones, un precedente del tornillo.
Para colocar los roblones se formaron equipos de cuatro hombres: el grumete accionaba la fragua, calentando el roblón al rojo; el sostenedor lo introducía en el orificio, que ya venía realizado del taller, y lo sujetaba por la cabeza; el remachador golpeaba el vástago para formar la cabeza opuesta, y finalmente el golpeador la remataba con una maza. En la primera fase operaban 40 equipos que colocaban unos 4.200 roblones al día. En total, la torre Eiffel tiene 2,5 millones de roblones.
En la torre trabajaron a la vez entre 150 y 300 obreros
Los obreros fueron contratados entre carpinteros de París acostumbrados a trabajar a cierta altura y que demostraron ser inmunes al vértigo. De hecho, se produjo un único accidente mortal, que ocurrió además fuera del horario de trabajo. Más que la altura, el mayor problema de los obreros fue el frío, sobre todo durante el gélido invierno de 1888-1889. La jornada de trabajo era de nueve horas que llegaban a doce en verano. Ante las exigencias de los obreros, que a finales de 1888 llegaron a declararse en huelga en dos ocasiones por considerarse insuficientemente pagados, Eiffel les ofreció primas por resultados y mejoras en sus condiciones de trabajo, como una cantina en la primera planta, donde podían calentar la comida que se traían de casa.

Entre el horror y la admiración

Mientras se estaba construyendo, la torre Eiffel suscitó algunas reacciones de rechazo, entre ellas una célebre Protesta de los artistas contra la torre del señor Eiffel en la que, en nombre del «gusto francés», se rechazaba la erección de una torre «inútil y monstruosa », de «esta odiosa columna de chapa repleta de pernos». Sin embargo, para entonces la estética de la arquitectura en hierro ya no resultaba totalmente nueva y la propia torre incorporaba elementos puramente decorativos, como los arcos en la base, que buscaban armonizarla con los gustos de la época.
Lo que realmente impresionó fue la escala del edificio, sus dimensiones colosales, y eso tanto si se lo miraba desde abajo como por las perspectivas que se obtenían desde la cúspide. En la prensa aparecieron opiniones extasiadas: «La torre Eiffel se impone a la imaginación, tiene algo de inesperado, de fantástico, que deleita nuestra pequeñez». «Sólida, enorme, monstruosa, brutal, se diría que, despreciando silbidos y aplausos, trata de buscar y desafiar al cielo».
NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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sábado, 1 de abril de 2017

FRANCIA : PARÍS .- BBC Mundo Noticias .- ¿Cómo la Torre Eiffel sobrevivió 128 años si solo fue construida para estar en pie dos décadas?

http://www.bbc.com/mundo/noticias-39447022
http://www.toureiffel.paris/es/

Torre Eiffel
Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption
                                    La Torre Eiffel cumple 128 años, pero solo estaba previsto que estuviera en pie 20.
¿Cuál es la primera imagen que viene a tu cabeza cuando piensas en París? a vuelo
Es muy probable que sea la Torre Eiffel.
Pero, ¿sabías que esta torre de 324 metros de altura hecha de hierro y que este viernes cumple 128 años en un principio fue construida para que solo estuviese en pie 20 años en la capital francesa?

Controversia

El proyecto del empresario francés Gustave Eiffel, los ingenieros Maurice Koechlin y Emile Nouguier, y el arquitecto Stephen Sauvestre para construir la torre fue elegido entre un total de 107 propuestas.
La construcción se realizó en el marco de la Exhibición Universal de 1889, al cumplirse el primer centenario de la Revolución Francesa.

