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domingo, 9 de abril de 2023

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXVI.- Todos los terrenos controlados por el joven líder Siekik, soportaban torrenciales lluvias, que aumentaron el volumen de agua en quebradas y ríos, que comenzaban a inundar los terrenos cultivados...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán, el nacimiento que se conoce como Señorío, que de su descubrimiento en julio del 1,987 por los arqueólogos: Walter Alva y Luis Chero Zurita, se le puso el nombre de: El Señor de Sipán; sin embargo, nosotros relatamos desde sus orígenes: allá en el año de 125 d.C., eran zonas inhóspitas llenas de tribus moches errantes, justamente sobresalió la tribu más adelantada bajo el liderazgo del joven Siekik, quien rodeado de lugartenientes tanto en las artes de la guerra como Chamokik; así como en la construcción y sabiduría con Monkik, quien era un políglota que dominaba hasta siete dialectos, que le permitió la comunicación verbal con las tribus vecinas, este superdotado hombre muy adelantado a su época, estaba construyendo la infraestructura de lo que sería el Gran Señorío "Señor de Sipán"... sigamos el relato.......


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven líder Siekik, gracias a sus dotes de guerrero, logró dominar a las tribus vecinas, que siempre fueron una amenaza permanente con invasiones para apoderarse de la producción agrícola que prosperaba en los terrenos controlados por Siekik.
Sin embargo, en lo que aún no había dominio total, era en la lucha contra la furia de los "Elementos de la Naturaleza"; por que ya se observaba en el firmamento el movimiento de nubes, y sobre todo tan sólo observar el suelo y las hormigas salían abandonando por millares a sus hormigueros y huían a partes más altas, era un indicio que la naturaleza mostraba que se avecinaban movimientos en los cielos que los líderes moches no llegaron a captar en su verdadera dimensión.
En la zona de los dominios de la vivienda, tal como se le conocía a la sede principal del Señorío en nacimiento, habían partes vulnerables a las inundaciones; incluso, gran parte en ese sector que era una larga planicie, que totalmente se inundará si regresa la estación de las lluvias copiosas, que ahora conocemos como "La Corriente del Niño", que justamente la padeció al inicio de la tribu, cuando aún vivía el señor Chonkik, este detalle no había sido de importancia para Monkik, fue un grave error.
Justamente, estamos en el año 148 d.C., han transcurrido 13 largos años; ya no existe el señor Chonkik, ni su esposa Mokumac, quienes fueron los padres de Siekik; todo indica que se aproxima una época nefasta contra los esfuerzos en la creación de la civilización con una agricultura adelantada; pero, lamentablemente expuesta a la furia de los elementos: torrenciales lluvias que nadie puede controlar.
La agricultura había logrado éxitos rotundos, con producción permanente y que nunca más existió hambre, se construyeron canales de regadío, pero las riberas de los ríos y las quebradas, estaban libres, sin ninguna obra de control que impida la inundación de los terrenos de cultivo, las corrientes de las aguas discurrían turbias y caudalosas, el volumen crecía más y más con el incrementos de las lluvias torrenciales en las partes altas; pero, aún no habían llegado las precipitaciones en la costa.
Las lluvias eran estacionales en las partes altas como la sierra y fácilmente se controlaba con el drenaje natural, donde el agua discurría por el cause natural, que en algunos casos no llegaban al mar y se perdían en le desierto; pero, todo esto cambiará si las lluvias se precipitan en la costa, las planicies de los desiertos no soportarían tanta agua que no podrían ser succionaba al interior y comenzarían a empozarse, formándose inmensas lagunas.
El Señorío en nacimiento, controlaba los terrenos que fueron de las tribus de Tankik, eran bajos y expuestos a inundaciones, los terrenos de Zankoc, que si eran más altos que la corriente rivereña del río; pero, no lo suficiente si aumentaba el volumen de la corriente del agua, y los terrenos que fueron de la tribu de Chamasachok, eran grandes extensiones atravesadas por dos quebradas, que si estaban controladas por canales.
El medio ambiente, había cambiado por completo, aumentó la temperatura con un calor infernal, probablemente de unos 32°C y que era peor ya que desaparecieron los vientos, sólo eran briznas que ayudaban al movimiento de la evaporación, ya se notaba la formación de nubes en el lejano horizonte; todos estos nuevos indicios era el aviso de que algo se avecinaba y no con buenas nuevas; que no fueron atisbados por el sabio Monkik, quien estaba tan preocupado en establecer la infraestructura básica en el naciente Señorío; tal vez, él no dio importancia a estos cambios en la temperatura, por que justamente la "Corriente del Niño", no se presentaba con mucha frecuencia y nadie preveía una época de lluvias en la costa, ya habían pasado 13 años sin lluvias, salvo esporádicas lloviznas ocasionales.
Volviendo al relato, el joven líder Siekik, regresaba de los terrenos de Zankoc con 160 guerreros y agricultores cargados de quipes de los productos comestibles como: maíz seco, frejoles, zapallos, maní para larga duración y también cargaban los perecibles como la yuca y los camotes que no permitían un largo almacenamiento.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Monkik, esperaba el regreso  del líder Siekik, para informarle, sobre la instalación de talleres y lo más importante viajar a la gran laguna azul El Mar (Océano Pacífico), para que ellos adquieran los productos marinos básicos para la alimentación, como el pescado, que para conservarlo, había que secarlo echándole sal.
Pero, la naturaleza tenía otros planes y les había reservado una sorpresa, ya que las nubes, que en un principio se asomaban en el lejano horizonte, ya se acercaron y cubrieron el firmamento, todo se oscureció, la furia de los elementos empezó con relámpagos, rayos y el estallido de truenos, que invadían el medio ambiente con sus ruidos, el estrépito era aterrador y cayeron las primeras gotas de la lluvia que levantaban polvo del suelo.
Los guerreros en el dominio de la vivienda, lo percibían como divertido, por que estiraron sus manos abiertas e intentaban atrapar a las gotas de la lluvia; pero, se precipitó una tormenta con lluvia torrencial que cambió el suelo absorbiendo en principio las primeras gotas y se saturó con la intensidad de la lluvia, que ahora los guerreros muy asustados buscaban refugio para protegerse y evitar que se mojen sus ropas.
Los relámpagos, rayos y truenos aturdían con espantosas explosiones en el aire, ya reinaba la confusión de los guerreros, ya que ellos nunca antes sufrieron algo parecido, entonces el sabio Monkik, completamente mojado llegó a la vivienda, observó el gran patio, y la llama estaba apagada, la sacerdotisa Chosinik, había desaparecido; él pensó que era un castigo de los dioses, cogió la porra y levantándola en alto se dirigió a la fogata y desde allí, levantando la cerviz invocó: 
--- " Oh dioses del firmamento, y me dirijo a tí dios de los rayos dorados (El Sol), por qué nos haz abandonado, tu poder ha sido tapado con nubes negras, que si puedes disolverlas y que cese la lluvia torrencial que nos está haciendo mucho daño".
Parece, que el dios de los rayos dorados (El Sol), escuchó la invocación de Monkik, por que misteriosamente amainó la torrencial lluvia, y desaparecieron las nubes y apareció el astro rey con sus poderosos rayos, aliviando la tristeza de los habitantes moches.
Monkik, regresó al corredor de la vivienda, allí encontró a la sacerdotisa temblorosa Chosinik, si le llamó la atención por abandonar su puesto de mantener el fuego en honor a los dioses, ella no respondió simplemente estaba aterrada por el ruido y fragor de los rayos.
Pero, parece que el dios de los rayos dorados, cambió de haberse manifestado juicioso controlando las lluvias, ahora, desapareció por que de nuevo se oscureció el medio ambiente y como la peor tormenta con estrépitos ruidos ensordecedores, cayó una lluvia ahora ya incontrolable, rápidamente se inundó el gran terraplén, donde se ponían los cimientos del Gran Templo, los artesanos abandonaron el trabajo buscando donde guarecerse de las lluvias; lo mismo sucedía en los terrenos de Zankoc, igual llovía en los terrenos de Chamasachok y con mayor intensidad en los terrenos de Tankik; los agricultores aterrados abandonaban los terrenos de cultivo buscando refugio, todo era lluvia tormentosa con explosiones, y truenos.
El medio ambiente se oscureció, siendo aproximadamente las 13:00 horas del día, eran las nubes cargadas de agua que buscaban descargar mediante la lluvia; se presume que la casi totalidad de los guerreros y agricultores nunca habían tenido una experiencia de soportar lluvias torrenciales, si conocían esporádicas garúas, pero jamás un diluvio, que empezaban empozarse por todos los lados, formando depósitos de agua.
