Mostrando entradas con la etiqueta Arrecife de Coral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arrecife de Coral. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de enero de 2023

Biodiversidad: 8 curiosidades sobre los arrecifes de coral

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., los corales, que son toda una maravilla de la naturaleza, que sobreviven en los diferentes mares y océanos de la tierra, pero debido al cambio climático y a la acción de contaminación de los mares por mano humana; se han vuelto vulnerables, y que sólo algunas especies prosperan en aguas cálidas y aguas pocos profundas de las costas y otras especies lo hacen en el oscuro mundo del frío fondo marino en mar abierto... "Los corales duros, también conocidos como pétreos, producen un esqueleto rígido de carbonato cálcico (CaCO3), que forma el ‘andamiaje’ de los arrecifes, la estructura básica sobra las que crecen colonias compuestas por cientos o miles de pólipos individuales. A diferencia de los corales pétreos, los blandos no producen un esqueleto rígido de carbonato cálcico, con lo que no pueden formar arrecifes. Aun así, también están presentes en los ecosistemas arrecifales. Algunos corales blandos son el coral dedo o el coral látigo. Muchos de ellos tienen forma de árboles, arbustos o abanicos...." .. siga leyendo.....

Existen miles de especies de coral en todo el mundo. Algunos prosperan en aguas cálidas y poco profundas cerca de las costas, otros en el oscuro y frío fondo marino del océano abierto. Estos organismos han demostrado ser muy resilientes. Son capaces de adaptarse y sobrevivir a los episodios más adversos, incluso al aumento de las temperaturas, pero siguen siendo vulnerables.


Corales duros y blandos

Los corales duros, también conocidos como pétreos, producen un esqueleto rígido de carbonato cálcico (CaCO3), que forma el ‘andamiaje’ de los arrecifes, la estructura básica sobra las que crecen colonias compuestas por cientos o miles de pólipos individuales. A diferencia de los corales pétreos, los blandos no producen un esqueleto rígido de carbonato cálcico, con lo que no pueden formar arrecifes. Aun así, también están presentes en los ecosistemas arrecifales. Algunos corales blandos son el coral dedo o el coral látigo. Muchos de ellos tienen forma de árboles, arbustos o abanicos.

Foto: Istock


Los corales son indicadores de la salud de los ecosistemas marinos

Los corales son muy sensibles a los cambios ambientales en su ecosistema. En condiciones ambientales óptimas, se ha documentado que las colonias de coral pueden vivir durante cientos o miles de años. Lamentablemente, estos organismos están sometidos a amenazas crecientes, como pueden ser la acidificación de los océanos y el aumento de las temperaturas.

Foto: Istock


Cuando aumenta la temperatura, el coral se blanquea

Los pólipos de coral que forman arrecifes son brillantes y coloridos debido a la acción de unas algas microscópicas llamadas zooxantelas que viven en su interior. Algas y corales coexisten en una perfecta relación simbiótica, es decir, se ayudan mutuamente para sobrevivir. Sin embargo, cuando aumenta la temperatura del océano, los corales se estresan y expulsan las algas. Cuando esto sucede, el coral se va desvaneciendo hasta que parece que ha sido blanqueado. Si la temperatura es muy alta, el coral no permitirá que las algas vuelvan, con lo que acabará blanqueándose completamente y muriendo.

El blanqueamiento de los corales es preocupante, ya que una vez mueren, los arrecifes rara vez se recuperan. Los pocos corales que logran sobrevivir luchan por reproducirse, pero todo el ecosistema se ha deteriorado.

Foto: Istock



Hay corales de profundidad

No solo existen corales en aguas tropicales. También los hay en ecosistemas más templados, e incluso en aguas profundas. Uno de ellos es el de Cabliers, situado en el mar de Alborán, en la parte más occidental del Mediterráneo, la que conecta con el Atlántico. Este tipo de corales no pueden depender de algas, pues estas no sobreviven a grandes profundidades. Por este motivo no son tan coloridos. Se alimentan de restos de animales muertos que se precipitan desde las capas superiores de la columna de agua.

