Mostrando entradas con la etiqueta El noble Peón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El noble Peón. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de septiembre de 2026

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXCV.- El joven Jerónimo Campos Mija, preparó su plan de huida y lo hará a la media noche; en casa de don Gregorio Yanayaco, sigue la interrogación al joven Jacinto, al medio día llegó la señara Gozbinda, quien fue sorprendida al ver maniatado a Jacinto, quien era su ahijado, trató de ayudarlo para que coma alimentos...

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Jerónimo Campos Mija, quien era un joven huérfano de padre y madre, y que fue criado por su tía Emiliana, ya frisa los 15 años de edad, él  vengó la muerte de sus padres, que fueron asesinado por el caporal Pancracio "el malo"; éste individuo fue muerto por manos del joven huérfano en compañía de 8 jóvenes adolescentes como él, ahora está en serios problemas, por que fueron descubiertos los jóvenes que vigilaban la casa del ricachón Gregorio Yanayaco; justamente él y su noble peón, atraparon al joven  Jacinto. quien al ser interrogado; confesó que el líder Jerónimo Campos Mija, fue el que organizó el plan para asaltar la casa del ganadero, el líder al ver  que llegaron corriendo los jóvenes vigilantes, asustados, pues los visitó; quienes le informaron que Jacinto fue atrapado; él, al escuchar la versión, se enfureció y los calificó de ser unos cobardes, dadas las condiciones desfavorables y temiendo ser atrapado el mismo, les informó que por la noche de irá hacia la sierra; en casa de don Gregorio Yanayaco y su noble peón, continuaron interrogando al joven Jacinto, y al mismo tiempo, planean visitar por la noche la casa de doña Emiliana tía y madre adoptiva del joven líder Gerónimo Campos Mija....... sigamos la historia.....



Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI.



