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sábado, 4 de diciembre de 2021

ESO : El telescopio de ESO descubre el par de agujeros negros supermasivos más cercanos hasta ahora, en la Galaxia NGC 7727...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el Observatorio Europeo Austral ESO, nos informa que el telescopio: Very Large Telescope(VLT), usado por los astrónomos han descubiertos dos agujeros negros supermasivos cercanos a La Tierra a una distancia de 89 millones de años luz, y la separación entre ellos de apenas 1600 años luz, dentro de la Galaxia NGC 7727, en la Constelación de Acuario, pronostican los astrónomos que las galaxias se fusionarán en una dentro de los próximos 250 millones de años...... ....siga leyendo...............

30 de noviembre de 2021

Utilizando el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (VLT de ESO), los astrónomos han revelado el par de agujeros negros supermasivos más cercano a la Tierra jamás observado. Los dos objetos también tienen una separación mucho más pequeña que cualquier otro par de agujeros negros supermasivos previamente detectados y eventualmente se fusionarán en un agujero negro gigante.


Ubicado en la galaxia NGC 7727 en la constelación de Acuario, el par de agujeros negros supermasivos está a unos 89 millones de años luz de distancia de la Tierra. Aunque esto puede parecer distante, supera el récord anterior de 470 millones de años luz por bastante margen, lo que hace que el par recién descubierto de agujeros negros supermasivos sea el más cercano a nosotros hasta ahora.  

Los agujeros negros supermasivos acechan en el centro de las galaxias masivas y cuando dos de estas galaxias se fusionan, los agujeros negros terminan en curso de colisión. El par en NGC 7727 batió el récord de la separación más pequeña entre dos agujeros negros supermasivos, ya que se observa que están separados por solo 1600 años luz en el cielo. "Es la primera vez que encontramos dos agujeros negros supermasivos que están tan cerca el uno del otro, menos de la mitad de la separación del poseedor del récord anterior", dice Karina Voggel, astrónoma del Observatorio de Estrasburgo en Francia y autora principal del estudio. publicado en línea hoy en Astronomy & Astrophysics .

"La pequeña separación y velocidad de los dos agujeros negros indican que se fusionarán en un agujero negro monstruoso, probablemente dentro de los próximos 250 millones de años", agrega el coautor Holger Baumgardt, profesor de la Universidad de Queensland, Australia. La fusión de agujeros negros como estos podría explicar cómo se forman los agujeros negros más masivos del Universo.

Voggel y su equipo pudieron determinar las masas de los dos objetos al observar cómo la atracción gravitacional de los agujeros negros influye en el movimiento de las estrellas a su alrededor. Se descubrió que el agujero negro más grande, ubicado justo en el núcleo de NGC 7727, tiene una masa casi 154 millones de veces la del Sol, mientras que su compañero tiene 6,3 millones de masas solares.

Es la primera vez que se miden las masas de esta manera para un par de agujeros negros supermasivos. Esta hazaña fue posible gracias a la proximidad del sistema a la Tierra y a las observaciones detalladas que el equipo obtuvo en el Observatorio Paranal en Chile utilizando el Explorador Espectroscópico de Unidades Múltiples (MUSE ) en el VLT de ESO , un instrumento con el que Voggel aprendió a trabajar durante su tiempo como estudiante de la ESO. Medir las masas con MUSE y utilizar datos adicionales del Telescopio Espacial Hubble de la NASA / ESA permitió al equipo confirmar que los objetos en NGC 7727 eran de hecho agujeros negros supermasivos.

Los astrónomos sospechaban que la galaxia albergaba los dos agujeros negros, pero no habían podido confirmar su presencia hasta ahora, ya que no vemos grandes cantidades de radiación de alta energía proveniente de su entorno inmediato, que de otro modo los delataría. “Nuestro hallazgo implica que podría haber muchas más de estas reliquias de fusiones de galaxias por ahí y pueden contener muchos agujeros negros masivos ocultos que aún esperan ser encontrados ” , dice Voggel. "Podría aumentar el número total de agujeros negros supermasivos conocidos en el Universo local en un 30 por ciento".

