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martes, 17 de octubre de 2017

ESO : Telescopios de ESO observan la primera luz de una fuente de ondas gravitacionales

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG.-, una noticia astronómica asombrosa, captada por una coalición de telescopios de Estados Unidos, Europa y otros países; sobre: La Colisión de dos estrellas de neutrones, que originaron y expandieron el oro y el platino en el Universo; este Blog. que está conectado con las principales agencias y telescopios del mundo se regocija, celebrando semejante acontecimiento, que sucedió hace 130 millones de años.
Los observatorios LIGO-Virgo, encabezaron el evento, al detectar las ondas gravitaciones, el evento se produjo en la Galaxia  NGC 4993, en la Constelación de Hidra. 
ESO , lo dice así: ..." Cuando dos estrellas de neutrones se orbitan mutuamente en un sistema binario, pierden energía emitiendo ondas gravitacionales. Se van acercando hasta que, cuando finalmente se encuentran, parte de la masa del remanente estelar se convierte en energía en un violento estallido de ondas gravitacionales, tal como describe la famosa ecuación de Einstein E=mc2..."

http://www.eso.org/public/spain/news/eso1733/

Estrellas de neutrones fusionándose dispersan oro y platino en el espacio
16 de Octubre de 2017
Una batería de telescopios de ESO, en Chile, ha detectado la primera contraparte visible de una fuente de ondas gravitacionales. Estas observaciones históricas sugieren que este objeto único es el resultado de una fusión de dos estrellas de neutrones. Las secuelas cataclísmicas de este tipo de fusión — eventos predichos hace mucho y llamados kilonovas — dispersan en el universo elementos pesados como el oro y el platino. Este descubrimiento, publicado en varios artículos en la revista Nature y en otras publicaciones, también ofrece la evidencia más sólida obtenida hasta ahora de que los estallidos de rayos gamma de corta duración son generados por la fusión de estrellas de neutrones.
Por primera vez, los astrónomos han observado tanto ondas gravitacionales como luz (radiación electromagnética) procedentes del mismo evento gracias a un esfuerzo de colaboración global y a una rápida reacción tanto de las instalaciones de ESO como de otras instalaciones internacionales.
El 17 de agosto de 2017, LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory, observatorio de ondas gravitacionales de interferómetro láser), de la NSF e instalado en los Estados Unidos, junto con el Interferómetro VIRGO, en Italia, detectaron ondas gravitacionales  pasando por la Tierra. Este evento, el quinto detectado de su tipo, fue bautizado como GW170817. Unos dos segundos más tarde, dos observatorios espaciales, Fermi (Fermi Gamma-ray Space Telescope, telescopio espacial de rayos gamma) de la NASA,  e INTEGRAL (INTErnational Gamma Ray Astrophysics Laboratory, laboratorio de astrofísica de rayos gamma internacional) de la ESA, detectaron un estallido de rayos gamma corto en la misma zona del cielo.
La red del observatorio avanzado LIGO-Virgo ubicó la fusión dentro de una gran región del cielo austral, del tamaño de varios cientos de lunas llenas, que contiene millones de estrellas [1]. A medida que caía la noche sobre Chile, muchos telescopios estudiaron detenidamente esa zona del cielo en busca de nuevas fuentes. Eso incluyó a los telescopios VISTA (Visible and Infrared Survey Telescope for Astronomy) y al telescopio de sondeo del VLT (VST), ambos en el Observatorio Paranal, el telescopio italiano REM (Rapid Eye Mount), en el Observatorio la Silla de ESO, el Telescopio de 0.4 metros LCO, en el Observatorio Las Cumbres, y el americano DECcam, en el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo. El primero en anunciar que había visto un nuevo punto de luz fue el Telescopio Swope de 1 metro. Apareció muy cerca de NGC 4993, una galaxia lenticular en la constelación de Hidra, y las observaciones de VISTA señalaron claramente esta fuente en longitudes de onda infrarrojas casi al mismo tiempo. Dado que la noche se movía hacia el oeste, los telescopios de la isla de Hawái Pan-STARRS y Subaru también la captaron y observaron su rápida evolución.
"Hay ocasiones excepcionales en las que, quienes nos dedicamos a la ciencia, tenemos la oportunidad de presenciar el principio de una nueva era", afirmó Elena Pian, astrónoma del INAF (Italia) y autora principal de uno de los artículos de la revista Nature. "¡Esta es una de ellas!".