Este es el símbolo de  la Marca Perú, que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia; el  joven adolescente Jerónimo Campos Mija, ya actuaba como si fuese una persona adulta; él sabía perfectamente que el ricachón Gregorio Yanayaco y su gente llegarían muy pronto a su casa, por que conocía las debilidades de su compañero Jacinto, quien nunca estuvo de acuerdo con el plan de asalto.
Jerónimo Campos Mija, no quería ser atrapado, ni su tía Emiliana podría impedirlo y tampoco quería defraudarla por el cariño que ella le entregó al verlo huérfano.
Por lo que, Jerónimo Campos Mija, quien al no confiar en la fidelidad de Jacinto, él ya predecía que al ser atrapado, sus compañeros confesarían todo el plan de asalto a la casa de Gregorio Yanayaco; tal como sucedió ahora Jacinto está confesando todo lo planeado, dada la adversidad de los hechos, por lo que el joven líder, planea huir a la sierra y lo hará a la media noche desde su casa, para no dar ninguna advertencia, y no era una aventura sino que le fascinaba conocer esos lugares; pero, así por así escapar sin rumbo y sin saber a donde llegar.
Jerónimo Campos Mija, no tenía otra opción que huir, por que si no lo hacía; será atrapado; pero al mismo tiempo no tenía fondos económicos para huir, él si conocía donde su tía Emiliana guardaba sus ahorros; pero, ese dinero era sagrado no podía robarle a ella, quien era la mujer que tanto lo ayudó, por lo que decidió viajar sin nada en el bolsillo.
Jerónimo Campos Mija, luego de reprender a sus compañeros, calificándolos como unos cobardes, regresó a su casa, en esos instantes su tía Emiliana, ya cumplió con sus diligencias y aprovechó para regresar a su casa llevando sus cosas que compró; al mismo tiempo el líder puso sus pocas cosas en un costal viejo que a veces lo tendía al suelo para descansar, en el trajín encontró una talega llena de dinero y que no correspondía al lugar donde su tía Emiliana guardaba sus ahorros, y que aparentemente ese dinero no era suyo; pero de ¿Quién sería?, pues de ella que por precaución lo puso en otro lugar que el de costumbre.
Jerónimo Campos Mija, no lo pensó dos veces, se guardó la talega llena de dinero en el costal, un robo descarado en contra de su tía Emiliana, ahora con todo preparado, metió el costal debajo de la cama.
En esos instantes llegó su tía Emiliana, quien ya había preparado el almuerzo, solamente atizó el fogón y calentó la comida y sirvió comiendo juntos y conversaron de todo, incluido que su tía mencionó la vieja amistad que le tenía a don Gregorio Yanayaco, quien era un rico ganadero, que hizo fortuna trabajando noche y día arriando vacas a la ciudad y después el mismo las criaba; ella como reprendiéndole mencionó que el muy tonto no ordeñaba sus vacas y que si lo hacían las mujeres de sus peones por las noches, era una lástima que esa leche no producía quesos para saborearlos en el desayuno.
Sin predecir que será el último almuerzo, la conversación se hizo larga y llegaron los consejos, ella lo hizo inculcándole el respeto a los demás y no desear sus bienes económicos y que el peor delito era robar, por ser penado por Dios, parece que ella estaba completamente segura que su sobrino era un muchacho sano y honrado y ella se sentía orgullosa de haberlo criado como su hijo.
Pobre señora Emiliana, cuando ella sepa la verdad de las travesuras de su sobrino, quien ya era un asesino y que jamás ella se enteró o lo supo por alguien que participó en ese hecho.
Después del almuerzo, la señora lavó los mates y tuvo que salir de nuevo, por que tenía asuntos pendientes con los sembradores de sus chacras, era un tiempo muy valioso para el joven Jerónimo Campos Mija, para asegurar propiamente su viaje de huida a lo desconocido y sin rumbo; él recordó que lo hará a pie, tal como lo hizo cuando huyó de la hacienda, momentos después que asesinaron a sus padres.
