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domingo, 2 de octubre de 2016

ESA : El telescopio espacial James Webb se presenta en ESAC, ESAC celebra el final de la misión Rosetta

http://www.esa.int/esl/ESA_in_your_country/Spain/El_telescopio_espacial_James_Webb_se_presenta_en_ESAC
 
 

El telescopio espacial James Webb se presenta en ESAC

27 septiembre 2016
Un centenar de científicos, de cuatro continentes, se han reunido en ESAC para celebrar el primero de tres workshops dedicados al telescopio espacial James Webb (JWST), la misión que debe suceder al Hubble en su estudio del Universo. Aunque JWST operará en un rango de longitudes de onda diferente, y se situará en un entorno muy distinto, desde que el observatorio se puso en marcha ha sido definido como el heredero del Hubble.
Sin embargo, va a llevar un paso más allá las investigaciones desarrolladas por el veterano observatorio espacial. Luis Colina, investigador científico del CSIC y del instrumento MIRI, y Santiago Arribas, profesor de investigación del CSIC y científico del equipo del espectrógrafo NIRSpec, explican que el nivel de ruido, en forma de radiación térmica, de JWST es sensiblemente inferior al que recibe el Hubble habitualmente en su órbita alrededor de la Tierra. “En términos de sensibilidad, James Webb tiene órdenes de magnitud por encima de HST”, en palabras de Santiago Arribas, que destaca que la ubicación del instrumento, en el punto de Lagrange L2, garantiza un entorno muy estable, que permite obtener medidas muy precisas.

Así es el telescopio James Webb


Luis Colina, Macarena García, Santiago Arriba, Pierre Ferruit y Marco Sirianni, miembros de la misión JWST
 
El telescopio espacial James Webb es un proyecto conjunto de la NASA, CSA (la agencia espacial canadiense) y la ESA, que aporta el segmento de lanzamiento (un Ariane 5), los instrumentos MIRI (al 50% con la NASA) y NIRSpec y quince personas que trabajarán en el Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial (STScI), en Baltimore. Una de esas personas, Macarena García, es científica del instrumento MIRI y señala que, actualmente, “en NASA Goddard se han integrado ya el espejo y la estructura de los instrumentos”, y que en la primavera del año que viene, todo ese conjunto se someterá a pruebas en cámaras de vacío. El lanzamiento del JSWT, desde Kourou (Guayana Francesa), está previsto para 2018.
Una vez en órbita, será el telescopio astronómico más grande lanzado al espacio, con un espejo primario de 6,5 metros de diámetro y unas dimensiones de su escudo térmico, una vez desplegado, similares a las de una cancha de tenis. El espejo está formado por 18 segmentos y el escudo térmico, que debe proteger el telescopio de la radiación solar, está compuesto por cinco membranas de Kapton, un polímero del que se ha desarrollado una versión avanzada especial para JWST y que es especialista en diseminar la temperatura hacia el exterior. Entre la capa más externa, y más próxima al Sol, y la más interna, y cercana al espejo primario, habrá un salto de 84º a -230º C, que es la temperatura necesaria para que los instrumentos de infrarrojo puedan operar.
Porque James Webb observará en infrarrojo cercano y medio, un rango de longitudes de onda en las que el Hubble no podía observar por el entorno de radiación de su órbita. Dice rango, de hecho, empieza donde termina el del Hubble. De esa manera, podrá estudiar la formación de las galaxias, atravesar el polvo de las nubes de formación estelar para observar los procesos que tienen lugar en su interior y hasta estudiar nuevos planetas extrapolares. Santiago Arribas explica que “James Webb está optimizado en el rango de longitudes de onda de las moléculas de agua”, lo que le permitirá detectar las líneas espectrales emitidas por ese elemento tanto en exoplanetas como en objetos de nuestro Sistema Solar.

¿Qué aporta la ESA?


Ariane 5
 
El telescopio espacial James Webb es una misión de cooperación internacional y, en ese aspecto, la contribución de la ESA a su aspecto científico es destacable. Aporta un instrumento de financiación europea, NIRSpec, un espectrógrafo muy flexible, formado por muchos microshuttles que pueden abrirse y cerrarse individualmente. De ese modo, permitirá tanto la observación de más de un centenar de objetos a la vez, como estudios muy detallados de un único objeto, obteniendo muchos espectros suyos al mismo tiempo.
El otro instrumento científico en el que ha contribuido la ESA es MIRI, un detector de infrarrojo medio que dispone de cuatro modos de observación. Entre ellos, tiene un coronógrafo que facilita la detección de planetas extrasolares muy cercanos a su estrella, y la caracterización de exoplanetas ya conocidos anteriormente. Además, MIRI permitirá observar los discos protoplanetarios, los discos de material alrededor de las estrellas jóvenes, antes de que empiecen a formarse en ellos los planetas.
Los telescopios espaciales James Webb y Hubble coincidirán en operación durante unos años, antes del previsible fin de misión del segundo en 2021, aproximadamente. Después, JWST asumirá el estudio de los primeros momentos de vida del Universo, cuando tenía una edad del 10% de la actual, y se espera que ofrezca respuestas a preguntas que los científicos ni siquiera se han planteado todavía.

