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domingo, 9 de abril de 2023

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXVI.- Todos los terrenos controlados por el joven líder Siekik, soportaban torrenciales lluvias, que aumentaron el volumen de agua en quebradas y ríos, que comenzaban a inundar los terrenos cultivados...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán, el nacimiento que se conoce como Señorío, que de su descubrimiento en julio del 1,987 por los arqueólogos: Walter Alva y Luis Chero Zurita, se le puso el nombre de: El Señor de Sipán; sin embargo, nosotros relatamos desde sus orígenes: allá en el año de 125 d.C., eran zonas inhóspitas llenas de tribus moches errantes, justamente sobresalió la tribu más adelantada bajo el liderazgo del joven Siekik, quien rodeado de lugartenientes tanto en las artes de la guerra como Chamokik; así como en la construcción y sabiduría con Monkik, quien era un políglota que dominaba hasta siete dialectos, que le permitió la comunicación verbal con las tribus vecinas, este superdotado hombre muy adelantado a su época, estaba construyendo la infraestructura de lo que sería el Gran Señorío "Señor de Sipán"... sigamos el relato.......


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven líder Siekik, gracias a sus dotes de guerrero, logró dominar a las tribus vecinas, que siempre fueron una amenaza permanente con invasiones para apoderarse de la producción agrícola que prosperaba en los terrenos controlados por Siekik.
Sin embargo, en lo que aún no había dominio total, era en la lucha contra la furia de los "Elementos de la Naturaleza"; por que ya se observaba en el firmamento el movimiento de nubes, y sobre todo tan sólo observar el suelo y las hormigas salían abandonando por millares a sus hormigueros y huían a partes más altas, era un indicio que la naturaleza mostraba que se avecinaban movimientos en los cielos que los líderes moches no llegaron a captar en su verdadera dimensión.
En la zona de los dominios de la vivienda, tal como se le conocía a la sede principal del Señorío en nacimiento, habían partes vulnerables a las inundaciones; incluso, gran parte en ese sector que era una larga planicie, que totalmente se inundará si regresa la estación de las lluvias copiosas, que ahora conocemos como "La Corriente del Niño", que justamente la padeció al inicio de la tribu, cuando aún vivía el señor Chonkik, este detalle no había sido de importancia para Monkik, fue un grave error.
Justamente, estamos en el año 148 d.C., han transcurrido 13 largos años; ya no existe el señor Chonkik, ni su esposa Mokumac, quienes fueron los padres de Siekik; todo indica que se aproxima una época nefasta contra los esfuerzos en la creación de la civilización con una agricultura adelantada; pero, lamentablemente expuesta a la furia de los elementos: torrenciales lluvias que nadie puede controlar.
La agricultura había logrado éxitos rotundos, con producción permanente y que nunca más existió hambre, se construyeron canales de regadío, pero las riberas de los ríos y las quebradas, estaban libres, sin ninguna obra de control que impida la inundación de los terrenos de cultivo, las corrientes de las aguas discurrían turbias y caudalosas, el volumen crecía más y más con el incrementos de las lluvias torrenciales en las partes altas; pero, aún no habían llegado las precipitaciones en la costa.
Las lluvias eran estacionales en las partes altas como la sierra y fácilmente se controlaba con el drenaje natural, donde el agua discurría por el cause natural, que en algunos casos no llegaban al mar y se perdían en le desierto; pero, todo esto cambiará si las lluvias se precipitan en la costa, las planicies de los desiertos no soportarían tanta agua que no podrían ser succionaba al interior y comenzarían a empozarse, formándose inmensas lagunas.
El Señorío en nacimiento, controlaba los terrenos que fueron de las tribus de Tankik, eran bajos y expuestos a inundaciones, los terrenos de Zankoc, que si eran más altos que la corriente rivereña del río; pero, no lo suficiente si aumentaba el volumen de la corriente del agua, y los terrenos que fueron de la tribu de Chamasachok, eran grandes extensiones atravesadas por dos quebradas, que si estaban controladas por canales.
El medio ambiente, había cambiado por completo, aumentó la temperatura con un calor infernal, probablemente de unos 32°C y que era peor ya que desaparecieron los vientos, sólo eran briznas que ayudaban al movimiento de la evaporación, ya se notaba la formación de nubes en el lejano horizonte; todos estos nuevos indicios era el aviso de que algo se avecinaba y no con buenas nuevas; que no fueron atisbados por el sabio Monkik, quien estaba tan preocupado en establecer la infraestructura básica en el naciente Señorío; tal vez, él no dio importancia a estos cambios en la temperatura, por que justamente la "Corriente del Niño", no se presentaba con mucha frecuencia y nadie preveía una época de lluvias en la costa, ya habían pasado 13 años sin lluvias, salvo esporádicas lloviznas ocasionales.
Volviendo al relato, el joven líder Siekik, regresaba de los terrenos de Zankoc con 160 guerreros y agricultores cargados de quipes de los productos comestibles como: maíz seco, frejoles, zapallos, maní para larga duración y también cargaban los perecibles como la yuca y los camotes que no permitían un largo almacenamiento.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Monkik, esperaba el regreso  del líder Siekik, para informarle, sobre la instalación de talleres y lo más importante viajar a la gran laguna azul El Mar (Océano Pacífico), para que ellos adquieran los productos marinos básicos para la alimentación, como el pescado, que para conservarlo, había que secarlo echándole sal.
Pero, la naturaleza tenía otros planes y les había reservado una sorpresa, ya que las nubes, que en un principio se asomaban en el lejano horizonte, ya se acercaron y cubrieron el firmamento, todo se oscureció, la furia de los elementos empezó con relámpagos, rayos y el estallido de truenos, que invadían el medio ambiente con sus ruidos, el estrépito era aterrador y cayeron las primeras gotas de la lluvia que levantaban polvo del suelo.
Los guerreros en el dominio de la vivienda, lo percibían como divertido, por que estiraron sus manos abiertas e intentaban atrapar a las gotas de la lluvia; pero, se precipitó una tormenta con lluvia torrencial que cambió el suelo absorbiendo en principio las primeras gotas y se saturó con la intensidad de la lluvia, que ahora los guerreros muy asustados buscaban refugio para protegerse y evitar que se mojen sus ropas.
Los relámpagos, rayos y truenos aturdían con espantosas explosiones en el aire, ya reinaba la confusión de los guerreros, ya que ellos nunca antes sufrieron algo parecido, entonces el sabio Monkik, completamente mojado llegó a la vivienda, observó el gran patio, y la llama estaba apagada, la sacerdotisa Chosinik, había desaparecido; él pensó que era un castigo de los dioses, cogió la porra y levantándola en alto se dirigió a la fogata y desde allí, levantando la cerviz invocó: 
--- " Oh dioses del firmamento, y me dirijo a tí dios de los rayos dorados (El Sol), por qué nos haz abandonado, tu poder ha sido tapado con nubes negras, que si puedes disolverlas y que cese la lluvia torrencial que nos está haciendo mucho daño".
Parece, que el dios de los rayos dorados (El Sol), escuchó la invocación de Monkik, por que misteriosamente amainó la torrencial lluvia, y desaparecieron las nubes y apareció el astro rey con sus poderosos rayos, aliviando la tristeza de los habitantes moches.
Monkik, regresó al corredor de la vivienda, allí encontró a la sacerdotisa temblorosa Chosinik, si le llamó la atención por abandonar su puesto de mantener el fuego en honor a los dioses, ella no respondió simplemente estaba aterrada por el ruido y fragor de los rayos.
Pero, parece que el dios de los rayos dorados, cambió de haberse manifestado juicioso controlando las lluvias, ahora, desapareció por que de nuevo se oscureció el medio ambiente y como la peor tormenta con estrépitos ruidos ensordecedores, cayó una lluvia ahora ya incontrolable, rápidamente se inundó el gran terraplén, donde se ponían los cimientos del Gran Templo, los artesanos abandonaron el trabajo buscando donde guarecerse de las lluvias; lo mismo sucedía en los terrenos de Zankoc, igual llovía en los terrenos de Chamasachok y con mayor intensidad en los terrenos de Tankik; los agricultores aterrados abandonaban los terrenos de cultivo buscando refugio, todo era lluvia tormentosa con explosiones, y truenos.
