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domingo, 9 de febrero de 2020

La Historia del Amor Cruel : Capítulo CDXXXIV.- Elsa Martinez Linares; después de compartir una taza de café con don Rudecindo Guevara Gálvez, estando en casa decidió ir a la mañana siguiente al Club Empresarial y averiguar datos.......

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Amor Cruel, entre Iarma y Olzagon, y como informamos en el capítulo anterior; Don Rudecindo Guevara Gálvez, quien era el Gerente General de la empresa Import & Export S.A., invitó a beber una taza de café  a la empresaria Elsa Martinez Linares, ellos fueron a la Cafetería: "El Sabor del aroma cafetero", estando allí los ubicaron justo detrás de una silla individual donde bebía café la ex amante de Olzagon  señorita María Elena Ramos; al sentarse se inició una fluida conversación, y a las preguntas de Elsa, sobre la dama de atrás, su acompañante le informó de ella  y le agregó de otra dama que también estuvieron con Olzagon, la empresaria Elsa que también fue una de ellas, sintió incomodidad, pero finalmente lo pensó mejor y ahora decidió ser amante de su acompañante de la mesa, aunque esto no es ético....

Aquí en la imagen observamos una típica representación de la terrible situación que muchos hogares atraviesan en el transcurso de existencia por que siempre hay la existencia de un tercer elemento (amante tanto para él como para ella) que como una tentación tenebrosa carcomen las consistencias del matrimonio, y más si los esposos viven solamente la apariencia y no la triste realidad de que no son felices. Fuente: Archivos del blog. Obra Literaria reconocida con Derechos de Autor, según Partida Registral No. 00855-2012, Asiento: 01; con fecha: 10 de Agosto de 2012, por : INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Elsa Martinez Linares, dirigió sus cinco sentidos en conquistar a don Rudecindo, luego de escuchar las aventuras de Olzagon, y le dijo:
--- Don Rudecindo, sin ánimos de entrar en su vida privada, le voy hacer una pregunta por curiosidad: ¿Es usted casado, y aún siéndolo tiene libertad para salir?
Don Rudecindo que justo estaba pasando por su garganta un sorbo de café, se le detuvo bruscamente y casi se ahoga, tosiendo muy fuerte, era la reacción corporal ante una pregunta demasiado comprometedora por ser directa de parte de la empresaria, que le indicaba claramente que no le importaba su estado civil de su acompañante, sino salir con él, algo que él jamás lo hacía por la decencia y respeto a su empresa y su formación familiar, y reponiéndose del trago de café que esta fue muy amargo, le contestó:
--- Señorita Elsa, soy padre de familia con tres hijos, todos ya casados y tengo 08 nietos, todos ellos residen en París; yo estoy en este país junto a mi esposa, quien no trabaja y todos los días me espera con los brazos abiertos a mi regreso del trabajo, si tengo un hogar feliz; claro está, tengo compromisos empresariales y me ausento horas más que la llegada de costumbre, por ejemplo hoy le anticipé a mi esposa que bebería una taza de café con la mujer mas hermosa que haya conocido alguna vez y que se convirtió en nuestra mejor cliente.....
Elsa Martinez Linares, recibió una respuesta contundente que no hay ninguna posibilidad de salir con él, y entendió perfectamente las explicaciones de la vida diaria de don Rudecindo, quien era un hombre hogareño, tal vez sin pecados en la calle, tuvo un instante de ira al ver frustrado su intento de conquista, pero su educación le hizo recapacitar y comprendió que ese señor no era su trofeo de guerra contra su familia, y siempre pulcra le dijo:
--- Sinceramente me asombró don Rudecindo, es usted un padre ejemplar y un esposo amoroso; lamento no decir lo mismo por mi, sigo soltera y nadie me espera en la casa, sino los empleados y de vez en cuando un familiar de visita...
Entonces, intervino don Rudecindo y con ánimos de consuelo le dijo:
--- Señorita Elsa, le ruego vea una vez más su rostro en el espejo de su dormitorio, y se dará cuenta que es una dama hermosa, llena de bondad, energía, juventud y comparte amor a raudales; creo que tarde o temprano, alguien tocará las ventanas de su corazón y le ofrecerá su compañía y amor para toda la vida; a modo de consejo me permito sugerir, que asista con más frecuencia a las reuniones del Club Empresarial, es una institución solvente y selectiva, sólo allí está la crema y nata de la Sociedad...
Don Rudecindo, hizo una pausa y agregó:
--- Le aseguro que por allí ronda un ángel perdido que está buscando el cielo de su corazón, y usted tan solo tire el pañuelo al piso y ese gentil caballero que lo levante y se lo entregue en sus manos, será el ángel perdido, que la ubicó como la  doncella mas hermosa de la tierra.
En aquellos momentos llegó la mesera; con una fuente llena de bocaditos y en la otra mano una fuente con una botella de vino con dos copas, las colocó sobre la mesa y pidió permiso:
--- ¿Por favor pueden indicarme si sirvo el vino?
Fue súbito el detalle de parte de don Rudecindo, que sorprendió a Elsa, y él mirándola, devolvió con otra pregunta hacia Elsa y dijo:
--- Señorita Elsa, el café estuvo delicioso, creo que con una copa de vino lo asentaremos: ¿Me autoriza servirlo con mis propias manos?
La mesera, se dio cuenta que ella sobraba allí, hizo una venia y se retiró; y Elsa que seguía completamente impactada por los finos modales de educación y respeto que exhibía su acompañante, le contestó:
--- Gracias por la amabilidad, si por su puesto...........
