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domingo, 20 de marzo de 2022

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCLIII.- Rodrigo López Huamán, aplicando la astucia se desprendió de un grupo de comerciantes, quienes pretendían comprar ganado vacuno, ellos retrocedieron y se fueron...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el bandolero Rodrigo López Huamán, como caporal de los terrenos de la viuda Edilsa Flores Morocho, él estaba haciendo un trabajo excelente, ya logró combatir a los cuatreros, que tanto daño económico le ocasionaban a la ganadería, y como caso curioso la dueña nunca se había enterado; ya estamos próximos a los rodeos y por primera vez la dueña conocerá las existencias reales de su ganadería; en la mañana descansaba Rodrigo después de desayunar en la playa y salió a observar los terrenos y avistó en la loma del enfrente que venían un grupo de jinetes desconocidos... ...sigamos la historia......


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Rodrigo López Huamán; tenía éxito en combatir y matar a los cuatreros, por que él siendo un bandolero pensaba exactamente como ellos, y gracias a esas anticipaciones, él ya logró matar a cuatro cuatreros, más los tres trabajadores cómplices de ellos, ya sumaban 7 muertos en los terrenos que nunca hubo antes derramamiento de sangre; por que la dueña, jamás supo que su numerosa ganadería estaba siendo diezmada por cuatreros con ayuda de los propios pastores.
Rodrigo López Huamán, oteó desde la playa a un grupo de jinetes que apuraban a sus caballos en dirección donde él estaba, le causó alarma, por que los desconocidos trotaban aceleradamente.
Entonces, Rodrigo llamó a su ayudante el "vigilante" y le dijo:
--- Hombre, acabo de observar en la loma de enfrente a un grupo de jinetes que bajaban a la hoyada.
El "vigilante" por instinto y supervivencia puso la mano en la vaina de su machete, que llevaba fajado a la cintura y le contestó:
--- Señor caporal, esos jinetes pueden ser cuatreros y vienen por nosotros; ya que los vio, nos prepararemos para recibirlos, felizmente los pastores no han salido al campo, pero si me parece algo raro que vengan en día claro, ya que nunca los mañosos (cuatreros) atacan de día, ellos buscan el amparo de la noche
En esos momentos, Rodrigo lamentaba haber dejado escapar a un cuatrero en las alturas de la loma; quien seguramente avisó a los demás, pero tal vez cometieron otro grave error en atacar en día claro, por que ya fueron vistos, con esos pensamientos en la cabeza del caporal, se preparaba para hacerles frente; pero, algo le decía a su experiencia que tal vez no eran cuatreros, sino otra gente.
Efectivamente, los desconocidos que bajaban a la hoyada eran  8 jinetes; pero, ellos no eran cuatreros, sino comerciantes, que si recibían las reses robadas de los cuatreros, que si estaban necesitados de ganado vacuno para hacer entregas urgentes; ya que los cuatreros no cumplieron con las entregas; por lo que ellos pretendían comprar directamente a los dueños, dejando de lado el negocio ilícito; por esa razón ellos se movilizaban de día claro, sin intenciones de atacar a nadie, sino comprar como unos buenos perneadores.
Estos supuestos compradores, como precaución para no ser asaltados portaban armas de fuego, que eran unas carabinas cargadas con trozos de plomo trabajados como balas, con un disparo de una sola vez, aún así llevaban ventaja a los macheteros.
Los desconocidos jinetes, atravesaron la hoyada y salieron por el camino que conducía a la playa, donde los estaban esperando Rodrigo y los pastores; ellos llegaron sin levantar sus carabinas, ni siquiera las habían tomado, las traían como cargas en la silla con el cañón al suelo, quienes al llegar se adelantó uno de ellos y saludó así:
--- Buenos días señores, venimos en son de paz, somos comerciantes de ganado vacuno y quisiéramos comprar un lote de reses de estos potreros que son de buena calidad.
Entonces, Rodrigo con el machete desenvainado, sabiendo que no haría mucho, si el jinete montado agarraba su carabina y podría dispararle, le contestó:
--- Señores, nosotros no los conocemos a ustedes, tampoco estamos vendiendo reses, no sé quien les dio la información errada, seguramente son  las haciendas que están en saca, pues se equivocaron de camino.
Pero, el comerciante, si sabía que desde estos terrenos los cuatreros arreaban el ganado para ellos y se arriesgó a informar, y le contestó:
