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viernes, 6 de julio de 2018

NASA : Telescopio Espacial NuSTAR Demuestra que Eta Carinae Dispara Rayos Cósmicos

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., El Sistema Estelar Luminoso y Masivo Eta Carinae, a tan sólo 10,000 años de luz de distancia de La Tierra, dispara partículas de altas energías y algunas de las cuales pueden llegar a La Tierra.
NASA .- dice : "Eta Carinae, ubicada a unos 7.500 años luz de distancia en la constelación sureña de Carina, es famosa por un estallido del siglo XIX que la convirtió brevemente en la segunda estrella más brillante del cielo. Este evento también expulsó una nebulosa masiva en forma de reloj de arena, pero la causa de la erupción sigue siendo poco conocida.
El sistema contiene un par de estrellas masivas cuyas órbitas excéntricas las acercan inusualmente cada 5,5 años. Las estrellas contienen 90 y 30 veces la masa de nuestro Sol y pasan a 225 millones de kilómetros de distancia en su aproximación más cercana, aproximadamente la distancia promedio que separa a Marte y el Sol...."
https://www.nasa.gov/feature/goddard/2018/nasas-nustar-mission-proves-superstar-eta-carinae-shoots-cosmic-rays
https://www.lanasa.net/

NuSTAR Demuestra que Eta Carinae Dispara Rayos Cósmicos

 
04.07.18.- Un nuevo estudio que utiliza datos del telescopio espacial NuSTAR de la NASA sugiere que Eta Carinae, el sistema estelar más luminoso y masivo en 10.000 años luz de distancia, dispara partículas a altas energías, algunas de las cuales pueden llegar a la Tierra en forma de rayos cósmicos.
"Sabemos que las ondas expansivas de estrellas explosionadas pueden acelerar las partículas de rayos cósmicos a velocidades comparables a las de la luz, un impulso de energía increíble", dijo Kenji Hamaguchi, astrofísico del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, y autor principal de el estudio. "Procesos similares deben ocurrir en otros entornos extremos. Nuestro análisis indica que Eta Carinae es uno de ellos ".
Los astrónomos saben que los rayos cósmicos con energías superiores a 1.000 millones de electronvoltios (eV) nos llegan más allá de nuestro sistema solar. Pero debido a que estas partículas (electrones, protones y núcleos atómicos) tienen una carga eléctrica, se desvían del rumbo cada vez que encuentran campos magnéticos. Esto revuelve sus caminos y enmascara sus orígenes.
Eta Carinae, ubicada a unos 7.500 años luz de distancia en la constelación sureña de Carina, es famosa por un estallido del siglo XIX que la convirtió brevemente en la segunda estrella más brillante del cielo. Este evento también expulsó una nebulosa masiva en forma de reloj de arena, pero la causa de la erupción sigue siendo poco conocida.
El sistema contiene un par de estrellas masivas cuyas órbitas excéntricas las acercan inusualmente cada 5,5 años. Las estrellas contienen 90 y 30 veces la masa de nuestro Sol y pasan a 225 millones de kilómetros de distancia en su aproximación más cercana, aproximadamente la distancia promedio que separa a Marte y el Sol.
 
