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sábado, 5 de febrero de 2022

La Historia del Agente Justiciero Genochi : Capítulo IX.- Gelasio Nonajulca Chinchay; logra compromiso del Director de la Escuela de Policías, que será admitido al cumplir con todos los requisitos con el apoyo de su tutor...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Agente Justiciero Genochi; Gelasio Nonajulca Chinchay - Genochi,  al escuchar que su tío Antenor Chinchay Quispe, le permitirá seguir su carrera como policía, quien al tener el ofrecimiento del comandante Alipio Huamán Quispe, que le ofreció ayudar para que ingrese a la Escuela de Policías, que estaba ubicada en Lima; fue el mejor regalo de su vida, cuya aspiración ser policía, para desde adentro hacer justicia contra los delincuentes que asesinaron a sus padres; al siguiente día, el comandante Huamán llamó por larga distancia al Director de la Escuela que era el coronel Antonio Paredes Juarez, quien al recibir la llamada, le ofreció todo el apoyo y señaló los requisitos que necesariamente tenía que cumplir el postulante Genochi; él llegó a la comandancia, justo cuando conversaban los oficiales sobre su ingreso............. sigamos la historia.................

Aquí en la imagen Observamos al Agente Justiciero Genochi, quien como agente anónimo bregará para capturar a los culpables del asesinato de sus padres en Chilcapampa.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen observamos al delincuente Bonifacio "Oreja Mocha"; quien como líder de una banda juvenil, asaltaron a la morada de Eucebio Nonajulca Rivera, residente en el Barrio Alto de Chilcapmpa, a quien asesinó por que no le entregó el dinero de una venta de ganado vacuno.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Los antiguos amigos y promoción, eran el comandante Alipio Huamán Quispe y el coronel Antonio Paredes Juarez ahora Director de la Escuela de Policías; después de recibir la información sobre los requisitos que debía cumplir el joven postulante Gelasio Nonajulca Chinchay - Genochi, el comandante se despidió del coronel, pero este último le dijo:
--- Alipio, no te despidas tan rápido, creo que te estoy escuchando, después de por lo menos unos 18 años o algo más, y te quieres ir; pues, sigamos charlando, dime: ¿Qué hay de la gente de la Promoción?
El comandante Alipio, le contestó:
--- En realidad, sé muy poco, por que aquí en Piura, soy el único de la Promoción; sin embargo, tengo el dato que todos siguen vivos y con altos cargos; según el boletín policial que pude leer, no sé si recuerdas al "loco" Oscar, quien era muy inteligente, según parece ascenderá a General, nos sacó mucha ventaja; pero, no converso ni tengo comunicación con ninguno de ellos.
El coronel Paredes, escuchó atentamente lo que le informó el comandante Alipio, que él también lo sabía, era grato recordar que ninguno de la Promoción se quedó rezagado y le preguntó:
--- Alipio ¿Qué haces en la Comandancia de Piura?
el comandante Huamán, le contestó:
--- Yo estuve en varias Jefaturas, hasta que llegué a Piura, y me encomendaron la Oficina de Archivos de Criminales que no fueron aprehendidos por falta de pruebas, un trabajo que quiero sacar a la luz; pero, hay impedimentos legales que me atan las manos y no puedo hacer mucho.
Entonces, el coronel Antonio, le contestó:
--- Alipio, pues si puedes hacer mucho, acaba de publicarse una ley, que se denomina en "jerga policial" : Descifrar criminales, que necesariamente con apoyo legal que también ya existe, no sé, si en Piura ya hay abogados asimilados, y se puede llegar al criminal, que si lo logras capturar algún delincuente que pasea por las calles, serán bonos para ascenso rápido; creo que tienes la llave para tu próximo ascenso al cargo inmediato superior....
El coronel Paredes Juarez, hizo una pausa y agregó:
--- Alipio, investiga un caso criminal que haya sonado y no sé capturó al criminal por falta de pruebas y si tu lo logras probándoles los antecedentes del delito y es admitido por la  Justicia Civil, ten por seguro que pronto ascenderás a Coronel.
Cuando los Oficiales Policiacos estaban en plena conversación, llegó Genochi a la comandancia y se hizo presente a la Oficina, justo conversaba el comandante Alipio y dijo:
--- Antonio acaba de llegar a mi oficina el joven postulante, quien se llama Gelasio Nonajulca Chinchay, natural de Chilcapampa, que es mi tierra de nacimiento, voy a preguntarle si puede cumplir los requisitos, te vuelvo a llamar....
El coronel Antonio, que se caracterizaba por servir a todos los miembros de la Promoción, le contestó:
--- Alipio, no cortes el teléfono, pregunta al joven sobre los requisitos que yo esperaré...
El comandante Alipio, respondió al saludo de Genochi y le preguntó:
--- Jovencito, estoy conversando con el Director de la Escuela de Policías de Lima y me indicó los requisitos que son: Tener autorización del tutor, pagar los uniformes y un depósito de garantía ¿Crees que tu tío te autorizará?
Genochi, quien mostraba un semblante sonriente, le contestó:
--- Si comandante Huamán, mi tío Antenor me envió, para averiguar los requisitos y se compromete a pagar todos los gastos que sean necesarios para lograr mi ingreso; es más él mismo vendrá a esta comandancia a firmar todos los documentos que ayuden para viajar a Lima, para la fecha de la selección, ya que deseo ser un guardián policial al servicio del pueblo.
El coronel Antonio Paredes Juarez, que se caracterizaba por tener un oído muy fino y escuchaba cualquier sonido que otros no captaban; él escuchó al joven postulante y se dijo así mismo: "Éste joven será un buen policía y lo tendré en mi escuela de todas maneras.."
Justo, levantó  el auricular el comandante Alipio y llamando al Coronel Antonio y le dijo:
--- Antonio, el joven vino preparado, no sólo tendrá la autorización del tutor, sino que éste afrontará los gastos para los enseres del joven y que depositará la garantía que exige la institución.
El coronel Antonio con una sonrisa,  le contestó:
--- Alipio, dile a ese joven que de todas maneras lo tendré en la escuela y llamaré la fecha asignada para la selección, mero trámite burocrático, y será a más tardar en unos 15 días; bueno fue un placer conversar contigo, yo te llamaré con la fecha para que el joven viaje, un abrazo a la distancia.
