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viernes, 22 de julio de 2016

NASA : La Luna, ¿primer paso hacia la ‘era extraterrestre’ de la especie humana?

Alexei Leonov: “en el último milenio hubo guerras y revoluciones pero el evento más importante fue lo que hizo Neil Armstrong”.
El festival Starmus que se acaba de celebrar en las Islas Canarias ha reunido de nuevo a algunas de las personalidades más prominentes del mundo en el campo de la ciencia y de la exploración con la finalidad de acercar estas disciplinas al gran público a través de interesantes debates y ponencias. En esta edición hemos vuelto a oír a brillantes científicos y a exploradores pioneros enunciando ambiciosas afirmaciones sobre el futuro y el pasado de la humanidad. En el campo de la exploración espacial, una declaración de Alexei Leonov es la que más ha llamado mi atención: “en el último milenio hubo guerras y revoluciones pero el evento más importante fue lo que hizo Neil Armstrong“, una opinión que me recordó a la que pronunció hace tiempo el premio Nobel de física Robert Hofstadter refiriéndose a la llegada a la Luna “en mil años habrá pocas cosas que se recuerden, pero ésta será una de ellas”.

Frases como las de Leonov y Hofstadter pueden resultar exageradas para muchas personas, pero su alcance es realmente humilde cuando se comparan con algunas de las afirmaciones que fueron dichas y escritas en el mundo cuando aconteció el hecho al que aluden. Así por ejemplo, el Daily Mail de Freetown, en Sudáfrica, vio el alunizaje como “el acontecimiento más impresionante en la historia de la Humanidad”, para el Esti Hirlap de Budapest, el viaje a la Luna fue “la aventura más grande de la especie humana”, el National Herald de Nueva Delhi valoró la hazaña como “el momento más glorioso en la saga de los hijos de Adán”, aunque la frase más grandilocuente la pronunció posiblemente Richard Nixon cuando dijo que aquella había sido “la semana más grande de la historia del mundo desde la Creación”. Se puede pensar que estas frases fueron producto de la exaltación ante la enorme magnitud de la hazaña; sin embargo, en un sentido profundo, pueden no resultar desmedidas cuando se piensa que en el Apolo 11, después de más de tres mil millones y medio de años de evolución, seres de la Tierra vivieron por primera vez en otro mundo que no era el suyo de origen. Sólo por esto, el recuerdo de la llegada a la Luna no se circunscribirá a mil años, y hace pensar en si Leonov y Hofstadter utilizaron la figura milenaria como una metáfora de la eternidad, al menos mientras exista la especie humana.

Independientemente de la trascendente constatación anterior, la afirmación de Leonov invita a reflexionar acerca de cómo encaja en la historia la llegada a la Luna y a valorar su significado y, por extensión, el de la exploración espacial. En este sentido, la perspectiva histórica más inmediata para la llegada a la Luna suele quedar restringida y sometida al tiempo histórico de la Guerra Fría. Así lo es, por ejemplo, para el historiador John M. Logsdon, autor del libro The Decision to Go to the Moon: Project Apollo and the National Interest, para quien el proyecto Apolo fue el producto de un tiempo específico en la historia que respondía a una amenaza concreta hacia Estados Unidos en un mundo bipolar en el que el espacio constituyó uno de los frentes de la competición que disputaron con la Unión Soviética para asegurarse el liderazgo ideológico, político y estratégico en el mundo.
Abundando en la idea de la competición como motor de avance, un referente histórico muy tentador con el que popularmente se compara la llegada a la Luna lo constituye el descubrimiento de América por Cristóbal Colón, al apreciarse el paralelismo que supuso la rivalidad en el medio espacial entre las dos superpotencias del siglo XX y aquella que enfrentó a España y Portugal a finales del siglo XV en su búsqueda de rutas en el medio oceánico que dieran acceso a las Indias, resultando en una vasta exploración de todos los mares a lo largo y ancho del mundo, y que tuvo al descubrimiento, si bien fortuito, de América, el Nuevo Mundo, como el hito que marcó aquella confrontación.

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Réplicas de la Niña, la Pinta y la Santa María desfilan en 1992 ante el transbordador espacial Endeavour en el Centro Espacial Kennedy con motivo del 500 aniversario del descubrimiento de América. Fuente: NASA.

