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domingo, 9 de junio de 2024

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capitulo DCCXXXVII.- La fiesta de despedida en honor al ex caporal Juan, se celebraba a todo dar, hasta que Irma la hija de los hacendados; ella ya muy bebida, se lanzó a sacar a bailar a Erasmo Huamán, quien correspondió ya que era un gran bailarín..

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capitulo anterior; el aún caporal Juan acudió al pueblo a sugerencia del hacendado Luciano Castillo, y contrató una banda de músicos llamados: "Los Ruiseñores del Amor", quienes amenizarán su fiesta de despedida; y que en la hacienda se había mantenido en secreto hacia los peones por orden del hacendado, con la fiesta empezada, el hacendado habló, informando el origen de la fiesta y el nombramiento del nuevo caporal que fue Erasmo Huamán, los peones muy sorprendidos, aprobaron la nominación del caporal, el elegido fue invitado a unirse al patrón en el estradillo, y desde allí agradeció la confianza del patrón y convocó a Juan, que fue quien lo propuso.... sigamos la historia....................


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

El hacendado Luciano Castillo, nunca estuvo de acuerdo, que un peón sea su caporal, por cuestión de confianza y fidelidad; pero, esta vez su cuñado Juan, que ya se iba, lo obligó aceptar y le sugirió dejarlo en completa libertad, ya que el elegido fue el peón arriero Erasmo Huamán, quien junto al patrón sobre el tabladillo fue presentado y habló algunas palabras y pidió la presencia del ex caporal Juan, por que fue el quien lo propuso.
Juan, como invitado totalmente sorprendido por la sencillez de Erasmo Huamán y éste no consideraba que su nombramiento como caporal sea algo sobresaliente; sino la fiesta de despedida, por lo que Juan tuvo que acercarse al tabladillo, y estando los tres, él dijo:
--- Amigos, efectivamente me voy a Quito (Ecuador) y ya no regresaré, eso si, tuve que luchar para que Erasmo Huamán sea mi reemplazo, por lo que aprecio al hacendado Luciano haya aceptado mi sugerencia y estoy seguro que la hacienda mejorará con nuevas manos, quien junto a Florián, harán su trabajo para el engrandecimiento de un mejor porvenir y prosperidad de la hacienda; igualmente hago reconocer mi agradecimiento al hacendado por ofrecerme esta fiesta de despedida y reitero mi felicitación al nuevo caporal Erasmo Huamán, por lo que será doble motivo este trajín festivo.
Juan, al terminar de hablar, abrazó a Erasmo Huamán, que lo mismo tuvo que hacer el hacendado Luciano Castillo, abrazando a su peón, que aún estaba vestido con la ropa sucia y sudorosa, eran cosas del campo y del trabajo, ya que nadie sabía hasta esos momentos los cambios que se producirían en la hacienda, fue toda una sorpresa para todos los peones.
Los músicos, empezaron a tocar la melodía alusiva al acontecimiento, los peones muy contentos con los nuevos cambios; unos de ellos que eran los encargados repartieron el aguardiente que estaba contenido en los odres, quienes con la jarra  y los jarros en mano arrancaron bebiendo el trago que era estimulante para disfrutar la fiesta en honor a Juan, quien se iba de la hacienda,
Todo indica, que ahora el ex caporal Juan, si había sido querido, por lo que los peones se disputaban beber el último trago con él, si se notaba que muy pocos lo hacían con Erasmo Huamán, por que sabían que él no bebía, antes intentaron hacerlo beber, pero él no cedió.
La fiesta entró en calor y regocijo, los peones empezaron a bailar entre ellos por la falta de mujeres; el flamante caporal después de la presentación regresó en forma humilde a su lugar donde estuvo sentado junto a su amigo Irenio Campos, que de reojo lo vio diferente y le preguntó:
--- Erasmo ahora eres nuestro jefe, seguro cambiarás el cariño por el látigo.
Erasmo Huamán, sorprendido por la reacción de su amigo, de inmediato le contestó:
--- Jajajajajja...No Irenio, no me hagas reír .... todo seguirá igual entre nosotros, será exactamente cuando éramos integrantes de la banda de bandoleros, tu serás mi segundo en todo.