El medio ambiente se oscureció, siendo aproximadamente las 13:00 horas del día, eran las nubes cargadas de agua que buscaban descargar mediante la lluvia; se presume que la casi totalidad de los guerreros y agricultores nunca habían tenido una experiencia de soportar lluvias torrenciales, si conocían esporádicas garúas, pero jamás un diluvio, que empezaban empozarse por todos los lados, formando depósitos de agua.
El aguacero, era incontrolable, caían millones de gotas, que originaba terror en los guerreros y toda la población, ellos desconocían que el  calentamiento de la superficie del mar, favorecía a la evaporación hacia la atmósfera y se condensa en agua líquido formando nubes que desencadenarán las lluvias, de acuerdo a los cálculos actuales las lluvias se precipitaban  a 90 mm/m2., o sea 90 metros por metro cuadrado.
Estas precipitaciones, eran algo jamás visto por los jóvenes guerreros, que ya observaban las primeras inundaciones, el río y las quebradas estaban llenos de agua produciendo un ruido espantoso por el choque de la fuerza del agua contra las rocas, el agua discurría cuesta abajo con tanta fuerza que arrastraba árboles completos que los extraía de cuajo desde su base; también se observaba a venados, zorros y otras especies que fueron sorprendidos y arrastrados, todo era un desastre para todo el valle, de lo que hoy conocemos como Lambayeque.
La ruina fue catastrófica para el naciente Señorío, en primer lugar se arruinó la "industria del adobe", por que las lluvias deshicieron los bloques (ladrillos) en secado, lo mismo sucedió con los cimientos y  las paredes de la construcción del Gran Templo.
Todas las quebradas y riachuelos, que desembocan sus aguas impetuosas en lo que hoy conocemos como Río La Leche, que rebasó su capacidad invadiendo cementeras completas de cultivos de maíz, frejol, yuca y zapallo, todo estaba inundado, ya habían soportado cuatro días de lluvias, cuyas precipitaciones fueron noche y día.
La lluvia, encontró al joven líder Siekik en pleno desierto, él venía desde los terrenos de Zankoc, él y sus guerreros atravesaban las planicies para llegar a los terrenos de Tankik, todos se mojaron; pero, jamás se rindieron, siguieron caminando, que al llegar a los terrenos que antes estuvieron cultivados ahora eran lagunas de agua empozada.
Sin embargo, ninguna tragedia originaria por la furia de los elementos puede doblegar la férrea voluntad de un líder; quien no se rinde jamás ante el infortunio; el joven líder Siekik, sacando fuerzas dirigió las operaciones para desaguar las aguas estancadas junto a sus guerreros, ellos ahora convertidos en zapadores limpiando los caminos y cavando para desviar y desaguar el agua acumulada, era un esfuerzo titánico dirigir el agua a las quebradas; pero las precipitaciones eran inclementes no amainaban y si logró evacuar mucha agua.
Siekik, y sus guerreros trabajaban contra el tiempo, había que salvar los sembríos que todavía no habían sido inundados; como líder trabajaba hombro a hombro con ellos y ordenaba la dirección de la evacuación, pero las precipitaciones seguían con más fuerza, ellos chorreando sus ropas no cedían ante la inclemencia.
En los dominios de la vivienda, la lluvia continuaba sin ceder en su intensidad, el joven líder ordenó a sus guerreros seguir luchando y él fue por refuerzos, que al llegar encontró a Renkik, protegiéndose de la lluvia, Monkik se encontraba en el gran terraplén, haciendo todos los esfuerzos posibles para evacuar el agua, pero era un trabajo en vano, por que más llovía y llovía y seguía inundándose.
Siekik, conociendo donde se encontraba Monkik, fue por él, que al encontrarlo le dijo:
--- Monkik, los dioses nos han castigado, por que algo hemos hecho en contra de su voluntad y se vengaron inundándonos con lluvias; pero, esto no será permanente, tendremos que subir la ubicación de nuestra Gran templo, para rendir culto a los furiosos dioses.
Pero, para Monkik, era un desastre todo lo que sucedió con las inclementes lluvias, que sus precipitaciones duraron unos días más; lo lamentable que toda la creatividad se derrumbó, por que los muros y paredes cedieron.
Siekik, viendo a su sabio muy afligido, lo consoló y de nuevo le dijo:
--- Monkik, los dioses nos están probando nuestra voluntad y les demostraremos que el infortunio no nos vencerá, por que edificaremos su templo que es para ellos; pero, con otras características, ya que después que cesen las lluvias lo haremos todo de nuevo con la experiencia adquirida.
Pero, las fuerzas de la naturaleza seguían inclementes, por que de nuevo empezó una torrencial lluvia, ya eran las 18:00 horas de aquel fático día, era una lucha contra el desaliento, sacar fuerzas contra el abatimiento, levantar el cuerpo contra el desaliento, se tuvo que soportar la continua precipitación que recién amainó a las 05:00 horas de la madrugada, una hora más tarde el firmamento amaneció despegado, siendo las 06:30 horas el dios de los rayos dorados (El Sol) hizo su aparición por el Poniente (Este) y se mostró muy poderoso con rayos más calientes que nunca.
Al aumentar el calor de seguro estaba arriba de los 30°C, se observaba la evaporación de la humedad, las lagunas cedían espacio, ese era el trajín mientras había luz solar, por que en la noche empezaban de nuevo las torrenciales lluvias, caía tanta agua, que ya se formaban lagunas en las planicies; y comenzaron a llegar aves migratorias como flamencos que enterraban sus picos en las aguas para atrapar sus alimentos, también aparecieron millares de mosquitos (zancudos), que por las noches atacaban a los guerreros y el calor noche y día no cedía.
Entonces, Siekik demostrando que era un líder, que no se doblegaba ante la furia de los elementos, tomó la decisión de hacer frente a la naturaleza con todas sus fuerzas...............
Continuaremos........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 13 de noviembre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXIV.- Monkik con la cooperación de Renkik; establecen contacto con las tribus vecinas, quienes fabricarán adobes a cambio de productos comestibles; además, se establecerán talleres de orfebres, alfareros...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik junto a Kamokac, éste último era el responsable de los terrenos que fueron de Zankoc, ellos enfrentaron a una tribu invasora en las planicies del Este, obteniendo una contundente victoria, muriendo todos los invasores, y de parte de ellos con tan sólo 22 heridos, algunos de gravedad, pero no mortales; quienes ya fueron socorridos por los curanderos, quienes eran una grupo de logística, que permanentemente los acompañaban en la retaguardia a los líderes apoyándolos en sus enfrentamientos contra tribus invasoras; después el joven Siekik, regresó al Asentamiento y se interesó por estar con su hijo y la educación que recibirá.... ..sigamos el relato............


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

En los primeros inicios de nuestra era, en los años 100 a 200 d.C., en el extenso valle que hoy se conoce como la Región Lambayeque; estuvieron en constante movilización las tribus errantes que algunas tendían a ser sedentarias; pero, todas ellas tenían un enemigo en común. La furia de los elementos de la naturaleza, que se presentaba con copiosos lluvias que inundaban los incipientes logros en la agriculturas de las tribus que los habitaban y luego seguían prolongadas sequías tan inclementes que arruinaba la vida humana.
Justamente, la incipiente Civilización Moche, una tribu de ellos, empieza a luchar contra la bravura de la naturaleza, que los grupos humanos se conocían como tribus, que algunos se unían gracias al mismo dialecto y así destacó la Familia Chonkik, que lo consideramos como el fundador de lo que será el Gran Señorío del Señor de Sipán.
En aquellos tiempos volverse sedentario, era asumir el más grandioso reto, que daba origen al asentamiento humano como unidad poblacional, que les permitía enfrentar unidos los desafíos de la subsistencia y permanencia humana en el espacio y el tiempo, ocupando un lugar vital mediante el dominio a la naturaleza, introduciendo la agricultura como actividad económica que les permitía sobrevivir con el cultivo de productos comestibles.
Al lograr, el alimento seguro, la vida continuaba en el tiempo y el espacio; pero, más fácil era decirlo que verlo en el terreno mismo, eran retos que fueron asumidos por los primeros moches que perduraron en el tiempo en la Región Lambayeque.