"Ambas estrellas de Eta Carinae impulsan fuertes flujos de salida llamados vientos estelares", dijo el miembro del equipo Michael Corcoran, también de Goddard. "Dónde chocan estos vientos cambia durante el ciclo orbital, lo que produce una señal periódica en rayos X de baja energía que hemos estado rastreando durante más de dos décadas".
El Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA también observó un cambio en los rayos gamma, que envuelven mucha más energía que los rayos X, de una fuente en dirección a Eta Carinae. Pero la visión de Fermi no es tan nítida como los telescopios de rayos X, por lo que los astrónomos no pudieron confirmar la conexión.
Para cerrar la brecha entre el monitoreo de rayos X de baja energía y las observaciones de Fermi, Hamaguchi y sus colegas recurrieron a NuSTAR. Lanzado en 2012, NuSTAR puede enfocar rayos X de mucha mayor energía que cualquier telescopio anterior. Utilizando datos recién tomados y archivados, el equipo examinó las observaciones de NuSTAR adquiridas entre marzo de 2014 y junio de 2016, junto con observaciones de rayos X de menor energía del satélite XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea durante el mismo período.
Los rayos X de baja energía de Eta Carinae provienen del gas en la interfaz de los vientos estelares en colisión, donde las temperaturas superan los 40 millones de grados Celsius. Pero NuSTAR detecta una fuente que emite rayos X por encima de 30.000 eV, unas tres veces más que lo que se puede explicar por las ondas de choque en los vientos en colisión. En comparación, la energía de la luz visible oscila entre 2 y 3 eV.
El análisis del equipo, presentado en un artículo publicado en Nature Astronomy, muestra que estas radiografías "duras" varían con el período orbital binario y muestran un patrón similar de producción de energía como los rayos gamma observados por Fermi.
Los investigadores dicen que la mejor explicación tanto para la emisión de rayos X como para la emisión de rayos gamma es la aceleración de los electrones en violentas ondas de choque a lo largo del límite de los vientos estelares en colisión. Los rayos X detectados por NuSTAR y los rayos gamma detectados por Fermi surgen de la luz de las estrellas, dado un gran impulso de energía por las interacciones con estos electrones.
Algunos de los electrones superrápidos, así como otras partículas aceleradas, deben escapar del sistema y tal vez algunos eventualmente vaguen hacia la Tierra, donde pueden detectarse como rayos cósmicos.
"Hace tiempo que sabemos que la región alrededor de Eta Carinae es la fuente de emisión energética en rayos X y rayos gamma de alta energía", dijo Fiona Harrison, investigadora principal de NuSTAR y profesora de astronomía en Caltech en Pasadena, California. "Pero hasta que NuSTAR pudo identificar la radiación, mostrar que proviene del binario y estudiar sus propiedades en detalle, el origen fue misterioso".

Eta Carinae fotografiada por el telescopio espacial Hubble. Image Credit: NASA/ESA/Hubble


Encuentran "Gemelos" de la Superestrella Esta Carinae en Otras Galaxias


07.01.16.- Eta Carinae, el sistema estelar más luminoso y masivo en 10.000 años luz a la redonda, es conocido por una erupción enorme vista en la mitad del siglo 19 que eyectó diez veces la masa del Sol hacia el espacio. Este velo en expansión de gas y polvo, que todavía envuelve a Eta Carinae, hace que sea el único objeto de su tipo conocido en nuestra galaxia. Ahora, un estudio con datos de archivo de los telescopios espaciales Spitzer y Hubble de la NASA ha encontrado cinco objetos con propiedades similares en otras galaxias, por primera vez.
"Las estrellas más masivas son siempre raras, pero tienen un enorme impacto en la evolución química y física de su galaxia anfitriona", dijo el científico principal Rubab Khan, investigador posdoctoral en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Estas estrellas producen y distribuyen grandes cantidades de los elementos químicos esenciales para la vida y, finalmente, explotan como supernovas.
Situado a unos 7.500 años luz de distancia en la constelación austral de Carina, Eta Carinae eclipsa el Sol 5 millones de veces. Se trata de un sistema binario formado por dos estrellas masivas en una órbita cerrada de 5,5 años. Los astrónomos estiman que la estrella más masiva tiene cerca de 90 veces la masa del Sol, mientras que la compañera más pequeña puede ser superior a 30 masas solares.
Como uno de los laboratorios más cercanos para el estudio de estrellas de gran masa, Eta Carinae ha sido una piedra de toque astronómica única desde su erupción en la década de 1840. Para entender por qué se produjo la erupción y cómo se relaciona con la evolución de las estrellas masivas, los astrónomos necesitan ejemplos adicionales.