El comandante contestó la despedida de su amigo y al colgar el auricular, se dirigió a Genochi y le dijo:
--- Gelasio, estás caminando con el pie derecho adelante; pues, tienes una suerte increíble; el Director de la escuela de Policías es mi Promoción y me ofreció todo su apoyo, me dejas el teléfono de tu casa para llamarte y notificarte cuando debes viajar a Lima; si logras el ingreso (que ya está asegurado) y poder comunicarme con tu tutor, para que deposite los gastos de indumentaria y el depósito de garantía, estando adentro estudiarás por 03 años, es todo puedes regresar a tu casa.
Genochi, feliz escuchando que uno de sus sueños de lograr ser un policía, estaba al alcance de su mano, agradeció las atenciones del comandante Alipio Huamán Quispe y se retiró a su domicilio.
Ese mismo día, viajó a Chilcapampa el teniente Rafael López Orozco, quien como un pasajero más iba arriba del camión que cargaba pasajeros y cargas; en aquellos tiempos no había buses o transporte exclusivo de pasajeros, el teniente aprovechó para hacer amistad con los pasajeros y vaya que logró en tratar de dialogar con ellos, que pura coincidencia todos los demás pasajeros eran solamente del Barrio Bajo de Chilcapampa, y todos ellos habían sido afectados por las fechorías de los delincuentes quienes provistos con armas blancas: chavetas, puñaletas, puñales, navajas y dagas asaltaban a las viviendas por las noches.
Los delincuentes, si eran descubiertos amenazaban con matarlos sino les entregaban el dinero guardado y les advertían que si alguien los denuncia a la Policía, los matarían a ellos y sus parientes cercanos, por ese temor de ser asesinados los afectados nunca denunciaban los robos y asaltos, y como ellos tenían poca fe a la policía, aceptaban la extorsión de los delincuentes.
El teniente Rafael López Orozco, les indicó que él, si iba hacer justicia y que protegería al morador afectado si hace la denuncia señalando al culpable.
Uno de los viajeros intervino y dijo:
--- Señor Policía, nosotros no creemos en su apoyo, sabe ¿Por qué?, por que en el Barrio Bajo, el delincuente que se hace llamar "Mano Siniestra", siempre fue capturado por el Sargento y él lo remitía a Piura, hasta por tres veces lo hizo, por las mismas regresó libre y amenazó al Sargento con matarlo si lo capturaba una vez más, el policía de miedo nunca más lo hizo, y cuando nos acercábamos a denunciarlo, el Sargento no aceptaba nuestra denuncia, sino firmábamos con puño y letra, pero nadie lo hizo hasta ahora, por el temor a las represalias.
El teniente Paredes escuchando al morador, le contestó:
--- Amigo, ahora nosotros somos 09 miembros y le prometo que haremos justicia, aún si ustedes no quieren señalar al criminal, si conocemos el asalto, por nuestra cuenta haremos la investigación y si hallamos las evidencias, capturaremos al criminal, así no haya llegado la denuncia.
Otro de los pasajeros, intervino y dijo:
--- El hijo del "Mano Siniestra", que se llama Bonifacio, de apodo le dicen "Oreja Mocha", se ha vuelto peor que su padre, asalta y fuerza a las mujeres y ellas de vergüenza no lo acusan; antes de viajar me enteré que el "Oreja Mocha" había forzado (violado) a una señora viuda, que vive sola desde que murió su esposo; él con otros de su banda ingresaron a su vivienda y todos la forzaron a la pobre viuda.
El teniente López, que desconocía este crimen, les preguntó:
--- Dígame señor ¿Cómo se llama esa señora que violada?
El pasajero le contestó:
--- Nosotros la conocemos como doña Julia, que se dedica a lavar la ropa de la gente, pero no sé su apellido.
Al teniente López, le dolió en el alma, escuchar que una humilde lavandera había sido mancillada en su honor por un avezado delincuente....................
Continuaremos............................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

La Historia del Agente Justiciero Genochi : Capítulo VII.- Genochi, por pura casualidad se le abre las puertas para ingresar a la Escuela de Policías; gracias a la visita que hicieron altos oficiales de la policía a la Platería donde él trabaja y vive....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con  La Historia del Agente Justiciero Genochi; el teniente de la policía Rafael López Orozco, asignado a la Jefatura de Chilcapampa, que contaba con personal de soporte, pero aún no tenía el apoyo del pueblo y sobretodo de los afectados por las bandas criminales, asentados en el Barrio Bajo de la ciudad; él, pidió autorización para realizar investigaciones de oficio por varias denuncias que nunca fueron investigadas por falta de pruebas, los afectados denunciaban haber sido víctimas de robos o asaltos, pero no presentaban los cargos contra los criminales, ante esta disyuntiva el teniente viajó a Piura y encontró que su petición había sido archivada, hasta que llegó a la Oficina de Asuntos Archivados a cargo del comandante Alipio Huamán Quispe, quien como nativo de Chilcapampa le ofreció su apoyo total...... sigamos la historia.................

Aquí en la imagen Observamos al Agente Justiciero Genochi, quien como agente anónimo bregará para capturar a los culpables del asesinato de sus padres en Chilcapampa.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen observamos al delincuente Bonifacio "Oreja Mocha"; quien como líder de una banda juvenil, asaltaron a la morada de Eucebio Nonajulca Rivera, residente en el Barrio Alto de Chilcapmpa, a quien asesinó por que no le entregó el dinero de una venta de ganado vacuno.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El comandante Alipio Huamán Quispe, estaba comunicándose con el Sub Secretario de la Fiscalía Dr. Gonzalo Flores Arguedas, quien le contestó la llamada telefónica, desde su auricular el comandante dijo:
--- Buenas horas señor Fiscal Flores, estoy haciendo uso de sus palabras, que en una oportunidad usted me ofreció apoyo en lo que necesite, justamente tengo en mi despacho al teniente Rafael López Orozco, asignado a la Jefatura de Chilcapampa, que es una ciudad ubicada en la Sierra; el quiere apoyo fiscal para elaborar los atestados con acusación a delincuentes que azotan la tranquilidad del pueblo, tengo conocimiento que la Fiscalía Regional, asigna a un fiscal a visitar cada 60 días, donde no haya una oficina descentralizada, ya que en Chilcapampa sólo existe un Juez de Paz no letrado.
