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domingo, 3 de octubre de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo XCVIII .- Siekik, regresó a la vivienda del señor Chonkik, su padre; lo encontró muy mal de su salud; su pareja Nassanchak, le narró que al enterarse que Chosinik estaba preñada de él, se desmejoró la salud y que ya no ha comido por tres días...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; Siekik, el hijo único del señor Chonkik, agrandaba su poder, como líder nato gracias a su habilidad guerrera, se batía contra tribus errantes que codiciaban sus terrenos cultivados que eran productivos en base al esfuerzo de los agricultores; es verdad, que ensanchó expandiendo su control sobre terrenos que fueron de otras tribus; pues, lo hizo en base a conquista por las armas, ya que antes ellos fueron amenazados para invadirlos, los rechazaron en pelea y se quedaron con los terrenos; sin embargo, ahora la guerra se sustenta en defenderse de las tribus invasoras, que lo está haciendo con brillante estrategia militar, adquirida por pura experiencia; acaba de vencer a una tribu invasora desconocida, quien al regresar a descansar encontró en su cama a la joven hermosa, quien le anunció que estaba preñada, siendo él, el padre del ahora feto, que espera que nazca un hijo heredero.... ...sigamos el relato..................

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Siekik, como hijo único del señor Chonkik, quien con visión de futuro, planeó la creación de un señorío que lo está haciendo con bastante éxito; gracias a la energía combativa que impuso y se ha rodeado de lugartenientes que lo acompañan en sus luchas contra las tribus invasoras, que no cesan en sus intentos de invasión, para apoderarse de la producción de los terrenos, que son cultivados con esmero por los agricultores al servicio del señor Chonkik.
La arqueología norteña sobre todo lambayecana, aún no define el origen del "Hombre Lambayecano" hay muchas teorías, tales que fueron invasiones de otras regiones, como del Norte,  los Tallanes del valle del Río Chira, Sullana, o las tribus del Sur, como los Pro - Mochicas o los Pro - Chimús, incluso el arqueólogo Walter Alva, califica la tribu del Señor de Sipán como Moches, que algunos estudiosos cuestionan y los creen descendientes de la Cultura Lambayeque, originarios de los valles de Lambayeque; pues, nada está dicho, las divergencias de opinión autorizada y no, abundarán hasta que algún día o momento de la historia, serán aclaradas con datos científicos encontrados en los yacimientos arqueológicos, que nos conduzcan a definir el origen del "Hombre de Lambayeque". 
Continuando con el relato; el joven líder Siekik, quien pensó en castigar a la joven hermosa, quien le aseguró que estaba preñada de él, ya que le reprochó por no haber bebido las hierbas que le hubiesen impedido la preñez, y cuando ella le hizo conocer las razones por que quería tener un hijo suyo.
El joven líder, pensó y razonó; que efectivamente él, estaba expuesto a una muerte violenta y repentina en la lucha contra las tribus invasoras y necesitaba un heredero que lo reemplace en caso de morir.
Los argumentos de la joven hermosa, lo sacaron de su normal comportamiento, que siendo un líder, era respetado por sus hazañas bélicas; pero, eso no le aseguraba vida eterna; ya que en el combate estaba expuesto a un ataque enemigo y morir en el campo de la batalla, para él, fue una sorpresa escuchar la madurez con que hablaba la joven hermosa, que ni su propia pareja Nassanchak le habló tan claro.
Siekik, ya no la tocó a la joven hermosa, ella estaba llorando temiendo una reacción violenta del joven líder; sin embargo, él también estaba conmovido y le dijo:
--- Mujer, aprendí tu dialecto y te entendí perfectamente, te cuidaré y tu me darás un hijo, que seguramente puede cambiar la suerte de estos terrenos; mientras tanto, acepta el castigo de la instructora, yo no puedo cambiar sus órdenes, ella es responsable de los telares y cuando regreses a los talleres, sigue trabajando como si yo no supiera nada, para conservar el respeto en el trabajo.
La joven hermosa, se sentó vistiéndose, ya más tranquila, sabiendo que fue acertada en la explicación que le dio al joven líder.
Al día siguiente, el joven líder Siekik, planeó su regreso a la vivienda del señor Chonkik, su padre; él coordinó con Kamokac, para no descuidar la vigilancia de los terrenos, ya que las tribus invasoras seguirán acosando por la producción de los terrenos cultivados y llenos de producción.
Pero, el joven líder Siekik, también tenía sus propios sentimientos, tal vez no de amor, ya que él obraba por instinto; sin embargo, la joven hermosa le impactó con sus argumentos, se acercó a Kamokac y en voz muy baja le dijo:
--- Kamokac, te ruego cuides a la joven hermosa, fue en castigo a trabajar a los terrenos en el desgrane de maíz, ella está preñada y soy el padre de ese niño por nacer, no quise desautorizar a la instructora y observarla, tal vez ella también se haya empreñado; actúa como iniciativa tuya, por que yo respeto la autoridad impuesta por tu persona, ya que eres el líder de todo lo que se hace en estos terrenos.