 La gran erupción de Eta Carinae, en la década de 1840 creó la Nebulosa del Homúnculo ondulante, fotografiada aquí por el Hubble.
 La gran erupción de Eta Carinae, en la década de 1840 creó la Nebulosa del Homúnculo ondulante, fotografiada aquí por el Hubble. Image Credit: NASA/ESA/Hubble
 
"Sabíamos que otros estaban por ahí", dijo el co-investigador Krzysztof Stanek, profesor de astronomía en la Universidad Estatal de Ohio en Columbus. "Fue realmente una cuestión de averiguar qué buscar y ser persistente."
Junto con los investigadores Scott Adams y Christopher Kochanek, Khan desarrolló una especie de huella digital óptica e infrarroja para identificar posibles gemelos de Eta Carinae.
El polvo se forma en el gas expulsado por una estrella masiva. Este polvo oscurece la luz ultravioleta y visible de la estrella, pero absorbe y reirradia esta energía en forma de calor en largas longitudes de onda en el infrarrojo medio. "Con Spitzer vemos un aumento constante en el brillo a partir de alrededor de 3 micras y en picos entre 8 y 24 micras", explicó Khan. "Al comparar esta emisión a la atenuación que vemos en las imágenes ópticas del Hubble, pudimos determinar cuánto polvo estuvo presente y la comparamos con la cantidad que vemos alrededor de Eta Carinae".
En un estudio inicial de siete galaxias de 2012 a 2014 no se presentó ningún gemelo de Eta, lo que subraya su rareza. Se logró, sin embargo, identificar una clase de estrellas menos masivas y menos luminosas de interés científico, demostrando que la búsqueda era lo suficientemente sensible como para encontrar estrellas como Eta Carinae si hubieran estado presentes.
En una encuesta de seguimiento en 2015, el equipo encontró dos candidatos en la galaxia M83, situada a 15 millones de años luz de distancia, y uno en NGC 6946, M101 y M51, que se encuentra entre 18 y 26 millones de años luz de distancia. Estos cinco objetos imitan las propiedades ópticas e infrarrojas de Eta Carinae, lo que indica que cada uno es muy probable que contenga una estrella de alta masa enterrada entre cinco a 10 masas solares de gas y polvo. El estudio adicional permitirá a los astrónomos determinar con mayor precisión sus propiedades físicas.

Nueva y Espectacular Imagen de Eta Carinae


08.01.15.- Eta Carinae, el sistema estelar más luminoso y masivo a 10.000 años luz de la Tierra, es conocido por su comportamiento sorprendente, estalló dos veces en el siglo XIX por razones que los científicos aún no entienden. Un estudio a largo plazo dirigido por astrónomos del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, ha utilizado satélites, telescopios terrestres y un modelado teórico para producir la imagen más completa de Eta Carinae hasta la fecha. Los nuevos hallazgos incluyen imágenes del Telescopio Espacial Hubble que muestran la estructura de una década de antigüedad del gas ionizado saliendo de la estrella más grande a un millón de kilómetros por hora y nuevos modelos en 3-D que revelan características nunca antes vistas de las interacciones entre ambas estrellas.

 Nueva y espectacular imagen de Eta Carinae
 Nueva y espectacular imagen de Eta Carinae. Image Credit: NASA/ESA
 
"Estamos llegando a comprender el estado y complejo entorno actual de este objeto notable, pero tenemos un largo camino por recorrer para explicar las erupciones pasadas de Eta Carinae o para predecir su comportamiento futuro", dijo Ted Gull, astrofísico de Goddard y coordinador principal del grupo de investigación.
Situado a unos 7.500 años luz de distancia de la Tierra, en la constelación austral de Carina, Eta Carinae se compone de dos estrellas masivas cuyas órbitas excéntricas las sitúan inusualmente cerca cada 5,5 años. Ambos astros producen potentes salidas de gas, llamadas vientos estelares, que envuelve a las estrellas. Los astrónomos han establecido que la más brillante tiene cerca de 90 veces la masa del Sol y brilla 5 millones de veces más. Mientras que la compañera, más pequeña y más caliente, tiene alrededor de 30 masas solares y emite un millón de veces más luz que el Sol.

NASA's NuSTAR Mission Proves Superstar Eta Carinae Shoots Cosmic Rays

A new study using data from NASA’s NuSTAR space telescope suggests that Eta Carinae, the most luminous and massive stellar system within 10,000 light-years, is accelerating particles to high energies — some of which may reach Earth as cosmic rays.

“We know the blast waves of exploded stars can accelerate cosmic ray particles to speeds comparable to that of light, an incredible energy boost,” said Kenji Hamaguchi, an astrophysicist at NASA’s Goddard Space Flight Center in Greenbelt, Maryland, and the lead author of the study. “Similar processes must occur in other extreme environments. Our analysis indicates Eta Carinae is one of them.”