Foto: Istock


Existe una gran diversidad de especies

Hay corales de todas las formas, tamaños y colores. Algunos de ellos crecen en enormes montículos redondos en el fondo del mar, otros adoptan formas parecidas a un cerebro humano, o tienen forma de ramas de un árbol. Los abanicos de mar, un tipo de coral blando que no crea un exoesqueleto duro, adoptan formas de gigantescos abanicos planos que se agitan suavemente hacia delante y hacia atrás al ritmo de las corrientes marinas. Por su parte, los látigos de mar parecen árboles, formando lo que realmente puede parecer un bosque submarino. Finalmente, los corales pilar crecen en altas columnas que, en colonias, parecen el skyline de una ciudad.

Foto: Istock


El cambio climático es su mayor amenaza

El calentamiento de los océanos como consecuencia del cambio climático está ejerciendo una enorme presión sobre las vulnerables poblaciones de coral. Cuando la temperatura aumenta, el coral se blanquea, expulsando así las algas simbióticas y dejando su estructura calcárea blanca, quedando sin alimento y completamente vulnerables a contraer enfermedades.  Este proceso de decoloración es cada vez más frecuente y más acusado como consecuencia del aumento de la temperatura. Si no tomamos medidas para reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, la mayoría de los arrecifes de coral podría sucumbir. 

Foto: Istock


Los corales sostienen el 25% de la vida marina

Los corales suelen considerarse arquitectos de los ecosistemas marinos. Construyen los espacios físicos (los andamiajes) que sirven de sustento para la vida marina. Un arrecife de coral vendría a ser como un bosque submarino, una estructura tridimensional que crece desde el fondo del mar. Sus recovecos proporcionan hábitat a distintas especies. Pero les debemos mucho más. Por ejemplo, los corales producen playas de arena blanca y protegen las costas del oleaje e inundaciones. Por ejemplo, sin ellos, los efectos de los huracanes y tifones serían mucho más devastadores. 

Foto: Istock


Algunos corales son bioluminiscentes

Aunque parezca mentira, algunos corales son capaces de producir de forma natural pigmentos fluorescentes que pueden aparecer en una amplia gama de colores. Se cree que las moléculas fluorescentes pueden tener una función protectora contra los rayos ultravioleta y la luz intensa.

Foto: Istock


Renacimiento en el Pacífico

MÁS INFORMACIÓN

UN ASOMBROSO CASO DE RENACIMIENTO CORALINO EN EL PACÍFICO

CORALBIODIVERSIDAD



NATIONAL GEOBRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

sábado, 11 de junio de 2022

Océanos: Cabliers, el gran arrecife de coral del Mediterráneo

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., casi por milagro de la propia naturaleza, existe en el Mar Mediterráneo un arrecife de coral, conocido como Cabliers que se ha mantenido libre de la influencia humana mediante la pesca de arrastre, que mucha gente no conoce que existan corales en aguas frías; esta belleza de la naturaleza es el más denso y mejor conservado, está ubicado al sur del mar de Alborán, que ha permanecido intacto hasta la fecha gracias a su profundidad y su aislamiento. La pregunta es. ¿Hasta cuándo seguirá librándose del impacto Humano?....  ..siga leyendo...............

Mucha gente lo desconoce, pero en el Mediterráneo también hay un interesantísimo arrecife de coral, el único que sigue creciendo de toda la cuenca que además, es uno de los arrecifes más densos, más grandes y que mejor están conservados del Mediterráneo. El arrecife de Cabliers, en el sur del Mar de Alborán, ha permanecido intacto hasta la fecha gracias a su aislamiento y su profundidad. La pregunta es: ¿hasta cuándo seguirá librándose del impacto humano?

Foto: EUO/ Oceana

El de Cabliers es uno de los arrecifes de coral de agua fría más grandes y densos del Mediterráneo. El único del que hasta ahora sigue creciendo en toda la cuenca. En la foto: corales pétreos (Desmophyllum pertusum), de color naranja, y Madrepora oculata, de color blanco.

Foto: EUO © OCEANA

08 de junio de 2022, 17:39 | Actualizado a 


En las profundidades del mar de Alborán, en una zona marítima compartida por Marruecos, Argelia y España, se esconde uno de los arrecifes de coral de agua fría más grandes y densos del Mediterráneo, el único del que hasta ahora se ha documentado que sigue creciendo en toda la cuenca. Se trata de Cabliers, un ecosistema único que hasta la fecha ha quedado a salvo de la acción humana debido a su gran profundidad, pues se encuentra en un afloramiento volcánico de 25 kilómetros de largo situado a una profundidad de entre 250 y 710 metros. Aunque no se ha movido de ahí en los últimos miles de años, no se conocía de su existencia hasta que la ONG Oceana lo descubrió en 2011.