Tanto Erasmo Huamán como Irenio Campos no bebían, ya que hicieron un juramento de nunca beber en tierras extrañas, para evitar delatarse que fueron bandoleros, era una medida de precaución para no caer en provocaciones por efectos del alcohol, que siempre abundan faltosos y ellos nunca perdonaban a alguien que los ofendía sino hasta la muerte del intruso; ahora eran nuevos tiempos y lugares desconocidos que había que respetar, ellos fueron grandes bebedores cuando eran bandoleros.
Luego, que empezó la fiesta, a parte los dueños de la mesa también bebían sus tragos macerados, incluso cuando descansaban los músicos también disfrutaban del elíxir alcohólico, era muy notorio los niveles sociales, que por ahora Erasmo Huamán no compartía, además estaba vestido con ropa de trabajo, que le impedía estar con los dueños.
Mientras tanto, en la cocina las mujeres cocineras, ya habían preparado la comida y empezaron a servir en mates, que el potaje consistía en estofado de res con yucas sancochadas, ellas colocaban los mates sobre lapas y salieron de la cocina cuatro de ellas muy cargadas y se dirigieron al patio y corredores de la casa primero identificaron el lugar donde estaba Erasmo Huamán y su amigo Irenio, fueron los primeros en recibir la comida, luego iban entregando a cada peón su mate comida, que estaban muy bien servidos, todos los ellos recibían y seguían celebrando la fiesta con trago y comida, el jolgorio abunda por la ingesta del licor.
En la mesa de los dueños también recibieron su comida en platas finos de alpaca, allí también se sentía el entusiasmo muy notorio de Irma, quien era la hija de los hacendados y de carácter muy fuerte; pero, ahora muy dócil, quien con botella en mano compartía con su tío Juan, que para ella fue toda una sorpresa que él haya renunciado; entre los dos bebiendo y conversando ya lo hicieron con media botella y ella ya muy alegre y algo bebida, le dijo:
--- Tío Juan, que bien guardado lo tenías tus planes de regresar a la ciudad, creí que habías roto todas tus relaciones con la sobrada de Lucrecia, que mujer tan antipática y pedante era, ya que todo le apestaba la vida del campo, todos creíamos que la olvidaste; pero, así son las sorpresas y los gustos que no se pueden cambiar; pues, te deseo lo mejor y si esa mujer te trata mal, no dudes en regresar a nuestra casa que te estaremos esperando.
Juan, se sintió muy incómodo y algo ofendido por las palabras directas de su sobrina; pero, la entendía ya que los expresaba por celos, por que hubo entre ellos la posibilidad de una relación sentimental que nunca se cristalizó por ser familia, y por que él le duplicaba en edad, y le contestó:
--- Muchas gracias querida sobrina por tus palabras de aliento a mis nuevos planes; pues, tienes razón a Lucrecia nunca le gustó el campo; sin embargo, nosotros nunca cortamos nuestra relación y nos escribíamos con constancia, incluso le remití dinero para que compre una casa, que ya la tenemos, por lo que cuando llegue a Quitos nos casaremos y tendremos nuestros hijos; eso si, tendré que buscar un nuevo trabajo o abrir una pulpería, por que algo tengo que hacer para criar nuestros futuros hijos, esos son mis planes querida sobrina; a propósito tu eres muy joven y algún día te casarás y entenderás que las parejas son para compartir.
Irma, al escuchar a tío Juan, entendió perfectamente que él no regresará por lo que sirvió medio jarro de trago y brindó con el tío, así:
--- ¡¡¡ Salud tío Juan!!!, que Dios te proteja y culmines exitosamente tus planes.
Ella levantó el jarro lo acercó a sus labios y bebió todo el contenido de una sola vez, por lo que Juan en reciprocidad tuvo que hacer lo mismo y bebió.
Entonces, Irma quien parece que ya tenía otros planes, o por lo menos recién los había pensado, se levantó de la mesa y se dirigió al corredor donde estaba sentado Erasmo Huamán, que al llegar, ella lo sacó a bailar, una pieza musical que se bailaban sueltos y con zapateo, él eran un gran bailarín que siempre impactaba en las fiestas que asistió como bandolero y muy bebido, estas danzas las aprendió en Cariamanga (Ecuador), cuando estuvo por allí estudiando sus primeras letras, por orden de su padre, donde se codeó con jóvenes huambras que le enseñaron a bailar y estudiar; con toda esa experiencia tuvo que regresar, interrumpiendo sus estudios al morir su padre y afrontar el trabajo del sustento de la familia y se transformó en bandolero y nunca olvidó su origen familiar.