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Kamokac, sonriendo le contestó:
--- Oh Gran Líder, usted está ayudando al aumento de nuevos guerreros, si llegué a saber que la joven hermosa no bebió el brebaje, pero me enteré después de varios días, que ya nada se podía hacer, lo felicito por esa mujer, le dará un heredero de su misma talla y valor.
Siekik, quien ya había conversado con la joven hermosa, algo parecido, le contestó:
--- Kamokac, ya sabes lo que tienes que hacer, ahora prepara los quipes para 80 guerreros, que los llevaré a la vivienda de los dominios del señor Chonkik, y te ofrezco enviarlos de regreso el mismo día.
Kamokac, después de recibir las órdenes, fue a los almacenes con 10 agricultores y les ordenó preparar los quipes 8 veces las manos llenas o sea 80 quipes llenos de productos, se usará como mano de obra  a los 70 individuos que fueron admitidos como agricultores, más los 10 que están en los almacenes y serán capitaneados por Chamokik.
Al día siguiente, Siekik y Chamokik; comieron muy temprano la primera comida junto a los 80 guerreros; que además, de los quipes llenos, cargarán adicionalmente su arma y que era una porra.
Todos, partieron, yendo a la cabeza Siekik y Chamokik, ellos atravesaron los terrenos eriazos y llegaron a los terrenos que fueron de Tankik, aquí hicieron un paro como descanso, Siekik fue en búsqueda del líder de mando, nombrado por él mismo; éste le informó del avance de los cultivos, que por cierto se veía un gran trabajo; ahora, la totalidad de los terrenos estaban sembrados, ya habían nuevas producciones y todos los agricultores cooperaban con su trabajo, incluso hubo cosecha de yucas que se juntó en quipes, haciendo una ruma de 15 quipes, todo fue llevado al almacén y que destinado para la vivienda del señor Chonkik.
Siekik, dio órdenes a los agricultores avanzar en los cultivos, por que ya se vienen días de escasez de alimentos y todos los terrenos que tengan en exceso de producción será llevada a la vivienda del señor Chonkik.
Luego, Siekik y sus guerreros cargados continuaron hacia la vivienda del señor Chonkik; al atardecer llegaron al gran patio, allí estaba la fogata encendida atizándola la sacerdotisa Chosinik; el recién llegado no hizo ningún paro para saludarla; si dio órdenes a Chamokik, que los quipes sean llevados a los almacenes, él se dirigió al corredor, allí estaban sus padres Chonkik y Mokumac y a un costado su pareja Nassanchak, quien estaba ya muy panzona; fue un recibimiento cariñoso, él se mostró afectuoso regresando a su casa..
También llegó Renkik y su esposa para saludarlo, ya habían crecido los demás hermanos de Nassanchak, todo fue lleno de alegría.
Pero, no todo iba así como lo parecía, por que el señor Chonkik, quien al ponerse de pie, lo hizo con mucha dificultad, ya los años habían minado su salud, las heridas de los combates con los enemigos le dejaron huella, si bien habían cicatrizado en la superficie, pero afectaron la fortaleza corporal.
Siekik, se mostró conmovido al ver a su padre en ese estado deplorable de su salud; pero, nada podía hacer, ya su padre llegó a la edad cronológica que vivían en aquellos tiempos los habitantes del valle de Lambayeque.
Siekik, quien ya ostentaba el mando, ordenó a Renkik, destinar el sacrificio de dos venados para ofrecerlos a los dioses en pocas horas, invocando la recuperación de la salud del señor Chonkik; un acto simbólico y religioso, que no ayudaría a reponer el vigor corporal; después él fue hasta su pareja Nassanchak, su compañera fiel y leal, ellos se separaron del grupo de bienvenida y se fueron caminando a la parte trasera de la vivienda.
Ambos caminaron juntos conversando con alegría, no era para menos, se veían después de casi 100 días de separación, y ella le dijo:
--- Oh Gran Líder, todos te extrañamos, sobretodo tu padre, que sufre por no ser más el líder que todo lo pudo, ya no puede caminar y tu madre lo carga para sus necesidades fisiológicas, ella le ayuda a caminar y le lleva a la boca los alimentos; parece que hizo un esfuerzo increíble para recibirte con vida, ya que hace tres días que no ha comido alimentos, por que no puede tragar, aún así te recibió muy alegre y nunca perdió su sonrisa ya tal vez a la fuerza.