Parece que se le trabaron las palabras a la emocionada Elsa, y se convirtió en la acompañante pasiva, dándole toda la iniciativa a don Rudecindo, quien sirvió dos copas, algo más arriba de la mitad del contenido, le entregó una copa a su bella acompañante y él con la suya levantándola y chocando con la de Elsa, que ya la tenía levantada, chocaron y bebieron solo un pequeño sorbo, por que así lo aconsejaba la rígida etiqueta.
De este modo continúo la reunión en esta mesa, y felizmente sin que ellos se diesen cuenta María Elena Ramos, terminó su taza de café y se retiró; la tertulia continuó por un tiempo más, seguramente bebieron un poco más de la mitad de la botella, y ya era momento  de dar por terminada la reunión, se pidió la cuenta, pagó el caballero y salieron.
Elsa, le pidió que la deje en su departamento de soltera y el acompañante regresó a su casa.
Elsa, al subir a su departamento, justó encontró a su Nana con la puerta abierta, estaba limpiando la puerta, la abrazó cariñosamente como solía hacerlo cada vez que la visitaba o ella decidía descansar allí; pero esta vez había nostalgia y desconsuelo más frustración en el corazón de Elsa, quien le pidió que cierre la puerta y la invitó a su dormitorio, al llegar Elsa se tiró sobre la cama y empezó a llorar.
Su Nana, que conocía aquellos síntomas, que significaban que su adorada Jefa, había sufrido una decepción amorosa, manifestación que no la había visto desde hacía 08 años atrás, ella también se acostó a su lado y le peguntó:
--- Desde hace muchos años nunca la ví así: ¿Qué le pasa a la bella doncella? ¿Alguien le hizo daño?
Elsa, seguía en un mar de lágrimas y entre sollozos agradeciéndole el consuelo a su Nana y abrazándola al costado, le contestó:
--- Nana mía, solo tu me quieres de verdad, nadie más se acerca a mi, sino es por mi dinero, que desgraciada soy........
Elsa continuó llorando, ella sabía que don Rudecindo que en todo momento fue un caballero y lo fue hasta el final; tal vez ella muy entusiasmada pensó precipitadamente: que él tenía otras intenciones, pero no fue así, tan solo fue una salida como amigos y terminó así; pero en cambio Olzagon, ese joven que ya la atrapó sin que ella lo sepa como, era el causante de esos lloriqueos y tal vez hasta rabietas.
Pero, esta situación no podía continuar así, tenía que haber una solución, por lo que ella no tenía que sufrir por la extorsión de su propia familia y decidió ir muy temprano en la mañana siguiente al Club Empresarial y averiguar: ¿Quién era el funcionario que calificaba la ética empresarial de los asociados?.....................
Continuaremos.....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 2 de febrero de 2020

La Historia del Amor Cruel : Capítulo CDXXXIII.- Elsa Martinez Linares, piensa que don Rudecindo Guevara Gálvez., Gerente General de la empresa Import & Export S.A., podría ser su amante, aunque esta relación peca con la ética...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Amor Cruel, entre Iarma y Olzagon, y como informamos en el capítulo anterior; don Rudecindo Guevara Gálvez, invitó a la empresaria señorita Elsa Martinez Linares a beber una taza de café, ella aceptó salir y se fueron a la Cafetería "El Sabor del Aroma Cafetero"; que era el mejor lugar de la Ciudad donde se atendía con el mejor café, ellos al llegar fueron atendidos por la anfitriona que ya conocía a don Rudecindo, los ubicaron en el mismo lugar, donde en otra ocasión, él fue con Olzagon, que también estuvo en aquella vez la señorita María Elena Ramos, que trabajó como mesera y cantante del Restaurante Campestre "El Buen Aire", ésta señorita fue amante de Olzagon, pero se separaron por ciertos inconvenientes, y lo sabía don Rudecindo, quien esta vez trató de no saludar a esa dama y se sentaron en la misma mesa, quedando a espaldas de la mesa individual donde estaba sentada María Elena Ramos, al iniciar el dialogo entre don Rudecindo y Elsa, ella le preguntó tal vez cometiendo una indiscreción: ¿Quién era la señorita que está a sus espaldas y que él trató de ignorarla?...............

Aquí en la imagen observamos una típica representación de la terrible situación que muchos hogares atraviesan en el transcurso de existencia por que siempre hay la existencia de un tercer elemento (amante tanto para él como para ella) que como una tentación tenebrosa carcomen las consistencias del matrimonio, y más si los esposos viven solamente la apariencia y no la triste realidad de que no son felices. Fuente: Archivos del blog. Obra Literaria reconocida con Derechos de Autor, según Partida Registral No. 00855-2012, Asiento: 01; con fecha: 10 de Agosto de 2012, por : INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Elsa Martinez Linares, quien era una exitosa empresaria afincada en el Mercado Mayorista, que al salir a beber una taza de café con el Gerente General de la empresa Import & Export S.A., don Rudecindo Guevara Gálvez, lo hizo más por curiosidad, que por razones meramente comerciales, ella nunca fue invitada a beber un café con un alto funcionario empresarial, era su primera vez; ya en la Cafetería pero si actuó por intuición femenina y detectó que su acompañante se sorprendió de la presencia de una señorita que también bebía café, pero estaba sola....en una mesa individual...
Entonces, don Rudecindo ante la pregunta directa de su invitada, tenía que contestar, pensó ligeramente en hacer una mentira piadosa o decir toda la verdad de lo que él conocía; atinadamente optó por lo segundo, y le contestó:
--- Señorita Elsa, por esas casualidades que se presentan en la vida; tiempos atrás nos sentamos en esta misma mesa Olzagon y Yo a beber café y justo a nuestra espalda, estaba sentada la señorita que hoy también lo está; es una recreación muy curiosa hasta misteriosa de algo que sucedió mucho tiempo atrás, que aparentemente no tiene una explicación lógica por la coincidencia de las dos ocasiones de casi los mismos hechos.
