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domingo, 6 de noviembre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXIII.- Siekik y Kamokac, enfrentaron y batieron en el lado Este obteniendo una contunde victoria contra una tribu invasora; después hubo diálogo sobre la crianza del hijo del líder...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, estaba de visita en los terrenos que fueron de Zankoc, que tenía como responsable a Kamokac; además, allí vivía y trabajaba Nachamok concubina del joven líder que le dio el hijo varón; durante la noche él compartió la cama y cumplió con su relación marital, el niño durmió en cama diferente, el joven líder después se quedó profundamente dormido, que no escuchó bullicios en el exterior del templo; pero, en la madrugada Nachamok, escuchó nuevamente movilización de guerreros, ella despertó al líder, quien se levantó y salió, afuera fue informado que Kamokac, estaba batiéndose contra una tribu invasora en las planicies del Este; por lo que él y parte de los vigilantes del templo llegaron al campo de la pelea, él arengó a sus guerreros a combatir y derrotar al enemigo... ..sigamos el relato...

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven líder Siekik, al llegar al campo del combate, los encontró a sus guerreros al mando de Kamokac, que estaban estancados peleando contra una tribu invasora; alarmado por este peligroso atoro, él ordenó a sus guerreros atacar, quienes se sintieron arengados y envalentonándose con la presencia de su líder y se armó un duro combate cuerpo a cuerpo y sus guerreros unidos comenzaron a avanzar rompiéndose la fortaleza enemiga, aún era compacta, ellos eran muchos más que los defensores por lo que Siekik, se abrió al lado derecho, cediendo parte del terreno al enemigo.
Eran sus clásicas tácticas del joven líder Siekik, que engañaba a los atacantes y cayeron en la trampa al aflojar su fortaleza que se les hacía imbatibles, quienes al dispersarse permitieron a Siekik atacar desde su flanco al debilitado costado invasor.
El joven líder Siekik, y sus guerreros abrieron un claro en la formación de los invasores, e ingresaron a esa fortaleza, casi era un ataque suicida; pero, Siekik sabía lo que hacía, quien luchaba con su porra contra dos o tres invasores al mismo tiempo y todos caían muertos o heridos, por sus poderosos ataques.
Sin embargo, al calor del combate Siekik y sus guerreros, se vieron rodeados de enemigos, pues era la trampa que seguía su curso, quien derribando enemigos acompañado de sus defensores destruyeron a los rivales que no pudieron resistir a la embestida y lo que parecía un avance enemigo, se convirtió en una matanza de invasores que mermaban su poderío y caían.
El avance de Siekik, era incontenible, que lo que fue una fortaleza de los enemigos fue destruida, gracias a Kamokac y sus guerreros que avanzaron por el otro flanco.
Kamokac, hizo la táctica de ataque horizontal, abriendo a sus guerreros que engañosamente los enemigos creyeron avanzar y fueron batidos, ya se notaba en el camino bultos de hombres muertos o heridos fuera de combate; pero, no eran los defensores sino los invasores, quienes al verse perdidos intentaron huir.
Sin embargo, el joven líder Siekik, había avanzado tanto que llegó a la retaguardia del enemigo y desde allí, era él quien rodeó, quedando envueltos los invasores que aún combatían y empezó la matanza definitiva, era cruento el combate, que aquella noche oscura cuando empezó el combate, ya se notaba en el horizonte la claridad, pero en el campo de la pelea sólo se escuchaban alaridos, gemidos y gritos de los moribundos.
Llegó el momento decisivo, que para los invasores era luchar o morir que aún se mantenían en pie, ya ellos perdieron el vigor de la lucha y eran fáciles víctimas de los poderosos ataques de las porras que destruían sus cabezas, ellos desesperados no podían huir, sólo la opción era combatir hasta morir.
Cuando, finalmente se encontraron Siekik y Kamokac, sin ningún enemigo para batir, sólo habían cadáveres amontonados sobre el suelo; era horroroso observar esa cruel matanza, que Siekik, estaba obligado por su experiencia acumulada, para él no era posible que queden testigos enemigos, había que exterminarlos a todos.
Siekik y Kamokac, unidos lograron una victoria contundente contra los intentos de la tribu invasora, que acechaba a las prósperas tierras cultivadas, también fue una enseñanza para Kamokac, que cuando se batía con un invasor había que exterminarlo, ya que los sobrevivientes que huyen, regresan con tantos intentos y siempre hay que estar alerta con vigilancia constante.
Ya amaneció, siendo las 06:00 horas del nuevo día, era una victoria para Siekik y muerte en combate para los invasores, que esta vez no se conocía su origen, como nadie quedó vivo, tampoco su dialecto.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Siekik, ordenó un conteo, y si hubieron 22 guerreros heridos, algunos graves con lesiones profundas en los brazos, espalda, pecho; pero, ninguno era mortal; en el bando invasor sólo un montón de cadáveres, que según como se hizo la suma eran cuatro veces la suma de dos manos, se llegó a sumar 40 combatientes invasores.
Siekik, le dolía en el alma, observar a sus guerreros lesionados, algunos se quejaban por el dolor; por lo que ordenó cargarlos en hombros por los guerreros ilesos hasta el lugar de vigilancia, por que allí los esperaban los curanderos con sus remedios desinfectantes.
Siekik, decidió abandonar a los muertos invasores, sin darles sepultura, por que ya aprendió que de esa labor se encargaba la naturaleza mediante las fieras depredadoras y las aves carroñeras, era una acción cruel, pero no había otra opción.
Todos los guerreros retornaron a los terrenos, en el asentamiento los agricultores esperaban la primera comida y luego partir a sus tareas agrícolas, si se comentaba sobre el combate que se tuvo en las planicies donde ellos no participaron, por que fueron los visitantes quienes defendieron esos terrenos.
Siekik, regresó al templo, ya Nachamok se había levantado y trabajaba en las cocinas, su hijo ya estaba siendo atendido por la moza encargada, hubo un saludo de padre a hijo, no era abrazo, por que no se usaba ese símbolo de afecto, el padre le puso sus manos sobre los hombros del niño.
Después, Siekik salió del templo y se unió a Kamokac, quien lo invitó al taller de confecciones; allí la instructora era la responsable, hubo un encuentro muy sentimental, por que ella era quien se sentía enamorada del joven líder dio un largo suspiro al verlo, pero no hubo otra manifestación; como ella era tejedora se había confeccionado una bata que se ajustaba por la cintura con un lazo, vaya que al caer la bata dejaba ver unos pronunciados glúteos que sobresalían, que el joven líder lo observó con atención y tal vez con deseos libidinosos, pero eso fue todo, en aquellos tiempos no habían caricias ni abrazos; él por respeto a la madre de hijo no podía tener otra concubina en esa zona.
Entonces, hubo diálogo, por que él, quería agradecerle de alguna manera su apoyo a la crianza de su hijo, ya que él, las impulsó a ella y Nachamok la crianza de su hijo y le dijo:
--- Mujer, estuve en el templo donde mi hijo crece y tiene el cuidado de una moza, y lo está haciendo bien, tu la escogiste y su trabajo es excelente, yo vi a mi hijo que ha crecido, sólo te pido que le permitas libertad y se una a otros niños.
Kamokac, quien escuchaba con atención el diálogo de Siekik con la instructora; justamente él, había establecido una construcción donde todos los niños se junten para jueguen entre ellos, sin distinción de privilegios, quien intervino y le dijo:
--- Oh Gran Líder, yo construí una sala donde estarán todos los niños, que nacieron desde que estoy aquí, todos ellos juegan, pero su hijo aún no participa, considerando que debe estar sólo.......
Siekik, interrumpiéndolo, le replicó:
--- Kamokac, es un error separar a mi hijo de los demás niños, él es parte de estos terrenos, y desde hoy estará todos los días con esos niños, no hay ningún privilegio, ya que todos son hijos de guerreros.
La instructora, si tenía pensado que el niño cuando cumpla unos años más de edad, será preparado por instructores en el uso de las armas y tal vez identificar alguna habilidad propia de su persona.
Además, la instructora tenía el compromiso con su propia tierra, sabia que allí nació el hijo varón que tanto buscó el joven líder, y será educado para ser un líder igual o mejor que su padre, ella que aún no siendo la madre asumió el reto de formar un gran guerrero; ya olvidó las discrepancias con Nachamok, ahora ambas serán las educadoras del nuevo líder (heredero de Siekik).
Entonces, ella le dijo:
--- Oh Gran Líder, como responsable junto a la madre Nachamok, hemos pensado que su hijo cuando tenga edad y que pueda soportar el peso de la porra, será instruido en su manejo, también él puede saber otras cosas, que nosotros identificaremos, si le aseguro que su preparación será en el arte de la guerra, por que siendo su hijo, ha heredado seguir su ejemplo, ya estoy buscando a los dos guerreros que se encargará de su entrenamiento, ellos serán seleccionados por mi persona, por que yo también aprendí a pelear contra rivales.