El fiscal al otro lado del auricular, escuchó perfectamente las necesidades de apoyo judicial de Chilcapampa y le pareció razonable cooperar y teniendo él, el mando le contestó:
--- Comandante Huamán, ha llamado usted en el momento preciso; pues, si puedo ayudarlo, vamos asignar un fiscal visitante a la Ciudad de Chilcapampa, pero antes tiene que existir investigaciones policiales avanzadas de denuncias de los afectados, o de lo contrario un seguimiento de inteligencia que asegure las evidencias del delincuente quien cometió el delito; que le permita actuar al fiscal a cualquier hora del día y evitar que los posibles soplones pongan en aviso al delincuente, dígale al teniente que en 15 días tendrá un fiscal en Chilcapampa y que irá acompañado de asistentes, que nos prepare casos firmes para ordenar la detención de los delincuentes.
El comandante agradeció el apoyo del fiscal y le dijo:
--- Amigo Flores, le agradezco su apoyo, que mi ciudad de nacimiento será la más beneficiada con la ayuda de la Fiscalía.
El fiscal Flores, le contestó:
--- De nada amigo Huamán, estamos para cooperar en bien de la justicia, fue un placer saludarlo, adiós.
El comandante Huamán colgó el auricular y dirigiéndose al teniente López, le dijo: 
--- Teniente López, acaba de confirmar el fiscal Flores, que en 15 días enviará a un fiscal a Chilcapampa, quien irá acompañado de asistentes que se quedarán un tiempo, para investigar todos los atestados policiales e irán con la autoridad legal de ingresar a domicilios, a cualquier hora del día; pero, exige que la policía elabore los casos de delitos en firme, que permita la Fiscalía actuar en base a indicios reales y legales.
El teniente López, escuchando las palabras del comandante Huamán, le parecían como mentira, lo que en principio tuvo una decepción que casi doblega sus ánimos; ahora estaba con el entusiasmo, que teniendo las armas legales podía actuar con mano dura en la lucha contra la delincuencia, en agradecimiento le dijo:
--- Mi comandante, nunca he sentido tanto vigor en mi carrera policial, escuchando su apoyo, hoy mismo me regreso a Chilcapampa, cargado de ofrecimientos que me permitirán actuar y dígale al fiscal  que tendrá mucho trabajo y que lo recibiremos con los brazos abiertos al letrado que asignen a Chilcapampa, adiós mi comandante.
El teniente se puso de pie y se colocó su quepí, saludando al superior, quien le contestó:
--- Teniente López, no se despida tan rápido, quiero que me acompañe a almorzar a Catacaos, y hoy por la tarde hay una conferencia de la Sureté francesa , que me gustaría que los escuche, el tiempo de disertación de estos oficiales viajeros, será por 03 horas, que tal vez nunca más regresen al país, y sobre todo por esta región.
El teniente, que ya había programado regresar, tuvo que atender la invitación del comandante Huamán, era muy importante escuchar a los oficiales franceses que representaban a una de las policías más famosa del mundo, y le contestó:
--- Mi comandante acepto la invitación; pues, nos iremos almorzar a Catacaos, pero no podremos beber la famosa chicha de jora, por que tendremos que dar el ejemplo.. jajajajajajaja..
Los dos oficiales fueron almorzar a Catacaos, a una concurrida picantería, que el dueño les asignó a un lugar reservado para autoridades, allí comieron el famoso seco de chavelo, carne seca majada y si bebieron unos potos de clarito de chicha aún sin fermentar, que no contenía ninguna pizca de alcohol. Después de almorzar y conversar ampliamente y como aún había tiempo, ellos quisieron conocer las famosas platerías que es arte orfebre de Catacaos y llegaron a una platería muy bien presentada y surtida, llena de vitrinas mostrando, que pertenecía al señor Antenor Chinchay Quispe, por que así estaba escrito el afiche de publicidad.
Ese nombre le llamó la atención al teniente López, ya que no era propio de Catacaos, pero si de la ciudad que el está trabajando; además, había leído una denuncia policial, que lo hizo un Comité de Defensa del Barrio Alto de Chilcapampa, él se acercó al mostrador que era atendido por dos jóvenes mujeres con las características propias de la Sierra, y un empeñoso joven al costado, él preguntó por el precio de una joya y al entablar la conversación les preguntó:
--- Tengo una curiosidad, acaso ustedes son oriundos de Chilcapampa, por su apellido me suena. no tengo la precisión y si recuerdo que existe una denuncia por la muerte de la señora Oralia Chinchay Quispe, quien murió junto a su esposo Eucebio Nonajulca Rivera.
Etelvina, quien atendía a los oficiales policiacos y que era empleada de la platería junto con sus hermanos, le contestó:
--- Si señor oficial, somos los hijos, que al quedarnos huérfanos, emigramos a la Costa, nos recogió nuestro tío Antenor Chinchay Quispe, quien era  hermano de mi madre; ya había olvidado esa tragedia familiar, que nunca se hizo justicia; los asesinos según lo ha investigado Genochi, siguen haciendo de las suyas en Chilcapampa, con el apoyo de las autoridades.
Etelvina, quien fue víctima de la violación y recordando se le cayeron las lágrimas de sus ojos, se acercó Genochi (Gelasio Nonajulca Chinchay), quien estaba interesado en llegar al fondo de este episodio para hacer justicia, intervino y preguntó:
--- Teniente, ha llegado usted para investigar el asesinato de nuestros padres, acabo de terminar mis estudios secundarios y terminé por correspondencia un curso de detectives privados, ya tengo informantes en Chilcapampa, del asesino que fue un tal Bonifacio "Oreja Mocha", que nunca fue apresado, yo tenían tan sólo 10 años de edad, fui testigo debajo de una cama, mi informante es un amigo que escuchó de su propia boca del asesino que se pavoneaba contando sus fechorías y narró el asalto a nuestra casa con lujo de detalles.
El teniente López y el comandante Huamán, se quedaron sorprendidos de la destreza policial del joven Genochi, y fue el comandante, quien el preguntó:
--- ¿Por qué te llaman Genochi?
El joven le contestó que son las primeras letras de su nombre Gelasio Nonajulca Chinchay.
Los oficiales policiacos se miraron entre ellos y vieron el potencial del joven como para seguir la carrera policial y fue el comandante quien le propuso:
--- Joven Genochi ¿Quieres ser un policía de verdad?
En aquellos tiempos la policía oficial tenía celos contra las escuelas de detectives privados y el joven que lo consideraba un sueño ser policía y desde adentro lograr la justicia que tanto anhelaba en meter a la cárcel a los asesinos de sus padres, le contestó:
--- Por su puesto comandante, me contento con ser policía raso, que es un sueño acariciado, claro que tengo que pedir permiso a mi tío Antenor, por ser él quien nos crío y educó.
