Mostrando entradas con la etiqueta Epidemias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Epidemias. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de mayo de 2022

Coronavirus: Distintos tipos de virus vistos bajo el microscopio

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., nuestra preocupación por las  epidemias y pandemias, nos lleva al origen de estas enfermedades que son causadas por los virus y a continuación observamos a los 20 virus más dañinos en los últimos años, que los identificaremos usando el microscopio electrónico.....  ...sigan leyendo.................

El nuevo coronavirus causante del Covid-19 recibe su nombre por su forma exterior de corona. ¿Qué forma tienen otros virus como la gripe A, la fiebre amarilla o el Ébola? Miramos a través de un microscopio para ver cómo son estos diminutos asesinos.


Microscopio electrónico de transmisión
En el mundo de la ciencia y la investigación, los microscopios electrónicos tienen una función muy importante, ya que son instrumentos que nos permiten identificar formas y estructuras imperceptibles al ojo humano.                    https://microscopioelectronico.com/

Redacción

23 de marzo de 2020, 12:28 | Actualizado a 


Virus de la viruela del mono

Imagen de microscopio electrónico (EM) que muestra un virión de la viruela del mono de una muestra tomada en 2003 a partir de piel humana. A la izquierda se pueden ver las partículas de virus maduras de forma ovalada, y a la derecha estaban las medias lunas y las partículas esféricas de viriones inmaduros.

Foto: Centers For Disease Control and Prevention



Coronavirus SARS-CoV-2 causante del Covid-19

El SARS-CoV-2 que ha provocado la pandemia actual es similar a sus primos hermanos: está compuesto por un núcleo de ARN (el material genético del virus) y una membrana de proteínas que lo envuelve. El nombre de coronavirus proviene de las protuberancias (recuerda más bien a un en forma de corona ), que sobresalen de su cobertura. Aquí más imágenes de este virus.



Virus del Ébola

El género Ebolavirus es, junto con los géneros Marburgvirus y Cuevavirus, uno de los tres miembros de la familia Filoviridae. Hasta la fecha se han identificado cinco especies: ebolavirus Bundibugyo (BDBV); ebolavirus Zaire (EBOV); ebolavirus Reston (RESTV); ebolavirus Sudan (SUDV), yebolavirus Taï Forest (TAFV).

El virus del Ébola es el responsable de una enfermedad homónima grave, a menudo mortal para el ser humano. Su nombre responde al lugar en el que se produjo el segundo de los primeros brotes identificados en Sudán de Sur y República Democrática del  Congo, una aldea cercana al río Ébola. 

El virus se transmite al ser humano desde animales salvajes, y después se propaga de persona a persona. Sus brotes son muy letales, con una tasa de mortalidad del 50%, por lo que debe ser identificado y controlado con la mayor celeridad posible. 

A diferencia de muchos otros virus de las imágenes anteriores, este, como puede apreciarse, suele tener forma de filamento, con un diámetro aproximado de entre 60 y 80 nanómetros y una longitud que puede llegar a los 14.000 namómetros. Contiene una cápside helicoidal encapsualda por una proteína NP que envuelve una cadena de ARN. 

Foto: Cordon Press



Virus de la hepatitis B

El virus de la hepatitis B (VHB) es de tamaño relativamente pequeño (unos 42 nanómetros de diámetro) compuestos de una esfera de unos 20 nanómetros y unos filamentos con una longitud media de unos 22. Existen siete genotipos del virus), con distinta distribución geográfica. Las diferencias entre los genotipos afectan a la severidad y el curso de la enfermedad, así como la probabilidad de complicaciones, la respuesta al tratamiento y las posibles vacunas. A diferencia de su primo hermano, el de la hepatitis B pertenece a la familia Hepadnaviridae. 