Don Rudecindo, hizo una pausa y agregó:
--- La señorita que está a nuestras espaldas se llama María Elena Ramos, ella trabaja como cantante y anfitriona en el Restaurante Campestre "El Buen Aire"; lugar donde nosotros  hicimos la fiesta de aniversario de nuestra empresa, y con el calor de los festejos y los tragos, hubo un momento de la presentación de la cantante que entonó la balada: "Amor, por que tengo que sufrir por ti" canción romántica que se lo dedicó a Olzagon y le declaró  públicamente su amor....
Don Rudecindo, hizo otra pausa, y tragando saliva, por que tal vez iba a incomodar a su acompañante, agregó:
--- Pero, todo lo bello de este maravilloso acontecimiento se rompió, porque la señorita Clorinda Manzanares  a quien usted ya la conoce; ella también le había echado el ojo a Olzagon, quien haciendo uso de sus caprichos y poder, por ser la hija de los dueños de la empresa, me obligó a ceder a Olzagon, para que la acompañe al centro de la Ciudad, a mitad de la fiesta, a ella no le importaba los chismes o el que dirán; acción que significó que el joven vendedor abandone a su flamante enamorada y se vaya con nuestra jefa, fue algo doloroso que todo el mundo se dio cuenta.
Don Rudecindo, hizo una nueva pausa y añadió:
--- Como Gerente y responsable del desarrollo del aniversario de nuestra empresa, con la vergüenza en el rostro tuve que dar explicaciones a los asistentes de las razones de la ausencia de Olzagon, quien se había convertido en un personaje público, por que fue declarado: "El hombre del año", por sus exitosas ventas, lo que llenó de orgullo a la señorita mesera, quien seguía haciendo su trabajo; pero al ausentarse Olzagon sin despedirse de ella, le afectó  con una tremenda nostalgia por la decepción amorosa y la vergüenza de ser abandonada, que nunca lo he podido olvidar, ella sabe mi posición, por lo que nos evitamos encontrar frente a frente, siendo yo inocente en los hechos.
Elsa Martinez Linares, quien se creía que era la única soltera que se convirtió en amante del joven Olzagon, ella tuvo fuerte impresión de desprecio hacia ella misma por ser ingenua y hasta estúpida al sentirse la segunda o tercera mujer en la vida del joven Olzagon, y con disimulo mordiéndose los labios para demostrar a su acompañante que nada había o hubo con el joven vendedor Olzagon, siguió preguntando:
--- Dígame: ¿Que pasó con Olzagon y la señorita que está a nuestras espaldas?
Don Rudecindo, no tuvo otra alternativa que seguir contando lo que sucedió:
--- Ella terminó de beber su café y cuando volteó su rostro supimos quien era; alguien llegó por ella pero lo rechazó, el individuo se fue, y ella se dio vuelta nos saludamos y se inició un amplio dialogo entre nosotros, muy cordial, luego se sentó con nosotros y hubo una dichosa reconciliación con Olzagon, tuve que salir solo y dejarlos para que disfruten de su amor, se fueron al departamento de ella, disfrutaron toda la noche, pero al amanecer hubo un mal entendido y terminaron la relación. Así me lo narró el joven Olzagon, parece que esta vez ella espera otra reconciliación por que está sola, pero él no está....
Elsa Martinez Linares, quien había decidido romper todo contacto con Olzagon, respetando lo estrictamente comercial, para evitar ser extorsionada por su propia familia, en aquel instante pensó: "Bueno, esa joven tiene la misma edad que Olzagon, seguramente si yo ya no le hablo; él, regresará con ella".. ella siguió pensando y le llegó una luz: "Pues tengo la oportunidad de mi vida, aquí está a la mano un caballero mayor que mi edad, que bien puede ser mi pareja, y además, es socio del Club Empresarial, que nadie me criticará si salgo con él, más bien nos convertiríamos en la pareja de la Sociedad..."
Tanto se había concentrado en sus pensamientos Elsa, que no escuchó que su acompañante la invitaba a servirse el café, ni siquiera se dio cuenta, que él, pidió bocaditos adicionales y una botella de vino para asentar el café, ella pidiéndole disculpas, dijo:
--- Gracias señor Rudecindo, el aroma del café está que promete una buena tertulia jajajajaja...
Pues, Elsa acertó por que don Rudecindo, que desconocía completamente que entre ella y Olzagon hubo dos noches que disfrutaron sexualmente a rabiar; y que ella por primera vez en su vida tuvo orgasmos, ya la estaba viendo como una hembra; pero, en cambio don Rudecindo sabía que no era ético y hasta deshonesto y comprometedor comercialmente mantener una relación amorosa con una cliente, pues rompía todas las reglas de la decencia y comprometía la imparcialidad comercial.....
Pero, cuando está aflorando la pasión, al corazón no le importa las reglas preestablecidas, solo le interesa la consumación del amor; por lo que don Rudecindo también se rió espontáneamente como si alguien le hubiese hecho cosquillas adrede y le contestó:
--- Me siento feliz y honrado que a usted le haya gustado este café que estamos bebiendo, sinceramente está delicioso.
Hubo un corte del dialogo, y bebieron sucesivamente varios sorbos de café que estaba muy caliente y humeando su agradable aroma; Elsa seguía pensando en las rivales, y tenía justo una a sus espaldas, ella sintió nuevamente celos y quería voltear y agarrarla de los pelos y tirarla al piso y hasta pisarla como una cucaracha.
Pero, gente educada tal como ella lo era, de inmediato llegó la cordura y Elsa enmendó sus pensamientos con este mensaje mental: "Elsa,  que diablos piensas hacer, la señorita María Elena, también es víctima de las circunstancias, y no tiene la culpa de nada; en cuanto a lo que sucedió con Olzagon fue fruto de la casualidad..."