Kamokac, escuchó con atención a la instructora y cuando terminó de hablar, le dijo:
--- Mujer, tengo responsabilidad de la producción de estos terrenos y la defensa contra el ingreso de las tribus invasoras, y me alegro mucho que hayas pensado en la instrucción del hijo del gran líder; pues, como él lo ordenó, todos nuestros hijos, recibirán entrenamiento junto al hijo del líder, él no estará separado, sino se acostumbrará estar con niños de su propia edad y ambos escogeremos a los instructores que se encargarán de enseñar el arte del manejo de las armas a los niños.
Siekik, que escuchó a los líderes, que estaban en el centro de discusión por su hijo, les respondió:
--- Líderes,  tanto tu mujer como tu Kamokac, ustedes son los responsables de la defensa y producción de estos terrenos y también de la crianza de los niños; yo estoy de acuerdo, que mi hijo estará con otros niños y juntos serán entrenados, esa es mi decisión.
Kamokac y la instructora se rieron entre ellos, y no comentaron la orden del joven líder; Siekik, abandonó el taller de confecciones, no sin antes hacer una venia de agradecimiento a la instructora........
Continuaremos.....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui.

domingo, 6 de marzo de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SÍPÁN : Capítulo CXX.- Chamokik, después de un tiempo que permaneció en los terrenos bajo control de la instructora; él decidió regresar a los dominios de la vivienda, donde fue recibido por el líder Siekik; quien le rindió honores como un héroe...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; los líderes: Chamokik, Kamokac y la instructora unidos se enfrentaron a una tribu invasora, que había acampado en el Cruce de los caminos; en principio hubo un desacuerdo entre Chamokik y Kamokac, para atacar a la tribu invasora; que terminaron juntos peleando contra el invasor, cuyo líder murió con la cabeza destrozada por manos de Chamokik; el saldo de combate fue 65 invasores muertos, con tan sólo 5 muertos de las fuerzas de Chamokik.... ..sigamos el relato...................


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El cruento combate, estuvo parejo entre los guerreros de Chamokik contra el líder invasor, incluso en algunos momentos el líder Chamokik, tuvo que ceder terreno y retroceder por la abrumadora fuerza invasora; pero, que en aquellos instantes llegaron los guerreros al mando de Kamokac y se sumó los guerreros de la instructora; después del combate con la contundente victoria para Chamokik, éste hizo las paces con Kamokac, pero si le hizo la pregunta:
--- Kamokac, podrías decirme: ¿Por qué me hiciste pelear contra el líder invasor?
Kamokac, sonriendo, le contestó:
--- Oh Gran Líder Chamokik, nosotros queríamos disfrutar de la guerra, que usted como gran guerrero impone al enemigo.
Chamokik, soltó una carcajada, se acercó a Kamokac, le dio unas palmadas en la espalda y dio por terminada la discusión entre líderes del mismo bando.
Fue la instructora, quien sorprendió a todos, que supo empoderarse como toda una lideresa, que combatió de igual a igual como los hombres; una vez más ellos comprobaron que el joven líder Siekik, no se equivocó a impulsarla como responsable de los terrenos, que si lo estaba haciendo muy bien y se ganó el respeto de todos.
Chamokik, en acto de respeto a los defensores, ordenó a los guerreros sepultar a sus muertos que fueron 5 y curar a los heridos, y dejar los muertos enemigos en el lugar que murieron para que sean recogidos por los suyos, después de las ceremonias todos regresaron a los terrenos con el honor de la victoria.
Chamokik, como encargado por Siekik, para combatir a los invasores; después de la victoria, se quedó por varios días, vigilando los límites de los terrenos al Este, por si haya una respuesta de una nueva invasión, pero no llegó nadie.
Chamokik, había adquirido experiencia en múltiples combates y dejó pasar tres días, y ordenó a un grupo de exploradores ir hasta el Cruce de los caminos para observar el movimiento de los invasores; ellos llegaron y no encontraron los muertos, se presumía que los recogieron los suyos; lo que si fue novedad, el regreso de los mercaderes, que llenaron las viviendas, nadie se explica donde estuvieron los comerciantes cuando llegaron los invasores.
Chamokik, conversó con la instructora como la responsable, para celebrar la victoria contra los invasores, que constituía en una invocación al dios de los rayos dorados (El Sol), por haber sido testigo del combate y que se servirá una ración especial a todos los guerreros y moradores durante la noche.
La instructora, que ya era vista como una heroína por los habitantes, ella fue a las cocinas y ordenó a las mujeres preparar comida especial para todo el Asentamiento, que se servirá después de la invocación a los dioses.
En efecto, siendo las 17:00 horas del día, que coincidía con la segunda comida; los líderes Chamokik, Kamokac, se reunieron en la puerta exterior del templo, donde se preparó un proscenio y con la presencia de los guerreros que se batieron contra los invasores, llevaron a la instructora que ya era una sacerdotisa por decisión del líder Siekik, ella subió al proscenio y levantando las manos al firmamento, invocó:
--- "Oh Gran Dios de los rayos dorados (El Sol), estamos felices por habernos permitido lograr la victoria contra las tribus invasoras, te suplicamos que nos guíes con tus poderosos rayos, todas las veces que intenten atacarnos, te ofrezco la sangre de dos venados, que fueron sacrificado en tu honor".
El bajó el cuerpo y en cuclillas, metió las manos a una batea llena de sangre, se untó las dos manos y se levantó y agregó su invocación:
--- "Oh Dios de los rayos dorados, es la última vez, que se tomó animales de tu creación, ya que la próxima vez, será la sangre de los prisioneros, que te será ofrecida para lograr el honor de tu poder."


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Chamokik y Kamokac, se miraron entre ellos, al escuchar la invocación de agradecimiento al dios (El Sol), por parte de la instructora; aún ellos no habían ofrecido sangre humana.
La sacerdotisa que era la instructora, ordenó desde su ubicación, se sirva la comida; ella se bajó del atrio hizo una venia de sumisión a los líderes, e ingresó al templo, allí estaba Nachamok dando de lactar al hijo y le dijo:
--- Nachamok, a partir de mañana irás a tu vivienda que se construyó especialmente para ti, por ser la madre del hijo del líder; pero, siempre estarás en el templo en todas las ceremonias, por que el niño observará todo culto en honor a los dioses, hoy recibirás una comida especial en agradecimiento a los dioses, que ellos te llenarán de alegría por haber anticipado que tribus invasoras nos atacarían, fuiste la mensajera en avisarnos y los derrotamos.
La comelona, fue festejada y disfrutada por los moradores del Asentamiento, naturalmente hubo congoja de parte de algunos de ellos por la muerte de los cinco guerreros.
Chamokik, haciendo honor de ser lugarteniente del líder Siekik, ya había enviado a dos guerreros para avisarle que el triunfo fue contundente.
Kamokac, regresó a los terrenos que fueron de Tankik, por que aún tenía mucho trabajo que realizar en esos terrenos.
Después de 30 días, Chamokik decidió regresar a los dominios de la vivienda con 70 guerreros cargados de productos comestibles, con el compromiso que le hizo a la instructora, que en cuanto lleguen, los vasallos regresarán a sus terrenos.
Kamokac, que había empezado el ordenamiento y distribución de los cultivos en los terrenos que fueron de Tankik, ya había logrado el cultivo completo de lo disponible en tierras, como él ya cumplió sus tareas encomendadas por el líder Siekik, delegando la responsabilidad a un líder por sector de cada terreno cultivado, por lo que  decidió regresar a su antiguo trabajo, en los terrenos que ahora respondía la instructora; pero, antes él tuvo que ir a los dominios de la vivienda, allí encontró al líder Siekik y le dijo:
--- Oh Gran Líder, ya cumplí con el trabajo que me destinó, todos los terrenos están cultivados o se esta haciendo, hay muchos sectores propicios para iniciar las cosechas, y encomendé a un agricultor como responsable del cultivo yo regresaré a mi anterior trabajo.
Siekik, quien sabía que Kamokac, hizo un excelente trabajo, le contestó:
--- Kamokac, hiciste un excelente trabajo, por que había muchos terrenos desocupados, y siendo de producción no se podía desperdiciar, hay cultivos que sólo siembran allí como las calabazas (zapallos), un producto muy cotizado y buscado; pues, puedes regresar cuando lo creas conveniente.