Volviendo al relato, ahora regresemos a los dominios de la vivienda, donde vivían todos los jefes, tejedoras, guerreros, ya era todo un asentamiento humano, que estaba donde origen al Señorío del Señor de Sipán; tal como lo hemos informado el joven líder Siekik, se rodeó de asistentes o mejor dicho lugartenientes y asesores y dentro de estos últimos destaca el llamado "pedagogo" Monkik, que sobresalía por sus dotes extraordinarios en la enseñanza, y el dominio de siete dialectos, que se hablaban entre las tribus errantes y sedentarias.
Monkik, era el responsable de la construcción del Gran Templo, lo que ahora conocemos con "Huaca Rajada", todo se estaba empezando con gran maestría, muy adelantados a su época.
Monkik, observando el avance lento de la construcción del Gran Templo, él consideró que se necesitarían miles de miles de bloques de arcilla (adobes); en esos momentos llegaron unos comerciantes, con quienes entabló diálogo y les preguntó sobre las tribus que elaboraban adobes; los mercaderes quienes rotaban de tribu en en tribu, le informaron con detalles que las tribus que trabajaban los mejores adobes eran las belicosas y vecinas, y con quienes se había peleado.
Monkik, con esa información, fue a buscar a Renkik y plantearle establecer  un contacto con los jefes de las tribus vecinas, mediante emisarios que eran los mismos guerreros quienes hablaban esos dialectos , ya que él tenía la información que elaboraban adobes.
Pero, Renkik, muy respetuoso de la jerarquía de mando, que primero se necesitaba el apoyo de Chamokik, como responsable máximo del asentamiento.
Ambos fueron a lugar donde se encontraba Chamokik y le plantearon visitar las tribus belicosas y vecinas para proponerles la elaboración de adobes, que será pagado con productos comestibles.
Chamokik, le pareció una idea muy avanzada y que limaría las asperezas con los vecinos, ahora serían unos aliados elaborando los adobes, dio el visto bueno.
Renkik, como el Gran Capitán, quien quería quitarse de encima tribus belicosas y transformarlas en colaboradoras, aceptó ir con el mismo Monkik, ambos eligieron a un grupo de guerreros, quienes según el dialecto irían a los cuatro puntos cardinales que rodeaban los dominios de la vivienda, teniendo la ventaja que Monkik dominaba siete dialectos, él con el amparo de 20 guerreros se fueron a visitar las tribus vecinas, era una iniciativa excelente, pero de acciones temerarias, por que se desconocía la respuesta de los vecinos.
Monkik, Renkik y los 20 guerreros, partieron de día claro y fueron a la tribu más belicosa, fueron recibidos por los jefes tribales, quienes eran muy hostiles, allí el pedagogo observó las construcciones con los adobes que eran de excelente calidad. Monkik les habló en su dialecto, parece que el jefe tribal fue sorprendido por el ofrecimiento de recibir alimentos por la elaboración de adobes; pues, era una manera de lograr comida mediante el trabajo, pues aceptó el trueque y como llevaron talegas llenas de yucas, camotes y maní, que les obsequiaron a los jefes como una acción de congraciarse y lograron el compromiso....


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Monkik, satisfecho por el acuerdo con el jefe de la tribu, que era una de las más hostiles, se despidió y siguieron visitando otras tribus, que elaboraban adobes, ya que todos los hacían, era toda una innovación de buscar la paz con trabajo, él y su guerreros recorrieron por tres días, ya llegando al cuarto día, visitaron la última tribu que siempre era peligrosa, se encontró con el jefe, le planteó el trueque, quien al tener muy escasa comida para su gente, le aceptó el ofrecimiento y se señaló que sellará su trabajo por que según ellos eran los mejores, y como en ese momentos tenía arrumados una gran cantidad de adobes, se comprometieron ellos mismos a transportarlos a los dominios de la vivienda.
Esta acción prodigiosa de Monkik, era virtuosa, por que estaba ahorrando muchos esfuerzos y costos a los dominios de la vivienda en estar en constante preparación de guerreros ante eminentes invasiones, por lo que, los hasta ahora eran tribus hostiles y guerreras, se habían transformado en aliadas colaborando en la construcción del Gran Templo; ellos asumieron el compromiso que trabajarán todos los días y cuando se haya secado los adobes serán transportados a los terraplenes del Gran templo en construcción.
Renkik, hizo el cálculo de unas 25 tribus, donde vivían artesanos que elaboraban adobes, quienes les anunciaron que sus productos llevaban un sello, algo así como "registro de marca", que iría grabado en cada adobe, que en adelante les permitiría conocer el origen del productos para el canje de los pagos.
Ahora, Monkik, tenía que establecer el monto del pago, no era una tarea fácil, ya que en esos tiempos no existía escritura ni cálculos matemáticos; él no tuvo mejor idea que sumando 10 veces sus dos manos, o sea 100 adobes en los actuales números se entregará medio quipe de zapallos, yucas y camotes, así les informó a los jefes de las tribus visitadas y ellos aceptaron el trueque.
Monkik, se reunió con Renkik, para ir juntos a Chamokik, quien como el responsable, en ausencia de Seikik y le dijo:
--- Renkik, acompáñame para ir a buscar a Chamokik, para que destine un contingente de 20 veces las dos manos de guerreros (unos dos cientos hombres) para que viajen a los terrenos de Zankoc, donde se encuentra el líder Seikik para informarle sobre los acuerdos y traer productos alimenticios para las tribus vecinas.
Renkik, siempre conservador y temeroso, que Seikik no vaya aprobar el trueque, lo probó con Chamokik, que estaba en constante entrenamiento de guerreros, fue Monkik, quien le dijo:
--- Oh Gran Guerrero, durante los cuatro días que estuve visitando las tribus vecinas, que usted nos autorizó, a quienes se propuso el trueque de adobes por productos comestibles, todas las tribus visitadas aceptaron muy gustosas, ya que lograr comida legitimaba esa acción más encantadora del trabajo, me adelanté y les propuso de 100 adobes por medio quipe de comida, no sabemos si el Gran Líder o usted mismo nos autoriza ese sistema de trueque.
Chamokik, le pareció esa idea muy interesante que los vecinos se vuelvan amigos mediante el trabajo compensando y le respondió:
--- Monkik, haz logrado establecer acuerdos de paz con los vecinos, estoy de acuerdo y me parece justa tu idea del pago, yo mismo iré a los terrenos de Zankoc con 100 guerreros, quienes transportarán los quipes de los productos y sobre todo informar al gran líder Siekik los acuerdos logrados por tu persona.
Chamokik, se movilizó de día claro, ya no había peligro de invasiones, pero que aquel día estuvo nublado y llegó pasadas las 13:00 horas del día, se encontró con Siekik y Kamokac, quienes caminaban por los cultivos, si le llamó la atención a Siekik verlo llegar acompañado de un contingente de guerreros, el recién llegado le dijo:
--- Oh Gran Líder, he venido de día por un acuerdo, que han logrado Monkik con apoyo de Renkik con las tribus vecinas con quienes establecieron contacto, quienes elaborarán bloques de arcilla (adobes), para que esos productos sean transportados a los dominios de la vivienda a cambio de productos comestibles.
Siekik, miró a Kamokac y casi salta hasta el Cielo, al escuchar las palabras de Chamokik, era felicidad total, por que por fin se libraría de hacer la guerra con los vecinos y ahora serán sus aliados elaborando adobes que les permitiría avanzar en la construcción del Gran Templo.
Siekik, muy feliz, le respondió:
--- Chamokik, hay que felicitar al pedagogo Monkik, que una vez más realiza obras maravillosas, nunca se me hubiese ocurrido a mi semejante idea, por fin logramos la paz con los vecinos y como estamos en cosecha en estos terrenos, cargaremos los productos al dominio de la vivienda.
Kamokac, quien tenía llenos los almacenes y necesitaba más espacio, se alegró sobremanera que la producción agrícola, además de alimentar a los habitantes, les permitiría lograr la ansiada paz con los vecinos y les dijo:
--- Oh Líderes, nuestros almacenes están repletos de productos, ahora tenemos 160 guerreros que los transportarán en quipes, nos sentimos satisfechos de lograr contribuir a la paz con nuestra producción.