Foto: Cordon Press



Virus de la gripe A

Los virus de la gripe A se dividen en subtipos basados ​​en dos proteínas en la superficie del virus: hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N). El problema de este virus es su alta variabilidad, puesto que existen  18 subtipos de hemaglutinina y 11 subtipos de neuraminidasa. En resumen, existen potencialmente 198 combinaciones diferentes de subtipos, aunque solo se han detectado 131 en la naturaleza. Los que afectan a los humanos son los subtipos  A (H1N1) y A (H3N2), siendo este último el que más rápido circula y el que más estragos causa entre la población. 

Foto: Cordon Press



Virus de la rabia

El virus de la rabia (Familia  Rhabdoviridaees), es  un virus monocatenario. Esto es, su material genético está compuesto por ADN de cadena sencilla. Tiene forma de bala, como puede verse en la imagen, y presenta una envoltura lípida que codifica cinco proteínas. La rabia es una enfermedad vírica infecciosa que acaba siendo mortal en casi todos los casos una vez que han aparecido los síntomas clínicos. En hasta el 99% de los casos humanos, el virus es transmitido por perros domésticos. No obstante, la enfermedad afecta a animales tanto domésticos como salvajes y se propaga a las personas normalmente por la saliva a través de mordeduras o arañazos. El periodo de incubación de la rabia suele ser de 2 a 3 meses, pero puede oscilar entre una semana y un año, dependiendo de factores como la localización del punto de inoculación y la carga vírica. Las primeras manifestaciones son la fiebre acompañada de dolor o parestesias en el lugar de la herida. La parestesia es una sensación de hormigueo, picor o quemazón inusual o no explicable por otra causa. A medida que el virus se propaga por el sistema nervioso central, se produce una inflamación progresiva del cerebro y la médula espinal que acaba produciendo la muerte.

Foto: Cordon Press




Norovirus

Estos virus de la familia Caliciviridae son los responsables de fuertes gastroenteritis. Quienes se infectan presentan el típico cuadro clínico de esta enfermedad: náuseas, vómitos, diarreas, dolores musculares, fiebre leve y debilidad muscular. La buena noticia es que, aunque sus síntomas son muy desagradables, difícilmente causa cuadros graves. Debido a su alta variabilidad, una persona puede infectarse muchas veces a lo largo de su vida. Según explican en el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, aunque es posible desarrollar inmunidad a este tipo de virus, se desconoce exactamente su duración, por lo que se considera que se trata de un patógeno recurrente, aunque no letal . Como puede apreciarse en la fotografía, se trata de un virus de apariencia redondeada, aunque, a diferencia del coronavirus, carece de corona. Su nombre procede de la ciudad de Norwalk (en Ohio), donde se documentó un importante brote en 1968. El "peso" de su código genético es de  7,7 kb . Pero no, no estamos hablando de kilobites, sino de miles de pares de bases. Dicho de otra forma, su ARN está compuesto de unos 7.700 pares de bases.

Foto: Cordon Press



Virus de la hepatitis A

La hepatitis vírica es causada por una variedad de virus; cada uno de diferentes familias. El virus de la hepatitis A pertenece a la familia (VHA) Picornaviridaes. Se trata de virus de pequeño tamaño, sin envoltura, en forma de icosaedro que contienen una sola cadena de ARN. La cápside está compuesta por subunidades llamadas capsómeros, los cuales incluyen otras estructuras, llamadas protómeros, que albergan las proteínas  VP1, VP2 y VP3. Estas proteínas, igual que en el caso de los coronavirus, son las responsables de entrar en las células infectadas. La proteína  VPg es la que permite al patógeno replicarse en el interior del huésped.  

