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domingo, 18 de agosto de 2019

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DXVIII.- Gresmildo y sus hombres llegaron al bosque donde descansaba Azael, hubo una corta conversación, pero no hubo pelea entre ellos............

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Azael y sus compinches, regresaban a casa humillados y derrotados; a ellos aún les falta un día y medio para llegar a Matalacas, felizmente saciaron su hambre gracias a un perol lleno de chicharrones de chancho, que tomaron de una casa sin autorización, por que los dueños aún dormían, después del festín de chicharrones, bebieron agua y saciaron la sed gracias a un arroyo  que ubicaron en la hoyada de la Loma Seca, y al seguir subiendo ubicaron un pequeño bosque y al amparo de la sombra de un árbol de faique, se tendieron al suelo a dormir; pero desde arriba en sentido contrario, también baja un grupo de cuatro bandoleros que vienen desde Pircas Grandes, quienes tomaron el lecho de la misma hondonada y ya divisaron el mismo bosque donde piensan descansar...


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Gresmildo, era un reputado bandolero, quien tenía como residencia la zona de Pircas Grandes, vecina de Matalacas, él formó un grupo de forajidos con otros tres hombres, que reunían sus mismas costumbres llenas de temerarias acciones y era requisito tener antecedentes de por lo menos haber matado dos chivos(En el argot de ellos: Chivos se referían a un rival que les hizo frente y murió en pelea), ellos se hacían llamar como: "Los Cuatro de Pircas" = Gresmildo, Fermín, Baldomero y Gastulo.. Ellos, ya tenían fama por su ferocidad en sus ataques.
Mientras tanto, Azael y sus cinco compinches, también eran temerarios y feroces en sus acciones como bandoleros que no tenían piedad de sus rivales y asesinaban a sus vÍctimas si ofrecían resistencia a sus acciones de pillaje y asalto.
Por esas coincidencias, que siempre el destino intercede en el camino de grupos de individuos que se dedican al pillaje y al asalto a quienes acumularon riqueza material, gracias a su tesonero esfuerzo, es codiciada por estos grupos de bandidos que son capaces de enfrentarse entre ellos, para medir fuerzas y el ganador será el privilegiado en la zona elegida para sus crueles y malvadas acciones delincuenciales.
Así es la cruda realidad del hombre que vive al margen de la ley, siempre el más fuerte domina la escena del combate.
Entonces, Gresmildo y su gente avanzaban de día claro rumbo a Cuchayo; tal vez era una excepción a la regla, por estar caminando o trotando en zonas libres de curiosos, al menos así lo creían ellos; al tomar el lecho de la Loma Seca; Gresmildo en la delantera, no sabía que el bosque elegido ya tenía dueño y no precisamente gente humilde, sino seis temibles bandoleros, que esta vez si están en desventaja por que regresan cansados, sin armas  y sin acémilas(el caballo era el símbolo del poder de todo bandolero).
Después de trotar varios minutos y al atravesar una cuchilla de una loma, ya apareció el pequeño bosque y justamente destacaba la frondosidad del árbol de faique, y como medida de precaución, Gresmildo detuvo su caballo y esperó a los tres restantes y al estar juntos, les dijo:
--- Muchachos, estamos cometiendo un grave error en trotar de día claro, vean ustedes a pocos metros hacia adelante está ese pequeño bosque y destaca el árbol del faique, allí descansaremos y soltaremos a los caballos para mordisqueen algunas hierbas, nos quedaremos hasta el anochecer, más abajo está el arroyo de agua para beber al paso hacia Cuchayo.
Gresmildo, hizo una pausa y agregó:
--- Vamos a tomar descanso tres hombres y uno será el vigilante por espacio de un par de horas, y así nos turnaremos todos; empieza Gastulo, ahora vamos....
Los cuatro jinetes avanzaron ellos estaban a unos 200 metros del bosque, como siempre tomó la delantera Gresmildo, quien aplicó las espuelas a su caballo y aceleró la cabalgata, al llegar al bosque todo era silencio, no había viento, ni aves en los árboles, pero al subir a un altillo donde estaba el árbol del faique, escuchó unos ronquidos tan fuertes que parecían de chanchos(cerdos) en engorde.. El jinete frenó su caballo e hizo señas a todos los demás que algo había debajo del árbol de faique.
Entonces, todos se apearon de sus caballos y jalándolos de las riendas avanzaron, al superar el altillo, ya se veía la pampa protegida por la sombra del faique y se asombraron al ver hombres tumbados sobre el suelo, como si estuvieron muertos, pero no lo estaban por que roncaban tan fuerte, por lo que estaban dormidos.
Por lo que Gresmildo, sin hablar usando señas con las manos, ordenó a sus hombres sacar las chavetas y tenerlas listas para el ataque, y se quedó Gastulo controlando los caballos y los tres restantes avanzaron en punta de pies para no hacer ruido; pero algo curioso sus cuerpos no sentían esa necesidad de ataque o pelea, que siempre la tenían ellos momentos antes de empezar la pelea, más parecía un juego.
Gresmildo, siguió avanzando y estando tan cerca de los tumbados, los sintió profundamente dormidos, pero su aspecto era calamitoso, con ropa sucia, ellos con la barba larga, algunos casi descalzos por que las ojotas estaban inservibles y estando los tres juntos decidieron despertarlos y tratar de conversar, pero si querían pelea ellos estaban listos, aún siendo seis los tumbados.
Entonces, Gresmildo, quien siendo un cruel bandolero, pero siempre respetaba al rival que debe estar en las mismas condiciones para la bronca, pues aquí no había tal condición y gritó así:
--- ¡¡¡ Muchachos venimos en son de amistad !!!
El recién llegado utilizó toda la capacidad del gañote (expresión para decir garganta) que despertó a los seis dormilones, quienes totalmente sorprendidos, solo atinaron a tenderse más sobre el suelo en son de defensa, quisieron echar manos a sus chavetas pero no habían, solo había algunos machetes y en total desventaja, fue Azael quien como jefe del grupo, le contestó con una pregunta:
--- ¿Quiénes son ustedes, nosotros estamos desarmados?
Gresmildo, sabiendo que tenía la ventaja total si querían pelea, pero no lo iba hacer con gente disminuida, que daban la apariencia de haber sido derrotados y siguiendo con las muestras de amistad, le contestó:
--- Amigo, somos gente de amistad, estamos viajando y habíamos pensando descansar aquí, no les haremos daño, levántense y conversemos como amigos y para demostrar nuestra amistad, guardaremos las chavetas.
Efectivamente, los tres hombres guardaron las armas en sus vainas, y los tumbados se levantaron con las manos sucias llenas de tierra, al estar de pie se sacudieron la ropa que estaba bastante sucia de la tierra que se les había impregnado y en esas condiciones desfavorables, nuevamente Azael dirigiéndose a los recién llegados, usó una mentira y dijo:
--- Ciertamente amigos, nosotros damos pena, no hemos cambiado ropa en seis días y por su puesto no estamos en condiciones de dar pelea, estamos regresando a Matalacas, fuimos a una hacienda en busca de trabajo, pero no nos recibieron, y al no encontrar trabajo en otro lugar, estamos regresando a casa.
Pero, Gresmildo, si había escuchado de una banda de seis bandoleros muy temidos que vivían en Matalacas y estos eran seis, pero su estado es de pobreza y caminan a pie, según sus conjeturas estos no eran bandoleros sino peones en busca de trabajo y creyendo en tal versión del que contestó, él le replicó.
--- Amigo, a veces se cometen errores y nosotros creemos en la bondad de los hacendados que nos darían trabajo, pero nunca suele ser así; por que cada hacienda tiene sus propios peones, tal vez ustedes creyeron en un información falsa, pero no se preocupen ya Matalacas está más de un día.
Entonces, Azael, quien había escuchado hablar del temible Gresmildo, pero no lo conocía. que capitaneaba una banda de cuatro bandoleros y él estaba seguro que ellos eran, por lo tanto corría peligro por ser rivales, por lo que dando una mirada a sus cinco compañeros del grupo les dijo:
--- Muchachos ya descansamos, continuaremos nuestro viaje cuesta arriba y dejemos a los señores que hagan lo mismo hacia abajo, así que vamos muchachos...
Los cinco compinches obedecieron las ordenes de su jefe y cuando se proponían caminar, el recién llegado a quien no lo conocían pero presumían quien era., les dijo:
--- Muchachos, nadie los está botando, pueden seguir descansando, más bien nosotros continuaremos nuestro viaje.
Pero, nadie se quedó allí, Azael abandonó el bosque y junto con sus hombres se fueron cuesta arriba por la misma hoyada y Gresmildo hizo lo mismo cuesta abajo.......
Continuaremos.................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com