Mientras tanto, Monkik, conociendo que el líder Siekik, estaría de acuerdo con su iniciativa, que propuso a Renkik, establecer la forma de pago, que ya se les ofreció a los jefes tribales, menos a la tribu hostil, quienes enviaron 60 cargadores con adobes sobre sus hombros, los recibió Monkik, les informó el sistema de pago, parece que a los cargadores no les gustó mucho, dejaron sus productos y se llevaron medio quipe de productos comestibles...................
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 23 de octubre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXI.- Siekik, después del conteo, él comprobó que murieron 16 guerreros defensores y hubo 30 heridos; los invasores murieron todos que sumó unos 300 cadáveres, al culminar el entierro y comer, Siekik fue a los terrenos de Zankoc..

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, en compañía de su lugarteniente Chamokik y un contingente de unos 150 guerreros defensores, hicieron frente a una poderosa tribu invasora que venían desde el Sur; ellos pretendieron adueñarse por la fuerza de la producción agrícola muy próspera de los terrenos de Siekik...  ..sigamos el relato...  


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

En los inicios de los primeros siglos de nuestra era, todo lo que ahora conocemos como los valles de Chancay, Motupe, Lambayeque, La Leche, Olmos y otros, recién estaban siendo poblados con pequeños asentamientos humanos, por tribus que luchaban contra los elementos de la naturaleza; ellos eran azotados por lluvias copiosas que inundaban todo lo que hoy conocemos como la Corriente del Niño, este fenómeno era como un cataclismo, por que las inundaciones destruían la incipiente infraestructura agrícola, arrasando con los cultivos; posteriormente  llegaba el periodo de una prolongada sequía de 5 a 7 años.
Los asentamientos humanos, no eran estables, se movían en distintas direcciones buscando comida; por lo que los terrenos cultivados  de Siekik, despertaba codicia a las tribus vecinas, que no tenían producción por que no sabían cultivar la tierra.
Siekik, construyó canales de irrigación que le permitía cultivar sus terrenos, aún en tiempos de sequía, algo que no hacían sus vecinos.
La furia de los elementos, era cruel, que muchos residentes en precarias condiciones de vida, quienes al perder todo, se convertían en tribus errantes, que merodeaban a las tribus que se volvían sedentarias como era el caso de Siekik, que prosperaba la  agricultura, todo se hizo con mucho esfuerzo, lucha permanente contra los elementos y las invasiones de las tribus errantes.
El señorío en nacimiento del Señor de Sipán, tal como lo conocemos ahora; nació gracias a la visión de una familia, cuya cabeza era el señor Chonkik, su esposa Mokumac y su hijo Siekik, a ellos se unió la familia de Renkik, luego fueron sometidos los Monkik, siguieron los Zankoc, continuaron con los Chamasachok; con todos ellos se convirtieron en los primeros habitantes organizados; nuestro relato aún está en los inicios, todo estaba construyéndose, gracias a la capacidad luchadora del joven Siekik, que con visión hacia el futuro y se ha rodeado de ayudantes leales, con quienes está luchando para formar el Señorío, que desde el principio no era una tarea fácil.
Siekik, todo lo está construyendo desde los cimientos; la lucha emprendedora no es solamente contra los elementos de la naturaleza, sin contra la codicia de las tribus vecinas que quieren apropiarse del progreso de los terrenos que él controlaba y cultivaba.
Volviendo al relato, Siekik y Chamokik, ellos se tomaron un descanso después de vencer a la tribu invasora del Sur, se inició un diálogo entre ellos, fue Chamokik, quien le dijo:
--- Oh Gran Líder, hubo un momento en plena pelea, que el jefe de los invasores, nos pidió una tregua, reconociendo su derrota, yo si le avisé a usted y como no me contestó, seguimos en la lucha, que esta vez fue cruenta, ellos (invasores) mostraron que eran grandes guerreros, pero nosotros adivinamos su ataque, que ya lo estábamos esperando, que tuvimos que hacer mucha pelea para vencerlos.
Siekik, escuchó tantos gritos de los invasores, que no logró distinguir ese llamado del jefe invasor, que sin proponérselo él, peleó con un combatiente que opuso valiente defensa y lucharon por un tiempo de igual a igual; era una lucha encarnizada cuerpo a cuerpo, con alguien totalmente diferente en ataque y defensa; que Siekik, tuvo que aplicar toda su experiencia para vencerlo y le contestó:
--- Chamokik, no te escuché por que estaba en plena pelea, que nada detenía el ataque; pero, si noté, que me tocó pelear contra el jefe por su valiente defensa, lo vencí gracias a la larga experiencia, por que terminé totalmente agotado, era una pelea que uno de los dos debía ganar, no había otra opción y yo tuve la suerte de triunfar.
Chamokik, estaba preocupado por los defensores y le dijo:
--- Oh Gran Líder, esperamos que el dios de los rayos dorados (El Sol) salga, para enterrar a los muertos; ahora nuestros guerreros defensores, están completamente agotados y aún no sabemos cuantos de ellos murieron en la pelea, si todos demostraron valentía y se enfrentaron con coraje y decisión ante unos combatientes, fornidos y combativos.
Siekik, al escuchar muertos, era lo que no gustaba oír, él sufría cuando sus guerreros morían en combate, pero así eran los efectos de la guerra: morir o vivir en el campo de la batalla.
Entonces, repentinamente apareció la diosa de los rayos de plata (La Luna), su iluminación era menguante, por lo débil que alumbraba; aún así si era una ayuda para aclarar un poco la oscura noche.
Ya todos los guerreros sobrevivientes se repusieron del cansancio, por lo que Siekik, ordenó chequear a los guerreros vivos y los que murieron en combate; los curanderos seguían atendiendo a los heridos, y lo que nadie quería observar, era contar a los que murieron, eran los momentos más dramáticos y dolorosos.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Por lo que aprovechando la escasa luz lunar, se hizo el conteo y se comprobó que muchos defensores fueron heridos y según los curanderos no eran graves; pero, si se comentaba con profundo dolor que murieron 16 defensores y los heridos fueron 30 hombres, por lo que ellos fueron evacuados a la loma, que era un lugar limpio y seco, para aplicarles el tratamiento de las hierbas que eran unos ungüentos de hojas molidas como pomadas y cremas.
En el trajín desaparecieron los frágiles rayos de la diosa (La Luna) y llegó el amanecer, y recién se hizo el conteo en el bando enemigo, los muertos sureños sumaban algo más de 300, fue una masacre, por que estaban amontonados; por lo que era mucho trabajo, enterrar a tanto intruso.
Siekik, comenzó a mover a los muertos, para identificar al que probablemente fue el jefe, si lo encontró que su cuerpo había sido cubierto con cuerpos de sus combatientes encima; lo distinguió por que cuando lucharon llevaba una muñequera que brillaba aún en la noche oscura cuando peleaba como un haz de luz; él fue un hombre fornido y con mucha cicatrices en los brazos, en pecho y las piernas, eran las muestras de las heridas por sus constantes luchas que protagonizó.
En seguida, Siekik ordenó cargar a los defensores muertos para enterrarlos en los terrenos de Tankik, y contra toda costumbre abandonó a los cadáveres de los invasores, que no serán enterrados, ya los animales depredadores y los carroñeros se encargarán de ellos.
Las primeras horas de la mañana avanzaban, ellos decidieron regresar con el ánimo victorioso, rápidamente llegaron a los terrenos de Tankik, ya encontraron que las mujeres preparaban la comida, se dispuso que sea para todos los guerreros que llegaron junto con Siekik.
Después de la comida, Siekik ordenó que sean sepultados en el panteón los guerreros que murieron en la lucha contra la tribu invasora sureña; si hubo una novedad, los cadáveres fueron envueltos en mantas y con su arma que pelearon, la porra.
Siekik, trató de ocultar su rostro muy compungido, que le brotaron unas lágrimas, algo inaudito, por que él tenía un carácter muy fuerte y no se inmutaba ante sentimientos de dolor; parece que tuvo fuertes emociones, por la pena que le afligía la muerte de sus guerreros que a muchos de ellos los conocía y tenía razón con  esos sentimientos encontrados.