--- Tengo unos amigos que arreaban reses de estos terrenos, ellos hablaban de un tal Griseldo, no sé, si está presente por que no lo conocemos, para comprar directamente con él.
Rodrigo, al escuchar al comerciante, que era parte de los cuatreros, con firmeza le respondió:
--- Señor, el individuo Griseldo murió al ser descubierto como un mañoso(ladrón de reses), que entregaba el ganado a los cuatreros, ya no existen esos ladrones, y anoche murieron cuatro cuatreros en las alturas que intentaba arrear reses por su cuenta, así que ustedes que eran los compradores de ganado robado no son amigos y les ruego que salgan de nuestros terrenos, por que correrán las misma suerte, ya hay 20 hombres que los están rodeando; ustedes tendrán armas de fuego pero son de una sola bala.
Los otros jinetes, tratando de huir, cogieron las riendas de sus caballos, pero se dieron cuenta que no podían correr, por que estaban en un cañón; por lo que el que fungía de jefe tratando de serenar a Rodrigo le contestó:
--- Señor, no se quien es usted, pero nosotros no somos cuatreros, ni intentamos atacar, somos comerciantes de la provincia de Cariamanga, Ecuador,  le juro que no sabíamos que las reses eran robadas..............
Rodrigo, le interrumpió, con una carcajada, así:
--- Jajajajajajajaja....amigo, tiene la cara dura de hablar mentiras, al decirnos que sus arreadores no eran cuatreros; entonces, como me preguntó por el pastor Griseldo, si él era el contacto de los cuatreros; usted mismo está envolviéndose en sus mentiras, por lo que les ruego que regresen por el camino que llegaron, por que si no lo hacen mis hombres actuarán; yo soy su caporal.
El comerciante, nunca estuvo en estos terrenos, desconocía el número de trabajadores y tratando de calmar, le respondió:
--- Señor caporal, ya llegamos y no queremos regresar con las manos vacías, voy apearme y le entrego el bolsico que está lleno de billetes para que usted ponga el precio de un lote de 50 reses, nosotros podemos esperar el rodeo del ganado.
Rodrigo, sabía que no se podía tratar con comerciantes de ganado robado, por que eran tan peligrosos como los mismos cuatreros, y tenía que presionar para que se vayan, él garraspó su garganta y con voz fuerte, gritando  dijo:
--- ¡¡¡¡ Muchachos no ataquen a los señores, por que ya se van !!!!
Y volviendo al comerciante le dijo:
--- Señor, usted y sus compañeros no serán atacados, por lo que pueden irse, nunca haremos negocios con mercaderes que compran ganado robado, por favor váyanse y no colmen mi paciencia.
El comerciante volteó la cabeza y miró a los 7 restantes que estaban atrás, dándoles a entender que tenían que regresar, como efectivamente lo hicieron, ellos voltearon sus caballos y emprendieron la bajada a la hoyada.
Los cinco pastores no salían de su asombro, de como el caporal resolvía sus asuntos en momentos apremiantes y se preguntaron: "¿Dónde están los 20 hombres...?"
Pero, Rodrigo era rápido de la mente y ordenó a los cinco pastores ir a los costados de la playa para aparentar que había gente alrededor de la playa, cuando suban los comerciantes y los observen desde el enfrente.
Pero, los comerciantes no aparecieron en la loma de enfrente, ellos se habían quedado en la hoyada, seguramente para descansar e ingerir alimentos y beber agua fresca; era un hilo de corriente que discurría en época de verano; se había construido un estanque que almacenaba el agua para que beban las vacas y para uso de consumo humano.
Los comerciantes decepcionados de su intento de comprar a los dueños, ellos se apearon en la hoyada, para dar de beber a sus caballos y ellos bajaron los bolsicos y sacaron el fiambre para comer y el que hacía de jefe, les dijo:
--- Creo que no acertamos en nuestro intento, parece que el que respondió es el jefe dijo ser caporal, por que daba las órdenes, y efectivamente nuestras carabinas nos sirven para una sola vez, el hombre conocía lo que hablaba, vamos a la hacienda que está en la ruta y hablamos con los dueños, por que aquí ya no hay negocio.
Los otros compañeros que se habían asustado de ser atacados por macheteros, que eran el doble en números de ellos, uno le contestó:
--- Hombre, te faltó cerebro, ese hombre pudo matarnos y no lo hizo, nos dio la opción de salir y hagámoslo rápido por que no quiero ser carne para los gallinazos.......
Continuaremos..................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