Se espera que la búsqueda de pares de agujeros negros supermasivos igualmente ocultos dé un gran paso adelante con el Extremely Large Telescope ( ELT ) de ESO , que comenzará a operar a finales de esta década en el desierto de Atacama de Chile. “Esta detección de un par de agujeros negros supermasivos es solo el comienzo”, dice el coautor Steffen Mieske, astrónomo de ESO en Chile y Jefe de Operaciones de ESO Paranal Science. “Con el instrumento HARMONI en el ELT podremos realizar detecciones como esta considerablemente más lejos de lo que es posible actualmente. El ELT de ESO será fundamental para comprender estos objetos ”.


Más información

Esta investigación se presentó en un artículo titulado "Primera detección dinámica directa de un sistema de agujero negro supermasivo dual en una separación sub-kpc" que aparece en Astronomy & Astrophysics ( doi: 10.1051 / 0004-6361 / 202140827 ).

El equipo está compuesto por Karina T. Voggel (Universidad de Estrasburgo, CNRS, Observatoire astronomique de Strasbourg, Francia), Anil C. Seth (Universidad de Utah, Salt Lake City, EE. UU. [UofU]), Holger Baumgardt (Escuela de Matemáticas y Física, Universidad de Queensland, Santa Lucía, Australia), Bernd Husemann (Max-Planck-Institut für Astronomie, Heidelberg, Alemania [MPIA]), Nadine Neumayer (MPIA), Michael Hilker (Observatorio Europeo Austral, Garching bei München, Alemania ), Renuka Pechetti (Instituto de Investigaciones Astrofísicas, Universidad John Moores de Liverpool, Liverpool, Reino Unido), Steffen Mieske (Observatorio Europeo Austral, Santiago de Chile, Chile), Antoine Dumont (UofU) e Iskren Georgiev (MPIA).

El Observatorio Europeo Austral (ESO) permite a los científicos de todo el mundo descubrir los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de clase mundial en tierra, que los astrónomos utilizan para abordar preguntas interesantes y difundir la fascinación por la astronomía, y promover la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados miembros (Austria, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Francia, Finlandia, Alemania, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, España, Suecia, Suiza y Reino Unido), junto con el estado anfitrión de Chile y con Australia como Socio Estratégico. La sede de ESO y su centro de visitantes y planetario, ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich en Alemania, mientras que el desierto de Atacama chileno, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope y su Very Large Telescope Interferometer, así como dos telescopios de levantamiento, VISTA que trabaja en el infrarrojo y el VLT Survey Telescope de luz visible. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. Junto con socios internacionales, ESO opera APEX y ALMA en Chajnantor, dos instalaciones que observan los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo “el ojo más grande del mundo en el cielo”: el telescopio extremadamente grande de ESO. Desde nuestras oficinas en Santiago,

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Estrasburgo, Francia
Correo electrónico: karina.voggel@astro.unistra.fr

Holger Baumgardt
School of Mathematics and Physics, University of Queensland
St. Lucia, Queensland, Australia
Tel: +61 (0) 7 3365 3430
Correo electrónico: h.baumgardt@uq.edu.au

Steffen Mieske
European Southern Observatory
Vitacura, Santiago, Chile
Tel: +56 22463 3060

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Garching bei München, Alemania
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Vistas de cerca y amplias del par más cercano de agujeros negros supermasivos
Vistas de cerca y amplias del par más cercano de agujeros negros supermasivos
Vista cercana del par más cercano de agujeros negros supermasivos
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Golpes en los cielos
Golpes en los cielos
Vista de campo amplio de la región del cielo que alberga NGC 7727
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Agujeros negros supermasivos en curso de colisión (ESOcast 246 Light)
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Viaje al par más cercano de agujeros negros supermasivos
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Cómo MUSE descubrió el par más cercano de agujeros negros supermasivos
Cómo MUSE descubrió el par más cercano de agujeros negros supermasivos

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martes, 30 de junio de 2020

ESO : Un misterio cósmico: telescopios de ESO captan la desaparición de una estrella masiva