Spain

ESAC celebra el final de la misión Rosetta

1 octubre 2016
“Bien hecho, Rosetta; bien hecho, Philae”. Con estas palabras, Jan Wörner, director general de la ESA, despedía la misión de la agencia que ha estado dos años orbitando y estudiando el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.
Después del paso por el perihelio (el punto más próximo al Sol de su órbita) en agosto, Rosetta cada vez se alejaba más del Sol, perdiendo potencia y haciendo más difícil también su comunicación con la Tierra, por lo que se optó por terminar su misión precipitándola sobre la superficie del cometa, aprovechando para realizar unas últimas mediciones a una distancia sin precedentes hasta ahora.
Miguel Pérez Ayúcar, coordinador del grupo de Operaciones Científicas y Planificación en ESAC, explicó que esa última parte de la vida de Rosetta, el aterrizaje sobre Churyumov-Gerasimenko, se realizó a una velocidad de 90 m/s, similar a la de una persona caminando, y al final de un descenso de 13 horas. “Es más interesante científicamente el impacto porque se puede medir muy de cerca la gravedad del cometa y el gas y el polvo que salen de él”, señaló Pérez Ayúcar. Gran parte de los instrumentos de Rosetta siguieron funcionando para obtener datos de temperatura, campo gravitatorio, densidad del gas en las cercanías de la superficie y las condiciones del plasma, y la cámara OSIRIS tomó fotografías de alta resolución. El objetivo del descenso era la Gran Fosa de Deir El Medina, en la región de Ma’at, en el lóbulo superior del cometa, elegido porque en sus paredes parece haber restos de los materiales con los que se formó el Sistema Solar.
 

La misión de Rosetta termina, pero: La ciencia continúa
 
El evento celebrado en ESAC para seguir el final de la misión puso de manifiesto la importancia que han tenido las operaciones científicas y el diseño de trayectorias y órbitas de Rosetta. Las complicadas condiciones del entorno de 67P/Churyumov-Gerasimenko, especialmente conforme su órbita pasaba por el perihelio, por el incremento de actividad de los jets de gas y polvo lanzados desde su superficie, obligaba a corregir constantemente la órbita del satélite. Rosario Lorente, de la interfaz científica de las operaciones, la comparaba con “una especie de spaghetti sin fin que ha trazado a lo largo de los dos años que ha acompañado el cometa”. Cada vez que Rosetta sobrevolaba la zona iluminada del núcleo, se veía sometida a un intenso entorno de gas y polvo que convertían la navegación en una actividad muy peligrosa, pero esa zona iluminada era la preferida por los científicos.
Del mismo modo, los sobrevuelos más cercanos presentaban muchos riesgos pero, en palabras de Lorente, “son muy espectaculares. Al pasar a diferentes ángulos por encima de la superficie, Rosetta la captaba con diferentes iluminaciones”, lo que permitía obtener nuevos datos para caracterizar su composición.
El diseño de las operaciones científicas, como en cualquier otra misión, se preparaba con meses de antelación, y se hacía teniendo en cuenta los requisitos científicos y las restricciones impuestas por la necesidad de que la antena no perdiera la conexión con la Tierra, y que los paneles solares se mantuviera orientados en dirección a la estrella. 
 