domingo, 11 de agosto de 2019

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DXVII.- Azael y sus compinches tomaron descanso en un pequeño bosque, pero vienen desde Las Pircas al mismo lugar un grupo de cuatro bandoleros.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma y como informamos en el capítulo anterior; el bandolero Azael y sus compinches, regresaban a casa, después de su fracasado viaje que ellos iniciaron hacia Socchabamba con la intención de asaltar  a la adinerada familia Sánchez Calderón y Mulatillo; ellos derrotados regresaban sin las acémilas;  con hambre y sed, pero al amanecer del día siguiente encontraron en el camino; una casa donde habían pelado(matado) un chancho, los dueños ya habían frito las lonjas de la grasa(manteca) y se convirtió en un perol lleno de chicharrones y siendo aproximadamente las 05:00 horas de la madrugada los seis viajeros se disponen a comer esa deliciosa comida sin que nadie lo invite; el hambre los obligaba a robar chicharrones, los dueños(de los chicharrones) aún duermen los últimos minutos de la madrugada.

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Azael, y los cinco bandoleros, después de ponerse de acuerdo en comer chicharrones de chancho con mote pelado cocinado, sin que nadie los invite; avanzaron contando los pasos y llegaron al corredor donde estaba el perol y estando allí cada uno cogió con una mano lo que más pudo de chicharrones que aún estaban tibios y con la otra mano cogieron el mote de la otra olla y empezó la comilona, lo hacían despacio, aún con el feroz hambre que padecían, por su amplia experiencia para evitar atragantarse y estar tosiendo que los delataría ante los dueños.
Después de unos treinta minutos y con la barriga totalmente llena y comieron con gula; abandonaron el corredor conforme llegaron, retrocediendo, muchos pasos atrás y estando afuera reiniciaron la caminata hacia Matalacas; justo en esos momentos ya estando a salvo, ellos escucharon que alguien de la casa abría la puerta y salió corriendo, seguro tenía urgencia de hacer sus necesidades fisiológicas, y los bandoleros temiendo haber sido descubiertos no tuvieron tiempo de huir, se tumbaron al suelo, quedando tumbados boca abajo.
Y como aún el día no había llegado, el dueño de cada comenzó a defecar justo junto a ellos y no los vio y esos excrementos cayeron sobre el pie izquierdo de Azael, quien sintiéndose afectado, quiso reaccionar, pero no podía hacerlo por que se delataba y perjudicaba a sus compañeros, allí quedó tumbado soportando el pié húmedo con excrementos; el evacuador agarró un manojo de hojas verdes y se limpió el trasero y lo arrojó a un costado y cayó sobre la cabeza de Azael, era la humillación más grande de toda su vida y ahora estaba oliendo  los residuos de excrementos que apestaban con aroma insoportable.
El defecador y dueño de casa, muy feliz de dejar el estómago vacío muy satisfecho y sin darse cuenta que a su costado del "inodoro casero" habían seis temibles bandoleros tumbado sobre el suelo, que tumbados soportaban la hediondez de los excrementos.
Después del aseo el dueño de casa regresó al corredor, y se paró junto al perol para mordisquear un chicharrón y rápidamente se dio cuenta que algo no estaba bien,entonces encendió un mechón y al alumbrar al perol, solo quedaba un poco menos de la mitad y comentó así mismo: 
"Ya no se puede confiar, seguro que vinieron los zorros y se han comido los chicharrones.."
Y fue hasta la olla del mote cocinado y tampoco había comida había desaparecido y volvió a comentar así:
"Creí que eran los zorros, pero ha sido gente la que se tragó los chicharrones, pero: ¿Quién fue?".
El malhumorado dueño de casa, entró al interior a informar a la familia la misteriosa desaparición de los chicharrones; lapso que aprovecharon los bandoleros para huir, casi corriendo, ahora tenían mucha energía, pero la sed les secaba la garganta por  la sal ingerida de los chicharrones.
El problema aparte de Azael, con pie lleno de excrementos, tuvo que asearse con tierra en polvo y aún así seguía impregnado el aroma de los excrementos, maldecía su mala suerte, que fue : "cagado"(orinado) que era lo último que podía soportar, los demás compañeros contenían la risa observando las penurias de su alicaído jefe.
Los viajeros caminaron por espacio de unos 50 minutos y ya amaneció y eran lugares algo conocidos por ellos; pero aún estaban muy lejos de Matalacas, fue en ese momento que Azael recordó un arroyo que nacía desde la misma loma y tenía como característica una gran planta o árbol de higuerón y reuniendo a sus compinches, les dijo:
--- Muchachos tomaremos agua en el arroyo de la Loma Seca(así se llamaba aquel lugar), allí hay una planta inmensa de higuerón ayuden a mirar...
No había terminado de hablar, y Marcelo mirando cuesta abajo, alcanzó a ver la planta de higuerón y dijo:
--- Jefe Azael, mire hacia abajo y siga la mirada hacia la ladera del frente y casi perdiéndose por la cuchilla de ese cerro, se observa una planta de higuerón.
Todos observaron hacia el lugar que lo había descubierto Marcelo, y efectivamente allí estaba el árbol del higuerón, pero había que caminar duro y por espacio de unos 50 minutos o tal vez una hora completa.
Entonces, Azael que ya había recobrado el liderazgo del grupo, les dijo:
--- Muchachos caminaremos lento pero seguro, no tenemos por que correr, como lo hemos hecho otras veces, estamos con el estómago lleno de chancho, cuidado que nos puede patear(en Socchabamba, suele decirse que patea el chancho, cuando se produce una indigestión por el exceso de comida).
Luego de caminar casi una hora, los bandoleros llegaron al arroyo, que ciertamente era un afloramiento desde el corazón de la misma loma; era un líquido dulce y a la vez helado por salir de las entrañas del cerro, a la salida había una pequeña laguna, a la que Azael se arrodilló y tendió el cuerpo sobre el suelo húmedo, quedando tumbado acercó la cabeza al arroyo y  bebió tanta agua hasta saciar su sed, lo mismo hicieron el resto de bandoleros.
Como el lugar era estrecho y de bajada, y la sombra del higuerón no se podía aprovechar; en seguida emprendieron la caminata hacia otro lugar con sombra para descansar y tal vez dormir un poco; por que el día no les era favorable, ya que serían detectados por otros caminantes y  verlos derrotados, era para ellos la peor humillación como bandoleros; con suerte para ellos, que al voltear a la loma siguiente y caminando a nivel de la hoyada seca, y cuesta arriba llegaron a un pequeño bosque, que se había formado debido a años copiosos(abundancia de lluvias) y nacieron grandes árboles resistentes a la sequía y prosperaban sin lluvia por tener raíces muy profundas que se abastecían de la humedad del terreno con agua en el subsuelo...
Los bandoleros, buscaron un lugar y lo encontraron debajo de un frondoso árbol de faique con ramas anchas que ofrecía sombra a su alrededor; era el lugar ideal para el descanso, limpiaron el suelo y se tumbaron de costado, rápidamente conciliaron el sueño, además tenían el estómago lleno en plena digestión.
Sin embargo, nada estaba dicho para estos frustrados bandoleros, por que desde Las Pircas Grandes y en sentido contrario a ellos, venían un grupo de cuatro jinetes, quienes justamente seguían la misma ruta que la habían caminado Azael y sus hombres días atrás; ellos siendo bandoleros no se conocían entre si, estos nuevos jinetes estaban avanzando en dirección a Cuchayo, allí tenían amigos, con quienes iban a planear asaltos en haciendas ecuatorianas y la ruta era por Espíndola.
Estos hombres habían tomado el lecho de la hoyada estaban de bajada hasta más abajo empalmar con el camino real que los llevaría en un día y medio llegar a su destino.
Pero, quien lo iba a creer, se encontrarían con seis bandoleros fallidos, humillados  y derrotados durmiendo a la intemperie por los azares del destino y ellos también divisaron el pequeño bosque que lo necesitaban para un descanso...
Por lo que Gresmildo, quien era el jefe del grupo, le dijo a Fermín quien era su compañero de confianza:
--- Fermín estamos en la Hoyada Seca y es muy estrecha es peligroso, quédate un poco atrás, yo tomaré la ruta para llegar a ese bosque, haz pareja con Baldomero, y Gastulo se quede más atrás para cubrir cualquier ataque de algún forastero que podría estar siguiendo nuestros pasos..
Fermín con las ordenes recibidas dio vuelta a su caballo y esperó a los demás................
Continuaremos......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 4 de agosto de 2019

