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jueves, 17 de febrero de 2022

La Historia del Agente Justiciero Genochi: Capítulo XXVIII.- El Juez de Paz, en su interrogatorio logró persuadir al delincuente Efigenio Timaná, quien confesó los planes que ellos tenían para asaltar a los ganaderos, se discute su libertad y expulsión de Chilcapampa....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Agente Justiciero Genochi; en la Comisaría de la Policía de Chilcapampa, se había detenido a dos delincuentes sospechosos que llegaron a la ciudad para realizar fechorías, gracias a la información que les dio el compañero de celda "Mano Siniestra", quien también les habló de su amante que administraba un prostíbulo, que le llama "hotel", ellos se hospedaron allí; el mayor de ellos Efigenio Timaná, sedujo a la dueña (amante de "Mano Siniestra"), luego del acto, le exigió obediencia, ella no lo aceptó y la abofeteó, al día siguiente ella los denunció a un sargento de la policía y los capturaron como sospechosos, fueron sometidos a interrogatorio por el Juez de Paz, con el apoyo del sargento; ellos al principio  no admitieron ser amigos de "Mano Siniestra"... sigamos la historia.............


Aquí en la imagen Observamos al Agente Justiciero Genochi, quien como agente anónimo bregará para capturar a los culpables del asesinato de sus padres en Chilcapampa.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen observamos al delincuente Bonifacio "Oreja Mocha"; quien como líder de una banda juvenil, asaltaron a la morada de Eucebio Nonajulca Rivera, residente en el Barrio Alto de Chilcapmpa, a quien asesinó por que no le entregó el dinero de una venta de ganado vacuno.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El delincuente Efigenio Timaná, quien no recibió ningún apoyo del teniente Horacio Jiménez Timaná quienes eran primos hermanos, pero nunca se frecuentaron justamente por las andanzas criminales de Efigenio; el Juez de Paz, que hacía las veces de un Fiscal, con apoyo del sargento de la policía, sometieron a interrogatorio a Efigenio Timaná, quien no admite ser amigo de "Mano Siniestra", les respondió, que el Juez está excediendo sus facultades por mantenerlos presos a él y su compinche, por que ellos no han cometido ningún delito.
Pero, el Juez de Paz se jugaba sus cartas para hacerlo hablar y se enfrentó con empeño a Efigenio Timaná y le dijo:
--- Señor Timaná, voy hacer generoso con usted y su amigo, admita que recibió información de "Mano Siniestra" y los suelto, con el compromiso que hoy mismo termina su paseo de "turismo" y se regresan al lugar de donde partieron.
Pero, Efigenio Timaná, no quería dar su brazo a torcer, ya que si admitía que era amigo de "Mano Siniestra", la policía podía condenarlo como sospechoso para cometer actos criminales, que si efectivamente lo podrían conducir de nuevo a la cárcel, y le contestó:
--- Señor Juez de Paz, usted no puede detenernos, por que no hemos cometido ningún delito y le repito no conozco al tal "Mano Siniestra", ni ningún otro preso que sea originario de esta tierra.
Pero, el Juez de Paz, si podía ordenar su detención y contaba con el apoyo de la policía y contando con el ese don de la paciencia, le contestó:
--- Señor Timaná, mis atribuciones me facultan ordenar su detención y enviarlo preso a Piura, por caminar como sospechoso; coopere con nosotros admitiendo ser parte de la organización criminal con "Mano Siniestra" a la cabeza.
Una vez más, Efigenio, le contestó:
--- Señor Juez de Paz, le repito no se quién es ese individuo que se hace llamar "Mano Siniestra"; por favor señor ordene mi liberación y la de mi amigo, por que no hemos cometido ningún delito (lo repetía con énfasis y era su derecho).
El Juez de Paz, un maestro de la paciencia, y con ella agota al interlocutor, sabiendo que el delincuente iba cediendo, le contestó:
--- Señor Timaná, te repito, si podemos detenerte por ser sospechosos junto a tu amigo, ya que sus antecedentes los culpa de cuerpo entero, que para nosotros ustedes han venido atacar al pueblo de Chilcapampa, felizmente los atrapamos antes que cometan sus felonías, tengo suficientes pruebas para remitirlos a Piura por intento de asaltos; coopere con nosotros y se regresan por sus propios medios sin agregar nada a su hoja ya muy abultada de antecedentes.
Efigenio, más encolerizado y acorralado por la preguntas del persistente Juez, le contestó:
--- Señor Juez, no se quien es "Mano Siniestra", nunca escuché ese nombre en Piura.
El Juez de Paz, más incisivo en su interrogatorio, le replicó:
--- Señor Timaná, me parece muy raro, que nunca haya escuchado hablar de la presencia de "Mano Siniestra", si la población de presos no es numerosa, preso que llega, se empieza a rodearlo por los residentes para averiguar los motivos de su detención y "Mano Siniestra", no era cualquier preso, él ya era conocido en esa cárcel, y siempre comparten celda; pienso que usted si estuvo junto a él, coopere admitiéndolo.
El delincuente se mantenía en su negativa, hasta que el sargento se apegó al Juez de Paz, le informó que los detenidos se hospedaron en el Barrio Bajo en el "hotel" de la amante de "Mano Siniestra", nuevamente el Juez, le preguntó:
--- Señor Timaná, si usted dice que no conoce a "Mano Siniestra", entonces ¿Por qué se hospedaron junto con su amigo en el Barrio Bajo?, y eligieron el lugar de los crimines del condenado, no sería raro que hayan elegido el "hotel" propiedad de la amante del condenado, que es realidad es un prostíbulo, ¿Qué tiene que contestar?