Astronomers know that cosmic rays with energies greater than 1 billion electron volts (eV) come to us from beyond our solar system. But because these particles — electrons, protons and atomic nuclei — all carry an electrical charge, they veer off course whenever they encounter magnetic fields. This scrambles their paths and masks their origins.
Zoom into Eta Carinae, where the outflows of two massive stars collide and shoot accelerated particles — cosmic rays — into space.
Credits: NASA's Goddard Space Flight Center

Eta Carinae, located about 7,500 light-years away in the southern constellation of Carina, is famous for a 19th century outburst that briefly made it the second-brightest star in the sky. This event also ejected a massive hourglass-shaped nebula, but the cause of the eruption remains poorly understood.

The system contains a pair of massive stars whose eccentric orbits bring them unusually close every 5.5 years. The stars contain 90 and 30 times the mass of our Sun and pass 140 million miles (225 million kilometers) apart at their closest approach — about the average distance separating Mars and the Sun.

“Both of Eta Carinae’s stars drive powerful outflows called stellar winds,” said team member Michael Corcoran, also at Goddard. “Where these winds clash changes during the orbital cycle, which produces a periodic signal in low-energy X-rays we’ve been tracking for more than two decades.”

NASA’s Fermi Gamma-ray Space Telescope also observes a change in gamma rays — light packing far more energy than X-rays — from a source in the direction of Eta Carinae. But Fermi’s vision isn’t as sharp as X-ray telescopes, so astronomers couldn’t confirm the connection.

Eta Carinae shines in X-rays in this image from NASA's Chandra X-ray Observatory
Eta Carinae shines in X-rays in this image from NASA's Chandra X-ray Observatory. The colors indicate different energies. Red spans 300 to 1,000 electron volts (eV), green ranges from 1,000 to 3,000 eV and blue covers 3,000 to 10,000 eV. For comparison, the energy of visible light is about 2 to 3 eV. NuSTAR observations (green contours) reveal a source of X-rays with energies some three times higher than Chandra detects. X-rays seen from the central point source arise from the binary’s stellar wind collision. The NuSTAR detection shows that shock waves in the wind collision zone accelerate charged particles like electrons and protons to near the speed of light. Some of these may reach Earth, where they will be detected as cosmic ray particles. X-rays scattered by debris ejected in Eta Carinae's famous 1840 eruption may produce the broader red emission.
Credits: NASA/CXC and NASA/JPL-Caltech
 
To bridge the gap between low-energy X-ray monitoring and Fermi observations, Hamaguchi and his colleagues turned to NuSTAR. Launched in 2012, NuSTAR can focus X-rays of much greater energy than any previous telescope. Using both newly taken and archival data, the team examined NuSTAR observations acquired between March 2014 and June 2016, along with lower-energy X-ray observations from the European Space Agency’s XMM-Newton satellite over the same period.

Eta Carinae’s low-energy, or soft, X-rays come from gas at the interface of the colliding stellar winds, where temperatures exceed 70 million degrees Fahrenheit (40 million degrees Celsius). But NuSTAR detects a source emitting X-rays above 30,000 eV, some three times higher than can be explained by shock waves in the colliding winds. For comparison, the energy of visible light ranges from about 2 to 3 eV.

The team’s analysis, presented in a paper published on Monday, July 2, in Nature Astronomy, shows that these “hard” X-rays vary with the binary orbital period and show a similar pattern of energy output as the gamma rays observed by Fermi.

The researchers say that the best explanation for both the hard X-ray and the gamma-ray emission is electrons accelerated in violent shock waves along the boundary of the colliding stellar winds. The X-rays detected by NuSTAR and the gamma rays detected by Fermi arise from starlight given a huge energy boost by interactions with these electrons.

Some of the superfast electrons, as well as other accelerated particles, must escape the system and perhaps some eventually wander to Earth, where they may be detected as cosmic rays.

“We’ve known for some time that the region around Eta Carinae is the source of energetic emission in high-energy X-rays and gamma rays”, said Fiona Harrison, the principal investigator of NuSTAR and a professor of astronomy at Caltech in Pasadena, California. “But until NuSTAR was able to pinpoint the radiation, show it comes from the binary and study its properties in detail, the origin was mysterious.”