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el Observatorio Austral Europeo ESO., nos alcanza la información sobre la desaparición de una estrella masiva inestable que estaba dentro de una galaxia enana llamada Kinman.. o que se presume que se volvió menos brillante y fue parcialmente oscurecida por el polvo, o que también la estrella colapsó dentro de agujero negro sin producir una explosión de supernova.
ESO .- narra : "Entre 2001 y 2011, varios equipos de astrónomos estudiaron esta misteriosa estrella masiva, ubicada en la galaxia enana Kinman, y sus observaciones indicaron que estaba en una etapa tardía de su evolución. Allan y sus colaboradores en Irlanda, Chile y Estados Unidos querían saber más sobre cómo terminan sus vidas las estrellas muy masivas y el objeto de esta galaxia enana parecía el objetivo perfecto. Pero cuando apuntaron el VLT de ESO hacia la distante galaxia en 2019, ya no pudieron encontrar las reveladoras huellas de la estrella. “En lugar de eso, nos sorprendió descubrir ¡que la estrella había desaparecido!”, confirma Allan, quien dirigió un estudio sobre la estrella publicado hoy en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society....."

30 de Junio de 2020
Utilizando el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral, un equipo de astrónomos ha descubierto la ausencia de una estrella masiva inestable en una galaxia enana. Los científicos creen que esto podría indicar que la estrella se volvió menos brillante y fue parcialmente oscurecida por el polvo. Una explicación alternativa es que la estrella colapsó en un agujero negro sin producir una supernova. “De ser cierto”, afirma el líder del equipo y estudiante de doctorado Andrew Allan, del Trinity College de Dublín (Irlanda), “sería la primera detección directa de una estrella monstruosa de este tipo que termina su vida de esta manera”.

Entre 2001 y 2011, varios equipos de astrónomos estudiaron esta misteriosa estrella masiva, ubicada en la galaxia enana Kinman, y sus observaciones indicaron que estaba en una etapa tardía de su evolución. Allan y sus colaboradores en Irlanda, Chile y Estados Unidos querían saber más sobre cómo terminan sus vidas las estrellas muy masivas y el objeto de esta galaxia enana parecía el objetivo perfecto. Pero cuando apuntaron el VLT de ESO hacia la distante galaxia en 2019, ya no pudieron encontrar las reveladoras huellas de la estrella. “En lugar de eso, nos sorprendió descubrir ¡que la estrella había desaparecido!”, confirma Allan, quien dirigió un estudio sobre la estrella publicado hoy en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
Situada a unos 75 millones de años luz de distancia, en la constelación de Acuario, la galaxia enana Kinman está demasiado lejos para que los astrónomos vean sus estrellas individuales, pero pueden detectar huellas de algunas de ellas. De 2001 a 2011, la luz de la galaxia mostró evidencia constante de que alojaba a una estrella 'variable luminosa azul' unas 2,5 millones de veces más brillante que el Sol. Las estrellas de este tipo son inestables y muestran ocasionales cambios radicales en sus espectros y brillo. Incluso con esos cambios, las variables luminosas azules dejan rastros específicos que los científicos pueden identificar, pero estos ya no estaban presentes en los datos que el equipo recopiló en 2019, dejando en el aire la pregunta de qué le había pasado a la estrella. “Sería muy inusual que una estrella tan masiva desapareciera sin producir una explosión de supernova brillante”, afirma Allan.
El grupo dirigió por primera vez el instrumento ESPRESSO hacia la estrella en agosto de 2019, utilizando simultáneamente los cuatro telescopios de 8 metros del VLT. Pero fueron incapaces de encontrar los signos que antes apuntaban a la presencia de la estrella luminosa. Unos meses más tarde, el grupo probó con el instrumento X-shooter, también en el VLT de ESO, y de nuevo no encontraron rastros de la estrella.
Según José Groh, miembro del equipo, también del Trinity College de Dublín, “Es posible que hayamos detectado la muerte de una de las estrellas más masivas del universo local. Nuestro descubrimiento no habría sido posible sin el uso de los potentes telescopios de 8 metros de ESO, su instrumentación única y el rápido acceso a esas instalaciones tras el reciente acuerdo de Irlanda para unirse a ESO”. Irlanda pasó a ser estado miembro de ESO en septiembre de 2018.
A continuación, el equipo recurrió a datos más antiguos recopilados tanto con los instrumentos X-shooter y UVES (instalados en el VLT de ESO, ubicado en el desierto chileno de Atacama) como con telescopios de otros lugares. “El Archivo Científico de ESO nos permitió encontrar y utilizar datos del mismo objeto obtenidos en 2002 y 2009”, dice Andrea Mehner, astrónoma de ESO en Chile que participó en el estudio. “La comparación de los espectros de alta resolución obtenidos por UVES en 2002 con nuestras observaciones obtenidas en 2019 con el más reciente espectrógrafo de alta resolución ESPRESSO de ESO, fue especialmente reveladora, tanto desde el punto de vista astronómico como de instrumentación”.
Los datos antiguos indicaron que la estrella de la galaxia enana Kinman podría haber estado experimentando un fuerte período de estallidos que probablemente terminó en algún momento después de 2011. Las estrellas variables luminosas azules de este tipo son propensas a experimentar gigantescos estallidos a lo largo de su vida, haciendo que la tasa de pérdida de masa de las estrellas aumente e incrementando su luminosidad de forma espectacular.
Basándose en sus observaciones y modelos, los astrónomos han sugerido dos explicaciones para la desaparición de la estrella y la falta de una supernova, relacionada con este posible estallido. El estallido podría haber dado lugar a que la variable luminosa azul se transformara en una estrella menos luminosa, la cual también podría estar parcialmente oculta por el polvo. La otra opción planteada por el equipo es que la estrella puede haber colapsado en un agujero negro sin producir una explosión de supernova. Este sería un evento poco habitual, ya que nuestra comprensión actual de cómo mueren las estrellas masivas apunta a que la mayoría terminan sus vidas estallando como supernovas.
Se necesitan más estudios para confirmar cuál fue el destino de esta estrella. Está previsto que el Telescopio Extremadamente Grande (ELT) de ESO, comience a operar en 2025: este telescopio será capaz de resolver estrellas en galaxias distantes como la galaxia enana Kinman, ayudando a resolver misterios cósmicos como este.