El detenido, que estaba perdiendo la ecuanimidad, sintiéndose acorralado, que era fácil para la policía haga una "visita" al prostíbulo por que allí tenían sus cosas, creyó que debía decir la verdad, a su manera, le respondió:
--- Señor Juez, al llegar como turistas, alguien nos informó de los alojamientos y elegimos por nuestra propia voluntad alojarnos en el Barrio Bajo, por cuestión de costos, que nos resultaba más barato y poder tener dinero suficiente para los días que íbamos a permanecer en esta Ciudad.
El Juez de Paz, que ya estaba llegando al meollo del asunto, pero no le gustaba que se tomen el pelo, al mismo tiempo le confirmaron que los detenidos se alojaron en el "hotel" y con tono sonriente, le dijo:
--- Señor Timaná, no se burle de mi paciencia, por que no hay relación de lo que expresa ser turistas, si de frente llegaron directo a hospedarse en el prostíbulo de la amante de "Mano Siniestra", lo acabo de confirmar no de la dueña, sino de una prostituta que le brindó los servicios a usted, quien acaba de viajar a Piura y nos dejó ese dato y mucho más, ya no puede ocultar nada, confiese que lo estamos escuchando.
Efigenio, en sus pensamientos maldecía a la prostituta, por ser boca suelta; que los echó a la policía (simplemente cayó en la trampa que le tendió el Juez), ni como confrontarla si ya se largó y temiendo ser condenado por planear asaltos a los ganaderos, se dispuso a declarar lenta y calculadamente; lo que él no sabía que en realidad que la tal prostituta nunca dijo nada, ni existió como testigo, era sólo una creación de interrogatorio para acorralar al detenido y éste cambiando los hechos, le respondió:
--- Si, señor Juez nosotros llegamos de Piura por información de "Mano Siniestra", quien nos encargó asaltar a los ganaderos para tener un fondo de dinero para su defensa, ya que los abogados le exigen mucha paga para realizar la apelación de sus condenas y nosotros como sus amigos nos ofrecimos ayudarlo, esa es la razón de nuestra presencia en Chilcapampa.
El sargento de la policía, que usaba otros métodos, incluso tortura para lograr una confesión, no podía salir de su asombro de como el Juez de Paz, usando la persuasión y mucha paciencia, logró que el delincuente narre sus intenciones, claro que no todo lo que declaran es verdad, ellos tuercen los hechos a su favor; por lo que toda confesión hay que corroborarla.
Esta vez, fue el sargento, quien le preguntó, tratando que no comprometa a la amante de "Mano Siniestra" que a él, le apetecía, y le preguntó:
--- Detenido Timaná, dice usted que el condenado "Mano Siniestra" les encomendó asaltar a los ganaderos y con ese botín hacer un fondo para su defensa; entonces, como explica usted que iban a realizar sus fechorías sino no conocen a nadie, ya que los ganaderos no viven en la Ciudad, no le creo que haya venido para trabajar para otro, su interés es personal, o es que ya tienen contactos que les facilitarían sus travesuras. ¿Qué tiene que contestar?
Efigenio, mentalmente lamentaba su pésima percepción de que en Chilcapampa estaba amontonado el dinero; ellos no habían empezado y ya fueron capturados por la policía, tenía que seguir confesando y le respondió:
--- Sargento, usted conoce que en el mundo del hampa, no es nada fácil, los que desgraciadamente hemos sido enrolados, no lo podemos abandonar; nosotros actuamos por nuestra cuenta en base a la información que nos dio "Mano Siniestra", pero, él no sabe de nuestra presencia en esta Ciudad, su esposa tampoco sabe que somos del crimen, es todo lo que puedo decir, pueden corroborarlo con mi amigo.
El Juez de Paz y el sargento se miraron y se hicieron señas para salir del salón de interrogatorio y cuando salieron, fue el sargento, quien el dijo:
--- Señor Juez, usted sabe mejor que nadie, que no hay cargos contra ellos, pero su presencia en esta Ciudad es inaceptable, los detendremos hasta mañana y aprovechando el viaje a Piura los remitimos como sospechosos, allí los soltarán de inmediato, pero nosotros logramos deshacernos de los delincuentes.
Pero, el Juez de Paz, no tenía atribuciones para detener a un morador sino se le encuentra cometiendo el delito en el acto del hecho; y ellos no cometieron ninguno, ya que por sus intenciones no corresponde cárcel y le contestó:
--- Sargento, no podemos detenerlos hasta mañana, por que ellos al llegar a Piura nos denunciarán por abuso de autoridad, más bien los soltaremos dándoles un plazo de 24 horas para que abandonen la Ciudad, así ellos por sus propios medios regresarán a su tierra y nosotros seguimos en nuestro trabajo y no ser expuestos a sanciones.
Sin embargo, el sargento temía que los "costeños" tomen represalias contra la amante de "Mano Siniestra" y le dijo:
--- Señor Juez, si los soltamos ellos pueden cometer asesinatos contra alguien, creyendo que los echó a la policía, mejor autorice su detención por sólo 24 horas y mañana los remitimos.
El Juez de Paz, sonriendo agregó trabajo a la policía y le respondió:
--- Sargento, destine un par de efectivos que sigan los pasos a los delincuentes por un periodo de tan sólo 24 horas, ya que yo no puedo detenerlos en base a conjeturas, la justicia actúa sobre los hechos comprobados.
Entonces, el sargento, se dirigió a la oficina del teniente Horacio Jiménez Timaná, al encontrarlo le narró la confesión de su primo, algo vergonzoso para el oficial; pero no se puede modificar la historia, sino se actúa dentro de los cánones de la justicia; para el oficial policiaco, consideró atinada la decisión del Juez de Paz y le ordenó al sargento que envié a dos efectivos tras los pasos de los "costeños".....