Dejemos a Jerónimo Campos Mija, planeando su huida y regresemos a la casa de don Gregorio Yanayaco y su noble peón, ellos continuaron interrogando al joven Jacinto, quien declaró todo lo planeado para asaltar la casa; el tiempo sigue su curso, siendo las 12:00 horas del día, llegó la señora Gozbinda, cargando una olla de comida, que la traía con puntualidad a su patrón, tal como ella lo llamaba a don Gregorio Yanayaco.
Era la primera vez que ella cargaba con el almuerzo a la casa (lo hizo por un recado que recibió), ya que el señor "Goyo" acudía a su casa a comer los alimentos.
La señora Gozbinda, casi suelta la olla que cargaba, totalmente impresionada al ver al jovencito Jacinto maniatado de pies y manos y ella dijo:
--- Ahijado: ¿Qué hiciste para estar así como un prisionero?
En esos instantes salieron del interior de la casa don Gregorio Yanayaco y su noble peón y fue éste último quien le contestó a la recién llegada:
--- Señora Gozbinda, que sorpresa saber que este ladrón era su ahijado, lo hemos maniatado, por que lo encontramos a él y otros muchachos espiando la casa del patrón y por propia confesión nos dijo que iban asaltar la casa, sólo esperaban una oportunidad para ejecutar su plan. 
La señora Gozbinda, bajó la olla del hombro, contemplando al joven Jacinto, quien ahora lloraba a raudales con las lágrimas que corrían por sus mejillas, ella se dirigió a él y le preguntó de nuevo:
--- Dime hijo: ¿tu madre Liboria, sabe de lo que estabas haciendo ser un asaltante?
El muchacho llorando desconsoladamente y no podía limpiarse las lágrimas por estar maniatado, le contestó:
--- Querida madrina, Yo nunca quise ser parte del Plan de Asalto a don Goyo; pero, me obligaron, que si no aceptaba sería muerto y mantener en secreto este plan y mi madre no sabe nada, que si lo habría sabido me mataba a palos por la espalda.
Doña Gozbinda, muy preocupada, ahora dirigiéndose al dueño de casa, le dijo:
--- Don Goyo, usted me conoce muy bien, Yo puedo dar hasta mi vida por este joven; por favor suéltelo, es humillante verlo atado como un prisionero.
Antes que el dueño haga el intento de contestar se adelantó el noble peón, quien le dijo:
--- Señora Gozbinda, nosotros sabemos que usted es una mujer honrada, de eso no hay ninguna duda; pero, si soltamos a este muchacho, correrá a su pueblo haciendo una bulla que nos perjudicará a nosotros, que tenemos planes de llegar al verdadero culpable.
La señora Gozbinda, comprendió la explicación que le dio el peón y dijo:
--- Felizmente, he traído una olla grande llena de comida y me servirá para tres personas, Yo le daré en la boca a mi ahijado, la comida es manjar de Dios y ustedes no podrán impedirlo.
Intervino don Gregorio Yanayaco, quien dijo:
--- Gozbinda, coincido contigo, la comida es obra de los dioses, claro que le servirás al joven y todos almorzaremos en la sala.
El noble peón, se acercó al muchacho Jacinto, lo levantó de las manos y casi cargándolo lo introdujo a la sala y lo hizo sentar en la silla; los demás entraron, la señora Gozbinda sirvió tres mates llenos de comida, era justo lo que traía el contenido de la olla, entregó los mates a los comensales y el mate que correspondía a Jacinto lo llevó en sus manos con una cuchara, se acercó al joven Jacinto y le dio la comida llevando la cuchara, no había diálogo, todo era tristeza en esa sala que parecía un lugar fúnebre y tétrico, era tal el silencio que se oía afuera el gorjeo de las aves silvestres......................
Continuaremos............................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achuteguiu