Un arrecife próspero

Este arrecife casi prístino (está prácticamente intacto), está formado por corales pétreos (Desmophyllum pertusum (O Lophelia pertusa), y Madrepora oculata, además de otras especies amenazadas, como gorgonias de profundidad, corales negros y esponjas cristal. Se trata, ciertamente, de un afloramiento de coral único, tanto por su conservación como por sus dimensiones: los investigadores han documentado que existen unos 50.000 metros cuadrados de coral vivo que da cobijo a una gran biodiversidad de especies marinas, algunas de las cuales incluso tienen interés comercial, como el voraz (Pagellus bogaraveo), el congrio (Conger conger), la bacaladilla (Micromesistius poutassou), o la gallineta (Scorpaena scrofa).


Coral blando

El sistema arrecifal se compone principalmente de corales pétreos (desmophyllus pertusum) y corales de la especie Madrepora oculata, que dan forma a la estructura. Aunque también incluyen otras especies, como este coral blando (Anthomastus cf. grandiflorus).

Foto: EUO, OCEANA


Otros corales del Mediterráneo

“Los corales oceánicos o de profundidad se encuentran por todos los mares, y abundan en algunas zonas del Mediterráneo. Pero el de Cabliers es especial, tanto por su riqueza como por su biodiversidad”, explica Helena Álvarez, científica marina de OCEANA a National Geographic España. A diferencia de los corales tropicales, los de aguas frías no presentan colores brillantes, sino que son generalmente de tonos pardos o blanquecinos. La explicación es que a esas profundidades no llega la luz del sol, una condición imprescindible para que las algas realicen la fotosíntesis. Algas como las zooxantelas, responsables de la coloración de los corales tropicales, con los que establecen una relación simbiótica.

Otra diferencia es la alimentación. “Los corales de profundidad recogen los nutrientes que se generan más arriba y que caen al fondo del mar. Dependen básicamente de los restos de animales muertos que se precipitan desde las capas superiores de la columna de agua”, aclara la investigadora. Ello explica que los pólipos se distribuyan a lo largo de lugares estratégicos, aprovechando las corrientes marinas.

La profundidad confiere a estos corales una barrera que los protege de los peligros de la superficie, aunque no los aísla completamente de las amenazas.

Esa misma profundidad les sirve de barrera que los protege de los peligros que acechan en la superficie, aunque no los aísla completamente de todas las amenazas. Sufren el mismo estrés que los tropicales, aunque en una medida distinta. A priori, no les afecta tanto el cambio climático, pero están acostumbrados a unas condiciones muy estables, con lo que cualquier cambio de temperatura o de presión podrían afectarles incluso más que a sus homólogos de aguas tropicales.

Sin embargo, hasta la fecha, el arrecife de Cabliers se ha librado de estas amenazas, al tiempo que se ha beneficiado del intercambio de corrientes entre el Atlántico y el Mediterráneo, lo que lo convierte en un oasis apenas alterado por la actividad humana. “Podríamos decir que se trata de los arrecifes más densos, más grandes y que mejor están conservados del Mediterráneo”, explica Álvarez.


Un ecosistema próspero

Esponja Sympagella delauzei.

Foto: EUO © OCEANA


Una ventana al pasado

Ese mismo aislamiento y estabilidad confiere a la comunidad científica una oportunidad única para estudiar la evolución del arrecife a lo largo del tiempo. En sus etapas de crecimiento, el coral va formando capas de estratos que sustentan otros corales. Las observaciones realizadas hace 12 años desvelaron que los esqueletos de esos corales antiguos alcanzan una capa de estratos de hasta 100 metros de altura, algunos de ellos de miles de años de antigüedad, cuyo estudio sirve para arrojar luz sobre el pasado del arrecife. “Es una especie de laboratorio natural que nos ofrece información sobre cómo se han adaptado o han evolucionado a lo largo del tiempo. Por ejemplo, podría servirnos para inferir qué respuesta pueden tener los corales del Mediterráneo a las amenazas del cambio climático”, abunda la investigadora.