El teniente López, quien escuchó que el joven tenía un testigo, quien era muy acucioso y que justo necesitaba pruebas para acusar a esos criminales, le preguntó:
--- Dime Gelasio, ¿Crees que tu informante, pueda declarar ante la policía lo que escuchó?, ya que podemos reabrir la investigación.
Gelasio, se puso a pensar y analizó que tal vez su amigo no quiera asumir semejante responsabilidad, que podría poner en peligro su vida; por las represalias,  de los delincuentes al verlo como un soplón, le contestó:
--- Teniente, no sé si mi amigo pueda declarar, tengo que consultarle a él; pero no creo que acepte comprometerse contra esos criminales.......................
Continuaremos.........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

La Historia del Agente Justiciero Genochi : Capítulo VI.- El teniente Rafael López Orozco, asignado al puesto policial de Chilcapmpa, logra apoyo del comandante Alipio Huamán Quispe, para poder actuar con la fuerza de la ley en el puesto de su trabajo....

Hola amigos :  A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Agente Justiciero Genochi, y como informamos en el capítulo anterior; después del asesinato de don Eucebio Nonajulca Rivera y su esposa Oralia Chinchay Quispe, viajó desde la costa Antenor Chinchay Quispe, quien era hermano de Oralia, él llegó a Chilcapampa, vendió las propiedades y cargó con los sobrinos huérfanos a la Costa, encargándose de la crianza y educación, y así creció Gelasio Nonajulca Chinchay, más conocido como Genochi; él nunca olvidó hacer justicia contra los asesinos de su familia; para lo cual buscó a un amigo conocido como Antonio Timoteo Gonzales................. sigamos la historia...........

Aquí en la imagen Observamos al Agente Justiciero Genochi, quien como agente anónimo bregará para capturar a los culpables del asesinato de sus padres en Chilcapampa.
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Aquí en la imagen observamos al delincuente Bonifacio "Oreja Mocha"; quien como líder de una banda juvenil, asaltaron a la morada de Eucebio Nonajulca Rivera, residente en el Barrio Alto de Chilcapmpa, a quien asesinó por que no le entregó el dinero de una venta de ganado vacuno.
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Pasaron los años y creció Gelasio Nonajulca Chinchay - Genochi, quien avanzó en sus estudios y terminó la educación secundaria, y al mismo tiempo se interesó por la investigación de crimines, él se entretenía en la televisión viendo películas policiacas y se matriculó en una Escuela de Agentes Privados, que le ofreció estudios por correspondencia; él, ya tomó en serio que descubriría los asesinos de sus padres. que naturalmente vivían en Chilcapampa; pero, él no podía viajar a esa Ciudad de la Sierra, por que no disponía del tiempo y tampoco conocía algún familiar que viva en la Ciudad.
Antonio Timoteo Gonzales, quien era un viajero constante entre Chilcapampa y Piura, el siendo amigo personal de Genochi (Gelasio Nonajulca Chinchay), se interesó por averiguar sobre la trayectoria de las andanzas del delincuente Bonifacio "Oreja Mocha", para él, le era fácil por que se hospedaba en casa de familiares que vivían en el Barrio Bajo de Chilcapmpa, donde estaba ubicada la vivienda del delincuente prontuariado "Mano Siniestra", quien era el padre de Bonifacio "Oreja Mocha".
Hubo una reunión social, donde estuvo invitado Antonio, y también llegó Bonifacio "Oreja Mocha", se conocieron pero no llegaron a ser amigos.
Entonces, con tragos adentro, el delincuente Bonifacio, se pronunciaba narrando  entre sus amigos sus aventuras delincuenciales y según él, el inicio en firme, fue cuando asaltó la casa de don Eucebio Nonajulca Rivera, que lo asesinó y violó a la hija Etelvina de 14 años de edad; para él lo consideró como un aprendizaje, no encontró el botín que pretendía robar; pero si eliminó a un dirigente que se cruzaba en su camino y siguió con su macabra narración; allí seguía presente Antonio que se horrorizó escuchando al delincuente.
Bonifacio "Oreja Mocha" se ufanaba de ser intocable por muchas razones, entre ellas, ser menor de edad, y ninguna autoridad podía detenerlo, otra razón en ser hijo de "Mano siniestra", quien era un delincuente que sembraba el terror con tan sólo escuchar su "alias" y la más importante  razón que él asaltaba a matar, o sea no dejaba testigos que puedan incriminarlo ante la justicia.
En la Ciudad de Chilcapmpa, hubo cambios que llegó al Puesto de la Policía, el gobierno central envió a un nuevo personal, destinando a un Teniente, 02 sargentos, 03 cabos y 03 policía rasos; por su puesto como bien dice el refrán: "Escoba nueva barre mejor y limpia bien el piso".
El teniente López, empezó por averiguar la existencia de las bandas criminales y llegó al Barrio Bajo, donde estaban bien sembradas las raíces del crimen; él y sus policías se cruzaron calle por calle bajo el sonido de un tambor, cuyos golpes despertaron la curiosidad de los habitantes que se asomaron a las puertas de sus casas para ver pasar a las nuevas autoridades policiales, que también lo hicieron los criminales, quienes habían dependido del pusilánime sargento y un guardia raso que nunca les hizo mella.
El teniente López, recibió mucha información de las fechorías de las bandas criminales y especialmente de "Mano Siniestra" y su hijo Bonifacio "Oreja Mocha", pero no existía una prueba en concreto que fehacientemente los inculpe a los autores de los delitos.
Entonces, el teniente López, pidió autorización a sus superiores para actuar de oficio y por atrapar a los criminales y que gestionen el envío de un Fiscal, para elaborar los atestados judiciales; la comunicación pidiendo apoyo si llegó a la Costa, pero fue ignorada, los jefes policiales tenían otras urgencias que preocuparse, que por los problemas serranos; siempre existía la discriminación entre la poderosa Costa y la abandonada Sierra y constantemente perdían los moradores de Chilcapampa.