Las últimas imágenes de Rosetta
 
Como explicó Julia Marín-Yaseli de la Parra, ingeniera de operaciones y planificación de Rosetta, “lo primero es diseñar el apuntamiento óptimo para determinadas observaciones en órbitas concretas. Dependen de los instrumentos que vayan a operar”. Cuatro de sus once instrumentos tenían sus propios requisitos de apuntado, y los otros siete tenían que adaptarse a dichos requisitos.
Lo más destacado de Rosetta han sido, por supuesto, los datos científicos que esos once instrumentos, más los de Philae, han obtenido en los más de 680 días que la sonda ha estado acompañando al cometa en su aproximación y posterior alejamiento del Sol. En ese aspecto, y como comentó Rafael Rodrigo, científico del Centro de Astrobiología de los instrumentos OSIRIS y GIADA, la posibilidad de estudiar la diferenciación de la superficie provocada por la actividad del perihelio era uno de los aspectos más interesantes de la misión. La cámara OSIRIS detectó esta diferenciación en, por ejemplo, derrumbes en los acantilados de la región Seth, o en los distintos rasgos superficiales detectados en Imhotep. En las fracturas de esos acantilados se han detectado las principales zonas activas, y también se ha descubierto que los jets de material se producen más como estallidos, lo que representaba también momentos de riesgo para el satélite.
Danny Lennon, jefe de división de misiones en Operaciones de la ESA, abrió el evento agradeciendo a todos los científicos de Rosetta su trabajo de dos décadas en ella, con doce años pasados en el espacio, y resumió la misión señalando que “la respuesta del público ha superado todas nuestras expectativas”. El momento en el que se confirmó el impacto del satélite en la superficie de 67P/Churyumov-Gerasimenko acabó siendo muy emocionante para todos los implicados en la misión, que Lennon describió como de “gran impacto científico”. Los datos de Rosetta servirán para que los científicos puedan conocer mejor cómo eran las condiciones del Sistema Solar en los primeros momentos de su formación.
ESA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
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viernes, 16 de septiembre de 2016

ESA: Gaia ofrece el primer vistazo a 1.100 millones de estrellas de la Vía Láctea

http://www.esa.int/esl/ESA_in_your_country/Spain/Gaia_ofrece_el_primer_vistazo_a_1.100_millones_de_estrellas_de_la_Via_Lactea

Gaia ofrece el primer vistazo a 1.100 millones de estrellas de la Vía Láctea

15 septiembre 2016 El satélite Gaia ha ofrecido un primer vistazo a su mapa en 3D de la Vía Láctea al publicar su Data Release 1, su primer lanzamiento de datos, en el que se incluyen las posiciones y magnitudes G de 1.100 millones de estrellas en nuestra galaxia. 
De éstas, unos 400 millones son nuevos descubrimientos de la misión, aprovechando una precisión de observación que le permitiría observar, desde la Tierra, una moneda de un euro en la superficie de la Luna. La publicación se ha marcado con un evento en ESAC en el que los principales científicos involucrados en la misión han explicado algunos de sus principales hallazgos, en esta primera fase de análisis de sus observaciones.
Estos datos se obtuvieron entre el 25 de julio de 2014 y el 16 de septiembre de 2015, y son sólo una pequeña parte de toda la información que Gaia ofrecerá sobre la Vía Láctea. El gran objetivo de la misión es ayudar a comprender mejor la estructura y la evolución de la galaxia y, en palabras de Álvaro Giménez, director de ciencia de la ESA, “Gaia es el sueño de cualquier astrónomo. El programa científico ofrece a los científicos las mejores herramientas posibles, y la comunidad es quien elige esas herramientas”.

Las tres áreas de trabajo de Gaia


   
 







     
 
 
 

Gaia escaneando el cielo
 
Las tres áreas en las que Gaia va a ofrecer sus contribuciones son la astrometría (la medición de la distancia de las estrellas), la fotometría (la luminosidad y el color de las estrellas) y la espectroscopía (que permite estudiar la composición estelar). La misión realizará 490.000 millones de medidas astrométricas, 118.000 millones de observaciones fotométricas y 110.000 millones de espectros estelares, de tal modo que permita conocer, con una gran precisión, cómo es nuestra Vía Láctea y, principalmente, dé una idea de su origen y su formación para poder saber también cómo será su futuro.
Lo más destacado de Gaia es su gran precisión. Fred Jansen, responsable de la misión, afirma que las posiciones de las estrellas se obtienen con una precisión de un microsegundo de arco, y añade que el satélite “escanea todo el cielo con la calidad óptica del telescopio espacial Hubble”. Su sensibilidad también es mayor que la de la misión anterior de astrometría de la ESA, Hipparcos, aún utilizada como referencia en la comunidad astronómica. Jansen explica que “puede observar mil millones de estrellas que son 500.000 veces más débiles de lo que puede ver el ojo humano”.
Para ello, Gaia tiene dos telescopios que observan diferentes campos de visión de cielo, y que van estudiando las mismas estrellas dos veces conforme el satélite rota. De este modo, se puede obtener un mapa como el que se ha publicado como parte del DR1, un mapa en el que no sólo se observa la Vía Láctea, sino que, como explica Anthony Brown, de la Universidad de Leiden y coordinador del DPAC, el consorcio de análisis de datos de Gaia, en él también se distinguen las dos Nubes de Magallanes (galaxias satélites de la Vía Láctea) y hasta las galaxias de Andromeda y el Triángulo.
“Este mapa aún es un trabajo en progreso”, señala Brown, que afirma que se irá refinando con nuevos análisis de datos, y que añade que es “el más grande hecho con una única fuente”. Entre los hallazgos más interesantes de ese primer mapa del cielo figura la delimitación, con gran precisión, de las estructuras de las nubes de gas y polvo en las que se forman nuevas estrellas.