El arrecife de Cabliers es un laboratorio natural que nos ofrece información sobre cómo se han adaptado o han evolucionado a lo largo del tiempo.

A salvo de la pesca de arrastre y la contaminación

Cabliers se encuentra en una posición privilegiada dentro del océano, un enclave idóneo que se ha librado milagrosamente del impacto humano, pues han crecido sobre unas crestas formadas por afloramientos volcánicos que son demasiado inclinadas para la pesca de arrastre. Además, se encuentran en una zona con unas corrientes marinas idóneas para el crecimiento de estos ecosistemas marinos. Esa situación tan excepcional le ha librado del azote de la pesca... de momento.

Los investigadores que analizaron la zona hace ya una década no obtuvieron muestras de plástico - algo muy raro en el Mediterráneo-, aunque sí recogieron algunos sedales de pesca, probablemente arrastrados por las corrientes marinas, objetos que podrían acabar con los frágiles corales. Para su suerte, hasta la fecha el arrecife también ha esquivado el tráfico marítimo, al situarse fuera de las rutas comerciales que unen el Atlántico con el Mediterráneo.

Pero la principal pregunta es, ¿hasta cuándo gozará este arrecife de estas condiciones tan privilegiadas? Que Cabliers no haya sufrido los estragos derivados de la pesca no significa que las pesquerías no puedan desplazarse hasta esta región, por lo que las organizaciones conservacionistas, con OCEANA a la cabeza, piden que se protejan estos ecosistemas marinos vulnerables. A tal efecto, la ONG ha solicitado a la Comisión General de Pesca del Mediterráneo la creación de zonas restringidas a la actividad pesquera, una medida que permitirá proteger este oasis de biodiversidad tan insólito que parece imposible, aunque fundamental para la vida marina de la zona, pues, como indica Álvarez, estos ecosistemas atesoran ‘guarderías’ de especies de interés comercial que pueden desplazarse a las pesquerías del mar de Alborán. Y es que, al proteger Cabliers no solo se fomenta la conservación de un ecosistema prístino, sino que se salvaguarda todo el mar Mediterráneo.

10 curiosidades sobre los océanos

MÁS INFORMACIÓN

10 CURIOSIDADES SOBRE LOS OCÉANOS


NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 23 de agosto de 2015

NASA : Keeping an eye on coral reef health from space .- Manteniendo un ojo en la salud del arrecife de coral desde el espacio

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la salud de los arrecifes de coral es una preocupación que mucho tiene que ver con el calentamiento global de La Tierra; la Agencia Espacial NASA, lo monitorear desde el espacio y justamente aquí nos hace llegar un informe.
NASA, nos dice: "Con la Tierra observando los datos de satélite, los científicos ahora pueden controlar la salud de los arrecifes de coral, incluso en las regiones más remotas dispersas en todo el mundo en el que es de otra manera difícil ver los cambios.
Satélites llenan un vacío, proporcionando una visión más completa de los arrecifes remotos. La información que se supervisa a nivel mundial a través de los Arrecifes de Coral Watch, una herramienta en línea que proporciona casi en tiempo real y el seguimiento a largo plazo, la previsión y la notificación de las condiciones de los arrecifes de coral tropicales. Coral Reef Watch está operado por la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional (NOAA).
Esta información se utiliza para controlar la calidad y la temperatura de las aguas alrededor de los arrecifes en todo el mundo. Las temperaturas del agua que superen ciertos umbrales para un período de tiempo puede conducir a una pérdida de los corales. Los datos de satélite procesadas a través de Coral Reef Watch proporciona una alerta temprana de las presiones naturales y de origen humano que resultan en la disminución de los arrecifes y la pérdida.
Hasta hace relativamente poco, mapas globales de los arrecifes de coral no habían cambiado significativamente de los mapas producidos por Charles Darwin en 1842. Darwin basó sus mapas históricos en observaciones de sus expediciones alrededor del mundo. Más tarde, el científico francés Louis Joubin actualiza los mapas en 1912 el uso de la información que recibe a través de cartas de personas que viven cerca de los arrecifes de coral de todo el mundo...."

More information............