El teniente López, esperó por 60 días, una respuesta de sus superiores y nunca llegó, quien tomó la decisión de buscar un apoyo, él viajó en comisión, quien al llegar a las Comandancias Costeras, comprobó que su pedido había sido ignorado y archivado; él tampoco podía tomar la justicia por sus propias manos, había que respetar los procedimientos, hurgó de oficina en oficina y todos sus esfuerzos eran inútiles, hasta que llegó a la Comandancia de Asuntos Policiales Archivados por Falta de Pruebas, y los actores seguían paseando libres y cometiendo fechorías a vista y paciencia de las autoridades.
Pero, por ahora el nuevo jefe que era un comandante de apellido Huamán; para el teniente le pareció familiar ese apellido, por que lo escuchaba con frecuencia en la Ciudad de Chilcapampa y decidió visitarlo al llegar él se presentó como comisionado de la Ciudad de Chilcapampa.
Entonces, el comandante Alipio Huamán Quispe, tal como era su nombre completo; lo atendió con una sonrisa y le dijo:
--- Adelante teniente López, dígame: ¿Qué novedades tiene Chilcapampa, la tierra de nacimiento?
El teniente Rafael López Orozco, le contestó:
--- Mi comandante soy Rafael López Orozco, asignado al Puesto Policial de Chilcapampa, me alegro que usted sea nativo de esa Ciudad; le cuento al hacerme cargo encontré al Pueblo sumido y controlado por el crimen por falta de acción policial efectiva, que estuvo a cargo de un sargento y un soldado, ahora de baja por jubilación; los criminales dominan a su libre albedrío, pero nadie de los moradores los denuncian por temor a las represalias, he revisado las pocas denuncias y se repiten con frecuencia contra una banda familiar donde actúan el padre y el hijo.
El teniente López hizo un pausa y agregó:
--- Mi comandante, le sigo narrando, el padre conocido como "Mano Siniestra", llegó preso para acá a la Costa, pero lo soltaron  por falta de pruebas, con atestados mal elaborados, que eran desechados por los jueces; yo quiero iniciar acciones de oficio, pero no tengo la autorización de los superiores.
El comandante Huamán, se quedó consternado, escuchando al teniente López, y él si vio que había  posibilidad para apoyarlo, justamente aprovechando la misma legislación y le contestó:
--- Teniente López, usted llegó en el momento preciso y con la autoridad pertinente que si puedo ayudarlo, acaba de publicarse un Dispositivo legal, que autoriza a la policía actuar de oficio en la investigación criminal de delincuentes recurrentes con frondoso atestado y "ranqueado" como ellos se expresan; que sin pruebas se puede detener, el delincuente bajo sospecha se le puede investigar por 15 días hasta que admita sus crimines por cansancio, y aún si no les declara, se puede presionar negándole alimentos (que es penado), pero nosotros argumentamos que el detenido se niega a consumir alimentos y hay otra posibilidad de invitar a los afectados para que hagan la denuncia señalando como autor y ofreciéndoles protección contra posibles represalias; como usted está escuchando ya nosotros tenemos las armas legales para actuar.
El comandante Huamán, hizo una pausa y agregó:
--- Teniente López, actúe con decisión y con la fuerza de la ley, que cuenta con mi apoyo y mi absoluto respaldo, y a partir de hoy todos los documentos que nos envié, hágalo con copia que llegue a mi comandancia, ya es tiempo que mi tierra Chilcapampa se limpie del lumpen criminal.
El teniente Rafael López Orozco, recién respiró con alivio, por que ya encontró un oficial superior, quien siendo nativo de Chilcapampa le ofreció su apoyo incondicional que tanto lo necesitaba, pero seguía sin un apoyo judicial y le contestó:
--- Mi comandante Huamán, me siento aliviado y agradecido por su apoyo, y creo que tengo las herramientas legales, para actuar; pero aún, así nos falta una oficina de la Fiscalía, para que la autoridad judicial elabore o formule la acusación ante el Juez, por casi todos los presos remitidos desde Chilcapampa con un atestado policial, son dejados en libertad por los jueces; ellos argumentan falta de pruebas y el preso sale libre riéndose en nuestras narices.
El comandante Huamán, se rascó la cabeza por la imposibilidad que escapaba de sus manos de que haya una oficina de Fiscalía en Chilcapampa, por el bendito argumento "Falta de presupuesto"; él recordó que si había una ventana para gestionar la presencia de un fiscal en Chilcapampa, mediante una visita cada 60 días, pero que nunca se hizo en Chilcapampa, y le contestó:
--- Teniente López, usted está en día de suerte, si hay una obligación de la Fiscalía que asigna uno de sus miembros hacer visitas recurrentes cada 60 días, que para Chilcapampa nunca llegó, tengo un amigo quien es el SubSecretario de la Fiscalía y me debe varios favores, quien me dijo que lo busque en cualquier asunto con presencia de un fiscal, déjeme llamarlo en este momento...
El comandante Huamán, levantó el auricular del teléfono fijo, marcó el número que figuraba en una tarjeta y esperó la respuesta por varias veces (así funcionan los teléfonos oficiales) y se cortaba la línea por que nadie contestaba en el otro auricular. 
Pero, el comandante era tenaz, insistió una vez más y esta vez si hubo respuesta, desde el otro auricular le contestó:
--- Aló ¿Quién llamó, le contesta el fiscal Gonzalo Flores Arguedas?
El comandante Huamán, le contestó, dándole su nombre y el Fiscal Flores, le replicó:
--- Que sorpresa comandante Huamán ¿Para qué soy bueno?................................
Continuaremos.................................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

La Historia del Agente Justiciero Genochi : Capítulo V.- Antenor Chinchay Quispe, hizo el negocio de su vida, al vender los predios que fueron de su cuñado Eucebio Nonajulca Rivera.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de La Historia del Agente Justiciero Genochi, y como informamos en el capítulo anterior; don Antenor Chinchay Quispe, quien fue cuñado del finado Eucebio Nonajulca Rivera, decidió vender los predios y llevarse a la Costa a los sobrinos huérfanos; hizo las primeras tentativas con el comerciante Aurelio Soto Rivera, quienes también eran condiscípulos de la escuela primaria; pero, éste le ofreció muy barato, por lo que Antenor decidió buscar un tasador, y éste fue el Juez de Paz, quien luego de la visita ocular sugirió al vendedor un valor de 140,000 monedas nacionales y que se podía negociar.... continuemos con la historia................