Más allá del contexto de la Guerra Fría, considerado principalmente por especialistas en historia política, se puede encontrar historiadores que encuadran la exploración espacial en el último de los segmentos o edades en las que ellos dividen la historia general de las exploraciones. Historiadores como Stephen J. Pyne distinguen una partición entre las distintas migraciones que han tenido lugar en la humanidad y el último medio milenio de exploración europea, el cual dividen a su vez en tres eras de exploración: la primera coincidente con la clásica Era de los Descubrimientos de los siglos XV y XVI asociada con el Príncipe Enrique el Navegante, Colón, Magallanes y otros; la segunda era asociada a los siglos XVII a XIX caracterizada por más exploración geográfica como la de los viajes del Capitán Cook o Malaspina, pero influenciada sobre todo por la Ilustración y la revolución científica; y una tercera era que comienza con el Año Geofísico Internacional de 1957 y con el Sputnik, y que está asociada principalmente a la exploración del espacio, aunque también a la exploración de la Antártida y de las profundidades oceánicas.
En contraste con los historiadores académicos o profesionales, siempre fragmentadores y proclives a dividir la crónica de la humanidad en unidades más manejables, se encuentran los historiadores continuistas, tal y como distingue el propio Stephen J. Pyne. Los proponentes de la versión continuista son en su mayoría personas versadas en las ciencias naturales o que han llegado al terreno académico de la historia a través del periodismo. Estos ven las actividades espaciales como una continuación moderna de un proceso de exploración que se remontaría, dependiendo de la vertiente continuista a la que se pertenezca, hasta hace unos mil años -el tiempo en el que se comenzaron a dar los primeros viajes vikingos a Groenlandia y a América del Norte-, tal como establece Richard S. Lewis en su libro From Vinland to Mars: A Thousand Years of Exploration, o hasta el origen de la humanidad para aquellos que destacan la actividad exploradora como una característica esencial del ser humano.
 
Efectivamente, la historia del ser humano no puede entenderse sin atender a su naturaleza exploradora, la cual es inherente al mundo natural, algo en lo que coinciden naturalistas como el oceanógrafo y explorador francés Jacques Cousteau, quien constató que cuanto más observaba la naturaleza, más estaba convencido de que “la motivación exploradora del hombre no es más que la sofisticación de un instinto universal profundamente arraigado en todas las criaturas vivientes”. En este sentido, la exploración espacial, cualesquiera que sean sus motivaciones circunstanciales, puede entenderse como una actividad producto del instinto explorador, una idea que, de ahondar en ella, puede ofrecer una interesante posibilidad de cara a aportar un significado más profundo a la llegada a la Luna y a la exploración humana del espacio en su conjunto si pensamos en el muy largo plazo.
El historiador Alfred Leslie Rowse dijo que “lo único que todos los sucesos de la historia tienen en común es que la gente a quienes les toca vivirlos nunca sabe realmente lo que les está sucediendo”. Esta frase enuncia una norma que es aplicable con gran generalidad no sólo a los protagonistas directos del hecho histórico sino al conjunto de personas que vive en el tiempo en el que está teniendo lugar ese hecho y que, además, es conocedor de él. Y es que es muy difícil percibir el significado histórico de cualquier acontecimiento cuando éste se está produciendo. Es mucho más sencilla la valoración a posteriori, cuando suficiente tiempo ha transcurrido como para que se puedan relacionar y comprobar las causas y efectos de lo acontecido. ¿Acaso las generaciones de seres humanos que hace miles de años iniciaron y consolidaron la domesticación de plantas y animales y el estilo de vida sedentario fueron conscientes de que el paso de la vida nómada, propia de los cazadores-recolectores, a la vida sedentaria, posibilitada por la agricultura y la ganadería, supondría nada más y nada menos que el origen de la civilización?
La exploración humana del espacio es una actividad aún muy joven, iniciada hace apenas 55 años, un período de tiempo extremadamente breve como para que sean evidentes sus consecuencias a muy largo plazo, especialmente por poder asegurar que aún estamos muy lejos de haber materializado su inmenso y evidente potencial. Debido a estas consideraciones, tal vez sólo podamos atisbar un significado histórico mas ambicioso para la llegada a la Luna y, por extensión, para la exploración espacial si nos anticipamos necesariamente al futuro, teniendo que asumir el riesgo de entrar inevitablemente en el terreno de la especulación.
 