NuSTAR is a Small Explorer mission led by Caltech and managed by JPL for NASA's Science Mission Directorate in Washington. NuSTAR was developed in partnership with the Danish Technical University and the Italian Space Agency (ASI). The spacecraft was built by Orbital Sciences Corp., Dulles, Virginia. NuSTAR's mission operations center is at UC Berkeley, and the official data archive is at NASA's High Energy Astrophysics Science Archive Research Center. ASI provides the mission's ground station and a mirror archive. Caltech manages JPL for NASA.

For more information on NuSTAR, visit:


Banner image: Eta Carinae's great eruption in the 1840s created the billowing Homunculus Nebula, imaged here by Hubble. Now about a light-year long, the expanding cloud contains enough material to make at least 10 copies of our Sun. Astronomers cannot yet explain what caused this eruption. Credit: NASA, ESA, and the Hubble SM4 ERO Team

Last Updated: July 3, 2018
Editor: Rob Garner
NASA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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domingo, 17 de noviembre de 2013

ESO : Estrellas jóvenes pintando un espectacular paisaje estelar



El cúmulo estelar NGC 3572 y su impresionante entorno
El instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile, ha captado la mejor imagen que se haya obtenido jamás del cúmulo estelar NGC 3572, un conjunto de jóvenes estrellas y su impresionante entorno. Esta nueva imagen muestra cómo esas nubes de gas y polvo que rodean al cúmulo han sido esculpidas por los vientos estelares que manan de esos grupos de jóvenes estrellas calientes, otorgándoles caprichosas formas de burbujas, arcos y extrañas figuras conocidas como trompas de elefante. Los cúmulos estelares más brillantes son mucho más pesados que el Sol y terminarán sus cortas vidas como explosiones de supernova.
Crédito: ESO/G. Beccari

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Astrónomos de ESO han captado la mejor imagen que se haya obtenido jamás de las extrañas nubes que rodean al cúmulo estelar NGC 3572. Esta nueva imagen muestra cómo esas nubes de gas y polvo han sido esculpidas por los vientos estelares que manan de esos grupos de jóvenes estrellas calientes, otorgándoles caprichosas formas de burbuja, arcos y extrañas figuras conocidas como trompas de elefante. Los cúmulos estelares más brillantes son mucho más pesados que el Sol y terminarán sus cortas vidas como explosiones de supernova.
La mayor parte de las estrellas no se forman solas, sino rodeadas de “hermanos y hermanas” que se crean más o menos al mismo tiempo a partir de una única nube de gas y polvo. NGC 3572, en la constelación austral de Carina (La quilla), es uno de esos cúmulos. Contiene muchas jóvenes estrellas calientes blanco-azuladas que brillan intensamente y generan potentes vientos estelares que tienden a dispersar gradualmente los restos de gas y polvo de sus alrededores. Las resplandecientes nubes de gas y los cúmulos estelares que les hacen compañía son los protagonistas de una nueva imagen obtenida por el instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile [1].
En la zona inferior de la imagen aún puede verse una gran parte de la nube molecular que dio lugar al nacimiento de estas estrellas jóvenes. La potente radiación procedente de sus llameantes hijas ha influido notablemente en la nube, ya que la radiación no solo la hace brillar con una tonalidad característica, sino que también las esculpe con formas sorprendentemente retorcidas, lo que incluye burbujas, arcos y oscuras columnas que los astrónomos denominan trompas de elefante [2].
Una de las extrañas formas captadas en esta imagen es la pequeña nebulosa en forma de anillo situada ligeramente encima del centro de la imagen. Los astrónomos aún no tienen muy claro el origen de esta curiosa forma. Probablemente se trate de un denso resto de la nube molecular que formó el cúmulo, tal vez una burbuja creada en torno a una estrella muy caliente y brillante. Pero algunos autores han considerado que puede ser algún tipo de nebulosa planetaria de forma peculiar — el remanente de una estrella moribunda [3].
Las estrellas que nacen dentro de un cúmulo pueden ser hermanas, pero no gemelas. Tienen casi la misma edad, pero difieren en tamaño, masa, temperatura y color. El transcurso de la vida de una estrella se determina principalmente por su masa, por lo que un cúmulo determinado contendrá estrellas en varias etapas de sus vidas, proporcionando a los astrónomos un laboratorio perfecto en el cual pueden estudiar cómo evolucionan las estrellas [4].
Estos grupos de estrellas jóvenes permanecen unidos durante un tiempo relativamente corto, normalmente unas decenas o centenares de millones de años. Se dispersan gradualmente debido a interacciones gravitatorias, pero también debido a que las estrellas más masivas tienen vidas cortas, queman su combustible rápidamente y finalmente acaban sus vidas con violentas explosiones de supernova, contribuyendo así a la dispersión del gas remanente y de las estrellas del cúmulo.