Continuaremos..............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

miércoles, 16 de febrero de 2022

La Historia del Agente Justiciero Genochi : Capítulo XVIII.- El delincuente "Mano siniestra", siendo descubierto con su hijo Bonifacio "Oreja Mocha" del asesinato de la Familia Soto; confesó y participó en la reconstrucción de las acciones criminales ante el Fiscal Itinerante Ignacio Morante Campos.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Agente Justiciero Genochi; el teniente Rafael López Orozco, se había guardado durante el interrogatorio que había sometido al delincuente "Mano Siniestra"; quien siendo el asesino junto a su hijo Bonifacio "Oreja Mocha" de la Familia Soto, además, de confrontarlos con el compinche "Buena Puntería", quien lo delató que él se reunió con todos los miembros de la banda, y allí les informó del asesinato de los Soto; más los oídos que el mismo teniente López, quien los escuchó en la Cantina "El Salón del trago fuerte", toda estas pruebas no eran suficiente para "Mano Siniestra"; pero, lo que él no había previsto que olvidaron las armas con las que cometieron el crimen y estas fueron: la soga con nudo que enlazó el cuello de la víctima y la puñaleta que usó Bonifacio, el teniente López, le presentó las armas del delito................ sigamos la historia.................

Aquí en la imagen Observamos al Agente Justiciero Genochi, quien como agente anónimo bregará para capturar a los culpables del asesinato de sus padres en Chilcapampa.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen observamos al delincuente Bonifacio "Oreja Mocha"; quien como líder de una banda juvenil, asaltaron a la morada de Eucebio Nonajulca Rivera, residente en el Barrio Alto de Chilcapmpa, a quien asesinó por que no le entregó el dinero de una venta de ganado vacuno.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

"Mano Siniestra", quien se había mantenido firme en negar ser parte del crimen de la Familia Soto; pero siendo tan listo y con amplio prontuario, no había tomado en cuenta que se olvidaron en el dormitorio del crimen: la soga con la que ahorcó a Aurelio Soto Rivera y la puñaleta ensangrentada con la que Bonifacio "Oreja Mocha" asesinó a la señora, la prueba era que la cacha del mango estaba grabado el nombre de Bonifacio.
Cuando el teniente López, quien interrogaba a "Mano Siniestra", que al presentarle las pruebas de las armas, constituyó para él, una sorpresa que no estuvo preparado  y su voluntad férrea se derrumbó, era inconcebible para él, escuchar al teniente López, presentando la soga y la puñaleta; pero aún así tratando de evadir su responsabilidad se volcó contra su compinche "Buena Puntería" y con desesperación le dijo:
--- Pedazo de estúpido, ya me echaste (delación), yo si les confesé a ustedes que se me pasó la mano, por que jamás pensé que me traicionarían, esto no se quedará así; pagarás por tu lengua larga...
"Buena Puntería", reaccionó y le contestó:
--- El estúpido eres tu, no me culpes a mi, si el policía te está señalando las pruebas, jamás nos dijiste que habías olvidado la soga con la que estrangulaste a don Aurelio y tan mierda eres que también se olvidaron la puñaleta de tu hijo, pues, ya te jodiste, tu caíste por tus propios errores, eres hombre muerto y me alegro que te hayan capturado que de aquí no sales, en cambio nosotros somos inocentes.
Pero, "Mano Siniestra" aún raspaba hasta lo último y si amenazó a "Buena Puntería" y le dijo:
--- Maldito soplón, jamás te salvará la policía de nuestra sentencia a muerte; no lo haré yo, y si uno de los muchachos lo ejecutará así como tu mismo lo acabas de pronunciar: ya eres hombre muerto, por que así mueren los soplones......
Entonces, intervino el Juez de Paz, quien dirigiéndose al teniente López, le dijo:
--- Teniente López, lo felicito por su habilidad en descubrir al criminal al presentar las pruebas contundentes; jamás pasó por mi mente que usted teniendo las armas del crimen, las haya reservado hasta el final; además no olvide agregar en el atestado las amenazas de muerte contra el señor Teodoro Culquicondor Maza conocido como "Buena Puntería" por su compinche "Mano Siniestra".
El Juez de Paz, ahora dirigiéndose a "Mano Siniestra", le dijo:
--- Señor confiese con detalles como murieron los Soto, le ruego que mencione todos los pasos, las amenazas, el sometimiento que padecieron, la ejecución de las acciones y el final con la muerte de Aurelio Soto Rivera y su esposa, lo escuchamos....
"Mano Siniestra", mirando fijamente a "Buena Puntería" con signos de amenaza, volteó el rostro ante el teniente López quien estaba junto al Juez de Paz y comenzó a narrar con lujo de detalles como murieron los Soto, de cuando en cuando era interrogado para aclarar algunos puntos pendientes por el teniente López y el mismo Juez de Paz, comenzó su confesión con lujo de detalles, claro está, según su parecer  y finalmente después de unos 50 minutos, recalcó que lamentaba la muerte de esta familia, el cinismo en extremo que exhibía lo apaciguaba con signos de arrepentimiento, ya que según él, nunca pensó en matarlos por ser sus vecinos.
Entonces, intervino el Juez de Paz y le preguntó:
--- Señor ("Mano Siniestra") si usted dice que nunca quiso matarlos, por que ellos fueron sus vecinos, entonces ¿Por qué lo hicieron?
"Mano Siniestra", ahora sumido y derrotado, contestó:
--- Los matamos, por que a pesar de la oscuridad, la señora de Aurelio, reconoció a mi hijo Bonifacio y ella amenazó con denunciarnos ante la policía, ella misma provocó su muerte....