De nuevo empezó el dialogo entre Elsa con don Rudecindo y fue ella quien le preguntó:
--- Don Rudecindo, usted no me ha contado lo que hubo entre Olzagon y la señorita Clorinda Manzanares.. hay algo que usted se enteró:
--- Don Rudecindo, desconocía por completo lo que realmente hubo entre Clorinda y Olzagon; pero uno de los choferes no guardó el silencio, fue el que los llevó al centro de la Ciudad, él narró que los dejó en la puerta de una residencia; lo demás se sobre entiende y tratando de maquillar la respuesta, le dijo:
--- Señorita Elsa, por razones de mantener la privacidad, sinceramente no sé lo que sucedió con esa pareja, pero como conjetura se sobre entiende que se acostaron juntos; pero solo fue una noche y nunca más se repitió, por que justo esa misma noche llegó el ex novio desde París en busca de la señorita Clorinda, más no sé nada...
Elsa Martinez Linares, le creció la rabia, por que ella fue una más de la lista del joven Olzagon, por esa razón ya comenzó a pensar y ver a don Rudecindo como un joven apuesto, de finos modales, muy educado, sobrio y tierno en su trato, que había que conquistar, si por si acaso él, no tenía los cojones suficientes para cortejarla..........
Continuaremos..................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 26 de enero de 2020

La Historia del Amor Cruel: Capítulo CDXXXII.- Rudecindo Guevara Galvéz, invitó a la Cafetería "El Sabor del Aroma Cafetero", a Elsa Martinez Linares, y al llegar al asiento ella notó algo...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Amor Cruel, entre Iarma y Olzagon, y como informamos en el capítulo anterior; Elsa Martinez Linares, algo resentida consigo misma, al no poder ver más a su amado joven amante Olzagon; para evitar ser extorsionada por su propia familia, quienes querían su dinero a como de lugar, pero ella cortó por lo más doloroso sentimentalmente: no ver más a Olzagon, decisión muy atinada, por que su primo Alfredo Linares acaba de tenderle una trampa; ahora Elsa Martinez Linares, trabaja como de rutina en su empresa, y recibió la visita inesperada del Gerente General de la empresa Import & Export S.A.,  y la invitó a tomar una taza de café y ella sorprendida al principio y finalmente aceptó salir con él a la Cafetería "El Sabor del Aroma Cafetero"...........

Aquí en la imagen observamos una típica representación de la terrible situación que muchos hogares atraviesan en el transcurso de existencia por que siempre hay la existencia de un tercer elemento (amante tanto para él como para ella) que como una tentación tenebrosa carcomen las consistencias del matrimonio, y más si los esposos viven solamente la apariencia y no la triste realidad de que no son felices. Fuente: Archivos del blog. Obra Literaria reconocida con Derechos de Autor, según Partida Registral No. 00855-2012, Asiento: 01; con fecha: 10 de Agosto de 2012, por : INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Recordemos; que don Rudecindo Guevara Gálvez, tal como se llamaba el Gerente General de la empresa Import & Export S.A., tenía una predilección y era un asiduo concurrente a la Cafetería "El Sabor del Aroma Cafetero", y precisamente a este lugar de encanto en la preparación de cafés, esta vez irá con la señorita Elsa Martinez Linares, quien se ha convertido en una de las principales clientes de la distribuidora y tal vez por esa razón, el Gerente General la invitó a beber café. Ellos ya compartieron en el Restaurante del exclusivo Club Empresarial con la hija de los dueños, pero fue muy estricto el protocolo que no hubo tiempo de mantener cierta confianza.
Estando en la oficina de Elsa Martinez Linares y que ella aceptó salir, y después fue ella quien agregó:
--- Nunca he salido a tomar una taza de café, siempre lo hago en mi casa; pues siempre hay una primera vez y tendré el honor de compartir con usted señor Guevara.
Don Rudecindo Guevara Gálvez, se sintió muy halagado por la aceptación en salir solos con la empresaria, que no había ningún otro interés que lo puramente comercial, al menos hasta aquellos momentos así lo parecía...
Entonces, Rudecindo siempre culto y galante le contestó:
--- Señorita Martinez, el honor es mío compartir una taza de café con usted, dígame: ¿Alguna vez ha deseado ir a una cafetería?
Elsa, rápidamente le contestó:
--- Como le repito nunca he bebido una taza de café en la calle, pero si he escuchado a más de una persona, hablar muy bien de la Cafetería "El Sabor del Aroma Cafetero", por lo que hoy me gustaría conocerla.
El Gerente General Rudecindo Guevara Gálvez, casi salta hasta el Cielo, al escuchar el nombre de la Cafetería "El Sabor del Aroma Cafetero", donde según él, sirven el mejor café del mundo, y le contestó:
--- Señorita Martinez, la cafetería que usted acaba de mencionar, es el lugar predilecto para mi persona y le aseguro que usted después de este día, se convertirá en una asidua concurrente cada vez que sienta el sabor del café en sus labios.
Inesperadamente, sonó el tañido (el "tin tan") de las campanas del Mercado Mayorista, anunciando la finalización del día laborable en todas las tiendas; felizmente en la  tienda mayorista de Elsa Martinez Linares, tan solo quedaban 05 clientes por atender, se cerraron las puertas para evitar la entrada de otros clientes.
Elsa y Rudecindo, siguieron conversando y comenzaron a llegar los empleados de la tienda, pidiendo llaves de las cerraduras, autorizaciones para ingresar a ciertos almacenes, claves para asegurar productos sensibles y otras ordenes de rutina para cerrar la tienda; al mismo tiempo fueron atendidos los clientes que estuvieron presentes, ellos salieron con sus paquetes.