Siekik, que no pudo apreciar la fortaleza física de su padre, con lo narrado por su pareja, le afectó emocionalmente y con tremenda carga de sentimientos, ya que estuvo mucho tiempo alejado de ellos, consolidando conquistas territoriales, le contestó:
--- Pareja mía, yo estuve luchando contra tribus invasoras y no pude regresar antes; pero, nunca descuidé la comida, envié a Chamokik y él, si me informó de la salud de mi padre, eran momentos en que estaba combatiendo contra tribus invasoras, nunca pensé que mi padre estaba a punto de morir.
Pero, allí no terminaba, lo que tenía que narrar Nassanchak, quien le dijo:
--- Oh Gran Guerrero, también debes saber, que lo que afectó a tu padre, fue el haberse enterado por casualidad, que tu sacerdotisa estaba preñada y ocultaba su preñez con fajas; fue una mañana que tu padre se levantó temprano, aún era oscuro el día, y fue al gran patio y allí encontró a la sacerdotisa sin fajas mostrando la panza llena y le preguntó sobre ese estado y ella le contestó que estaba preñada y el causante eres tu ..................
Continuaremos......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 26 de septiembre de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo XCVII.- Siekik, luego de lograr un triunfo contundente contra una tribu invasora; cuando se disponía a descansar encontró en su cama a la Joven Hermosa, quien le anunció que estaba preñada de él, y que ese hijo será un líder como él...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los : Orígenes del Señor de Sipán; gracias a la ayuda de lo centinelas, se pudo descubrir que una tribu desconocida venía a invadir los terrenos que fueron de Zankoc; incluso ya llegó una avanzada de 20 individuos mezclados con unos moradores errantes que fueron aceptados como agricultores, la invasión iba ser victoriosa; pero, ellos no contaban con el olfato y visión del joven líder Siekik, que los detectó y como ya llegaban, les preparó una emboscada por el sector Noreste, que ellos habían elegido como punto de entrada, ya Siekik y sus guerreros están a escasos pasos tumbados sobre el suelo listos para repeler el ataque, aun que serán ellos quienes ataque a los invasores....   ... sigamos el relato......


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Escribir estos episodios de guerras entre tribus por la tenencia de la tierra, ha sido una constante en la realidad peruana, aún en pleno siglo XX; antes de la Reforma Agraria, (que también fue un fracaso) medida que fue drástica por que despojó de las tierras a los hacendados, mediantes "Decretos Leyes" y se los entregó a los trabajadores campesinos, mediante la organización empresarial de "Cooperativas Agrarias" que fue un rotundo fracaso, porque el agricultor peruano siempre ha sido individualista, nunca le gustó la Junta Asociativa, por esa razón desaparecieron las organizaciones agrarias y se difundió el minifundismo lo contrario de lo que perseguía la ley reformita; con raras excepciones de las cooperativas agroindustriales que pasaron a empresas privadas, que muchas de ellas aún continúan en litigios por la propiedad de las tierras.
Continuando con el relato; el joven líder Siekik, estando tan cerca del enemigo, hizo sus cálculos y pudo apreciar que los invasores eran muchos, quizá 4 veces más que ellos; que la única alternativa de ganarles era un ataque por sorpresa, ya que los invasores estaban tan seguros de sus planes de conquista que se tomaron un tiempo para descansar, descuidando completamente su avanzada; eran puntos a favor para el ataque con emboscada preparado por Seikik.
Siekik, volvió a calcular, y midió su capacidad de combate, vio que sus armas eran decisivas, y como la diosa de los rayos de plata (La Luna) se ocultó, era el momento propicio para el ataque; estando todos los guerreros listos, quienes sólo esperaban la arenga del ataque.
Sorpresivamente, Siekik, se levantó y usando toda su fuerza corporal, gritó:
--- ¡¡¡¡ Guerreros ataquen !!!!
Todos sus guerreros se lanzaron contra la aglomeración de los invasores, quienes totalmente sorprendidos y con sus armas sobre el suelo no atinaron a luchar, sino a retroceder, huyendo y como estaban aglomerados unos empujaban a otros, que caían al suelo y eran pisoteados por sus propios compañeros, estando la noche muy oscura no les favorecía la huida y tampoco la lucha, por que los atacantes usando sus porras golpeaban cabezas, que los invasores perdieron la iniciativa de ataque, sólo intentaban defenderse, en el campo sólo se escuchaban los alaridos y gemidos de los que caían y el sonido seco de los golpes de las porras sobre las cabezas que sufrían los invasores.
Aún así, se inició el contraataque enemigo de los últimos invasores, justo lo que le gustaba a Siekik de luchar cuerpo a cuerpo; él usando los cuerpos de los caídos se impulsaba atacando por diestra y siniestra, esa valentía infundía ánimo y valor a sus guerreros quienes tan sólo en un número de 60, se enfrentaron a un contingente tan grande que probablemente eran unos 300 individuos.
El campo de combate se convirtió en una carnicería humana, el intento de repeler de los invasores fracasó; por que Siekik y sus guerreros los barrieron a punta de golpes de porras.