Kamokac, hizo la venia de sumisión y retornó a los terrenos, él conocía los cultivos que no se sembraban en los terrenos que fueron de Zankoc y eran los productos como las calabazas, zapallos y zambumbas que fueron transportados por 40 agricultores, uno por hombre por ser de volumen y pesados; él llegó un atardecer cuando se estaba sirviendo la segunda comida, todos los moradores viendo regresar a su líder cargado de comida, ellos se alegraron, algunos de ellos regocijados por los zapallos y zambumbas, igualmente a las calabazas usadas como cántaros para cargar los líquidos, otros se atrevieron a tocarlos cuando pasaban los guerreros cargados hacia los almacenes. 
Chomokik, igualmente fue recibido como un héroe en los dominios de la vivienda, encabezado por el líder Siekik que lo esperaba en el gran patio; la fogata había sido atizada con grandes llamas, era una acción de importancia por la sacerdotisa Chosinik.
Entonces, mientras Chamokik, dispuso el ingreso de los cargadores a los almacenes, él se dirigió donde los esperaban un grupo de 20 guerreros formando un callejón humano, por donde ingresó Chamokik y fue al atrio de la fogata y allí fue recibido por Siekik, Renkik y la sacerdotisa Chosinik, empezaron a sonar los golpes de un tambor, quien al estar frente al líder, éste levantó sus brazos con puño cerrado y los extendió hacia Chamokik, quien correspondió de la misma manera y chocaron los puños cerrados.
El líder Siekik, con una sonrisa de satisfacción, le dijo:
--- Gran Líder Chamokik, recibimos las buenas noticias suyas del triunfo contra los invasores, la decisión de enfrentarlos en el lugar donde ellos acamparon, fue un acto que sólo los líderes observados y aplaudidos por los dioses son capaces de hacer, cuyo resultado fue la victoria, vamos agradecer al dios de los rayos dorados (El Sol) con la sangre de los venados, pero si será la última vez, ya que en adelante se ofrecerá la sangre de los vencidos.
Siekik, en seguida invitó a subir al atrio a Chamokik y él lo siguió, estando juntos; fue Siekik quien levantó los brazos al firmamento invocando:
--- "Oh Dios de los Rayos Dorados (El Sol), te ofrecemos nuestra ofrenda en presencia del líder que logró la victoria ante el enemigo; sólo, por esta vez te ofrecemos sangre de venados; te invocamos dios poderoso que con tus rayos nos ayudes a defendernos de las tribus invasoras, ya estamos iniciando la construcción del gran templo en tu honor".
Después de la invocación el joven líder, se inclinó hasta la batea, se untó las manos con la sangre de los venados, lo mismo hizo Chamokik, ambos se levantaron y Siekik, agregó:
--- "Oh dios de los rayos dorados, acepta esta sangre como un agasajo que te ofrecemos para que siempre nos protejas de los ataques enemigos, el fuego está encendido todos los tiempos como símbolo a tu poder; desde tu poderoso reino celestial inunda como lo haces todos los días a nuestros terrenos para que no falte la comida para todos nosotros".
En seguida, Siekik bajó la cerviz (agachado) y con sus manos sobre las rodillas en dirección al dios de los rayos dorados, y terminó la ceremonia de bienvenida a Chamokik ................
Continuaremos.......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 27 de febrero de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXIX.- Chamokik, tuvo razón, que la mejor defensa es el ataque al enemigo; lográndose una contundente victoria, que fue compartida con el apoyo de Kamokac y la instructora; hubo un combate cuerpo a cuerpo, donde el líder invasor murió con la cabeza destrozada por manos de Chamokik...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; los invasores que se proponían tomar los terrenos que fueron de Zankoc, que ellos creían que le iban a dar una batalla, por haberse burlado de una hermana del jefe invasor; por lo que estamos entendiendo, éste invasor estaba totalmente desinformado, por que Zankoc, hacía mucho tiempo que fue derrotado y sus terrenos ahora son controlados por el joven líder Siekik, quien delegó la responsabilidad a la instructora, que se preparó y llegaron Chamokik y Kamokac con los refuerzos para hacer frente a los invasores, quienes ya acamparon en el Cruce de los caminos, que fueron detectados por los exploradores; Chamokik al recibir la información no quiso esperarlos, sino ir al combate donde ellos acampaban, hubo un desacuerdo con Kamokac, que pretendía esperarlos; pero, la decisión la tomó Chamokik y va al ataque.........  sigamos el relato................


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
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Chamokik, era un obstinado guerrero, cuando él creía, que las condiciones relativas al campo de la batalla, le favorecían iba al frente hasta vencer; pero, esta vez era un ataque casi suicida, por que no había el elemento sorpresa, ya que él y sus guerreros llegarán de día claro, siendo avistados; que se consideraba como un error estratégico atacar con el dios de los rayos dorados (El Sol) iluminando los campos; dando ventaja al enemigo que esperaría el ataque listo para repeler.
Chamokik, no retrocedió en su intención, ante la manifiesta oposición de Kamokac; después de la reunión que tuvo con Kamokac, regresó al Noreste y ordenó a los guerreros ir a las planicies y avanzar hasta el Cruce de los caminos, por que allí había acampado el enemigo, era un trayecto que demoraba unas tres horas caminar, saliendo desde ese momento se llegaría a las 08:00 horas del día.
Kamokac, no podía dejar sólo a Chamokik y contra su voluntad, avanzó con sus guerreros a las planicies por el Sureste; la instructora se sumó al ataque desde su posición del centro (Este); el avance era rápido en las planicies protegidos por el fresco de la noche que ya amanecía.
Mientras tanto, en el Cruce de los caminos, ya en poder de los invasores, ellos se habían relajado, protegidos por las viviendas de los comerciantes, quienes aún no llegaban; el ambiente de tranquilidad, les permitió descuidar la vigilancia, tanto así, que muchos guerreros seguían durmiendo y otros en improvisadas cocinas trataban de preparar alimentos.
Chamokik, creyendo que iba sólo con sus guerreros, llegaron aproximadamente a las 08:30 horas del día cerca al Cruce de los caminos, todos se tumbaron al suelo para no ser detectados y avanzaron serpenteando para llegar a los costados de las viviendas que lo hicieron en completo silencio, que les permitió escuchar las frases de conversación de los invasores que estaban en la parte delantera.
Chamokik, dividió a sus guerreros unos para atacar al frente y otros a la retaguardia, desde su emplazamiento de los costados; él no sabía la cantidad de enemigos ni las armas que disponían; pero, nada era obstáculo por su decisión de hacer la pelea.
Estando preparados al filo de las paredes, se pudo calcular que los invasores eran numerosos, a la voz de ataque sorprendió al enemigo totalmente desguarnecido y sin sus armas en las manos; empezando un ataque brutal, sus guerreros provistos de las porras atacaban sin compasión y fueron cayendo los primeros muertos y heridos del bando enemigo.
Pero, contra todo lo previsto, los invasores lograron recuperarse del sorpresivo ataque, ellos levantaron sus armas y combate empezó cuerpo a cuerpo, siendo ellos más, pararon(detuvieron) el ataque de Chamokik y los otros que atacaban por la retaguardia tampoco avanzaban mucho; los invasores estaban cercados, pero su número era mayor y se aglomeraron formando una muralla de hombres, que impidió a Chamokik ir al grueso de los guerreros enemigos, le faltaban hombres y le dolió ver caer muertos dos de sus guerreros, ante la desventaja pensó en renunciar, todo indicaba que la batalla estaba perdida.
Sin embargo, Chamokik no estaba allí para rendirse, no tuvo alternativa que retroceder lentamente peleando; en esos precisos instantes llegó Kamokac y atacó desde la retaguardia y también llegó la instructora que se sumó a las fuerzas de Chamokik, ahora estaba el combate con la formidable fuerza de Chamokik que porra en mano derribaba a guerreros invasores, se escuchaban los alaridos que caían los muertos y los heridos que trataban levantarse pero eran ultimados por los guerreros.....


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
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El ataque y combate era cuerpo a cuerpo; sólo había una orden: destruir el grueso de los invasores, que hicieron una rueda alrededor de su jefe; pero el combate empezó a cambiar a favor de Chamokik, quien desde un flanco iba ingresado al grueso centro de los invasores, que caían muertos o heridos y desde la retaguardia, Kamokac avanzaba sostenidamente; semejante ataque originó una aglomeración compacta de los invasores que comenzaron a sofocarse y pisotearse entre ellos tratando de abrirse campo, eran presas fáciles para las porras de los guerreros de Chamokik y Kamokac.
La instructora hizo gala de su aprendizaje en manejar la porra, ella combatía de igual a igual a los hombres, ella ya se había derribado a varios invasores.
El combate ya con clara ventaja para Chamokik, que ya logró entrar al centro de los invasores, allí estaba el jefe que había sido protegido por sus hombres y desde la distancia gritó Kamokac, así:
--- ¡¡¡ Chamokik, reta al líder invasor !!!