La Torre Eiffel en números



  • 324 metros es su altura.
  • 10.100 toneladas es lo que pesa.
  • 20.000 son las lamparitas intermitentes que contiene.
  • 1.665 son los escalones del pilar este.
  • 103.000 kilómetros es lo que recorren los ascensores anualmente, lo que equivale a dos vueltas y media al mundo.
  • 7 millones es el número aproximado de visitantes por año.
Getty

Pero no todo fue color de rosa para el icónico monumento arquitectónico.
Desde el comienzo recibió numerosas críticas y fue objeto de varias protestas durante su construcción.
En una carta publicada en el diario francés Le Temps el 14 de febrero de 1887, artistas, arquitectos y personalidades de la época cuestionaron la obra argumentando que el gusto, el arte y la historia francesa estaban "bajo amenaza por la construcción, en el corazón de nuestra capital, de la inútil y monstruosa Torre Eiffel".
"Y durante veinte años, veremos cómo la sombra de esta odiosa columna de hierro atornillado se extiende sobre la ciudad", agregaron.
Y es que en un principio la idea era que tras 20 años, la torre fuera destruida.
Pero Gustave Eiffel tenía otros planes para su creación. Francia
Torre Eiffel y su sombra en el río Sena
Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption
                                    "Veremos cómo la sombra de esta odiosa columna de hierro atornillado se extiende sobre la ciudad", dijeron las críticas en un principio.

¿La ciencia salvó a la torre?

Desde el momento de la propuesta en 1886, Eiffel sabía que si el monumento le era útil a la ciencia, "esto la protegería de sus enemigos y extendería su vida útil", según se explica en el sitio oficial de la Torre Eiffel.
Y así fue que desde el momento de su inauguración, el 31 de marzo de 1889, la torre fue usada como un laboratorio para mediciones científicas y experimentos.
El mismo Gustave Eiffel se armó una oficina en el tercer piso para llevar adelante observaciones astronómicas y fisiológicas.
Y como prueba la historia, la torre siguió en pie pese a su fecha de vencimiento y muchos cambiaron su parecer sobre "el monstruoso" monumento.
"Por mi parte, yo creo que la Torre tendrá su propia belleza", escribió Gustave Eiffel en una carta también publicada en Le Temps.
"¿La gente piensa que porque somos ingenieros, la belleza no juega ningún papel en lo que construimos, que si buscamos lo sólido y duradero, no podemos al mismo tiempo hacer todo lo posible para lograr la elegancia?", apuntó el creador de la torre en su defensa.
¿Y tú que opinas?

Guía Interactiva Día vs Noche para la Torre Eiffel

Noche

Torre Eiffel de  noche

Día

Torre Eiffel de día

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BBC Mundo Noticias    

Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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lunes, 12 de agosto de 2013

Estados Unidos de América: Estatua de la Libertad en New York


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"La libertad iluminando el mundo» (Liberty Enlightening the World), conocida como la Estatua de la Libertad (Statue of Liberty en inglés, Statue de la Liberté en francés), es uno de los monumentos más famosos de Nueva York, de los Estados Unidos y de todo el mundo. Se encuentra en la isla de la Libertad al sur de la isla de Manhattan, junto a la desembocadura del río Hudson y cerca de la isla Ellis. La Estatua de la Libertad fue un regalo de los franceses a los estadounidenses en 1886 para conmemorar el centenario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y como un signo de amistad entre las dos naciones. Fue inaugurada el 28 de octubre de 1886 en presencia del presidente estadounidense de la época, Grover Cleveland. La estatua es obra del escultor francés Frédéric Auguste Bartholdi y la estructura interna fue diseñada por el ingeniero Gustave Eiffel.[2] El arquitecto francés Eugène Viollet-le-Duc se encargó de la elección de los cobres utilizados para la construcción de la estatua. El 15 de octubre de 1924, la estatua fue declarada como monumento nacional de los Estados Unidos y el 15 de octubre de 1965 se añadió la isla Ellis. Desde 1984 es considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.[2]
La Estatua de la Libertad, además de ser un monumento importante en la ciudad de Nueva York, se convirtió en un símbolo en Estados Unidos y representa, en un plano más general, la libertad y emancipación con respecto a la opresión. Desde su inauguración en 1886, la estatua fue la primera visión que tenían los inmigrantes europeos al llegar a Estados Unidos tras su travesía por el océano Atlántico. En términos arquitectónicos, la estatua recuerda al famoso Coloso de Rodas, una de las «siete maravillas del mundo». Fue nominada para las «nuevas maravillas del mundo», donde resultó finalista. El nombre asignado por la Unesco es «Monumento Nacional Estatua de la Libertad». Desde el 10 de junio de 1933 se encarga de su administración el Servicio de Parques Nacionales de los Estados Unidos.
Wikipedia.