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DXVI.- Azael y sus hambrientos bandoleros, encontraron un perol lleno de chicharrones de chancho, que los dueños habían dejado en enfriamiento para el día siguiente...

Hola amigos:  A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; cuando avanzaban Azael y sus compinches rumbo a casa en estado calamitoso, sufriendo hambre y caminando por la noche oscura en caminos desconocidos, el jefe (Azael) decidió asaltar la próxima vivienda que se les cruce en el camino para encontrar comida, y como allí estaban pisándoles los talones los huestes satánicos, estos últimos espíritus de el más allá, decidieron jugarles una nueva trampa con la intención de lograr algunas ánimas para llevarlas al infierno; como los bandoleros tenían hambre y buscaban una casa donde comer, los huestes satánicos recrearon una supuesta vivienda en la ruta junto a un precipicio; los hambrientos viajeros cayeron en la trampa y se rodaron al precipicio, sólo se salvaron Mauricio y Ciro, y ahora ellos ayudaron a salvar a sus compañeros...

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Con la hábil jugada de los huestes satánicos que lograron engatusar a Azael y sus compinches con la supuesta existencia de una vivienda iluminada y era solo una visión óptica que engañó la vista de los bandoleros; quienes supuestamente llegaron a la casa, pero solo una fría y satánica fachada, que logró detectar Mauricio, pero cuando él, dio la voz de alarma para que retrocedan sus compañeros, fue demasiado tarde, ya ellos se rodaron cuesta abajo; pero gracias a los árboles donde se sostuvieron no hubo muertos, solo heridos pero no graves......
Mauricio, bajó por la empinada cuesta, se rodó un tramo pero no fue herido y al encontrar casi a todos.él se preocupó por Ciro, que nadie daba razón sobre su paradero. Ciro, no había seguido el camino con ellos, el se quedó atrás y cuando escuchó la voz lejana que lo llamaba por su nombre, se acercó al precipicio y contestó a quien lo llamó:
--- Muchachos, soy Ciro, me quedé atrás para hacer mis necesidades fisiológicas, díganme: ¿Qué les pasó y por qué se han rodado?
Desde abajo, le contestó Mauricio, quien le dijo:
--- Ciro, que alivio saber que estás vivo, trata de bajar con cuidado, esto es un precipicio, pero felizmente hay abundancia de árboles que les salvaron la vida a los muchachos, pero aún así, hay heridos, tenemos que sacarlos, antes que sigan rodando cuesta abajo.
Ciro, de inmediato, comenzó a bajar, pero no se veía nada por la oscuridad de la noche; en esas condiciones siguió bajando y junto a un árbol se encontró con el quejumbroso Marcelo, que le dolía espantosamente su costilla derecha rota, agarrándose ambos sobre el árbol, le dijo:
--- Marcelo, te voy a salvar, pero todo está oscuro y trataré de dar ánimos a los otros(compañeros), seguiré a donde me espera Mauricio, así que espéranos, que te salvaremos con todos los muchachos.
Abajo, Mauricio, aplicando sus conocimientos en caminar o trepar pendientes en la oscuridad, ya había asegurado al resto de los muchachos amarrándolos, no precisamente era una nueva amarradura, por la carencia de equipos, pero ellos ya se salvaron y nadie irá al precipicio..
Entonces, Ciro llegó hasta los últimos muchachos y con la ayuda de Mauricio, le pusieron el hombro al jefe Azael quien se quejaba por los golpes recibidos, pero no estaba herido, fueron hasta los otros y tampoco se habían herido, pero si estaban golpeados por el impulso de la rodada.
Los rescatistas se pusieron de acuerdo en sacar cuesta arriba hombre por hombre, por que la cuesta era demasiado empinada y demandaba gasto de energías, que justamente era lo que les faltaba a los bandoleros por falta de comida; aún así sacaron al jefe Azael y lo dejaron donde estaba Marcelo y retrocedieron por los restantes...
Después de un agotador y arduo trabajo; Mauricio y Ciro, lograron sacar a los cuatro compañeros del precipicio, y el único que se quejaba era Mauricio por habérsele roto la última costilla derecha.
Mauricio, quien siempre muy acucioso y contaba con ciertos conocimientos, sobretodo intuición; él fue hasta un árbol y le sacó un manojo de hojas verdes y con ellas amasó una improvisada "torta de pasta de hojas verdes", se retiró la chalina del cuello y con ella formó una faja colocó en medio la pasta de hojas verdes y le amarró a la cintura, felizmente la chalina era  muy larga, que alcanzó para hacer un nudo y se ajustó a la altura de la costilla rota.
El remedio casero dio resultado, por que Marcelo sintió una sensación de frescura a su herida y le calmó el dolor; así trabajaba Mauricio, como un sanitario improvisado con habilidades curativas.
Entonces, después de un largo rato de descanso, todos allí estaba mudos, nadie hablaba nada, hasta que nuevamente Mauricio rompió el silencio y dirigiéndose al jefe Azael, le dijo:
--- Jefe Azael, aunque usted no lo acepta, fuimos presa fácil de los espíritus nocturnos, al engañarnos con visiones de una casa iluminada; los espíritus ya se fueron, como la noche está fresca tenemos que seguir adelante, ya no estaremos pensando en asaltar casas, por que seremos castigados por cosas misteriosas que no entendemos.
Pero, Azael si sabía de los espíritus, ahora tenía pruebas suficientes que ellos fueron engatusados, pero él mantenía su indomable voluntad de dominio y no quería dar a  torcer su brazo, y le contestó:
--- Mauricio, sigo pensando que no hubo espíritus aquí, solo fue fruto de nuestra imaginación ver una casa con luces, por el hambre de nuestros estómagos que nos hicieron ver visiones; pero aceptando la mano del diablo, lo que nos pasó, no fue más que un tremendo susto en no identificar el precipicio por la oscuridad y continuaremos la caminata....
Pero, por allí reaccionó Marcelo y le replicó así:
--- Jefe Azael, si fuimos presa de los espíritus malévolos, sino: ¿cómo explica que nos rodamos y me rompí mi costilla derecha?, todos fuimos al precipicio como unos borregos.
Como la conversación se iba a poner tensa y que originaría pleitos entre ellos; Ciro, sacó fuerzas y casi gritando, les dijo:
--- ¡¡¡ Por favor cálmense muchachos, que solo estamos favoreciendo al diablo, vamos de una vez a casa !!!
Todos se callaron y con la cabeza baja emprendieron la caminata, ya habían perdido valioso tiempo y continuaron sin pronunciar palabra alguna; ahora el camino era una ladera, lo hicieron por varias horas, hasta que se  llegó a avanzadas horas de la madrugada y se escuchaban muy cerca  los quiquiriquís de los gallos, pero ya nadie pretendía asaltar aquellas viviendas muy próximas.
Entonces, siendo aproximadamente las 05:00 horas de la madrugada y cuando el alba anunciaba el inicio del nuevo amanecer, les llegó a las narices un aroma delicioso a chicharrones de chancho y estaba demasiado cerca, siguieron caminando con la nariz en alto, tal como lo hacen los felinos husmeando a la próxima presa y llegaron a una casa; todos se paralizaron temiendo  una nueva sorpresa y sobre el corredor se veía una luz de fogón que ya se apagaba.. Apareció la pregunta entre ellos:¿Cómo ir, y  allí si estaba el enemigo?
Por lo que tomó la iniciativa Azael, quien caminando despacio avanzó y no habían perros que los detecten y llegó al fogón, allí había un perol lleno de chicharrones de chancho en proceso de enfriamiento y al costado una olla de barro llena de mote cosido... Demasiado fácil para ser verdad: ¡¡¡ Banquete listo !!!
Él, muy prudente, por que todo estaba muy fácil, temiendo una nueva trampa, no tocó nada, aun que se le hacia agua la boca por comer algo de ese potaje, retrocedió hasta donde estaban sus compañeros y en voz baja les anunció el hallazgo de la comida y que nadie la cuidaba, pero:  Ellos se volvieron hacer las preguntas:¿Podría ser una nueva trampa?... ¿Cómo saberlo?
Entonces, ante la disyuntiva, intervino Mauricio, quien ya se había convertido en el mejor consejero del grupo y le contestó:
--- Jefe Azael, nadie nos matará por robar chicharrones, vamos todos a comer, no hay tal trampa, lo que sucedió es que los dueños el día de ayer mataron un chancho gordo, frieron los chicharrones y se fueron a dormir, ya casi amanece, aprovechemos antes que ellos se levanten........
Continuaremos..................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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domingo, 28 de julio de 2019