Siekik, le costó muy esfuerzo rodearse de guerreros defensores, dada la dispersión de muchas tribus con dialectos diferentes, y admiraba el trabajo de Renkik que desplegaba en su entrenamiento; perder un sólo guerrero guerrero era doloroso como si fuese parte de la familia.
Era, él, el que más sufría por la muerte de sus guerreros en combate; después de las dolorosas ceremonias para el entierro de los guerreros; el líder ordenó a Chamokik, que los guerreros que no fueron heridos carguen productos comestibles para llevarlos al dominio de la vivienda y él eligió a 50 guerreros y con ellos decidió ir a los terrenos de Zankoc.
Siendo, aproximadamente las 17:00 horas del día; Siekik y sus guerreros llegaron a los terrenos que fueron de Zankoc, ellos estaban por la entrada del bosque, allí encontraron a un grupo de vigilantes, algunos de ellos ya los conocía y les preguntó por novedades, ellos le informaron que hubo un intento de invasión por el Este, que era la frontera con el Cruce de los Caminos, muy frecuentado por tribus invasoras, que ya conocía Siekik, incluso peleó en ese sector.
Siekik y sus guerreros cruzaron los terrenos, que los apreciaba muy bien cultivados, ya salían a sus casas los agricultores, coincidiendo con la hora de la última comida.
Ellos avanzaron y se mezclaron con los agricultores, al llegar al patio del Asentamiento, se encontró con Kamokac, quien era el responsable del Asentamiento, fue un encuentro cordial de intercambio de sonrisas, quien le dio la bienvenida y se expresó:
--- Oh Gran Líder, ha llegado usted a la hora de la comida, ordenaré a las cocineras agregar y preparar más para todos los guerreros que lo han acompañado.
En aquellos tiempos, no se usaba el abrazos como símbolo de recibimiento al alguien importante que llegaba y al mismo tiempo cuando se le despedía; sólo había la venía de sumisión y una sonrisa, los guerreros recién llegados, eran hombres entrenados para el trabajo, quienes se acomidieron a cargar los quipes que los agricultores llevaban a los almacenes.
Entonces, Siekik, preguntó a Kamokac, sobre Nachamok y su hijo, quien ya tenía una edad de 5 años y meses más; el responsable le dijo:
--- Nachamok, trabaja en la cocina y su hijo juega en el templo, allí lo cuida una mujer, quien además hace la limpieza; ella fue escogida por la instructora, estamos en tiempos de cosechas, los almacenes están llenos de productos, y estamos preparando quipes para cargar y llegar a los dominios de la vivienda y como usted llegó, tengo productos para cargar a todos los guerreros que lo acompañan.
Siekik, quería ver a su hijo y le contestó:
--- Kamokac, acompáñame al templo, quiero ver a mi hijo.
Ellos llegaron al templo y allí encontraron al niño jugando con su cuidadora, si hubo un encuentro de padre e hijo, quien le puso las manos sobre los hombros.......................
Continuaremos...........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 16 de octubre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXX.- Siekik y Chamokik, lograron la victoria batiéndose en el campo del combate contra todos los invasores del Sur; después de la pelea, ellos reposaron su cansancio con sabor a triunfo...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los Orígenes del Señor de Sipán; el joven Siekik, no se descuidó con la treta de la tribu invasora del Sur, quienes a propósito demoraban el ataque, tal vez había que considerar que ellos muy soberbios se exhibieron con mechones de luz en noche oscura; esa actitud los hizo irse a pique; ya perdieron 18 exploradores y también perdieron a los combatientes enviados por el flanco de la loma, ahora; solamente ellos tenían el grueso de sus guerreros que esperaban atacar, sabiendo que perdieron el elemento sorpresa, que es el aliado natural en un ataque; o tal vez eran ellos los que esperaban el ataque de los defensores; lo cierto, es que esta vez Siekik no fue atacante sino un defensor; se mantenía en guardia hasta que los invasores decidieron atacar y  lo hicieron en tumulto y con griterío ensordecedor; el joven líder Siekik, que los esperaba tumbado, se levantó y ordenó la defensa con su característica voz que infundía coraje... ...sigamos el relato....


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven líder Siekik, de acuerdo a su experiencia acumulada en la constante lucha contra tribus invasoras, que esta vez los atacantes de la desconocida tribu del Sur, era una pelea más; ellos(sureños), usaron la treta de prolongar con mucho tiempo el ataque; por que ellos estaban en desventaja y siendo ya plenas horas de la madrugada, ellos iniciaron el ataque con gritos de todos ellos que produjeron un ruido ensordecedor, era una táctica para intimidar a los defensores.
El joven líder Siekik, se levantó y ordenó repeler el ataque enemigo, era su defensa que estaba en pelea contra los invasores; los invasores optaron por la estrategia de atacar en tumulto, como si fuese un maquinaria para barrer el campo arrasando todo a su paso; sin embargo, el joven líder Siekik, ordenó abrirse por los flancos, para evadir el grueso de los combatientes sureños, que le permitía libertad para atacarlos por los costados a los invasores, quienes seguían gritando para aparentar que era miles, que no impresionaron a los defensores.
Siekik, con su porra en mano, se batía contra dos o mas sureños a quienes derribaba sin dar tregua, en el campo tan sólo se escuchaban los golpes a las cabezas y los alaridos y gemidos, y a su lado Chamokik combatía igual, sin ceder terreno; más bien los defensores iban avanzando lentamente; no era posible que los invasores compactos que parecían interminables destruirlos, y como Siekik abrió la formación de sus defensores, ya lograron avanzar atacando los flancos enemigos, que les era fácil, por que habían muchos invasores que atacaban gritando, pero ya estaba cambiando el griterío de ataque por alaridos y gemidos de muerte.
Siekik y Chamokik, se plantaron juntos con los defensores para resistir a los atacantes, la táctica era no ceder terreno, y como los invasores creyeron avanzar, estaban siendo envueltos por los defensores que intentaban abrir el grueso del tumulto, el combate era cuerpo a cuerpo y por un momento no hubo avance significativo en ninguno de los bandos.
Siekik, había previsto este episodio y lo mantenía así para desgastar al enemigo, por que ellos eran menos, se seguía notando que cada defensor se batía con dos o más sureños; que gracias a su entrenamiento se defendían a muerte; ya habían muchos muertos y no eran de los defensores sino de los atacantes sureños.
Pero, cuando más se incrementaba el ataque por las oleadas de invasores, Siekik y Chamokik se abrían a los costados sin ceder terreno; los invasores desesperados por que no podían avanzar, perdían hombres, ya menos eran sus nuevos combatientes; todo indica que los que combatían eran todos, y sin reservas en la retaguardia; era precisamente lo que necesitaba calcular Siekik, quien también gritó y dijo:
--- ¡¡¡¡ Defensores ataque al centro de los invasores !!!!
Chamokik y Siekik, juntos protegiéndose mutuamente para no ser heridos, controlaban el ataque y trataban de envolver al tumulto de los invasores, quienes aterrados por los feroces defensores que no les daban tregua, ellos trataron de abrirse para seguir peleando o huir; pero, no lo podían hacer, ya estaban envueltos y sólo se escuchan los gemidos cayendo muertos o heridos sus combatientes.
Era, justamente lo que esperaba Siekik, que acorralándolos ellos se impulsarían abrirse y eran esperados por los defensores, que los batían y también caían algunos muertos; ambos bandos se enfrentaron a una pelea encarnizada de desgaste; sin embargo, la ventaja estratégica era favorable para Siekik, que contaba con libertad absoluta para sus movimientos de ataque y defensa.
Chamokik, quien era un gran estratega y lugarteniente de Siekik, vio una posibilidad por lo que con grupo de unos 50 defensores, logró abrir el grueso tumulto de los invasores y comenzaron avanzar hacia adelante, siguieron rompiendo la formación enemiga, que cedían terreno retrocediendo o huyendo.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

En cambio, Siekik y sus guerreros se habían paralizado, por que los invasores lograron reagruparse y ellos tenían que hacer frente a cada oleada de invasores; el joven líder Siekik, por la oscuridad de la noche no había dado cuenta que Chamokik, acababa de penetrar al centro de los invasores por la retaguardia, que parecía que ni los mismos invasores enfrascados en el ataque frontal percibieron semejante pérdida, que cuando reaccionaron ya estaban envueltos, sin espacio para retroceder, solamente la opción era atacar o morir.