La pareja empezó muy bien la danza, que los peones borrachitos que bailaban entre ellos se apartaron y los dejaron solos, quienes dueños de la fiesta, desarrollaron todas sus habilidades, quienes moviendo sus cuerpos impactaron a la mesa de los dueños que se levantaron de sus asientos y tuvieron que aplaudir animando a los bailarines, que hasta los músicos impresionados por el espectáculo de los danzantes subían las notas musicales celebrando a los bailarines y prologaron las notas musicales repitiendo los sonidos musicales para no terminar la pieza musical.
Hasta que los bailarines casi agotados, por el tremendo esfuerzo de sus movimientos que pusieron al baile, disminuyeron la intensidad, que los músicos captaron el cansancio y terminaron las notas musicales; todo era un jolgorio que se transformó en farra, por el impacto que la hija del hacendado bailara con un peón, algo nunca visto antes en esas comarcas.
Sin embargo, Erasmo Huamán, ya no era un peón cualquiera, sino el nuevo caporal, que conmocionó tanto a don Luciano Castillo, quien comentó:
--- ¡¡¡ Caramba !!!, mi nuevo caporal, no sólo es un gran trabajador, sino que baila y danza muy bien y reconozco que me ganó.
Alguien más escuchó el comentario y esa fue la señora Catalina, quien agregó:
--- Si, muy cierto lo que estamos viendo y nuestra hija Irma lo acompañó tal para cual, hicieron una pareja formidable, como si hubiesen entrenado antes.
Ese comentario, no le cayó bien al hacendado, quien replicó:
--- Ellos no son pareja, sólo coincidieron con la pieza musical y fue iniciativa de mi hija en sacarlo a bailar.
Juan, quien estaba al costado, dirigiéndose a su cuñado, agregó:
--- Luciano, no seas celoso, nadie habló de pareja, ellos son jóvenes y bailan para divertirse, recuerda muy bien que las palabras mal pensadas castigan más tarde.
Mientras tanto Irma, sorprendida por las habilidades de Erasmo Huamán lo invitó a la mesa de la familia de la hacienda...............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

jueves, 9 de mayo de 2024

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXXXV.- Juan, tuvo que usar un lenguaje expresivo, para convencer a su cuñado el hacendado Luciano Castillo, que acepte a Erasmo Huamán como el nuevo caporal; se ofrecerá una fiesta de despedida a Juan y se comprará ropa nueva para el nuevo caporal....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de  la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; doña Catalina, aprovechando sus habilidades femeninas, que las usó en la cama para informar y sobre todo convencer a su marido don Luciano Castillo; de los planes que tenía su hermano Juan, quien decidió irse de la hacienda, por lo que él, le propuso a ella, que su reemplazo como caporal lo sería el peón arriero Erasmo Huamán; peón que justamente no tuvo encuentros felices con el patrón, cuando él, le propuso algunas tareas, incluso se fue abandonando la hacienda y que gracias a Juan que lo siguió, que al encontrarlo lo convenció regresar, quien finalmente aceptó retornar en compañía de su amigo Irenio Campos.... sigamos la historia..............


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Don Luciano Castillo, al día siguiente, después de haber escuchado de su esposa doña Catalina, que el caporal Juan se iba de la hacienda y a propuesta de él y con el beneplácito de su hermana; el hacendado tuvo que aceptar a regañadientes la proposición que el reemplazo será el peón arriero Erasmo Huamán, antes el hacendado elogió a su cuñado Juan sobre sus planes.
Juan, al escuchar por primera vez, palabras de elogio de su cuñado Luciano Castillo, le conmovió tanto que le brotaron lágrimas de sus ojos y corrieron por sus mejillas, que su don Luciano Castillo se apresuró sacar su pañuelo del bolsillo para secarlas y le respondió:
--- Luciano, eres mi cuñado y me siento muy feliz que ames a mi hermana Catalina, fruto de ese amor entre ustedes nació Irma, que ya despunta como la legítima heredera que hasta el carácter te sacó; seguramente Catalina, te comunicó que tengo mis planes y que es mi legítimo derecho; si me voy, con mucha pena; pero, mi destino me espera estar junto a Lucrecia, nos vamos a casar y tal vez tengamos un par de hijos; sin embargo, el hecho que me vaya, no será para olvidarlos, si te prometo visitarlos, y como estás de acuerdo, que te parece si mañana hago mis maletas y te pido me asignes dos peones, para que me acompañen al pueblo, llevando mis cosas, creo que no es pedir mucho.