Se escuchaban voces en sus dialectos de sus líderes que infundían valor a sus guerreros para que no huyan y algunos respondieron al llamado, pero fueron masacrados por las porras bien manejadas por los guerreros de Siekik.
El joven líder, a veces muy temerario y exponiéndose demasiado a la cabeza de sus hombres, si se sorprendió de la bravura de sus guerreros que fueron preparados por Kamokac, quien aún no intervenía obedeciendo la orden de cuidar la retaguardia.
Entonces, parecía que el combate ya había llegado a su fin, reinó un silencio sepulcral, sólo interrumpido por los alaridos de los heridos o de los moribundos; Siekik cubrió todo el terreno que estuvo ocupado por el enemigo, quien al arropar los terrenos de combate ya no encontró con quien pelear, dejando atrás muertos y heridos, ninguno de sus guerreros murió, sólo algunas heridas leves por rasguños.
Recién llegó Kamokac con sus guerreros para contabilizar el resultado del combate, se acercó a Siekik y le dijo:
--- Oh Gran Líder, usted es imbatible, pero si se expuso demasiado, podían haberlo matado, me detuve sabiendo que usted tenía el control; pero, si me preocupó la cantidad de guerreros invasores, que si lograban sus planes nos hubiesen sometido.
Siekik, muy agotado por lo mucho que luchó, sonriendo, le contestó:
--- Kamokac, la guerra se gana atacando primero, así lo hicimos con los invasores, ellos nunca creyeron que los estábamos esperando, esa fue la diferencia.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Los invasores que lograron huir, que fueron numerosos incluidos sus líderes que retrocedieron como cobardes, se reagruparon en las planicies y se lamentaban haber perdido, siendo un ejército numeroso, uno de los 19 que sobrevivió comentaba que nunca vio guerreros armados en el Asentamiento durante el día; el que era su líder le respondió que aceptaba la derrota, por que nunca creyó que Zankoc, había muerto, ya que combate que lo enfrentaba siempre lo venció y pagaba su derrota con productos.
Siekik, ordenó hacer un chequeo de sus guerreros, si alguien podría estar herido y se comprobó que todos estaban bien, por lo que aún aprovechando la noche y con la experiencia aprendida ordenó ultimar a los moribundos y heridos, ya no era compasivo con el enemigo ni quería falsos agricultores.
Después de contar unos aproximadamente 50 guerreros enemigos muertos, Siekik, dispuso  que sus cuerpos sean sacados de los terrenos eriazos y botados en la planicie, para que los recojan sus amigos.
Siekik, una vez más se coronaba con una victoria militar, que gracias a su estrategia, superó al enemigo y lo venció.
Los centinelas, que no participaron en el combate fueron testigos de la huida de los invasores; uno de ellos que llegó para informar a los líderes, les dijo:
--- Oh Grandes Líderes, fui testigo de la huida de los invasores, quienes caminando de espaldas mirando si alguien los perseguía, avanzaban muchas veces caían de espaldas daban volantín sus cuerpos; pero, se reagruparon en la planicie, creí que regresarían para atacar, pero no, se fueron y se perdieron en el horizonte.
Siekik, aceptó la narración del centinela y le contestó:
--- Hombre, muchas gracias por tus palabras, sigan vigilando, el enemigo nunca descansa, no deben descuidarse; como se salvó un gran número de ellos, pueden intentarlo de nuevo.
El centinela, hizo la venia de sumisión y se retiró; recién Siekik se dio cuenta que no estaba su lugarteniente Chamokik y preguntó por él, y dijo:
--- No veo al líder Chamokik, lo vi temprano con un grupo de guerreros, pero no vino con nosotros.
Intervino, Kamokac y le contestó:
--- El guerrero y líder Chamokik, salió de caza con un grupo de cazadores, tal vez aún no llegan, se quedarán para cazar en la madrugada que se mueven los venados en busca de pasturas, estoy seguro que al amanecer nos sorprenderán con venados para desollar.
Siekik y los guerreros regresaron al Asentamiento y se ordenó que tomen un merecido descanso, de lo que sobra de la noche, por que ya no habrá más ataques de invasores.
El joven líder Siekik, también fue a su aposento para descansar, por que estaba muy agotado, pero nunca lo demostraba ante sus guerreros, quien al llegar a la cama, encontró que alguien más estaba allí, él pensó seguro es la instructora que había regresado, aunque ella le dijo que no lo haría.
Siekik, quien además de líder, era un hombre normal, pues pensó que si ella llegó le servirá como compañera de la noche, él se acostó y escuchó los ronquidos suaves y no correspondían a la instructora, entonces ¿Quién es?