Keeping an eye on coral reef health from space
By Audrey Haar,
NASA's Goddard Space Flight Center
Credit: Jeremy Cohen, Penn State University.
Credit: Jeremy Cohen, Penn State University.
With Earth-observing satellite data, scientists can now monitor the health of coral reefs, even in the most remote regions scattered around the globe where it is otherwise difficult to see changes.
Satellites fill a void by providing a more complete view of remote reefs. The information is monitored globally through Coral Reef Watch, an online tool that provides near real-time and long-term monitoring, forecasting and reporting of tropical coral reef conditions. Coral Reef Watch is operated by the National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA).
This information is being used to monitor the quality and temperature of the waters around reefs worldwide. Water temperatures that exceed certain thresholds for a period of time can lead to a loss of corals. Satellite data processed through Coral Reef Watch provides early warning of natural and human-caused pressures that result in reef decline and loss.
Until relatively recently, global maps of coral reefs hadn’t changed significantly from the maps produced by Charles Darwin in 1842. Darwin based his historic maps on observations from his expeditions around the world. Later, French scientist Louis Joubin updated those maps in 1912 using information he received through letters from people living near coral reefs around the world.
Coral reefs map
The structure and distribution of coral reefs by Charles Darwin was developed during his voyage of the Beagle 1832 to 1836. When Darwin returned, his theory of the origin of coral reefs, communicated to the Geological Society of London on May, 31 1837, made his scientific reputation. This map was first published in "The Structure and Distribution of Coral Reefs" (London, 1842).
It wasn’t until about 15 years ago that coral reef mapping leapfrogged to modern times. A new global map of coral reefs was created with over a thousand Landsat 7 satellite images collected between 2000 and 2003.

“Until we made the map of coral reefs with Landsat 7, global maps of reefs had not improved a lot since the amazing maps that Darwin drafted,” said Frank Muller-Karger, professor of oceanography at the University of South Florida in St. Petersburg, Florida. Previous Landsat missions were designed to look at land and were typically “turned off” over large oceans to conserve power. Landsat is a collaborative NASA and U.S. Geological Survey mission.
The Enhanced Thematic Mapper Plus sensor, the main instrument onboard Landsat 7, led to the development of the Millennium Global Coral Reef Map, which is distributed openly and is used by researchers and coral reef managers around the world.
The Landsat 8 satellite with the Operational Land Imager (OLI) sensor offers significantly improved capabilities. “The Landsat 8 OLI is allowing us to outline the reefs around the world and measure area and estimate depth in ways never possible before,” said Muller-Karger.
Muller-Karger teamed with the NOAA Coral Reef Watch program under a 2013 NASA Applied Sciences grant to develop new products using U.S. and international satellites for a coral reef ecosystem stress alert program.
Coral is a living organism that makes rocklike deposits of their skeletons. These marine animals leave these deposits to accumulate to form reefs over hundreds to thousands of years. These reefs provide a habitat for more than 1 million species of plants and animals while also protecting coastlines from storm damage and erosion and providing a tourism destination. Factors influencing the health of coral reefs include rising sea levels, powerful storms, pollution, coastal development, mining pressures for cement, overfishing and other human activities such as the construction of artificial islands and ports.
A condition known as coral bleaching occurs when extremely warm waters force temperature-sensitive corals to evict the tiny algae that live inside the coral animal in symbiosis and help them thrive. These algae give the coral animals their color. Without these algae, the corals turn white and eventually die if the condition persists.
In addition to Landsat, several other satellites provide data to measure the cumulative heat buildup around coral reefs of the world. If the heat builds up over several weeks, coral reef health is affected and bleaching or death occurs. Stress also occurs if corals experience extreme winter cold temperatures, and this can be observed by temperature-sensing satellites.
Among these satellite sensors are the Moderate-resolution Imaging Spectroradiometer (MODIS) instruments aboard the NASA Terra and Aqua satellites. Similar readings are being collected by NASA/NOAA’s Visible Infrared Imaging Radiometer Suite (VIIRS) instrument on Suomi National Polar-orbiting Partnership satellite, as well as from NOAA’s Geostationary Operational Environmental Satellite series and the Advanced Very High Resolution Radiometer (AVHRR) instruments, and some satellites operated by international partners. These instruments provide current information on sea surface temperatures, to identify areas vulnerable to bleaching.
Coral reefs at Vanua Levu, Fiji
The extensive coral reefs on the northern shore of Vanua Levu, Fiji’s second largest island, can be seen on this natural color Landsat 8 image acquired on May 10, 2015. The sensors aboard Landsat 8 were designed to have higher sensitivity than the last-generation sensor aboard Landsat 7. This higher sensor sensitivity has had a positive impact on coral reef delineations, area measurements, and depth estimations. Credits: NASA/Landsat