ESO puso en marcha uno de las mayores campañas de observación de “eventos impredecibles” (ToO, Target of Opportunity, en inglés) jamás creadas y muchos telescopios, tanto de ESO como de colaboradores de ESO,  observaron el objeto durante las semanas que siguieron a la detección [2]. El VLT (Very Large Telescope) de ESO, el NTT (New Technology Telescope), el VST (VLT Survey Telescope), el Telescopio MPG/ESO de 2,2 metros y ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) [3], todos observaron el evento y sus efectos en una amplia gama de longitudes de onda. Unos 70 observatorios de todo el mundo observaron también este evento, incluyendo el Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA.
Las estimaciones de distancia de los datos recogidos tanto en ondas gravitacionales como en las demás observaciones concuerdan con que GW170817 está a la misma distancia que NGC 4993, a unos 130 millones años luz de la Tierra. Esto hace que la fuente sea tanto el evento de ondas gravitacionales como la explosión de rayos gamma más cercanos detectados hasta ahora [4].
Las ondas en el espacio-tiempo, conocidas como ondas gravitacionales, son creadas por  masas en movimiento, pero, actualmente,  sólo pueden detectarse las más intensas, generadas por los rápidos cambios de velocidad de objetos muy masivos. Un evento de este tipo es la fusión de estrellas de neutrones, núcleos extremadamente densos de estrellas muy masivas que colapsan tras explotar como supernovas [5]. Hasta ahora, estas fusiones han sido la principal hipótesis para explicar los estallido de rayos gamma cortos. Se espera que, a este tipo de evento, le siga un evento explosivo (conocido como kilonova) 1.000 veces más brillante que la típica nova.
Las detecciones casi simultáneas de las ondas gravitacionales y los rayos gamma de GW170817 hace que se tengan esperanzas de que este objeto sea un ejemplar de la tan buscada kilonova, y las observaciones llevadas a cabo con instalaciones de ESO han revelado propiedades notablemente cercanas a las predicciones teóricas. Hace más de 30 años que se postuló la existencia de las kilonovas, pero esta es la primera observación confirmada.
Tras la fusión de dos estrellas de neutrones, una explosión de elementos químicos pesados radiactivos de rápida expansión se alejó de la kilonova a una quinta parte de la velocidad de la luz. El color de la kilonova cambió de muy azul a muy roja durante los días posteriores, el cambio más rápido observado en explosiones estelares.
"Cuando el espectro apareció en nuestras pantallas me di cuenta de que se trataba del evento transitorio más inusual que había visto nunca”, comentó Stephen Smartt, quien dirigió las observaciones con el NTT de ESO como parte del programa de observación ePESSTO (Public ESO Spectroscopic Survey of Transient Objects, sondeo espectroscópico de objetos transitorios público de ESO). "Nunca había visto nada igual. Nuestros datos, junto con los de otros grupos, demostraron a todos que esto no era una supernova o una estrella variable de primer plano, sino algo mucho más extraordinario".
Los espectros de ePESSTO y del instrumento X-shooter, instalado en el VLT, sugieren la presencia de cesio y telurio expulsado de las estrellas de neutrones en fusión. Estos y otros elementos pesados, producidos durante la fusión de las estrellas de neutrones, serían lanzados al espacio por la posterior kilonova. Estas observaciones enlazan la formación de elementos más pesados que el hierro mediante reacciones nucleares dentro de objetos estelares de alta densidad, conocidos como proceso r de captura neutrónica, algo que hasta ahora solo se había teorizado.
"Los datos que tenemos hasta ahora encajan de forma increíble con la teoría. Es un triunfo para los teóricos, una confirmación de que los eventos de LIGO-VIRGO son absolutamente reales y un logro para ESO por haber reunido un sorprendente conjunto de datos sobre la kilonova", añade Stefano Covino, autor principal de uno de los artículos para la revista Nature Astronomy.
Andrew Levan, autor principal de uno de los artículos, concluye, "La gran fuerza de ESO es que tiene una amplia gama de telescopios e instrumentos para hacer frente a grandes y complejos proyectos astronómicos, incluso para eventos impredecibles y con cortos plazos de tiempo. ¡Hemos entrado en una nueva era de la astronomía multimensajero!"
.