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DXV.- Ciro se salva de una nueva trampa; que los huestes satánicos que les tendieron a los bandoleros de Matalacas.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Azael y sus compinches, después de tantas penurias estaban retornado a Matalacas, lo hacían a pie, totalmente agotados, con hambre, con sed; pero si encontraron un pequeño bosque al pie de una enorme pampa; allí saciaron su sed hasta el anochecer para caminar durante toda la noche rumbo a casa, mientras tanto las acémilas que ya retornaron a Matalacas y en manos de sus dueños; quienes sorprendidos, solo se atrevieron a esconderlas, hasta cuando regrese Azael y pedirle explicaciones: ¿Por qué robaron las acémilas a los mismos hermanos de la zona?...

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Después de descansar durante todo el día en el pequeño bosque; Azael y sus hombres recuperaron parte de alguna energía para seguir caminando toda la noche; pero aún así siguen agotados por que sus estómagos están vacíos no han ingeridos alimentos, y es urgente comer algo, por que no llegarían a Matalacas...
Entonces, siendo las 18:00 horas del día(Hora de la oración), los seis bandoleros abandonaron el bosque, bebiendo algunos sorbos más de agua; así con la barriga llena de agua emprendieron el viaje a casa, pero el hambre hace ver cosas azules donde solo hay oscuridad y aún siendo de noche el paso era lento, no había energía para caminar más rápido.
Por lo que Azael; por la necesidad de satisfacer su barriga, llamó a su lugarteniente Marcelo y le dijo:
--- Marcelo, tenemos que hacer algo para paliar el hambre, y lo único que nos queda es visitar una casa, donde siempre hay comida y como no tenemos dinero para comprar, acudiremos a nuestra costumbre: asaltar, pero solo para comida, nada más tomaremos...
Marcelo, que le sonaba el estómago vacío, por que no tenía nada adentro, le contestó:
--- Jefe Azael, ustedes siempre ha tenido las decisiones en nuestro grupo, así lo haremos, la noche está oscura y las casas en las lomas siempre tienen mechones encendidos para iluminarse, vamos estar en alerta para observar a la primera luz que  veamos.... y allí iremos en busca de comida...
Al terminar de hablar Marcelo, ellos llegaron a una pendiente, y el camino ya no era llano, sino que continuaba cuesta abajo, y desde allí hacia el frente se tenía amplia visión panorámica, como para detectar la próxima casa que ellos asaltarían.
Al levantar la vista hacia el fondo, aparecieron muchas luces pequeñas, pero se les veía muy lejanas, incluso un ladrido de perros  parecía que estaba a grandes distancias.
Justo, por allí aún continuaban los huestes satánicos y estos casi adivinando las necesidades de los bandoleros, se propusieron tenderles una nueva trampa en un precipicio que estaba muy cercano, y tal como lo hicieron con Marcelo y Mauricio; será una casa iluminada, que es justamente lo que quiere Azael.
Los bandoleros empezaron a caminar cuesta abajo, casi a tientas por la oscuridad de la noche; Azael iba a la cabeza, hasta que repentinamente se les apareció una casa iluminada, con seis mechones de luz, por lo que Azael, se paró y junto a los otros cinco y les dijo:
--- Muchachos, por necesidad  del hambre que nos agobia; vamos asaltar esa  casa, pero favor nada de matar a alguien, solo utilizaron la fuerza para dominar, las chavetas no se usarán
Todos los demás hicieron murmullos comentando la decisión del jefe  de asaltar;  algo que ellos tenían mucha experiencia, y esta vez no será para buscar tesoros, sino comida;  Azael tomó la delantera a medida que caminaba, la supuesta casa iluminada también caminaba hacia adelante, al menos así lo percibían ellos; por lo que Mauricio que ya tuvo la experiencia junto a Marcelo, se acercó a Azael y le dijo:
--- Jefe Azael, creo que nos están tonteando los espíritus de el más allá; la casa camina hacia adelante a medida que  nosotros caminamos...
Azael, muy mal humorado y con el hambre que le dolía el estómago, quien no creía en fantasmas, perdió la cordura y gritando dijo:
--- Otra vez, tu Mauricio, pensando estupideces con los espíritus; nosotros tenemos hambre y asaltaremos a esa vivienda, te parece que camina esa casa por que miras visiones con el hambre, seguiremos hasta la vivienda, aún está lejos y observan que se mueve por el reflejo de la oscuridad y les parece que camina ...jajajajajaja
Que lejos de la verdad estaba Azael, Mauricio muy avergonzado por la reacción de su jefe no le replicó, se quedó atrás dejando al jefe caminando solo adelante...
Justo, cuando el camino hacía una curva, ya apareció la casa muy cerca, nuevamente Azael hizo un paro y uniéndose con todos los otros, les dijo:
--- Muchachos, tenemos la vivienda muy  cerca, llegaremos a ella como viajeros y pediremos que nos preparen comida, y como no tenemos dinero, después de comer le pediremos al dueño de casa, que nos espere el pago hasta la vuelta de nuestro viaje, y naturalmente reaccionará en contra, allí le daremos un asalto...
Todos los demás aceptaron las decisiones de su jefe Azael y se acercaron a la casa, llegaron y efectivamente había gente que conversaba entre ellos con un murmullo casi fúnebre y ronco y tan solo con una característica: todos estaban vestidos con ponchos de lana negra y sombreros de palma de copa(badana) muy altos.
Azael y sus compinches llegaron y saludaron a los supuestos habitantes de la vivienda, fue un primer hombre que les salió al paso y este fue el dialogo de Azael:
--- Buenas noches señor, somos viajeros, estamos regresando a nuestras casas y necesitamos comida, por favor quisiéramos que nos prepare seis platos.
El que hacía de anfitrión, les contestó con una funesta voz, pero muy cortés y firme:
--- Si podemos atenderlos, pero aquí todo se paga adelantado, ¿Tienen dinero para cancelar la comida?
Azael, se apuró a contestar, antes que lo hagan los otros y dijo:
--- Si, por su puesto señor, se pagará la atención...
Los demás solo observaban, pero había algo que no cuadraba con la realidad, además en el aire había una aroma a azufre, que justamente lo detectó Mauricio, quien tomando precauciones, se separó del grupo y comenzó a inspeccionar a la supuesta vivienda y pudo detectar que tan solo era una fachada sin fondo, no había tal casa como aparentaba, atrás todo era una oscuridad espantosa, quien alarmado, les gritó:
--- Muchachos retrocedan, no es una vivienda es una trampa, atrássssssss......
Mauricio, corrió atrás al lugar por donde llegó y misteriosamente la casa iluminada desapareció por arte de magia, pero ya todo era tarde, solo era oscuridad y se agregó quejidos y dolor de heridos; él dio la vuelta y regresó a ese fúnebre filo del terreno y pudo ver que era un precipicio y los magullados eran sus compañeros que habían rodado cuesta abajo; pero felizmente habían árboles donde se sostenían y él desde arriba les gritó:
--- Muchachos sosténganse como puedan, yo bajaré a ayudarlos...
El único hombre sano, comenzó a bajar y por lo empinado que era el terreno se rodó un tramo y llegó pesadamente hasta un árbol que le sirvió de sostén, allí encontró a Marcelo que se quejaba por una costilla rota, más abajo estaba Azael con una rodilla dislocada junto a Felipe que le dolía la espalda y Samuel que gritaba con un dedo del pie roto, pero no había Ciro...
Entonces, Mauricio llamó con todas sus fuerzas a Ciro, pensando que se había rodado hasta el precipicio y tal vez aún tenga vida para ayudarlo..
Pero, Ciro no había caído allí, sin que ellos lo noten se había quedado atrás, no llegó hasta la supuesta casa y no fue testigo de lo que les sucedió a ellos.....
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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domingo, 21 de julio de 2019

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DXIV.- Azael y sus compinches, aceptando la derrota y con frustración total, inician el retorno a Matalacas a pie....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Azael y tres de sus compinches esperaban el regreso de Marcelo y Mauricio, quienes fueron en búsqueda de las acémilas que se fueron desde el día anterior, al principio si detectaron los rastros, pero después los perdieron y ante lugares desconocidos; los rastreadores decidieron retroceder sin encontrar las acémilas, justamente Azael aceptando su derrota por azares del infortunio; él esperaba las acémilas para regresar a Matalacas, pero cosas del destino las acémilas viéndose libres de los jinetes, sin aperos y malcomidas enrumbaron a Matalacas de modo propio, pero los frustrados viajeros no lo sabían....