De cúmulos estelares y distancias cósmicas


     
 





 





     
 
 
 

Desde el Sistema Solar al cúmulo de Híades

La formación de nuevas estrellas es un tema importante para entender el funcionamiento de la Vía Láctea y, en ese aspecto, Gaia ayuda al ser capaz de estudiar, en mayor detalle del que era posible hasta el momento, los cúmulos estelares. Antonella Vallenari, del DPAC de Gaia y el Observatorio Astronómico de Padua, explica que “Gaia detecta cúmulos estelares por el movimiento de sus estrellas”, ya que, como todas se formaron al mismo tiempo en el cúmulo, se desplazan en la misma dirección. Lo que los científicos quieren saber aquí es cuántas de esas estrellas se “pierden”, escapan del grupo con el tiempo y acaban poblando otras zonas de la galaxia. En estos primeros datos, Gaia ha observado con precisión catorce cúmulos estelares en un radio de 1.100 millones de años luz, obteniendo la estructura tridimensional de su velocidad interna de dispersión con una precisión de 1 km/s, y también se espera que descubra algunos de los 100.000 cúmulos estelares que se cree que hay en la galaxia, y de los que sólo se conocen unos 2.500 en las cercanías del Sol.
Los datos de posición y movimiento de las estrellas obtenidos por Gaia son los más precisos hasta el momento. Un millón de distancias obtenidas por paralaje tienen una precisión del 20%, y se calcula que, más adelante, se podrán obtener diez millones de paralajes con una precisión del 10%. Anthony Brown afirma que “es un gran avance en los mapas del cielo y un gran aumento en la obtención de datos estelares fundamentales de alta precisión”.
 

Galaxias, cúmulos abiertos y globulares en el mapa del cielo de Gaia
 
El catálogo completo de estrellas de la Vía Láctea de Gaia no estará listo hasta 2020, pero con estos primeros datos, y los que se vayan publicando en siguientes lanzamientos, los científicos ya tienen un nuevo marco de referencia para sus investigaciones. La medida de distancias en el Universo, por ejemplo, se va a ver enormemente mejorada gracias a las mediciones de la misión no sólo de distancias por paralaje de estrellas cercanas, sino de las observaciones de estrellas variables RR Lyrae y cefeidas, lo que permite a Gaia adentrarse en el vecindario de la Gran Nube de Magallanes.
Según los datos explicados por Gisella Clementini, del Observatorio Astronómico de Bolonia, el observatorio ha detectado 3.194 estrellas variables en esa galaxia satélite de la Vía Láctea, de las que un 12% son nuevos descubrimientos, y ha obtenido paralajes de 331 cefeidas y 365 variables RR Lyrae en la Vía Láctea. Teniendo en cuenta que las cefeidas se concentran en el disco galáctico y que las estrellas RR Lyrae lo hacen en el halo, estas mediciones permiten estudiar la estructura de la galaxia. Ya con los primeros datos de la Gran Nube de Magallanes se ha descubierto que es ligeramente mayor de lo que se pensaba.
ESA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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lunes, 16 de junio de 2014

NASA : NASA Instruments Begin Science on European Spacecraft Set to Land on Comet


This artist's impression shows the Rosetta orbiter at comet 67P/Churyumov-Gerasimenko. The image is not to scale.
This artist's impression shows the Rosetta orbiter at comet 67P/Churyumov-Gerasimenko. The image is not to scale.
Image Credit: ESA/ATG Medialab
 