Foto: Cordon Press



Virus de la hepatitis B

Concentración de virus de la hepatitis B en tejido hepático. Este patógeno provoca una infección en el hígado potencialmente mortal. Actualmente existe una vacuna segura que ofrece un abanico de protección casi total de esta enfermedad. La mayoría de las personas no experimentan ningún síntoma cuando se infectan, pero acaban desarrollando una coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia), orina oscura, fatiga extrema, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Los casos agudos pueden derivar en una insuficiencia hepática aguda que puede llevar a la muerte.
Foto: Cordon Press



Virus de la hepatitis B

La infección por hepatitis B crónica se puede tratar con medicamentos, incluidos los agentes antivirales orales. El tratamiento puede retrasar la progresión de la cirrosis, reducir la incidencia de cáncer de hígado y mejorar la supervivencia a largo plazo. Solo una proporción (las estimaciones varían del 10% al 40% según el entorno y los criterios de elegibilidad) de las personas con infección crónica por hepatitis B requerirán tratamiento. Según datos de la OMS, unos 257 millones de personas padecían infección crónica por el virus de la hepatitis B (VHB) en 2015, aunque en 2017 contrajeron la infección 1,1 millones de personas. La buena noticia es que existen vacunas seguras y eficaces para prevenir esta enfermedad.

Foto: Cordon Press



Virus de la viruela bovina

El virus de las viruela bovina, (Cowpox virus), pertenece a la familia Poxviridae,. Provoca una enfermedad que genera una serie de ampollas rojas y se transmite debido al contacto  de animales infectados. Está estrechamente relacionado con dos primos hermanos: el de la viruela (Variola virus) , y Vaccinia virus, una variante artificial cuyo nombre común es 'virus vacuna', el cual sirvió para elaborar la primera vacuna de la historia, inventada por Edward Genner en 1796. El científico extrajo la pus de las ampollas de viruela bovina de una campesina, y se lo inoculó a un niño de ocho años de edad que se recuperó de la enfermedad.  La palabra vacuna,  a veces se usa indistintamente con la viruela de la vaca para referirse a la forma humana de la enfermedad, a veces para referirse al virus causante, y a veces para referirse solo a la forma humana de la viruela inducida artificialmente. 

Foto: Cordon Press



Virus del herpes

Los virus del herpes se abren paso entre el tejido celular de un paciente. Estos virus, que dan nombre a la familia Herpesvirus , se dividen en dos tipos (VHS-1 y VHS-2). El primero se transmite se transmite principalmente por contacto de boca a boca y causa herpes labial (que puede incluir síntomas como las llamadas «calenturas» o «pupas labiales»). El segundo  se transmite por vía sexual y causa herpes genital. Las infecciones que provocan los dos tipos de virus duran toda la vida, aunque los pacientes solo notan síntomas cuando se se desata algún brote, que puede aparecer varias veces al año, aunque, con el transcurso del tiempo, estos suelen ser menos frecuentes. 

Foto: Cordon Press



Virus del herpes

La infección por VHS-1 es muy contagiosa, frecuente y endémica en todo el mundo. Se adquiere mayoritariamente durante la infancia y dura toda la vida. La gran mayoría de las infecciones por VHS-1 son herpes labiales (infecciones en la boca o a su alrededor, por lo que se denomina en ocasiones herpes bucal, labial o bucofacial), si bien algunas son herpes genitales (infecciones en la zona genital o anal).

Foto: Cordon Press



Virus del herpes

Aunque aquí parecen pequeñas bolitas, el virus del herpes es poliédrico. En concreto, forma un icosaedro de veinte caras, de ahí su aparente forma redondeada. Se trata de un virus complejo, compuesto de hasta 162 capsómeros con más de una setentena de genes. El VHS-1 se transmite principalmente por contacto de boca a boca, lo que provoca el herpes labial, o por contacto con el virus del VHS-1 en las úlceras, la saliva y en la zona bucolabial. No obstante, también puede transmitirse a la zona genital por contacto bucogenital, lo que provoca el herpes genital. El VHS-1 puede transmitirse desde superficies bucales o cutáneas en apariencia normales y asintomáticas. Sin embargo, el mayor riesgo de transmisión se da cuando hay úlceras activas.