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Luego del amanecer del día siguiente; Azael y tres de sus compinches esperaban el regreso de Marcelo y Mauricio con las acémilas para montarlas y retornar a Matalacas, por que fueron presas del infortunio, según así lo pensaban ellos; pero en realidad ellos fueron presas fáciles de los huestes satánicos "quienes juegan" a  su libre albedrío, sin que tampoco Azael lo haya detectado, el mal ya estaba hecho y hay que decidir en seguir o retroceder, se eligió el retorno a casa.
Aproximadamente, a las 10:00 horas de la mañana, regresaron Marcelo y Mauricio totalmente agotados con sueño, hambre y dolidos por el fracaso de no poder ubicar a las acémilas, ellos fueron recibidos por Azael fríamente y hasta con rabia por verlos llegar sin nada; pero él rápidamente reaccionó su mala conducta y con buenos modales, después de saludarlos, les preguntó:
--- Muchachos : ¿Dónde están las acémilas?
Marcelo, lugarteniente de Azael, le respondió:
--- Jefe, no pudimos identificar el lugar donde se metieron las bestias(acémilas), caminamos por largos trechos, pero perdimos el rastro; solo en un ramal que subía una cuesta arriba había rastros que se fueron por allí, pero no estábamos seguros si eran los de las nuestras o de otros viajeros; además esa cuesta arriba era un camino en dirección a Matalacas..(justo ese fue el sendero que tomaron las acémilas de retorno a Matalacas)..
Al mismo tiempo, casi interrumpiendo intervino Mauricio, quien dijo:
--- Jefe Azael, hemos sido víctimas de los espíritus de el más allá...
Azael al escuchar esa expresión soltó una tremenda carcajada, de las conjeturas de Mauricio y lo repitió así:
--- "Espíritus de el más allá .. jajajajajajajajajaja...
Y siguió riéndose con más fuerza, que contagió a Ciro, quien también se rió a carcajadas imitando a su jefe, que parecía que sufrió un ataque de risa....
Marcelo y Mauricio, paralizados por la burla de su jefe Azael, no atinaban a decir nada; salvo que recién se dieron cuenta con asombro que la choza ya no existía, todo era escombros de cenizas y de nuevo habló Marcelo, así:
--- Jefe, no entiendo por que se ríe tanto de lo que dijo Mauricio, eso es cierto y tengo pruebas; pero dejemos de conjeturas y diga la verdad: ¿Por qué quemó la choza, allí estaban mis aperos, bolsicos y mi poncho de lana de vicuña...?
Azael, dejó de reírse y ya muy serio y tal vez muy colérico, le respondió:
--- Marcelo, me estás enfureciendo:¿Cómo crees que yo incendié la choza? Son cosas del infortunio, se prendió fuego en la madrugada, mientras dormíamos afuera; pero se acabó el descanso en este momento regresamos a Matalacas...
Todos los restantes en semblante frágil, por que no habían comida nada ayer  y hoy, con sed, hicieron esfuerzos recogiendo lo poco que se salvó del incendio y se alistaron a partir...
Entonces, Azael recapacitó y bajando el tono de la voz, les dijo:
--- Muchachos, disculpen mi ira; tal vez la desesperación me hizo actuar así, ustedes no son culpables de nada, son cosas del destino que yo los metí en una jornada para ir a Socchabamba; ya teníamos conocimiento de lo poderoso que es ese "Sánchez", que según pregonan tiene un "Pacto con el Diablo", misteriosamente nos han sucedido cosas que nunca antes pasaron entre nosotros, pero lo importante que contamos con lo más preciado: La vida...
Con estas palabras alentadoras y de disculpas, animó a los demás individuos, quienes se dispusieron a regresar a Matalacas con las manos vacías, así suceden los hechos en una vida precaria y de peligro constante de delincuentes; a veces se gana y otras veces se pierde todo lo ganado...y con muertes...pero esta vez no hubo ninguna..
Cuando, Azael y los cinco compinches se disponían a partir rumbo a Matalacas, ya era casi el medio día; agotados y hambrientos estaban obligados a caminar en esas condiciones; uno de ellos Felipe, se apartó para hacer sus necesidades fisiológicas en el campo y al llegar al escondite orinó y cuando estiró la mano para agarrar una piedra para limpiarse el trasero, pudo notar que a unos metros hacia arriba había un bulto con apariencia humana tumbado sobre el suelo.
El sorprendido individuo, rápidamente se limpió el trasero con una piedra, se paró y se aproximó hacia donde estaba el bulto, al llegar casi se cae de espaldas, al observar que era una bolsa largo llena de huesos, era un esqueleto metido dentro de la bolsa, que parecía una mortaja, y al acercarse la cabeza ya siendo sólo un cráneo desnudo, pero la forma era de la viuda que los atendió el día de ayer, por curiosidad manoseó la bolsa, para identificar si tenía el vestido negro; vaya que allí estaba el cadáver  o mejor dicho el esqueleto con el vestido exactamente como lo tuvo ayer.