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Apolo 17. Fuente: NASA.
Tal vez podamos tratar de vislumbrar un contexto más profundo para la exploración humana del espacio si abordamos este propósito desde una óptica más ambiciosa que trascienda los hechos históricos inmediatos con los que tenemos una gran familiaridad -véase la Guerra Fría, el descubrimiento de América o un segmento más en la historia de las exploraciones- para pasar a hacerlo desde la perspectiva histórica del ser humano como especie. Después de todo, el período que comprende desde la aparición del hombre moderno hasta el comienzo de la Edad Antigua constituye la inmensa mayor parte de la historia humana. Son más de ciento cincuenta mil años, tal vez doscientos mil, frente a los algo más de cinco mil que han transcurrido desde el surgir de la civilización hasta nuestros días. La aparición de los registros escritos y la extensión de su uso a medida que avanzó la historia, han significado que generalmente prestemos más atención a la última parte de nuestro tiempo por ser en ésta más fácil la indagación y el estudio. Esto es así hasta tal punto que las decenas de miles de años que precedieron a la aparición de la escritura se han clasificado como prehistoria; un término que inconscientemente oscurece la trascendencia de un tiempo sin cuya consideración no se puede entender la esencia del ser humano en toda su extensión. Y sin embargo, es precisamente un proceso que tuvo lugar durante la prehistoria lo que podría ser el referente más directo en el que contextualizar la exploración espacial en un sentido amplio.

Aunque aún existe debate, a día de hoy, la tesis más ampliamente aceptada para la presencia de nuestra especie en el mundo es la llamada hipótesis de la migración fuera de África. Por esta hipótesis, miembros de nuestra especie Homo sapiens, originada en África hace unos doscientos mil años, abandonaron este continente en distintas oleadas que parecen no haber sido fructíferas hasta una que se inició hace unos setenta mil años y que supuso el inicio de la propia conquista de la Tierra por parte de nuestros ancestros en un proceso que podríamos decir que culminó muy recientemente, apenas en los últimos miles o cientos de años, con la colonización de muchas de las islas del Pacífico por parte de los polinesios, o más recientemente, si cabe, con la presencia permanente en la Antártida.
Konstantin Eduardovich Tsiolkovski, uno de los padres y visionarios de los viajes espaciales y de la cohetería mundial, afirmó en su día “la Tierra es la cuna del hombre, pero el hombre no puede vivir siempre en la cuna”. Alguien pudo haber enunciado esta misma frase hace setenta mil años, sustituyendo el planeta de origen por el continente de origen, y la idea habría tenido total validez. Nuestros antepasados que vivieron en algún lugar del Valle del Rift hace decenas de miles de años cumplieron de forma inconsciente la premisa captada en la frase de Tsiolkovski. Saliendo de su lugar de origen, movidos por múltiples motivos, también circunstanciales, pero apuntalados por el sustrato del instinto explorador y de la mentalidad inquisitiva que propició importantes desarrollos tecnológicos, llevaron a cabo la mayor de las migraciones humanas en la historia de nuestra especie hasta conquistar todos los rincones del mundo.

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Impresión artística de la terraformación de Marte.
Con toda la prudencia imaginable, es tentador considerar que podamos estar asistiendo en nuestros días al inicio de otro gran movimiento migratorio humano que llevará al Homo sapiens a habitar otros mundos a lo largo de los próximos cientos, miles o decenas de miles de años en un proceso en el que tal vez no sólo podamos establecer nuestra presencia en otros cuerpos celestes de nuestro sistema solar, acaso mediante su terraformación o por medios ahora difícilmente imaginables, sino que no se puede descartar absolutamente la posibilidad de alcanzar mundos fuera de nuestro sistema solar en un tiempo aún mucho más lejano, tal como apuntó Kip Thorne, también en esta edición de Starmus. Si la especie humana no se extingue antes y si la posibilidad de avance científico y tecnológico existe (dos importantes condicionales), si pensamos tomando como base la conquista de la Tierra: ¿dónde podrá haber llegado a establecerse el ser humano en el espacio en el transcurso de setenta mil años?