Notas


[1] La detección de LIGO–Virgo localizó la fuente en un área del cielo de unos 35 grados cuadrados.

[2] La galaxia sólo es observable en agosto al atardecer y, por aquel entonces, estaba demasiado cerca del Sol en el cielo para poder ser observada en septiembre.

[3] En el VLT, las observaciones se hicieron con el espectrógrafo X-shooter, instalado en la Unidad de Telescopio 2 (UT2); FORS2 (Focal Reducer and low dispersión Spectrograph 2) y CONICA (Nasmyth Adaptive Optics System (NAOS) – Near-Infrared Imager and Spectrograph (CONICA) (NACO), en la Unidad de Telescopio 1 (UT1); VIMOS (VIsible Multi-Object Spectrograph ) y VISIR (VLT Imager and Spectrometer for mid-Infrared), instalados en la Unidad de Telescopio 3 (UT3); y MUSE (Multi Unit Spectroscopic Explorer) y HAWK-I (High Acuity Wide-field K-band Imager) en la Unidad de Telescopio 4 (UT4). El VST observe usando la cámara  OmegaCAM y VISTA observó con VIRCAM (VISTA InfraRed CAMera). A través del programa ePESSTO, el NTT recogió espectros visibles con el espectrógrafo EFOSC2 (ESO Faint Object Spectrograph and Camera 2 y espectros infrarrojos con el espectrógrafo SOFI (Son of ISAAC).  El Telescopio MPG/ESO de 2,2 metros observó usando el instrumento GROND (Gamma-ray Burst Optical/Near-infrared Detector).

[4] La distancia comparativamente pequeña entre la Tierra y la fusión de estrellas de neutrones, 130 millones de años luz, hizo posibles las observaciones, ya que la fusión de estrellas de neutrones crea ondas gravitacionales más débiles que la fusión de agujeros negros, que fue probablemente el caso en las primeras cuatro detecciones de ondas gravitacionales.

[5] Cuando dos estrellas de neutrones se orbitan mutuamente en un sistema binario, pierden energía emitiendo ondas gravitacionales. Se van acercando hasta que, cuando finalmente se encuentran, parte de la masa del remanente estelar se convierte en energía en un violento estallido de ondas gravitacionales, tal como describe la famosa ecuación de Einstein E=mc2.