Don Luciano Castillo, también se había conmovido y con el rostro compungido, lo abrazó y le dijo:
--- Juan, no te vayas tan rápido, déjame hacerte una despedida de agradecimiento, te ofrezco matar un torete, si quieres ir al Pueblo; pues, llevarás 8 caballos para que traigas la banda de músicos; por que te haremos una fiesta, te despediremos en grande, te lo mereces, hiciste un gran trabajo en esta hacienda, tanto fue así que la semilla que sembrabas producía cinco veces, el ganado(vacas) que arreabas llegaron a parir hasta dos becerros por madre; tu hermana Catalina se sentía feliz de tenerte como caporal.
Esta vez, el aún caporal Juan, muy sentimental, hizo pucheros, escuchando tantas palabras elogiosas de su cuñado, que nunca antes las oyó, y le contestó:
--- Luciano, me conmueven tus palabras y acepto la fiesta en mi honor, que aprovecharemos para presentar a Erasmo Huamán como el nuevo caporal, si tu me autorizas le tomaré las medidas de su cuerpo para comprarle la ropa apropiada para desempeñarse como un caporal, sobre todo las polainas y las nuevas vainas de los machetes que cargará en su caballo, que le entregarás el mío con aperos completos, tu como hacendado sabes muy bien, que los aspectos personales son fundamentales para imponer autoridad ante los peones.
Don Luciano Castillo, seguía sorprendido y aún no le era fácil aceptar que un peón arriero se transforme en caporal; él, se dio cuenta que era el único discordante y descontento, apegado a esas viejas ideas de la supremacía de la raza, ya que todos los demás pensaban diferente y le contestó:
--- Juan, tu me conoces, yo no soy malo; pero, no es fácil para mi los cambios bruscos que se harán en la hacienda, y no es que Erasmo no tenga los méritos; pues, le sobran, que ha demostrado ser el mejor peón y expuso su pellejo defendiendo a la hacienda y venció a los cuatreros y que me repugnan los muertos; pero, no quedó otro camino que extirpar el mal desde la raíz; aún así, él siempre será un gran peón y así lo haré conocer cuantas veces sea necesario; lo que ustedes me proponen es cruel para mis sentimientos; pero, no tengo otra alternativa que aceptar, por que no hay otra persona que te reemplace, cuanto lamento que te vayas Juan, tu eres mi sangre en esta hacienda.
Juan, entendió las expresiones de su cuñado Luciano Castillo; sin embargo, ya eran otros tiempos, por que ya quedó atrás y  para siempre la explotación del peón, que lamentablemente el hacendado se aferraba con garras abandonar y tratando de calmar sus sentimientos muy conservadores y le dijo:
--- Luciano, debes entender que la gran producción de esta hacienda no la hacen los caporales, sino los peones, quienes trabajan a la usanza antigua desde el amanecer hasta el anochecer, ellos cuantas veces recibieron en sus cuerpos aguaceros intensos y con esa misma ropa chorreando de agua arrearon tus vacas, que sus ropas se secaron con el sudor de sus cuerpos; esos actos, Yo los he palpado en cada rato que compartía las mismas tareas; entonces, no debe causarte molestia que uno de ellos, y que como bien lo dijiste entregó su pellejo defendiendo los intereses de la hacienda y haya destacado para ser un caporal.
Juan, hizo una pausa y agregó:
--- Luciano, no cometas el error de controlarle su trabajo, te sugiero, que le impartes las órdenes de las tareas los días lunes y dale completa libertad para que haga su trabajo con los peones a su cargo; también, se le respetará como a Florián, ellos dos tendrán el mismo nivel de autoridad en tu hacienda, tal como lo sabemos hacer nosotros; ten fe en Erasmo, Yo estoy seguro, que él, será mucho mejor de lo que fui yo en esta hacienda y hay una tremenda ventaja por que los demás peones lo quieren y lo ven como su líder; algo, que nosotros nunca pudimos lograr, ya que los peones  nos respetan y obedecen; pero, no nos quieren como sus líderes, no te olvides que él compartirá la mesa con ustedes en ceremonias de fiestas que se celebren en la hacienda; por que él ya será una autoridad; entiendo que será contra tu voluntad; pero, tienes que acostumbrarte; además, Erasmo no es un indígena, observa el color de su piel es exactamente nuestro mismo color y hasta cerrado de barba es y tiene facilidad de palabra y sabe expresarse con corrección.