viernes, 21 de agosto de 2026

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capitulo DCCXCII.- Hubo una larga conversación; entre don Gregorio Yanayaco y su noble peón, acordaron sorprender a los muchachos acosadores y atrapar a uno de ellos, para hacerlo declarar. ¿Por qué vigilan la casa del ricachón?, al día siguiente, ellos ya están muy cerca de su objetivo..

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; un peón del fundo del acaudalado ganadero Gregorio Yanayaco, quien lo llamaba: El noble Peón, quien convenció a su patrón, para seguir a los acosadores y lo hizo persiguiendo a un grupo de jóvenes vigilantes que le hacían a la casa del ricachón (Don Goyo) por su cuenta, él caminó detrás de ellos, quienes llegaron a un centro poblado, donde estos jóvenes vivían, que los identificó por la casa donde ellos residían, de regreso a la casa del patrón, le informó, quienes eran esos jóvenes y tuvieron una larga conversación, que el noble peón le hizo conocer el grave peligro que estaba expuesto, siendo posible un eminente asalto; al principio el ricachón no lo creía, hasta que le demostró lo expuesto que estaba y lo hizo meditar y que logró cambiar de opinión............... sigamos la historia...............


Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI.



Este es el símbolo de  la Marca Perú, que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia; don Gregorio Yanayaco, meditó acatando la nobleza de su peón, que lo hizo pensar que estaba en peligro de sufrir un asalto y llegó a la conclusión que al ingresar a su casa a jóvenes mujeres, que él las conocía como sus mozas (amantes) y que estas podrían ser familiares de los jóvenes que vigilaban su casa y le dijo:
--- Hombre, voy a descansar, para tu alegría hoy no vendrán las mozas y decido que nunca más lo harán, por que  con el ingreso de ellas, he puesto en grave peligro mi casa y sobre todo mi vida; dejaré para siempre esas malas costumbres de dormir con dos mujeres jóvenes y que ni siquiera las conozco bien, si sé que son hijas o sobrinas de las señores que si tengo referencias, pero nada más.
El noble peón, ahora muy contento, que por fin su patrón le entendió, le contestó:
--- Patrón, tenemos que ser muy prudentes, mañana por la mañana usted y Yo iremos a los árboles donde se esconden o se tumban al suelo esos muchachos y los sorprenderemos; eso si iremos armados con machetes desenvainados y hoy no diremos nada a los guardianes nocturnos, todo lo guardaremos en silencio y recién conoceremos la verdad de esos muchachos, que ellos; aún no saben que los hemos descubierto, todo esto me huele muy mal, como dice mi abuela : "Hay gato encerrado.." 
Don Gregorio Yanayaco, ahora meditabundo, por las expresiones que escuchó de su noble peón, le dijo:
--- No creo que debemos escondernos, mañana iremos de frente donde ellos están y si es posible los atacaremos con el apoyo de los guardianes.....
El noble peón, lo interrumpió y dijo:
--- No patrón, nosotros les demostraremos que los descubrimos al ser sorprendidos; ellos tendrán que decirnos la verdad o las razones de su vigilancia diaria, Yo estoy seguro que capturando uno de ellos es suficiente, por que todos intentarán huir, seremos más ágiles, teniendo en nuestras manos alguien de ellos; naturalmente al muchacho atrapado lo amenazaremos para sacarle la verdad y estoy seguro, que ellos tienen planes de asalto a su casa, no es necesario que los guardianes nocturnos nos acompañen, por que se hará mucha bulla que pondrá en peligro su casa y usted mismo.
Don Gregorio Yanayaco, estaba asombrado por el amplio discernimiento y conocimiento de como se debe actuar en estas situaciones, que demostró su noble peón, por lo que acepto sus sugerencias que le dio, se despidieron y fue a descansar, el noble peón salió de la casa y se retiró a su vivienda, que estaba a una corta distancia.
Para don Gregorio Yanayaco, fue una noche muy larga y tediosa por que no pudo conciliar con el sueño, recién a las 04:00 horas de la madrugada se unieron sus pestañas más por el cansancio dando vueltas sobre su cama, ya que estuvo meditando profundamente, no se explicaba haber expuesto su vida, por ser mujeriego, al ser acompañado por jóvenes mujeres y que efectivamente pudieron haberlo asesinado para robarle sus caudales y llegó a la conclusión, que si era un hábil y exitoso ganadero haciendo grandes negocios muy fructíferos, pero a la vez un completo neófito en saber proteger su vida.