Información adicional


Esta investigación fue presentada en una serie de artículos científicos que aparecen en las revistas Nature, Nature Astronomy y Astrophysical Journal Letters.
Pueden encontrar la amplia lista de miembros de los equipos participantes en este archivo PDF.
ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de dieciséis países: Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con el país anfitrión, Chile. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía) trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Además, cerca de Paranal, en Cerro Armazones, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de 39 metros que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
LIGO está financiado por la NSF y operado por Caltech y MIT, que concibieron LIGO y lideraron los proyectos “Initial” y “Advanced” LIGO. El apoyo financiero del proyecto Advanced LIGO fue liderado por la NSF, y Alemania (Max Planck Society), Reino Unido (Science and Technology Facilities Council) y Australia (Australian Research Council) hicieron significativas aportaciones y contribuciones al proyecto. Más de 1.200 científicos y científicas de todo el mundo participant en este gran esfuerzo a través de la colaboración “LIGO Scientific Collaboration”, que incluye a la “GEO Collaboration”. Aquí pueden encontrar una lista con el resto de socios: http://ligo.org/partners.php.
La colaboración Virgo consiste en más de 280 físicos e ingenieros pertenecientes a 20 grupos de investigación europeos: seis del CNRS ( Centre National de la Recherche Scientifique), en Francia; ocho del INFN ( Istituto Nazionale di Fisica Nucleare), en Italia; dos en los países bajos con Nikhef; el MTA Wigner RCP en Hungría; el grupo POLGRAW en Polonia; España, con la Universidad de Valencia; y el Observatorio Gravitacional  Europeo, EGO, el laboratorio que alberga el detector de Virgo cerca de Pisa, en Italia, financiado por el CNRS, el INFN y Nikhef.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

Enlaces

    • Miembros del equipo
    • FAQ (Preguntas frecuentes, archivo PDF, 184 KB)
    • Ficha técnica (PDF file, 105 KB)
    • Artículo científico 1: “Spectroscopic identification of r-process nucleosynthesis in a double neutron star merger”, by E. Pian et al. in Nature. (PDF file, 196 KB)
    • Artículo científico 2: “The emergence of a lanthanide-rich kilonova following the merger of two neutron stars”, by N. R. Tanvir et al. in Astrophysical Journal Letters (PDF file, 843 KB)
    • Artículo científico 3: “The electromagnetic counterpart to a gravitational wave source unveils a kilonova”, by S. J. Smartt et al. in Nature (PDF file, 9 MB)
    • Artículo científico 4: “The unpolarized macronova associated with the gravitational wave event GW170817”, by S. Covino et al. in Nature Astronomy (PDF file, 230 KB)
    • Artículo científico 5: “The Distance to NGC 4993 — The host galaxy of the gravitational wave event GW17017”, by J. Hjorth et al. in Astrophysical Journal LettersPaper 6: “The environment of the binary neutron star merger GW170817”, by A. J. Levan et al. in Astrophysical Journal Letters (PDF file, 2.4 MB)
    • Artículo científico 6: “The environment of the binary neutron star merger GW170817”, by A. J. Levan et al. in Astrophysical Journal Letters (PDF file, 2.6 MB)
    • Nota de prensa de LIGO
    • Nota de prensa de ESA/Hubble

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      José Miguel Mas Hesse
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      Correo electrónico: mm@cab.inta-csic.es

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      Belfast, United Kingdom
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      Correo electrónico: s.smartt@qub.ac.uk

      Elena Pian
      Istituto Nazionale di Astrofisica (INAF)
      Bologna, Italy
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      Correo electrónico: rhook@eso.org