Tal y como nos dice el historiador Felipe Fernández-Armesto en su libroPathfinders: A Global History of Exploration, en definitiva, la historia del ser humano tiene dos grandes historias que contarnos: la primera trata de cómo las culturas humanas divergieron y la segunda trata acerca de cómo las sociedades humanas volvieron a converger. La divergencia se dio con los sucesivos movimientos migratorios que permitieron la conquista de todos los rincones de la Tierra desde que el ser humano saliera de África, mientras que la convergencia se ha venido produciendo hasta nuestros días principalmente desde los primeros encuentros entre exploradores europeos y los nativos de las lejanas tierras, a veces remotamente aisladas, que visitaban cuando una gran parte de lo que se desconocía del mundo se descubrió en un sentido global durante la Edad Moderna. Pero estas dos historias se han dado hasta ahora en el mismo planeta, en el mundo que vio nuestro origen y evolución. La siguiente etapa tal vez sea la de una nueva divergencia, una que se producirá fuera de nuestro mundo cuando los seres humanos, a lo largo de los próximos milenios, se establezcan en otros. En este sentido, al igual que la aparición de la escritura y el surgir de la civilización marcó para los historiadores el fin de la prehistoria y el inicio de la historia con la Edad Antigua, o al igual que el descubrimiento de América por Cristóbal Colón marcó la transición entre la Edad Media y la Edad Moderna, la llegada a la Luna, el momento en el que, por primera vez, seres del planeta Tierra, después de una evolución de varios miles de millones de años, fueron capaces de vivir durante unas horas en un mundo distinto del suyo de origen, podrá considerarse en el futuro como el hito inicial en un proceso de exploración y conquista que habría llevado al ser humano a perpetuar su presencia en otros mundos, pudiendo así constituirse como el acontecimiento que los historiadores del futuro elegirán para marcar la transición entre dos grandes eras en la historia del Homo sapiens: la Era Terrestre y la Era Espacial, o Extraterrestre.


NASA en Español
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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domingo, 20 de marzo de 2016

NASA : March 16, 1966: Gemini's First Docking of Two Spacecraft in Earth Orbit .- 16 de de marzo de, 1966: primer acoplamiento de dos naves espaciales Gemini de la órbita de la Tierra

El 16 de marzo de 1966, piloto comandante Neil Armstrong y el piloto David Scott acopló con éxito su nave espacial Gemini VIII con el vehículo objetivo Agena, el primer vinculación de dos naves espaciales juntos en la órbita terrestre. Este hito fundamental la tecnología de vuelos espaciales que sería vital para el éxito de futuras misiones de alunizaje. Ponerse al día con ya en órbita la nave espacial también ha sido esencial durante las misiones a la Estación Espacial Internacional.

http://www.nasa.gov/image-feature/march-16-1966-geminis-first-docking-of-two-spacecraft-in-earth-orbit

Target docking vehicle approaches Gemini spacecraft
On March 16, 1966, command pilot Neil Armstrong and pilot David Scott successfully docked their Gemini VIII spacecraft with the Agena target vehicle, the first-ever linking of two spacecraft together in Earth orbit. This crucial spaceflight technology milestone would prove vital to the success of future moon landing missions. Catching up with already-orbiting spacecraft also has been essential during missions to the International Space Station.
 
The astronauts aboard the Gemini spacecraft took this side view photograph of the Agena target vehicle at a distance of 45 feet during an inspection prior to docking. The two spacecraft were in the third orbit of the mission, above the west coast of Mexico.
 
Because of problems with the Gemini spacecraft control system, the crew was forced to undock after approximately 30 minutes, as the spacecraft-target vehicle combination had begun to encounter increasing yaw and roll rates. The crew regained control of their spacecraft by using the reentry control system (RCS), and the decision was made in Mission Control to follow mission rules that dictated once the RCS was activated, the crew must be brought home. The Gemini VIII landed early in a secondary landing area in the Pacific, splashing down within two miles of the predicted impact point 10 hours, 41 minutes after liftoff.

Image Credit: NASA
Last Updated: March 16, 2016
Editor: Sarah Loff
NASA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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miércoles, 23 de julio de 2014

NASA : President Obama Meets With Crew of Apollo 11

¡Extra! ¡Extra! ¡El hombre ha pisado la Luna!

Así recogió la prensa escrita los días previos y posteriores a la llegada a nuestro satélite la hazaña de la misión Apolo 11, y el momento histórico en el que los astronautas de la NASA aterrizaron en la Luna por primera vez

https://www.nationalgeographic.com.es/llegada-del-hombre-a-la-luna/extra-extra-el-hombre-ha-pisado-luna_14539/1



President Obama Meets With Crew of Apollo 11
President Barack Obama meets with Apollo 11 astronauts Michael Collins, seated left, Buzz Aldrin, Carol Armstrong, widow of Apollo 11 commander, Neil Armstrong, NASA Administrator Charles Bolden, and Patricia “Pat” Falcone, OSTP Associate Director for National Security and International Affairs, far right, Tuesday, July 22, 2014, in the Oval Office of the White House in Washington, during the 45th anniversary week of the Apollo 11 lunar landing.
Image Credit: NASA/Bill Ingalls
NASA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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martes, 15 de julio de 2014