Entonces, Chamokik controlando la retaguardia, penetró al centro de los atacantes, quienes totalmente desorientados sin saber contra quien defenderse, bajaron la guardia y eran presas fáciles de los guerreros defensores, al controlar el centro enemigo, Chamokik, gritó:
--- ¡¡¡ Líder Siekik ataque al centro !!!
Siekik, que se mantenía en defensa del terreno, al escuchar Chamokik, se envalentó y también gritó:
--- ¡¡¡ Guerreros ataquen que somos victoriosos !!!
Todos los defensores que protegían a Siekik, hicieron una formación compacta alrededor de su líder y atacaron, que ya los invasores sin iniciativa iban disminuyendo, tanto así, que unos pisaban a su propios muertos o encima de ellos trataban de defenderse del fulminante ataque de los defensores; desde la retaguardia ya tomada por Chamokik y sus guerreros empujaban a los invasores hacia adelante, pero nada podían hacer por que los defensores con Siekik a la cabeza los enfrentaban frontalmente.
El ataque defensor se reforzó con los 20 guerreros que habían permanecido en la loma, quienes como si fuesen la reserva atacaron al lado de Siekik, quien comenzó avanzar lentamente hacia adelante por encima de los muertos, ya el avance era incontenible, los invasores cayeron en su propia trampa, su número de combatientes mermaba, vislumbrándose la victoria contundente de Siekik, quien seguía luchando al lado de sus defensores.
Hasta, que repentinamente se escuchó un grito dentro de los invasores, que si lo escuchó Chamokik, quien si conocía ese dialecto, que el líder invasor pedía tregua aceptando su derrota y continuar con vida.
Siekik, no pudo diferenciar ese lenguaje, por que desconocía ese dialecto y siguió atacando a brazo partido, tumbándose a cuatro invasores, y seguía adelante matando a cuanto invasor se le cruzaba, sin saberlo llegó hasta el jefe invasor, quien al no tener una respuesta favorable no tuvo alternativa que continuar con la pelea, en esos instantes se trenzaron en una pelea cuerpo a cuerpo, que ninguno de los dos sabían que eran los jefes.
Siekik, si estaba agotado de tanta pelea, quien al notar la resistencia del combatiente sureño, que incluso era más alto en talla, pero no le intimidó a Siekik, ambos demostrando que eran guerreros pelearon chocando sus porras que las usaban como defensa o ataque al mismo tiempo; Siekik, si notó que este guerrero era un oponente diferente, por lo que supuso que era el jefe invasor por su extraordinaria lucha defendiendo su cuerpo, hasta que las fuerzas corporales cedieron y el jefe sureño cometió el error de bajar la porra por el agotamiento, momento crucial que lo buscaba Siekik y le lanzó un ataque a la cabeza que le cayó al cuello destrozándolo y la cabeza como si hubiese sido cercenada se volteó hacia adelante y cayó el cuerpo pesadamente al suelo.
Los últimos combatientes sureños aterrados al ver caer a su jefe; paralizaron sus defensas corporales, siendo batidos por los defensores; ya ellos no peleaban, intentaban huir, pero fueron ultimados por los golpes de porras de los defensores.
Chamokik, seguía empujando a los pocos sureños, que prácticamente ya no hacían combate, se entregaban para morir en pelea; ellos conocían de los suplicios de los prisioneros, era la muerte más dolorosa por que los mataban lentamente, degollándolos, por que según ellos; así les exigían los dioses, que los habían convertido en una tribu poderosa y tenían que agradecer con la sangre de los prisioneros.
Entonces, Siekik y sus guerreros que aún desconocían que los invasores ya no tenían jefe, siguieron combatiendo contra ellos, que ya no se defendían morían entregando sus cabezas y llegó Chamokik, con sus guerreros empujando a los últimos combatientes sureños que aún se habían mantenido en pie, por lo que Siekik y sus guerreros los tumbaron con sus porras y no quedo en pie ningún invasor.
Era una nueva victoria de Siekik, lograda gracias a la audacia de su lugarteniente Chamokik, que logró romper el grueso de los invasores; este triunfo se logró con mucho esfuerzo, los dos líderes se unieron victoriosos; pero, no hubo abrazos (por que en aquellos tiempos no se usaba este símbolo corporal de victoria); sólo hubo sonrisas, fue una pelea cruenta que exterminó a todos los invasores sureños, ambos líderes se sentaron para darse un merecido descanso..............
Continuaremos.................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 9 de octubre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXIX.- Chamokik, esperó el ataque por el flanco de la loma, los invasores atacaron pero fueron repelidos y dominados muriendo todos; Siekik emplazado en el frente frontal esperaba el ataque, que arrancaron los invasores con bullicio y él ordenó atacar..

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik y sus guerreros emplazados y tumbados sobre el suelo, esperaban el ataque de la tribu invasora del sur, que pretendía invadir sus terrenos; ya 20 guerreros defensores que estuvieron encima sobre la loma, dieron cuenta matando a 18 exploradores que habían enviado los invasores; el joven líder, adivinando las intenciones del ataque de los invasores, cubrió el flanco derecho de la loma, donde los invasores pretendían atacar por la retaguardia que Chamokik con sus 50 guerreros los esperaban.... sigamos el relato...

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
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Tal como lo había previsto el joven líder Siekik, la tribu invasora protegida por la oscuridad de la noche, ellos también había anticipado demorar el ataque, disimulando que ya no atacarían, insinuando a los defensores que bajen la guardia y luego atacar por sorpresa; pero, ellos perdieron al grupo de exploradores que se les encomendó ser observadores de los movimientos de los defensores; ellos, no contaban con un líder guerrero Siekik, que se anticipaba a los planes invasores.
Por lo que Siekik, conociendo la treta de la demora del ataque invasor, él no se impacientó, hay un refrán que dice: "La dicha que tarda, con más gusto se aguarda". La demora impacienta, por que se mantiene en tensión, que puedes ceder descansando la defensa, por que no sabes cuando te atacarán.
Siekik, no tenía esta estrategia como costumbre guerrera, ya que el consideraba que la mejor defensa era el ataque contra el enemigo; sino que no tuvo tiempo necesario para atacar, ya que antes, se llevaba a cabo un servicio de inteligencia mediante los exploradores, que si lo usaron los invasores, pero cometieron el peor error de su táctica, al avanzar iluminados con mecheros, que les permitió a los defensores detectarlos.
Los invasores, después que perdieron a los exploradores, estaban ciegos del terreno; además, ya sabían ellos que lo estaban esperando; pero, vinieron decididos a invadir y ya no darán marcha atrás; aprovechando de la oscuridad de la noche hicieron sus movimientos de sus guerreros, pero ya en clara desventaja, por que ahora seguramente son ellos quienes esperan un ataque; pero esta vez, Siekik actuaba como defensor y no como atacante.
El tiempo sigue su curso, seguro pasaron un par de horas y estamos llegando a la media noche;  todo en el medio ambiente era silencio, sólo interrumpido por el chirrido de los insectos y de vez en cuando el ulular de búho o lechuza, no había movimiento de guerreros, ni siquiera viento.
Llegamos a las primeras horas de la madrugada y no sucede nada, parece que ambos bandos de contendientes esperan el primer ataque; pero, llegar con el avance de la madrugada, ya se pierde un elemento de protección, por que aparecen las primeras luces en el horizonte; que precisamente era la señal para que se levanten los guerreros atacantes del flanco derecho de la loma.
Chamokik, detectó el movimiento de los invasores, se levantó y ordenó:
--- ¡¡¡ Ataquen a los invasores !!!
Los guerreros defensores se levantaron con sus armas erguidas, quienes no esperaron a los atacantes, sino que fueron al encuentro y empezó el combate cuerpo a cuerpo; el silencio fue interrumpido, por gemidos y alaridos de los combatientes heridos y otros caían muertos por los golpes recibidos en la cabeza; los guerreros defensores, fueron entrenados todos los días y sus golpes al enemigo eran certeros a las cabezas ocasionando la muerte segura del enemigo.