Él, levantó las mantas y vio el cuerpo completamente desnudo de la joven hermosa, que ya no la había visto por mucho tiempo, se apegó a ella, la trepó y cuando iba a penetrarla, ella se despertó y casi suplicándole le dijo:
--- Oh Gran Líder, he venido a visitarlo para darle buenas noticias, estoy preñada de usted, estoy sufriendo con náuseas y la instructora me castigó enviándome a los terrenos a desgranar maíz.
Siekik, al escuchar a la joven hermosa, que estaba preñada, le desaparecieron las ganas sexuales, se sentó muy preocupado no por el castigo impuesto a la joven hermosa, sino por que estaba preñada, él recordó a Kamokac, que le prometió darle hierbas para evitar el embarazo y le preguntó:
--- Mujer, tu no debes estar preñada, por que bebiste agua con hierbas para impedirlo, ¿Por qué mientes que estás preñada?
La muchacha temblorosa de una reacción fuerte del líder, le respondió:
--- Oh Gran Líder, yo nunca bebí esas hierbas, por que quiero un hijo suyo, usted es un hombre valiente y como lucha todos los días con enemigos, alguien de ellos lo puede matar, y no quedaría otro igual a usted; por esa razón su heredero que nacerá de mi panza será el seguidor de su grandeza, yo sabré cuidarlo, usted no tiene que verlo, se lo presentaré cuando ya pueda empezar a combatir igual a usted.
Siekik, por primera vez en la vida con la boca abierta, escuchaba asombrado de la madurez y el lenguaje empleado por la joven hermosa, lo sorprendió totalmente y analizando lo que le dijo, era la verdad, él podría morir en combate en cualquier momento por el constante acoso de las tribus invasoras.........
Continuaremos.....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 8 de agosto de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo XC .- Siekik, quien junto a los otros líderes no sabían si eran comerciantes o guerreros quienes venían desde el Sur; además, sabiendo que los ataques nunca se hacían de día claro, sino en la noche para sorprender al enemigo.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los : Orígenes del Señor de Sipán; Siekik, quien estuvo visitando los terrenos de los cultivos, por allí se encontró con los padres de la joven hermosa con quien había dormido y la hizo su concubina; si le llamó la atención que ellos eran ancianos y que no deberían hacer esas actividades, sino algo menos pesado y le preguntó a la mujer si sabía tejer, le contestó que si, y que la instructora la envió al campo, era preocupante esa decisión.  ..... sigamos el relato.................

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
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Siekik, quien ya sentía algo más por la joven hermosa, tal vez no entendía que estaba enamorado, ya que aquellos tiempos los seres humanos actuaban por instinto en sus relaciones sexuales; quien al dormir con aquella joven hermosa y virgen, si le afectó cuando ella lloraba haber perdido su virginidad y no haber sentido nada, que felizmente todo cambió su segunda vez, que ella aún sintiendo el dolor, tuvo una reacción de su cuerpo favorable a esa relación y se levantó dichosa y feliz.
Siekik, tremendamente preocupado, que la anciana participaba en una tarea muy pesada para su edad, él no entendía la razón que tuvo la instructora al haberla enviado al campo, le preguntó:
--- Mujer, dime ¿Por qué la instructora te envió al campo?
La anciana, le respondió:
--- Oh Gran Líder, ella me encargó producir tejidos para elaborar mantas, pero la lana de las llamas no estaba escarmentada, tuve el trabajo de deshilachar, luego hilar para llevar al telar y me demoró mucho tiempo, aún así logré entregar el pedido, pero con unos días de retraso, ella se enojó y me castigó enviándome al campo.
Para el joven Siekik, estaba por encima de sus obligaciones meterse en decisiones menudas, que la consideraba equivocada, pero tampoco podía contradecir las órdenes de la instructora, quien le entregó a la joven hermosa, pero le parecía injusta la orden para ese trabajo tan duro para la anciana y optó por ayudarla y le dijo:
--- Mujer, puedes trabajar en la limpieza del templo, ese será tu trabajo para siempre.
En esos momento llegó Kamokac, quien si conocía a los padres de la joven hermosa y fue Siekik, quien le dijo:
--- Kamokac, esta anciana trabajará en la limpieza del templo tanto interno como externo y su pareja el anciano se encargará de preparar los altares de los dioses.
Kamokac, pensó para si mismo: "El líder, quiere trabajo suave para los padres de la joven hermosa..", pensándolo con inteligencia, le respondió:
--- Oh Gran Líder, sus órdenes se cumplirán.
Fue el mismo Kamokac, quien pidió las palanas a los ancianos y a ellos los envió al templo a cumplir sus nuevas obligaciones que eran completamente suaves para su edad, y por cierto aquellos aposentos necesitaban una limpieza urgente.
Pero, Siekik aún no había terminado en dar instrucciones a los ancianos y dirigiéndose a la madre, le dijo:
--- Mujer, su hija continuará en los telares y allí estará siempre.