El grito fue tan poderoso que fue escuchado por Chamokik y el líder invasor que tal vez vio una oportunidad, ya que estaba perdiendo el combate, éste levantó los brazos y sus guerreros dejaron de pelear, que fueron masacrados por los guerreros de Chamokik, quien también con los brazos en alto, dijo:
--- ¡¡¡ Guerreros paren el combate, lo definiremos con su líder !!!
Ellos hablaban dialectos diferentes, pero si se entendían por señas, fue Kamokac quien dominaba el dialecto de los invasores y de nuevo, gritó:
--- ¡¡¡ Que los líderes peleen en la pampa, libres de los guerreros !!!
El jefe invasor, volvió a levantar los brazos, aceptando el reto de cuerpo a cuerpo (él buscaba una oportunidad para salvar con honor su derrota); hubo total silencio, sólo interrumpido por los alaridos de los guerreros heridos o moribundos, ambos bandos se separaron formando un callejón humano, permitiendo abrir el camino libre para que salieran los líderes: el jefe invasor y  Chamokik, quien estaba disgustado con Kamokac, por que él creía que ya tenía vencido al jefe invasor, y ahora tenía que soportar un duelo, que no tuvo alternativa que aceptarlo.
Estando en la pampa, cada contendor, quienes estaban provisto de una porra, como única arma de la pelea; si hubo una ventaja para el líder invasor, su arma era más larga y su estrella terminaba en puntiaguda, era una clara desventaja para Chamokik, ya que su arma era más corta y los dientes de la estrella algo aplanados; en esas condiciones los guerreros pelearán, hicieron un gigantesco ruedo, divididos claramente al Este estaban los guerreros de Chamokik y al Oeste los invasores.
Entonces, Kamokac, haciendo uso de su dialecto, que lo entendían todos, dijo:
--- ¡¡¡¡ Al ataque guerreros !!!!
Fue el líder invasor, quien levantado su poderosa porra, se lanzó con todo contra su rival Chamokik, quien lo esperó y le esquivó ajustadamente el primer ataque que si sintió el aire cortado como viento por sus orejas, el atacante pasó de largo, pero se retuvo con fuerza y regresó con la misma modalidad de ataque, quien tenía la ventaja que sus ataques eran más largos para tocar al enemigo; que una vez más lo cabreó Chamokik, hubo tres ataques fallidos del invasor que no dio en el blanco y perdió mucha fuerza por el vigor que impuso en los ataques, era la leve ventaja que esperaba Chamokik.
Entonces, Chamokik con su porra corta y muy efectiva, sorpresivamente se lanzó contra su rival  y dio en el blanco con tanta certeza(puntería) que el golpe de su porra cayó en el cuello del rival, que no pudo resistir el impacto dando traspiés y cayó de costado al suelo; Chamokik aprovechó ese cuerpo indefenso y expuesto y lo ultimó con golpes en la cabeza que la destrozó completamente; los guerreros invasores quienes al ver a su líder muerto trataron de huir en bandada internándose por las planicies.
Kamokac, quería evitar más derramamiento de sangre; pero, Chamokik no quería sobrevivientes y ordenó a sus guerreros seguir a los fugitivos, quienes desorientados en terrenos desconocidos fueron presas fáciles para los guerreros de Chamokik que se trenzaron combatiendo cuerpo a cuerpo y cayeron la mayor parte, pero si logrando huir un grupo numeroso de invasores.
Al concluir el combate, se hizo el conteo, donde murieron 65 invasores, que sus cuerpos quedaron regados como rocas en el campo, con tan sólo 5 hombres muertos del bando de Chamokik y 30 heridos, pero ninguno de consideración..................
Continuaremos...........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 20 de febrero de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CVXIII.- Las tribus invasoras llegaron al Cruce de los Caminos, los exploradores detectaron sus movimientos; al recibir la información Chamokik; decidió atacar en ese lugar, pero Kamokac estuvo en desacuerdo......

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los : Orígenes del Señor de Sipán; Nachamok, quien se fugó de los terrenos ahora responsabilidad de la instructora, por que esta mujer le hacía la vida imposible; ella llegó a la tribu de su origen, pero ya no la recibieron como suya, ella siguió caminando y llegó a terrenos de una tribu guerrera, pero de inferior cultura, donde ella destacó enseñándoles el arte de los tejidos; pero, un jefe quiso usarla como prenda para obligar a su líder (Siekik) hacer la guerra en los terrenos de esta tribu; como ella oyó todo este plan, por la noche volvió a huir, esta vez de regreso a casa; en el trayecto se topó con 10 comerciantes que ella los identificó en el acto como gente amiga, ellos aún no la reconocían que justamente fueron enviados a buscarla... ..sigamos el relato................


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Nachamok, ya estaba arrepentida por haber huido de los terrenos que controla instructora, esta vez tuvo que huir de una tribu que quería la guerra contra su líder (Siekik), y justo ella iba ser la presa para halar al guerrero; gracias a sus oídos pudo detectar las intenciones del jefe; ella al huir esta vez de regreso a casa, ya en una planicie encontró gente conocida, era para ella como resucitar; para ventaja de ella fue que tenia bien desarrollada la percepción de sus sentidos y reconocimiento de las personas, que detectó en el acto a un grupo de 10 comerciantes que justamente ellos estaban tras sus pasos, por que los envió la instructora para ubicarla y regresarla a casa; ellos le siguieron los pasos y lo hacían muy bien; pero, ahora ella ya está de vuelta, todos regresaron y les tomó un tiempo de dos días hasta que ya están en casa.
Nachamok, fue recibida por la instructora, quien arrepentida de su mal trato, hubo perdón entre ellas, con la promesa que en adelante todo será armonía y le reasignó el trabajo de los ovillos; pero para Nachamok no le fastidiaban los trabajos sea la cocina o donde quieran enviarla, ella huyó por el odio de la instructora; pero, felizmente ya se perdonaron, el bebé cada vez más robusto, la instructora lo tomó en sus brazos quien si lo quería, y el bebé no la miraba como extraña, más bien la quería y sonreía cuando ella lo tenía en sus brazos; detalle que lo notó Nachamok que lo consideró como una señal de suerte para el bebé.
Pero, la semilla de la guerra, ya había sido sembrada; por que el líder de la tribu guerrera donde estuvo Nachamok, había planeado una invasión a los terrenos de Zankoc, ahora controlados por la instructora; ella desconocía de esta invasión, fue cuando conversó con Nachamok, quien le avisó que llegaría una invasión a los terrenos.
Entonces, la instructora sabiendo que la invasión seria por el Este, de inmediato se reunió con los agricultores para formar un contingente de 120 hombres, pero no todos tenían armas, por que de ellos 80 acompañaron a Siekik y se llevaron las armas.
Era urgente, prepararse para luchar contra la invasión; la instructora recién estaba experimentando lo que hacen los líderes; por lo que pidió a un vasallo que vaya de inmediato al bosque de las entrada (Sur) y que ellos elijan a un guerrero que vaya a los terrenos donde estaban Kamokac y el líder Siekik para que les avisen, que los terrenos controlados por ella pueden ser invadidos en cualquier momento de las próximas noches.
El vasallo llegó a los terrenos que fueron de Tankik, allí encontró al líder Kamokac, quien recibió la valiosa información, él si tenía armas pero no tantos guerreros, por lo que envió a otro guerrero a los dominios de la vivienda por los 80 guerreros que deben regresar de inmediato para defender a los terrenos ahora controlados por la instructora.
Chamokik, recibió al vasallo, él comunicó al líder Siekik, quien al enterarse de la grave noticia, dispuso de inmediato que los guerreros sean comandados por Chamokik; con la orden avanzó tan rápido como pudo y llegó a los terrenos de Tankik, allí estaba Kamokac que reclutó 40 guerreros y con armas, ambos emprendieron la ruta hacia los terrenos en peligro de invasión.
Ellos llegaron esa misma tarde, ya siendo las 18:00 horas, ya la noche cubría los campos con la oscuridad.
La instructora, quien comandaba a los hombres que sumaban unos 120, pero casi el 50% no tenían armas; Kamokac, conocedor del lugar y los límites de los terrenos, invitó a Chamokik seguirlo, en poco tiempo encontraron el contingente al mando de la instructora; quien mismo comandante se había posesionado en un lugar alto, desde el cual daría las órdenes del combate.

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Pero, Chamokik, recordó que los invasores no son tan ingenuos, y nunca atacan de frente, el lugar donde ellos presumen que los están esperando; para lo cual él calculó la cantidad de guerreros disponibles que sumados eran 240 hombres, por lo que se reunió con Kamokac y la instructora y les dijo:
--- Las tribus invasoras que vienen desde el Este nunca atacan de frente, eso lo sabes Kamokac que ya te batiste con ellos, tenemos que dividir a los guerreros, dejaremos aquí 50 hombres, enviaremos al Noreste 100 guerreros que yo los comandaré y 90 al Sureste que los comandará Kamokac, la instructora nos espera aquí.