Foto: Cordon Press



VIH (Virus de la inmunodeficiencia humana)

El VIH es un retrovirus de la famila Lentivirus. Ataca al sistema inmunitario del cuerpo, específicamente las células CD4, también llamadas células T, unas células especiales que ayudan al sistema inmunitario a luchar contra las infecciones. Con el tiempo, el VIH puede destruir tantas de estas células que el cuerpo pierde su capacidad de luchar contra las infecciones y las enfermedades .El VIH consta de una doble capa lipídica externa a modo de envoltura y una cápside similar a un cono en la que se almacena el material genético, así como todas las proteínas necesarias para su replicación, dos cadenas idénticas de ARN y un par de iniciadores de ARN transferente . Las partículas virales maduras miden entre los 100 y 130 nm de diámetro, mientras que las inmaduras están entre los 120 y 140 nm.

Foto: Cordon Press



Células hepáticas infectadas por el virus del sida

Si  bien el hígado no se cuenta entre los órganos objetivo del VIH, las células hepáticas son en ocasiones infectadas por este virus, lo que convierte al hígado en parte de la patogénesis de la enfermedad. Las enfermedades hepáticas son una causa importante de morbilidad y mortalidad entre los pacientes de  VIH.

Foto: Cordon Press



Virus de la fiebre amarilla

El virus de la fiebre amarilla (YFV) es un virus transmitido por artrópodos que pertenece a la familia Flaviviridae, que incluye virus como el dengue, el del Nilo Occidental o el de la encefalitis japonesa. La fiebre amarilla es una enfermedad viral aguda que causa fiebre hemorrágica e ictericia. Las grandes epidemias de fiebre amarilla se producen cuando el virus es introducido por personas infectadas en zonas muy pobladas, con gran densidad de mosquitos y donde la mayoría de la población tiene escasa o nula inmunidad por falta de vacunación. En estas condiciones, los mosquitos infectados transmiten el virus de una persona a otra. La vacuna contra la fiebre amarilla es segura y asequible, y una sola dosis es suficiente para conferir protección de por vida, sin necesidad de dosis de recuerdo. El virus se compone de una cápside, una membrana y una envoltura. 

Foto: Cordon Press



Tejido pulmonar afectado por el síndrome pulmonar por hantavirus (SaPHV)

Los hantavirus son virus de la familia Bunyaviridae que están presentes en la naturaleza en poblaciones de pequeños mamíferos, en su mayoría roedores. La mayoría puede infectar fácilmente a los humanos a través del contacto con animales contaminados. Dependiendo del virus involucrado, la infección en humanos puede resultar en fiebre hemorrágica con síndrome renal o en síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV o HPS por las siglas en inglés). Estos virus presentan una forma esférica, con un tamaño comprendido entre los 80 y los 120 nm. Su genoma se comprende de tres segmentos de ARN. 

Foto: Cordon Press



Virus de la gripe aviar

La gripe aviar es una enfermedad viral causada por algunos subtipos (H5 y H7) del virus de la gripe A , perteneciente a la familia Orthomyxoviridae que afecta a la mayoría de las especies aviares, causando enfermedad de carácter sistémico y extremadamente contagiosa.  stos virus se producen naturalmente entre las aves acuáticas salvajes de todo el mundo y pueden infectar a las aves domésticas y otras especies de aves y animales. Normalmente no infectan a los humanos, pero en la historia se han producido algunos brotes que han causado estragos. El último de ellos a principios del siglo XXI. 
Foto: Cordon Press



Virus de la varicela

El virus varicela-zoster (VZV) es el causante de una enfermedad altamente contagiosa que puede causar una erupción cutánea con comezón y ampollas. Puede ser grave, especialmente en bebés, adolescentes y mujeres embarazadas o personas con un sistema inmunitario debilitado. Se trata de un virus de la misma familia que el del herpes común, con el que comparte organización del genoma, la estrategia de replicación, la diseminación. 