Después los líderes continuaron caminando por los terrenos de los cultivos, era interesante observar el cuidado de los agricultores, cultivando las plantas aporcándolas con tierra que al recibir el riego del agua se desarrollaba mejor y produciendo mejores mazorcas.
Kamokac, con las dos palanas al hombro, siguió con Siekik caminando, se apreciaba a los agricultores felices, se notaban los cambios que se introdujo, obviamente mejoró la producción; llegó la hora de la primera comida, los líderes asistían a comer no con privilegios, sino que eran los últimos, después que los vasallos hayan comido, se unió Chamokik y los tres se acercaron a las cocinas.
Allí había mucho trabajo, las cocineras que estaban preñadas eran ayudadas por las mujeres tejedoras; allí Siekik observó a la instructora sin el manto que la cubría en los telares, vaya que le impresionó era una mujer muy bien formada, con caderas anchas, piernas llenas y pantorrillas formadas y robustas y pasó por su mente este pensamiento: "Esta mujer es hermosa y tiene cuerpo para parir un gran hijo.."
Pero, fue interrumpido en sus pensamientos, por que llegó la joven hermosa acompañada de su amiga, ambas traían mates de comida para ellos y fue la joven hermosa quien se acercó a Siekik y le dijo:
--- Oh Gran Líder, le he traído su comida, hoy la preparé yo, ojalá sea de su agrado.
Ella habló en su dialecto, que aún no lo entendía Siekik, quien miró a los líderes y fue Kamokac, quien le tradujo:
--- Oh Gran Líder, la joven hermosa dice, que ella le preparó los alimentos y que espera que a usted le guste.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
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Siekik, sintió un remezón en todo su cuerpo y un pequeño dolor en su corazón, ese sentimiento que él se negaba a identificarlo que era "Amor", por que él seguía pensando en su adorada Nassanchak, quien pronto le dará un hijo y con disimulo para no ofender, le contestó:
--- Kamokac, dile que todo lo que ella haga, será apreciado por mi persona y que comeré muy alegre la comida que ella preparó.
Parece que las amigas, todo lo hacían en dupla, por que la joven que acompañó a Chamokik, ella habló similar a lo expresado cuando le entregó el mate de la comida a su acompañante nocturno.
Allí llegó la instructora, quien traía el mate de comida para Kamokac que le enviaba su pareja desde la cocina.
Nuevamente, Siekik, sin dirigirle la palabra, observó con mucha atención el cuerpo de la instructora y ella de reojo también lo observó cuando comía junto a Chamokik; el joven líder disimuló aparentando no haber visto nada.
Una vez más, fue Kamokac, que seguía todos los detalles de las acciones del joven líder, quien si observó esas miradas de ambos personajes y él se dijo así mismo: "El líder, parece que no se contentó con la joven hermosa, ahora quiere a la instructora...", pero no lo comentó en voz alta, siguió comiendo.
Cuando ya habían terminado de ingerir los alimentos, llegó muy apresurado un centinela de la entrada del bosque del Sur, quien al encontrar a los tres líderes, les dijo:
--- Oh Grandes Líderes, los centinelas que vigilan la parte alta del Sur, han detectado movimiento de gente que vienen, como están muy lejos, no se sabe si son comerciantes o guerreros invasores.
Siekik, reaccionó de inmediato, recordando que la tribu del Sur, a quienes enfrentó, pero lograron huir con el grueso de sus guerreros; eran malas noticias, por que no era la ruta de los comerciantes y mirando a Chamokik y Kamokac, les dijo:
--- Líderes, tenemos que afrontar a los invasores, no los esperaremos, seremos nosotros los que los enfrentaremos, vamos por nuestros guerreros para armarlos, ya todos comieron y todos están listos para pelear.
Siekik, dirigiéndose a Chamokik, agregó:
--- Chamokik, selecciona a la mayor cantidad de guerreros y con ellos iremos al frente y que nos uniremos a los guerreros que vigilan la entrada.
Siekik, dirigiéndose al centinela que informó, le dijo:
--- Vasallo, regresa al lugar y dígale al líder de mando, que todos nosotros los apoyaremos. mientras tanto, que sigan vigilando el horizonte.
El centinela, regresó al lugar de vigilancia, mientras los líderes deliberaban sobre el raro movimientos de aquellos desconocidos, por que no era usual que se ataque de día claro, no era lógico para los invasores, que podrían ser exterminados; algo había en ese movimientos de los hombres desconocidos y fue Siekik, quien les dijo:
--- Líderes, no llego a entender que tribus invasoras, se atrevan atacarnos con la iluminación del dios de los rayos dorados (El Sol); tal vez sean comerciantes que se han unido en varios grupos y que nos traen muchos productos.
Para Chamokik, le deducción del líder, la parecía lógica, por que los ataques nunca se han de día y le respondió:
--- Oh Gran Líder, pienso igual que usted, pero no podemos confiarnos, iremos acompañados de los guerreros, antes enviaremos exploradores quienes puedan detectar quienes son ellos.