No fue del agrado de la instructora quedarse a la defensiva y en reserva, por que ella había entrenado el uso de la porra y se vistió con pectorales (coraza) para batirse contra el enemigo y reclamó así:
--- Oh Gran Líder Chamokik, no puedo quedarme de lado, yo estoy capacitada para pelear.
Chamokik, sonriendo le respondió:
--- No estás de lado instructora, estarás al frente y con tan sólo 50 guerreros, por que no sabemos que punto escogerán los invasores; si puedes adelantar escogiendo a 10 guerreros que conozcan las planicies para que exploren la zona y desde su ubicación puedan observar el movimiento de los invasores y con esa información nos prepararemos para enfrentarlos.
La instructora, muy contenta por que le estaban dando la oportunidad de aportar información, ella seleccionó a 10 hombres que si conocían las planicies y les dio las instrucciones para otear desde lejos y escondidos los movimientos de los invasores.
Mientras tanto, en los terrenos de las tribus invasoras, aún no había tomado la decisión de invadir, pero ellos eran imprevisibles, por que hubo un desconcierto que desde sus narices fugó la mujer tejedora; pero, repentinamente el jefe que la quería como su presa, decidió salir esa misma noche con 80 guerreros para invadir los terrenos de Zankoc, ya hacía mucho tiempo que ellos no vinieron por esos lugares, pero esta vez decidió por que tenía una deuda pendiente de venganza, por que Zankoc le robó a su hermana y la retuvo por un tiempo y la devolvió a su tribu, esa humillación se paga con la muerte.
Pero, este hombre no sabía, que hacía mucho tiempo ya no existía Zankoc, sino que el nuevo líder era Siekik; pero ya nada detenía el eminente ataque por que ellos estaban escasos de productos comestibles.
El jefe invasor, en su marcha encontró a otras tribus invasoras que eran sus aliadas y que se le unieron y logró formar un contingente de 180 guerreros, que según él, serán suficientes para vencer a Zankoc; cosas del destino él no sabía que ya lo estaban esperando nuevos líderes más fuertes y astutos que el finado Zankoc.
Los invasores avanzaron rápidamente, para llegar al Cruce de los Caminos y desde allí planear el ataque, llegaron justo a las 03:00 horas de la madrugada, ellos sabían el transcurso del tiempo por que una ave nocturna les cantaba; quienes al llegar no encontraron a los comerciantes, todas las chozas estaban vacías, las tomaron para descansar, ya que el ataque lo harían la siguiente noche.
Los exploradores de la instructora caminaron toda la planicie y no encontraron nada, llegaron a las 02:00 horas al Cruce de los Caminos, todo estaba desierto, ellos iban a pernoctar en las chozas, pero el líder del grupo ordenó descansar a la intemperie y tumbados sobre el suelo a una distancia de unos 100 metros y poco tiempo después  cuando ellos descansaban, llegaron los invasores, desde su ubicación observaron al gran cantidad de guerreros, quienes tomaron las viviendas de los comerciantes.
El líder de los exploradores, ordenó a uno de ellos, dar el aviso que los invasores acamparon en el Cruce de los Caminos.
Chamokik, conocedor de las artes de la guerra, quien al conocer que los invasores descasaban en el Cruce de los caminos, llamó a Kamokac y le dijo:
--- Kamokac, tenemos en lapa a los invasores, ellos están descansando en el Cruce de los caminos, vamos por ellos, tal como estamos esparcidos atravesaremos las planicies y llegaremos en las primeras horas de la mañana, ellos jamás pensarán que serán atacados de día claro, tenemos que llegar reptando para que ellos no nos detecten.
Kamokac, quien ya tuvo experiencia contra tribus invasoras y los atacó por la retaguardia y los venció, le replicó así:
--- Oh Gran Líder Chamokik, el tiempo no está en nuestro favor, llegaremos cuando seremos observados por los invasores y nos esperarán, no habrá sorpresa de ataque, que ellos serán los defensores del terreno.
Pero, Chamokik, pensaba que no hay mejor defensa que el ataque al enemigo, le contestó:
---Kamokac, hoy yo atacaré y no mañana, si quieres sígueme................
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 6 de febrero de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo CXVI.- Nachamok; ella escapa con su hijo cargado de los terrenos controlados por la instructora, pero sus familiares de la tribu no la aceptan, por que ella ya ha parido de una tribu diferente...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, totalmente sanado de la picadura de la víbora, gracias a la curación de la instructora, que en compensación la ascendió dándoles poderes tan altos, sólo por debajo de Kamokac y la última noche durmió con ella en su dormitorio; al día siguiente Seikik visitó el templo, donde su amante Nachamok, seguía muy entusiasmada dando inicio a los primeros días de la crianza del bebé varón, que lo consideraba como el logro más importante de su vida, de tener un hijo varón como su heredero; aquel mismo día, él programó su regreso a los dominios de la vivienda, que lo hará en compañía de Kamokac, quedando como responsable de los terrenos la instructora, a quien le encomendó no descuidar la crianza de su hijo; es bueno recordar que la instructora y Nachamok no tienen una pizca de empatía entre ellas, más bien parece que se guardan odio...  ...sigamos el relato......


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Aquel día, Seikik con la cooperación de Kamokac, quien eligió a 80  guerreros que los acompañarán y los llevaron a los almacenes para entregarles quipes con productos comestibles que cargarán hasta los dominios de la vivienda; en todo momento la instructora estuvo presente verificando como la responsable de la salida de los productos de los almacenes, que serán repuestos con las cosechas que justamente estaban en plena acción; ya que el almacén siempre disponía de suficientes productos para asegurar la alimentación de los vasallos.
Entonces, partieron Siekik y Kamokac, pasadas bien avanzadas las horas de la mañana, muy pronto se llegará al medio día; una vez más salieron en día claro, que no era costumbre del joven líder, por lo peligroso que era, exponerse a las tribus invasoras que desde sus escondites observaban los desplazamientos buscando las condiciones favorables para invadir, justamente en la ruta del Sur, pululaban gentes errantes.
Siekik y su gente avanzaban muy rápido, por que aquella mañana, los elementos de la naturaleza estaba a su favor, ya que siendo invierno, toda la planicie se nubló, ocultando a los rayos del dios de la iluminación (El Sol), por lo que no existía fatiga ni cansancio en los caminantes; y ellos no podrían ser detectados gracias a la nubosidad terrestre (niebla).
Mientras tanto, en los terrenos cultivados que dejó Siekik, ahora a cargo de la instructora, ella comenzó a visitar los lugares del acopio de las cosechas, que eran terraplenes totalmente limpios donde los agricultores acopiaban acumulando los productos cosechados; la instructora estuvo trabajando en estas zonas, ella ya escogió los mejores productos que serán las semillas para la próxima siembra; luego pasó al cultivo del maní, que eran terrenos arenosos y sueltos y ya estaban próximos para las cosechas.
La instructora dio una vuelta completa a todos los terrenos cultivados; ella quería cerciorarse de toda la producción, hasta que llegó la segunda comida, era el atardecer, donde los agricultores abandonaban el campo para comer y descansar, allí ella, aprovechó para informarles que el líder Kamokac se ausentaría por varios días por que se fue acompañando al líder Siekik y que ella asumía la responsabilidad hasta el regreso del líder.
Para los vasallos, era una novedad que sea una mujer la nueva lideresa, que no les preocupaba mucho, con tal que haya trabajo y comida; pero, si había que tomar precauciones por las tribus invasoras que siempre estaban al acecho; que supuestamente detecten debilidad de liderazgo en los terrenos.
Por lo que la instructora, quien conocía muy bien a los vasallos, si se preocupó que 80 de ellos de fueron con Siekik, ella eligió a un grupo de 20 guerreros de los mismos agricultores para su protección, por que ella temía, que algún infiltrado de las tribus errantes haya ingresado como espía, no era fácil distinguir entre los vasallos, ya que casi su totalidad ellos pertenecían a esas tribus.
La instructora, siempre atenta por las comodidades de los vasallos, se preocupó por los guerreros que custodiaban los bosques de las entradas (Sur) que nunca les falte comida y abrigo; ella destinó a un grupo de guerreros para vigilar el Este, que si bien hacía mucho tiempo no era frecuentado por errantes, pero podrían regresar y pulsear las defensas, buscando la oportunidad para invadir.