El aguacero, era incontrolable, caían millones de gotas, que originaba terror en los guerreros y toda la población, ellos desconocían que el  calentamiento de la superficie del mar, favorecía a la evaporación hacia la atmósfera y se condensa en agua líquido formando nubes que desencadenarán las lluvias, de acuerdo a los cálculos actuales las lluvias se precipitaban  a 90 mm/m2., o sea 90 metros por metro cuadrado.
Estas precipitaciones, eran algo jamás visto por los jóvenes guerreros, que ya observaban las primeras inundaciones, el río y las quebradas estaban llenos de agua produciendo un ruido espantoso por el choque de la fuerza del agua contra las rocas, el agua discurría cuesta abajo con tanta fuerza que arrastraba árboles completos que los extraía de cuajo desde su base; también se observaba a venados, zorros y otras especies que fueron sorprendidos y arrastrados, todo era un desastre para todo el valle, de lo que hoy conocemos como Lambayeque.
La ruina fue catastrófica para el naciente Señorío, en primer lugar se arruinó la "industria del adobe", por que las lluvias deshicieron los bloques (ladrillos) en secado, lo mismo sucedió con los cimientos y  las paredes de la construcción del Gran Templo.
Todas las quebradas y riachuelos, que desembocan sus aguas impetuosas en lo que hoy conocemos como Río La Leche, que rebasó su capacidad invadiendo cementeras completas de cultivos de maíz, frejol, yuca y zapallo, todo estaba inundado, ya habían soportado cuatro días de lluvias, cuyas precipitaciones fueron noche y día.
La lluvia, encontró al joven líder Siekik en pleno desierto, él venía desde los terrenos de Zankoc, él y sus guerreros atravesaban las planicies para llegar a los terrenos de Tankik, todos se mojaron; pero, jamás se rindieron, siguieron caminando, que al llegar a los terrenos que antes estuvieron cultivados ahora eran lagunas de agua empozada.
Sin embargo, ninguna tragedia originaria por la furia de los elementos puede doblegar la férrea voluntad de un líder; quien no se rinde jamás ante el infortunio; el joven líder Siekik, sacando fuerzas dirigió las operaciones para desaguar las aguas estancadas junto a sus guerreros, ellos ahora convertidos en zapadores limpiando los caminos y cavando para desviar y desaguar el agua acumulada, era un esfuerzo titánico dirigir el agua a las quebradas; pero las precipitaciones eran inclementes no amainaban y si logró evacuar mucha agua.
Siekik, y sus guerreros trabajaban contra el tiempo, había que salvar los sembríos que todavía no habían sido inundados; como líder trabajaba hombro a hombro con ellos y ordenaba la dirección de la evacuación, pero las precipitaciones seguían con más fuerza, ellos chorreando sus ropas no cedían ante la inclemencia.
En los dominios de la vivienda, la lluvia continuaba sin ceder en su intensidad, el joven líder ordenó a sus guerreros seguir luchando y él fue por refuerzos, que al llegar encontró a Renkik, protegiéndose de la lluvia, Monkik se encontraba en el gran terraplén, haciendo todos los esfuerzos posibles para evacuar el agua, pero era un trabajo en vano, por que más llovía y llovía y seguía inundándose.
Siekik, conociendo donde se encontraba Monkik, fue por él, que al encontrarlo le dijo:
--- Monkik, los dioses nos han castigado, por que algo hemos hecho en contra de su voluntad y se vengaron inundándonos con lluvias; pero, esto no será permanente, tendremos que subir la ubicación de nuestra Gran templo, para rendir culto a los furiosos dioses.
Pero, para Monkik, era un desastre todo lo que sucedió con las inclementes lluvias, que sus precipitaciones duraron unos días más; lo lamentable que toda la creatividad se derrumbó, por que los muros y paredes cedieron.
Siekik, viendo a su sabio muy afligido, lo consoló y de nuevo le dijo:
--- Monkik, los dioses nos están probando nuestra voluntad y les demostraremos que el infortunio no nos vencerá, por que edificaremos su templo que es para ellos; pero, con otras características, ya que después que cesen las lluvias lo haremos todo de nuevo con la experiencia adquirida.
Pero, las fuerzas de la naturaleza seguían inclementes, por que de nuevo empezó una torrencial lluvia, ya eran las 18:00 horas de aquel fático día, era una lucha contra el desaliento, sacar fuerzas contra el abatimiento, levantar el cuerpo contra el desaliento, se tuvo que soportar la continua precipitación que recién amainó a las 05:00 horas de la madrugada, una hora más tarde el firmamento amaneció despegado, siendo las 06:30 horas el dios de los rayos dorados (El Sol) hizo su aparición por el Poniente (Este) y se mostró muy poderoso con rayos más calientes que nunca.
Al aumentar el calor de seguro estaba arriba de los 30°C, se observaba la evaporación de la humedad, las lagunas cedían espacio, ese era el trajín mientras había luz solar, por que en la noche empezaban de nuevo las torrenciales lluvias, caía tanta agua, que ya se formaban lagunas en las planicies; y comenzaron a llegar aves migratorias como flamencos que enterraban sus picos en las aguas para atrapar sus alimentos, también aparecieron millares de mosquitos (zancudos), que por las noches atacaban a los guerreros y el calor noche y día no cedía.
Entonces, Siekik demostrando que era un líder, que no se doblegaba ante la furia de los elementos, tomó la decisión de hacer frente a la naturaleza con todas sus fuerzas...............
Continuaremos........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 27 de noviembre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXV.- Monkik, con sus ideas creativas, ahora piensa en establecer talleres de orfebres, alfareros y otros artesanos en los dominios de la vivienda; el hijo del líder Siekik demostró poseer los mismos dotes de su padre...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; en el nacimiento del Señorío, de lo que ahora conocemos como: Señor de Sipán, que calculamos se inició aproximadamente el año 125 d.C., dentro de la zona que ahora conocemos como región Lambayeque, en el pueblo de Sipán; en aquellos tiempos las tribus de origen Moche, eran nómades (grupos errantes), con diferentes dialectos, que se unían por la lengua hablada. Justamente, en los dominios de la vivienda bajo el mando del joven líder Siekik, se había establecido una tribu con su liderazgo, que comenzó a dominar a la tierra con una agricultura próspera que le permitía mantener a su población y comercializar los excedentes mediante el sistema del trueque; uno de los pilares de esta organización constituyó, que el joven líder Siekik se rodeó de lugartenientes que destacaban tanto en la guerra como en las labores civiles que adelantaba la civilización, destacando como uno de los grandes pensadores Monkik, quien era un políglota, dominando hasta siete dialectos, que le permitía comunicarse con casi todas las tribus vecinas... ..sigamos el relato.................


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven Siekik, quien era un visionario adelantado a su época, quien se convirtió en líder nato e indiscutible en el nacimiento del Señorío; quien tuvo, que enfrentarse contra muchas tribus vecinas y belicosas, quienes ambicionaban su prosperidad agrícola; este logro del dominio de la naturaleza, no llegó por "milagro", sino por el arduo trabajo del cultivos de terrenos que eran eriazos, aún en condiciones adversas por que no existía una infraestructura, que permita lograr prósperas cosechas, que él si lo logró con el duro trabajo de sus habitantes.
Los peores enemigos que se enfrentaba Siekik, después de las tribus invasoras, eran los elementos de la naturaleza, tales como la sobrecarga de las lluvias copiosas que inundaban la tierra agrícola y después empezaba una larga sequía que diezmaba la incipiente agricultura, eran los adversarios implacables.
Justamente Monkik, más conocido como el "Pedagogo", por su arte de enseñar y aportar muchas iniciativas; él era consciente del peligro constante de los dominios de la  vivienda, de las invasiones de las tribus nómadas, quienes codiciaban la producción agrícola, ya que estos errantes no cultivaban la tierra y padecían hambre.
Por lo que, el genio creativo de Monkik, se le ocurrió visitar a las tribus vecinas, algunas de ellas muy belicosas y les propuso elaborar bloques de arcilla (adobes) a cambio de productos comestibles; él, tuvo un rotundo éxito por que le aceptaron su propuesta de fabricar adobes, que serán sellados con una marca en cada adobe para reconocer la procedencia del producto y establecer el canje del trueque.
Esta brillante iniciativa de Monkik, fue aprobada por el joven líder Siekik, quien justamente visitaba los terrenos de Zankoc y que estaban en plenas cosechas.