El genoma del VZV, secuenciado por primera vez en 1986, presenta una molécula doble de ADN con cientos de miles de pares de bases. Los viriones son esféricos, con un diámetro de unos 200 nanómetros, y cuentan con una envoltura lipídica que envuelve una cápside de unos 100 nmen forma icosaédrica. 

Foto: Cordon Press


NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

jueves, 4 de marzo de 2021

AÑO 166 D.C. : La plaga antonina, la pandemia que devastó el Imperio Romano

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el Imperio Romano, fue atacado por una pandemia llamada : La Plaga Antonina; en el año del 166 d.C., que tuvo una duración de 15 años y diezmó la tercera parte de la población de Roma, calculándose en cinco millones de muertos e incontables animales, según se han realizados estudios se cree que esta plaga fue la viruela.
El emperador Marco Aurelio, llamó al médico de aquellos tiempos Claudio Galeno, quien detectó que la sanación de la plaga; eran las úlceras por que la sangre mala era expulsada y reemplazada por sangre buena. La plaga atacaba a pobres y ricos, que no se salvó ni el emperador Marco Aurelio, quien murió  el 17 de marzo del 180 d.C. su muerte condujo a la decadencia y el fin del Imperio Romano de Occidente.

Claudio Galeno. Litografía de Pierre Roche Vigneron, ca. 1865.

Galeno de Pérgamo, en griego antiguo, Γαληνός, Galēnos (Pérgamo, 129-Roma, c. 201/216), más conocido como Galeno, fue un médico, cirujano y filósofo griego en el Imperio romano.1​2​3​ Considerado uno de los más completos investigadores médicos de la Edad Antigua, sus puntos de vista dominaron la medicina europea a lo largo de más de mil años en campos como la anatomía,4​ la fisiología, la patología, la farmacología,5​ y la neurología, así como la filosofía6​ y la lógica.

Galeno se formó bajo influencia griega y al amparo de uno de los mayores templos dedicados a Esculapio (Asclepios). Estudió medicina con dos seguidores de Hipócrates: Estraconio y Sátiro, y aún después visitó las escuelas de medicina de Esmirna, Corinto y Alejandría. Finalmente viajó a Roma donde su fama como médico de gladiadores le llevó a ser elegido médico del emperador Marco Aurelio.

En la Edad Media, los escritos de anatomía de Galeno se convirtieron en el pilar de los estudios universitarios de los médicos medievales, pero debido a la caída del Imperio romano de Occidente en el siglo V estos acusaron un evidente estancamiento intelectual. Sin embargo, en el Imperio Bizantino y en el califato abasí se continuaron estudiando y aportando avances. Algunas de las ideas de Galeno eran incorrectas, pues nunca diseccionó un cuerpo humano debido a los tabúes sobre esta práctica en la sociedad grecorromana. Pese a esto, también realizó aportaciones notables: corrigió el error de Erasístrato, quien creía que las arterias llevaban aire, y es considerado uno de los primeros experimentalistas de la medicina.7​ En el medievo los profesores y estudiantes de medicina de Bolonia comenzaron a diseccionar cuerpos; Mondino de Luzzi (c. 1275-1326) redactó el primer libro conocido de anatomía basado en disecciones humanas.8​9​

Se le dio el nombre de Claudio en la Edad Media, pero esto parece ser un error historiográfico que se subsanó en la Edad Moderna, cuando sus textos ganaron una renovada aceptación. En la década de 1530, el anatomista y médico belga Andrés Vesalio comenzó a traducir del griego al latín muchos de los textos de Galeno y su influyente publicación de anatomía, De humani corporis fabrica (1543) estuvo profundamente influida por la obra del médico grecorromano.


Galeno de Pérgamo, figura romana excluyente en la historia de la medicina.
WIKIPEDIA

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/plaga-antonina-pandemia-que-devasto-imperio-romano_16374

Durante la segunda mitad del siglo II d.C. el Imperio Romano se vio azotado por una terrible epidemia que causó la muerte de cinco millones de personas. La llamada Plaga Antonina terminó con el diez por ciento de la población romana: fue, sin duda, la peor crisis sanitaria de la historia de la Antigua Roma.