La instructora, después de distribuir a los vasallos en las custodias, fue al templo, allí estaba Nachamok con su bebé recién nacido, ella observó que le habían llevado la comida que era especial para ella; pero, no la soportaba, y como recibió órdenes del líder Siekik, que ella también era responsable de la crianza del bebé, optó por tolerarla por los 40 días, que era el tiempo de la sanación después del alumbramiento.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
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En los otros terrenos, Kamokac tomó el poder de los terrenos que fueron de Tankik, le fue fácil familiarizarse por que los conocía y comprobó que efectivamente no se estaba aprovechando la capacidad de la tierra cultivable, impartió órdenes para la distribución de los agricultores, como algunos terrenos disponían de riego permanente, los aprovechó para el sembradío de yucas y camotes.
Siekik, llegó a los dominios de la vivienda con provisiones, quien al llegar fue recibido por los líderes Renkik y Chamokik, éste último su lugarteniente y responsable de esta zona, le informó detalladamente de la marcha de las acciones que se ejecutaban.
Siekik, tenía preocupación por la construcción del gran templo, que será un edifico gigante, que estaba a cargo de vasallos especializados en la elaboración de los bloques de arcilla (adobes), quienes marcaban con un distintivo cada ladrillo de su trabajo (era el registro de marca).
Siekik, llegó al gigantesco terraplén de aproximadamente unos 40,000 metros cuadrados, destinados para la construcción del grandioso templo. Él pensaba que los logros (éxitos) alcanzados se debían a la protección de los dioses, por lo que había que construir un templo para su veneración; visitó la zona fabril, allí trabajaban 50 vasallos, especialmente dedicados a la elaboración de los bloques de arcilla (adobes) que siempre los marcaban con su señal a cada unidad (Registro de marca en estos templos), después de recibir la información detallada de los avances se retiró.
Seikik, regresó a la vivienda y se encontró con su pareja Nassanchak, quien había recuperado su hermosura que tuvo cuando fue soltera, ellos conversaron y ella le informó de las confecciones de los tejidos.
Después, Siekik regresó al gran patio, donde existía la fogata en honor a los dioses, que era asistida y atizada por la sacerdotisa Chosinik, quien al llegar la encontró totalmente transformada su figura femenina, cuya imagen era de una mujer provocativa con voluminosas caderas y abultado senos.
Siekik, había hecho un juramento de nunca más tener relaciones con ella; pero antes sus ojos tenía una mujer que esperaba que alguien pruebe tan delicioso bocado femenino.
Siekik se hizo el desentendido y le preguntó:
--- Chosinik. ¿Tal vez llegó el un búho, que mi padre lo llamó "El Búho de la suerte"?, hace muchos tiempo que no lo veo, es una ave, que está en la historia de este Asentamiento.
Chosinik, quien observó al líder como su hombre ideal y que sus relaciones nunca más regresarán, le contestó:
--- Oh Gran Líder, si llega de vez en cuando ese búho, que no me quiere, por que cada vez que me ve ulula muy triste y desaparece en la oscuridad.
Siekik, le dijo:
--- Mujer, no tienes que temer a un búho, esa ave trae buenos augurios, a mi padre le anticipaba con sus ululares que actos iban a suceder, quiero encontrarlo para averiguar algunas cosas..
Era justamente lo que quería escuchar Chosinik y le respondió:
--- Oh Gran Líder, si desea vaticinios para el futuro, yo puedo hacer esas tareas, por que tengo comunicación con los dioses, quienes me anticipan los acontecimientos que pueden suceder en el futuro.
Pero, el joven líder no quería caer en las garras de la sacerdotisa, que él rápidamente captó esa intención y le respondió:
--- Ya mujer, tu eres la sacerdotisa dedicada a la veneración de los dioses, te avisaré cuando haremos una sesión por alguna noche.
Mientras tanto, en los terrenos controlados por la instructora, se había acentuado el odio entre la instructora y Nachamok, por la crianza del hijo, que la responsable pretendía cuidarlo ella y la envió al trabajo a la madre y sólo le entregaba cuando el bebé quería lactar, era lo último que podía soportar Nachamok, quien decidió huir y regresar a la tribu donde ella perteneció.
Nachamok, un día por la tarde y que ella lo tocó estar en el templo lactando a su hijo, después de la segunda comida, disimulando la rutina ella siguió las acciones al anochecer, ya tenía un pañalón (manto) que le serviría para cargar en la espalda, ella así lo hizo y salió del templo en la oscuridad naciente y se dirigió al Este, donde estaba la ruta hacia sus tribu, el lugar estaba solitario y peligroso y expuesto a la furia de los elementos de la naturaleza como el ataque de fieras depredadoras, pero nada le detuvo, ella encontró la ruta acompañada de los rayos plateados de la diosa de la iluminación de la noche (La Luna).
Nachamok, caminó por las planicies (tierras eriazas) y no se encontró con nadie y llegó al cruce de los caminos muy frecuentado por los comerciantes, pero no había nadie en esa zona, era algo muy raro.
Nachamok, sabía que se estaba exponiendo a perder la vida por algún asaltante y que nadie la podía proteger y al mismo tiempo su acción de escapar se le castigará con graves penas, pero nada la detenía, ya a las primeras horas del siguiente día llegó a los terrenos de su tribu, donde casi la mayoría de los moradores eran mujeres, ella fue a la vivienda de sus familiares, quienes al verla llegar cargando un bebé en la espalda, se alegraron.
Nachamok, saludó a su familia y les dijo que se  había escapado de una poderosa tribu, lo que les causó preocupación a ellos, le dieron posada con la advertencia, que ella tenía que regresar después que descanse, por que ella ya no pertenecía a su tribu, por haber parido de un hombre de tribu diferente....
Continuaremos.......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 30 de enero de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo CXV.- Siekik, totalmente sanado compartió una noche completa con la instructora, a quien le dio la responsabilidad de asumir el poder de los terrenos, por que Kamokac, se iba con él.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el líder Siekik, se recuperó de la picadura de la serpiente gracias al tratamiento en base de remedios  de plantas curativas que le preparó la instructora y le salvó la vida; ya que la víbora que lo atacó poseía un veneno mortífero; quien al sanar le devolvió el favor con un ascenso que la convirtió en lugarteniente de Kamokac; sin embargo, el más grande remedio fue el nacimiento de su hijo varón, que lo parió Nachamok, más conocida como la joven hermosa.... ...sigamos el relato.....


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
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La instructora con los poderes otorgados por el joven líder Siekik; tomó en serio las obligaciones entre ellas, ella detectó que en la entrada del bosque (Sur) los guerreros que custodiaban ese sector no estaban en las mejores condiciones para hacer su trabajo; ella le sugirió a Kamokac brindarles mantas, para que les sirva como abrigo para descansar, situación que fue reconocida por el líder local.
La instructora fue a la cocina y ordenó preparar comida especial para el líder Siekik, que estando débil se estaba recuperando de su salud; y para la recién parida Nachamok, que no era la mujer de sus afectos, incluso había un sentimiento de odio entre ellas, pero como tenía la obligación de brindarle las mejores condiciones para la crianza del hijo varón del líder, ordenó que le preparen caldos nutritivos.
Ella fue donde estaba el líder y le dijo:
--- Oh Gran Líder, usted permanecerá en cama por dos días, por que los efectos del veneno aún no han terminado, es necesario que descanse y no le permitiré verlo caminando.
Para Siekik; que una mujer le ordene estar en cama, era como una camisa de fuerza con las manos maniatadas, él ya había intentado pararse y no lo logró, por que la cabeza se le daba vueltas, él tuvo que aceptar y como lo compartía con su pareja Nachamok, quien con el bebé recién nacido, fue a la cama del líder, quien al ver a su hijo, que era una fiel copia suya, se llenó de regocijo.
Era todo un espectáculo en pleno Siglo 1 de nuestra era, observar como un visitante (turista) el movimiento de los actores en los hechos, todo obedecía a una Civilización en nacimiento: Los Moches, que justamente Siekik y sus vasallos aceptaron el reto de dar el comienzo del Señorío.
Pasados los días, que ordenó el descanso la instructora; el joven líder Siekik se levantó y lo primero que hizo fue salir al campo por la puerta trasera, para hacer sus necesidades fisiológicas, estando sólo sin gente de custodia era lo más apreciado por Siekik.
La instructora, no perdía tiempo, ella se escapó y fue a su dormitorio y le dio limpieza, extendió mantas y les roció aromas de flores silvestres y salió, quien al llegar al templo ya no encontró al joven líder, sólo estaba Nachamok y su hijo que empezó a lactar muy bien y estando las dos solas, fue la instructora quien le dijo:
--- Nachamok, por encargo del líder tenemos la obligación de criar a tu hijo, que será bajo mi dirección, a partir de mañana tu regresarás a los talleres de los tejidos con tu hijo, allí no tendrás trabajo en los telares, sino te sentarás para ovillar los hilos de los colores de algodón, sin descuidar a tu hijo, cuando quieras lactar, dejas el trabajo, la comida que recibirás será diferente para que produzcas leche para tu hijo, yo nunca te dejaré sola, en todo momento estaré apoyándote.