      Imágenes

      Ilustración de una fusión de estrellas de neutrones
      Ilustración de una fusión de estrellas de neutrones
      Imagen de VIMOS de la galaxia NGC 4993, mostrando la contraparte en luz visible de la fusión de una pareja de estrellas de neutrones
      Imagen de VIMOS de la galaxia NGC 4993, mostrando la contraparte en luz visible de la fusión de una pareja de estrellas de neutrones
      Composición de imágenes de NGC 4993 y de la kilonova con numerosos instrumentos de ESO
      Composición de imágenes de NGC 4993 y de la kilonova con numerosos instrumentos de ESO
      Imagen de VLT/MUSE de la galaxia NGC 4993 y la kilonova
      Imagen de VLT/MUSE de la galaxia NGC 4993 y la kilonova
      Mosaico de imágenes de VISTA de NGC 4993 mostrando a la cambiante kilonova
      Mosaico de imágenes de VISTA de NGC 4993 mostrando a la cambiante kilonova
      Curva de luz de la kilonova de NGC 4993
      Curva de luz de la kilonova de NGC 4993
      Los cambios de brillo y color en la kilonova observada en NGC 4993
      Los cambios de brillo y color en la kilonova observada en NGC 4993
      Imagen de GROND de la kilonova de NGC 4993
      Imagen de GROND de la kilonova de NGC 4993
      Imagen de DSS del área de NGC 4993
      Imagen de DSS del área de NGC 4993
      Montaje del espectro de la kilonova de NGC 4993 obtenido por X-shooter
      Montaje del espectro de la kilonova de NGC 4993 obtenido por X-shooter
      Imagen de VIMOS de la galaxia NGC 4993, mostrando la contraparte en luz visible de la fusión de una pareja de estrellas de neutrones (con anotaciones)
      Imagen de VIMOS de la galaxia NGC 4993, mostrando la contraparte en luz visible de la fusión de una pareja de estrellas de neutrones (con anotaciones)
      La galaxia NGC 4993 en la constelación Hidra
      La galaxia NGC 4993 en la constelación Hidra
      Imagen de la kilonova de NGC 4993 obtenida con el VST
      Imagen de la kilonova de NGC 4993 obtenida con el VST
      El Hubble observa la primera kilonova
      El Hubble observa la primera kilonova
      Cobertura del espectro por parte de los instrumentos de ESO utilizados para observar la galaxia NGC 4993
      Cobertura del espectro por parte de los instrumentos de ESO utilizados para observar la galaxia NGC 4993
      Ilustración de una explosión de kilonova
      Ilustración de una explosión de kilonova
      Ilustración de estrellas de neutrones fusionándose
      Ilustración de estrellas de neutrones fusionándose
      Composición de imágenes de la galaxia NGC 4993 y la kilonova
      Composición de imágenes de la galaxia NGC 4993 y la kilonova
      Ilustración de una fusión de estrellas de neutrones
      Ilustración de una fusión de estrellas de neutrones
      Virgo ayuda a localizar señales de ondas gravitacionales
      Virgo ayuda a localizar señales de ondas gravitacionales
      GW170817: un evento astronómico global
      GW170817: un evento astronómico global
      Colisión cataclísmica
      Colisión cataclísmica

      Videos

      ESOcast 133: Telescopios de ESO observan la primera luz de una fuente de ondas gravitacionales
      ESOcast 133: Telescopios de ESO observan la primera luz de una fuente de ondas gravitacionales
      Animación de una fusión de estrellas de neutrones que acaba con la explosión de una kilonova
      Animación de una fusión de estrellas de neutrones que acaba con la explosión de una kilonova
      Vídeo a cámara rápida mostrando el cambio de color de la kilonova con imágenes obtenidas por VISTA
      Vídeo a cámara rápida mostrando el cambio de color de la kilonova con imágenes obtenidas por VISTA
      Animación del espectro de la kilonova de NGC 4993
      Animación del espectro de la kilonova de NGC 4993
      Secuencia en cámara rápida de las imágenes y el espectro de la kilonova
      Secuencia en cámara rápida de las imágenes y el espectro de la kilonova
      Acercándonos a la kilonova de NGC 4993
      Acercándonos a la kilonova de NGC 4993
      Localización de la fuente
      Localización de la fuente
      Una fusión de estrellas de neutrones vista en gravedad y materia
      Una fusión de estrellas de neutrones vista en gravedad y materia
      El último baile de una pareja de estrellas de neutrones
      El último baile de una pareja de estrellas de neutrones
      Ondas y sonido
      Ondas y sonido
      ESO Press Conference on 16 October 2017
      ESO Press Conference on 16 October 2017 
      solo en inglés
      Summary of ESO Press Conference on 16 October 2017
      Summary of ESO Press Conference on 16 October 2017 
      solo en inglés

      Ver también

      Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso1733. 