NASA : NASA Honors Historic First Moon Landing, Eyes First Mars Mission .- La NASA rinde homenaje al histórico aterrizaje de la primera pisada en La Luna, primera misión de los ojos a Marte

Vídeo: Los mejores momentos de la llegada del hombre a la Luna en 1969

La misión Apolo 11 de la NASA marcó un hito histórico en la exploración espacial. En este vídeo recordamos los momentos más icónicos y destacados

Todavía existen escépticos que creen que todo fue un montaje, que era imposible que el hombre pisara la Luna, que todos los vídeos que mostró la NASA fueron grabados en un plató y que incluso el mismísimo Stanley Kubrick fue el encargado de dirigir las grabaciones. Disparates sin ningún fundamento que han sido refutados y explicados en múltiples ocasiones, tanto por la propia agencia espacial estadounidense como por científicos independientes de todo el mundo. Ni siquiera merece la pena discutir sobre si el Hombre llegó a la Luna o no.
El comandante Neil Armstrong se convirtió en el primer ser humano que pisó la superficie lunar, el 21 de julio de 1969 a las 2:56 (hora internacional UTC). Y desde entonces pocos más han tenido este privilegio. Exactamente 12 personas han sido las que han podido plantar su huella sobre la Luna y ser los humanos que más lejos han estado del planeta que les vio nacer. Sus nombres: Neil Armstrong, Edwin Aldrin, Charles Conrad, Alan L. Bean, Alan Shepard, Edgar Mitchel, David Scott, James B. Irwin, John W. Young, Charles M. Duke, Eugene A. Cernan y Harrison H. Schmitt.
En este vídeo de la NASA te mostramos los momentos más importantes de la misión, desde el despegue hasta la famosa frase de Neil Armstrong cuando tocó la superficie lunar: "un pequeño paso para un hombre, un gran paso para la humanidad".


Los mejores momentos de la llegada del hombre a la Luna

Vídeo: NASA
America's Next Giant Leap

Image Credit: NASA

NASA marks the 45th anniversary of the first moon landing this month while it takes the steps needed for America's next giant leap to send astronauts to Mars. 
La NASA marca el 45 aniversario del primer aterrizaje lunar de este mes, mientras toma los pasos necesarios para que el próximo salto gigante de Estados Unidos envíe astronautas a Marte.







  • Apollo 11 Official Crew Portrait
    Official crew photo of the Apollo 11 Prime Crew. From left to right are astronauts Neil A. Armstrong, Commander; Michael Collins, Command Module Pilot; and Edwin E. Aldrin Jr., Lunar Module Pilot.
    Image Credit: NASA

     Retrato oficial de la tripulación del Apollo 11

    Foto oficial de la tripulación del Apollo 11 Prime Crew. De izquierda a derecha, los astronautas Neil A. Armstrong, comandante; Michael Collins, piloto del módulo de comando; y Edwin E. Aldrin Jr., piloto del módulo lunar
    America's Next Giant Leap
    Image Credit: 
    NASA
    NASA's Apollo 11 crew landed on the moon July 20, 1969. The world watched 45 years ago as astronauts Neil Armstrong and Buzz Aldrin set their lunar module Eagle down in the Sea of Tranquility, while crewmate Michael Collins orbited above in the command module Columbia.