Entonces, pidió permiso Elsa Martinez Linares, para ausentarse e ir a la caja a cuadrar cuentas de todo lo vendido durante el día; luego que se hizo todas estas actividades y teniendo todo conforme, Elsa llevó en una bolsa muchos fajos de billetes y regresó a su oficina, allí estaba Rudecindo aguardándola, ella el hizo una mueca como agradeciendo su paciencia; abrió la caja fuerte y guardó los fajos de billetes, la cerró y firmó algunos documentos pendientes y dijo:
--- Don Rudecindo estamos listos, nos vamos...
El visitante se levantó de su asiento y junto a ella salieron de la oficina; antes y luego Elsa echó llave a su puerta, ya afuera vieron que los empleados  ya habían firmado sus tarjetas y se fueron a sus domicilios, solo estaban allí el guardián y el chofer, quienes al ver a la jefa junto con el visitante lo saludaron que les fue presentado por Elsa.
Todos los allí presentes salieron a la calle, en seguida el guardián echó llaves a 14 cerraduras, que había colocado Elsa, dándole seguridad a su negocio.
Elsa Martinez Linares, se le veía muy pequeña ante la talla de casi dos metros de Rudecindo Guevara Gálvez, ella guardó las llaves y mirando a su visitante le dijo:
--- Don Rudecindo iremos en su automóvil, por que el mío lo llevará el chofer a la cochera.
Rudecindo siempre muy atento y educado, le contestó:
--- Será un honor tenerla como pasajera en mi automóvil....
Ambos se rieron a carcajadas, luego Elsa le dio instrucciones al chofer para que lleve el carro a la cochera y al guardián le deseó buena suerte en el trabajo nocturno cuidando la tienda.
En aquella zona, casi todas las grandes tiendas tenían su vigilante nocturno, por lo peligroso que era durante la noche, por que colindaba con los barrios bajos.
Luego, Rudecindo abrió la puerta del copiloto de su automóvil e invitó a subir a Elsa, ella subió y él le cerró la puerta, en seguida dio la vuelta y subió al volante y partieron; en el trayecto hubo mucha conversación, por que había mucha empatía entre ellos; pero por el momento a ninguno de los dos se les cruzó por la mente sentimientos amorosos.
Al llegar a la cafetería, la playa de estacionamiento estaba completamente llena de automóviles; por lo que Rudecindo, quien conocía la zona manejó hasta una cochera próxima, allí entró y estacionó su automóvil, entregó las llaves al empleado, él se bajó y fue hasta el otro lado abrió la puerta e invitó a Elsa a bajar.
En seguida,  dio instrucciones al empleado que estacione su automóvil próximo a la puerta de salida, por que regresará por su carro.
Luego, Rudecindo y Elsa salieron del estacionamiento y caminaron unos 100 metros hasta la cafetería.
Al llegar, fueron recibidos por una anfitriona, quien saludó por su nombre a don Rudecindo y le anticipó que si había un sitio para dos personas y por esas coincidencias muy especiales y tal vez raras, fueron al mismo lugar donde una vez, él fue con Olzagon y también allí estaba otra vez la señorita María Elena Ramos; anfitriona del Restaurante Campestre "El Buen Aire". Ella estaba tomando una taza de café completamente sola, tal como lo fue antes, Rudecindo la reconoció, pero disimuló no haberla visto y siguió por el costado con su invitada, la mesera los ubicó en la mesa y les entregó la cartilla del extenso menú.
Entonces, Rudecindo siempre cortés, esperó que Elsa pase la vista por los platillos allí mencionados y ella pidió:
--- Por favor una taza gigante de café simple sin mezclas.
En seguida; Rudecindo por pura coincidencia también le gustaba lo mismo y lo pidió, no agregaron bocadillos, tal vez por que era la primera vez que salían juntos.
La mesera, recogió y llevó el pedido y se retiró, empezó de nuevo la charla entre ellos y fue Elsa quien dijo:
--- Don Rudecindo, es la primera vez que vengo a esta cafetería, sin embargo usted es muy conocido aquí, por favor dígame: ¿Qué hay de especial en este lugar que está completamente lleno de clientes y casi todos beben café?
Rudecindo, quien efectivamente era un cliente que siempre concurría allí, le contestó:
--- Señorita Elsa, conozco a los dueños, por lo que este lugar tiene una particularidad que los dueños tienen grandes fundos donde cultivan las plantas del cafeto y preparan su propio café; además, ellos coordinan con otros cultivadores cafetaleros quienes les proveen los mejores granos con calidad de exportación; algo que no existe con otras cafeterías. Asimismo aquí usted encuentra candidez y comodidad en beber una taza de café en medio de tanta gente.
Elsa, se sonrió por que le gustó la respuesta de su acompañante y le hizo otra pregunta algo indiscreta que ella lo detectó desde antes de sentarse en la mesa y dijo:
--- Don Rudecindo, al llegar aquí, usted se sorprendió por la presencia de aquella joven muy bonita que está detrás de nosotros, siento su presencia, ella también lo vio a usted y cambió la mirada con disimulo muy discreto, dígame: ¿Quién es ella?
Con las curiosidades femeninas no se puede luchar y don Rudecindo tiene que contestar...
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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domingo, 25 de agosto de 2019

La Historia del Amor Cruel: Capítulo CDX .- Don Rudecindo; da de bauza a Olzagon, por el resto de la tarde para que salga con su acompañante Maria Elena Ramos

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Amor Cruel, entre Iarma y Olzagon, y como informamos en el capítulo anterior; Don Rudecindo Guevara Gálvez, quien es Gerente de la Empresa Import & Export S.A.,  y Olzagon, estaban disfrutando y tomando una taza gigante  de café en el establecimiento Cafetería "El Sabor del Aroma Cafetero", celebrando grandes ventas; sin embargo, desde el mismo momento que se sentaron en la mesa, había una dama sentada en una mesa personal, que por la ubicación les daba la espalda, y ellos no le pudieron ver el rostro; después de un rato ella terminó de beber su café, y alguien que no era de su agrado la visitó, ella no quiso su presencia, pagó la cuenta y le volteó el cuerpo; allí recién Don Rudecindo y Olzagon la identificaron, y sorprendidos al unísono le dijeron: ¡¡¡ "Señorita María Elena que sorpresa verla !!!