Scientists look to the future

Now science seeks more advanced solutions to the problem of measuring biodiversity over large areas and how this is changing. Hyperspectral satellite information promises to identify the types of habitats within the reef. These new satellite instruments could see variations of coral reef color and improve the understanding of at least some aspects of habitat and biological diversity from space. It may even be able to see when corals bleach.
“You need Earth-observing cameras with small pixel sizes that allow a closer look at the corals. The scale needed is much less than 100 meters. With VIIRS and MODIS, for example, the best achievable spatial resolution is 250-500 meters. We need instruments capable of resolving reefs at scales ranging from 1 to 40 meters,” said Nima Pahlevan, chief research scientist, Terrestrial Information System Laboratory at Goddard Space Flight Center in Greenbelt, Maryland.
Towards that end of obtaining better quality images, NASA’s Hyperion onboard the proof-of-concept Earth-Observing-1 (EO-1) mission offers 30-meter spatial resolution as a test of an orbital space-borne hyperspectral camera sensing Earth’s surface.
Another experimental instrument was the Hyperspectral Imager for the Coastal Ocean (HICO), which flew on the International Space Station. HICO offered 90 meter spatial resolution, providing detailed images of coral reef regions. Hyperion and HICO are both experimental instruments, requiring images to be scheduled or offering the ability to capture only a few images per orbit. That is why scientists desire a hyperspectral instrument on a satellite to capture a regular stream of images, providing insight on changes to coral reefs.
There are also other hyperspectral instruments in the pipeline. NASA is considering when to fly the Hyperspectral Infrared Imager (HyspIRI). NASA already flies several hyperspectral sensors on aircraft, such as the Airborne Visible Infrared Imaging Spectrometer, or AVIRIS, instruments and the Portable Remote Imaging Spectrometer, or PRISM, instrument.
Future hyperspectral data from space will allow high-quality observations that could be used to map the diversity of changing global coastal zones. This will allow scientists to better quantify how organisms change, and ultimately how humans can better use nature to sustain a healthy society.
Learn more about how NASA Earth science yields benefits to society.
Learn more about Landsat here and here.
NASA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 27 de mayo de 2012

CAMBIO CLIMÁTICO:El calentamiento pone a los corales en "el filo de la navaja"

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., El calentamiento global constituye una grave amenaza para la supervivencia de los corales, organismos de gran importancia para la biodiversidad marina, según constató un inédito experimento de investigadores brasileños.
 COMPAÑA CRÓNICA BRA04. ARRAIAL D'AJUDA (BRASIL), 26/05/2012.- Vista de unos corales este martes 22 de mayo de 2012, en Mesocosmo Marino, un laboratorio intermediario entre un acuario y un experimento en condiciones naturales construido por la ONG Coral Vivo, en las playas de Arraial d'Ajuda, en Bahía (nordeste de Brasil), frente a un importante arrecife coralino. En este lugar se realizó un inédito experimento de investigadores brasileños que concluye que el calentamiento global constituye una grave amenaza para la supervivencia de los corales, organismos de gran importancia para la biodiversidad marina, al comprobar que la decoloración y hasta la muerte de corales en todo el mundo en los últimos años puede haber sido provocada exclusivamente por el aumento de la temperatura de los océanos. EFE/ Antonio Lacerda