Three NASA science instruments aboard the European Space Agency's (ESA) Rosetta spacecraft, which is set to become the first to orbit a comet and land a probe on its nucleus, are beginning observations and  sending science data back to Earth.
Launched in March 2004, Rosetta was reactivated January 2014 after a record 957 days in hibernation. Composed of an orbiter and lander, Rosetta’s objective is to arrive at comet 67P/Churyumov-Gerasimenko in August to study the celestial object up close in unprecedented detail and prepare for landing a probe on the comet's nucleus in November.
Rosetta’s lander will obtain the first images taken from a comet’s surface and will provide the first analysis of a comet's composition by drilling into the surface. Rosetta also will be the first spacecraft to witness at close proximity how a comet changes as it is subjected to the increasing intensity of the sun's radiation. Observations will help scientists learn more about the origin and evolution of our solar system and the role comets may have played in seeding Earth with water, and perhaps even life.
"We are happy to be seeing some real zeroes and ones coming down from our instruments, and cannot wait to figure out what they are telling us," said Claudia Alexander, Rosetta's U.S. project scientist at NASA's Jet Propulsion Laboratory (JPL) in Pasadena, California. "Never before has a spacecraft pulled up and parked next to a comet. That is what Rosetta will do, and we are delighted to play a part in such a historic mission of exploration."
Rosetta currently is approaching the main asteroid belt located between Jupiter and Mars,. The spacecraft is still about 300,000 miles (500,000 kilometers) from the comet, but in August the instruments will begin to map its surface.
The three U.S. instruments aboard the spacecraft are the Microwave Instrument for Rosetta Orbiter (MIRO), an ultraviolet spectrometer called Alice, and the Ion and Electron Sensor (IES). They are part of a suite of 11 science instruments aboard the Rosetta orbiter.
MIRO is designed to provide data on how gas and dust leave the surface of the nucleus to form the coma and tail that gives comets their intrinsic beauty. Studying the surface temperature and evolution of the coma and tail provides information on how the comet evolves as it approaches and leaves the vicinity of the sun.
Alice will analyze gases in the comet's coma, which is the bright envelope of gas around the nucleus of the comet developed as a comet approaches the sun. Alice also will measure the rate at which the comet produces water, carbon monoxide and carbon dioxide. These measurements will provide valuable information about the surface composition of the nucleus.
The instrument also will measure the amount of argon present, an important clue about the temperature of the solar system at the time the comet's nucleus originally formed more than 4.6 billion years ago.
IES is part of a suite of five instruments to analyze the plasma environment of the comet, particularly the coma. The instrument will measure the charged particles in the sun's outer atmosphere, or solar wind, as they interact with the gas flowing out from the comet while Rosetta is drawing nearer to the comet's nucleus.
NASA also provided part of the electronics package for the Double Focusing Mass Spectrometer, which is part of the Swiss-built Rosetta Orbiter Spectrometer for Ion and Neutral Analysis (ROSINA) instrument. ROSINA will be the first instrument in space with sufficient resolution to be able to distinguish between molecular nitrogen and carbon monoxide, two molecules with approximately the same mass. Clear identification of nitrogen will help scientists understand conditions at the time the solar system was formed.
U.S. scientists are partnering on several non-U.S. instruments and are involved in seven of the mission's 21 instrument collaborations. NASA's Deep Space Network (DSN) is supporting ESA's Ground Station Network for spacecraft tracking and navigation.
Rosetta is an ESA mission with contributions from its member states and NASA. Rosetta's Philae lander is provided by a consortium led by the German Aerospace Center, Cologne; Max Planck Institute for Solar System Research, Göttingen; French National Space Agency, Paris; and the Italian Space Agency, Rome.  JPL manages the U.S. contribution of the Rosetta mission for NASA's Science Mission Directorate in Washington. JPL also built the MIRO and hosts its principal investigator, Samuel Gulkis. The Southwest Research Institute (San Antonio and Boulder), developed the Rosetta orbiter's IES and Alice instruments, and hosts their principal investigators, James Burch (IES) and Alan Stern (Alice).
For more information on the U.S. instruments aboard Rosetta, visit:
More information about Rosetta is available at:
For more information on the DSN, visit:
 

Rosetta and Philae at comet

Los primeros datos científicos de Rosetta ya han empezado a llegar a ESAC

10 junio 2014
Este verano se producirá un encuentro celeste que miles de personas, en su mayoría europeas, llevan décadas preparando. La nave Rosetta, de la Agencia Espacial Europea (ESA), llegará por fin a la órbita del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, tras más de diez años de viaje por el espacio interplanetario. En ESAC, el Centro Europeo de Astronomía Espacial de la ESA en Villanueva de la Cañada, Madrid, un equipo internacional de 25 científicos e ingenieros ha empezado a recibir ya los primeros datos. 
Rosetta fue lanzada en marzo de 2004 con el objetivo de convertirse en la primera nave que órbita y aterriza en un cometa. Es ahora cuando empezará a obtener los resultados para los que fue específicamente diseñada.
 