El Juez de Paz, volvió a preguntar:
--- Señor ("Mano Siniestra") lo que acabo de escuchar, que las últimas palabras de la señora de Aurelio, que los iba a denunciar y ustedes decidieron matarlos, es exactamente lo que está haciendo contra el señor Culquicondor, usted es un criminal que todo lo resuelve con la muerte de sus víctimas, si ellos no acceden a sus caprichos, usted si pudo evitar esos crimines retirándose de la casa y aceptando una denuncia y sin cometer los asesinatos, usted es un peligro para la sociedad......
El Juez de Paz, sin esperar la respuesta del delincuente "Mano Siniestra", dirigiéndose al teniente López, le dijo:
--- Teniente Rafael López Orozco, haga la orden de detención contra el señor Bonifacio conocido como "Oreja Mocha", que yo lo autorizo de acuerdo a ley con ingreso a todos los domicilios que sean necesarios hasta ubicarlo.
El teniente López, llamó al Sargento de Cargos, para que escriba la orden de detención de Bonifacio "Oreja Mocha" y que vayan al Barrio Bajo con dos efectivos provistos de las armas de reglamento por la alta peligrosidad del delincuente.
El Juez de Paz, firmó la orden que la entregó al teniente López quien ordenó a dos efectivos (un sargento y un cabo) cumplir la orden, cuando ellos llegaron a la casa de "Mano Siniestra" donde vivía Bonifacio, ellos no encontraron a nadie, entraron en otros domicilios de los compinches, pero no había ni rastros del delincuente, hasta que alguien les informó que el delincuente había fugado a la Costa en un camión que ocasionalmente viajó a Piura en aquella mañana.
Bonifacio "Oreja Mocha", pasó por delante de varios efectivos de la policía cuando el camión se alejaba en su ruta, quien llegó hasta Paimas, allí Bonifacio se bajó y subió a otro camión que viajaba directo a Piura.
El teniente López, conocedor de la fuga de Bonifacio "Oreja Mocha", cerró el atestado con lo actuado y fue firmado por el Juez de Paz, el teniente Rafael López Orozco, pero "Mano Siniestra" se negó a firmar aduciendo que era analfabeto que no sabía leer ni escribir.
El Juez de Paz, sonriendo por la excusa de "Mano Siniestra", dijo:
--- Señor teniente López, si el investigado se niega a firmar, no hay inconveniente, ordeno que se tome su huella digital del dedo índice derecho debajo de su nombre y allí lo estampe.
Mientras tanto, para evitar la fuga de Bonifacio "Oreja Mocha", el teniente López ordenó comunicarse con el Puesto de la Policía de Sullana, dando las características del camión, el número de placa, y la fisonomía del delincuente que tenia la oreja izquierda mocha, y la alta peligrosidad por ser un asesino cruel; la Comisaría de Sullana, tomó cartas en el asunto y de inmediato se ordenó salir efectivos a la salida a Piura y verificar el camión que venía desde Chilcapampa.
Pero, lo que no sabia la policía, eran  las tretas del escurridizo Bonifacio "Oreja Mocha", que había cambiado de movilidad, quien llegó a Sullana y pasó por las narices de la policía, que ellos torpemente esperaban al camión señalado desde Chilcapampa.
El delincuente Bonifacio, evadió a la policía, llegó a Piura y de inmediato fue al consultorio de los abogados que defendían a su padre, los letrados enterados, le ofrecieron viajar a Chilcapampa, para abogar por su defendido "Mano Siniestra", que siempre lograron su libertad en Piura, pero si, ellos nunca habían viajado a Chilcapampa, por que los atestados elaborados por el ineficaz sargento quien ya no trabajaba, lo tomaron como "pan comido"; pero lo que ellos no sabían que habían nuevos policías que si amaban a su institución y que atraparon al peor criminal utilizando las armas de la ley.
Todo indicaba que la mano de la justicia, estaba actuando en la dirección correcta; por que la Fiscalía Regional de Piura, aceleró el envió del Fiscal Itinerante a Chilcapampa, quien viajó acompañado de dos asistentes, cuya llegada coincidió con la reciente captura del criminal "Mano Siniestra" acusado por el asesinato de la Familia Soto.
El Fiscal Itinerante, quien se llamaba Ignacio Morante Campos, se hizo presente a las autoridades locales; tomó el caso con el atestado policial, muy bien documentado y refrendado con la firma del Juez de Paz, ordenó la libertad de los cinco compinches y la detención preliminar del único criminal "Mano Siniestra" y se preparó la reconstrucción del acto criminal y para evitar el tumulto y aglomeración de los curiosos y seguro algunos amigos del criminal que podrían interferir, usar exactamente las mismas horas que se cometieron los hechos, es decir la media noche.
Se guardó absoluto silencio a los familiares del criminal "Mano Siniestra", si se aceptó que le traigan sus comidas y frazadas, nadie más sabía de los planeado que el teniente López, el Juez de Paz y por su puesto el Fiscal y sus asistentes.
El Fiscal Morante, que si conocía muy bien a los abogados del criminal en Piura y para no dejar cabos sueltos, que podrían objetar con argucias que siempre las relucían ante los Jueces, llamaron al papeluchero que hizo las veces de su defensor de "Mano Siniestra" como testigo civil de la reconstrucción del crimen, sin previo aviso y a la media noche fueron efectivos de la policía a su domicilio con una orden del Juez de Paz; el papeluchero aceptó la invitación y con él todos los concurrentes fueron a la vivienda de los Soto.
El Fiscal Ignacio Morante Campos y sus asistentes, iniciaron la reconstrucción paso a paso, de como ingresaron los asaltantes desde el corral, su actuación en el dormitorio, el sometimiento a la familia, los maltratos y finalmente el asesinato; el asesino que cooperó extraordinariamente, creyendo que llegado a Piura, será liberado por que lo presionaron para que declare y que los abogados amigos lo liberarán.