    The agency will commemorate Armstrong's "one giant leap for mankind" through a number of events across, and above, the United States during the next two weeks, as well as on the agency's website and NASA Television.
    On Friday, July 18 at 1:30 p.m. EDT, NASA TV will air a discussion about the future of space exploration between scientists and actor, director, and narrator Morgan Freeman, live from NASA's Jet Propulsion Laboratory (JPL) in Pasadena, California. The event also will include NASA astronaut Reid Wiseman participating from the International Space Station.
    Also on Friday at 3:30 p.m., NASA will host a discussion with Buzz Aldrin and astronaut Mike Massimino at the Intrepid Sea, Air & Space Museum in New York during the Intrepid Space and Science Festival. NASA also will have exhibits and activities at the festival Thursday, July 17 - Saturday, July 19. For more information about the festival, visit
    On Sunday, July 20 at 10:39 p.m., when Armstrong opened the spacecraft hatch to begin the first spacewalk on the moon, NASA TV will replay the restored footage of Armstrong and Aldrin's historic steps on the lunar surface.
    On Monday, July 21 at 10 a.m. from the agency's Kennedy Space Center in Florida, NASA TV will air live coverage of the renaming of the center's Operations and Checkout Building in honor of Armstrong, who passed away in 2012. The renaming ceremony will include NASA Administrator Charles Bolden, Kennedy Center Director Robert Cabana, Apollo 11’s Collins, Aldrin and astronaut Jim Lovell, who was the mission’s back-up commander. International Space Station NASA astronauts Wiseman and Steve Swanson, who is the current station commander, also will take part in the ceremony from their orbiting laboratory 260 miles above Earth.
    Kennedy's Operations and Checkout Building has played a vital role in NASA’s spaceflight history. It was used during the Apollo program to process and test the command, service and lunar modules. Today, the facility is being used to process and assemble NASA’s Orion spacecraft, which the agency will use to send astronauts to an asteroid in the 2020s and Mars in the 2030s. 
    On Thursday, July 24 at 6 p.m. EDT, which is the 45th anniversary of Apollo 11's return to Earth, the agency will host a panel discussion -- called NASA’s Next Giant Leap -- from Comic-Con International in San Diego, California. Moderated by actor Seth Green, the panel includes Aldrin, NASA Planetary Science Division Director Jim Green, JPL systems engineer Bobak Ferdowsi, and NASA astronaut Mike Fincke, who will talk about Orion and the Space Launch System rocket, which will carry humans on America’s next great adventure in space.
    NASA.gov will host features, videos, and historic images and audio clips that highlight the Apollo 11 anniversary, as well as the future of human spaceflight. To explore all the special content, visit:
    To join the ongoing conversation on social media about the anniversary and NASA's deep space exploration plans, use the hashtags #NextGiantLeap and #Apollo45.
    For NASA TV streaming video, downlink and scheduling information, visit:
    For information about the activities, planning and preparations for the next giant leap in space exploration, visit:


    Mission Objective
    The primary objective of Apollo 11 was to complete a national goal set by President John F. Kennedy on May 25, 1961: perform a crewed lunar landing and return to Earth.

    Additional flight objectives included scientific exploration by the lunar module, or LM, crew; deployment of a television camera to transmit signals to Earth; and deployment of a solar wind composition experiment, seismic experiment package and a Laser Ranging Retroreflector. During the exploration, the two astronauts were to gather samples of lunar-surface materials for return to Earth. They also were to extensively photograph the lunar terrain, the deployed scientific equipment, the LM spacecraft, and each other, both with still and motion picture cameras. This was to be the last Apollo mission to fly a "free-return" trajectory, which would enable, if necessary, a ready abort of the mission when the combined command and service module/lunar module, or CSM/LM, prepared for insertion into lunar orbit. The trajectory would occur by firing the service propulsion subsystem, or SPS, engine so as to merely circle behind the moon and emerge in a trans-Earth return trajectory.
    "The Eagle has landed..."
    Crew
    Neil Armstrong
    Commander

    Edwin E. Aldrin Jr.
    Lunar Module Pilot

    Michael Collins
    Command Module Pilot
    Backup Crew
    James A. Lovell
    Commander

    Fred W. Haise Jr.
    Lunar Module Pilot

    William A. Anders
    Command Module Pilot
    Payload
    Columbia (CSM-107)
    Eagle (LM-5)
    Prelaunch Milestones
    11/21/68 - LM-5 integrated systems test
    12/6/68 - CSM-107 integrated systems test
    12/13/68 - LM-5 acceptance test
    1/8/69 - LM-5 ascent stage delivered to Kennedy
    1/12/69 - LM-5 descent stage delivered to Kennedy
    1/18/69 - S-IVB ondock at Kennedy
    1/23/69 - CSM ondock at Kennedy
    1/29/69 - command and service module mated
    2/6/69 - S-II ondock at Kennedy
    2/20/69 - S-IC ondock at Kennedy
    2/17/69 - combined CSM-107 systems tests
    2/27/69 - S-IU ondock at Kennedy
    3/24/69 - CSM-107 altitude testing
    4/14/69 - rollover of CSM from the Operations and Checkout Building to the Vehicle Assembly Building
    4/22/69 - integrated systems test
    5/5/69 - CSM electrical mate to Saturn V
    5/20/69 - rollout to Launch Pad 39A
    6/1/69 - flight readiness test
    6/26/69 - Countdown Demonstration Test
    Launch
    July 16, 1969; 9:32 a.m. EDT
    Launch Pad 39A
    Saturn-V AS-506
    High Bay 1
    Mobile Launcher Platform-1
    Firing Room 1
    Orbit
    Altitude: 118.65 miles
    Inclination: 32.521 degrees
    Orbits: 30 revolutions
    Duration: eight days, three hours, 18 min, 35 seconds
    Distance: 953,054 miles
    Lunar Location: Sea of Tranquility
    Lunar Coordinates: .71 degrees north, 23.63 degrees east
    Landing
    July 24, 1969; 12:50 p.m. EDT
    Pacific Ocean
    Recovery Ship: USS Hornet
    Mission Objective
    The primary objective of Apollo 11 was to complete a national goal set by President John F. Kennedy on May 25, 1961: perform a crewed lunar landing and return to Earth.