Aquí en la imagen Observamos al Agente Justiciero Genochi, quien como agente anónimo bregará para capturar a los culpables del asesinato de sus padres en Chilcapampa.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen observamos al delincuente Bonifacio "Oreja Mocha"; quien como líder de una banda juvenil, asaltaron a la morada de Eucebio Nonajulca Rivera, residente en el Barrio Alto de Chilcapmpa, a quien asesinó por que no le entregó el dinero de una venta de ganado vacuno.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Antenor Chinchay Quispe, atinó en buscar un tasador para los predios que fueron de su cuñado Eucebio Nonajulca Rivera y éste fue el Juez de Paz, quien le sugirió venderlos en 140,000 monedas nacionales, que era 40,000 más de lo que él había calculado, y que incluso le ofreció a su condiscípulo Aurelio Soto Rivera, quien era un comerciante avaro y tacaño.
Entonces, la esposa del comerciante, que estaba desesperada por salir del Barrio Bajo de Chilcapampa, ella había guardado una herencia de 60,000 monedas nacionales, con las que ella pensaba adquirir una propiedad fuera del Barrio Bajo y al conocer que su marido no ofrecía más de los 45,000, ella lo siguió decidida para realizar la compra agregando sus ahorros que al encontrarlos todos juntos les ofreció 100,000 monedas nacionales, su esposo la desautorizó, argumentando que ella no sabía de negocios.
Intervino el vendedor Antenor Chinchay Quispe, saludando a la señora y le dijo:
--- Buenos días  Señora Soto, es un placer conocerla, sabiendo que es la esposa de mi condiscípulo Aurelio; pero, el valor ya no es 100,000, sino 140,000 monedas nacionales, tal como lo tasó el Juez de Paz, si usted lo desea ya conoce el precio de los predios.
Aurelio, un comerciante con mucha experiencia en comprar y vender vacas; pero, él nunca compró predios, y seguía con sus pensamientos de transar en 80,000, quien al desautorizar a su esposa, le ofreció ese valor.
Todos los allí presentes se sonrieron por el nuevo ofrecimiento del comerciante que se convirtió en público; que no habría negocio, y como el Juez de Paz estaba sobrando allí, se despidió y quedaron los interesados y nuevamente Antenor, recordando al amigo que de verdad lo estimaba con mucho aprecio, le dijo:
--- Aurelio, nunca supe que te hayas casado con una bella mujer, te felicito. ¿Cuántos hijos tienen?
La señora agradeció las palabras zalameras de Antenor y le contestó:
--- Gracias por los elogios señor Chinchay, tenemos 04 hijos y todos en edad escolar, ninguno con nosotros los enviamos a Piura, allí están estudiando; pero me vuelvo a entrometer en el posible negocio, dígame señor Chinchay ¿Cuál es el último precio de los predios?
Antenor, quien también era comerciante y fabricante de joyas, le contestó:
--- Vamos a transar, sobre el valor de los predios, que lo tasó la autoridad, yo habría subido a 160,000 monedas nacionales, pero voy a bajar a 130,000 para preferirlos a ustedes.
Aurelio, estaba mudo y encolerizado por la intromisión de su esposa y replicó:
--- Gracias Antenor por preferirnos, sigo pensando que el precio es muy exagerado, si conozco los predios, sobre todo el potrero que está cercano a la Ciudad, creo que te voy hacer mi última oferta que es 100,000 monedas nacionales.
En aquellos instantes, pasaba por allí un antiguo amigo y condiscípulo de ambos, quien al verlos se acercó a saludarlos, el recién llegado, retornaba de la Costa y había decidido mudarse a Chilcapampa, lo hacía por salud, ya que así le sugirió su médico; él ya conocía de la venta de los predios del finado Nonajulca y dirigiéndose a Antenor le preguntó:
--- Antucho (Antenor), acabo de enterarme que estás vendiendo las propiedades de tu finado cuñado, por mi cuenta ya les hice una inspección, estoy interesado en comprarlos, dime ¿Cuánto quieres?
Antenor, razonó  ante la lentitud de Aurelio en ofrecer un precio atractivo; vio una nueva oportunidad del negocio con el recién llegado, quien se llamaba Juan Huamán Morocho, más conocido por sus amigos como Juancho y se conocía que era un próspero comerciante en prendas de vestir y mirándolo fijamente, le contestó:
--- ¡¡¡ Que sorpresa Juancho !!! Parece que pretendes vender ropa en Chilcapampa, si efectivamente estoy vendiendo los predios y me tomé la idea de buscar un tasador quien me sugirió venderlos en 160,000 monedas nacionales.
Para, Juan le pareció razonable el precio, pero él desconocía que Aurelio y Antenor ya habían lidiado con el valor de las propiedades en venta, y con la tristeza de la señora de Aurelio, que se esfumó la posibilidad de comprar la casa por lo tacaño que era su esposo.
Entonces, Juancho pensó en hacer una oferta tentativa, pero ya estaba decidido en comprar los predios por los 160,000 que le pidió Antucho y le contestó:
--- Antucho (Antenor), te ofrezco 145,000 monedas nacionales, por que me parece exagerado lo que pides por los predios.
Antenor, se estaba comprometiendo en un probable lío entre condiscípulos y optó por no aceptar en ese momento, ya en su mente estaba la venta para Juancho, despidiéndose de los amigos, le contestó:
--- Juancho, ya sabes el valor de los predios, si decides comprarlos me encuentras en la casa.
Aurelio y su esposa se despidieron y se fueron juntos, pero no felices, por que iban peleando, Juancho tomó otra ruta y se fue a su hotel; pero reaccionó y temiendo perder la oportunidad de comprar algo que le interesaba por tan solo una diferencia de 15,000 monedas, retrocedió y siguió a Antenor que caminaba lentamente, tal vez pensando que la muerte de sus familiares fue una bendición para él, que ya tenía una oferta muy buena, que le permitiría salir de ser un oscuro artesano platero y cumplir con sus sueños de instalar un gran taller.
Antenor, iba tan concentrado en sus pensamientos, que no había escuchado el llamado que le hacía su amigo Juancho, quien al darle alcance le dijo:
--- Antucho, te pagaré el precio que pides por las propiedades, vamos al Juez de Paz para hacer la documentación y hoy mismo tomo control de los predios.
Antenor Chinchay Quispe, se dio un pellizco a uno de sus brazos, para saber si no estaba soñando, pues, le dolió, todo era realidad, y volteando el cuerpo para regresar a la oficina del Juez de paz, le contestó:
--- Muy bien Juancho, hiciste el negocio de tu vida, en la Costa estas propiedades hubiesen sido vendidas por lo menos por unos 500,000 monedas, estás comprando unas joyas, mi finado cuñado cuidaba muy bien sus cosas, hoy mismo te entrego la casa, el potrero y el ganado y mañana viajo con mis sobrinos, te dejaré todas las cosas del interior de la casa, yo no llevaré nada.