Michael Küppers durante su explicación en ESAC
“Los cometas están hechos del mismo material del que se formaron los planetas, pero sin procesar, así que estudiando los cometas se puede aprender mucho sobre cómo se formó el sistema solar”, ha explicado esta mañana Michael Küppers, del Centro de Operaciones Científicas de Rosetta (RSGS), en ESAC, donde se celebra esta semana un encuentro entre los responsables de los 11 instrumentos científicos de Rosetta y del módulo que aterrizará en el cometa –llamado Philae-.
Estos instrumentos y la propia nave han permanecido en hibernación durante gran parte del viaje de Rosetta. El pasado enero todos los sistemas se reactivaron de forma automática, de cara al comienzo del estudio del cometa este verano.

En ESAC se coordina la ciencia de Rosetta

Küppers y su colega Laurence O'Rourke, coordinadores de las operaciones científicas de Rosetta, han explicado esta mañana que el equipo de 25 científicos e ingenieros que integran el RSGS, en ESAC, ha sido clave para poner en marcha los instrumentos tras el despertar de la nave, al ocuparse de comprobar que funcionan correctamente.
“Hemos empezado a recibir los primeros datos científicos de los instrumentos en marzo y abril ”, ha explicado O'Rourke. “Todo está funcionando según lo previsto”.
Las observaciones de Rosetta han revelado, por ejemplo, que el cometa ya ha entrado en actividad -a medida que un cometa se aproxima al Sol el calor hace que se sublime el material helado que lo compone, generando la estela de gas y polvo característica de estos objetos, El cometa.
 67P/Churyumov-Gerasimenko está ahora a unos 600 millones de kilómetros del Sol, y Rosetta ha fotografiado su coma incipiente, que debe medir unos 1300 kilómetros. 
 
Laurence O'Rourke, durante su presentación en ESAC
El equipo de Rosetta en ESAC lleva a cabo ahora una labor fundamental: planificar la agenda de observaciones científicas de los instrumentos y la orientación de la nave. Para ello ejerce de centro coordinador de los requisitos y peticiones de los equipos de los instrumentos, distribuidos por numerosos centros en Europa y  Estados Unidos.
“Es una labor delicada porque no es fácil encajar las condiciones de todos los instrumentos”, señala Küppers. “Por ejemplo los instrumentos que estudian el gas del cometa necesitan centrarse en el núcleo, pero los espectrógrafos quieren ver también la coma”.
El equipo de ESAC envía la planificación de la orientación del satélite para las observaciones al centro de operaciones de la misión en ESOC -el Centro Europeo de Operaciones Espaciales de la ESA en Darmstadt, Alemania- con ocho semanas de antelación, y los comandos finales para los  instrumentos, con una semana de antelación.
Una vez realizadas las observaciones, los datos científicos son recogidos por las antenas de espacio profundo que siguen a Rosetta -entre ellas la de Cebreros, en Ávila-, que están conectadas a ESOC. Desde ahí los datos científicos son enviados a ESAC.
 “En ESAC comprobamos que los datos tienen la calidad adecuada”, explica O'Rourke, “y que las observaciones que hemos planificado han sido ejecutadas correctamente. En el caso muy excepcional de que no haya sido así, coordinamos con el equipo del instrumento la repetición de la observación”.

La trayectoria de Rosetta depende de la actividad del cometa

Una de las partes más complejas de la misión tiene que ver con la definición de la trayectoria de vuelo de Rosetta, tarea en  que también participa ESAC.
Cuando Rosetta llegue al cometa, el próximo agosto, primero debe sobrevolarlo y después orbitarlo, siguiendo trayectorias definidas por el equipo en ESOC. Sin embargo, la definición de las trayectorias de vuelo que deberá seguir Rosetta después del aterrizaje de la sonda Philae, en noviembre de este año, corresponde a en gran medida al equipo en ESAC.
Ya se están analizando en ESAC las trayectorias previstas para finales de 2014 y principios de 2015, que llegado el momento deberán ajustarse en función del grado de actividad del cometa. 
Como explica Küppers, “la cantidad de gas y su orientación afecta a los instrumentos, por eso debemos planificar con cuidado. Por ahora estamos trabajando en dos tipos de trayectorias, con alta actividad y con baja”.
Philae será lanzada después de que Rosetta haya mapeado la superficie del cometa. La operación será un hito en la misión y en la historia de la exploración planetaria, puesto que nunca se ha intentado algo así. Durante los meses posteriores Rosetta seguirá al cometa a lo largo de su viaje, registrando todos sus cambios a medida que se calienta. Ninguna otra misión espacial ha hecho jamás nada parecido. El máximo acercamiento al Sol se producirá en agosto de 2015. 
El principal objetivo de Rosetta es ayudar a entender el origen y la evolución del Sistema Solar. En particular, Rosetta investigará el papel que pueden haber jugado los cometas a la hora de traer el agua a la Tierra, y quizá incluso la vida.  
 