Siendo las 06:00 horas del nuevo día, y con el canto de una ave silvestre que se le conoce como ollero, (chilalo)sobre un árbol detrás de la vivienda y despertó al dueño de casa, que se levantó de inmediato y salió hacer sus necesidades fisiológicas.
A las 07:30 horas, llegó la señora Gozbinda, que todos los días puntualmente le traía el desayuno, se saludaron, pues, la señora si notó, que el dueño casa no había dormido bien y en son de broma, le dijo:
--- Don Goyo (diminutivo de Gregorio), usted por estar emperrado con las mozas, no está durmiendo bien y eso le hará mucho daño para su salud, déjelas un tiempo... jajajaja...
Don Gregorio Yanayaco, pensó para si: "Si esta señora supiera las razones de mi mala noche, tal vez pensaría mejor...", fingiendo una sonrisa, por que ella desconocía la razón de su mala noche, y llevándole la corriente, le respondió:
--- Si pues, usted tiene razón, a veces unas chinitas (mozas) salen muy respondonas... jajajaja...
El desayuno era de excelente calidad; esta vez: Pechuga horneada de gallina con yucas sancochadas y un jarro grande de café de olleta; el dueño de casa desayunó y luego comenzaron a llegar los peones.
Don Gregorio Yanayaco, se cuidó de no dar indicios de los muchachos que lo vigilaban desde los árboles de frente de la casa, hasta que llegó su noble peón, se comenzó a despachar dándoles sogas, betas y sal en roca para que laman las vacas, se dio las gracias a la cocinera.
Ellos se quedaron solos, y desde y en la sala se pusieron a conversar, ambos se acercaron a la ventana y observaron hasta los árboles, vaya que si se notaba el movimiento de personas y el noble peón, le dijo:
--- Patrón, ya están allí los muchachos, vamos a salir separados, primero lo hago Yo en forma normal y un rato después lo hace usted, nos reuniremos detrás de la casa y recién desenvainaremos los machetes, todo será con suma paciencia, no haremos ruidos y caminaremos con la cabeza gacha (cabeza inclinada hacia el suelo) hasta detrás de los grandes árboles para tener espacio y sorprender a los intrusos por la espalda, no olvide que ellos también cargan machetes.
En efecto, el noble peón salió primero y como de costumbre y el dueño de casa esperó un rato sentado en una silla en la sala; él salió cerró la puerta y le echó candado, se dio una vuelta por el patio sin mirar hacia los árboles y se fue por el camino que siempre lo hacía para visitar los potreros y para no despertar sospechas a los vigilantes intrusos, que lo seguían con atención desde los árboles, el ganadero caminó con toda normalidad hasta que se perdió en la lejanía.
Estando fuera del alcance de los vigilantes intrusos, el ganadero enderezó su trayecto y regresó hasta detrás de la casa y se unió al noble peón, quien en voz baja le dijo:
--- Patrón, iremos gachos (encorvados) para evitar que nos puedan ver, lo haremos uno detrás del otro.
Don Gregorio Yanayaco, que era un hombre más alto de lo normal, probablemente tenía una estatura de 1.75 mts., pues le era difícil caminar encorvado (cabeza gacha) y además como no había dormido bien, estaba un poco nervioso, no por miedo a los vigilantes acosadores, sino por presentimientos que llegaban a su cerebro, con la idea que se había convertido en un objetivo por posibles asaltantes y le contestó:
--- Hombre, anoche no pude dormir bien, recién en la madrugada al segundo canto de los gallos, me quedé dormido y me despertó el canto del chilalo (en Socchabamba a esta ave se le llama : Ollero); pasó por mi mente tantas cosas y sobre todo que estuve expuesto a ser muerto por las mozas (amantes).
El noble peón, le respondió:
--- Patrón, entiendo su preocupación, no es para menos; pero, ahora mantenga la serenidad y ese coraje que es muy propio de usted para enfrentar a los peligros, tenemos que estar bravos y corajudos para sorprender  a los intrusos, en mi cintura llevo una soguilla para amarrar las manos del muchacho que lo atrapemos, seguro que los otros tres no nos darán la cara, correrán como venados despavoridos cuando los persigue el puma.
Los dos personajes encorvaron sus cuerpos y comenzaron a caminar; lo hacían pausadamente, ya desenvainaron sus machetes, todo iba normal, había completo silencio, sólo interrumpido por el lejano relincho de un caballo, el mugido de las vacas y el canto de las aves silvestres, ellos avanzaban, ya se estaban acercando a los árboles que les servía de refugio a los vigilantes acosadores, siguieron el sendero de frente por que así fue el plan, para sorprenderlos por la espalda, avanzaron hasta que llegaron detrás de los árboles.....................
Continuaremos......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