Aquí en la imagen observamos una típica representación de la terrible situación que muchos hogares atraviesan en el transcurso de existencia por que siempre hay la existencia de un tercer elemento (amante tanto para él como para ella) que como una tentación tenebrosa carcomen las consistencias del matrimonio, y más si los esposos viven solamente la apariencia y no la triste realidad de que no son felices. Fuente: Archivos del blog. Obra Literaria reconocida con Derechos de Autor, según Partida Registral No. 00855-2012, Asiento: 01; con fecha: 10 de Agosto de 2012, por : INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Don Rudecindo y Olzagon, sorprendidos por la repentina presencia de María Elena Ramos; quien bebió una taza de café y siempre estuvo junto a ellos, pero la ubicación de la mesa les daba la espalda; ahora ella fue invitada a participar de la mesa de ellos, quien gustosa aceptó ser parte de esa mesa.
Entonces, habían cuentas pendientes que pagar o aclarar, con Olzagon y María Elena Ramos, a  quien la abandonó, por irse con la dueña Clorinda Manzanares, por su puesto fue a exigencias de ella;  quien era hija de los dueños de la empresa donde trabaja Olzagon.
Ese abandono, comprometió al Gerente General, quien tuvo que inventar explicaciones para justificar el repentino abandono de Olzagon al almuerzo, que les ofrecía la empresa por su aniversario.
Olzagon, tuvo que intervenir mirando con dulzura pero fijamente a María Elena Ramos, y le dijo:
--- María Elena, tengo unas explicaciones que brindarte por el abandono que hice aquel día del almuerzo y te dejé sola, pero tuvo razones y estas son:
1.- Cuando declaras tu amor por mi persona, fue una sorpresa total, que nunca había sucedidos en otras oportunidades, nadie te juzga por esa amorosa acción muy propia de tu corazón, por que es el órgano que maneja nuestras vidas y nos hace participar en situaciones embarazosas, que involucran a terceras personas, tal vez sin proponértelo...
2.- Tu estabas cumpliendo tu trabajo y nunca te ibas a distraer estar junto a mi, pero otra persona si lo estaba...
3.-  A mi se caía la cara por la vergüenza que sentía, no por tu presencia, por que eres una reina, sino por la declaración de amor en público, lo que originó murmullos y miradas matadoras indiscretas que me incomodaban en extremo..
4.- La señorita Clorinda Manzanares, hija de los dueños de la empresa donde trabajo, me pidió que la acompañe al Centro de la Ciudad, por que tenía que llamar a sus familiares en París, e informarles que había sido premiado como el "Vendedor del Año de la Empresa", y después de esa gestión visitar algunos clientes que a ella le interesan conocer, que solamente se le encuentran los domingos en sus negocios...
5.- Agradezco hayas aceptado compartir con nosotros, llamaré a la mesera para que nos traiga una taza adicional.....
María Elena Ramos, casi interrumpiendo, le contestó:
--- Por favor, no se molesten en pedir más café, estoy totalmente llena, no entra un sola gota más; pero si les haré compañía para conversar unos instantes.
Luego, los tres personajes permanecieron en silencio, no hubo réplica a lo expresado por María Elena..
Pero, después de unos momentos, fue María Elena, quien en actitud locuaz intervino replicando a Olzagon, así:
--- Este mundo está lleno de sorpresas, jamás me imaginé encontrarlos aprovechando las bebidas y comidas que ofrece a los clientes esta cafetería; no vale la pena recordar lo que pasó en el almuerzo, ya se olvidó todo y sigamos adelante; pero si me llama la atención, verlos en horario de trabajo en este lugar, yo solo estoy aprovechando mi descanso y entré a esta cafetería, y vaya que mi decisión fue dichosa, por que me permitió saludar  a personas a las que les tengo cariño y afecto.... y algo más....
Eran palabras directas a Olzagon, quien se sentía avergonzado por lo que sucedió en aquel día(almuerzo), por lo que si valía la pena reconciliarse con una mujer hermosa y que ella estaba enamorada y con mirada dulce le dijo:
--- María Elena, el señor Gerente y Yo, entramos a este lugar gracias a su elección y vaya que preparan un café delicioso y justo lo estábamos saboreando y la felicidad es total gracias a tu presencia, que me recuerda gratos momentos que disfruté en tu compañía, lamento mucho que no pueda acompañarte, todavía me faltan dos horas de trabajo, nos iremos luego que hayamos terminado nuestras tazas de café y regresamos a la empresa., a cumplir funciones propias del trabajo.
Pero, don Rudecindo, aún tenía una deuda con la señorita María Elena Ramos, y sin pedir su intervención, él terció y dijo:
--- No hay hecho más dichoso, que el encuentro de dos seres que se se aman, que por razones que escaparon a su capacidad de control, hubo una aparente ruptura; luego llega la unión, como dando la oportunidad por segunda vez, pues se debe alabar, yo ya estoy muy viejo, tengo otras obligaciones que cumplir, por lo que Olzagon, tu horario de trabajo ya culminó y puedes compartir el resto del día en compañía de esta bella dama.
De inmediato, don Rudecindo, levantó la mano dirigida a la mesera, quien se acercó a su mesa y le pidió la cuenta.
