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domingo, 8 de marzo de 2015

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo CCXCVIII .- El último torete opone tenaz resistencia atacando a Adelaida por la espalda....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma y como informamos en el capítulo anterior; Horacio Manchay, superando su noviciado como un doblegador de toros ariscos, logró domar a cuatro de una  manda de cinco; causando el asombro de Adelaida, su prima, quien fungía de su entrenadora, que hasta el momento no ejercía como tal, solo fue muda testigo de las proezas que realizó su primo Horacio; ya solo falta el último que corre huidizo hasta la Quebrada Grande, por donde llegaron desde el potrero que fueron sacados; además, Horacio a pedido de Adelaida ya laceó éste último, pero con tanta fuerza, que hacía para librarse de la veta, se tuvo que bajar de la montura para detenerlo....

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA" , esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDICOPI.
Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.
Como mencionamos en el capítulos anterior, el Caporal de un Sector de la Hacienda "El Molino", estaba muy disgustado contra un grupo de peones que dejaron escapar a un grupo de toretes muy ariscos y encargó a Hilario devolver el ganado perdido en 36 horas; compromiso que asumieron los peones negligentes.
El grupo de cuatro hombres bajo el mando de Hilario,  se alistaron para salir a buscar a los toretes, después de dos horas salieron y lo primero que hicieron fue ir de nuevo a la puerta del potrero donde estuvieron los toretes; estando allí conversaron ampliamente el "Plan de búsqueda"; ya eran las 13:00 horas del día, y acordaron dividirse en dos grupos de dos personas cada uno, Hilario y un compañero harán el seguimiento  hacia la Quebrada Grande hasta llegar a Pacainio y el otro grupo lo harán cuesta abajo hasta Cuchayo.
En caso de que encuentren o no encuentren nada se volverán a reunir en la puerta del potrero de donde están partiendo.
Hilario, y su compañero se tomaron su tiempo para tomar medidas de los rastros de los toretes y lo hicieron ingresando al potrero y estando adentro, se internaron siguiendo la característica de un rastro del torete cenizo claro con manchas blancas, que tenía la particularidad de pisar asentando la uña de la pata trasera izquierda, en cambio los otros rastros eran normales.
--- ¿Cómo supieron que ese torete tenía esa pisada?
La respuesta es sencilla, ya que por algún motivo éste torete, estaba botando pelos y éstos se encontraban en los rastros; era un dato muy minucioso y certero para poder encontrarlos. Luego Hilario y su acompañante salieron del potrero; estando en la puerta, casi no distinguían  los rastros, ellos mismos con sus pisadas los habían borrado.
Entonces, Hilario se tomó su tiempo analizando las pisadas, y éstas seguían hacia el Este, luego iban hacia la Quebrada Grande. Hilario siguió el último rastro y con tanta suerte lo encontró en la Quebrada Grande, estando allí tomaron el sendero que era muy estrecho por el lecho angosto de la Quebrada, siguieron internándose y el rastro continuaba allí e iba hacia Pacainio.
Hilario, con la certeza que ya ubicó los rastros de la huida de los toretes; ordenó a su acompañante regresar e ir a buscar a los otros dos, para que los cuatro sigan cuesta arriba a nivel del lecho de la Quebrada Grande hasta Pacainio; el compañero obedeció la orden y partió cuesta abajo a buscar a los otros compañeros;  y éstos estaban muy preocupados habían avanzado mucho trecho, ya cruzaron varios sitios y se encaminaban llegar a Cuchayo; el "propio"(usualmente en Socchabamba se llama así al hombre que se le ha encomendado algo y lo hace solo), siguió caminado, donde podía casi corriendo en la bajada, pero  luego era cuesta arriba y por más que aceleraba su marcha no los encontraba a sus compañeros.
Le era muy fácil seguirle el paso, por que uno de ellos tenia una "oshota" (ojota) más larga que la otra  y estaba desgastada en el centro dejando el rastro plano sin huellas, que no se podía confundir con las otras pisadas.
El tiempo sigue su curso; ya estamos llegando a las 16:00 horas del día y recién el que subía pudo ver a los lejos a sus dos compañeros, quienes habían hecho un alto a su marcha y ambos observaban el paisaje desde arriba; el "propio" les gritó para que lo esperen, pero parece que no le oyeron y tampoco lo vieron, por que dieron la espalda y continuaron su viaje; el consuelo para el "propio" fue que los vio, pero le separaba una distancia de un kilómetro aproximadamente; demasiado lejos, subiendo una pendiente cuesta arriba.
Mientras tanto Hilario. sentado sobre un paraje en la Quebrada Grande, esperaba a los compañeros para rastrear a los toretes, pero la espera se estaba haciendo muy larga y nadie aparecía. A pesar de todo el tiempo transcurría lentamente para Hilario, por que "la espera desespera", ya estamos en las 18:00 horas del día y se perdió infructuosamente, era algo imperdonable para Hilario, quien era un peón muy diligente, pero no podía moverse, el seguimiento tendrían que hacerlo todos los peones.
Asimismo, mientras tanto "el propio" avanzaba cuesta arriba y llegó a una parte plana, que fue un alivio y pudo distinguir a sus compañeros a una distancia de tan solo 100 metros lineales; les gritó que lo esperen y ellos voltearon la cabeza y lo vieron parando su marcha. El "propio" llegó agotado, cansado y les informó que deben retroceder, por que las pisadas de los toretes conducían por la Quebrada Grande hacia Pacainio.
Ahora retrocedamos en el tiempo y vamos Pacainio; Horacio logró lacear al último torete, pero no había logrado detener su marcha a la Quebrada Grande; se apeó y se paró con firmeza sobre el suelo y cruzó parte de la veta por su cintura para acumular más fuerza; todo lo hizo en fracción de segundos y logró parar al torete; pero éste haló tanto la veta del oponente, que Horacio cedió y soltó la veta.
Y en aquel instante muy duro y desigual en fuerzas, y por atrás ya estaba Adelaida y con la fuerza mancomunada detuvieron al torete y éste al impedirle su escape, retrocedió, vio a sus oponentes, levantó la cola y emprendió el ataque, todo fue tan sorpresivo que los primos huyeron cuesta arriba, pero una de las astas (cuernos)  rozó la espalda de Adelaida enlazando la blusa con el cuerno.......
Continuaremos.................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com
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domingo, 1 de febrero de 2015