Rosetta orbiting the comet
                               

Comet Churyumov–Gerasimenko on 28 February 2014
Comet Churyumov–Gerasimenko on 28 February 2014

El cometa Churyumov-Gerasimenko, visto el 28 de febrero de 2014

10 marzo 2014
El pasado día 20 de enero, la sonda Rosetta de la ESA despertó del modo de hibernación en el que había permanecido 31 meses para empezar a prepararse para el tramo final de su viaje de 10 años hacia el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Al igual que el satélite, este cometa también está saliendo de su peculiar hibernación.
Durante los últimos meses el cometa había permanecido oculto tras el Sol, desde el punto de vista de la Tierra, pero a finales de febrero el telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile pudo retomar las observaciones – el cometa había sido visto por última vez el 5 de octubre de 2013. 
Estas imágenes fueron tomadas el día 27 de febrero por la noche, hora local (09:30 GMT del 28 de febrero). La imagen de la izquierda es el resultado de la superposición de una serie de fotografías centradas en el cometa, por lo que las estrellas de fondo aparecen como estelas de luz. El cometa se puede ver como un pequeño punto justo por encima de una de las estrellas (en el centro del círculo). En la imagen de la derecha se han eliminado las trazas de las estrellas. 
El Observatorio Europeo Austral está ayudando a la ESA a monitorizar desde tierra este cometa de cuatro kilómetros de diámetro, lo que permitirá ajustar la trayectoria de Rosetta y evaluar la actividad del cometa antes de la llegada de la sonda el próximo mes de agosto. 
En estas últimas observaciones, el cometa parece un 50% más brillante que la última vez que se había observado. Si bien es cierto que ahora está más cerca de la Tierra, su brillo ha aumentado más de lo que cabría esperar de un cometa inactivo de su tamaño, lo que podría indicar que su núcleo de hielo ya ha empezado a evaporarse a medida que se acerca al Sol. 
El cometa 67P viaja alrededor del Sol entre las órbitas de Júpiter y de la Tierra. En agosto de 2015 alcanzará el punto de su trayectoria más próximo al Sol, pasando a una distancia de 185 millones de kilómetros. 
Rosetta se convertirá en la primera misión en estudiar de forma continua y desde primera fila cómo evoluciona la actividad de un cometa durante su viaje alrededor del Sol.
 

Rosetta, la "bella durmiente" de la ESA, se despierta de su sueño en el espacio profundo

Rosetta calls home
Rosetta calls home
20 enero 2014
Ha sido el final de un cuento de hadas para un capítulo lleno de suspense en la historia de la misión espacial Rosetta: la ESA ha tenido noticias de su lejana nave por primera vez en 31 meses. 
Rosetta está persiguiendo al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Será la primera misión espacial que se encuentre con un cometa; la primera en intentar un aterrizaje en este tipo de objetos; y la primera en seguirlo en su viaje alrededor del Sol. 
Desde su lanzamiento, en 2004, Rosetta ha sobrevolado tres veces la Tierra y una Marte, para tomar impulso. De camino se ha encontrado también con los asteroides Steins y Lutetia. 
Rosetta se alimenta únicamente de energía solar. Fue puesta en modo hibernación en junio de 2011, cuando se encontraba en pleno espacio profundo, a una distancia de unos 800 millones de kilémetros, próxima a a la órbita de Júpiter. 
Ahora que la órbita de Rosetta ha traído a la nave de vuelta a 'solo' 673 millones de Km del Sol, de nuevo hay energía solar suficiente como para encenderla de nuevo. 
 