Estatua ecuestre del emperador Marco Aurelio en Roma.

Foto: iStock.

Según cuentan las fuentes antiguas, esta dolencia llegó de Persia traída por los legionarios que lucharon allí en el 155 d.C. Las ciudades de las provincias orientales fueron así las primeras en ser afectadas por la plaga, que a lo largo del 166 d.C. se prendió como el fuego y se extendió de este a oeste. Animales y personas morían a millares ante la impotencia de los médicos. Entre la población, empezó a calar el rumor de que esta peste era un castigo divino por la profanación de los templos sagrados durante la guerra.

Los síntomas que presentaban los contagiados incluían vómitos, diarrea, fiebre y úlceras que cubrían todo el cuerpo, incluso la garganta y los pulmones. Algunos llegaban a perder la memoria en la fase terminal de la enfermedad, por lo que ni siquiera podían reconocer a los familiares y amigos que los atendían.

Apoyados en crónicas de la dinastía china Han que describen una plaga con síntomas similares ocurrida allí cinco años antes que la romana, algunos estudiosos han propuesto que la enfermedad se podría haberse originado en China para luego viajar por la ruta de la seda hacia occidente.

LOS MUERTOS SE ACUMULAN

Sea como fuere, pronto la plaga llegó a Roma. La capital del imperio fue abandonada por muchos de sus ciudadanos para evitar el contacto con la gran masa de población y las insalubres condiciones de vida imperantes, lo que parecían ser dos de las grandes fuentes de contagio. Los dos emperadores del momento, Marco Aurelio y Lucio Vero, se retiraron asimismo al norte de Italia, pero allí tampoco pudieron escapar de los efectos de la enfermedad, que acabó con la vida de Vero.

La situación en la urbe era crítica, pues cada día perecían cerca de 2.000 personas. El emperador se vio obligado a tomar el control de los servicios funerarios por primera vez en la historia para paliar en la medida de lo posible la acumulación de cadáveres. Con dinero público se construyeron enormes piras para incineraciones en masa, al tiempo que los nobles más allegados al soberano recibían sepulturas monumentales pagadas por la casa imperial.


Ruinas famosas del Forum Romano.

Foto: iStock.

Al margen del dramático caso de Roma, la epidemia golpeó de forma desigual a las provincias del Imperio. Turquía por ejemplo fue de las más afectadas, pues el número de tumbas se duplicó durante los años de la plaga. Por el contrario las provincias más occidentales como Hispania, al estar más alejadas del supuesto origen y de las rutas por donde circulaba la pandemia, sufrieron en menor grado sus consecuencias.

Un efecto colateral y no menos pernicioso de la pandemia fue la pérdida de mano de obra. Muchas minas, como las de las Médulas en Castilla y León, tuvieron que cerrar por la muerte de sus esclavos, cuyas malas condiciones de vida los convertían en víctima ideal de la epidemia.

La crisis cayó sobre la economía del Imperio. Muchas empresas, sobre todo del ámbito de la construcción, tuvieron que cerrar por la falta de ingresos de sus clientes. En el campo, los arrendatarios fueron atados a sus tierras por contratos de más tiempo de duración, para evitar de este modo que dejaran de trabajar por haberse arruinado a causa de la caída de precios.

La situación en la urbe era crítica, pues cada día perecían cerca de 2.000 personas.

DE MAL EN PEOR

Por si fuera poco, esta terrible epidemia precedió a la peor invasión bárbara con la que el Imperio se había enfrentado en 250 años. Ya fuera impulsados por la debilidad causada por la plaga o empujados por las malas cosechas, miles de guerreros germánicos cruzaron el Danubio con sus familias y se lanzaron a la conquista de Roma.