Volviendo al relato, una de las tribus más belicosas, era conocida como fabricante del mejor adobe, ellos enviaron a 60 de sus hombres cargando el adobe, quienes recibieron como "pago" medio quipe de productos comestibles como yuca, camote y maní; pero, a estos cargadores les pareció muy poca la paga; quienes al regresar e informar a su jefe lo recibido por Monkik, y le pareció justa la recompensa y ordenó a otros 80 cargadores llevar el adobe, si se habían cuidado de marcar su producción, para seguir recibiendo su comida.
Seguramente, fueron unos 10,000 adobes que les demoró transportar entre 15 a 30 días  y ellos recibieron tantos quipes que sus almacenes estaban colmados, algo nunca visto antes en esta tribu, quienes padecían de hambre crónico, y ahora estando con la barriga llena, parece que se olvidaron de sus planes de invadir a la tribu que les dio tanta comida por su trabajo fabricando adobes.
Fue una acertada iniciativa de la genialidad que abundaba en el cerebro del pedagogo Monkik; pero, estas acciones no eran todas, se vienen más decisiones, que son urgentes para cubrir las necesidades del crecimiento del Señorío, que aún está en nacimiento.
Las otras tribus, siguiendo el ejemplo de la tribu belicosa, que asumieron el compromiso, también transportaron sus adobes y cada cual llevaban sus sellos, que les permitía distinguir el trabajo de acabado en la elaboración de los adobes y sobre todo para recibir la compensación; ya que en aquellos tiempos era el único material de construcción básico en la Civilización Moche, por la carencia de piedras o rocas, y tampoco existían artesanos picadores de rocas.
Sin embargo, como le anticipamos, el pedagogo Monkik, no se encimaba en el triunfo de sus logros, por que pasó por la mente de este "sabio", que los dijes de oro, plata y cobre, que en adelante serán prendas de uso obligatorio de los dignatarios, representando: búhos, o productos alimenticios como el maní; por lo que él, no quería depender de los comerciantes (mercaderes errantes) quienes ofrecían esos productos elaborados no por ellos, sino por artesanos, por lo que el pedagogo pensó que los dominios de la vivienda tenga sus propios talleres.
Igualmente, Monkik, observó con atención en las cocinas, que las ollas y los tiestos de arcilla sufrían muchas roturas y se partían con frecuencia, utensilios que eran básicos para la elaboración de los alimentos; quien al visitar las diferentes tribus, descubrió que algunas de ellas disponían de greda y arcilla de óptima calidad y se pueden transportar en quipes a un taller en los dominios de la vivienda, donde se probaría la resistencia al calentamiento de los fogones.
Monkik, conversó con la fabricantes de los adobes y fueron ellos. que le informaron sobre la tribu que dominaba el arte  de la cerámica, por lo que se puso en contacto con esos alfareros para con ellos establecer un taller en los dominios de la vivienda.
Monkik, también pensó, que siempre habrían guerras por las constantes invasiones, por lo que se instalaría un taller de fabricación y mantenimientos de armas, que en aquellos tiempos se usaban porras y escudos, armas decisivas en los combates, incluso analizó fabricar hondas y guaracas, que si bien no usaban en aquellos lugares, para las tribus de las alturas eran sus armas con las que combatían; además él pensaba en la defensa del guerreo con la protección de sus cuerpos como las corazas para amparar el pecho y la espalda del guerrero, que eran las zonas corporales muy vulnerables al ataque de las porras; estos artesanos serían lo que hoy llamados: armeros.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Sin embargo, el sueño dorado de Monkik, era conquistar los productos de la gran laguna azul (Océano Pacífico), los alimentos como el pescado seco y salado, era el único que llegaba por medio de los comerciantes, quienes les trajeron conchas de múltiples colores, de diferentes tamaños, (conchas de Spondylus), será un taller de artesanos quienes fabricarán pectorales para los altos dignatarios, igualmente necesitaba los pututos que también era de conchas como instrumentos musicales como los pututos; pues, era toda una diversidad de productos que se necesitaban elaborar.
Era de necesidad pública tejer pectorales para los altos dignatarios como el joven líder Siekik, ya que aún no existían, y tendrían que ser elaborados por los artesanos orfebres que serían las manos femeninas tejiendo hilos, eran las primeras corazas para la defensa en los combates y como adorno simbólico en las ceremonias de veneración a los dioses.
Estos productos como las conchas de spondylus eran traídos desde la gran laguna azul (Océano Pacífico), que no precisamente existían en la zona donde se pescaba sino que eran traídas de lejanos lugares del norte (de lo que ahora conocemos  como: Zona de Guayaquil), por los que tenían que pagar más productos comestibles, eran productos muy caros.
Por lo que Monkik, esperaba el retorno del joven líder Siekik, para organizar una expedición y viajar a las playas del gran laguna azul y ellos mismos adquieran esos productos y no depender de los intermediarios (mercaderes).
Monkik, tenía afición por la música y le gustaba mucho soplar el pututo era casi un entretenimiento; que cuando hizo el viaje de visita a las tribus vecinas, le permitió observar muchos avances, que aún contando con menos desarrollo que ellos, ya exhibían adornos en sus pechos en sus ceremonias religiosas; por lo que quedó grabado en su mente lo que haría con los artesanos que se establecerán en los dominios de la vivienda.
A Monkik, se le ocurrió una idea; por lo que fue al taller de las confecciones donde laboraban mujeres con los telares de cintura, allí laboraban hilanderas especialistas en confección hilos de diferentes espesor, desde gruesos hijos hasta los mas finos, dependiendo de la calidad de la fibra del algodón; por lo que él pensó que esos hilos muy finos  serán usados para elaborar adornos que llevarán incrustaciones y dijes de oro y plata; él hizo para el trabajo y preguntó a las mujeres, si ellas podían elaborar los adornos que llevarán las corazas, ellas le contestaron que si lo harán, pero no sabían como hacerlo.
Con esas inquietudes; por lo que Monkik, sabía que la única opción era traer a los artesanos de las tribus, quienes enseñarían a las mujeres el arte del uso de los metales como el oro y la plata en las incrustaciones; él se dijo: "Ahora que estamos en paz, será posible reclutar artesanos para que vengan a trabajar aquí.." (dominios de la vivienda).
Monkik, gracias a su vasta inteligencia que le era super desarrollada y quien pensaba como muy adelantado a su época y le abundan las ideas creativas, que los usarán  en al transformación total del Señorío en nacimiento, como ya se vivían tiempos de paz con los vecinos, por lo que toda la masa de la población que fueron reclutados para la guerra, ahora se convertirán en trabajadores de los talleres que se instalarán y otros como agricultores, que tanto se necesitaban para la construcción de canales de regadío y así ganar nuevos terrenos cultivables.
Mientras tanto, en los terrenos de lo que fue Zankoc, el joven líder Siekik, después de estar presente en las cosechas que fueron óptimas, se decidió regresar a los dominios de la vivienda con 160 guerreros cargados de quipes con productos comestibles, que esta fructífera cosecha fueron los méritos para el responsable Kamokac, quien demostró ser un gran líder, tanto en la guerra como en la dirección de las actividades agrícolas, todos los agricultores le reconocían su capacidad de dirigir y lograr tanta producción que nunca antes se pudo, algo parecido cuando vivía Zankoc.
Siekik, eligió la noche para el retorno, por que era más fresco para soportar la carga en los hombros de los guerreros y por su natural seguridad.
Siekik, antes de salir, hizo un cambio en la educación de su hijo, quien en adelante nunca estará separado y compartirá juegos con los otros niños, si recibirá educación para ir forjando en él dotes de un líder; al siguiente día el niño fue llevado al salón de juegos de los otros niños, hubo curiosidad entre ellos, por que recién lo conocían y él a ellos, y como eran niños de edades parecidas rápidamente hubo empatía entre ellos, y se notó claramente una novedad el hijo del líder demostró tener cualidades diferentes a los otros niños, es decir sobresalía, quien impuso su carácter fuerte y su habilidad para los juegos y su fuerza en la lucha para los juegos; pues, era un niño que nació para ser un líder.
Kamokac, había asignado a un agricultor como el encargado de dirigir y cuidar a los niños por sus dotes de pedagogo, era el responsable del salón de los juegos, que fue construido por Kamokac, éste "maestro" observó claramente que el hijo del líder era un niño dotado en todo, este agricultor que hacía las veces de un "educador", se quedó asombrado de las capacidades del niño, que rápidamente aprendía y se imponía como un líder del grupo que se le asignaba.