miércoles, 12 de agosto de 2026

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXCI.- El noble peón, quien siguió a los muchachos vigilantes hasta el centro poblado donde ellos vivían; los identificó por la casa donde residían; de regreso informó al patrón, quienes eran esos jóvenes y tuvo una larga conversación y le hizo conocer que estaba en peligro de un asalto; el patrón no creía en esa conjetura, hasta que meditó y recién cambió de opinión...

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; la vigilancia a la casa del ricachón Gregorio Yanayaco, seguía con normalidad; pero, lo que los jóvenes vigilantes no sabían, que ya fueron descubiertos por un peón del fundo y que éste, se tomó un tiempo para cerciorarse quienes eran estos extraños jóvenes y así poder informar al patrón, que estaba siendo vigilado por cuatro jóvenes, quien de inmediato pensó que una banda de bandoleros, le habían tirado el ojo, para asaltarlo y tal vez sea eminente; el peón convenció al patrón, para seguir a los jóvenes y conocer de donde son y lo hará por su cuenta y riesgo................ sigamos la historia........


Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI.



Este es el símbolo de  la Marca Perú, que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia; el noble peón camuflado, empezó a seguir a los cuatro jóvenes; tal como lo había previsto, los jóvenes despreocupados sobre todo confiados quien nadie los seguía, mientras ellos caminaban se pusieron a jugar empujándose entre ellos, también se manoteaban entre risas y carcajadas, era un relajo total al finalizar la vigilancia al ricachón Gregorio Yanayaco por 12 horas consecutivas.
El noble Peón, se asomaba con cuidado y observaba el avance de la caminata de los jóvenes y luego retrocedía para no despertar sospechas, así pasó un largo trecho que tomó un tiempo aproximado de unos 40 minutos, ya el resplandor del día desaparecía, dando inicio a la oscuridad, y como aún se notaban los bultos (muchachos que iban adelante) y se aproximaba al próximo centro poblado, el noble peón, se sorprendió que los jóvenes no obedecían a una banda de bandoleros.
Con toda probabilidad el jefe o jefes vivián en aquel lugar y cuando la noche ya tomó su lugar en el ambiente, ellos llegaron al centro poblado, que si lo conocía el noble peón, se llamaba: "El Sauce", él siempre tomando su distancia y cuando estaba completamente oscureció, llegaron los jóvenes vigilantes al centro poblado, ya el noble peón se acercó por que no lo podían distinguir y siguió a uno de ellos que parecía ser el líder.
El noble peón, tomando sus precauciones, siguió al joven, quien después de caminar un trecho dentro del centro poblado llegó a la casa de una señora que el noble peón conocía, tocó la puerta y salió un joven y los dos conversaron en el corredor por un largo rato, como dándole explicaciones de lo que hicieron durante el día, los otros jóvenes seguían jugando por una pampa.
El noble peón, muy cerca de los jóvenes que casi los escuchaba lo que conversaban que luego se despidieron, el joven que salió ingresó de nuevo a su casa, el seguidor observó con atención a este joven  que caminaba muy apurado y lo siguió y llegó a la vivienda que también la conocía el noble peón, quien se hizo la pregunta: ¿Si estos jóvenes conocidos vigilaban la casa del patrón; pues, qué pretenden ellos?
El noble peón, con la información recogida, regresó a la casa del patrón, quien lo estaba esperando, que al llegar le dijo:
--- Patrón, se va caer de espaldas; pues, los 4 jóvenes llegaron al Centro Poblado "El Sauce" y estando allí seguí a uno de ellos y llegó a la casa de doña Emiliana, quien al llegar tocó la puerta y salió el sobrino y conversó con el recién llegado, quien le dio información de la vigilancia que realizaron, con frecuencia levantaba el brazo señalando a su vivienda, parece que se acaloró el diálogo por que levantó los brazos con fuerza y se después de calmaron, todo indica que le dio información detallada de todo lo que vieron que hicieron durante todo el día.
El patrón, con su mano en el mentón, escuchando a su noble peón, le siguió escuchando, quien agregó:
--- Yo iba a seguir a otro joven, pero opté por seguir al muchacho que habló con el sobrino de la señora Emiliana, este avanzó muy apurado y llegó  la casa de la señora, que según me contó usted que la ayudó con dinero para comprar remedios, éste muchacho llegó y se paró un rato mirando atrás, como si sintiera que lo estaban siguiendo, Yo amparado por la oscuridad de la noche no me pudo distinguir, quien al no ver a nadie, se acercó a la puerta de la casa, la abrió e ingresó, que por la oscuridad no pude distinguir pero creo que ese joven estuvo aquí en el corredor de su casa.