Chamokik, que siempre era el primero en el ataque, esta vez detectó que había un vacío en el centro de los atacantes, él usando su porra y atacando a cuanto invasor se le cruzaba en el camino, llegó al centro y todos sus guerreros quedaron protegidos, al destruir un piquete de invasores, que pretendían arrinconarlos; abriéndose la formación, que Chamokik vio como un avance él guiaba a sus guerreros atacar de frente a los costados, tal como intentaban los invasores envolverlos.
Realmente, era un plan táctico de ataque, pero, ellos no tenían los guerreros resistentes al empuje, que los defensores les imponían atacando y defendiendo su posición del terreno; que al primer choque los invasores perdieron varios combatientes que cayeron muertos o heridos fuera de combate.
La noche oscura, actuaba como un aliado natural para Chamokik, que sabiendo que sus guerreros estaban detrás suyo, él a cada bulto humano que se le cruzaba  lo atacaba sin piedad, el combate era cruento ya con clara ventaja para Chamokik, que aún no había perdido a ninguno de sus guerreros, cada uno de ellos había tumbado a uno o más invasores que cayeron muertos por los ataques certeros a las cabezas.

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
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Los invasores, al verse perdidos trataron de retroceder y huir, ya no eran tantos, casi todos murieron o seguían heridos en el campo del combate.
Chamokik, por la experiencia acumulada de tantos combates, aplicaba la técnica de barrer, para él no podían quedar heridos, simplemente los  remataban con certeros golpes en las cabezas.
El combate de esta parte del flanco de la loma; ya tenía un ganador, Chamokik; pero, no había que bajar la guardia, por que aún se desconocía el número de atacantes que podrían aparecer por la retaguardia.
Siekik, y sus guerreros, sólo escuchaban los gemidos y gritos moribundos el combate, ellos no podían intervenir; estaban protegiendo el frente frontal de un próximo ataque; pero, nada se movía al frente, ellos, sólo eran testigos por los oídos de la pelea de Chamokik contra los invasores; llegó un momento, que aumentaron los gemidos y alaridos de los combatientes, y luego llegó un silencio que era cómplice de la victoria o la derrota.
Repentinamente, apareció Chamokik ante Siekik, sangrando del rostro, él había sido herido en el ataque frontal que impuso contra los invasores; pero, uno de ellos logró herirle parte del rostro, ocasionándole un corte, que felizmente no era profundo, pero si le afloró sangre, y le dijo:
--- Oh Gran Líder, el enemigo va atacar en cualquier momento, ellos parece que esperaban una victoria, con los atacantes que enviaron por el flanco de la loma, que era su estrategia tal como usted lo pensó, por lo que ellos pensaron someternos por la retaguardia, nosotros les ganamos, por que nos adelantamos, todos están muertos, lamentablemente también murieron algunos defensores, yo mismo me salvé por la protección de los dioses.
Siekik, se puso a pensar, que ellos estando a pocos pasos, seguro ahora ellos son los impacientes, por que no escuchan a los suyos, es un duro golpe para sus planes y esa desesperación los conducirá a un ataque con desventaja, ya no sorprenderán a nadie, y le contestó:
--- Chamokik, trae a los guerreros que no hayan sido heridos, para hacer frente al próximo ataque, ellos apelarán a un ataque en masa para intentar doblegarnos, nosotros resistiremos, por lo que debemos estar compactos para no ceder terreno; ya prácticamente los tenemos vencidos, sólo falta su presencia en el campo de la pelea, será fácil, ya tu hiciste el trabajo duro, disminuir sus estrategias que fracasaron.
Chamokik, limpió la sangre ya seca de su rostro y regresó al flanco donde combatió, hizo un registro de los muertos, eran todos invasores más cuatro defensores; pero, no se descartaba, que podrían aparecer más invasores, que hayan estado esperando el resultado del combate; pero, ya no habían más, por que un grupo de guerreros siguió el sendero y llegaron hasta el desnivel donde encontraron unos cadáveres de invasores, uno de ellos, dijo:
--- Oh Gran Líder Chamokik,  seguimos el sendero de los invasores, pero ya no hay más, sólo muertos por donde ellos estuvieron.
Chamokik, con esa información ordenó recoger los cadáveres de los defensores para enterrarlos cuando aparezca el dios de los rayos dorados (El Sol).
Luego, Chamokik, dispuso que los otros guerreros, que algunos fueron heridos con lesiones superficiales, regresen al emplazamiento del joven líder Siekik, para reforzar la defensa del eminente ataque de los invasores.
Siekik, con casi todos sus guerreros listos, para enfrentar el ataque de los invasores, dispuso que un grupo compacto junto a él para resistir el ataque frontal del grueso de los invasores; los 20 guerreros de la loma permanecerán allí y el grupo de los guerreros que defendieron el flanco de la loma, defenderán el flanco derecho, calculando la ubicación de los mecheros enemigos cuando estuvieron encendidos.
Siekik, no estaba seguro si los invasores iniciarán el ataque en forma horizontal desparramados, por que ya no tenían muchos combatientes, aún siendo numerosos, parte de ellos ya murieron; sin embargo, él si pensaba que el ataque será compacto como para penetrar al centro de nosotros y doblegarnos, tantas cosas pasaban por la mente de Siekik, es que cada combate es diferente y los invasores sureños demostraron ser grandes guerreros; pero, que se corren, si detectan que la pelea no les es favorable. 
Siekik, caminaba en el campo con el cuerpo agachado(inclinado hacia adelante), él siempre dando órdenes o distribuyendo a sus guerreros, para que ellos sean los primeros en atacar al enemigo; le dolía en el alma, perder  a un guerrero y trataba de protegerlos dando todo su esfuerzo, él llegó donde estaba Chamokik y le dijo:
--- Chamokik, el tiempo avanza y nada hasta ahora, parece que los invasores, esperan un poco más de claridad.....
Cuando, inesperadamente se escucharon gritos dando arengas de ataque, que provocaron un griterío ensordecedor, quienes habían estado a escasos metros de distancia, protegidos por la oscuridad de la noche y habían llegado y se posesionaron tumbados, por lo que el joven líder Siekik, gritó:
--- ¡¡¡¡ Ataquen guerreros !!!!
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 2 de octubre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXVIII.- Siekik, quien envió 20 guerreros a la loma, donde ellos detectaron el movimiento de la tribu invasora; estos defensores hicieron frente a un grupo de exploradores, después el líder ordenó el emplazamiento por el flanco de la loma, para evitar un ataque por la retaguardia...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, seguía avanzando en el nacimiento del Señorío, que si estaba sometido a constantes luchas con las tribus vecinas, que no habían logrado el avance en el manejo de la tierra cultivable, las peleas eran persistentes por la ubicación de los terrenos fértiles en la extensa comarca, que ahora conocemos  como Valles de Lambayeque; en aquellos tiempos eran habitados por tribus errantes, y que si una de ellas logró cimentar afianzando su posición de los cultivos; tal como fueron las tierras que gobernaba el joven Siekik, que justamente se estuvo preparando para enfrentar a una tribu invasora del Sur, ya el joven líder tuvo información, que los integrantes de esa tribu eran guerreros poderosos que invadían y usurpaban la producción agrícola y secuestraban prisioneros de quienes nunca más se sabía de su paradero; ellos ya fueron detectados quienes avanzaban iluminados con mecheros, que fue Chamokik, quien los detectó.... ...sigamos el relato....

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
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El joven líder Siekik, ya con cinco años como responsable en el nacimiento del Señorío, que gracias a su capacidad intuitiva, dotado de inteligencia y astucia que las usaban para ejecutar sus acciones, tuvo la acertada decisión de rodearse de lugartenientes, que le secundaban compartiendo sus labores en la marcha del Señorío.