Liberty_Island.jpg ‎(730 × 429 pixels, file size: 53 KB, MIME type: image/jpeg)
Vista aérea de la Estatua y de la isla de la Libertad. Wikipedia.
Estatua de Libertad cierra desde octubre 2011 y al menos un año por reformas
Mapa

Estatua de Libertad cierra desde octubre 2011 y al menos un año por reformas
Por Agencia EFE–10/08/2010
Nueva York, 10 ago (EFE).- La Estatua de la Libertad de Nueva York permanecerá cerrada a partir de octubre de 2011 para que se puedan efectuar distintas reformas que mejoren la seguridad de los visitantes del conocido monumento y que podrían alargarse al menos un año, según detallan hoy medios locales.
"El proceso para aprobar cambios en estructuras históricas como la Estatua de la Libertad lleva su tiempo. Cuando reabrimos el observatorio en 2009, éramos conscientes de que sería necesario realizar mejoras a partir del otoño de 2011", explicó en un comunicado Mindi Rambo, portavoz del Servicio Nacional de Parques.
La reformas que estudian los responsables de Lady Liberty -como se la conoce en Nueva York- costarán unos 26 millones de dólares e implicarán la construcción de dos nuevas salidas del monumento, así como un cortafuegos entre la estatua y el pedestal en el que descansa.
Además, se acometerán varias reformas en las escaleras con las que cuenta la estatua, ya que las actuales no se adecúan a los códigos de seguridad, que deben permitir que la evacuación del edificio en caso de incendio pueda llevarse a cabo en dos horas.
"Todos esos cambios, junto a otras mejoras en los planes de emergencia que rigen a la estatua permitirán que se aumente el número de visitantes que suben al observatorio y se mejore su seguridad", añadieron los responsables del monumento, uno de los puntos de visita obligada en la Gran Manzana.
Mientras duren las obras la estatua permanecerá cerrada, pero los visitantes que quieran acercarse a ella podrán seguir haciéndolo, ya que estará permitido el acceso a la isla en la que se alza.
El monumento fue desalojado el 21 de julio tras activarse por error un detector de humo en uno de sus ascensores, que hizo pensar a sus responsables que se había producido un incendio en la estructura de Lady Liberty, por lo que evacuaron a los cientos de turistas que la visitaban ese día.
El acceso a la Estatua de la Libertad se cerró después de los ataques a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, aunque en agosto del 2004 se reabrió al público la base del monumento bajo estrictos controles.
Desde el año pasado, el observatorio situado en la corona de la Estatua de la Libertad, al que se accede por una estrecha escalera en espiral de 168 peldaños, se reabrió al público y desde entonces ha recibido la visita de unas 85.000 personas.
El monumento, obra en cobre del escultor Frédéric Auguste Bartholdi, se forjó en Francia y fue transportada en barco a Nueva York, donde se instaló en 1886 como regalo del pueblo francés a Estados Unidos para conmemorar el centenario de la independencia de este país.
EFE
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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lunes, 4 de abril de 2011