Información adicional

Esta investigación se presenta en el artículo científico “The possible disappearance of a massive star in the low metallicity galaxy PHL 293B”, publicado hoy en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
El equipo está formado por Andrew Allan (Escuela de Física, Trinity College Dublín, Irlanda [TCD]); Jose J. Groh (TCD); Andrea Mehner (Observatorio Europeo Austral, Chile); Nathan Smith (Observatorio Steward, Universidad de Arizona, EE.UU. [Steward Observatory]); Ioanna Boian (TCD); Eoin Farrell (TCD); Jennifer E. Andrews (Steward Observatory).
ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con dieciséis países miembros: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con Chile, país anfitrión, y Australia como aliado estratégico. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), el más avanzado del mundo, así como dos telescopios de rastreo: VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía), que trabaja en el infrarrojo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT), que rastrea en luz visible. ESO también es socio de dos instalaciones en Chajnantor, APEX y ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Finalmente, en Cerro Armazones, cerca de Paranal, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), de 39 metros, que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.
El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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Representación artística de la estrella desaparecida
Representación artística de la estrella desaparecida
Imagen del Hubble de la galaxia enana Kinman
Imagen del Hubble de la galaxia enana Kinman
Ubicación de la galaxia enana Kinman en la constelación de Acuario
Ubicación de la galaxia enana Kinman en la constelación de Acuario
Visión de amplio campo de la región del cielo donde se encuentra ubicada la galaxia enana Kinman
Visión de amplio campo de la región del cielo donde se encuentra ubicada la galaxia enana Kinman

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ESOcast 225 Light: Telescopios de ESO captan la desaparición de una estrella masiva
ESOcast 225 Light: Telescopios de ESO captan la desaparición de una estrella masiva
Representación artística de la estrella desparecida
Representación artística de la estrella desparecida
Acercándonos a la galaxia enana Kinman
Acercándonos a la galaxia enana Kinman

Ver también


Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso2010.
ESO
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 18 de febrero de 2018

ESO : Es probable que los planetas de TRAPPIST-1 tengan agua en abundancia

https://www.eso.org/public/spain/news/eso1805/

Primeros datos que revelan de qué están hechos estos exoplanetas del tamaño de la Tierra