Al anochecer llegaron su madre Nahamok y la instructora, quienes fueron encargadas por el joven líder Siekik de criar y educar a su hijo en las mejores condiciones; pero, sin privilegios, él será siempre u niño más en los juegos con sus compañeros, por lo que el instructor dirigiéndose a Nachamok, le dijo:
--- Mujer, su hijo ha demostrado ser un líder, tiene rapidez en el aprendizaje y se impone en los juegos, goza de una fuerza corporal de ser muy fuerte, siendo su primer día se impuso a todos los demás niños en los juegos que se impartieron.
Nachamok, miró a la instructora que estaba a su costado, a su hijo que estaba junto a ella y le contestó:
--- Instructor, el niño recién salió del templo donde él nació y se crio sólo y si tiene esos dotes son herencia de su padre el gran Líder Siekik.....
Continuaremos......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 13 de noviembre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXIV.- Monkik con la cooperación de Renkik; establecen contacto con las tribus vecinas, quienes fabricarán adobes a cambio de productos comestibles; además, se establecerán talleres de orfebres, alfareros...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik junto a Kamokac, éste último era el responsable de los terrenos que fueron de Zankoc, ellos enfrentaron a una tribu invasora en las planicies del Este, obteniendo una contundente victoria, muriendo todos los invasores, y de parte de ellos con tan sólo 22 heridos, algunos de gravedad, pero no mortales; quienes ya fueron socorridos por los curanderos, quienes eran una grupo de logística, que permanentemente los acompañaban en la retaguardia a los líderes apoyándolos en sus enfrentamientos contra tribus invasoras; después el joven Siekik, regresó al Asentamiento y se interesó por estar con su hijo y la educación que recibirá.... ..sigamos el relato............


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

En los primeros inicios de nuestra era, en los años 100 a 200 d.C., en el extenso valle que hoy se conoce como la Región Lambayeque; estuvieron en constante movilización las tribus errantes que algunas tendían a ser sedentarias; pero, todas ellas tenían un enemigo en común. La furia de los elementos de la naturaleza, que se presentaba con copiosos lluvias que inundaban los incipientes logros en la agriculturas de las tribus que los habitaban y luego seguían prolongadas sequías tan inclementes que arruinaba la vida humana.
Justamente, la incipiente Civilización Moche, una tribu de ellos, empieza a luchar contra la bravura de la naturaleza, que los grupos humanos se conocían como tribus, que algunos se unían gracias al mismo dialecto y así destacó la Familia Chonkik, que lo consideramos como el fundador de lo que será el Gran Señorío del Señor de Sipán.
En aquellos tiempos volverse sedentario, era asumir el más grandioso reto, que daba origen al asentamiento humano como unidad poblacional, que les permitía enfrentar unidos los desafíos de la subsistencia y permanencia humana en el espacio y el tiempo, ocupando un lugar vital mediante el dominio a la naturaleza, introduciendo la agricultura como actividad económica que les permitía sobrevivir con el cultivo de productos comestibles.
Al lograr, el alimento seguro, la vida continuaba en el tiempo y el espacio; pero, más fácil era decirlo que verlo en el terreno mismo, eran retos que fueron asumidos por los primeros moches que perduraron en el tiempo en la Región Lambayeque.
Volviendo al relato, ahora regresemos a los dominios de la vivienda, donde vivían todos los jefes, tejedoras, guerreros, ya era todo un asentamiento humano, que estaba donde origen al Señorío del Señor de Sipán; tal como lo hemos informado el joven líder Siekik, se rodeó de asistentes o mejor dicho lugartenientes y asesores y dentro de estos últimos destaca el llamado "pedagogo" Monkik, que sobresalía por sus dotes extraordinarios en la enseñanza, y el dominio de siete dialectos, que se hablaban entre las tribus errantes y sedentarias.
Monkik, era el responsable de la construcción del Gran Templo, lo que ahora conocemos con "Huaca Rajada", todo se estaba empezando con gran maestría, muy adelantados a su época.
Monkik, observando el avance lento de la construcción del Gran Templo, él consideró que se necesitarían miles de miles de bloques de arcilla (adobes); en esos momentos llegaron unos comerciantes, con quienes entabló diálogo y les preguntó sobre las tribus que elaboraban adobes; los mercaderes quienes rotaban de tribu en en tribu, le informaron con detalles que las tribus que trabajaban los mejores adobes eran las belicosas y vecinas, y con quienes se había peleado.
Monkik, con esa información, fue a buscar a Renkik y plantearle establecer  un contacto con los jefes de las tribus vecinas, mediante emisarios que eran los mismos guerreros quienes hablaban esos dialectos , ya que él tenía la información que elaboraban adobes.
Pero, Renkik, muy respetuoso de la jerarquía de mando, que primero se necesitaba el apoyo de Chamokik, como responsable máximo del asentamiento.
Ambos fueron a lugar donde se encontraba Chamokik y le plantearon visitar las tribus belicosas y vecinas para proponerles la elaboración de adobes, que será pagado con productos comestibles.
Chamokik, le pareció una idea muy avanzada y que limaría las asperezas con los vecinos, ahora serían unos aliados elaborando los adobes, dio el visto bueno.
Renkik, como el Gran Capitán, quien quería quitarse de encima tribus belicosas y transformarlas en colaboradoras, aceptó ir con el mismo Monkik, ambos eligieron a un grupo de guerreros, quienes según el dialecto irían a los cuatro puntos cardinales que rodeaban los dominios de la vivienda, teniendo la ventaja que Monkik dominaba siete dialectos, él con el amparo de 20 guerreros se fueron a visitar las tribus vecinas, era una iniciativa excelente, pero de acciones temerarias, por que se desconocía la respuesta de los vecinos.
Monkik, Renkik y los 20 guerreros, partieron de día claro y fueron a la tribu más belicosa, fueron recibidos por los jefes tribales, quienes eran muy hostiles, allí el pedagogo observó las construcciones con los adobes que eran de excelente calidad. Monkik les habló en su dialecto, parece que el jefe tribal fue sorprendido por el ofrecimiento de recibir alimentos por la elaboración de adobes; pues, era una manera de lograr comida mediante el trabajo, pues aceptó el trueque y como llevaron talegas llenas de yucas, camotes y maní, que les obsequiaron a los jefes como una acción de congraciarse y lograron el compromiso....


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Monkik, satisfecho por el acuerdo con el jefe de la tribu, que era una de las más hostiles, se despidió y siguieron visitando otras tribus, que elaboraban adobes, ya que todos los hacían, era toda una innovación de buscar la paz con trabajo, él y su guerreros recorrieron por tres días, ya llegando al cuarto día, visitaron la última tribu que siempre era peligrosa, se encontró con el jefe, le planteó el trueque, quien al tener muy escasa comida para su gente, le aceptó el ofrecimiento y se señaló que sellará su trabajo por que según ellos eran los mejores, y como en ese momentos tenía arrumados una gran cantidad de adobes, se comprometieron ellos mismos a transportarlos a los dominios de la vivienda.
Esta acción prodigiosa de Monkik, era virtuosa, por que estaba ahorrando muchos esfuerzos y costos a los dominios de la vivienda en estar en constante preparación de guerreros ante eminentes invasiones, por lo que, los hasta ahora eran tribus hostiles y guerreras, se habían transformado en aliadas colaborando en la construcción del Gran Templo; ellos asumieron el compromiso que trabajarán todos los días y cuando se haya secado los adobes serán transportados a los terraplenes del Gran templo en construcción.
Renkik, hizo el cálculo de unas 25 tribus, donde vivían artesanos que elaboraban adobes, quienes les anunciaron que sus productos llevaban un sello, algo así como "registro de marca", que iría grabado en cada adobe, que en adelante les permitiría conocer el origen del productos para el canje de los pagos.
Ahora, Monkik, tenía que establecer el monto del pago, no era una tarea fácil, ya que en esos tiempos no existía escritura ni cálculos matemáticos; él no tuvo mejor idea que sumando 10 veces sus dos manos, o sea 100 adobes en los actuales números se entregará medio quipe de zapallos, yucas y camotes, así les informó a los jefes de las tribus visitadas y ellos aceptaron el trueque.
Monkik, se reunió con Renkik, para ir juntos a Chamokik, quien como el responsable, en ausencia de Seikik y le dijo:
--- Renkik, acompáñame para ir a buscar a Chamokik, para que destine un contingente de 20 veces las dos manos de guerreros (unos dos cientos hombres) para que viajen a los terrenos de Zankoc, donde se encuentra el líder Seikik para informarle sobre los acuerdos y traer productos alimenticios para las tribus vecinas.