      ESO
      Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
      ayabaca@gmail.com
      ayabaca@hotmail.com
      ayabaca@yahoo.com
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      ESA : BBC Mundo Noticias .- ASTRONOMÍA .- La impresionante colisión de dos estrellas de neutrones que provocaron las ondas gravitacionales que predijo Einstein

      http://www.esa.int/Our_Activities/Space_Science/Integral_sees_blast_travelling_with_gravitational_waves
      Colliding neutron stars

      Integral sees blast travelling with gravitational waves

      16 October 2017
      ESA’s Integral satellite recently played a crucial role in discovering the flash of gamma rays linked to the gravitational waves released by the collision of two neutron stars.
      On 17 August, a burst of gamma rays lit up in space for almost two seconds. It was promptly recorded by Integral and NASA’s Fermi satellite.
      Such short gamma-ray bursts are not uncommon: Integral catches about 20 every year. But this one was special: just seconds before the two satellites saw the blast, an entirely different instrument was triggered on Earth.
      One of the two detectors of the Laser Interferometer Gravitational-wave Observatory (LIGO) experiment, in the USA, recorded the passage of gravitational waves – fluctuations in the fabric of spacetime caused by powerful cosmic events.
       
      ESA’s Integral observatory is able to detect gamma-ray bursts, the most energetic phenomena in the Universe.
      Integral gamma-ray observatory
       
      “This is a ground-breaking discovery, revealing for the first time gravitational waves and highly energetic light released by the same cosmic source,” says Erik Kuulkers, Integral project scientist at ESA.
      Before this finding, gravitational waves had been confirmed on four occasions: in all cases, they were traced back to pairs of merging black holes as they spiralled towards each other.
      The two LIGO detectors had seen the first in September 2015, followed by two more in late 2015 and early 2017. Recently, on 14 August, the fourth observation of gravitational waves also involved Europe’s Virgo instrument in Italy.
      These detections won the LIGO founding scientists the Nobel Prize in physics earlier this month.
      Gravitational waves are the only ‘messenger’ expected when black holes collide. Following these four measurements, scientists across the world began searching with ground and space telescopes for possible luminous bursts linked to the gravitational waves.
      “We had contributed to these earlier searches with Integral, looking for gamma- or X-ray emission and finding none, as expected from the vast majority of theories,” says Volodymyr Savchenko from the Integral Science Data Centre in Geneva, Switzerland.
      This time, however, the story took a different turn.
       
       
      Other cosmic clashes are suspected to release not only gravitational waves but also light across the electromagnetic spectrum. This can happen, for example, when the collision involves one or more neutron stars – like black holes, they are compact remnants of what were once massive stars.
      Merging neutron stars have also been thought to be the long-sought sources of short gamma-ray bursts, though no observational proof had yet been found.
      Until August.
      “We realised that we were witnessing something historic when we saw the notification of Fermi’s and LIGO’s detections appear on our internal network almost at the same time, and soon after we saw the confirmation in the data from Integral's SPI instrument, too,” says Carlo Ferrigno, from the Integral Science Data Centre.
      “Nothing like this had happened before: it was clearly the signature of a neutron star merger,” adds Volodymyr.
      Gamma-ray burst after gravitational waves

      Ordinarily, an alert from only one of the three gravitational-wave detectors would not awaken curiosity so suddenly, but the coincidence with the gamma-ray blast detected from space prompted the LIGO/Virgo scientists to look again.
      It later appeared that both LIGO detectors had recorded the gravitational waves. Owing to its lower sensitivity and different orientation, Virgo produced a smaller response, but combining all three sets of measurements was crucial to locating the source.
      The data pointed to a 28 square degree patch in the sky, equivalent to a square spanning roughly 10 times the diameter of the full Moon on each side. The gravitational wave signal indicated that the source lies only about 130 millions light-years away.
      Without further delay, a large number of ground and space telescopes turned to this portion of the sky.
       