Para recomponer las filas de su maltrecho ejército, Marco Aurelio se vio obligado a sacar soldados de los lugares más insospechados. Como ya se había hecho en anteriores ocasiones, se vaciaron las cárceles, pero además también se reclutó a esclavos (a quienes se les prometió la libertad al finalizar el servicio), e incluso bandas de forajidos a cambio del perdón de sus crímenes. Los licenciamientos de veteranos se suspendieron, y se reclutó a los soldados que todavía estaban en formación de los tres próximos años para suplir las bajas dejadas por la plaga.

Para equipar a tan ingente número de legionarios, Marco Aurelio tuvo que realizar algunos sacrificios personales. Estoicamente, subastó la mayoría de muebles y obras de arte del palacio, que fueron vendidos en el Mercado de Trajano para subvencionar la compra de armas y provisiones..

Estatua ecuestre de Marco Aurelio en los Museos Capitolinos.

Foto: CC.

OPINIÓN PROFESIONAL

Con el objetivo poner bajo control la enfermedad, el emperador recurrió al más eminente médico de su tiempo, Claudio Galeno, quien se encontraba refugiado en su finca de la costa oeste de Turquía. Sin poder desobedecer un mandato imperial, el sanador se trasladó a Roma y estableció allí una consulta para el tratamiento e investigación de la epidemia.

En su obra, Sobre los Métodos de Curación, Galeno describe detalladamente las fases de la enfermedad en sus pacientes. Tras un largo análisis de los efectos, llegó a la sorprendente conclusión de que las úlceras son un síntoma de la recuperación del paciente, pues a través de ellas el cuerpo expulsa la sangre infectada para reemplazarla por otra de sana.

Así pues el tratamiento que prescribió fue más bien poco ortodoxo: había que dejar que el cuerpo mismo se purgase de la plaga sin intentar cerrar ni curar las llagas mediante la aplicación de ungüentos. En el momento en el que el paciente empezaba a recuperar es cuando se aplicaban los métodos de Galeno: vigilar que no se rascasen para impedir la cicatrización natural de las heridas, y se recomendaba la leche de Nápoles como una excelente ayuda para la recuperación.

Con la claridad que aporta la perspectiva del tiempo, muchos historiadores han coincidido en que fue una epidemia de viruela. Sin embargo, considerando el avance de la medicina en el siglo II d.C., el diagnóstico final de Galeno fue más bien pesimista. Concluyó que solo aquellos que gozaban de una buena constitución antes de contagiarse podían tener esperanzas de recuperación, al resto solo se les podía aliviar el sufrimiento antes de su inevitable muerte. Galeno se tomó asimismo la molestia de diferenciar la epidemia de su tiempo de la famosa plaga de Atenas del Siglo V a.C., la cual fue más mortífera y dejó a los supervivientes secuelas como picaduras en la piel y pérdida de dedos.

Con la claridad que aporta la perspectiva del tiempo, muchos historiadores han coincidido en que fue una epidemia de viruela.

UN TRÁGICO BALANCE

La epidemia se alargó durante 15 años en los que murieron un total de cinco millones de personas e incontables animales. El sector más afectado de la población fueron los esclavos, lo que repercutió en aquellos sectores de la economía que más dependían de ellos, como la minería. Para hacernos una idea de la gravedad de su situación tenemos el ejemplo de Galeno, que perdió a todos sus esclavos domésticos pese a que hizo todo lo que pudo por curarlos.

No solo murieron los pobres, sino que la pestilencia afectó a todos por igual. Según algunos investigadores, el emperador Marco Aurelio fue una de sus últimas víctimas, ya que falleció en el último año de la plaga, el 17 de marzo del 180 d.C. Con su muerte se iniciaba un largo período de decadencia que condujo al fin del Imperio Romano, como bien dijo el historiador Dión Casio, se pasó de una época de oro a otra de hierro y óxido.

para saber más

¿Cuánto sabes sobre la antigua Roma?

¿Cuánto sabes sobre la antigua Roma?

Leer artículo

NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

Mi lista de blogs