Renkik, siempre conservador y temeroso, que Seikik no vaya aprobar el trueque, lo probó con Chamokik, que estaba en constante entrenamiento de guerreros, fue Monkik, quien le dijo:
--- Oh Gran Guerrero, durante los cuatro días que estuve visitando las tribus vecinas, que usted nos autorizó, a quienes se propuso el trueque de adobes por productos comestibles, todas las tribus visitadas aceptaron muy gustosas, ya que lograr comida legitimaba esa acción más encantadora del trabajo, me adelanté y les propuso de 100 adobes por medio quipe de comida, no sabemos si el Gran Líder o usted mismo nos autoriza ese sistema de trueque.
Chamokik, le pareció esa idea muy interesante que los vecinos se vuelvan amigos mediante el trabajo compensando y le respondió:
--- Monkik, haz logrado establecer acuerdos de paz con los vecinos, estoy de acuerdo y me parece justa tu idea del pago, yo mismo iré a los terrenos de Zankoc con 100 guerreros, quienes transportarán los quipes de los productos y sobre todo informar al gran líder Siekik los acuerdos logrados por tu persona.
Chamokik, se movilizó de día claro, ya no había peligro de invasiones, pero que aquel día estuvo nublado y llegó pasadas las 13:00 horas del día, se encontró con Siekik y Kamokac, quienes caminaban por los cultivos, si le llamó la atención a Siekik verlo llegar acompañado de un contingente de guerreros, el recién llegado le dijo:
--- Oh Gran Líder, he venido de día por un acuerdo, que han logrado Monkik con apoyo de Renkik con las tribus vecinas con quienes establecieron contacto, quienes elaborarán bloques de arcilla (adobes), para que esos productos sean transportados a los dominios de la vivienda a cambio de productos comestibles.
Siekik, miró a Kamokac y casi salta hasta el Cielo, al escuchar las palabras de Chamokik, era felicidad total, por que por fin se libraría de hacer la guerra con los vecinos y ahora serán sus aliados elaborando adobes que les permitiría avanzar en la construcción del Gran Templo.
Siekik, muy feliz, le respondió:
--- Chamokik, hay que felicitar al pedagogo Monkik, que una vez más realiza obras maravillosas, nunca se me hubiese ocurrido a mi semejante idea, por fin logramos la paz con los vecinos y como estamos en cosecha en estos terrenos, cargaremos los productos al dominio de la vivienda.
Kamokac, quien tenía llenos los almacenes y necesitaba más espacio, se alegró sobremanera que la producción agrícola, además de alimentar a los habitantes, les permitiría lograr la ansiada paz con los vecinos y les dijo:
--- Oh Líderes, nuestros almacenes están repletos de productos, ahora tenemos 160 guerreros que los transportarán en quipes, nos sentimos satisfechos de lograr contribuir a la paz con nuestra producción.
Mientras tanto, Monkik, conociendo que el líder Siekik, estaría de acuerdo con su iniciativa, que propuso a Renkik, establecer la forma de pago, que ya se les ofreció a los jefes tribales, menos a la tribu hostil, quienes enviaron 60 cargadores con adobes sobre sus hombros, los recibió Monkik, les informó el sistema de pago, parece que a los cargadores no les gustó mucho, dejaron sus productos y se llevaron medio quipe de productos comestibles...................
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 6 de noviembre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXIII.- Siekik y Kamokac, enfrentaron y batieron en el lado Este obteniendo una contunde victoria contra una tribu invasora; después hubo diálogo sobre la crianza del hijo del líder...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, estaba de visita en los terrenos que fueron de Zankoc, que tenía como responsable a Kamokac; además, allí vivía y trabajaba Nachamok concubina del joven líder que le dio el hijo varón; durante la noche él compartió la cama y cumplió con su relación marital, el niño durmió en cama diferente, el joven líder después se quedó profundamente dormido, que no escuchó bullicios en el exterior del templo; pero, en la madrugada Nachamok, escuchó nuevamente movilización de guerreros, ella despertó al líder, quien se levantó y salió, afuera fue informado que Kamokac, estaba batiéndose contra una tribu invasora en las planicies del Este; por lo que él y parte de los vigilantes del templo llegaron al campo de la pelea, él arengó a sus guerreros a combatir y derrotar al enemigo... ..sigamos el relato...

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven líder Siekik, al llegar al campo del combate, los encontró a sus guerreros al mando de Kamokac, que estaban estancados peleando contra una tribu invasora; alarmado por este peligroso atoro, él ordenó a sus guerreros atacar, quienes se sintieron arengados y envalentonándose con la presencia de su líder y se armó un duro combate cuerpo a cuerpo y sus guerreros unidos comenzaron a avanzar rompiéndose la fortaleza enemiga, aún era compacta, ellos eran muchos más que los defensores por lo que Siekik, se abrió al lado derecho, cediendo parte del terreno al enemigo.
Eran sus clásicas tácticas del joven líder Siekik, que engañaba a los atacantes y cayeron en la trampa al aflojar su fortaleza que se les hacía imbatibles, quienes al dispersarse permitieron a Siekik atacar desde su flanco al debilitado costado invasor.
El joven líder Siekik, y sus guerreros abrieron un claro en la formación de los invasores, e ingresaron a esa fortaleza, casi era un ataque suicida; pero, Siekik sabía lo que hacía, quien luchaba con su porra contra dos o tres invasores al mismo tiempo y todos caían muertos o heridos, por sus poderosos ataques.
Sin embargo, al calor del combate Siekik y sus guerreros, se vieron rodeados de enemigos, pues era la trampa que seguía su curso, quien derribando enemigos acompañado de sus defensores destruyeron a los rivales que no pudieron resistir a la embestida y lo que parecía un avance enemigo, se convirtió en una matanza de invasores que mermaban su poderío y caían.
El avance de Siekik, era incontenible, que lo que fue una fortaleza de los enemigos fue destruida, gracias a Kamokac y sus guerreros que avanzaron por el otro flanco.
Kamokac, hizo la táctica de ataque horizontal, abriendo a sus guerreros que engañosamente los enemigos creyeron avanzar y fueron batidos, ya se notaba en el camino bultos de hombres muertos o heridos fuera de combate; pero, no eran los defensores sino los invasores, quienes al verse perdidos intentaron huir.
Sin embargo, el joven líder Siekik, había avanzado tanto que llegó a la retaguardia del enemigo y desde allí, era él quien rodeó, quedando envueltos los invasores que aún combatían y empezó la matanza definitiva, era cruento el combate, que aquella noche oscura cuando empezó el combate, ya se notaba en el horizonte la claridad, pero en el campo de la pelea sólo se escuchaban alaridos, gemidos y gritos de los moribundos.
Llegó el momento decisivo, que para los invasores era luchar o morir que aún se mantenían en pie, ya ellos perdieron el vigor de la lucha y eran fáciles víctimas de los poderosos ataques de las porras que destruían sus cabezas, ellos desesperados no podían huir, sólo la opción era combatir hasta morir.
Cuando, finalmente se encontraron Siekik y Kamokac, sin ningún enemigo para batir, sólo habían cadáveres amontonados sobre el suelo; era horroroso observar esa cruel matanza, que Siekik, estaba obligado por su experiencia acumulada, para él no era posible que queden testigos enemigos, había que exterminarlos a todos.
Siekik y Kamokac, unidos lograron una victoria contundente contra los intentos de la tribu invasora, que acechaba a las prósperas tierras cultivadas, también fue una enseñanza para Kamokac, que cuando se batía con un invasor había que exterminarlo, ya que los sobrevivientes que huyen, regresan con tantos intentos y siempre hay que estar alerta con vigilancia constante.
Ya amaneció, siendo las 06:00 horas del nuevo día, era una victoria para Siekik y muerte en combate para los invasores, que esta vez no se conocía su origen, como nadie quedó vivo, tampoco su dialecto.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Siekik, ordenó un conteo, y si hubieron 22 guerreros heridos, algunos graves con lesiones profundas en los brazos, espalda, pecho; pero, ninguno era mortal; en el bando invasor sólo un montón de cadáveres, que según como se hizo la suma eran cuatro veces la suma de dos manos, se llegó a sumar 40 combatientes invasores.
Siekik, le dolía en el alma, observar a sus guerreros lesionados, algunos se quejaban por el dolor; por lo que ordenó cargarlos en hombros por los guerreros ilesos hasta el lugar de vigilancia, por que allí los esperaban los curanderos con sus remedios desinfectantes.
Siekik, decidió abandonar a los muertos invasores, sin darles sepultura, por que ya aprendió que de esa labor se encargaba la naturaleza mediante las fieras depredadoras y las aves carroñeras, era una acción cruel, pero no había otra opción.