      Host galaxy
       
      About half a day after the detections, scientists at various optical observatories, including the European Southern Observatory's telescopes in Chile, spotted something new near the core of galaxy NGC 4993. Sitting at just the distance indicated by LIGO/Virgo, it was just what you would expect to see in visible light as neutron stars merged.
      “This is the closest short gamma-ray burst detected among the ones for which we’ve measured the distance, and by far the dimmest one – nearly a million times less bright than average,” says Volodymyr.
      “We think that the unusual properties of this source indicate that the powerful jets that arise in the cosmic clash of the neutron stars are not pointing straight towards us, as happens in the majority of gamma-ray bursts detected.”
      With the position of the source known, a large number of observatories and other sensors continued looking at it for several days and, in some cases, weeks, searching for light and particles emitted in the aftermath of the collision. Many are still observing it.
      After the initial detection of the blast, Integral observed it for five and a half days. No further gamma rays were detected, an important fact in understanding how the neutron stars merged.
      The extensive follow-up campaign revealed signals across the spectrum, first in the ultraviolet, visible and infrared bands, then in X-rays and, eventually, radio wavelengths.
      “What we are witnessing is clearly a kilonova: the neutron-rich material released in the merger is impacting its surroundings, forging a wealth of heavy elements in the process,” explains Carlo.
      “This amazing discovery was made possible by a terrific collaboration of thousands of people working in different observatories and experiments worldwide,” says Erik.
      “We are thrilled that Integral could provide a crucial contribution to confirming the nature of such a rare phenomenon that scientists have been seeking for decades.”
      With high sensitivity to gamma rays and almost full-sky coverage for brief events, Integral is amongst the best astronomical facilities for keeping an eye on gamma-ray bursts.
      When the LIGO/Virgo sensors start their observations again, with improved sensitivity, in late 2018, it is crucial that as many gamma-ray satellites as possible are active to check on the gravitational wave detections.
       
      LISA concept
       
      Meanwhile, ESA is working on the next generation of gravitational-wave experiments, taking the quest to space with LISA, the Laser Interferometer Space Antenna.
      Planned for launch in 2034, LISA will be sensitive to gravitational waves of lower frequency than those detected with terrestrial instruments. These are released by the clashes of even more exotic cosmic objects: supermassive black holes, which sit at the centre of galaxies and have masses millions to billions of times larger than that of the stellar-mass black holes detected by LIGO and Virgo.
      “LISA will broaden the study of gravitational waves much like the first observations at infrared and radio wavelengths have revolutionised astronomy,” says Paul McNamara, LISA study scientist at ESA.
      “Until then, we are excited that ESA’s high-energy satellites are contributing to the growing field of gravitational-wave astronomy.”
      Notes for editors
      For further information, please contact:
      Erik Kuulkers
      ESA Integral Project Scientist
      European Space Agency
      Tel: +31 71 565 8470
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      ESA
       
       
      La impresionante colisión de dos estrellas de neutrones que provocaron las ondas gravitacionales que predijo Einstein
             
      Ilustración
      Derechos de autor de la imagen NSF/LIGO/SONOMA STATE UNIVERSITY/A.SIMONNET
      Image caption ESA
                                           La ilustración muestra las ondas creadas por este violento fenómeno.
      La primera noticia de la colisión de dos estrellas muertas o estrellas de neutrones llegó a la Tierra 130 millones de años tarde.
      Científicos en Estados Unidos y Europa detectaron por primera vez las ondas gravitacionales generadas por este fenómeno en agosto.
      La luz y las ondas que produjo acaban de registrarse porque el fenómeno ocurrió a aproximadamente a un billón de kilómetros de la Tierra.
      Los investigadores confirmaron que de este tipo de fusión de estrellas surgió el oro y el platino que existen en el universo.
      Los observatorios LIGO en EE.UU. y Virgo en Italia detectaron el 17 de agosto estas ondas gravitacionales —fluctuaciones en el espacio tiempo predichas por Albert Einstein hace más de un siglo— generadas por este evento.
      Tras rastrear los primeros signos, los investigadores alertaron a otros telescopios alrededor del mundo, que también capturaron los detalles de la fusión.
      "Este era (el evento) que todos estábamos esperando", señaló David Reitze, director ejecutivo de LIGO.
      El aviso permitió que 70 telescopios obtuviesen las primeras imágenes detalladas de semejante fenómeno.
      Estas muestran una explosión 1.000 veces más poderosa que la de una supernova. A esta explosión se le llama kilonova.