Felipe, se quedó paralizado del espanto que sufrió y sintió que su cuerpo se quería desmayar y perdió el habla(la voz), solo retrocedió dando traspiés y llegó donde estaban los demás y empujando a Ciro, le señaló el lugar donde estuvo él, pero como no hablaba, Ciro no le dio importancia, pero si lo vio Marcelo, quien dijo:
--- Tranquilos todos, Felipe ha sido asustado por fantasmas, tratemos de ayudarlo.....
Azael, rápidamente reaccionó y mirando a Felipe casi desmayándose, lo abrazó y le hizo que descanse su cabeza sobre su hombro, trató de tenerlo así por un tiempo hasta que reaccione el asustado hombre, quien venía a ser otra víctima de los huestes satánicos.
Felipe, poco a poco se recuperó, recobrando el habla(la voz) y se desprendió del abrazo y dirigió al jefe Azael, le dijo:
--- Jefe no lo va a creer, sucede que estaba orinando y al agarrar una piedra para limpiarme, vi cerca a mi, un bulto y era el esqueleto de la señora que nos atendió ayer en la choza, que no se salvó del incendio....
Azael, esta vez ya no era incrédulo y aceptando la verdad de lo que escucharon sus oídos con la versión de Felipe; él optó por apurar el viaje, por que tenían que salir de ese lugar, que era un desierto sin nada de vida ni agua, les dijo:
--- Muchachos, nos vamos en este momento, seguro que la viuda quiere quedarse con uno de nosotros, pues no le dejemos disfrutar de ese macabro gusto.. vámonos.....
Pero, El Sol, alumbraba con más fuerza y caminar a pie provocaba sed y cansancio; el calor era abrazador y ningún árbol para guarecerse, a paso lento los bandoleros retornaban a casa....
Por otra parte, las acémilas que nunca las encontraron, retornaron a Matalacas y ya están en manos de sus dueños, todos ellos estaban desconcertados, por que sus animales llegaron sin aperos, tampoco frenos(riendas), tan solo con la soga que siempre la tuvieron cuando estaban en los potreros; los vecinos y sobretodo los dueños; se pusieron de acuerdo en llevarlas al pasto y esconderlas, para esperar a Azael y pedirle explicaciones por haber robado a sus propias hermanos de la comarca....
Pero, Azael y sus compinches tiene sus propios problemas y aún están muy lejos a una distancia de día y medio de camino a Matalacas, ellos seguían caminando lentamente con hambre y sed, hasta que llegaron a una enorme pampa, pero no tenía árboles, pero si notaron que al pie se notaba un pequeño bosque, los bandoleros recuperaron las fuerzas corporales y casi corriendo fueron en dirección al terreno del bosque y llegaron muy agotados y con suerte había abundante agua, todos se tiraron hasta la corriente de agua y bebieron tal como lo hacen los animales, después de saciar su sed, se levantaron y Azael, les dijo:
--- Muchachos, aún estamos muy lejos de Matalacas, aprovechemos los árboles y las hojas secas y descansemos hasta el anochecer y caminaremos toda la noche, ya el camino es familiar, estamos desandando lo caminado..............
Continuaremos..................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 14 de julio de 2019

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DXIII.- Azael y sus compinches de viaje, aceptaron su derrota y decidieron regresar a Matalacas, pero sus acémilas llegaron primero...y ellos no lo saben.......

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Ciro, uno de los compinches de la banda de bandoleros de Matalacas, lideradas por Azael, éste hombre (Ciro), sufría de sonambulismo y durante ese trastorno de sueño y en estado inconsciente ocasionaba incendios, y en su niñez los hizo muchas veces estas "travesuras oníricas", y le pusieron el apodo de "prende fuegos", no sabemos como lo supieron los huestes satánicos, que lo sedujeron mediante el sueño a Ciro, para que prenda luz a un mechero de lámpara que servía para iluminar durante las noches, quien después de encender el mechero al salir colocó el mechero al filo de una mesita y por inercia se cayó el mechero al suelo,  desparramando el combustible y se expandió  llegó hasta los aperos de los individuos que dormían afuera a la intemperie; el incendio tomó fuerza con el nuevo combustible de aperos, bolsicos y ponchos; el calor despertó a los bandoleros, pero era muy tarde nada pudieron hacer para salvar algo, Azael, si supo quien lo ocasionó, y en un aparte se lo preguntó a Ciro, pero él no sabía que responder.