Todos los guerreros retornaron a los terrenos, en el asentamiento los agricultores esperaban la primera comida y luego partir a sus tareas agrícolas, si se comentaba sobre el combate que se tuvo en las planicies donde ellos no participaron, por que fueron los visitantes quienes defendieron esos terrenos.
Siekik, regresó al templo, ya Nachamok se había levantado y trabajaba en las cocinas, su hijo ya estaba siendo atendido por la moza encargada, hubo un saludo de padre a hijo, no era abrazo, por que no se usaba ese símbolo de afecto, el padre le puso sus manos sobre los hombros del niño.
Después, Siekik salió del templo y se unió a Kamokac, quien lo invitó al taller de confecciones; allí la instructora era la responsable, hubo un encuentro muy sentimental, por que ella era quien se sentía enamorada del joven líder dio un largo suspiro al verlo, pero no hubo otra manifestación; como ella era tejedora se había confeccionado una bata que se ajustaba por la cintura con un lazo, vaya que al caer la bata dejaba ver unos pronunciados glúteos que sobresalían, que el joven líder lo observó con atención y tal vez con deseos libidinosos, pero eso fue todo, en aquellos tiempos no habían caricias ni abrazos; él por respeto a la madre de hijo no podía tener otra concubina en esa zona.
Entonces, hubo diálogo, por que él, quería agradecerle de alguna manera su apoyo a la crianza de su hijo, ya que él, las impulsó a ella y Nachamok la crianza de su hijo y le dijo:
--- Mujer, estuve en el templo donde mi hijo crece y tiene el cuidado de una moza, y lo está haciendo bien, tu la escogiste y su trabajo es excelente, yo vi a mi hijo que ha crecido, sólo te pido que le permitas libertad y se una a otros niños.
Kamokac, quien escuchaba con atención el diálogo de Siekik con la instructora; justamente él, había establecido una construcción donde todos los niños se junten para jueguen entre ellos, sin distinción de privilegios, quien intervino y le dijo:
--- Oh Gran Líder, yo construí una sala donde estarán todos los niños, que nacieron desde que estoy aquí, todos ellos juegan, pero su hijo aún no participa, considerando que debe estar sólo.......
Siekik, interrumpiéndolo, le replicó:
--- Kamokac, es un error separar a mi hijo de los demás niños, él es parte de estos terrenos, y desde hoy estará todos los días con esos niños, no hay ningún privilegio, ya que todos son hijos de guerreros.
La instructora, si tenía pensado que el niño cuando cumpla unos años más de edad, será preparado por instructores en el uso de las armas y tal vez identificar alguna habilidad propia de su persona.
Además, la instructora tenía el compromiso con su propia tierra, sabia que allí nació el hijo varón que tanto buscó el joven líder, y será educado para ser un líder igual o mejor que su padre, ella que aún no siendo la madre asumió el reto de formar un gran guerrero; ya olvidó las discrepancias con Nachamok, ahora ambas serán las educadoras del nuevo líder (heredero de Siekik).
Entonces, ella le dijo:
--- Oh Gran Líder, como responsable junto a la madre Nachamok, hemos pensado que su hijo cuando tenga edad y que pueda soportar el peso de la porra, será instruido en su manejo, también él puede saber otras cosas, que nosotros identificaremos, si le aseguro que su preparación será en el arte de la guerra, por que siendo su hijo, ha heredado seguir su ejemplo, ya estoy buscando a los dos guerreros que se encargará de su entrenamiento, ellos serán seleccionados por mi persona, por que yo también aprendí a pelear contra rivales.
Kamokac, escuchó con atención a la instructora y cuando terminó de hablar, le dijo:
--- Mujer, tengo responsabilidad de la producción de estos terrenos y la defensa contra el ingreso de las tribus invasoras, y me alegro mucho que hayas pensado en la instrucción del hijo del gran líder; pues, como él lo ordenó, todos nuestros hijos, recibirán entrenamiento junto al hijo del líder, él no estará separado, sino se acostumbrará estar con niños de su propia edad y ambos escogeremos a los instructores que se encargarán de enseñar el arte del manejo de las armas a los niños.
Siekik, que escuchó a los líderes, que estaban en el centro de discusión por su hijo, les respondió:
--- Líderes,  tanto tu mujer como tu Kamokac, ustedes son los responsables de la defensa y producción de estos terrenos y también de la crianza de los niños; yo estoy de acuerdo, que mi hijo estará con otros niños y juntos serán entrenados, esa es mi decisión.
Kamokac y la instructora se rieron entre ellos, y no comentaron la orden del joven líder; Siekik, abandonó el taller de confecciones, no sin antes hacer una venia de agradecimiento a la instructora........
Continuaremos.....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui.

domingo, 30 de octubre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo .- CXXXII.- Siekik, llegó a los terrenos de Zankoc, allí se encontró con el responsable Kamokac, compartieron la comida, quien le informó que hubo una pelea contra una tribu invasora, quienes al ver morir dos jefes huyeron; esos mismos regresaron y estaban peleando en las planicies...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder, llegó a los terrenos que fueron de Zankoc, allí fue recibido por el responsable Kamokac, y como llegaron justo en el reparto de la segunda comida; se ordenó a las cocineras preparar más comida para los recién llegados, Siekik, pidió a Kamokac llevarlo al templo donde se encontró con su hijo, quien era cuidado por una mujer escogida por la instructora; mientras su madre Nachamok, trabajaba en las cocinas, hubo un encuentro muy cordial entre padre e hijo; quien al ver a su hijo, le puso las manos sobre los hombros como un saludo.... ...sigamos el relato.............


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
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Kamokac, quien como responsable de los terrenos que fueron de Zankoc, había establecido una próspera agricultura, que ofrecía productos comestibles para los propios habitantes del Asentamiento y el remanente era llevado a los dominios de la vivienda; la producción agrícola era la única actividad económica fundamental en aquellos tiempos, que mediante el trueque se intercambiaron productos entre las tribus, que eran ayudados mediante el comercio que lo ejecutaban comerciantes, quienes ambulaban de tribu en tribu ofreciendo sus productos o comprando otros y así venderlos en la siguiente tribu.
Volviendo al relato, el joven líder Siekik, tuvo que esperar su turno hasta que preparen la comida, ya que él, no admitía privilegios; las cocineras se esmeraron en sus preparativos culinarios, que les demandó un tiempo de aproximadamente dos horas; siendo un poco más de las 19:00 horas, se sirvió la comida, justamente fue Nachamok, quien salió de la cocina portando una lapa llena de mates de comida que le ofreció al líder y le dijo:
--- Oh Gran Líder, le hemos preparado esta comida, que fue mi elección escoger lo que usted necesita comer para recuperar sus fuerzas corporales.
Siekik, observando a la joven que era la madre de su hijo, y como ella era hermosa, le pareció que aumentó su belleza, le hizo la venia aceptando la comida la recibió con una sonrisa, y ella haciendo la venia de sumisión se retiró.
Kamokac, estaba siempre al lado del líder, él también recibió su comida; ambos líderes comenzaron a comer, que les permitía reparar las fuerzas perdidas en el trabajo y que se hizo extensiva a los 50 guerreros que acompañaron a Siekik.
Mientras comían, Siekik y Kamokac, ellos entablaron una larga conversación sobre las labranzas de los terrenos; pero, el responsable no le informaba sobre el choque con una tribu invasora, o tal vez no lo consideraba importante, pero Siekik, si le preguntó:
--- Kamokac, dime no has sido visitado por tribus invasoras, por que ellos no cesan en visitarnos y todos siempre llegan haciendo la guerra.
Ante la pregunta de Siekik, recién recordó Kamokac que hubo un conato contra una tribu invasora y le respondió:
--- Oh Gran Líder, si tuve una pelea contra una tribu invasora en el Este, ellos venían del Cruce los Caminos; nosotros nos anticipamos y nos encontramos en las planicies, sólo peleamos por un breve tiempo, ellos huyeron al ver caer y que murieron dos de sus jefes en combate.
Siekik al escuchar a Kamokac, si le preocupó, que la mayoría de los invasores huyeron; para él, esta actitud significaba que regresarán y le dijo:
--- Kamokac, si permitiste que huyan esos invasores, significa que ellos represarán, tenemos que estar listos para cualquier invasión; si me preocupa, que ellos aprendieron sobre nuestra defensa y el próximo ataque lo harán con información de exploradores, quienes pueden llegar como comerciantes, o simplemente como expulsados de otros tribus buscando trabajo.