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo CCXCIII.- Los peones son obligados a buscar a los toretes en 36 horas, mientras tanto Horacio y Adelaida están llegando a la casa de la Vda. de Melchor

Hola amigos : A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Horacio y su prima Adelaida viajan a Pacainio a la casa de la Viuda de don Melchor; la casa está ubicada justo en los límites entre Socchabamba y Aragoto, junto a la Quebrada Grande; por otro lado 2 huestes satánicos transmigrados en toros viejos arriaban cuesta arriba a una manada de 5 toretes desde un potrero  de la Hacienda "El Molino", rumbo a la casa de la Viuda; asimismo Satanás se encargó de truncar el seguimiento del rastro de los toretes, por los peones responsables  de su cuidado; ya los toretes cansados reposan en una pampa junto a la casa de la Viuda y los viajeros de Jurupe ya vienen desde la cima del cerro que ellos están bajando......

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA" , esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDICOPI.
Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.
Recordando en el capítulo anterior  los cuatro peones están completamente aturdidos y desorientados, por que no saben por donde empezar a rastrear a los toretes que se salieron del potrero; lo grave del asunto es que ellos son responsables al abrir la puerta del potrero que permitió la fuga de los toretes que por poco los embisten ya que huyeron por encima de sus cuerpos.
Luego, al día siguiente, muy temprano los peones esperaban la mayor luminosidad del día para rastrear a los toretes, pero no lograron distinguir ninguna pisada; ellos estaban seguros que los toretes fueron a la Quebrada Grande, al estar allí encontraron rastros que regresaron en dirección del potrero y allí perdieron el rumbo de la huida de los animales.
Entonces, Hilario, quien era uno de los peones más entendido, y con el suficiente coraje como para hablar con el Caporal, instó a sus compañeros a decir la verdad y llegaron a la Caseta que hacía las veces de oficina; ya estaba allí el Jefe, lo saludaron y el más hablador que era Hilario, le dijo
--- Jefe, anoche informamos a usted que los cinco toretes del potrero grande estaban inquietos y usted nos preguntó que si los cercos estaban buenos y nosotros contestamos que si y nos ordenó ir a nuestras casas....
Hilario, hace una pausa y prosiguió:
--- Como los animales siguieron mugiendo con más fuerza, nosotros por nuestra iniciativa regresamos al potrero a husmear el por qué los animales corrían despavoridos, llegamos y nunca identificamos el motivo, pero los animales se estaban cansando y no paraban de correr como locos; entonces decidimos abrir la puerta y llevarlos al potrero chico de la loma de enfrente; pero calculamos mal y los animales al verse libres saltaron por encima de nosotros y huyeron a la Quebrada Grande.
Nuevamente, Hilario hizo y breve descanso y continuó:
--- Como anoche estaba muy oscuro, era imposible seguirlos y con la seguridad que en la Quebrada Grande les impediría huir a otro lugar, acordamos regresar a nuestras chozas para madrugar hoy y retornar a los animales al potrero, pero como aun estaba oscuro, distinguimos rastros de ida y vuelta y en la Quebrada Grande todas las pisadas salen de allí; nos imposibilita orientarnos a donde se fueron los animales, creo que cuesta arriba por la Quebrada Grande jamás lo harían; por lo que le estamos informando para su conocimiento y nosotros asumimos nuestro castigo que usted crea aplicarnos, por no obedecer,  las ordenes suyas.
El Caporal, quien era un individuo muy recio, de mal carácter  y hasta irascible, ésta vez no reventó su mal genio con los ingenuos peones, más bien admiraba a Hilario, por decir la verdad y rascándose la cabeza, les contestó:
--- Ustedes tienen la culpa por no obedecer las ordenes, anoche les dije bien claro: vayan a sus casas, pero no hicieron caso, lo que me llama la atención; es que ustedes abrieron la puerta y a media noche, eso solo hacen los Bandoleros para robar vacas ajenas y que perdieron el rastro por que ahí solo ahí idas y venidas; es algo muy raro, yo conozco a ustedes son gente honrada como para dudar......