Pero, estos abogados adivinando que las cosas serían muy diferentes, a último minuto decidieron no viajar a Chilcapampa, sino que lo esperarán en Piura, tal vez por medio de sus contactos ya se enteraron que en Chilcapampa había un Fiscal Itinerante.
Efectivamente el Fiscal, con la presencia de las autoridades, y con la firma del papeluchero como testigo dando las garantías del debido proceso, procedió a elaborar la acusación de los hechos desde Chilcapampa, algo que nunca se efectuó antes y que marcará nuevos rumbos en la administración de la justicia........
Continuaremos..........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

La Historia del Agente Justiciero Genochi: Capítulo XVII.- El teniente Rafael López Orozco; hizo la confrontación entre los delincuentes "Mano Siniestra" y su compinche "Buena Puntería", quien lo señaló con el asesino de la Familia Soto...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Agente Justiciero Genochi; el teniente de la policía Rafael López Orozco, sometió a un interrogatorio a los 06 delincuentes capturados y detenidos, cuyo jefe "Mano Siniestra" era señalado como el sospechoso del asesinato de la Familia Soto, quien lo hizo en compañía de su hijo Bonifacio "Oreja Mocha"; ellos fueron observados, de cuando huían después del crimen; ahora el teniente López, aplicando sus experiencias de interrogatorios, ya logró la confesión de uno de ellos conocido como "Buena Puntería", quien confesó que efectivamente ellos fueron los asesinos; esta confesión fue escuchada por el Juez de Paz (única autoridad judicial en aquella ciudad), que de inmediato se escribió iniciando así el atestado policial, para ser firmado por "Buena Puntería" y las autoridades presentes...... sigamos la historia.........................

Aquí en la imagen Observamos al Agente Justiciero Genochi, quien como agente anónimo bregará para capturar a los culpables del asesinato de sus padres en Chilcapampa.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen observamos al delincuente Bonifacio "Oreja Mocha"; quien como líder de una banda juvenil, asaltaron a la morada de Eucebio Nonajulca Rivera, residente en el Barrio Alto de Chilcapmpa, a quien asesinó por que no le entregó el dinero de una venta de ganado vacuno.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


El delincuente "Buena Puntería", pidió al Juez de Paz, hacer la documentación que él confesaba como testigo que los asesinos de la Familia Soto, fueron "Mano Siniestra" y su hijo Bonifacio "Oreja Mocha", como la narración del delator coincidía plenamente con las pruebas acumuladas que ya constaban en poder del teniente López, ya que él mismo lo escuchó en la Cantina "El sabor del trago fuerte", y más la declaración del vecino, todas estas evidencias señalaban a los autores del crimen.
Entonces, el teniente López tenía aún dos detenidos en los calabozos que faltaban ser sometidos a interrogatorio y le preguntó al Juez de Paz, si procedía con ellos, la autoridad judicial le contestó, que era muy probable que lo nieguen, tal como lo escuchó con los anteriores; pero, no estaba demás, hacer el atestado sin cerrar el caso y escuchar a los dos últimos "testigos".
Después de aproximadamente unos 50 minutos, que se tomó para la elaboración del atestado policial y con las firmas a los costados de la declaración del Juez de Paz, del teniente López y el delincuente "Buena Puntería" (quien dijo llamarse Teodoro Culquicondor Maza); se procedió al interrogatorio del delincuente conocido como "El que no perdona" (alías por sus antecedentes criminales de asesinatos) que no se pudieron probar.
El teniente Rafael López Orozco, le preguntó:
--- Señor, su amigo "Mano Siniestra", lo señaló a usted, que en compañía de su compañero "El loco rápido" asaltaron a la propiedad de la Familia Soto, lo hicieron por el corral trasero, ingresaron a la vivienda y atraparon a los ahora finados Soto y como ellos se negaron a entregarles la fortuna, los asesinaron ¿Qué tiene que contestar?
El delincuente "El que no perdona", se sonrió cínicamente y mirándolo amenazadoramente al teniente, le contestó:
--- Escuche señor policía, ninguno de los compañeros que ustedes apresaron en la cantina, somos culpables de la muerte de los Soto, lo niego rotundamente no soy el asesino que usted busca,
 jajajajaja.
El teniente López, soportando la burla del hampón, insistió y volvió a preguntar:
--- Si usted dice que no estuvo con su compañero "El loco rápido" en el crimen de la familia Soto ¿Dónde estuvo aquella noche?, ya que "Mano Siniestra", dijo que usted no perdona a quien se niega cumplir con sus caprichos.
El delincuente "El que no perdona" se volvió a sonreír y le contestó:
--- Señor policía, ese día por la tarde todos estuvimos en la Cantina "El Salón del trago fuerte" y chupamos (bebimos), tanto que yo estuve mamado (ebrio) que no recuerdo como llegué a mi casa y recién al día siguiente me enteré que habían asaltado a los Soto y los mataron, por lo que niego ser el asesino de esa familia..... jajajajajajaja...
Como el teniente López, ya conocía al asesino, cumplió con el trámite y devolvió al delincuente a su calabozo, y continuó con el último conocido como "El loco rápido" (altamente peligroso que no tenía compasión en el ataque a sus víctimas).
El teniente López, le preguntó:
--- Señor, su amigo "Mano Siniestra" lo acusa a usted que en compañía de su amigo "El que no perdona", asesinaron a la Familia Soto, por que ellos se negaron a entregarles el botín y que a ustedes se les pasó la mano y que al no lograr nada huyeron por el corral trasero y se perdieron en las chacras. ¿Qué tiene que contestar?.