Pero, Kamokac, le respondió:
--- Oh Gran Líder, si pensé en lo que usted me está indicando; por que tengo vigilantes en los puntos que los invasores suelen ingresar; además, no aceptamos a ningún extraño, y los comerciantes que nos visitan, ya los conozco, ya que por mucho tiempo, ellos traen y llevan productos, no se preocupe, mis vigilantes están allí noche y día y los rotamos entre los agricultores, que los entrenamos, quienes se han convertido en grandes guerreros.
Ya que era la hora de acostarse, llegó Nachamok, ahora se encontraron solos con Siekik, ambos ingresaron al templo, allí estaba el hijo, cuya cuidadora se retiraba dejando a la madre con el hijo.
Ellos se acostaron, en una cama y el niño ocupó otra cama, era un reencuentro con la joven hermosa tal como él la conoció, que ahora fue la única que le dio el hijo varón.
Como medida de seguridad, establecida por Kamokac, él ordenó que guerreros en suma de dos manos, (10 hombres) protegerán los exteriores del templo, quienes vigilarán hasta el amanecer; ya se temía algún ataque sorpresivo, por que el líder caminó durante el día, en el trayecto desde los terrenos de Tankik hasta los terrenos de Zankoc, era muy probable que ellos pudieron ser observados por vigilantes de tribus invasores que siempre estaban al acecho.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
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Siekik, estaba completamente agotado, se acostó con su pareja, cumplió con las relaciones maritales y rápidamente concilió con el sueño, que fue profundo, ya que no había descansado por 48 horas seguidas, que se estuvo muy ocupado en combates con las tribus sureñas.
Todo siguió, en tranquilidad, pero a la media noche, hubo bullicio en los exteriores del templo, con movimiento de guerreros, al menos así lo percibió Nachamok, ya que ella se despertó, no el joven Siekik quien roncaba su merecido descanso; poco después llegó el silencio que permitió a Nachamok dormir con tranquilidad.
Pero, nuevamente en la madrugada, se escucharon movimientos de guerreros; además, se oían gritos que despertaron a Nachamok, quien observó que su pareja en la cama seguía roncando plácidamente, ella se levantó, se acercó a la puerta, que había sido atrancada, retiró el madero, por que aumentaron los gritos, pero ella no pudo abrir la puerta.
Nachamok, regresó a la cama y su líder seguía dormido, no tuvo otra opción que despertarlo, por que todo indicaba que en los exteriores corrían actos peligrosos, quien al sentir interrumpido su sueño, se levantó impulsado y se puso de pie, y como estaba completamente oscuro, él vio un bulto que era su compañera, quien rápidamente reaccionó y le dijo:
--- Oh Gran Líder, afuera se escuchan movimientos de guerreros y además escuché gritos, nuestra puerta está atrancada por afuera, ya intenté abrirla pero no pude.
Siekik, que se calmó al escuchar a su compañera, que estuvo a punto de darle un golpe que él percibió por la oscuridad, como un enemigo le respondió:
--- Nachamok, no te preocupes, saldré por la puerta trasera y averiguaré sobre esos movimientos, tu acuéstate y descansa y el niño debe seguir durmiendo.
Siekik, se cambió de su bata y vistió la ropa de líder, sin encender el mechero, se aproximó a tientas a la puerta trasera, que también tenía una tranca interior, la retiró, abrió la puerta y salió, comprobó que efectivamente si hubo movimientos de guerreros y eran los suyos, quienes ya se habían levantado, pero ya no había nadie, todo era silencio; por allí aparecieron los vigilantes del templo, uno de ellos que si conocía al líder, le dijo:
--- Oh Gran Líder, en el Este, los vigilantes detectaron movimientos de invasores, quienes dejaron a uno de ellos y los demás fueron como exploradores para saber quienes eran los invasores; pero, el vigilante que se quedó sólo escuchó el alarido de sus compañeros, por lo que corrió a informar al líder Kamokac, quien al mando de sus guerreros fue al encuentro contra los invasores.
Siekik, muy preocupado, que se venía otra pelea contra invasores y sin sus guerreros que atinadamente los llevó Kamokac, quien tampoco podía ir sólo en terrenos aún oscuros, ya que la madrugada todavía llegada aproximadamente a las 04:00 horas, él pensó un instante y decidió ir para ayudar a su aliado Kamokac y le dijo:
--- Guerrero, ¿Cuántos son ustedes?
El vigilante, le contestó:
--- Somos la suma de dos manos.
Ellos eran 10 hombres.
Entonces, Siekik, les dijo:
--- Que se queden dos vigilantes custodiando el templo y con el resto nos vamos a luchar junto a Kamokac.
Siekik, acompañado de 8 guerreros, se fueron al lugar de la contienda, ellos llegaron al emplazamiento donde solían estar los vigilantes del Este, no encontraron a nadie, si se escuchaban los gritos y alaridos en las planicies, por lo que el joven líder, dijo:
--- Guerreros,  acompáñenme hasta el lugar de la pelea, todos tenemos nuestras porras y pelearemos.
Pero, uno de los guerreros, recordó que en esos mismos campos una víbora atacó al líder, que estuvo grave por varios días y le dijo:
--- Oh Gran Líder, nosotros  esperaremos al líder Kamakoc derrote a esos invasores, además, esos chopes de plantas están llenas de víboras y usted sufrió un ataque de una de ellas.
Siekik, recordó que efectivamente estuvo muy grave por la mordedura de una serpiente; funcionó el instinto de supervivencia y el joven líder se detuvo en seco y retrocedió al lugar del paradero de lo vigilantes, y desde allí observaba a las planicies, pero le llegó el cargo de conciencia de no estar ayudando a su aliado Kamokac.
Él, esperó por unos minutos, pero su espíritu guerrero no lo podía amilanar por evitar la posible mordedura de una culebra, y dirigiéndose al guerrero con quien se entendía por el mismo dialecto, le dijo:
--- Guerrero, nuestro líder Kamokac, está sólo, tenemos que ayudarlo, que importan las culebras, tu sigue adelante yo te seguiré y vamos en este momento a pelear.
Los ahora nueve hombres se dirigieron al campo del combate, donde el responsable Kamokac se batía contra una tribu desconocida, hasta ese momento la pelea se mantenía pareja sin avance en ambos bandos, que al llegar Siekik con los pocos refuerzos, aún así gritó:
--- ¡¡¡¡ Guerreros avance y ataquen !!!!
Fue el espaldarazo y oportuno que necesitaban sus guerreros....................
Continuaremos......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 23 de octubre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXI.- Siekik, después del conteo, él comprobó que murieron 16 guerreros defensores y hubo 30 heridos; los invasores murieron todos que sumó unos 300 cadáveres, al culminar el entierro y comer, Siekik fue a los terrenos de Zankoc..

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, en compañía de su lugarteniente Chamokik y un contingente de unos 150 guerreros defensores, hicieron frente a una poderosa tribu invasora que venían desde el Sur; ellos pretendieron adueñarse por la fuerza de la producción agrícola muy próspera de los terrenos de Siekik...  ..sigamos el relato...  


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
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En los inicios de los primeros siglos de nuestra era, todo lo que ahora conocemos como los valles de Chancay, Motupe, Lambayeque, La Leche, Olmos y otros, recién estaban siendo poblados con pequeños asentamientos humanos, por tribus que luchaban contra los elementos de la naturaleza; ellos eran azotados por lluvias copiosas que inundaban todo lo que hoy conocemos como la Corriente del Niño, este fenómeno era como un cataclismo, por que las inundaciones destruían la incipiente infraestructura agrícola, arrasando con los cultivos; posteriormente  llegaba el periodo de una prolongada sequía de 5 a 7 años.
Los asentamientos humanos, no eran estables, se movían en distintas direcciones buscando comida; por lo que los terrenos cultivados  de Siekik, despertaba codicia a las tribus vecinas, que no tenían producción por que no sabían cultivar la tierra.
Siekik, construyó canales de irrigación que le permitía cultivar sus terrenos, aún en tiempos de sequía, algo que no hacían sus vecinos.
La furia de los elementos, era cruel, que muchos residentes en precarias condiciones de vida, quienes al perder todo, se convertían en tribus errantes, que merodeaban a las tribus que se volvían sedentarias como era el caso de Siekik, que prosperaba la  agricultura, todo se hizo con mucho esfuerzo, lucha permanente contra los elementos y las invasiones de las tribus errantes.