Efectivamente, el movimiento de gentes detectado por los centinelas eran comerciantes, quienes conociendo de la abundancia de productos que salían de las fértiles tierras, se unieron varios grupos, quienes traían productos que se necesitaban en el valle y cambiaron de ruta, en su recorrido y no fueron por el sendero de los comerciantes, sino por la ruta militar que era más directa, aún que muy pesada, por el escaso mantenimiento de los caminos.
Entonces, Kamokac, sabiendo que sus almacenes estaban repletos de productos, anticipando la llegada de los mercaderes o tal vez no, ellos aún no sabían quienes eran esos hombres, les dijo:
--- Líderes, nosotros necesitamos renovar nuestros silos, hay productos por ahora, pero tendremos un largo periodo de sembradíos que no habrá nada de cosechas, por lo que si esas gentes son comerciantes, vamos a ser duros en el trueque que no les quedará ninguna opción que ceder a nuestra oferta.
Los líderes, se pusieron de acuerdo y Siekik, recordó, que él también necesitaba llevar una gran cantidad de productos a la vivienda del señor Chonkik y tal vez era la oportunidad de aprovechar la fuerza de la carga de los comerciantes, para que ellos mismos los transporten, ahorrando el trabajo a sus guerreros.................... 
Continuaremos.......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 9 de agosto de 2020

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo XXXVIII.- Siekik, mientras preparaban la comida restante para él, sus vasallos y las cocineras, impartió ejemplos y conoció al vasallo que se quedará al mando en los nuevos terrenos...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los : Orígenes del Señor de Sipán; Siekik, organizó una estrategia acertada, la cual fue dar de comer a la gente trabajadora del domino que le conquistó a Zankoc; por que era algo absurdo que con abundancia de productos, el pueblo sufra de hambre; con la ayuda de las 10 mujeres que fueron concubinas, al transformarlas en cocineras ellas sirvieron con sus servicios para eliminar el hambre; una de ellas la más hermosa, quien también tenía talento para muchas actividades como: cocinera, hilandera, tejedora y traductora por su habilidad en aprender dialectos, que le permitía a Siekik comunicarse con los vasallos.

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I. Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Durante el tiempo empleado en dar comida a los vasallos, Siekik, seguía trabajando, le apenaba ver a la gente, que además de desnutrida, también caminaban semi desnudos; con harapos sobre sus cuerpos, era inaceptable para su entendimiento con abundancia de algodón y con variedades a colores, que no se haya tejido ropa para ellos.
Siekik, ordenó a su lugarteniente Chamokik, reunirse con las mujeres hilanderas y tejedoras, que estaban haciendo labores agrícolas para que regresen a los telares; él tuvo hambre y fue a la cocina, pero la comida se había terminado, por lo que ordenó a las cocineras ir a los silos sacar productos y preparar comida para los que faltaban almorzar, todos estos actos lo hacía en compañía de la joven hermosa ex concubina de Zankoc, ahora ella actuaba como su traductora y además de sus vasallos que tampoco habían almorzado.
Siekik, estaba pensando en algo pendiente y les dijo:
--- Vasallos, estamos en tierras extrañas, pero me apena ver sufrir a la gente, ahora estos terrenos los hemos conquistado, pero necesito gente de confianza a quien dejar al mando, mientras regreso a la vivienda de mi padre el Señor Chonkik; uno de ustedes tienen que quedarse al mando, pero no se a quien elegir.
Uno de los vasallos, que era parte de los que le acompañaban, le contestó:
--- Oh Joven Siekik, usted ya eligió a Chamokik como su ayudante, nosotros lo apoyamos, él es un gran guerrero y además piensa mucho antes de actuar, yo lo conozco desde cuando éramos vasallos del señor Tankik.
Siekik, sabía de las cualidades de Chamokik, pero lo necesitaba para caminar juntos y era su consejero que le sugería para tomar decisiones, y dejarlo al mando de los nuevos terrenos no era la mejor opción, él insistió que había otro con las mismas actitudes y optó por hablarles de nuevo, así:
--- Tienes razón vasallo en cuanto a las actitudes y habilidades de Chamokik, pero él no se puede quedar aquí, por que es mi lugarteniente, y voy a elegir entre ustedes o  ¿Hay alguien más en el grupo que acompaña a Chamokik, que lo desconozco?.
Entonces, el que habló, que por cierto era un gran guerrero y fue quien hizo frente al ataque de los guerreros de Tankik, y le respondió de nuevo:
--- Oh Joven Guerrero, después de Chamokik, si hay alguien que reúne las cualidades para quedarse aquí.
Siekik, muy asombrado y extrañado, le preguntó:
--- ¿Quién es él?