El delincuente "El loco rápido", soltó una carcajada y con ese cinismo propio de un avezado hampón, le contestó:
--- Señor policía, no me venga con historias de engaña muchachos, nosotros esa tarde estuvimos juntos chupando tragos en la Cantina "El salón del trago fuerte", donde ustedes nos detuvieron; lo hicimos hasta muy tarde, yo estaba tan mamado (ebrio) que llegué gateando a mi casa y ronqué (dormir) toda la noche y recién al día siguiente supe que habían matado a los Soto.
El teniente López, no le hizo más preguntas, por que todos coincidían en la misma coartada y que era real, lo devolvió al calabozo.
Entonces, el Juez de Paz, salió de su escondite y dijo:
--- Señor teniente López, vamos a confrontar a "Buena Puntería" con "Mano Siniestra", los dos tienen que estar frente a frente, que con sus respuestas nos permitirá concluir el atestado.
El teniente López ordenó a los efectivos, que traigan a los delincuentes, se tomó las precauciones que tengan las manos hacia atrás amarradas (no había marrocas) y cuando estuvieron frente a frente, fue el oficial de la policía, quien dirigiéndose a "Mano Siniestra", le dijo:
--- Señor, acabamos de escuchar en compañía del Juez de Paz, que usted junto a su hijo Bonifacio "Oreja Mocha" asesinaron a don Aurelio Soto Rivera y su esposa, nos lo confesó su amigo que está frente a usted conocido como "Buena Puntería" ¿Qué tiene que contestar?
"Mano Siniestra", lo miró con odio a su compañero y lo enfrentó así:
--- Oye estúpido de mierda, por qué mientes, lo que todos sabemos que fuiste tu en compañía de alguien ("El cojo peligroso") que tenían codicia por los caudales de los Soto, yo no estoy seguro que lo hayas asesinado, pero si les tenías muchas ganas y no puedes acusarme que yo los maté ¿Qué pruebas tienes contra mi?
El delincuente "Buena Puntería", le contestó:
--- Oye infeliz de mierda, acaso no recuerdas que fuiste a buscarnos a nosotros y confesaste que se te pasó la mano, por que don Aurelio no te dio el botín y que tu hijo la bandeó (puñalada) la panza de la señora, y que salieron con las manos vacías, por que ya había gente en la calle; yo te reproché ese asesinato y en venganza me has señalado a mi y "El cojo peligroso" como los culpables, eres una misma cagada (mierda) señalando a inocentes....
"Mano Siniestra" desmintió esa acusación y dijo:
--- Yo no soy soplón, yo nunca dije que ustedes fueron los asesinos, fue una treta de la policía y caíste en su trampa, baboso estúpido...
El teniente López, tuvo que salir en defensa de "Buena Puntería" y les replicó:
--- La policía no tiende tretas ni expande trampas, nosotros investigamos los hechos y evidencias de los delitos, y lo que señaló  "Buena Puntería" coincide con nuestras indagaciones, por lo que usted tal como lo conocen como "Mano Siniestra" en compañía de su hijo Bonifacio son los asesinos de los Soto, le aseguro que tengo todas las pruebas, que se las iré mostrando, confiese su crimen y nos ahorramos tiempo, que le puede ser beneficio si coopera con la policía.
Reaccionó "Mano Siniestra", quien replicó:
--- Yo no soy el asesino de los Soto, no existe ninguna prueba que me inculpe del crimen, lo que dijo "Buena Puntería" no vale, por que él habló por despecho, sin considerar pruebas fehacientes, más bien se ha convertido en su soplón; si yo suelo reunirme con ellos por que son mis amigos y nunca manifesté lo que no hice, de ser autor de la muerte de los Soto, todo es mentira y nadie lo creerá lo que habló este soplón...
El teniente López, que tenía varios ases debajo de la manga, le respondió:
--- Señor, no se como puede estar negando que no es un asesino, si usted mismo lo conversó con sus amigos y yo le escuché perfectamente  en la cantina, por que legalmente monté un operativo de ser un borracho más y cuando me incliné sobre la mesa escuché cada palabra suya; así que lo que dijo su amigo "Buena Puntería" solo confirma la evidencia que usted es el asesino junto a su hijo; además otras personas les vieron huir poco después de la muerte de los Soto, ustedes entraron por el corredor y salieron por allí; así que no nos haga perder tiempo confiese su culpa, le aseguro que tengo pruebas que no tiene escapatoria y le agradezco que no haya salido de la Ciudad nos facilitó su captura.........
Entonces, intervino el otro delincuente "Buena Puntería", mirando fijamente a "Mano Siniestra" le dijo:
--- "Mano Siniestra", ya no tienes escapatoria, te dijimos que huyas, pero siempre terco como una mula, maldijo la hora que me uní a ti; siempre te reproché tu pésimo compañerismo que solo los muchachos (los otros delincuentes) te respetaban por temor y terror, y no me consideres como soplón, nunca lo fui, sólo espero que confieses y no le hagas perder el tiempo a la policía, te tocó perder....
"Mano Siniestra", reaccionó muy enojado contra "Buena Puntería"  y lo amenazó así:
--- Oye estúpido, tu no me puedes acusar de algo que nunca cometí, si conocía a los Soto por que éramos vecinos del barrio y por esa razón nunca me metía con los vecinos, soy un hombre de bien y nunca asesiné a nadie, la policía me perseguía y jamás encontraron pruebas de los supuestos delitos, niego rotundamente ser el asesino de los Soto, tu ya no eres mi amigo por soplón pagarás caro, haber estado al lado del enemigo, ya lo verás.......
Entonces, intervino el teniente López, quien  empezó así:
--- Señor Juez de Paz, que quede anotado que "Mano Siniestra" amenazó a "Buena Puntería"..