Don Luciano Castillo, ahora abrumado y asombrado al mismo tiempo, de los mínimos detalles que Juan observó en Erasmo Huamán, y efectivamente era diferente de los demás peones y que él nunca le miró, que efectivamente lo expresado por su cuñado Juan, era la verdad y bien cruda para él, por lo que tendría que poner en práctica, aceptando todo, por lo que trató de cambiar de conversación y poner empeño para la fiesta y le contestó:
--- Juan, tienes toda la razón del mundo, y acepto que tenemos la mejor opción en escoger a Erasmo Huamán como tu reemplazo; a propósito, ve a las pampas y elige a los caballos que llevarás al Pueblo, para traer a la banda de músicos, compras odres de aguardiente para los peones y una docena de botellas de macerados para nosotros, también compras especies para los aliños y la ropa para Erasmo, compra tres juegos para que se cambie tres veces a la semana, también calzoncillos largas, frazadas y sábanas para su cama, y al mismo tiempo compras dos machetes largos con vainas adornadas con botones de plata, y si te sobra tiempo algunas otras cosas que no recuerdo y que se necesitan aquí.
Juan, escuchando a su cuñado Luciano Castillo, que por fin aceptó los cambios que tendrá la hacienda, le creció su alegría y le dijo:
--- Cuñado, vengase un abrazo....
Ambos cuñados; se abrazaron efusivamente compartiendo el cariño y aprecio familiar, cuyos parabienes iluminarán a la hacienda con nuevos brotes de prosperidad, y que eran los deseos de Juan, al irse él también a buscar un nuevo porvenir, que le sea propicio y venturoso cumplir sus planes en la Ciudad.
Los dos cuñados, después del abrazo deseándose la felicidad, se separaron y Juan se fue a las pampas a escoger y coger los caballos que llevará el Pueblo; pues, le fue fácil, ya que él, conocía los potreros y seleccionó 11 caballos, de los cuales 8 serán para los músicos y los otros tres para él y la carga de los encargos que traerá a la hacienda, irán dos peones como ayudantes y regresarán a pie, por que así era la costumbre.............
Continuaremos................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 28 de abril de 2024

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXXXIV.- Doña Catalina, aprovechando de sus habilidades de mujer, lo hizo en la cama para informar y sobre todo convencer a su marido, de los planes de su hermano Juan, quien se va de la hacienda y que será reemplazado por Erasmo Huamán...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el caporal Juan, quien era un convencido y sobre todo teniendo planes para viajar por un largo tiempo; que el jinete arriero Erasmo Huamán, era un líder nato entre los peones de la Hacienda "La Pampa Encantada", por su valentía e inteligencia; él, había pensado que era su reemplazo; pero, no era fácil pretender que un bravo peón ascienda súbitamente para ser un caporal, para lo cual tuvo que conversar y convencer con su hermana doña Catalina, quien siendo la esposa del hacendado Luciano Castillo, tendría el convencimiento y lo planeado por su hermano era lo correcto, y lo logró, ya que ella estuvo de acuerdo y había que comunicar al futuro postulante (Erasmo Huamán) a caporal si estaba de acuerdo; vaya que aceptó la proposición, sólo faltaba conocer el parecer del hacendado Luciano Castillo... sigamos la historia...


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Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI



Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

En aquellos tiempos, en la sociedad rural había una marcada diferencia entre las clases sociales; como en su casi mayoría de las tierras agrícolas y ganaderas eran haciendas; los dueños eran de raza blanca descendientes de los antiguos conquistadores (invasores) ibéricos, por lo que los peones o jornaleros eran descendientes de los pueblos indígenas, quienes sin posición de tierras agrícolas, les quedaba como única opción para sobrevivir que trabajar como peones de las haciendas y eran sometidos a la cruel explotación; pero, no todos los gamonales eran explotadores; ya que muchos de ellos. reconocían el trabajo productivo de sus peones y los recompensaban, otorgándoles privilegios reservados para tan sólo a los dueños de las tierras.