Imágenes

El cúmulo estelar NGC 3572 y su impresionante entorno
El cúmulo estelar NGC 3572 y su impresionante entorno
El cúmulo estelar NGC 3572 en la constelación de Carina
El cúmulo estelar NGC 3572 en la constelación de Carina
Visión de amplio campo del cielo que rodea al cúmulo estelar NGC 3572
Visión de amplio campo del cielo que rodea al cúmulo estelar NGC 3572

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Acercándonos al cúmulo estelar NGC 3572
Acercándonos al cúmulo estelar NGC 3572
Una mirada más de cerca al cúmulo estelar NGC 3572 y sus impresionantes alrededores
Una mirada más de cerca al cúmulo estelar NGC 3572 y sus impresionantes alrededores

Ver también


Notas

[1] Los datos utilizados para crear esta imagen fueron obtenidos por un equipo liderado por el astrónomo de ESO Giacomo Beccari. Utilizaron la gran capacidad del instrumento Wide Field Imager para estudiar la física de los discos protoplanetarios de las jóvenes estrellas de NGC3572. Se sorprendieron al encontrar que este cúmulo contiene estrellas de más de diez millones de años que aún están, de manera inequívoca, sufriendo un proceso de acreción de masa y, por tanto, aún deben estar rodeadas de discos. Esto prueba que la formación estelar en NGC3572 se ha desarrollado durante, al menos, 10–20 millones de años e implicaría que el proceso de formación planetaria podría evolucionar en escalas de tiempo mucho mayores de lo que se pensaba.
[2] Los ejemplos más famosos de este tipo de zonas con forma de “trompa de elefante” son los Pilares de la Creación, en la Nebulosa del Águila, los cuales fueron captados con exquisito detalle por el telescopio espacial Hubble de NASA/ESA (http://www.spacetelescope.org/images/opo9544a/).
[3] Cuando una estrella tipo Sol agota todo su combustible, expulsa sus capas exteriores al espacio circundante. Los restos de calor de la estrella continúan iluminando con fuerza este material, creando hermosas, pero breves, capas brillantes de gas ionizado y formando lo que se denomina nebulosas planetarias. Este nombre histórico está relacionado únicamente con la apariencia del objeto visto con un telescopio pequeño, no con una relación física real con un planeta.
[4] La vida de una estrella depende significativamente de cuánto pesa. Una estrella cincuenta veces más masiva que el Sol tendrá una vida de tan solo unos pocos millones de años, el Sol vivirá unos diez mil millones de años, mientras que las estrellas enanas rojas de baja masa pueden vivir billones de años — mucho más que la edad actual del universo.

Información adicional

ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de quince países: Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Holanda, Italia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía) trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, el proyecto astronómico más grande en desarrollo. Actualmente ESO está planificando el European Extremely Large Telescope, E-ELT, el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de 39 metros, que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.