EL CALENTAMIENTO GLOBAL ES UNA AMENAZA PARA LOS CORALES

 ACOMPAÑA CRÓNICA BRA06. ARRAIAL D'AJUDA (BRASIL), 26/05/2012.- Vista de unos corales este martes 22 de mayo de 2012, en Mesocosmo Marino, un laboratorio intermediario entre un acuario y un experimento en condiciones naturales construido por la ONG Coral Vivo, en las playas de Arraial d'Ajuda, en Bahía (nordeste de Brasil), frente a un importante arrecife coralino. En este lugar se realizó un inédito experimento de investigadores brasileños que concluye que el calentamiento global constituye una grave amenaza para la supervivencia de los corales, organismos de gran importancia para la biodiversidad marina, al comprobar que la decoloración y hasta la muerte de corales en todo el mundo en los últimos años puede haber sido provocada exclusivamente por el aumento de la temperatura de los océanos. EFE/ Antonio Lacerda
 ACOMPAÑA CRÓNICA BRA03. ARRAIAL D'AJUDA (BRASIL), 26/05/2012.- Vista de un coral este martes 22 de mayo de 2012, en las playas de Arraial d'Ajuda, en Bahía (nordeste de Brasil), frente a un importante arrecife coralino, donde funciona Mesocosmo Marino, un laboratorio intermediario entre un acuario y un experimento en condiciones naturales construido por la ONG Coral Vivo. En este lugar se realizó un inédito experimento de investigadores brasileños que concluye que el calentamiento global constituye una grave amenaza para la supervivencia de los corales, organismos de gran importancia para la biodiversidad marina, al comprobar que la decoloración y hasta la muerte de corales en todo el mundo en los últimos años puede haber sido provocada exclusivamente por el aumento de la temperatura de los océanos. EFE/ Antonio Lacerda

 Arraial d'Ajuda (Brasil), 26 may (EFEvede).- El calentamiento global constituye una grave amenaza para la supervivencia de los corales, organismos de gran importancia para la biodiversidad marina, según constató un inédito experimento de investigadores brasileños.
El experimento, realizado en tanques que reproducen las condiciones del mar, comprobó que la decoloración y hasta la muerte de corales en todo el mundo en los últimos años puede haber sido provocada exclusivamente por el aumento de la temperatura de los océanos.
Ese deterioro se produce independientemente de la contaminación del mar o de que el calentamiento global también eleve la acidez del agua o permita la proliferación de bacterias que destruyen estos organismos.

Las pruebas fueron hechas en el Mesocosmo Marino, un laboratorio

La conclusión es el resultado de pruebas hechas en el Mesocosmo Marino, un laboratorio intermediario entre un acuario y un experimento en condiciones naturales que la ONG Coral Vivo construyó en una playa de Arraial d'Ajuda, en el estado brasileño de Bahía (nordeste), frente a un importante arrecife coralino.
En el laboratorio con 16 tanques de 130 litros fueron simuladas las diferentes temperaturas para los océanos previstas por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU para el final de este siglo, desde la más optimista hasta la más pesimista.
Ejemplares vivos de los corales más comunes del sur de Bahía fueron dejados durante mes y medio en tanques alimentados constantemente con agua marina a diferentes temperaturas.

La mayoría de los ejemplares estudiados murió

"La mayoría de los ejemplares estudiados murió al ser sometida a una temperatura 4,5 grados centígrados superior a la actual en los océanos", dijo a Efe el biólogo Clovis Castro, investigador del Museo Nacional de Brasil y director del proyecto Coral Vivo, iniciativa financiada por la petrolera estatal Petrobras.
Según Castro, profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), "con una temperatura dos grados centígrados superior a la normal la mayoría de los corales perdió su coloración y con un grado más presentó algunas enfermedades".
Los corales que permanecieron en agua a 28 grados centígrados, la temperatura promedio del mar frente a Arraial d'Ajuda, no sufrieron el blanqueo ni enfermedad alguna.
El IPCC, que proyectó seis escenarios posibles para el año 2100, prevé que la temperatura promedio del planeta aumentará entre 1,8 grados, en el mejor de los casos, y 4,0 grados, en el peor, con la posibilidad de alcanzar un extremo de 5,8 grados.
Los científicos consideran que los resultados pueden explicar la muerte de corales en otras partes del mundo, especialmente en el océano Índico y en el Caribe.
"La alta temperatura expulsa las microalgas que cohabitan en los corales y cuyos pigmentos le dan la coloración al esqueleto; la ausencia del alga afecta toda la fisiología del organismo, que termina muriendo", explicó Castro.
Pese a ello, considera que no se puede decir categóricamente que el calentamiento extinguirá los corales "porque los organismos tienen capacidad para adaptarse y buscar otras formas se supervivencia y de obtención de alimentos, incluso en aguas más calientes y ácidas".