Continuando con la historia, el aún caporal Juan, después de comunicarle a Erasmo Huamán, que en su reemplazo él será el nuevo caporal; Erasmo Huamán se entusiasmó por tan inusitada y grata noticia; pero, puso reparos, por que quiso saber si el patrón Luciano Castillo pensaría lo mismo y le contestó:
--- Caporal Juan, su noticia, me ha puesto en una situación de sentirme feliz; pero, creo que el patrón Luciano no aceptará, por que él nos ve, como unos simples peones y tal vez tenga razón; él, pertenece a otra raza y no desea mezclarse con nosotros; pues, así pienso yo, ya que seguro aún él no sabe que usted se va, y usted ya decidió quien será su reemplazo, si aprecio su interés por mi persona.
Sin embargo, el caporal Juan, se iba jugar el todo por el todo; por que la hacienda necesitaba un caporal de carácter muy fuerte y guerrero y sobre todo valiente, para luchar contra los bandoleros y desterrar sus ataques favoreciendo los intereses de la finca y le contestó:
--- Erasmo, me alegro, que me repitas que te gustó mi idea, por lo que en cuento al patrón Luciano, no creo que tenga inconvenientes; ya que aquí lo que vale es tu persona y que te creas tu mismo que serás el mejor caporal, es tu oportunidad que te está brindando la vida, con la que tendrás completa libertad de ejecutar tus planes que tienes para la hacienda, ya que en adelante trabajarás de la mano con Florián y estoy seguro que ambos engrandecerán la riqueza de la hacienda.
Erasmo Huamán, por un momento lo que escuchaban sus oídos, no sabía definir si estaba soñando; pero, todo era realidad, él mismo no salía de su asombro en convertirse en un caporal de la hacienda, que estuvo a punto de abandonarla, incluso ya había salido con esa intención y que gracias al caporal Juan, regresó y con esas ideas en su mente, le contestó:
--- Señor Juan, todo está sucediendo tan rápido, que me parece que es un dichoso sueño, ya que nunca pasó por mi mente ser un caporal; pues, si lo logro, haré muchas cosas en esta hacienda que ya le tengo cariño, todos los muchachos (peones) son buenos trabajadores, sólo que hay que poner más empeño en algunas obras que necesita implementar la hacienda; tales como por ejemplo: Usar mejor el agua que es tan escasa, construyendo estanques de almacenamiento y captándola de las épocas de lluvias.
Juan, muy satisfecho que Erasmo Huamán, le aceptó su propuesta, se despidió de él, y siguió ejecutando sus tareas en la hacienda; pero, él seguía pensando que su plan sea aprobado por su cuñado.
Mientras tanto, doña Catalina, buscaba el momento propicio para comunicar a su esposo, sobre los planes de su hermano Juan y sus buenas propuestas; pero, todo no era fácil y el tiempo era escaso no había la disponibilidad posible, por las múltiples tareas que casi todo el día lo agotaban y no lograrlo verlo sólo un momento, ella pensó que el mejor lugar sería la cama.
Pues, aquella noche, ella le hizo recordar los hermosos  tiempos pasados, de aquella juventud que la compartieron juntos y que la habían disfrutado viajando a diferentes lugares y después pensaron en algo duradero y compraron la hacienda; pues, eran sueños dichosos que los convirtieron en una hermosa realidad en base a esfuerzo y con mucho trabajo cristalizaron su objetivo ser dueños de una enorme hacienda.
Además, de tener colaboradores eficientes, era parte de la grandeza de la finca y ella le dijo:
--- Luciano, para que la felicidad sea completa, hay planes que te causaría sorpresa y tal vez mucha pena, por que Juan se va de la hacienda, él, piensa casarse y lo hará con Lucrecia que lo sigue esperando en Quito; ahora, sé por que él, le gustaba viajar al pueblito; pues, allí recibía las cartas que ella le escribía; ellos han mantenido comunicación constante y tienen derecho a culminar sus planes con el matrimonio..........