Don Gregorio Yanayaco, recuperó la tranquilidad, creyendo que unos jóvenes curiosos, quienes vigilaban la casa; él pensó, que ellos venían por ver sus mozas (amantes) que encerraba en su casa, muy satisfecho por la información del noble peón, metió la mano al bolsillo y sacó un fajo de dinero y le dijo:
--- Muchas gracias buen hombre, ya estoy tranquilo, pienso que esos jóvenes son unos chismosos, quienes alimentados por la curiosidad vienen todos los días para ver salir a las mozas de mi casa; pues, a partir de ahora las traeré de noche y me cuidaré de no darles cariño (abrazos de despedida) en el patio o en el corredor, aquí tienes este dinero que te ofrecí, bien merecido por tu trabajo, si tomaré precauciones por que estoy vigilado en mis travesuras... jajajaja...
Pero, el noble peón después de agradecerle por el dinero recibido; pues, no se comió la explicación del patrón y le respondió:
--- Patrón, no estoy de acuerdo con usted y me llama la atención que se sonría, creo que usted está en grave peligro, ya que esos muchachos me dan mala espina y no vienen a ver salir a las mozas (amantes) de su casa; ellos tienen un plan contra usted, si me llamó la atención que el hijo de la señora Liboria, lo esté vigilando, eso significa, que ellos por si solos han planeado asaltarlo y lo harán en cualquier momento, ya que el sobrino de la señora Emiliana tiene cacha (astucia)para atacar, lo he visto jugar y siempre impone su voluntad, creo que tal vez, él sea el líder del asalto que harán contra usted.
Don Gregorio Yanayaco, dejó de sonreír y ahora muy serio, le dijo:
--- No hombre, esos muchachos insisto que son unos curiosos y chismosos y quieren ver cuantas mozas tengo y tu eres testigo que ellas llegan solas; claro está, la que duerme conmigo al día siguiente soy generoso y recibe su regalo en dinero, que según ellas mismas me informan que sus propias madres quieren dormir conmigo.
Empero, cuanta razón tenía o presumía el noble peón, quien seguía creyendo que el patrón corría un grave peligro y observando y oyendo que no le crecía, le dijo:
--- Patrón, usted no entiende el peligro que corre, siempre hablando de sus mozas(amantes), se redoblará la vigilancia de su casa con los guardianes nocturnos quienes tendrán más trabajo; ahora, escogeré a un grupo de sus peones que vigilen de día, ya que la casa no tiene protección de día claro.
Don Gregorio Yanayaco, tomó en serio la presunta amenaza y las advertencias de su noble peón y le dijo:
--- Hombre, voy a creer en tus conjeturas; pues, mañana escoges a un grupo de peones que junto contigo rondarán a la casa, ya me hiciste creer en el miedo; pero, si dime: ¿Por qué crees que esos jóvenes tienen planes para asaltarme?
El noble peón, le contestó:
--- Patrón, Yo siempre voy de paseos al Centro Poblado "El Sauce" y me meto en la cancha (pampa) donde esos jóvenes juegan no con pelotas de trapo( en aquellos tiempos  no habían pelotas de cuero, ni caucho), sino que lo hacen con machetes, con esos juegos manejan los cuchillos preparándose para peleas o desafíos (retos entre macheteros), al mismo estilo de los bandoleros, que felizmente aún no lo conocen a usted y siempre sobresale el sobrino de la señora Emiliana, creo que se llama Jerónimo y tengo el presentimiento que ese joven si le ha puesto el ojo a usted.
Don Gregorio Yanayaco, sonriendo, le contestó:
--- Hombre, ahora si que piensas demasiado, ¿Por qué crees que unos muchachos que juegan con puñales me van asaltar?, no creo que eso suceda, por que aún son jóvenes que les gusta ser macheteros, pero no para asaltar a las personas, sino como una diversión para entretenerse entre ellos....
El noble peón, le interrumpió y dijo:
--- Patrón, esos jóvenes no sólo ya tienen las intenciones del asalto, sino porque vienen desde temprano, para estudiar o ver el momento que usted está completamente sólo y allí lo atacarán, ellos siguen sus movimientos; tal vez, quieren saber cuando arreará ganado (vacas) al pueblo y seguirlo o esperarlo a su regreso que viene con mucho dinero y asaltarlo, créame patrón usted está en grave peligro, también le recomiendo que no acepte mozas(amantes), ya que ellas pueden estar de acuerdo con esos muchachos y ellas pueden atacarlo con chavetas y estando herido, abren la puerta y vienen esos muchachos en maza y lo atacarían para robar todo..
Don Gregorio Yanayaco, recién reaccionó, se puso a pensar, que en efecto su casa estaba en peligro haciendo ingresar a jóvenes mujeres (mozas) y que ni siquiera las conocía bien y en efecto ellas podrían atacarlo cuando se dormía y hasta matarlo atacándolo en la oscuridad y todo por darse de mujeriego...
Continuaremos.............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

Mi lista de blogs