Los dos personajes fueron a la oficina del Juez de Paz, para hacer los testimonios de compra/venta, pagaron los derechos de ley y allí mismo en presencia del Juez, Juancho entregó las 160,000 monedas nacionales, que las había estado llevando en un maletín forrado con apariencia de ser un maletín para comprar productos del mercado de abastos, él solo sacó unos billetes que habían en exceso.
En seguida, los negociantes agradecieron al Juez de Paz, por sus servicios legales y salieron conversando muy felices, tal vez era una transacción donde el vendedor y el comprador sentían felicidad total, pocas veces visto y fueron a los predios para tomar posición de los mismos por el comprador, y como ya se anticipó Antenor no movería ningún objeto de la casa, quien tampoco estaba interesado, teniendo semejante cantidad de dinero, que nunca soñó en su vida, que siempre había sido mediocre, así es la suerte: La desgracia de una familia, llevó la felicidad total a otra familia.
Antenor, al llegar a Catacaos con sus sobrinos y con el dinero que en principio no le informó a su esposa, que manifestó su desacuerdo que sus sobrinos serranos vinieran a su casa, que cambió de parecer ante la advertencia de su esposo, que su costosa operación quirúrgica que ella tuvo, fue cancelada por los finados familiares y que ya no harán préstamo al banco; empezó a tenerles cariño y tratarlos como hijos a sus sobrinos políticos, que se educarán junto a sus hijos.
Ella aún no sabía de la venta de los predios, que su marido hizo y que sus vidas cambiarán totalmente con riqueza a raudales.
Gelasio Nonajulca Chinchay y sus hermanas Eltelvina y Elida, vivieron por muchos años en la casa de tu tío, ellos nunca tuvieron conocimiento de las propiedades de sus padres que fueron vendidas por su tío Antenor, quien instaló un gran taller y les dio trabajo a ellos, que estudiaban y trabajaban al mismo tiempo.
Gelasio, más conocido como Genochi, nunca olvidó la trágica muerte de sus padres, que a medida que crecía, aumentaba sus deseos de hacer justicia contra los asesinos, transformándose en un Justiciero, y tuvo la idea de ver películas policiacas, incluso se matriculó en una escuela de detectives privados, para algún día dar con los asesinos, capturarlos y entregarlos a la justicia, en esos pasos y por casualidad conoció a un morador de Chilcapampa, quien viajaba constantemente a esa ciudad desde Piura........
Continuaremos.......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui.

La Historia del Agente Justiciero Genochi : Capítulo III.- El ataque de Bonifacio "Oreja Mocha"; fue cruel y sanguinario en la casa de don Eucebio Nonajulca Rivera, a quien lo asesinaron, violaron a su hija , e hirieron de muerte a la esposa...

Hola amigos : A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG.,  continuando con La Historia del Agente Justiciero Genochi, y como informamos en el capítulo anterior; Gelasio Nonajulca Chinchay el niño de apenas 10 de edad, que fue testigo del asalto y asesinato de su padre Eucebio Nonajulca Rivera, la violación sexual de su hermana Etelvina Nonajulca Chinchay y la herida mortal contra su madre Oralia Chinchay Quispe, por parte de la banda de delincuentes juveniles encabezada por Bonifacio "Oreja Mocha"; únicamente se salvó la hermana Elida Nonajulca Chinchay, quien estuvo en la calle jugando con sus amigas, que al llegar y observar el cuadro trágico, acomodó a su hermano menor que lloraba y salió a la calle a tocar las puertas de los vecinos, pidiendo auxilio, quienes de inmediato acudieron para apoyar a su dirigente........... sigamos la historia..........

Aquí en la imagen Observamos al Agente Justiciero Genochi, quien como agente anónimo bregará para capturar a los culpables del asesinato de sus padres en Chilcapampa.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen observamos al delincuente Bonifacio "Oreja Mocha"; quien como líder de una banda juvenil, asaltaron a la morada de Eucebio Nonajulca Rivera, residente en el Barrio Alto de Chilcapmpa, a quien asesinó por que no le entregó el dinero de una venta de ganado vacuno.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Ante la alarma todo el Barrio Alto de Chilcapampa, se levantaron saliendo de sus domicilios y acudieron a la casa de su dirigente Eucebio Nonajulca Rivera; la niña Elida demostrando una fortaleza increíble movió a todos los vecinos y regresó a su casa, dejó abierta la puerta de la calle, entraron los primeros vecinos y observaron un cuadro trágico, donde don Eucebio ya era cadáver aún desangrándose del pecho que comprometió el corazón, la niña Etelvina postrada sobre el piso y con sus genitales ensangrentados por la violación sexual y la señora Oralia Chinchay Quispe a punto de fallecer por la herida desde la espalda por una chaveta que traspasó el cuerpo.
Los vecinos levantaron el cuerpo de la herida dentro de una sábana (no había camilla) y entre dos vecinos la llevaron a la posta médica, igual hicieron con la niña Etelvina, que levantaron su cuerpo y aún había sangre que le chorreaba por las piernas; otros vecinos fueron al puesto de la policía, acudió el sargento, quien sólo certificó la muerte de don Eucebio y envió a su agente a buscar al Juez de Paz, quien era el único representante del Poder Judicial, para que ordene el levantamiento del cadáver (ya que no había Fiscal).
El vecino carpintero, que justamente aquel día trágico, él había terminado de fabricar 04 cajones de muerto, puso uno a disposición de la familia y como parecía que la señora Oralia sería la próxima víctima también agregó otro cajón.
El sargento de la policía, comenzó con las primeras diligencias de investigación, quien al averiguar si vieron a los hechores de los crimines, nadie sabía nada, ni tampoco vieron a alguien que merodeaba por allí, la hora había sido bien escogida por los delincuentes.
Ya la policía tenía sus sospechas, por que días antes, fue descubierto el delincuente juvenil Bonifacio "Oreja Mocha", quien asesinó al vecino que lo increpó cuando escalaba techos en actitud de asaltos, pero tampoco hubo algún vecino que lo señalara como el culpable, no fue detenido ni investigado.