miércoles, 1 de noviembre de 2017

LADRÓN: ASALTANTE .- BBC Mundo Noticias .- Cómo funciona la mente de un ladrón profesional

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/06/150621_vert_fut_como_piensan_los_ladrones_yv
Un ladrón a punto de entrar a una casaDerechos de autor de la imagenGETTY
Image captionMecanismos cognitivos sofisticados entran en acción cuando el ladrón profesional se pone manos a la obra.
Al principio parece casi demasiado fácil. Mientras oigo el crujir de las hojas, atravieso la puerta de atrás, cruzo el jardín y abro la puerta, sin que nadie se dé cuenta. Estoy cometiendo un delito a plena luz del día y nadie puede detenerme.
Mi júbilo se convierte pronto en una especie de neblina mental. Primero agarro la televisión de pantalla plana, pero se me cae al suelo. El tiempo vuela, así que subo corriendo las escaleras, luego las bajo, las vuelvo a subir.
Agarro un laptop, un teléfono… pero con las prisas me dejo algunos de los objetos más preciados.
Mi cómplice, Claire Nee, me señala una chaqueta que cuelga en una silla, dentro de la que hay una cartera con tarjetas de crédito y llaves que hubiera podido llevarme fácilmente.
Luego, señala el iPad que dejé en la silla y los pasaportes en los cajones. Estoy destrozado: pensé que iba a ser un ladrón bastante bueno.
Al menos no tengo que preocuparme porque me descubra la policía. La casa que estamos robando no es real; está en la pantalla de la computadora y forma parte de un programa de realidad virtual que puedo controlar con un ratón.
Es la última herramienta que Nee, una psicóloga forense de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), ha estado utilizando para intentar meterse en la mente de los ladrones.
"En el pasado, la gente pensaba que los ladrones eran impulsivos, indiscriminados y oportunistas. No pensaban que fuesen muy listos porque normalmente no tienen gran educación", dice.
La simulación creada por la universidad holandesaDerechos de autor de la imagenNETWORK INSTIITUTE DE LA VRIJ UNIVERSITY
Image caption¿Qué te llevarías tú? La simulación de la Universidad de Vrij permite poner a prueba a cualquier persona.
Y esto ha sido un error. Nee ha visto que los ladrones tienen una compleja caja de herramientas cognitivas, con habilidades desarrolladas y automáticas, muy similar a la de un jugador de ajedrez o una estrella del tenis.

Piloto automático

Nee empezó su investigación en cárceles, donde preguntó detalladamente a los delincuentes sobre sus fechorías.
Investigó en sus recuerdos con entrevistas y cuestionarios, y mostrándoles fotos y mapas de casas y de calles para intentar que recordaran sus estrategias.
Podríamos pensar que los delincuentes condenados son desconfiados o tienen una actitud hostil hacia alguien que intenta descubrir sus secretos. Pero, en realidad, les gusta.
"La mayor parte del tiempo están muy aburridos. Así que están encantados con que alguien se interese por lo que hacen", dice Nee.
En sus experimentos, la investigadora ha mostrado que la mayor parte de los ladrones trabajan con un habilidoso "piloto automático" que les permite aprovechar rápido las oportunidades que encuentran.
Todo empieza mucho antes del día en que cometen el delito. Cuando el ladrón empieza a necesitar dinero, comienza a fijarse en objetivos potenciales durante sus actividades diarias, como pasear al perro, por poner un ejemplo.
Un ladrón a punto de entrar a una casaDerechos de autor de la imagenGETTY
Image captionMuchos ladrones funcionan en un "piloto automático" que les permite aprovechar al máximo las oportunidades.
Pero son sorprendentemente flexibles y pueden cambiar rápidamente de idea el mismo día si ven otra casa que es de más fácil acceso, porque alguien ha dejado la puerta o una ventana abiertas o porque los propietarios están fuera.
Una vez dentro, el piloto automático es esencial para que el delincuente no pierda la cabeza, tal y como experimenté yo mismo en mi intento chapucero de robo.