5 de Febrero de 2018
Un nuevo estudio ha revelado que, la composición de los siete planetas que orbitan a la cercana estrella enana ultrafría TRAPPIST-1, es básicamente rocosa y que, potencialmente, algunos podrían albergar más agua que la Tierra. La densidad de los planetas, que ahora se conoce con mucha más precisión, sugiere que algunos de ellos podrían tener hasta un 5% de su masa en forma de agua, aproximadamente 250 veces más que los océanos de la Tierra. Los planetas más calientes, más cercanos a su estrella, son propensos a tener densas atmósferas de vapor, y los más distantes probablemente tengan sus superficies heladas. En cuanto a tamaño, densidad y cantidad de radiación que reciben de su estrella, el cuarto planeta es el más parecido a la Tierra. Parece ser el planeta más rocoso de los siete y tiene posibilidades de albergar agua líquida.
Los planetas que hay alrededor de la débil estrella roja TRAPPIST-1, a sólo 40 años luz de la Tierra, fueron detectados por primera vez en 2016 con el Telescopio TRAPPIST-sur, instalado en el Observatorio La Silla de ESO. Durante el año siguiente se llevaron a cabo otras observaciones, tanto desde telescopios terrestres, como el Very Large Telescope de ESO, como con el Telescopio Espacial Spitzer de la NASA, revelando que no había menos de siete planetas en el sistema, cada uno de un tamaño parecido al de la Tierra. Se llaman TRAPPIST-1b, c, d, e, f, g y h, en el sentido en el que aumenta la distancia de la estrella central [1].
Ahora se han llevado a cabo más observaciones, tanto con telescopios basados en tierra, incluyendo la instalación SPECULOOS, casi completa, en el Observatorio Paranal de ESO, como desde el Telescopio Espacial Spitzer y el Telescopio Espacial Kepler de la NASA. Un equipo de científicos, liderado por Simon Grimm, de la Universidad de Berna (Suiza), ha aplicado métodos de modelado informático muy complejos a los datos disponibles y ha determinado las densidades de los planetas con mucha más precisión [2].
Simon Grimm explica cómo se determinan las masas: “Los planetas de TRAPPIST-1 están tan juntos que interfieren entre sí gravitatoriamente, por lo que, cuando pasan frente a la estrella, hay un ligero cambio en los tiempos. Estos cambios dependen de las masas de los planetas, sus distancias y otros parámetros orbitales. Con un modelo informático simulamos las órbitas de los planetas hasta que los tránsitos calculados concuerdan con los valores observados y de ahí derivamos las masas planetarias”.
Eric Agol, miembro del equipo, nos habla el significado de este hallazgo: “Una meta, perseguida desde hace un tiempo dentro del campo del estudio de los exoplanetas, ha sido conocer la composición de los planetas que son similares a la Tierra en tamaño y temperatura. El descubrimiento de TRAPPIST-1 y las capacidades de las instalaciones de ESO en Chile y del Telescopio Espacial Spitzer de la NASA en órbita, lo han hecho posible. ¡Por primera vez tenemos una pista que nos dice de qué están hechos los exoplanetas del tamaño de la Tierra!”.
Las medidas de densidad, combinadas con los modelos de las composiciones de los planetas, sugieren firmemente que los siete planetas TRAPPIST-1 no son mundos rocosos estériles. Parecen contener cantidades significativas de material volátil, probablemente agua [3], que alcanza hasta un 5% de la masa del planeta en algunos casos, lo cual supone una gran cantidad: en comparación, ¡solo el 0,02 % de la masa de la Tierra es agua!
“Las densidades, pese a ser pistas importantes sobre la composición de los planetas, no dicen nada de habitabilidad. Sin embargo, nuestro estudio es un paso importante mientras seguimos explorando si estos planetas podrían sustentar vida”, afirmó Olivier Brice Demory, coautor en la Universidad de Berna.
TRAPPIST-1b y c, los planetas más interiores, parece tener núcleos rocosos y estar rodeados de atmósferas mucho más gruesas que la de la Tierra. Por su parte, TRAPPIST-1d es el más ligero de los planetas, con un 30 por ciento de la masa de la Tierra. Los científicos no están seguros de si tiene una gran atmósfera, un océano o una capa de hielo.
El equipo de investigación se sorprendió por el hecho de que TRAPPIST-1e sea el único planeta del sistema un poco más denso que la Tierra, lo que sugiere que puede tener un núcleo más denso de hierro y que no necesariamente tiene una atmósfera espesa, un océano o una capa de hielo. Resulta misterioso que TRAPPIST-1e parezca tener una composición mucho más rocosa que el resto de los planetas. En términos de tamaño, densidad y de la cantidad de radiación que recibe de su estrella, es el planeta más similar a la Tierra.