Pero, esta vez si habían evidencias que el criminal era Bonifacio "Oreja Mocha", por que si lo vieron que a esa hora que coincidía con el asalto, él iba todo caminar en dirección al Barrio Alto; sin embargo el sargento no podía actuar e ir al Barrio Bajo y detenerlo, por el temor que le tenía al padre, más conocido como "Mano Siniestra", quien lo había amenazado de muerte, si lo acusaba una vez más de algún crimen, ya que en la Costa siempre lo soltaban por falta de pruebas.
Llegó el Juez de Paz, quien verificó el cadáver junto al Sanitario de la Posta Médica (no había médico ni enfermero), hizo el acta y los vecinos colocaron el cadáver en el cajón y se armó el velorio.
Sin embargo, las malas noticias seguían llegando, el mismo Sanitario de la Posta Médica, anunció que la paciente Oralia Chinchay Quispe, acababa de fallecer, e invitó al Juez de Paz, acudir a ese centro de primeros auxilios, para que ordene el levantamiento del cadáver, los vecinos acudieron junto con el Juez de Paz y otros fueron al vecino carpintero a solicitarle el segundo cajón.
Después de 06 horas en plena madrugada, se estaban velando los cuerpos de los esposos Eucebio y su esposa Oralia, dejando en la orfandad a 03 hijos menores de edad, todos los vecinos acongojados y llorosos solo lamentaban la trágica muerte de la mejor y ejemplar familia, quienes nunca tuvieron ni cruce de palabras ni gestos con ellos, más bien eran generosos y siempre obsequiaban parte de su cosechas con una sonrisa.
El Sanitario, al regresar a la Posta Médica con el Juez de Paz, también le indicó hacer un informe de la violación sexual de la niña Etelvina Nonajulca Chinchay, que ya estaba en franca recuperación, se le controló la hemorragia vaginal y le aplicaron anestésicos para que descanse.
El asesinato del dirigente Eucebio, se difundió en toda la Ciudad de Chilcapampa y los moradores acudían a dar el pésame a los deudos que eran los hijos menores, no había ningún familiar adulto, ya que todos habían emigrado a la Costa; la responsabilidad la tomaron la Junta Directiva del Comité de Defensa, que justamente lo presidia el finado Eucebio Nonajulca Rivera, ellos asumieron los gastos y los trámites para el sepelio. 
Al día siguiente, como si el firmamento también acompañaba a la tragedia familiar, amaneció nublado y anunciaba una torrencial lluvia por la abundancia de truenos y relámpagos, como efectivamente sucedió, al mismo tiempo el Sacristán de la Capilla movía las campanas cuyo tañido significaba duelo y desolación.
Luego, que los dirigentes culminaron con los trámites para el sepelio de las víctimas, se acordó sepultarlos al día siguiente dando un espacio de tiempo para que los vecinos asistan al velorio, como solía ser la costumbre del pueblo.
El sargento de la policía, atado de manos, no podía realizar una incursión policial al Barrio Bajo, para él, el asesino era el mozalbete Bonifacio "Oreja Negra", pero nadie lo acusaba, él no podía actuar de oficio por temor a las represalias de "Mano siniestra".
El Juez de Paz, acudió al puesto de la policía, con todos los documentos y actas que se efectuaron para elaborar el atestado policial y como no era su atribución, los entregó al sargento y le hizo firmar las copias y allí terminó la Diligencia  Judicial por el asesinato de la Familia Nonajulca Chinchay.
Ese mismo día, aprovechando el envío de correspondencia a la Costa, un vecino que conocía a los familiares que era un hermano de la finada Oralia, le envió una notificación urgente, avisándole que viaje urgente a Chilcapampa  asuma la responsabilidad de los niños huérfanos.
Esta comunicación llegó felizmente al hermano de la finada Oralia, quien había recibido el dinero enviados por ellos; él viajó a Chilcapampa, dejando al cuidado de su esposa a sus hijos que era convaleciente de una intervención quirúrgica, que fue exitosa.
El Hermano de la finada Oralia Chinchay Quispe, quien se llamaba Antenor Chinchay Quispe, llegó a Chilcapampa, sólo encontró a sus sobrinos huérfanos y una vecina que los atendía mientras llegaba él; los niños llorosos desconfiaban del tío, por nunca lo habían visto antes; pero, gracias a la vecina que si lo conocía les narró a los niños que "Antucho" (Antenor) como solían llamarlo era el hermano más querido de su madre y que salió muy joven y se afincó en la Costa y que nunca se rompió la comunicación familiar entre ellos.
Después del inicial rechazo al tío "costeño"; los huérfanos lo aceptaron como única opción que les quedaba, y como Antenor había establecido su vida en la Costa, ya nada tenía que hacer en su tierra de nacimiento, él inició los primeros contactos para vender todas las propiedades y llevarse a los sobrinos a la Costa.
Mientras tanto, en el Barrio Bajo, que también llegó la noticia del asalto al dirigente del Barrio Alto, justamente en la casa del delincuente "Mano Siniestra", hubo movimientos y el padre preguntó al hijo, así:
--- Bonifacio, se comenta de una "visita" (asalto) al Barrio Alto y que terminó mal, por que no hubo botín (el dinero o la prenda) pero, si mataron a los dueños de la casa, te pregunto: ¿Fuiste tú?
Bonifacio "Oreja Mocha", algo temeroso por las consecuencias, le contestó:
--- No padre, no fui yo, estuve en casa de unos amigos cuando sucedieron los hechos.
"Mano Siniestra" con un prontuariado descomunal y con experiencia acumulada, comprobó que su hijo solito se delató y él era asesino  haciendo un ademán de no entender le volvió a preguntar:
--- Bonifacio, dices que no fuiste y que estuviste en otro lugar, entonces: ¿Cómo supiste de los hechos?, si el Barrio Alto está alejado de nuestro barrio.
Bonifacio "Oreja Mocha", arrinconado por su padre y sin saber que contestar, tuvo que admitir ser el autor de los crimines y dijo:
--- Si padre no puedo ocultarte nada, yo fui y se me pasó la mano, al no poder encontrar el botín, que era el motivo del asalto a esa casa.
Ahora, era el padre que entró en preocupación y temiendo que había motivo suficiente para que actué el Sargento y éste llegue a su casa buscando a su hijo; él planeó un plan para evitar que sea capturado su hijo, simplemente tomar a 02 mujeres que paseaban por el camino, y que ellas cubran el cuerpo de Bonifacio y hasta llegar a la salida de la Ciudad, y así pueda fugar........................
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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