Las tazas de café aún estaban por la mitad, pero había otras obligaciones que cumplir, y Olzagon mirando ese contenido quiso intervenir y don Rudecindo adivinando la intervención de Olzagon se adelantó y le dijo:
--- Por favor Olzagon, puedes quedarte unos minutos más en este lugar y compartir con tu bella dama, yo tengo asuntos pendientes que atender, ya saboreé el café campeón y me retiro; mañana por la mañana te espero temprano, por que tenemos que organizar las acciones para cumplir con el pedido pactado a la tienda mayorista.
Don Rudecindo, se levantó al momento que llegó la mesera con la cuenta, le dio un billete de alto valor y se retiró, despidiéndose con suma cortesía de María Elena, quien junto con Olzagon también estaban de pie, y se retiraron, y como era su reencuentro, ella le cogió la mano derecha de Olzagon con su mano izquierda y le miró con dulzura y le dijo:
--- Olzagon, sigue siendo el macho que me hizo feliz y hoy quiero la repetición: ¿Aceptarías ir nuevamente a mi departamento?
Olzagon, era un joven lleno de energía y fortaleza, y jamás iba a despreciar una nueva oportunidad, el día aún era temprano probablemente eran las 17::00 horas y algunos minutos más; o tal vez era más tarde, nadie sabía la hora en aquellos momentos, donde los pensamientos estaban llenos de neuronas eróticas que deseaban ser satisfechas y le contestó:
--- Pues, mi querida señorita, el jefe me dio de bauza(descanso), estoy a sus ordenes, nos iremos donde usted lo ordene, y estoy a su disposición... jajajajajaja..
María Elena Ramos, quien también estaba con sus neuronas a punto de explotar, interpretó esa sonrisa de Olzagon con efectos lujuriosos y con deseos de ser poseída, también se sonrió y le apretó la mano y salieron del establecimiento cogidos de la mano; al frente partía don Rudecindo en su automóvil y les levantó la mano en señal de despedida.
El ambiente era hermoso lleno de jardines con flores recién nacidas; Olzagon caminando en la calle cogido de la mano con María Elena, acercó sus labios al oído de ella y le dijo:
--- María Elena, estás tan bella, que sería capaz arrancar la mejor flor de ese jardín y obsequiarte como símbolo de mi amor hacia ti; te amo desde que te conocí por primera vez en el Restaurante, y el destino nos volvió a unir de nuevo en la cafetería.
Y antes que ella le conteste, él acercó sus labios a los de ella y la besó tiernamente, soltó la mano de ella y la abrazó con ternura y como estaban junto a un hermoso jardín lleno de flores, siguieron besándose por varios segundos, anticipando un dichoso encuentro amoroso en los siguientes minutos...............
Continuaremos..............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 18 de agosto de 2019

La Historia del Amor Cruel : Capítulo CDIX .- María Elena Ramos; acepta compartir en la mesa de la Cafetería donde estaban don Rudecindo Guevara Gálvez y Olzagon....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con La Historia del Amor Cruel, entre Iarma y Olzagon, y como informamos en el capítulo anterior; Don Rudecindo Guevara Gálvez, quien es el Gerente General de la empresa Import & Export S.A., invitó a Olzagon a tomar un taza de café en el Centro de la Ciudad; celebrando los buenos negocios con grandes ventas a la tienda mayorista : "Comercial ELMALI", de propiedad de la empresaria Elsa Martinez Linares, ellos entraron a la Cafetería "El Sabor del Aroma Cafetero"; igualmente antes que ellos llegaran, también lo hizo minutos antes  María Elena Ramos, quien casi por intuición quería beber una taza de café, pensando en Olzagon, y ellos se sentaron junto a ella, pero no se vieron; pero Olzagon también por intuición sabía que ella estaba allí, pero por la ubicación de la mesa se dan la espalda........



Aquí en la imagen observamos una típica representación de la terrible situación que muchos hogares atraviesan en el transcurso de existencia por que siempre hay la existencia de un tercer elemento (amante tanto para él como para ella) que como una tentación tenebrosa carcomen las consistencias del matrimonio, y más si los esposos viven solamente la apariencia y no la triste realidad de que no son felices. Fuente: Archivos del blog. Obra Literaria reconocida con Derechos de Autor, según Partida Registral No. 00855-2012, Asiento: 01; con fecha: 10 de Agosto de 2012, por : INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Cómodamente sentados: Don Rudecindo y Olzagon, que los ubicó allí una atenta mesera; ellos ya pidieron una taza gigante de la última cosecha de un café que ganó un campeonato mundial de degustadores de Café, celebrado en París, por esas coincidencias que solamente las reservan y  hacen los Dioses del Amor, quienes colocaron a María Elena Ramos, justo a la espalda de ellos; también ella bebía una taza gigante de café...
Don Rudecindo entusiasmado por haber obtenido un pedido de grandes cantidades de mercaderías, comenzó a conversar con Olzagon, para planear como se llevarían a cabo los siguientes pasos para iniciar la importación desde París; Olzagon escuchaba la conversación, pero sus ojos muy inquietos no dejaban de mirar a la espalda de una dama, que justo estaba junto a ellos; ya el joven dedujo, que ella era María Elena Ramos, pero al mismo tiempo corregía sus presunciones, ya que ella era una mesera en el Restaurante Campestre "El Buen Aire"...Aparentemente no encajaba su presencia en ese sitio...
Entonces, don Rudecindo, sabiendo que su vendedor era brillante en las ventas; pero al mismo tiempo destacaba con un conquistador de mujeres, y al verlo de reojo que casi no le prestaba atención y que miraba con insistencia la espalda de una joven mujer, se acercó a él,  y en voz baja casi al oído, le dijo:
--- Olzagon, te invité a beber una taza de café y no a otear la espalda de una dama solitaria, que bien puede estar esperando a su pareja y ella ya se adelantó con una taza de café.. esperando... esperando....tu sabes a que me refiero...
