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viernes, 11 de septiembre de 2026

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXCV.- El joven Jerónimo Campos Mija, preparó su plan de huida y lo hará a la media noche; en casa de don Gregorio Yanayaco, sigue la interrogación al joven Jacinto, al medio día llegó la señara Gozbinda, quien fue sorprendida al ver maniatado a Jacinto, quien era su ahijado, trató de ayudarlo para que coma alimentos...

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Jerónimo Campos Mija, quien era un joven huérfano de padre y madre, y que fue criado por su tía Emiliana, ya frisa los 15 años de edad, él  vengó la muerte de sus padres, que fueron asesinado por el caporal Pancracio "el malo"; éste individuo fue muerto por manos del joven huérfano en compañía de 8 jóvenes adolescentes como él, ahora está en serios problemas, por que fueron descubiertos los jóvenes que vigilaban la casa del ricachón Gregorio Yanayaco; justamente él y su noble peón, atraparon al joven  Jacinto. quien al ser interrogado; confesó que el líder Jerónimo Campos Mija, fue el que organizó el plan para asaltar la casa del ganadero, el líder al ver  que llegaron corriendo los jóvenes vigilantes, asustados, pues los visitó; quienes le informaron que Jacinto fue atrapado; él, al escuchar la versión, se enfureció y los calificó de ser unos cobardes, dadas las condiciones desfavorables y temiendo ser atrapado el mismo, les informó que por la noche de irá hacia la sierra; en casa de don Gregorio Yanayaco y su noble peón, continuaron interrogando al joven Jacinto, y al mismo tiempo, planean visitar por la noche la casa de doña Emiliana tía y madre adoptiva del joven líder Gerónimo Campos Mija....... sigamos la historia.....



Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI.