    Additional flight objectives included scientific exploration by the lunar module, or LM, crew; deployment of a television camera to transmit signals to Earth; and deployment of a solar wind composition experiment, seismic experiment package and a Laser Ranging Retroreflector. During the exploration, the two astronauts were to gather samples of lunar-surface materials for return to Earth. They also were to extensively photograph the lunar terrain, the deployed scientific equipment, the LM spacecraft, and each other, both with still and motion picture cameras. This was to be the last Apollo mission to fly a "free-return" trajectory, which would enable, if necessary, a ready abort of the mission when the combined command and service module/lunar module, or CSM/LM, prepared for insertion into lunar orbit. The trajectory would occur by firing the service propulsion subsystem, or SPS, engine so as to merely circle behind the moon and emerge in a trans-Earth return trajectory.




    Mission Highlights
    Apollo 11 launched from Cape Kennedy on July 16, 1969, carrying Commander Neil Armstrong, Command Module Pilot Michael Collins and Lunar Module Pilot Edwin "Buzz" Aldrin into an initial Earth-orbit of 114 by 116 miles. An estimated 530 million people watched Armstrong's televised image and heard his voice describe the event as he took "...one small step for a man, one giant leap for mankind" on July 20, 1969.

    Two hours, 44 minutes and one-and-a-half revolutions after launch, the S-IVB stage reignited for a second burn of five minutes, 48 seconds, placing Apollo 11 into a translunar orbit. The command and service module, or CSM, Columbia separated from the stage, which included the spacecraft-lunar module adapter, or SLA, containing the lunar module, or LM, Eagle. After transposition and jettisoning of the SLA panels on the S-IVB stage, the CSM docked with the LM. The S-IVB stage separated and injected into heliocentric orbit four hours, 40 minutes into the flight.

    The first color TV transmission to Earth from Apollo 11 occurred during the translunar coast of the CSM/LM. Later, on July 17, a three-second burn of the SPS was made to perform the second of four scheduled midcourse corrections programmed for the flight. The launch had been so successful that the other three were not needed.

    On July 18, Armstrong and Aldrin put on their spacesuits and climbed through the docking tunnel from Columbia to Eagle to check out the LM, and to make the second TV transmission.

    On July 19, after Apollo 11 had flown behind the moon out of contact with Earth, came the first lunar orbit insertion maneuver. At about 75 hours, 50 minutes into the flight, a retrograde firing of the SPS for 357.5 seconds placed the spacecraft into an initial, elliptical-lunar orbit of 69 by 190 miles. Later, a second burn of the SPS for 17 seconds placed the docked vehicles into a lunar orbit of 62 by 70.5 miles, which was calculated to change the orbit of the CSM piloted by Collins. The change happened because of lunar-gravity perturbations to the nominal 69 miles required for subsequent LM rendezvous and docking after completion of the lunar landing. Before this second SPS firing, another TV transmission was made, this time from the surface of the moon.

    On July 20, Armstrong and Aldrin entered the LM again, made a final check, and at 100 hours, 12 minutes into the flight, the Eagle undocked and separated from Columbia for visual inspection. At 101 hours, 36 minutes, when the LM was behind the moon on its 13th orbit, the LM descent engine fired for 30 seconds to provide retrograde thrust and commence descent orbit insertion, changing to an orbit of 9 by 67 miles, on a trajectory that was virtually identical to that flown by Apollo 10. At 102 hours, 33 minutes, after Columbia and Eagle had reappeared from behind the moon and when the LM was about 300 miles uprange, powered descent initiation was performed with the descent engine firing for 756.3 seconds. After eight minutes, the LM was at "high gate" about 26,000 feet above the surface and about five miles from the landing site.