TRAPPIST-1f, g y h están lo suficientemente lejos de la estrella anfitriona como para que el agua pueda congelarse y formar hielos sobre sus superficies. Si tienen atmósferas delgadas, sería improbable que contuvieran las moléculas pesadas que encontramos en la Tierra, como el dióxido de carbono.

“Es interesante que los planetas más densos no sean los que están más cerca de la estrella, y que los planetas más fríos no tengan atmósferas gruesas”, señala la coautora del estudio Caroline Dorn, de la Universidad de Zúrich (Suiza).

El sistema TRAPPIST-1 seguirá siendo un foco de intenso escrutinio por parte de numerosas instalaciones terrestres y espaciales, incluyendo el ELT (Extremely Large Telescope) de ESO y el Telescopio Espacial James Webb de NASA/ESA/CSA.
Los equipos de investigación también están invirtiendo esfuerzos en buscar otros planetas alrededor de estrellas rojas débiles como TRAPPIST-1. Como miembro de este grupo, Michaël Gillon explica [4]: “Este resultado pone de relieve el enorme interés de explorar estrellas enanas ultrafrías cercanas — como TRAPPIST-1 — para el tránsito de planetas terrestres. Ese es exactamente el objetivo de SPECULOOS, nuestro nuevo buscador de exoplanetas, que está a punto de iniciar operaciones en el Observatorio Paranal de ESO, en Chile”.

Notas

[1] Los planetas fueron descubiertos usando el Telescopio TRAPPIST-sur, basado en tierra e instalado en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile; TRAPPIST-norte, en Marruecos; el Telescopio Espacial Spitzer de la NASA; el instrumento HAWK de ESO, instalado en el Very Large Telescope en el Observatorio Paranal, en Chile; el telescopio de 3,8 metros UKIRT, en Hawái; el telescopio Liverpool de 2 metros y el Telescopio William Herschel de 4 metros, en la isla Canaria de La Palma; y el telescopio de 1 metro SAAO, en Sudáfrica.

[2] Medir las densidades de los exoplanetas no es fácil. Es necesario conocer tanto el tamaño del planeta como su masa. Los planetas de TRAPPIST-1 se detectaron utilizando el método de tránsitos, es decir, buscando pequeñas disminuciones en el brillo de la estrella provocadas por el paso de un planeta a través de su disco, lo cual bloquea parte de su luz. Esto da una buena estimación del tamaño del planeta. Sin embargo, es más difícil medir la masa de un planeta (si no hay otros efectos, los planetas con masas diferentes tienen las mismas órbitas y no hay manera directa de distinguirlos). Pero, en un sistema múltiple de planetas, hay una forma: los planetas más masivos perturban las órbitas de los planetas más ligeros. Esto, a su vez, afecta a los tiempos de los tránsitos. El equipo dirigido por Simon Grimm ha utilizado estos efectos, muy sutiles y complicados de detectar, para estimar las masas de los siete planetas basándose en un gran cuerpo de información y en un análisis y modelado de datos muy sofisticados.

[3] Los modelos utilizados también tienen en cuenta volátiles alternativos, como el dióxido de carbono. Sin embargo, se decantan por el agua (ya sea en forma de vapor, líquido o hielo) como componente abundante más probable, dado que el agua es la fuente más abundante de volátiles en los discos protoplanetarios solares en cuanto a abundancias.

[4] La instalación del telescopio de rastreo SPECULOOS (en el Observatorio Paranal, de ESO) está a punto de completarse.