Don Luciano, muy sorprendido de lo que escuchaban sus oídos, le interrumpió y le replicó:
--- Pero, Lucrecia es una mujer de ciudad, ella nunca aceptó venir al campo, no sé que hará Juan con una mujer lejos y él seguir trabajando en la hacienda, no lo entiendo...
Doña Catalina, sonriendo, le contestó:
--- Luciano, es que no me dejaste terminar, mi hermano Juan ya no regresará, todo su dinero que lo ganó ahorrando se lo llevará y más lo que tu le darás por su trabajo productivo (beneficios sociales acumulados) para que viva con comodidad en la ciudad y ellos como aún están jóvenes encontrarán un nuevo trabajo y saldrán adelante.
Ahora, don Luciano Castillo se puso nervioso al escuchar que Juan ya no regresará, y lo primero que pensó, quien lo reemplazaría y le contestó:
--- Catalina, parece que te sientes muy feliz por la partida de tu hermano Juan; pero, no haz pensado en la hacienda que será perjudicada con un caporal menos, tu sabes las tierras son muy extensas y tal vez yo no pueda controlarlas todas; inténtalo como hermana para convencerlo que no es la mejor idea casarse con alguien que no comulga con el campo y que siga con nosotros; pues, le aumentaré el sueldo.
Doña Catalina, creyó que llegó el momento que tanto lo buscó y con una sonrisa que la hizo notaría, le contestó:
--- Si Luciano, me siento muy feliz que mi hermano haga su vida tal como a él le gusta, y tiene todo el derecho para ser feliz junto a Lucrecia; en cuanto a su reemplazo, pues ya lo tenemos aquí y tal vez es tan igual o mejor que Juan, me refiero al jinete arriero que tu siempre lo haz tratado muy mal: Erasmo Huamán, creo que no hay otro mejor que él; pues, no sé que piensas tu, por que a mi, me parece que será un excelente caporal.
Don Luciano Castillo, dio un salto en su cama levantando el cuerpo y se sentó y repitió para él sólo:
--- "Erasmo Huamán mi caporal".
Doña Catalina, también se sentó, creyendo que a su esposo no le gustó la idea y le preguntó:
--- Luciano: ¿Qué te pasa, no te gustó la idea?
Don Luciano Castillo, seguía sorprendido del cambio que dan las cosas de la noche a la mañana y le contestó:
--- Mujer, no es, que no me gustó la idea, sino de la sorpresa que me produjo tu sugerencia, que seguro te la propuso Juan, por que él, es un convencido que el arriero lo estamos desperdiciando en ese puesto que le asigné; pero, nunca pasó por mi mente convertirlo en mi caporal y en un hombre de confianza; pues, sus acciones de sobresaliente le sobran, los peones lo quieren y es un valeroso hombre que no tiene miedo en enfrentarse a los peligros, en pocos días ha hecho tanto por nosotros que agradezco al Todopoderoso (Dios), me lo haya encontrado luchando contra los demonios, imagínate enfrentándose a espíritus malignos en el cementerio, que tal cojones tiene ese hombre; pero, él aceptará el cargo.
Doña Catalina, satisfecha que su esposo estaba de acuerdo, le contestó:
--- Juan, me informó, que él mismo le informará al peón sobre sus planes que hay para él, es muy probable que ya lo sabe; pero, como todos esperábamos tu conformidad, todo se mantenido normal sin mayores palabras, hasta que tu des tu consentimiento y me alegro que tengas una mente abierta y hayas aceptado nuestros planes, que son en beneficio para la hacienda.
Los esposos se volvieron acostar y esta vez si recordarán en vivo y directo sus travesuras de la juventud; en el dormitorio contigo descansaba su hija Irma, quien roncaba plácidamente, sin saber de los nuevos planes que se enfrentaría la hacienda con un nuevo caporal.
Entonces, al siguiente día, esta vez fue don Luciano Castillo, quien buscó al caporal Juan y le dijo:
--- Juan, estoy sorprendido y al mismo tiempo feliz sobre tus planes que tienes, anoche me informó Catalina, si lamento que te vayas; sin embargo, tienes todo el derecho de buscar tu felicidad, te daré una buena recompensa por el tiempo que me acompañaste, ya que hiciste mucho por la grandeza de esta hacienda que te estaré agradecido toda la vida, tal vez no hay precio por tu trabajo sin igual..........
Continuaremos............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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