MEDIO AMBIENTE: LAS TERRAZAS DE PARÍS PIERDEN SUS ESTUFAS A GAS POR MOTIVOS MEDIOAMBIENTALISTAS

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., los habitantes de París por motivos ambientalistas tendrán que renunciar a seguir usando sus estufas de gas en sus terrazas que tanto han proliferado en uso general, según las autoridades es tal el impacto ambientalista que no más calefacción a gas, pero si se seguirán usando la calefacción eléctrica. Aquí en la imagen observamos a TORRE DE EIFFEL, con una altura de 324 metros, cuya construcción se inició 28 de enero de 1887 , abierta al público 15 de mayo de 1889, fue construida por el ingeniero francés Gustave Eiffel. Fuente: Wikipedia Aquí en la imagen observamos a la Bella París, capital de Francia a orillas del Río Sena, al fondo se mira la Torre de Eiffel. Fuente: Trotamundos. Aquí en la imagen observamos a París y su bella Torre de Eiffel, cuyas terrazas de bares y restaurantes de París ya no podrán utilizar sus famosas estufas de gas, que tanto han proliferado desde que en 2008 se aprobó la ley antitabaco, pues el Ayuntamiento acaba de prohibir su uso, debido su impacto medioambiental.


Más de 8.600 establecimientos de la capital francesa deberán adaptar ahora sus terrazas, para lo que disponen de un plazo de dos años, según explicó hoy a Efe un portavoz del consistorio que aprobó este lunes la nueva normativa.


Los restauradores tendrán también que retirar las lonas protectoras que conservan la energía de los calefactores, por lo que sus mesas exteriores, únicas aptas para los fumadores, quedarán sin protección del frío, la lluvia o la nieve.


Mantas por estufas :


El ayuntamiento propone como medida sustitutoria y ecológica que se distribuyan mantas a los clientes, y recuerda que los sistemas de calefacción eléctricos sí están autorizados.


La Unión Patronal de la Industria Hostelera (UPIH) lamentó esta normativa que "obligará a los restauradores a acometer nuevas inversiones", cuatro años después de aprobarse la prohibición de fumar en bares, restaurantes y discotecas.


La UPIH advertió que si se ahuyenta a los fumadores de las terrazas y se les somete a la intemperie, el sector podría "perder entre un 20 y un 30 por ciento de sus facturación, lo que se traducirá en un aumento de los despidos".


Señaló, asimismo, que piensa pedir al Ayuntamiento la extensión de la moratoria hasta "tres o cuatro años", en lugar de los dos establecidos, para que los comercios afectados por la disminución del consumo debida a la crisis económica, y por la inversión en sus instalaciones provocada por la ley antitabaco, tengan tiempo de recuperarse.


Afectados por la normativa:


Uno de los numerosos afectados con la normativa, el propietario del céntrico restaurante "Le Pachiderme", Pascal Konc, cuya terraza se calienta exclusivamente mediante estufas integradas en la instalación del local, dijo a Efe estar "muy molesto" con la nueva normativa.


"Para mí es una ley anti-fumadores y anti-clientes, pronto los clientes no sabrán qué hacer", protestó Konc, quien hace apenas dos años realizó las obras de acondicionamiento en el exterior de su establecimiento.


El restaurador reconoció que sin duda "hay abusos" en el sector y señaló que las lonas frontales y los calefactores que usan bombonas de butano "son peligrosos" en términos de seguridad.


Matizó, sin embargo, que la climatización con gas ciudad no tiene ningún riesgo y que el dióxido de carbono que emite su combustión es "menor que el de un coche o una chimenea".


"Si es así hay que prohibirlo todo: los calefactores, los coches, la electricidad...", apostilló.


El propietario recalcó que el coste que conlleva la nueva normativa para cada local no se limita a la instalación de un nuevo sistema de calefacción, sino que implica desmontar el ya existente y estar sujeto a los precios de la electricidad que pueden ser superiores a los del gas.


Dentro del paquete de medidas adoptadas, el consistorio parisiense ha llevado su preocupación por el medioambiente hasta el mobiliario, que deberá estar hecho con materiales que cumplan los criterios de mínimo impacto ecológico.


Al respecto, la nueva normativa advierte que "el empleo de materiales que puedan general la emisión de gases tóxicos para el medio ambiente podrá ser rechazado" por los inspectores.

EFE .

Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui




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