Luego, el mismo teniente López, dirigiéndose a "Mano Siniestra", le señaló sus pruebas:
--- Señor, dice usted que no fue el asesino, entonces por que huyeron desde el corral trasero de la casa con su hijo y se internaron en las chacras, tenían un aliado la oscuridad de la noche, aún así alguien vio todos sus movimientos, ya todo lo sabemos.... ¿Qué puede decir, que si coopera su pena será menor?
"Mano Siniestra", tratando de desmentir lo que el mismo mentía, le replicó:
--- Señor policía, yo nunca estuve detrás de la casa de los Soto, quien le dio esta información es falsa y tendrá que enfrentarse a mi, niego rotundamente ser el asesino de esa familia.
El teniente López, sacó el as de su manga:  las pruebas, y mostrándolas le dijo:
--- Dime "Mano Siniestra" ¿Cuánto tiempo te demoró estrangular el cuello del finado Aurelio Soto Rivera con esta soga?, ya que lo hiciste ajustando el nudo al cuello y parece que se pasó la mano por que el finado no te señaló el lugar del botín, te encolerizaste y lo ahorcaste, eres un criminal cínico, tus manos están estampadas en esta soga, mira la soga es tuya, la olvidaste sobre la cama, lo mismo hizo tu hijo Bonifacio dejó la puñaleta ensangrentada; en la cacha del mango está su nombre grabado..............
Continuaremos...........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

sábado, 5 de febrero de 2022

La Historia del Agente Justiciero Genochi : Capítulo IV .- Antenor Chinchay Quispe, decide vender todos los predios que fueron de su cuñado Eucebio Nonajulca Rivera; se los ofrece al comerciante Aurelio Soto Rivera, pero éste le ofrece un bajo valor.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la Historia del Agente Justiciero Genochi; después del sepelio de los esposos Eucebio Nonajulca Rivera y su esposa Oralia Chinchay Quispe, dejando en la orfandad a los hijos: Etelvina, Elida y Gelasio y como fue notificado a la Costa al familiar más cercano; llegó el hermano de la finada Oralia, quien se llamaba Antenor Chinchay Quispe, a quien justamente los finados esposos le enviaron el monto total de la venta de las vacas; este familiar que residía muchos años en la Costa, optó por vender las propiedades que fueron de los finados y llevarse a los niños huérfanos; ya hizo las primeras gestiones, al mismo tiempo en la casa del asesino; Bonifacio "Oreja Mocha", su padre más conocido como "Mano Siniestra" planea la fuga del hijo, pero la autoridad policial no actúa por que nadie efectuó la denuncia de los hechos............ sigamos la historia......................


Aquí en la imagen Observamos al Agente Justiciero Genochi, quien como agente anónimo bregará para capturar a los culpables del asesinato de sus padres en Chilcapampa.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen observamos al delincuente Bonifacio "Oreja Mocha"; quien como líder de una banda juvenil, asaltaron a la morada de Eucebio Nonajulca Rivera, residente en el Barrio Alto de Chilcapmpa, a quien asesinó por que no le entregó el dinero de una venta de ganado vacuno.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Don Antenor Chinchay Quispe, natural de Chilcapampa, quien emigró muy joven a la Costa, se radicó en el distrito de Catacaos, allí formó su hogar y se dedicaba a la Orfebrería, siendo un experto en el acabado de labrar metales finos como el oro y la plata; pero, como bien dice el refrán: Casa de herrero, cuchillo de palo; quien a pesar de ser reconocido por sus depurados trabajos, aún así no ha despejado económicamente; por esa razón tuvo unos apuros económicos pidiendo apoyo al cuñado Eucebio Nonajulca Rivera, quien le envió el dinero, que despertó la codicia del delincuente juvenil Bonifacio "Oreja Mocha", que tal vez si hubiera encontrado el botín, no hubiese asesinado a los dueños de la casa asaltada.
Don Antucho (Antenor), hizo un recorrido por la ciudad y estando en la Plaza de Armas, recordó a un viejo amigo, con quien compartió las aulas  de la  educación primaria y se llamaba Aurelio Soto Rivera; el recién llegado averiguó por la existencia del condiscípulo y alguien le informó que aquel señor vivía en el Barrio Bajo.
En aquellos  instantes, en la misma plaza que estaba ubicada en el Barrio Medio, pasaba el comerciante Soto halando un par de bueyes yendo al Puesto de la Policía y declarar la compra; trámite administrativo que era obligatorio en aquellos tiempos, donde abundaban ladrones de reses.
Justamente, Antenor que estuvo averiguando por él, lo reconoció y desde una distancia le gritó:
--- ¡¡¡ Espera Aurelio, Aurelio, Aurelio....!!!
Lo llamó mencionando su nombre por tres veces, y apurando los pasos para darle alcance; el aludido con la sogas halando a los vacunos, volteó el rostro y vio a alguien que iba a su encuentro, él paró su marcha y lo esperó, que al llegar se reconocieron y fue Antenor, quien lo saludó así:
--- Hola Aurelio, que gusto saludarte, has cambiado, estás más robusto y según veo eres ganadero.
El aludido, le respondió:
--- Hola Antucho (Antenor), hombre estás desconocido, si no fuera por tu estilo de hablar, ya no te hubiese reconocido, desde que te fuiste a la Costa, nunca más supe de tu persona.
Los dos amigos y condiscípulos recordaron sus tiempos juveniles y fue Antenor, quien le dijo:
--- Aurelio, estoy vendiendo las propiedades que fueron de mi cuñado Eucebio Nonajulca Rivera, tal vez si conoces a alguien que esté interesado; los bienes son la casa del Barrio Alto y la chacra con el ganado vacuno.