      Pequeñas y densas

      El estallido tuvo lugar en una galaxia llamada NGC 4993, en la constelación de Hidra.
      LIGO
      Derechos de autor de la imagen NSF
      Image caption
                                          El laboratorio LIGO en Luisiana tiene tubos de 4 km de largo que se extienden desde su control central.
      Las estrellas tenían masas entre un 10% y un 20% más pesadas que la de nuestro Sol, pero su diámetro no superaba los 30 km.
      Eran los centros condensados que dejaron estrellas masivas que habían explotado hace mucho tiempo para transformarse en supernovas.
      Se las conoce como estrellas de neutrones porque el proceso por el cual colapsan hace que se combinen los protones y los electrones cargados en los átomos de las estrellas.
      Estos remanentes son increíblemente densos. Una cucharita de té llena de material de estas estrellas pesaría 1.000 millones de toneladas.

      Creación de elementos

      Los investigadores habían sospechado que la liberación de una gran cantidad de energía, como la registrada en agosto, conduce a la creación de elementos raros, como el oro y el platino.
      La doctora Kate Maguire, de la Universidad Queen's en Belfast, analizó el estallido de luz causada por la colisión y dice que la teoría ahora está probada.
      "Utilizando algunos de los mejores telescopios del mundo, hemos descubierto que esta fusión de estrellas de neutrones dispersó elementos químicos pesados, como el oro y el platino, a altas velocidades", señaló.
      "Este resultado contribuye significativamente a resolver el misterio del origen de los elementos más pesados que el hierro en la tabla periódica", agregó.
      La detección también sirvió como confirmación de que las emisiones cortas de rayos gamma están vinculadas con las colisiones de estrellas de neutrones.

      Sueño cumplido

      Norna Robertson es una de los científicas que contribuyó a diseñar los instrumentos de detección del laboratorio LIGO.
      Fusión de dos estrellas de neutrones
      Derechos de autor de la imagen ESO/L. Calcada/M. Kornmesser
      Image caption
                                          70 telescopios obtuvieron imágenes del evento.
      Su trabajo ayudó a que LIGO y Virgo hicieran la primera detección de las dos estrellas de neutrones.
      Línea
      • Las ondas gravitacionales son una de las predicciones hechas en la Teoría General de la Relatividad, de Albert Einstein
      • Tomó décadas desarrollar la tecnología para detectarlas directamente
      • Son ondas que se propagan en la malla del espacio-tiempo, generadas por eventos violentos
      • Las masas en aceleración producen ondas que se propagan a la velocidad de la luz
      • Entre las fuentes detectables están la fusión de agujeros negros y de estrellas de neutrones
      • Los laboratorios LIGO-Virgo disparan rayos láser por túneles en forma de L, las ondas distorsionan la luz
      • Detectar las ondas abre el universo a un tipo completamente nuevo de investigaciones
      Línea
      "Estoy muy emocionada con lo que hemos hecho", le dijo Robertson a la BBC.
      "Yo comencé a trabajar en las ondas gravitacionales hace 40 años cuando era estudiante en Glasgow. Ha sido un camino largo, con altos y bajos, pero ahora todo está dando frutos", afirmó Robertson.
      "Estos últimos años, primero con la detección de la fusión de agujeros negros y ahora con la fusión de estrellas de neutrones, siento que estamos abriendo un nuevo campo. Y eso es lo que quería hacer, y ahora lo hemos hecho", agregó.

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