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Azael, un viejo bandolero, cuajado en mil y una aventuras, no lo podía creer que un incendio de una choza y que les servía de abrigo temporal, se haya  efectuado durante la noche, perdieron todo a excepción de algunas jergas y mantas que las estuvieron usando como abrigo para dormir.
Entonces, Azael como un consuelo a su curiosidad, ya que nada podía hacer, llamó a un aparte a Ciro y le preguntó, así:
--- Ciro: ¿Por qué prendiste fuego a la Choza?
Ciro, que actuó en estado de sonambulismo y por lo tanto inconsciente de lo que hacía, no supo responder a la pregunta directa que le hizo su jefe, él se quedó mudo, aceptando tácitamente que fue él, el incendiario; y como también lo sabía Azael, solo le puso la mano derecha sobre el hombro y le dijo:
--- No te preocupes amigo, tu no eres culpable, sino el demonio que estuvo en tu interior, pero aún estamos vivos.
Después, Azael se unió de nuevo con los otros restantes y estando juntos los cuatro bandoleros, les ordenó arroparse con las jergas y mantas para abrigarse y esperar el amanecer, que esperaban lleguen los otros dos que fueron por las acémilas.
Mientras; Azael y sus hombres esperaban a Marcelo y Mauricio, se consolaban abrigándose con la único que salvaron del incendio; estos últimos(Marcelo y Mauricio) tenían sus propios problemas, ellos perdieron por completo el rastro de los caballos; desde el floreciente valle que ubicaron en su búsqueda, salieron y continuaron hacia adelante y encontraron algunos rastros de las acémilas, pero no estaban seguros si eran de sus caballos o de otros viajeros, y como anocheció, comentaron en continuar y seguir adelante o retroceder y llegar la choza sin nada.
Entonces, Mauricio que fue quien detectó que ellos fueron presas de una trampa, caminando a tientas en una noche oscura y por senderos desconocidos, le dijo a Marcelo:
--- Marcelo, creo que debemos descansar en algún lugar, por que la noche está muy oscura y podemos tropezarnos y caer al suelo con alguna herida y será peor para nosotros...
Marcelo, que pensaba lo mismo, le contestó:
--- Tienes razón amigo, pero:¿Dónde nos metimos? Estamos por caminos desconocidos, no sabemos donde entrar o encontrar alguna casa y pedir posada hasta el amanecer.
Justamente, atrás de ellos iba un grupo de huestes satánicos, satisfechos de haber ocasionado el peor daño a Azael con el incendio de la choza, y estos elementos de ultratumba, deseaban continuar con sus "travesuras diabólicas", por lo que tenían que cruzar el camino de los dos bandoleros y al escucharlos que buscaban una posada en una casa del camino; ellos mismos hicieron la supuesta vivienda al filo de un precipicio que justamente estaba a pocos metros del camino con la intención que los viajeros terrestres sean seducidos a descansar, pero iban directo a precipicio, que irremediablemente iban  a la muerte, al rodarse  y caer al abismo.
Marcelo que iba adelante de Mauricio, alcanzó a ver una vivienda iluminada a pocos metros hacia adelante y le dijo a Mauricio:
--- Amigo, veo una casa iluminada hacia adelante, creo que ya tenemos donde descansar...
Pero, Mauricio no veía nada, solo la oscuridad de la noche, y le replicó así:
--- Marcelo, creo que estás viendo visiones en la oscuridad, yo no veo nada hacia adelante...
Pero, Marcelo se limpió las legañas de los ojos, creyendo lo que escuchaban sus oídos, y volvió a otear hacia adelante del camino y allí estaba la casa iluminada con mechones de linternas y le aseguró así:
--- Mauricio, creo que te quedaste ciego, la casa está más o menos a 50 metros y hay iluminación, eso quiere decir que hay gente en pie que nos pueden atender.
Mauricio, ya muy preocupado por el estado anímico de su compañero que se empeñaba en seguir viendo visiones, ya no le contestó y optó por caminar muy ligero y se colocó adelante de Marcelo y trató de identificar la supuesta vivienda, pero no era eso, efectivamente alcanzó a ver bultos oscuros que eran humanos o fantasmas: ¿Cómo saberlo? Que se movían tal como lo hacen las banderas que flamean al paso del viento y le pareció que iban  directo a una trampa y detuvo la marcha así:
--- Detente Marcelo, adelante no hay viviendas, son fantasmas que quieren hacernos daño..
Pero, Marcelo no se detuvo seguía caminando, por lo que Mauricio se abalanzó contra él, y lo tiró al suelo, justo en la misma orilla de un desfiladero que se perdía cuesta abajo en la oscuridad.
Entonces, se levantaron los individuos y se abrazaron por continuar con vida, que si avanzaban tan solo medio metro más, ya serían cadáveres tirados por un despeñadero empinado.
Después del susto, ellos retrocedieron y se dieron cuenta, que se habían desviado del camino y estaban andando sobre suelo duro, que no llegaron a detectar...
Mauricio, que presumía de "pitonisa" y tenía conocimiento de los espíritus errantes nocturnos que vagaban por doquier, conquistando a desprevenidos humanos noctámbulos para llevárselos al infierno y con la tranquilidad de estar vivos, le dijo a su compañero:
--- Marcelo, tuvimos suerte esta noche, ya habíamos caído en una trampa de los espíritus de
el más allá,  al servicio del diablo; felizmente mi cerebro fue más fuerte y no llegó a nublarse con las visiones diabólicas y pude detectar el peligro.
Marcelo, ya repuesto del susto, le contestó:
--- Amigo, usted tiene poderes para conocer esos fantasmas; hemos caminado a tientas en esta noche oscura, creo que ya no sabemos a donde estamos yendo, será un despropósito continuar hacia adelante y sin saber a donde conduce este camino, te sugiero regresar y llegar sin las acémilas, tal vez siendo de día los seis caminaremos en un lugar seguro.
Mauricio, que escuchó atentamente a su amigo, le contestó:
--- Creo, que es la mejor idea que acabo de escuchar, regresemos no hemos podido ubicar a las acémilas, ya Azael sabrá lo que hay que hacer.
Los dos hombres retrocedieron y comenzaron a desandar toda la ruta que caminaron infructuosamente, y ellos tanto habían andado que ya escucharon a los gallos en lomas lejanas los quiquiriquis anunciando el pronto amanecer...
Ciertamente, la expedición de los viajeros y bandoleros de Matalacas hacia Socchabamba para asaltar la Familia Sánchez Calderón y Mulatillo, fracasó rotundamente; ellos fueron emboscados por los huestes satánicos, que se adelantaron, pero que estos bandoleros no lo sabían, se culpaban entre ellos y a la mala suerte y al desconocimiento de los caminos que los condujo a rutas equivocadas.
Al amanecer en el grupo de Azael y los tres restantes, tenían: sueño, hambre, sed y cansancio, y como ya estaba completamente claro, seguramente eran las 06:00 horas de la mañana, Azael aceptando su derrota les dijo:
--- Muchachos hemos sido presas del infortunio y la mala suerte, no sabemos donde estamos, solo nos queda esperar a Marcelo y Mauricio y regresar a Matalacas, nadie nos juzgará si llegamos a pie por las acémilas que se perdieron...
Pero, ellos tendrán una nueva sorpresa cuando lleguen a Matalacas, por que las seis acémilas regresaron antes que ellos y ya están en manos de sus dueños................
Continuaremos..................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 7 de julio de 2019

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DXII.- Ciro; es inducido mediante el sueño por huestes satánicos y en estado sonámbulo incendia la choza, quemándose los aperos y bolsicos de sus compañeros....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; los despojos de Rosendo Campos, fueron recogidos por un familiar y se los llevó al lugar de su nacimiento para darles sepultura; Lucinda su adorada pareja, de tanto esperar el retorno de su amado Rosendo, murió por inanición; por coincidencia ambos murieron solos sin que nadie pudiese ayudarlos; lamentablemente la sequía, mató la vegetación del valle y desapareció como zona agrícola, quedando una hoyada seca y eriaza sin agua, que era cruzada por viajeros que iban y venían por ser ruta de viajes; justamente aquí llegaron los bandoleros de Matalacas, liderados por Azael, quienes fueron seducidos por una supuesta viuda y comenzaron sus penurias, ellos siguen esperando a Marcelo y Mauricio, quienes salieron a buscar  a las acémilas y aún no retornan....