Este es el símbolo de  la Marca Perú, que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia; el  joven adolescente Jerónimo Campos Mija, ya actuaba como si fuese una persona adulta; él sabía perfectamente que el ricachón Gregorio Yanayaco y su gente llegarían muy pronto a su casa, por que conocía las debilidades de su compañero Jacinto, quien nunca estuvo de acuerdo con el plan de asalto.
Jerónimo Campos Mija, no quería ser atrapado, ni su tía Emiliana podría impedirlo y tampoco quería defraudarla por el cariño que ella le entregó al verlo huérfano.
Por lo que, Jerónimo Campos Mija, quien al no confiar en la fidelidad de Jacinto, él ya predecía que al ser atrapado, sus compañeros confesarían todo el plan de asalto a la casa de Gregorio Yanayaco; tal como sucedió ahora Jacinto está confesando todo lo planeado, dada la adversidad de los hechos, por lo que el joven líder, planea huir a la sierra y lo hará a la media noche desde su casa, para no dar ninguna advertencia, y no era una aventura sino que le fascinaba conocer esos lugares; pero, así por así escapar sin rumbo y sin saber a donde llegar.
Jerónimo Campos Mija, no tenía otra opción que huir, por que si no lo hacía; será atrapado; pero al mismo tiempo no tenía fondos económicos para huir, él si conocía donde su tía Emiliana guardaba sus ahorros; pero, ese dinero era sagrado no podía robarle a ella, quien era la mujer que tanto lo ayudó, por lo que decidió viajar sin nada en el bolsillo.
Jerónimo Campos Mija, luego de reprender a sus compañeros, calificándolos como unos cobardes, regresó a su casa, en esos instantes su tía Emiliana, ya cumplió con sus diligencias y aprovechó para regresar a su casa llevando sus cosas que compró; al mismo tiempo el líder puso sus pocas cosas en un costal viejo que a veces lo tendía al suelo para descansar, en el trajín encontró una talega llena de dinero y que no correspondía al lugar donde su tía Emiliana guardaba sus ahorros, y que aparentemente ese dinero no era suyo; pero de ¿Quién sería?, pues de ella que por precaución lo puso en otro lugar que el de costumbre.
Jerónimo Campos Mija, no lo pensó dos veces, se guardó la talega llena de dinero en el costal, un robo descarado en contra de su tía Emiliana, ahora con todo preparado, metió el costal debajo de la cama.
En esos instantes llegó su tía Emiliana, quien ya había preparado el almuerzo, solamente atizó el fogón y calentó la comida y sirvió comiendo juntos y conversaron de todo, incluido que su tía mencionó la vieja amistad que le tenía a don Gregorio Yanayaco, quien era un rico ganadero, que hizo fortuna trabajando noche y día arriando vacas a la ciudad y después el mismo las criaba; ella como reprendiéndole mencionó que el muy tonto no ordeñaba sus vacas y que si lo hacían las mujeres de sus peones por las noches, era una lástima que esa leche no producía quesos para saborearlos en el desayuno.
Sin predecir que será el último almuerzo, la conversación se hizo larga y llegaron los consejos, ella lo hizo inculcándole el respeto a los demás y no desear sus bienes económicos y que el peor delito era robar, por ser penado por Dios, parece que ella estaba completamente segura que su sobrino era un muchacho sano y honrado y ella se sentía orgullosa de haberlo criado como su hijo.
Pobre señora Emiliana, cuando ella sepa la verdad de las travesuras de su sobrino, quien ya era un asesino y que jamás ella se enteró o lo supo por alguien que participó en ese hecho.
Después del almuerzo, la señora lavó los mates y tuvo que salir de nuevo, por que tenía asuntos pendientes con los sembradores de sus chacras, era un tiempo muy valioso para el joven Jerónimo Campos Mija, para asegurar propiamente su viaje de huida a lo desconocido y sin rumbo; él recordó que lo hará a pie, tal como lo hizo cuando huyó de la hacienda, momentos después que asesinaron a sus padres.
Dejemos a Jerónimo Campos Mija, planeando su huida y regresemos a la casa de don Gregorio Yanayaco y su noble peón, ellos continuaron interrogando al joven Jacinto, quien declaró todo lo planeado para asaltar la casa; el tiempo sigue su curso, siendo las 12:00 horas del día, llegó la señora Gozbinda, cargando una olla de comida, que la traía con puntualidad a su patrón, tal como ella lo llamaba a don Gregorio Yanayaco.
Era la primera vez que ella cargaba con el almuerzo a la casa (lo hizo por un recado que recibió), ya que el señor "Goyo" acudía a su casa a comer los alimentos.
La señora Gozbinda, casi suelta la olla que cargaba, totalmente impresionada al ver al jovencito Jacinto maniatado de pies y manos y ella dijo:
--- Ahijado: ¿Qué hiciste para estar así como un prisionero?
En esos instantes salieron del interior de la casa don Gregorio Yanayaco y su noble peón y fue éste último quien le contestó a la recién llegada:
--- Señora Gozbinda, que sorpresa saber que este ladrón era su ahijado, lo hemos maniatado, por que lo encontramos a él y otros muchachos espiando la casa del patrón y por propia confesión nos dijo que iban asaltar la casa, sólo esperaban una oportunidad para ejecutar su plan. 
La señora Gozbinda, bajó la olla del hombro, contemplando al joven Jacinto, quien ahora lloraba a raudales con las lágrimas que corrían por sus mejillas, ella se dirigió a él y le preguntó de nuevo:
--- Dime hijo: ¿tu madre Liboria, sabe de lo que estabas haciendo ser un asaltante?
El muchacho llorando desconsoladamente y no podía limpiarse las lágrimas por estar maniatado, le contestó:
--- Querida madrina, Yo nunca quise ser parte del Plan de Asalto a don Goyo; pero, me obligaron, que si no aceptaba sería muerto y mantener en secreto este plan y mi madre no sabe nada, que si lo habría sabido me mataba a palos por la espalda.
Doña Gozbinda, muy preocupada, ahora dirigiéndose al dueño de casa, le dijo:
--- Don Goyo, usted me conoce muy bien, Yo puedo dar hasta mi vida por este joven; por favor suéltelo, es humillante verlo atado como un prisionero.
Antes que el dueño haga el intento de contestar se adelantó el noble peón, quien le dijo:
--- Señora Gozbinda, nosotros sabemos que usted es una mujer honrada, de eso no hay ninguna duda; pero, si soltamos a este muchacho, correrá a su pueblo haciendo una bulla que nos perjudicará a nosotros, que tenemos planes de llegar al verdadero culpable.
La señora Gozbinda, comprendió la explicación que le dio el peón y dijo:
--- Felizmente, he traído una olla grande llena de comida y me servirá para tres personas, Yo le daré en la boca a mi ahijado, la comida es manjar de Dios y ustedes no podrán impedirlo.
Intervino don Gregorio Yanayaco, quien dijo:
--- Gozbinda, coincido contigo, la comida es obra de los dioses, claro que le servirás al joven y todos almorzaremos en la sala.
El noble peón, se acercó al muchacho Jacinto, lo levantó de las manos y casi cargándolo lo introdujo a la sala y lo hizo sentar en la silla; los demás entraron, la señora Gozbinda sirvió tres mates llenos de comida, era justo lo que traía el contenido de la olla, entregó los mates a los comensales y el mate que correspondía a Jacinto lo llevó en sus manos con una cuchara, se acercó al joven Jacinto y le dio la comida llevando la cuchara, no había diálogo, todo era tristeza en esa sala que parecía un lugar fúnebre y tétrico, era tal el silencio que se oía afuera el gorjeo de las aves silvestres......................
Continuaremos............................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achuteguiu