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Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso1347.
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Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

jueves, 10 de octubre de 2013

eso : La nebulosa Toby Jug más de cerca

La nebulosa Toby Jug vista por el Very Large Telescope de ESO 
La nebulosa Toby Jug vista por el Very Large Telescope de ESO
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El telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO ha captado una imagen sorprendentemente detallada de la nebulosa de Toby Jug, una nube de gas y polvo que rodea a una estrella gigante roja. Esta imagen muestra la característica estructura en forma de arco de la nebulosa, la cual, fiel a su nombre (en inglés se denomina “Toby Jug” a las jarras de cerveza con forma de hombre), parece una jarra con asa.
Situada a unos 1.200 años luz de la Tierra, en la constelación austral de Carina (La Quilla), la nebulosa de Toby Jug, formalmente conocida como IC 2220, es un ejemplo de nebulosa de reflexión. Es una nube de gas y polvo iluminada desde el interior por una estrella llamada HD 65750. Esta estrella, de un tipo conocido como gigante roja, tiene cinco veces la masa de nuestro Sol, pero está en una fase mucho más avanzada de su vida, pese a que, en comparación, es joven, ya que cuenta con unos 50 millones de años [1].
La nebulosa se creó por la estrella, que pierde parte de su masa lanzándola al entorno espacial, formando una nube de gas y polvo a medida que el material se enfría. El polvo consiste en elementos como el carbono y otros componentes simples y resistentes al calor como el dióxido de titanio y el óxido de calcio (cal). En este caso, estudios detallados del objeto en luz infrarroja apuntan a que el componente que más refleja la luz de la estrella es el dióxido de silicio (sílice).
IC 2220 es visible porque la luz de la estrella se refleja por los granos de polvo. Esta estructura de mariposa celeste es casi simétrica, y se extiende a lo largo de un año luz. Esta fase de la vida de una estrella es muy corta y este tipo de objetos son poco comunes.
Las estrellas rojas gigantes son estrellas viejas que se acercan a la fase final de su evolución. Casi han gastado sus reservas de hidrógeno, que desencadena las reacciones que tienen lugar durante la mayor parte de la vida de las estrellas. Esto causa que la atmósfera de la estrella se expanda de forma considerable. Las estrellas como HD 65750 queman una capa de helio que rodea a un núcleo de carbono-oxígeno, a veces acompañados de una capa de hidrógeno más cercana a la superficie de la estrella.
Dentro de miles de millones de años nuestro Sol también alcanzará la fase de gigante roja. Se espera que la atmósfera solar se expanda más allá de la órbita de la Tierra, engullendo a todos los planetas interiores en este proceso. Para entonces, la Tierra no estará en su mejor momento. El gran incremento de radiación y los fuertes vientos estelares que acompañan al proceso de inflación estelar destruirán toda la vida en la Tierra y evaporarán el agua de los océanos antes de que todo el planeta acabe derretido.
Los astrónomos británicos Paul Murdin, David Allen y David Malin le dieron a IC 2220 el apodo de nebulosa de Toby Jug debido a su forma, similar a una antigua jarra inglesa llamada Toby Jug que les era familiar en su juventud.
Esta imagen se obtuvo como parte del programa Joyas Cósmicas de ESO [2].

Notas

[1] Las estrellas con más de masa tienen vidas más cortas que las más ligeras, como el Sol, que tienen vidas que se miden en miles de millones de años, en lugar de millones de años.
[2] Esta imagen procede del programa Joyas Cósmicas de ESO, una iniciativa de divulgación cuya intención es producir imágenes de objetos interesantes, llamativos o visualmente atractivos utilizando telescopios de ESO con finalidades educativas y divulgativas. El programa utiliza tiempo de observación que no puede usarse para observaciones científicas. Todos los datos obtenidos son puestos a disposición de los astrónomos a través del archivo científico de ESO.

Información adicional

ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de quince países: Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Holanda, Italia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía) trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, el proyecto astronómico más grande en desarrollo. Actualmente ESO está planificando el European Extremely Large Telescope, E-ELT, el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de 39 metros, que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El
nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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La nebulosa Toby Jug vista por el Very Large Telescope de ESO
La nebulosa Toby Jug vista por el Very Large Telescope de ESO
Ubicación de la nebulosa Toby Jug en la constelación austral de Carina
Ubicación de la nebulosa Toby Jug en la constelación austral de Carina
Imagen de amplio campo del área que rodea a la nebulosa Toby Jug
Imagen de amplio campo del área que rodea a la nebulosa Toby Jug

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Acercándonos a la nebulosa Toby Jug
Acercándonos a la nebulosa Toby Jug
Panorámica sobre la imagen de la nebulosa Toby Jug obtenida por el VLT
Panorámica sobre la imagen de la nebulosa Toby Jug obtenida por el VLT

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Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso1343.
 
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