En el subconsciente

Nee también utiliza una simulación de realidad virtual para pedir a ladrones convictos que demuestren cómo procederían en un robo.
A pesar de lo artificial de la situación, tienden a tomárselo en serio y muestran un comportamiento igual al que tendrían en una casa real.
"¿Qué tan complicado puede ser?", me pregunté a mí mismo mientras entraba en esa casa virtual.
Aunque sabía que debía fijarme en los objetos pequeños, fácilmente transportables y de mucho valor, de alguna forma mis ojos no se fijaron en ellos.
Mi mente iba de prisa, pero no pude encontrar nada, así que acabé decidiéndome por los objetos grandes y difíciles de manejar.
Mi confusión ofrece un gran contraste con el comportamiento de los ladrones en las simulaciones de Nee, que desarrolló junto con Martin White en la Universidad de Sussex (Reino Unido).
Los ladrones experimentados siguieron en su mayoría la misma ruta por la casa, yendo primero a las habitaciones de arriba y luego a las de abajo.
Tarjetas de crédito sobre una computadoraDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image caption¿Se llevarán los televisores? Primero las tarjetas de crédito.
Encontraron fácilmente los bolsillos con las carteras y las tarjetas de crédito, así como las ropas de diseño, las joyas y otros pequeños objetos de valor, dejando atrás los aparatos electrónicos que se quedarán obsoletos rápidamente.
Con una media de solo cuatro minutos en la casa, los profesionales acumularon objetos por un valor de cerca de US$1.560 más que el grupo de control con estudiantes que utilizó Nee como comparación.
Sorprendentemente, la mayor parte de los procesos mentales parecieron llevarse a cabo en el subconsciente, dejando más espacio mental al ladrón para lidiar con el riesgo de ser descubierto.

Trucos para defenderse

Por este comportamiento rápido, sistemático e inconsciente, Nee compara los robos con otras formas actividades que exigen pericia, desde la música al tenis o el ajedrez.
Los mejores en estas áreas dicen entrar en un estado similar de "fluidez" en el que toman la mayoría de decisiones cruciales sin ser conscientes.
Y al igual que con esos otros tipos de expertos, Nee cree que los robos dependen de complejos "esquemas psicológicos".
Puede que la teoría de Nee parezca un poco abstracta, pero ella espera que sirva para indicar formas prácticas para luchar contra la delincuencia.
Un ladrón ronda una casaDerechos de autor de la imagenGETTY
Image captionUn truco útil podría ser encontrar algo inesperado que rompa el esquema de robo del ladrón.
Teniendo en cuenta las conclusiones de sus investigaciones, no le sorprende que las alarmas ya no sirvan mucho para disuadir a los ladrones; al oír una alarma, la mayoría de los vecinos tardan unos 20 minutos en llamar a la policía, así que no son una gran amenaza.
Y son tan comunes que los ladrones han incorporado su sonido en sus esquemas mentales y pueden seguir robando sin poner atención al sonido.
Nee cree que un truco útil podría ser encontrar algo inesperado que no entre en el guión habitual de un robo, para sacar al ladrón de su proceso mental automático y subconsciente.
"Es probable que algo así les haga abandonar el delito", sugiere Nee.
Hacer sonar una grabación con sonidos de pasos, o incluso algo tan simple como un sonido blanco, puede ser suficiente para distraer y perturbar al ladrón.
Otra idea sería conformar tu casa de una forma distinta para confundir los mapas mentales del ladrón.
"Hay que innovar, porque los ladrones se acostumbran a todo", dice la investigadora.
De momento, hay algunas medidas fáciles que podríamos tomar todos.
Además de lo obvio (acordarse de cerrar las ventanas y las puertas), Nee cree que una de las mejores estrategias es hacer como que siempre hay alguien en la casa.
Si sales a comprar, puedes decir adiós antes de cerrar la puerta para dar la impresión de que hay alguien dentro, aunque no sea verdad.

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Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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