El señorío en nacimiento del Señor de Sipán, tal como lo conocemos ahora; nació gracias a la visión de una familia, cuya cabeza era el señor Chonkik, su esposa Mokumac y su hijo Siekik, a ellos se unió la familia de Renkik, luego fueron sometidos los Monkik, siguieron los Zankoc, continuaron con los Chamasachok; con todos ellos se convirtieron en los primeros habitantes organizados; nuestro relato aún está en los inicios, todo estaba construyéndose, gracias a la capacidad luchadora del joven Siekik, que con visión hacia el futuro y se ha rodeado de ayudantes leales, con quienes está luchando para formar el Señorío, que desde el principio no era una tarea fácil.
Siekik, todo lo está construyendo desde los cimientos; la lucha emprendedora no es solamente contra los elementos de la naturaleza, sin contra la codicia de las tribus vecinas que quieren apropiarse del progreso de los terrenos que él controlaba y cultivaba.
Volviendo al relato, Siekik y Chamokik, ellos se tomaron un descanso después de vencer a la tribu invasora del Sur, se inició un diálogo entre ellos, fue Chamokik, quien le dijo:
--- Oh Gran Líder, hubo un momento en plena pelea, que el jefe de los invasores, nos pidió una tregua, reconociendo su derrota, yo si le avisé a usted y como no me contestó, seguimos en la lucha, que esta vez fue cruenta, ellos (invasores) mostraron que eran grandes guerreros, pero nosotros adivinamos su ataque, que ya lo estábamos esperando, que tuvimos que hacer mucha pelea para vencerlos.
Siekik, escuchó tantos gritos de los invasores, que no logró distinguir ese llamado del jefe invasor, que sin proponérselo él, peleó con un combatiente que opuso valiente defensa y lucharon por un tiempo de igual a igual; era una lucha encarnizada cuerpo a cuerpo, con alguien totalmente diferente en ataque y defensa; que Siekik, tuvo que aplicar toda su experiencia para vencerlo y le contestó:
--- Chamokik, no te escuché por que estaba en plena pelea, que nada detenía el ataque; pero, si noté, que me tocó pelear contra el jefe por su valiente defensa, lo vencí gracias a la larga experiencia, por que terminé totalmente agotado, era una pelea que uno de los dos debía ganar, no había otra opción y yo tuve la suerte de triunfar.
Chamokik, estaba preocupado por los defensores y le dijo:
--- Oh Gran Líder, esperamos que el dios de los rayos dorados (El Sol) salga, para enterrar a los muertos; ahora nuestros guerreros defensores, están completamente agotados y aún no sabemos cuantos de ellos murieron en la pelea, si todos demostraron valentía y se enfrentaron con coraje y decisión ante unos combatientes, fornidos y combativos.
Siekik, al escuchar muertos, era lo que no gustaba oír, él sufría cuando sus guerreros morían en combate, pero así eran los efectos de la guerra: morir o vivir en el campo de la batalla.
Entonces, repentinamente apareció la diosa de los rayos de plata (La Luna), su iluminación era menguante, por lo débil que alumbraba; aún así si era una ayuda para aclarar un poco la oscura noche.
Ya todos los guerreros sobrevivientes se repusieron del cansancio, por lo que Siekik, ordenó chequear a los guerreros vivos y los que murieron en combate; los curanderos seguían atendiendo a los heridos, y lo que nadie quería observar, era contar a los que murieron, eran los momentos más dramáticos y dolorosos.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Por lo que aprovechando la escasa luz lunar, se hizo el conteo y se comprobó que muchos defensores fueron heridos y según los curanderos no eran graves; pero, si se comentaba con profundo dolor que murieron 16 defensores y los heridos fueron 30 hombres, por lo que ellos fueron evacuados a la loma, que era un lugar limpio y seco, para aplicarles el tratamiento de las hierbas que eran unos ungüentos de hojas molidas como pomadas y cremas.
En el trajín desaparecieron los frágiles rayos de la diosa (La Luna) y llegó el amanecer, y recién se hizo el conteo en el bando enemigo, los muertos sureños sumaban algo más de 300, fue una masacre, por que estaban amontonados; por lo que era mucho trabajo, enterrar a tanto intruso.
Siekik, comenzó a mover a los muertos, para identificar al que probablemente fue el jefe, si lo encontró que su cuerpo había sido cubierto con cuerpos de sus combatientes encima; lo distinguió por que cuando lucharon llevaba una muñequera que brillaba aún en la noche oscura cuando peleaba como un haz de luz; él fue un hombre fornido y con mucha cicatrices en los brazos, en pecho y las piernas, eran las muestras de las heridas por sus constantes luchas que protagonizó.
En seguida, Siekik ordenó cargar a los defensores muertos para enterrarlos en los terrenos de Tankik, y contra toda costumbre abandonó a los cadáveres de los invasores, que no serán enterrados, ya los animales depredadores y los carroñeros se encargarán de ellos.
Las primeras horas de la mañana avanzaban, ellos decidieron regresar con el ánimo victorioso, rápidamente llegaron a los terrenos de Tankik, ya encontraron que las mujeres preparaban la comida, se dispuso que sea para todos los guerreros que llegaron junto con Siekik.
Después de la comida, Siekik ordenó que sean sepultados en el panteón los guerreros que murieron en la lucha contra la tribu invasora sureña; si hubo una novedad, los cadáveres fueron envueltos en mantas y con su arma que pelearon, la porra.
Siekik, trató de ocultar su rostro muy compungido, que le brotaron unas lágrimas, algo inaudito, por que él tenía un carácter muy fuerte y no se inmutaba ante sentimientos de dolor; parece que tuvo fuertes emociones, por la pena que le afligía la muerte de sus guerreros que a muchos de ellos los conocía y tenía razón con  esos sentimientos encontrados.
Siekik, le costó muy esfuerzo rodearse de guerreros defensores, dada la dispersión de muchas tribus con dialectos diferentes, y admiraba el trabajo de Renkik que desplegaba en su entrenamiento; perder un sólo guerrero guerrero era doloroso como si fuese parte de la familia.
Era, él, el que más sufría por la muerte de sus guerreros en combate; después de las dolorosas ceremonias para el entierro de los guerreros; el líder ordenó a Chamokik, que los guerreros que no fueron heridos carguen productos comestibles para llevarlos al dominio de la vivienda y él eligió a 50 guerreros y con ellos decidió ir a los terrenos de Zankoc.
Siendo, aproximadamente las 17:00 horas del día; Siekik y sus guerreros llegaron a los terrenos que fueron de Zankoc, ellos estaban por la entrada del bosque, allí encontraron a un grupo de vigilantes, algunos de ellos ya los conocía y les preguntó por novedades, ellos le informaron que hubo un intento de invasión por el Este, que era la frontera con el Cruce de los Caminos, muy frecuentado por tribus invasoras, que ya conocía Siekik, incluso peleó en ese sector.
Siekik y sus guerreros cruzaron los terrenos, que los apreciaba muy bien cultivados, ya salían a sus casas los agricultores, coincidiendo con la hora de la última comida.
Ellos avanzaron y se mezclaron con los agricultores, al llegar al patio del Asentamiento, se encontró con Kamokac, quien era el responsable del Asentamiento, fue un encuentro cordial de intercambio de sonrisas, quien le dio la bienvenida y se expresó:
--- Oh Gran Líder, ha llegado usted a la hora de la comida, ordenaré a las cocineras agregar y preparar más para todos los guerreros que lo han acompañado.
En aquellos tiempos, no se usaba el abrazos como símbolo de recibimiento al alguien importante que llegaba y al mismo tiempo cuando se le despedía; sólo había la venía de sumisión y una sonrisa, los guerreros recién llegados, eran hombres entrenados para el trabajo, quienes se acomidieron a cargar los quipes que los agricultores llevaban a los almacenes.
Entonces, Siekik, preguntó a Kamokac, sobre Nachamok y su hijo, quien ya tenía una edad de 5 años y meses más; el responsable le dijo:
--- Nachamok, trabaja en la cocina y su hijo juega en el templo, allí lo cuida una mujer, quien además hace la limpieza; ella fue escogida por la instructora, estamos en tiempos de cosechas, los almacenes están llenos de productos, y estamos preparando quipes para cargar y llegar a los dominios de la vivienda y como usted llegó, tengo productos para cargar a todos los guerreros que lo acompañan.
Siekik, quería ver a su hijo y le contestó:
--- Kamokac, acompáñame al templo, quiero ver a mi hijo.
Ellos llegaron al templo y allí encontraron al niño jugando con su cuidadora, si hubo un encuentro de padre e hijo, quien le puso las manos sobre los hombros.......................
Continuaremos...........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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