La naturaleza era muy dura y hasta completamente cruel en esas comarcas, por que algunas veces con copiosas lluvias que arruinaban los cultivos con inundaciones, o los ríos llenos de agua se salían de sus cursos(causes) y arrasaban con la infraestructura aún muy rudimentaria, luego seguía una sequía cruel de prolongados periodos de hasta siete años, mermando dramáticamente la dotación de agua; por esas razones Siekik previno estos golpes naturales, construyendo canales de regadío aprovechando la poco agua para irrigar sus cultivos; que era justamente lo que no hacían los vecinos, los cultivos y cosechas abundantes originaba la codicia de los vecinos por la producción de los terrenos de Siekik.
Justamente, aquella noche donde él, acompañado de su lugar teniente Chamokik, salieron de los terrenos de Tankik, para enfrentar a unos invasores que se habían creado la fama de ser crueles y despiadados, por que arrasaban las tierras que ellos pisaban.
Volviendo la relato, aquellas noche, que probablemente ya eran las 20:00 horas, siendo muy oscura, se pudo detectar el avance en fila de la poderoso tribu errante e invasora que venían desde el Sur.
Para información, nos pasamos al bando de ellos, nuestro atrevimiento es conocerlos, que al estar metidos dentro de su ejército, pudimos comprobar que estaba formado y compuesto por hombres fornidos; quienes se hicieron la fama de diezmar y arrasar donde ellos pisaban, y su crueldad era tal que a los prisioneros los sacrificaban ofreciendo su sangre en veneración a los dioses, por haberles dotado poderío, matar a los prisioneras era costumbre ancestral y general de casi todas las tribus; pero, estos se diferenciaban por que hacían sufrir a sus víctimas con muerte de sangrado lento.
Esta tribu del Sur, con influencia de costumbres ancestrales, quienes venían de tierras muy lejanas; era su práctica establecerse en una zona que les ofrecía agua y recursos generalmente usurpada a una tribu y desde allí organizaban las invasiones a las tribus vecinas, doblegándolas y arrasando con su producción, el jefe de ellos se creía ser el representante de los dioses en la Tierra, y como nunca había sido vencido en sus incursiones, se creo el mito que él era invencible por decisión de los dioses.
Entonces, ellos llenos de soberbia, esta vez cometieron el grave error táctico de avanzar a la invasión de los terrenos de Siekik, iluminando el camino, sin tomar la estrategia de la sorpresa que es el arma decisiva cuando se pretende conquistar al enemigo, ellos demostrando mucha arrogancia, avanzaron usando mecheros fácilmente detectables a grandes distancias, ellos lo hacían así por la oscuridad de la noche, decisión errada, que será bien aprovechada por Siekik y su ejército, quienes al detectarlos, ya los estaban esperando. 
Mientras el joven líder Siekik y Chamokik, planeaban la estrategia de como hacer frente a los invasores, los 20 guerreros quienes estaban en la silueta de la loma, tumbados en el suelo, que les permitía observar el avance de los invasores, ellos notaron que se detuvo la marcha y  las luces formaron un círculo, era previsible que ellos también planeaban el ataque, por que ellos sabían que superando la loma, que aún no habían llegado, les permitiría observar el gigantesco horizonte donde estaba ubicados los terrenos de Siekik.
Como aún había una distancia que los separaba de aproximadamente unos 3,000 metros (tres kilómetros), que no se podía escuchar lo que pronunciaban entre ellos, pero por los gestos eran voces de arengas que si fueron escuchadas por los 20 guerreros.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Pero, sorpresivamente para los guerreros fue ver la llegada de bultos humanos que aparentaban ser numerosos, quienes también llegaron reptando; felizmente los guerreros defensores estuvieron entrenados, que aún no estando presente Chamokik, ellos esperaron que se aproximen los intrusos, quienes no llegaron en forma compacta sino horizontalmente muy desparramados que era más difícil atacarlos; por lo que los defensores estando casi juntos se abrieron calculando a los bultos de los enemigos y quedaron listos a escasos dos metros que los separaban de los atacantes que la noche oscura los ocultaba.
Uno de los guerreros defensores, especialmente preparado por tener voz muy fuerte se levantó y gritó:
--- ¡¡¡ Ataquen !!!
Los guerreros defensores; con sus armas erguidas se levantaron y con sus porras atacaron a las cabezas de los intrusos, quienes totalmente sorprendidos, que muchos no tuvieron tiempo de levantarse, siendo muertos al recibir los mortales ataques de las porras sobre sus cabezas, muriendo en el acto.
Chamokik y el joven líder Siekik, escucharon la sorpresiva pelea en la loma, con la rapidez de un rayo se plegaron 30 guerreros  al capitán Chamokik y avanzaron a la loma, que al llegar ya no fueron necesarios por que los 20 guerreros habían derrotado a los invasores, quienes habían llegado como exploradores; el ataque de los defensores fue tan cruento contra los invasores que no se escucharon los gemidos de muerte, que si hubo mucha bulla, que seguramente fue escuchada por los jefes invasores.
Entonces, desde el emplazamiento de los invasores, hubo movimientos y llamados a los exploradores que no contestaron, por que estaban muertos, si se contó fueron 18 intrusos muertos.
Pero, la soberbia de los invasores, no iban aceptar que sus exploradores al no contestarlos habían sido muertos, por lo que desde la loma se observó que las luces se desparramaron en forma horizontal abarcando una gran extensión del terreno y al instante se apagaron todas, esos eran movimientos bélicos, era la señal que ellos avanzarían en formación para el ataque.
Chamokik, retrocedió y regresó donde estaba Siekik y le dijo:
--- Oh Gran Líder, los invasores vienen abiertos en formación horizontal, cuando estuvieron con las luces se pudo calcular que no serían más de 100 combatientes, pero no sabemos cuantos más avanzaban junto al que portaba el mechero.
Siekik, sabía que eran muchos más y siempre con la mente despejada, que le permitió muchas victorias contra tribus invasoras, ideó la defensa y dio instrucciones a Chamokik, le dijo:
--- Chamokik, vamos a retroceder con un grupo de guerreros que harán frente al costado de la loma, ya que ellos al perder a sus exploradores saben que estamos aquí, y no cometerán el error de atacar con el grueso de sus combatientes mandándolos al frente, con toda seguridad parte de ellos tratarán de dar vuelta a la loma para atacarnos por la retaguardia, movilízate con 50 guerreros y serás el responsable de ese sector de la loma y yo les haré frente en este emplazamiento.
Efectivamente; el plan de la tribu invasora al apagar las luces si dieron cuenta que eran vigilados, y ellos pensaron que los defensores estaban en la loma y que había que rodearlos y atacarlos por la retaguardia; pues, era una excelente estrategia de ataque; pero, ellos no contaban con el astuto líder Siekik, quien captó por telepatía sus planes de ataque, probablemente los invasores eran un ejército de unos 300 hombres o algo menos, y si eran numerosos.
Entonces,  después del desplazamiento de los guerreros defensores, reinó un silencio que presagiaba algo fúnebre, era una calma que sólo era rota por el ulular de una lechuza que volaba por aires nada buenos buscando a sus compañeras, los guerreros tumbados sólo esperaban la voz de ataque del líder Siekik, quien también se mantenía a la expectativa.
Mientras tanto, el avance de los invasores para rodear a la loma era lento y penoso por la oscuridad de la noche y desconocer el terreno que se encontraron con un desnivel que terminaba abruptamente con una caída de unos tres metros de altura, que muchos de ellos cayeron al fondo muriendo en el acto por atravesarse con sus propias armas; el resto superó el accidente geográfico y avanzaron.
Por otro lado, el grueso de los atacantes que iban atacar al frente, caminaban lentamente, esperando que el ataque por la retaguardia haya empezado y así avanzar al frente frontal y culminar derrotando a los defensores, esos eran los planes de los intrusos.
Chamokik, que si conocía estos terrenos, él sabía de la falla del terreno y esperaba sea su aliado natural, mermando el poderío de los atacantes; él y sus hombres tumbados sobre el suelo esperaban el resto de los invasores que se prolongó por mucho tiempo, hasta se pensó que los invasores ya no atacarían; grave error si se pensaba así, era parte de un plan, cuya estrategia era que  los defensores se descuiden, bajando la guardia y así ellos iniciar el ataque.
Pero, Siekik, siempre previsor y con su "sexto sentido", adivinaba los planes del enemigo y no iba caer en esa treta, que era lograr la impaciencia o aburrimiento de los defensores........
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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