    The descent engine continued to provide braking thrust until about 102 hours, 45 minutes into the mission. Partially piloted manually by Armstrong, the Eagle landed in the Sea of Tranquility in Site 2 at 0 degrees, 41 minutes, 15 seconds north latitude and 23 degrees, 26 minutes east longitude. This was about four miles downrange from the predicted touchdown point and occurred almost one-and-a-half minutes earlier than scheduled. It included a powered descent that ran a mere nominal 40 seconds longer than preflight planning due to translation maneuvers to avoid a crater during the final phase of landing. Attached to the descent stage was a commemorative plaque signed by President Richard M. Nixon and the three astronauts.

    The flight plan called for the first EVA to begin after a four-hour rest period, but it was advanced to begin as soon as possible. Nonetheless, it was almost four hours later that Armstrong emerged from the Eagle and deployed the TV camera for the transmission of the event to Earth. At about 109 hours, 42 minutes after launch, Armstrong stepped onto the moon. About 20 minutes later, Aldrin followed him. The camera was then positioned on a tripod about 30 feet from the LM. Half an hour later, President Nixon spoke by telephone link with the astronauts.

    Commemorative medallions bearing the names of the three Apollo 1 astronauts who lost their lives in a launch pad fire, and two cosmonauts who also died in accidents, were left on the moon's surface. A one-and-a-half inch silicon disk, containing micro miniaturized goodwill messages from 73 countries, and the names of congressional and NASA leaders, also stayed behind.

    During the EVA, in which they both ranged up to 300 feet from the Eagle, Aldrin deployed the Early Apollo Scientific Experiments Package, or EASEP, experiments, and Armstrong and Aldrin gathered and verbally reported on the lunar surface samples. After Aldrin had spent one hour, 33 minutes on the surface, he re-entered the LM, followed 41 minutes later by Armstrong. The entire EVA phase lasted more than two-and-a-half hours, ending at 111 hours, 39 minutes into the mission.

    Armstrong and Aldrin spent 21 hours, 36 minutes on the moon's surface. After a rest period that included seven hours of sleep, the ascent stage engine fired at 124 hours, 22 minutes. It was shut down 435 seconds later when the Eagle reached an initial orbit of 11 by 55 miles above the moon, and when Columbia was on its 25th revolution. As the ascent stage reached apolune at 125 hours, 19 minutes, the reaction control system, or RCS, fired so as to nearly circularize the Eagle orbit at about 56 miles, some 13 miles below and slightly behind Columbia. Subsequent firings of the LM RCS changed the orbit to 57 by 72 miles. Docking with Columbia occurred on the CSM's 27th revolution at 128 hours, three minutes into the mission. Armstrong and Aldrin returned to the CSM with Collins. Four hours later, the LM jettisoned and remained in lunar orbit.

    Trans-Earth injection of the CSM began July 21 as the SPS fired for two-and-a-half minutes when Columbia was behind the moon in its 59th hour of lunar orbit. Following this, the astronauts slept for about 10 hours. An 11.2 second firing of the SPS accomplished the only midcourse correction required on the return flight. The correction was made July 22 at about 150 hours, 30 minutes into the mission. Two more television transmissions were made during the trans-Earth coast.

    Re-entry procedures were initiated July 24, 44 hours after leaving lunar orbit. The SM separated from the CM, which was re-oriented to a heat-shield-forward position. Parachute deployment occurred at 195 hours, 13 minutes. After a flight of 195 hours, 18 minutes, 35 seconds - about 36 minutes longer than planned - Apollo 11 splashed down in the Pacific Ocean, 13 miles from the recovery ship USS Hornet. Because of bad weather in the target area, the landing point was changed by about 250 miles. Apollo 11 landed 13 degrees, 19 minutes north latitude and 169 degrees, nine minutes west longitude July 24, 1969.

    ¡Extra! ¡Extra! ¡El hombre ha pisado la Luna!

    Así recogió la prensa escrita los días previos y posteriores a la llegada a nuestro satélite la hazaña de la misión Apolo 11, y el momento histórico en el que los astronautas de la NASA aterrizaron en la Luna por primera vez

    https://www.nationalgeographic.com.es/llegada-del-hombre-a-la-luna/extra-extra-el-hombre-ha-pisado-luna_14539/1

    NASA
    Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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