El vasallo levantó el brazo derecho y señaló a un guerrero, quien siempre permanecía callado, él era de estatura más alta que los demás, y era un experto manejando las porras, su destreza la demostró en el ataque que hicieron a los vasallos de Zankoc, siendo el guerrero que más mató a enemigos, se pudo ver que fueron 04 de ellos que perecieron por el poder de su temible porra; su origen era desconocido, llegó para ser un guerrero a los dominios de Tankik, conocía y percibía como distinguir el rastro de un enemigo, le tuvo aprecio Tankik y lo integró a los 06 exploradores quienes informarían sobre los movimientos de la vivienda de Chonkik.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío.
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Entonces, Siekik quien tenía un invisible "tercer ojo", sintió tremenda alegría al saber que tenía a alguien, que estaba a su costado, que no lo había tomado en cuenta y le preguntó:
--- Hombre, tu has estado con nosotros, muy cierto eres un gran guerrero y no hablas mucho, eres reservado, esa habilidad es buena para ser un mando y dime: ¿Cómo te llamas?
El aludido vasallo, muy sorprendido que lo estaban reconociendo como un gran guerrero, se puso de pie y le contestó:
--- Oh Joven Guerrero, nadie como usted usando las armas, yo aprendí el arte de la guerra con tribus que siempre peleaban entre ellos por derechos de terrenos, nací dentro de ellos, mi padre me puso el nombre de un pájaro que vuela muy rápido cuando se avecinan las lluvias que es : Kamokac.
Siekik, entendió que el vasallo Kamokac, reunía las actitudes y para conocerlo con más confianza, le volvió a preguntar:
--- Vasallo Kamokac:¿Tienes familia en estos terrenos?
Kamokac, le contestó:
--- No, Gran Guerrero.
Siekik, le pareció acertada la respuesta, por que al tomar el mando, él sería imparcial, que era justamente lo que se necesitaba para dirigir a un pueblo recién conquistado.
En esos momentos, llegó la joven hermosa con un mate de comida en su mano derecha, que siendo de las sobras de las grandes ollas, se veía muy delicioso y al llegar frente a Siekik, le dijo:
--- Oh Gran Guerrero, le he traído un poco de comida que sobró de una olla, para que coma algo hasta que se cocinen los nuevos productos, lo escogí para usted.
Siekik, muy sorprendido e impresionado por la actitud de la joven hermosa, le recibió el mate haciéndole una venia de agradecimiento, la comida era yucas sancochadas y trozos de carne de venado, el aroma era suculento; pero como no podía ser de otra manera, el joven Siekik, pasó el mate al primer vasallo de su derecha y el mate paso de mano en mano, hasta que regresó a él, pero el mate vacío y nuevamente él se quedó sin comida.
Pero, esta vez la joven hermosa que ella le había servido ese mate de comida, que dejó de comerlo ella; se enojó y se atrevió  a replicarle su proceder con la comida, así:
--- Oh Gran Guerrero, la comida que le traje era para usted y no para los vasallos, ellos tienen que esperar cuando se cocinen los productos que están preparando las cocineras.
Siekik, sonrió por las reacciones de la joven y las entendió perfectamente, ya que ella había sido concubina principal del líder Zankoc; estaba acostumbrada a ser preferida y atender al líder así, algo que él detestaba y con otra sonrisa le contestó:
--- Mi gran traductora, estoy muy contento con tu trabajo, no tienes que enojarte, por que la comida es para quien tiene más hambre, los demás esperamos nuestro turno.
La joven mujer muy avergonzada por su atrevimiento, se sonrojó sin saber que contestar y se hincó haciendo una venia de sumisión y regresó a las cocinas con el mate vacío.
Siekik, quien efectivamente tenía hambre, él si esperaba que algo sobre en el mate, pero los hambrientos vasallos no le dejaron nada, aún así con la sonrisa de un líder mirando a su nuevo lugarteniente, le dijo:
---  Kamokac, mirando se aprende de cuando te encargues del mando de estos terrenos, tu serás siempre el último en todo, primero serán los vasallos, no olvides que ellos son los dueños, tienes que demostrar al pueblo que eres un hombre generoso y nunca un mezquino.
Kamokac, casi no entendió tantas palabras que le expresó Siekik, pero si vio en él, la generosidad al repartir a ellos primero, y esa enseñanza perdura para siempre y le contestó:
--- Oh Gran Joven Guerrero, he visto como actúa usted y eso es suficiente para mi.
En esos instantes llegó de nuevo la joven hermosa, ella estaba muy sonriente y estando delante de Siekik, hizo la venia de sumisión y le dijo:
--- Oh Gran Guerrero Siekik, las cocineras piden su permiso para servir la comida.
Siekik, que ahora el hambre le comía las tripas, muy sonriente le contestó:
--- Que se sirva la comida para todos por igual, aquí esperamos.....................
Continuaremos..............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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