Rosetta and Philae at comet
Así que hoy el reloj interno de Rosetta ha despertado a la nave de su profundo sueño, aunque aún la separan 9 millones de kilómetros de su objetivo, el cometa 7P/Churyumov-Gerasimenko. Una vez calentados los instrumentos de navegación más importantes; estabilizada su posición; y apuntada a la Tierra su antena de radio principal, Rosetta ha enviado una señal para comunicar a sus operadores que ha sobrevivido a la etapa más lejana de su viaje. 
La señal se ha recibido en la estación de seguimiento de la NASA en Goldstone a las  18:18 GMT, durante la primera ventana de oportunidad que tuvo la nave para comunicar con la Tierra. Inmediatamente el Centro de Operaciones Espaciales (ESOC) de la ESA en Darmstadt, Alemania, ha confirmado la recepción de la señal. El éxito de la operación ha sido anunciado en la cuenta de twitter  @ESA_Rosetta, con el mensaje “Hola Tierra”. 
“Ya tenemos de vuelta a nuestra nave 'persigue-cometas'”, ha dicho Álvaro Giménez, director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA. “Con Rosetta iniciaremos una nueva fase en la exploración de los cometas. Con esta increíble misión nos seguimos manteniendo a la cabeza en esta área, en la que hemos sido los primeros en muchos hitos. Estamos construyendo sobre los logros científicos y tecnológicos de nuestra primera misión de espacio profundo, Giotto, que obtuvo las primeras imágenes de cerca del núcleo de un cometa cuando sobrevoló el Halley en 1986”. 
“Este ha sido un despertador que no permitía seguir durmiendo, y tras un día muy tenso estamos encantados de tener a nuestra nave despierta y de nuevo online”, ha añadido Fred Jansen, jefe de misión de Rosetta, de la ESA.
Los cometas están considerados los 'ladrillos' primitivos del Sistema Solar, y los objetos que, muy probablemente, contribuyeron a fertilizar la Tierra con agua y tal vez incluso con los ingredientes de la vida. Pero siguen pendientes de resolver muchas cuestiones fundamentales acerca de estos enigmáticos cuerpos, y gracias a su estudio in situy muy completo del cometa  67P/Churyumov-Gerasimenko Rosetta contribuirá a resolverlos. 
“Todas las otras misiones a cometas han hecho sobrevuelos, captando instantáneas de la vida de estos helados objetos”, ha dicho Matt Taylor, jefe científico de Rosetta, de la ESA.  “Con Rosetta seguiremos la evolución de un cometa día a día, y esto nos proporcionará una visión única de su comportamiento, y en última instancia nos permitirá descifrar su papel en la formación del Sistema Solar”. 
Antes que nada, no obstante, la nave debe superar un 'chequeo de salud'. Solo entonces los once instrumentos de la nave, y diez del módulo de aterrizaje, serán encendidos y preparados para estudiar el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. 
“Tenemos por delante varios meses muy ocupados, preparando la nave y sus instrumentos para enfrentarse a los desafíos operacionales que supone el estudio prolongado y en profundidad del cometa; además, son retos de los que apenas sabremos nada hasta que lleguemos”, ha añadido Andrea Accomazzo, jefe de operaciones de Rosetta, de la ESA.  
Se espera que Rosetta envíe las primeras imágenes del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko en mayo, cuando la nave esté aún a 2 millones de kilómetros de distancia de su objetivo. Hacia finales de mayo la nave llevará a cabo una importante maniobra tras la que quedará colocada en la posición correcta para  su crítico encuentro con el cometa en agosto.
Tras el encuentro, Rosetta empezará dos meses de mapeo extensivo de la superficie del cometa y hará también importantes mediciones de su gravedad, masa y forma. Observará además su coma, su atmósfera de polvo y gas. La nave también analizará el ambiente de plasma del cometa, y su interacción con el viento solar.
Con estos datos los científicos escogerán un sitio de aterrizaje para el módulo de aterrizaje de la misión, Philae. El aterrizaje está previsto para el 11 de noviembre: será la primera vez que se intente el aterrizaje en un cometa. 
 
     
 
     
 
 
How Rosetta wakes up from deep space hibernation
 
De hecho, dado que la gravedad del núcleo de un cometa de 4Km de diámetro es prácticamente despreciable, Philae tendrá que usar arpones  para evitar rebotar hacia el espacio cuando llegue a la superficie.
Entre las muchas medidas científicas que tomará, Philae enviará a la Tierra imágenes panorámicas de su entorno, así como imágenes en alta resolución de la superficie. También analizará in situ la composición de los hielos y el material orgánico del cometa, perforando a 23 cm bajo la superficie y tomando muestras.
Después el foco de la misión pasará a ser la fase de 'escolta', en la que Rosetta permanecerá junto al cometa a medida que se acerca al Sol, vigilando las condiciones cambiantes de la superficie del cometa a medida que se calienta y el hielo se sublima. 
El cometa alcanzará su máximo acercamiento al sol el 13 de agosto de 2015, a una distancia de 185 millones de kilómetros, aproximadamente entre las órbitas de la Tierra y Marte. Rosetta seguirá al cometa el resto de 2015, a medida que se aleja del Sol y su actividad disminuye.
“Tenemos por delante muchos desafíos a medida que exploramos el territorio desconocido del  cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, y estoy seguro de que habrá muchas sorpresas. Pero hoy por hoy estamos simplemente muy contentos de estar al habla de nuevo con nuestra nave”, ha dicho Matt Taylor. 
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