Se publicarán al menos cinco artículos

Según el director de Coral Vivo, los resultados del experimento permitirán la publicación de al menos cinco artículos en revistas científicas internacionales.
El Mesocosmo Marino recibe constantemente agua del mar a través de una tubería de 500 metros que llega hasta una boca del arrecife frente a Arraial d'Ajuda, lo que garantiza que sus condiciones sean idénticas a las de los organismos en su hábitat natural.
El sistema, inaugurado en octubre pasado, posee equipos que permiten calentar o acidificar el agua según lo que se desee para el experimento y es el único en operación en el mundo para estudios de cambios climáticos en corales.
Otro que Australia comenzó a operar en 2010 está paralizado por problemas técnicos y México inauguró uno a finales del año pasado que hasta ahora no ha sido usado en experimentos.
"Tenemos un laboratorio en el que se puede prever lo que ocurrirá con los arrecifes de Brasil en 100 años por el calentamiento global", dijo a Efe el biólogo marino Gustavo Duarte, gerente de proyectos de Coral Vivo, quien prepara un experimento en el que se medirá la reacción de los corales al aumento de la acidez del mar en las diferentes temperaturas previstas por el IPCC para 2100. EFEverde
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com
Inscríbete en el Foro del blog y participa : A Vuelo De Un Quinde - El Foro!

jueves, 18 de agosto de 2011

BIODIVERSIDAD Y AGUA: LAS AGUAS FECALES ENFERMAN Y MATAN A LOS CORALES DEL MAR CARIBE

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., Las aguas de cloaca que contienen heces humanas son el origen de la bacteria que causa una enfermedad que mata a los corales en el mar Caribe, según un estudio que publica hoy la revista Science. Washington, 17 agosto.- Las aguas de cloaca que contienen heces humanas son el origen de la bacteria que causa una enfermedad que mata a los corales en el mar Caribe, según un estudio que publica hoy la revista Science.
En la foto de archivo un arrecife de coral descubierto por investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO) en el denominado cañón de Avilés, frente a la costa de Asturias.

La enfermedad, conocida como serratiosis de acróporas (white pox en inglés), se observó por primera vez a mediados de los años 1990 en los cayos de Florida y se distingue por las lesiones que causa, que se aprecian como parches blancos irregulares de esqueleto del coral, rodeados por necrosis.
La enfermedad, que se desarrolla con mayor rapidez y es más prevalente en épocas de aguas cálidas y de lluvias abundantes, se ha vinculado con la mortandad masiva de corales A. palmata en el Santuario Natural de los Cayos de Florida.
Entre 1996 y 2002 se calculó la pérdida de A. palmata en los cayos en un 87 por ciento, que alcanzó el 97 por ciento en algunos lugares.


Una bacteria que contiene la materia fecal:
Se ha identificado como agente causante a la bacteria Serraria marcenscens, una enterobacteria que es común en la materia fecal de humanos y animales y que se ha hallado en las aguas marinas contaminadas con las aguas de cloacas.
La profesora de biología Kathryn Sutherland, del Colegio Rollins en Florida, y sus colaboradores sabían desde 2002 que la bacteria que mata a los corales es la misma especie que se encuentra en los humanos.
"Cuando identificamos a la Serratia Marcesens como la causa de la enfermedad solo podíamos especular que los desechos humanos eran la fuente del patógeno porque la bacteria también se encuentra en las materias fecales de otros animales", indicó Sutherland.
Para determinar el origen del patógeno el equipo recolectó y analizó rastros de residuos humanos, así como de otros animales como ciervos y gaviotas, en muestras de las aguas servidas en una planta de tratamiento en Cayo Hueso.


Cinco días bastan:
El artículo añade que si bien se encontraron bacterias Serraria marcescens en los otros animales el análisis genético mostró que sólo la cepa proveniente de heces humanas era similar a la encontrada en los corales enfermos.
Con financiación del programa de donaciones "Protejamos nuestros arrecifes" del laboratorio Marino Mote de Florida, Sutherland y sus colaboradores inocularon fragmentos de coral con la cepa hallada tanto en humanos como en los corales para determinar si era la causante de la enfermedad.
Los experimentos se llevaron a cabo en un laboratorio con agua marina contenida en tanques para eliminar el riesgo de infección de la población de corales en el mar.
"La cepa causó la enfermedad en el coral en cinco días", dijo Sutherland.
La bacteria, añadieron los investigadores, no proviene del mar sino de los humanos. EFE
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com


Mi lista de blogs