Nachamok, quien le tenía miedo a la instructora, comenzaba a cambiar de parecer; por que ella (instructora) era tan responsable en la crianza del bebé y le contestó:
--- Mujer con los poderes que tienes, nadie te puede someter, acepto tu protección para criar mi hijo y tengo que trabajar, tal como lo ordenas regresar a los talleres de los tejidos, pero no me iré a vivir a mi choza, sino que me quedaré en el templo hasta que se construya una vivienda que la compartiré con mi hijo.
La instructora, justo había pensado en la vivienda para Nachamok y después de las instrucciones que le dio, ella salió del templo y se encontró con Kamokac y le dijo:
--- Oh Gran Líder, justo quería conversar con usted, por que se necesita una casa para Nachamok, por que ella no puede permanecer en el templo..............
Kamokac, le interrumpió así:
--- Si mujer, he pensado en Nachamok, ya ordené a los vasallos elaborar bloques de arcilla (adobes), para dedicarlos a la construcción de la vivienda para Nachamok, la construiremos al costado del templo, para que el hijo tenga un lugar cerca para la veneración a los dioses.
La instructora, sabiendo que ya se ordenó la construcción de la vivienda para Nachamok, ella hizo la venia de sumisión y se retiró y fue al taller de los tejidos, se acercó a los hilanderos hombres, eligió al más veterano y le encomendó elaborar mantas de algodón a colores, que los necesitaba para su dormitorio.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Aquella misma tarde, la instructora se encontró con el joven líder Siekik en los campos de los cultivos, ella había llegado al sector de las cosechas de maíz donde estuvo trabajando, que el esmero en el cultivos rindió sus frutos, cada planta de maíz tenía dos mazorcas y algunas plantas llegaban a cuatro mazorcas, se había logado óptima producción.
Entonces, la instructora le dijo:
--- Oh Gran Líder, no debe estar expuesto al calor de los rayos dorados que nos envía el poderoso dios de la iluminación.
Siekik, quien ya se había recuperado y creyó que la instructora estaba exagerando al ordenarle estar bajo la sombra, le contestó:
--- Mujer, yo estoy bien de salud, los rayos del dios de la iluminación me ayudan, hoy en la noche iré a conocer tu dormitorio.
Eran las palabras que quería escuchar la instructora, ella le hizo una sonrisa y se separaron, ella iba a la era (lugar limpio para el recojo de las mazorcas) de maíz cosechado por la búsqueda de una mazorca que la necesitaba para sembrar en honor a los dioses, la próxima temporada; que al llegar encontró muchos vasallos en pleno trabajo, ella pidió un bolsico y seleccionó ya no una, sino varias mazorcas que llenaron el bolsico, quien al llenar su quipe, ella ordenó que lo cargue un agricultor y lo lleve al templo, que allí se guardarán las muestras de las cosechas.
Por otro lado, Siekik se encontró con Kamokac y éste último le reclamó por el exceso de poderes a la instructora; el joven líder que tenía planes para él, le contestó:
--- Kamokac, he visto cierto descuido en los terrenos que fueron de Tankik, no estoy rechazando el trabajo de los vasallos, sino que no se está utilizando la producción de la tierra, por lo que tu serás el líder en esos terrenos para aumentar la producción de los cultivos.
Llegó el atardecer y la segunda comida, en la que el mate para el joven líder consistió en lomo asado de venado con yucas sancochadas, eran órdenes de la instructora, para los demás la comida que correspondía incluido Kamokac.
Al anochecer, Siekik fue al templo, allí encontró comiendo a su pareja Nachamok, con un seno descubierto que había amamantado al hijo, quien dormía plácidamente en las faldas de su madre, hubo dialogo entre ellos y él le dijo, que no podía estar con ella hasta que cumpla el plazo de su sanación por haber parido y movió sus manos completas cuatro veces, que correspondía a un descanso de 40 días.
La flamante madre, aceptó la imposición, que para ella era mejor descansar criando a su hijo; el joven líder se levantó de la cama de Nachamok y salió del templo, allí estaban los 10 guardaespaldas que no lo dejaban ni día ni en la noche, él para desprenderse de ellos les ordenó permanecer custodiando el templo, por que él saldría sólo para rondar los terrenos; ellos bajaron la cabeza aceptando lo ordenado; sin embargo ellos fueron entrenados por Chamokik, que aún siendo cambiado su trabajo, ellos seguirían al líder ocultándose dándole una distancia y así lo hicieron, lo siguieron hasta que entró a una vivienda junto a los talleres de los tejidos, ellos a corta distancia que no pueda identificarlos le hicieron guardia.
Siekik, encontró a la instructora cambiada de ropa y como se había rociado colonias de flores silvestres le agradaron al recién llegado, quien se acercó a ella que estaba sentada, ella se tumbó a la cama, levantó la bata y le ofreció sus genitales, el joven líder la trepó  y la penetró, ella se movía sintiendo el peso y el empuje del hombre que ella tanto fascinaba, tal vez no era amor, pero era algo similar, por que los sentimientos humanos afloran en cualquier ser o raza donde haya contacto carnal (coito).
Después de los movimientos el joven eyaculó, ella lo abrazó y allí esperó hasta que se rompa el coito.
Siekik, había decidido pasar toda la noche con ella y así lo hizo, hubo varias coitos, hasta que llegaron las primeras horas del nuevo día; eran 05:00 horas, el joven se levantó y salió al campo hacer sus necesidades fisiológicas, al terminar ya no regresó al dormitorio de la instructora, se fue directo al templo, al llegar encontró a Nachamok dando de lactar al bebé, era la mayor de las satisfacciones ver a la madre que cuidaba a su hijo varón.
Pero, él no podía permanecer por mucho tiempo en aquellos terrenos, programó su regreso para el día siguiente, conversó con Kamokac que saldrían juntos, por lo que tenía que dejar como responsable a la instructora, que no hablaron nada mientras compartieron la cama.
Después de la primera comida, ahora compartida por tres líderes: Siekik, Kamokac y la instructora, hubo dialogo y Siekik, dirigiéndose a ella, le dijo:
--- Mujer, por un tiempo Kamokac, abandonará estos terrenos, se irá conmigo y tu asumes el poder, haciendo lo mismo; es tu responsabilidad que los vasallos trabajen y que nunca les falte las comidas, no descuides la crianza de mi hijo varón, seguramente Nachamok tiene que trabajar, siempre le darás tiempo para que lacte mi hijo varón..................
Continuaremos.......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 22 de agosto de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo XCII.- El joven líder Siekik, por breve tiempo acordó con la bella instructora que ella se empreña de él; y le traiga un hijo, pero al levantarse y al ver a Kamokac con el pocillo de los remedios que impiden tener hijos, ordenó a la instructora beberlos....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los : Orígenes del Señor de Sipán; tal como lo había previsto el joven líder Siekik, el tumulto de la gente que se había detectado en la ruta del Sur, que era poco frecuentada por los comerciantes; sin embargo fueron ellos, que la tomaron por ser más directa para llegar a los terrenos que fueron de Zankoc; ellos fueron recibidos por los líderes Siekik, Chamokik y Kamokac; después de las transacciones que fueron pagadas por Kamokac, se acordó que todos los quipes de los productos serán llevados a la vivienda del señor Chonkik y que serán guiados por Chamokik; mientras que el líder Siekik, se quedará por un tiempo más, justó citó para la noche a la bella instructora que lo acompañará..  sigamos el relato......................

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

La hermosa instructora, que era una mujer de unos 24 años edad, era un excelente trabajadora, que sabía el arte de tejer, mediante los telares de cintura, ella tenía la función de dirigir y operar la producción de los tejidos para confeccionar mantas, batas (ropa de hombres y mujeres), rebozos, quipes, pañolones, ponchos y todo cuanto se use con la fibra de algodón o la lana de alpacas, y llamas.
El joven líder Siekik, la conoció en una visita que hizo a los talleres de los telares, ella fue cortés en atenderlo, en aquella vez ella vestía un blusón de una sola pieza que sólo lo usaba en el taller, pero cuando salía lo retiraba de su cuerpo y se quedaba con la ropa de uso diario, donde se podía observar la hermosura de su cuerpo con abultados senos y exuberantes caderas, tenía una talla de aproximadamente 1.60 mts., y como era muy ágil y diligente, después del tiempo del descanso para las comidas, ella cooperaba con las cocineras ayudando a servir las comidas.