Información adicional

Este trabajo de investigación se ha presentado en el artículo científico titulado “The nature of the TRAPPIST-1 exoplanets”, por S. Grimm et al., que aparece en la revista Astronomy & Astrophysics.
El equipo está formado por Simon L. Grimm (Universidad de Berna, Centro para el estudio del Espacio y la Habitabilidad, Berna, Suiza); Brice-Olivier Demory (Universidad de Berna, Centro para el estudio del Espacio y la Habitabilidad, Berna, Suiza); Michaël Gillon (Instituto para la Investigación de Astrofísica, Ciencias y Tecnologías Espaciales, Universidad de Lieja, Lieja, Bélgica); Caroline Dorn (Universidad de Berna, Centro para el estudio del Espacio y la Habitabilidad, Berna, Suiza; Universidad de Zúrich, Instituto de Ciencias Computacionales, Zúrich, Suiza), Eric Agol (Universidad de Washington, Seattle, Washington, EE.UU.; Laboratorio Planetario Virtual del Instituto de Astrobiología de la NASA, Seattle, Washington, EE.UU.; Instituto de Astrofísica de París, París, Francia); Artem Burdanov (Instituto para la Investigación de Astrofísica, Ciencias y Tecnologías Espaciales, Universidad de Lieja, Lieja, Bélgica); Laetitia Delrez (Laboratorio Cavendish, Cambridge, Reino Unido; Instituto para la Investigación de Astrofísica, Ciencias y Tecnologías Espaciales, Universidad de Lieja, Lieja, Bélgica); Marko Sestovic (Universidad de Berna, Centro para el estudio del Espacio y la Habitabilidad, Berna, Suiza); Amaury H.M.J. Triaud (Instituto de Astronomía, Cambridge, Reino Unido; Universidad de Birmingham, Birmingham, Reino Unido); Martin Turbet (Laboratorio de Meteorología Dinámica, IPSL, Universidad de la Sorbona, UPMC Univ París 06, CNRS, París, Francia); Émeline Bolmont (Universidad París Diderot, AIM, Ciudad de la Sorbona de París, CEA, CNRS, Gif-sur-Yvette, Francia); Anthony Caldas (Laboratorio de Astrofísica de Burdeos, Universidad de Burdeos, CNRS, Pessac, Francia); Julien de Wit (Departamento de Ciencias de la Tierra, Atmosféricas y Planetarias, Instituto Massachusetts de Tecnología, Cambridge, Massachusetts, EE.UU.); Emmanuël Jehin (Instituto para la Investigación de Astrofísica, Ciencias y Tecnologías Espaciales, Universidad de Lieja, Lieja, Bélgica); Jérémy Leconte (Laboratorio de Astrofísica de Burdeos, Universidad de Burdeos, CNRS, Pessac, Francia); Sean N. Raymond (Laboratorio de Astrofísica de Burdeos, Universidad de Burdeos, CNRS, Pessac, Francia); Valérie Van Grootel (Instituto para la Investigación de Astrofísica, Ciencias y Tecnologías Espaciales, Universidad de Lieja, Lieja, Bélgica); Adam J. Burgasser (Centro de Astrofísica y Ciencias Espaciales, Universidad de California San Diego, La Jolla, California, EE.UU.); Sean Carey (IPAC, Instituto de Tecnología de California, Pasadena, California, EE.UU.); Daniel Fabrycky (Departamento de Astronomía y Astrofísica, Universidad de Chicago, Chicago, Illinois, EE.UU.); Kevin Heng (Universidad de Berna, Centro para el estudio del Espacio y la Habitabilidad, Berna, Suiza); David M. Hernández (Departamento de Física and del Instituto Kavli de Investigación en Astrofísica y Espacio, Instituto de Tecnología de Massachusetts, Cambridge, Massachusetts, EE.UU.); James G. Ingalls (IPAC, Instituto de Tecnología de California, Pasadena, California, EE.UU.); Susan Lederer (Centro Espacial Johnson de la NASA, Houston, Texas, EE.UU.); Franck Selsis (Laboratorio de Astrofísica de Burdeos, Universidad de Burdeos, CNRS, Pessac, Francia); y Didier Queloz (Laboratorio Cavendish, Cambridge, Reino Unido).
ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de dieciséis países: Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con el país anfitrión, Chile. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía) trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Además, cerca de Paranal, en Cerro Armazones, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de 39 metros que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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Ilustración del sistema planetario de TRAPPIST-1
Ilustración del sistema planetario de TRAPPIST-1
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La estrella enana ultrafría TRAPPIST-1 en la constelación de Acuario
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Los tamaños, masas y temperaturas de los siete planetas de TRAPPIST-1 y de otros planetas
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Propiedades de los siete planetas de TRAPPIST-1 comparadas con las de otros planetas conocidos
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Propiedades de los siete planetas de TRAPPIST-1
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Comparación de las propiedades de los siete planetas de TRAPPIST-1
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Comparación del sistema TRAPPIST-1 con el Sistema Solar
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Videos

ESOcast 150 Light: Es posible que los planetas del sistema TRAPPIST-1 tengan agua en abundancia
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Desfile de planetas: los siete planetas de TRAPPIST-1
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Ver también

Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso1805.
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Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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