Para,  Aurelio la noticia de la venta fue una bendición, por que justamente estaba interesado en cambiarse de barrio y le faltaba un potrero cercano a la Ciudad para encerrar las reses del negocio y con una sonrisa le contestó:
--- Por su puesto amigo Antucho, que conozco una persona y ese soy yo, te compro todo lo que tienes; pero hay algo más, ese nombre del que fue dueño, me recuerda a alguien que lo asesinaron días atrás.
Antenor, le respondió:
--- Si amigo, los asaltaron por la noche y los mataron, por que no encontraron el botín que buscaban los delincuentes.
Aurelio, que fue el comerciante que compró las vacas del finado Nonajulca, le dijo:
--- Ahora que recuerdo, fue ese mismo día que le compré 06 vacas, y los delincuentes son unos mozalbetes que viven en mi barrio, todo indicaba que fue Bonifacio "Oreja Mocha", quien es hijo del delincuente conocido como "Mano Siniestra", pero ya no lo veo, seguro fugó.
Entonces, Antenor que no estaba muy interesado en averiguar ¿Quiénes asesinaron a sus familiares?, más bien cambió de conversación y fue al grano, hizo los primeros cálculos del valor de las propiedades y quería sacarle el máximo precio y le puso un valor de Costa y le dijo:
--- Aurelio, te voy a rematar las propiedades, y calculo que el valor de todo es unos 100,000 monedas nacionales.
Aurelio, sorprendido por el altísimo valor que escuchó, le contestó:
--- Antucho, estás en la Sierra, aquí las cosas no cuestan tanto tal como es en la Costa; pero, te hago una propuesta, te pago 45,000 monedas nacionales.
Para Antenor, es propuesta era inaceptable y optó por despedirse del amigo y le contestó:
--- Aurelio, creo que ofreces muy barato, bueno fue un placer de saludarte, y que sigan tus éxitos en el negocio de reses.
Antenor, le dio un abrazo a su amigo, quien continuó halando sus bueyes; para Antucho ese precio era muy barato, él quería salir de pobre y instalar un gran taller y mejorar el negocio y se le ocurrió visitar al Juez de Paz, quien si sabía el valor de los inmuebles en Chilcapampa, por que ante él, legalizan todas las transacciones de compra y venta (no había Notario Público), quien al llegar lo saludó y le dijo:
--- Señor Juez, seguro que usted certificó la muerte de mi cuñado Eucebio Nonajulca Rivera; deseo vender sus propiedades, pero no tengo una idea clara  del valor: ¿Puede ayudarme usted?
El Juez de Paz, quien también actuaba como tasador, le contestó:
--- Por su puesto amigo, pague una tasa y le haré inspección ocular a los bienes que desea vender; no es el valor comercial que hago, sino el valor nominal de impuestos; que sin embargo, le dará una idea clara para que usted calcule el precio que desea vender.
Antenor, pagó el valor de la tasa por derechos de inspección, que le permita al Juez visitar los predios y ambos personajes se fueron a ubicar los predios para la tasación.
Mientras tanto, el comerciante Aurelio Soto Rivera, después de legalizar la compra de los bueyes en el Puesto de la Policía, regresó a su casa y le comentó a su esposa, sobre que están vendiendo los predios del finado Eucebio Nonajulca Rivera y ella que estaba desesperada por salir de ese bario, le contestó:
--- Dime Aurelio, ya propusiste el precio por esos predios, que de comprarlos nos mudaremos de esta inmundicia de barrio lleno de delincuentes y prostitutas.
Aurelio, le contestó:
--- Si, le hice una propuesta a mi antiguo condiscípulo Antucho, pero él quiere muy caro por esos predios.
La señora, sabiendo lo tacaño que era su esposo y regateador en sus compras de reses y casi enfurecida, le replicó:
--- Oye pedazo de miserable (palabra para decir tacaño), por que diablos no ofreciste el valor real, déjate de tus costumbres de comprar vacas que les ofreces el 50% del valor, ahora son propiedades en un barrio decente: ¿Cuánto quieren ellos y cuánto le ofreciste?
Aurelio le narró a su esposa todo lo conversado con Antenor, y más colérica le replicó:
--- Aurelio, si te pidieron 100,000 monedas nacionales, es por que así es el valor, sube a 80,000 y seguro haces negocio.
Aurelio, recién entendió que se había equivocado al ofrecer ese valor, por que así lo hacía comprando vacas, recapacitando salió para encontrarse de nuevo con su amigo Antucho (Antenor) y ofrecerle 60,000 monedas nacionales.
Aurelio, al llegar a la Plaza, vio que llegaba su amigo Antenor acompañado del Juez de Paz, él se dirigió a ellos, ya que era amigo de ambos, saludó y les dijo:
--- Amigos, que gusto de verlos juntos.
El Juez de Paz, se sonrió y como adivinando que Aurelio estaba interesado por los predios, le contestó:
--- Si don Aurelio, su amigo Antenor me pidió hacer una tasación de las propiedades del finado Eucebio Nonajulca Rivera y le sugerí un valor comercial de 140,000 monedas nacionales, claro está, es un valor negociable; usted es un buen comerciante, seguro que comprará estos predios y que no habrá otra oportunidad.
Aurelio, al escuchar 140,000, casi se cae de espaldas y lamentaba no haber aceptado los 100,000 que le pidió temprano Antenor y no pudiendo ofrecer se despidió.
Pero, llegó su esposa en ese mismo instante y viendo a todos allí presentes que si los conocía algunos, pero no eran sus amigos, les preguntó:
--- Señores, no sé quien vende las propiedades que fueron del señor Nonajulca y como mi marido es un tacaño y un miserable; yo ofrezco los 100,000 que le pidió el vendedor.
Aurelio, ofuscado por la intervención de su esposa, sólo atinó a decir:
--- Señores, no le hagan caso, ella no sabe de negocios..............
Continuaremos................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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