Olzagon, sobresaltado por la llamada de atención de su jefe, también le respondió en voz baja y dijo:
--- Señor Gerente, lamento mi distracción por no atender su conversación; pero mi intuición me indica, que esa joven a quien no hemos visto su rostro y que nos da la espalda la conocemos los dos.....
El Gerente, casi interrumpiendo, le preguntó:
--- Olzagon, no puedes con tu genio y dime: ¿Quién es?
Olzagon, se apegó al oído de su jefe y le contestó:
--- Recuerda usted, el último almuerzo en el Restaurante Campestre "El Buen Aire", que hubo una joven cantante que se me declaró en público.....
El Gerente General, recordó el mal rato que él, tuvo que soportar; por el capricho de su Jefa Clorinda Manzanares, la misma que se llevó a Olzagon en forma pública y descarada y respondió:
--- Oh Dios Mío, tremenda vergüenza que soporté, por que tu huiste con la señorita Clorinda, pero: ¿Qué tiene ver esa mesera aquí?
Olzagon, ya seguro que ella era María Elena, no le agradó mucho la expresión de su jefe: "...que  ver esa mesera aquí", y sacando fuerzas de hombre enamorado, le respondió así:
--- Señor Gerente, tal como usted lo expresa, esa mesera es la señorita María Elena Ramos, que está bebiendo una taza de café a nuestras espaldas...
El Gerente, reaccionó pidiendo disculpas, por la manera hosca tal como se expresó, diciendo:
--- Olzagon, lamento mucho mi expresión con referencia a esa señorita, pero dime: ¿Cómo sabes, que es ella, sino le has visto el rostro?
Olzagon, cometiendo un desliz, que nunca lo hace y sin pensar algo colérico se expresó así:
--- Señor Gerente, ella fue mi amante durante toda una noche.....
Pero, Olzagon arrepentido, rápido reaccionó por semejante expresión machista y lamentó en el alma haberlo dicho;  y tratando de rectificarse, pero su jefe se adelantó, diciendo:
--- Oh joven conquistador, conoces muy bien las espaldas a las mujeres que te hicieron compañía.. jajajajajajajaaaa
Olzagon, avergonzado y ahora herido por la mofa de su jefe, ya en estado de melancolía, se disculpó así:
--- Señor Gerente, le ruego acepte mis disculpas por la abrupta expresión, jamás debería haber dicho semejante expresión, ojalá ella no tenga oídos despejados y haya escuchado esta conversación....
En esos instantes llegó la mesera con un azafate lleno con las tazas gigantes de humeante café y bocaditos adicionales como cortesía de la casa, les sirvió a cada cual y les dijo:
--- Señores, la casa incluyó estos bocaditos sin costo, por la preferencia a nuestra cafetería, por favor sírvanse.
Don Rudecindo, muy agradecido por las atenciones, contestó:
--- Muchas gracias señorita, por favor algo adicional, solo una pregunta; dígame:¿La  señorita que nos da la espalda espera a otra persona, por que está sola?
La mesera quien la había atendido, momentos antes que ellos, le contestó:
--- Está usted con suerte, ella es cliente nueva, es su primera vez aquí y que yo la veo y creo que no espera a nadie por que pidió mesa individual..
La mesera, después de contestar la pregunta se retiró y se fue.
Entonces, Don Rudecindo y Olzagon se miraron sin pronunciar palabras, ambos cogieron el asa de la taza de café y la llevaron a su boca para empezar a beber el aromático líquido, que por cierto por el aroma  que se expandía en el aire anunciaba una delicia cafetera.
Después de beber el primer sorbo, lo hicieron por segunda vez y regresaron la taza al platillo, y don Rudecindo siempre locuaz, dijo:
--- Olzagon, no te preocupes, por lo que expresaste, solo afloró los sentimientos encontrados en tu interior, y después de todo no ofendiste a nadie, todo fue un acto que tu y ella lo hicieron como jóvenes amantes.
Olzagon, dio un largo suspiro, no contestó y de nuevo cogió el asa de la taza de café y siguió bebiendo y se le vino a la mente la idea con esta expresión:
--- Señor Gerente, para mi los sentimientos con actos acompañados que hago con las mujeres son sagrados entre ellas y yo; no entiendo ¿Por qué tuve que expresarme así?
Los dos personajes siguieron bebiendo su delicioso café y saboreando los bocaditos, ya Olzagon había dejado de observar la espalda de la dama y empezaron a conversar sobre los futuros asuntos de la empresa...
Entonces, casi a lo olvidado, la dama que les daba la espalda ya había terminado su café, para ella no hubo bocaditos y cuando se iba a parar(así hizo el intento) alguien llegó hacia ella, la saludó(parece que se conocen), pero como no había otra silla, el, siguió de pie conversando, pero daba entender que quería algo con ella y ella no deseaba su presencia y compañía allí, ella levantó la mano llamando a la mesera pidiendo la cuenta quien estaba muy cerca, se paró le entregó un billete a la empleada y dio la espalda al inoportuno galán, lo que permitió a Olzagon y don Rudecindo saber que era María Elena Ramos
Estos personajes dando la impresión de sorprendidos al unísono expresaron:
--- ¡¡¡ Señorita María Elena que sorpresa verla !!!!
El frustrado galán que la acosaba desapareció por arte de magia, y los nuevos amigos se levantaron del asiento y Olzagon siempre gentil jalando la silla que ella había dejado y la invitaron a compartir con ellos.
María Elena Ramos, quien quería estar junto a su recordado Olzagon y librarse del inoportuno individuo, que felizmente ya no estaba, aceptó gustosa la invitación y se sentó junto a ellos; como era natural hubo un cruce de miradas insinuantes entre Olzagon y ella...
Continuaremos.................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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