Justo en estos trajines, fue donde el joven líder Siekik, la observó en toda su hermosura, le gustó al instante, pero mantuvo silencio, por que él, dormía con una joven hermosa que justamente la instructora se la entregó.
El joven líder Siekik, quien al quedarse un tiempo más, citó para la noche a la instructora para que lo acompañe, ella ya está en la puerta del recinto donde pernocta el joven líder, la puerta está abierta, ella trata de ingresar rápido, para que no la observen algún morador que esté caminando por allí; al poner el pie adentro, le sale al encuentro el joven líder, la recibe y cierra la puerta; ambos caminan al centro del aposento, allí había una cama tendida sobre entarimado de carrizos lleno de mantas, a los costados habían dos mechones de luz, fueron apagados por el joven líder, él la invitó acostarse, ella accedió.
El joven líder se retiró la bata que cubría su cuerpo, quedándose desnudo, se acostó sobre la cama al costado de la mujer, se acercó, le pasó la mano derecha sobre los abultado senos que estaban protegidos por la bata, siguió bajando la mano y llegó a los genitales, los acarició aún protegidos por la ropa y avanzó más abajo y encontró el filo del vestido y comenzó a levantarlo, subiéndolo y llegó a los genitales quedando descubiertos (en aquellos tiempos las mujeres no usaban calzón, ni sostén para los senos, vestían una sola pieza larga que les cubría todo el cuerpo).
Como el joven líder Siekik, ya había dormido con la joven hermosa y la encontró virgen, que le causó un trauma a la joven al sentirse desflorada, ya que la penetró con mucha fuerza (por instinto) sin abrazos, besos ni caricias; ahora no quería hacer lo mismo, con pausa la trepó, le abrió las piernas, ella cedía sin hablar y con una sonrisa; el joven no daba caricias ni besos, colocó el miembro viril sobre la vulva de la mujer, ella al sentir ese roce de abrió de piernas permitiendo el ingreso del pene en forma lenta.
El joven macho al introducir ligeramente el pene y sentir resistencia, pensó que era virgen, siguió pausadamente con ligeros movimientos sin forzar el ingreso, lo que incentivó signos de placer a la hembra, que siguió abriéndose en esos movimientos suaves y pausados, hasta que el pene ingresó rompiendo el himen que tanto había resistido, su rompimiento produjo un grito de la hembra, que aún había estado virgen; ella misma se movió para permitir el ingreso total, produciéndose la acariciada penetración; ella sintió dolor, pero a la vez unas cosquillas agradables a la vagina.
Ambos por fin se abrazaron, pero sin besos ni caricias (esas costumbres románticas no eran aún usadas) se movieron por instinto durante un largo rato, ya que el joven había tenido relaciones sexuales la noche anterior con la joven hermosa; cosas del destino, ahora la instructora era su nueva pareja, ella se movía facilitando la penetración que estimuló algo de placer a su vagina, el joven macho aceleró sus movimientos y eyaculó, que la vagina de la hembra atrapó el semen.
Allí terminó el primer encuentro sexual del joven Siekik y la hermosa instructora, se rompió el coito; la mujer bajó su mano derecha a sus genitales, los dedos se mojaron por la sangre que salía de su vulva, ella se asustó temiendo que algo se había roto en su interior, pero no lo comentó y repentinamente el joven líder se quedó dormido y comenzó a roncar, le causó gracia a la mujer sonriéndose a pesar del dolor que sentía en sus entrañas, pero no conciliaba con el sueño, ella tanto había deseado acostarse con el joven líder, pero no sintió algo más agradable que las iniciales cosquillas a su vagina.

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven líder Siekik, actuaba por instinto, ya que en aquellos tiempos no existía el estímulo para lograr la excitación de la mujer, ella era sólo un objeto pasivo para empreñarse y tener hijos; pero, la instructora tenía otros planes, tales como embarazarse del joven líder y ser una mujer  importante en el Asentamiento; como aún no se dormía se puso a pensar, soportando el ardor de sus entrañas y se le vino a la mente esta idea: 
--- "Seguir durmiendo con el joven líder Siekik hasta lograr empreñarse para comprometerlo que le asigne un trabajo de sacerdotisa".
Ella, después de su plan, comenzó a darse vueltas en la cama, escuchando los ronquidos del macho, hasta que se quedó profundamente dormida; ambos se despertaron a las 05:00 horas del nuevo día; ella se apegó a él, el joven respondió estimulado con la erección del pene, la trepó, ella se abrió de piernas y se produjo otro coito que ella lo deseaba aún con sus dolores, para empreñarse; tuvo cuidado que cuando eyacule el semen ingrese al útero y siguieron moviéndose, todo por instinto, no habían besos ni caricias, hasta que eyaculó el macho, estuvo unos instantes encima de ella y rompió el coito.
Siekik, libre del cuerpo de la hembra, se puso su bata y salió por la puerta trasera al campo para hacer sus necesidades fisiológicas, ella lo siguió pero guardando la distancia.
Al regresar, recién empezó el diálogo, ya que ambos se entendían en el mismo dialecto, fue ella quien le dijo:
--- Oh Gran Líder, fue muy hermoso haber dormido con usted, fue la primera vez de mi vida que me he acostado con un hombre; en honor a su grandeza, quiero ser siempre la mujer que lo reciba y lo acompañe cuando visite estos terrenos.
Siekik, recién se sintió muy preocupado temiendo que haya empreñado a la joven mujer y le contestó:
--- Mujer, yo también me alegro de tu compañía, pero dime: ¿Cuándo tuviste sangre en tus piernas?  (menstruación).
La joven instructora, entendió perfectamente la intención de la  pregunta y le contestó:
--- Oh Gran Líder, esas cosas son de mujeres, pero si usted está interesado, tuve sangre en mis genitales hace dos manos completas (20 días).
Esa respuesta alarmó al joven líder, por que la mujer estaba fértil y en forma suave para no herirla, le contestó:
--- Mujer, el líder Kamokac, prepara unos remedios que debes beber, después que nos levantamos, es para evitar tener hijos, que ni tu, ni yo lo debemos tener; por que yo tengo mi pareja preñada y tu trabajas en los telares, que ocupa todo tu tiempo y no podrías criar hijos.
Lo que acababa de escuchar la instructora, era exactamente lo contrario a sus planes y le contestó:
--- Oh Gran Líder, yo si deseo tener un hijo suyo, para que gobierne estos terrenos, claro está bajo su autoridad, ya que usted sigue siendo el único líder.
Siekik, sobre saltado al escuchar a la instructora, cuyos planes eran ser madre, que era inaceptable ser el padre; él que tendría muchos problemas con sus padres, quienes adoran a Nassanchak, levantó la voz y le dijo:
--- Mujer, tu beberás los remedios que te entregue Kamokac, sé prudente que nadie te vea, esa es mi orden.
La instructora, entendió que sus planes de subir de categoría estaban lejos y tuvo que acceder a la orden del joven líder, por que si no lo hacía, ella podría morir y le contestó:
--- Oh Gran Líder, beberé los remedios, pero no olvide que quiero tener un hijo suyo, por que estos terrenos necesitan de alguien que haya nacido aquí.
Siekik, ahora tenía otra preocupación, que Kamokac no tenga el respaldo de los moradores y le preguntó:
--- Mujer, dices que necesitan un líder nacido aquí, entonces el trabajo de Kamokac no es aceptado por los moradores.
La instructora, meditó y le contestó:
--- Oh Gran Líder, el trabajo que hace el líder Kamokac, es todo lo  bueno, ya que él modificó todo y la gente está feliz con el liderazgo de él, sino que siempre se desea tener un líder de alguien que haya nacido en estos terrenos.
Siekik, recuperó la tranquilidad y se puso a pensar que la instructora sería una buena madre por su hermoso cuerpo y después de todo sería bueno tener un hijo en estos terrenos, sabiendo que estaba analizando contra la voluntad de sus padres, le dijo:
--- Mujer, acepto la idea tuya de tener un hijo y que mejor que seas tu la madre, vendrás de nuevo esta noche y aquí te estaré esperando.
Siendo las 06.00 horas del nuevo día, la pareja se levantaron y fueron hasta la puerta principal, desde afuera era destrancada, lo mismo lo hizo desde adentro el joven líder y se abrió la puerta, allí estaba Kamokac con un pocillo lleno de agua con remedios que al verlos Siekik, recordó sobre los planes que no eran los correctos y se rectificó y mirándola a la instructora le ordenó beber los remedios.
Ella de nuevo sollozando, obedeció la orden y se bebió todo el contenido del pocillo, sin levantar la cabeza, entregó el pocillo vacío y se retiró.
Kamokac, observando la hermosura de la mujer y a Siekik, le dijo:
--- Oh Gran Líder, estuvo acompañado por la mujer más hermosa de estos terrenos..............
Continuaremos....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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