El Caporal hace una pausa y agregó:
--- Si ustedes vieron que los toretes se fueron a la Quebrada Grande, pues allí deben estar o subieron hasta Pacainio, pero al mismo tiempo ustedes dicen que se regresaron, bajaron y luego perdieron el rastro; se puede asegurar que este es un trabajo de bandoleros, quienes son especialistas en engañar a los dueños de las reses(vacas) para confundirlos y no puedan rastrearlos, y ustedes son muy zonsonazos, por que  cayeron en la trampa.
El Caporal nuevamente hace una pausa, pensando que los peones colaboraron con los bandoleros, tal vez sin proponérselo y dijo:
--- Ustedes son unos cobardes y miedosos, se dejan trabajar al susto, una habilidad propia de asaltantes, por que nunca aparecen, primero asustan y luego esperan para conocer la reacción de ustedes; al verlos o sentirlos se escondieron y ustedes estaban muertos de miedo, por que nunca vieron personas sino sombras de los demonios, ustedes son tan tontos que los "demonios" como se llama a las "sombras", ellos se estarán retorciendo el cuerpo de tanta risa........
Y finalmente el Caporal, les dijo:
--- ¡¡¡ Indios de mierda !!!( una expresión muy dura como para levantar el ánimo), les doy 36 horas para que me encuentren a los toretes y apúrense antes que los animales sean bandeados a la Frontera, por que quienes los robó sabe de cosa buena y nunca los matarían, buscarán el mejor precio por cada animal, ojalá no se los hayan llevado los bandoleros de Huara, por que de ser así, ya los perdimos para siempre y no tengo una respuesta para darle al patrón (Hacendado) que se perdieron sus mejores toretes.
Entonces, intervino Hilario, ya bastante corajudo al escuchar la última expresión del Caporal y le  contestó así:
--- Señor, nosotros somos responsables por abrir la puerta, pero no era para que huyan los animales, sino para amarrarlos en picotas, por que los animales estaban muy agitados y no se calmaban para nada, y como ya perdimos aceptamos el castigo de buscarlos y le prometemos que en las próximas 36 horas tendrá los toretes en el potrero grande; también rechazo el insulto que somos mierda, y que somos miedosos, perdimos el rastro, por que allí hubo un olor a azufre; voy a mi casa y me colocaré el Escapulario de la Virgen del Carmen y ella nos iluminará hasta el escondite de los toretes. Usted no cree en el diablo pero ese espíritu estuvo por aquí.
El Caporal, se rascó la cabeza miró fijamente a Hilario, se dio la vuelta y se fue sin contestar las expresiones del peón; ellos se miraron entre si y nuevamente Hilario tomó la iniciativa, invitándoles a sentarse sobre pequeños bordos (elevaciones minúsculas del terreno que sirven como asiento) y les dijo:
--- Amigos, vayan a sus casas y si tienen "Agua Bendita" (agua natural que ha sido bendecida por un Sacerdote, usualmente en Semana Santa, que los campesinos guardan  embotellada y la utilizan como arma contra tentaciones diabólicas)y llevan junto con el fiambre para tres días que posiblemente emplearemos en ubicar a los toretes.
Los otros peones se volvieron a mirar entre ellos y se dispersaron cada uno a su sitio o choza; para prepararse en dos horas y partir a buscar a los animales huidos.
En otro  lugar, pasaron las 13:00 horas de ese mismo día y Horacio y Adelaida se acercan a la casa de la Viuda de don Melchor, los toretes siguen descansando echados sobre la pampa, y por allí pasan uno que otro vacuno completamente mansos que no son el objetivo de Horacio.
Los viajeros se aproximan a la casa, tienen la mirada fija en el grupo de desconocidos toretes, era una manada increíble justo a sus manos, y Adelaida con una  percepción asombrosa intuye que esos son los toretes para el entrenamiento y la dijo a Horacio:
--- Alguna fuerza oculta nos ha enviado a los animales que necesitamos para el entrenamiento.
Ella ordenó a Horacio:
--- Primo prepara la veta es tu turno...     Continuaremos.....
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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