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Los rastreadores: Marcelo y Mauricio, habían llegado a otro valle lleno de una floreciente agricultura y que destacaban los potreros e invernas llenas de forrajes; justo lo que sus acémilas necesitaban; pero estos animales ahora fugitivos no llegaron a este valle, por que los rastreadores no encontraron los rastros, por lo que Mauricio que presumía de "adivino", esta vez si acertó al pensar que ellos habían caído en una trampa..
Pero: ¿Quién les tendió la trampa?
Algo difícil de explicar; pero según nuestro parecer, ellos tan voceados como criminales peligrosos, también tenían sus dobles en contra de ellos; y no precisamente eran o son humanos, sino son los llamados: Huestes satánicos, espíritus malignos al servicio de Diablo, quienes vagan por el mundo terrenal en búsqueda de cándidos humanos y los seducen; pero con los bandoleros de Matalacas, no podían aplicar la seducción como  armas de conquista, sino mostrarse en cuerpo tal como los humanos, y tomaron el cuerpo errante(El alma) de la viuda Lucinda, que aún vaga por el valle con la esperanza de encontrarse con su ser querido que en vida fue Rosendo...
Aquella noche, ella estuvo por allí y se quedó hasta el día siguiente, y cuando ya se retiraba al Limbo, su sede de residencia espiritual y sin destino: ni Cielo ni infierno; llegaron los jinetes de Matalacas; y aún siendo un espíritu, creyó ver el regreso de su amado Rosendo Campos, y los viajeros desorientados por el camino desconocido con dos ramales, subieron a la Choza y ella los esperaba; ya conocemos la historia en los capítulos anteriores.
Ahora, retrocedamos para ver que hacen los bandoleros de Matalacas; Azael, mortificado todo el día por que no regresaban los rastreadores: Marcelo y Mauricio, llegó la noche y ellos seguían en la choza; temerosos que regresaría la "Viuda Negra"(por al ropa negra que vestía), optaron por tender sus jergas de los aperos y hacer cama común a la intemperie, dejando en el interior los aperos y bolsicos, muchas veces lo habían hecho; pero este valle seco y estéril, soplaba mucho viento y las mantas eran levantadas por la briza y que ellos las sostenían para poder dormir...
Alguien, sugirió envolverse como guagua(envoltura de niños bebés y recién nacidos como mortaja) y así lo hicieron, y como estaban cansados se durmieron profundamente y nadie hizo guardia, los cuatro durmieron a la vez; grave error, por que justamente los huestes satánicos no habían terminado con sus "juegos diabólicos", quienes llegaron a la media noche justo cuando los cuatro  viajeros dormían plácidamente...
El que fungía de líder de los espíritus errantes; transpuso a la vivienda sin abrir la puerta, y como adentro estaban los aperos, bolsicos y ponchos de los viajeros, tratarán de destruir esas existencias; pero ellos no podían encender fuego por que es contrario a las entidades satánicas; por lo que despertarían a uno de ellos(viajeros-bandoleros) y él solo ingresará a la choza, como un sonámbulo y como está oscuro encenderá el mechón, luego abandonará la sala, pero antes tiene que tropezarse o dejar mal puesta la lámpara del mechón de la luz, que se caerá cerca a los bolsicos originando un incendio, que se quemará la choza, perdiéndose todo lo guardado adentro.
Entonces, los espíritus satánicos con el plan de su líder; palparon con sus huesos fríos a los cuatros jinetes que dormían profundamente y al rozar los cuerpos detectaron, que ya tenían un "elegido" y este fue Ciro; quien en su niñez le gustaba jugar con fuego, y algunas veces ocasionó incendios en potreros y chacras; y esa noche él, soñaba que prendía fuego a una chacra de un vecino que lo odiaba, y su venganza era incendiarle la chacra; el líder satánico llegó a su pensamiento(de Ciro) y él se despertó como sonámbulo listo para incendiar a la choza...
Ciro, al despertarse sintió mucho frío, por que la manta se había escapado a un costado y no tenía abrigo, pero estaba tan cansado que no se levantó; justo allí entra el trabajo del hueste satánico, que lo  indujo mentalmente. "Qué el frío que sentía, era un ataque de su vecino y que se levante y le incendie la chacra"...
Ciro, obedeció la orden, quien se levantó en estado de sonámbulo, se dirigió a la choza, empujó la puerta, ingresó y buscó el mechón de la lámpara para alumbrarse, a tientas lo encontró y como allí estaban los fósforos, sacó un palillo y lo prendió y con el, encendió el mechón, cogió la lámpara y quiso sacarla hacia afuera, pero como la briza del viento era fuerte lo apagaba, dio marcha atrás y lo puso sobre una mesita,  lo puso  al filo y salió y creyendo haber lo dejado, salió y cerró la puerta.
Por la fuerza de la inercia, el mechón no pudo sostenerse al filo y cayó al suelo, desparramando el combustible y las llamas lo seguían, hasta que llegó a los bolsicos y aperos, allí el fuego tomó fuerza y rápidamente se propaló (expandió) ardiendo  los bolsicos, aperos y ponchos de los viajeros.
Ciro, aún sonámbulo, no se dio cuenta del incendio, regresó a su jerga tendida, se envolvió muy bien con su manta, se acurrucó quedándose dormido nuevamente como si nada hubiese pasado.
Los huestes satánicos, se sobaban sus fríos huesos de las extremidades(manos) con el éxito de sus "travesuras", seguramente pasaron un tiempo de aproximadamente unos 30 minutos, y el calor del fuego que producían las llamas del incendio total de la choza, despertó a los viajeros, quienes asustados se levantaron y trataron de ingresar a la choza para salvar sus cosas del incendio, pero ya nada se podía hacer, todo era un montón de brasas, tizones y cenizas.
Azael, quien era un asesino cruel, de corazón duro como una roca, por primera vez lloró, por la impotencia que le produjo; ver quemarse sus cosas sobretodo el bolsico con los comestibles para su gente, y lo peor para ellos, que estaban allí sin esperanzas de moverse o movilizarse por que no tenían las acémilas; pero a la vez se saludó así mismo que tuvo la buena idea de dormir a la intemperie, sino ellos también serían cadáveres quemados por el incendio.
Los cuatro jinetes, ahora arropados por las mantas y jergas, ya que sus ponchos también se quemaron, solo se lamentaban su mala suerte; hasta que el líder Azael, después de llorar como un niño, tomó el mando y les dijo:
--- Muchachos hemos perdido casi, menos la vida; por lo menos las mantas y las jergas nos servirán de abrigo hasta que amanezca, montaremos los caballos a pelo(sin montura) y como lomillo servirán nuestros huevos, no tenemos otra salida, tengo una sospecha este incendio alguien lo provocó....
Justo en ese momento Azael se puso a pensar: "¿Cómo se originó el incendio? Alguien tuvo que hacerlo; el fuego no se prende solo, salvo en una tempestad con rayos que pueden caer sobre la choza, pero esa noche no hubo tal fenómeno, y recién  recordó que Ciro, era un "prende fuegos" algo así como un apodo con que le conocía; y tratando de no crear pánico entre sus compañeros, lo llamó a un aparte y boca de jarro le hizo la pregunta:
--- Ciro: ¿Porqué prendiste el fuego a la choza?
Ciro, no pudo responder, por que estuvo en estado de sonambulismo................
Continuaremos..................
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