jueves, 3 de septiembre de 2026

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXCIII.- Don Gregorio Yanayaco y su Noble peón, atraparon al muchacho que se llamaba Jacinto, quien declaró que todo el plan de asalto, lo había preparado el líder y éste al darse cuenta que llegaron tres compañeros corriendo, visitó a uno de ellos y éste le dijo que atraparon a Jacinto....

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma y como informamos en el capítulo anterior; hubo una larga conversación entre el ricachón Gregorio Yanayaco y su Noble peón; quienes acordaron sorprender a los muchachos acosadores que vigilaban su casa todos los días y atraparon a uno de ellos, para saber mediante su declaración: ¿Por qué vigilan la casa?, al día siguiente ellos ya están muy cerca de su objetivo.... sigamos la historia..........


Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI.



Este es el símbolo de  la Marca Perú, que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia, cuando don Gregorio Yanayaco y su Noble Peón, estando detrás de los muchachos vigilantes; quienes aún no habían descubierto que ahora ellos eran acosados, en momentos que ya era precisa la sorpresa, los dos comenzaron a caminar y llegaron a los chopes que estaban cerca a los grandes árboles y desde allí observaron a los muchachos en tumbados en el suelo, ellos seguían sin hacer ruido, ya se aproximaron a dos metros de distancia.
Era el instante, de dar la sorpresa; el Noble peón con el puñal desenvainado corrió y le cayó encima del cuerpo al muchacho elegido y le gritó:
--- ¡¡¡ No te muevas bribón, por que te mataré, tengo el machete encima de tu nuca !!!
El Noble peón, dirigiéndose a su acompañante, le dijo:
--- Amarre las manos de este bribón.
El muchacho totalmente sorprendido, no hizo resistencia, sólo estiró sus manos hacia la espalda que fueron amarradas por don Gregorio Yanayaco.
Los otros tres muchachos, al darse cuenta por los gritos y ruidos, observaron desde lejos que su compañero fue atrapado por dos hombres armados con machetes, y no estaban en condiciones de salvarlo; los muy cobardes abandonando a su amigo a su suerte, no tuvieron otra opción que emprender la huida, corriendo despavoridos tan rápidamente como venados cuando los persigue el puma, llegaron al centro poblado; pues, no se les podía pedir más, ya que sin su líder no pudieron hacer algo más.
El muchacho atrapado, quien estaba maniatado, que le temblaba el cuerpo, no le quedó otra opción que llorar y clamando ante los que lo capturaron, imploró:
--- No me maten, Yo nunca quise hacer esto, fui obligado y bajo amenaza estaba aquí vigilando la casa.
El Noble peón lo levantó y estando de pie, fue reconocido por don Gregorio Yanayaco, quien le dijo:
--- Muchacho, Yo te ayudé con dinero para que compres remedios para tu madre que estaba enferma y así me pagas vigilándome y te pregunto: ¿Para que lo hacen?
El Noble peón, no sabía si los otros tres muchachos seguían escondidos y pensando que podrían ser atacados por estos, dirigiéndose a su patrón, le dijo:
--- Patrón, llevaremos a este muchacho a la casa para que nos explique y diga por que vigilaban su casa, ya que tiene mucho por hablar.
Ambos, agarraron de los brazos al muchacho y lo obligaron a caminar hasta que llegaron a la casa, estando allí, fue don Gregorio Yanayaco, quien le pregunto de nuevo:
--- Muchacho, dime la verdad y respetaremos tu vida, ya que podemos cortarte el pescuezo y nos defenderemos ante la autoridad que nos estuviste asaltando y en legítima defensa actuamos matándote, ahora dime: ¿Por qué vigilaban mi casa todos los días?, nosotros los descubrimos al principio creíamos que eran unos curiosos que caminaban y vagaban por aquí; pero, esa sospecha desapareció, por que ustedes venían muy temprano todos los días y se tumbaban al suelo para observar mi casa.
Ahora el muchacho sentado sobre el poyo del corredor, temblando todo su cuerpo por el terror que sentía y si recordó las recomendaciones que les dio a todos el líder Jerónimo Campos Mija, que si son descubiertos declararan que son visitantes y que se extraviaron; pero, ahora estas excusas no servían para nada, ya que fueron descubiertos en plena vigilancia y haciendo un esfuerzo para tranquilizarse, dijo:
--- Don Gregorio, quiero recordar que usted fue buena gente conmigo; la verdad que en el pueblo "El Sauce", hay un grupo de muchachos que nos divertimos jugando y  hay un líder que nos conduce y manda y ese es el hijo de la señora Emiliana, ya que ella así lo trata, pero en realidad es su sobrino y se llama Jerónimo Campos Mija, nos reunió una noche y nos propuso hacer un asalto a su casa; pero, no con su presencia, sino cuando la casa esté sola y eso puede ser cuando usted arrea ganado al pueblo y se toma un buen tiempo hasta de 8 días; Yo me opuse y les expresé que estoy muy agradecido de usted, por que me dio dinero para comprar remedios para mi mamá; pero, el líder me amenazó y me obligó seguir con el plan de asalto a su casa.
El muchacho atrapado, hizo una pausa y pudo apreciar el asombro que produjo sus declaraciones al dueño de casa y su peón y agregó:
--- Nosotros somos un grupo de 16 muchachos y casi todos tienen ansias de apoderarse de sus caudales, menos Yo, por que soy un agradecido por lo bien que nos ayudó; todos los días vigilamos su casa para saber cuando arriará ganado(vacas) al pueblo, y lo estamos haciendo por muchos días y parece que usted no viajará; Yo estaba aburrido de tirarme al suelo todo el día. para que ustedes no nos descubran y las hormigas me picaban mi cuerpo, lo mismo hacían con mis compañeros; pero, todo indica que no dio resultados por que fuimos descubiertos sin darnos cuenta.
Entonces, el Noble peón, quien había escuchado con atención la declaraciones del muchacho, le preguntó:
--- Muchacho, si tu no estabas de acuerdo y venías obligado. ¿Por qué no llegaste a la casa para avisar al dueño que estaba en peligro?
El muchacho, que ya declaró todo y pensando que eso le podría costar la vida, quien seguía temblándose, contestó:
--- Señor, nunca pude hacer eso, por que era vigilado por los otros compañeros, que si ellos me miraban acercándome a la casa, avisarían al líder  que lo estoy traicionando y corría peligro mi vida, por que el líder es cruel y no tiene miedo en meter cuchillo a la panza a quien le traicione.
Dejemos por un rato a los interrogatorios que fue sometido el hijo de la señora Liboria y que recibió apoyo  de don Gregorio Yanayaco y vamos al Centro Poblado "El Sauce"; los muchachos que llegaron  y se metieron a sus casas bañados en sudor, ahora descansando, ya que sus padres no estaban, por que estaban trabajando en sus chacras.
Doña Emiliana, esa mañana salió hacer compras y pagar a unos peones que cultivaban sus chacras; pero, si notó que llegaron tres muchachos corriendo como si alguien los persiguiera; ella pensó: "Cosas de muchachos seguro ya tienen hambre y van a sus casas a comer algo..."
Pero, el líder Jerónimo Campos Mija, no pensaba de la misma manera que su tía protectora, esperó que ella no aparezca y como los vio correr a sus compañeros desde la ventana, y al darse cuenta que el pueblo estaba vacío y sin nadie a la vista, él salió y se fue a la casa de uno de ellos, tocó la puerta y salió el muchacho aun con el sudor sobre su rostro, quien al verlo le preguntó:
--- Y ustedes: ¿Por qué llegaron corriendo, a estas horas no debían estar vigilando la casa del ricachón?
El muchacho, muy temeroso de lo que vio, le respondió:
--- Atraparon a Jacinto, era el ricachón y un peón, ellos con machetes desenvainados y dispuestos a matar, le maniataron las manos por atrás. nosotros huimos temiendo que nos traicione señalando que estábamos por allí.
El líder, muy enfurecido por la cobardía de los tres muchachos que no defendieron a su compañero, le reprochó:
--- Pedazos de cobardes, ustedes siendo tres pudieron enfrentar a los dos hombres y salvar a su compañero; ahora, Jacinto puede traicionarnos (delatarlos) y no tenemos otra opción que huir de nuestras casas, ya que con toda seguridad ellos vendrán por nosotros, Yo me iré por la noche a la sierra y ustedes mantengan la calma en sus casas y no hablen con nadie, observen desde las ventanas si hay movimiento de personas con los comisarios (hombres armadas al servicio de la autoridad local), que hacían las veces de la policía.
El muchacho, que se orinaba de miedo, empezó a llorar y acusó al líder de haberlo metido en tremendo problema y le dijo:
--- Tu eres el causante de nuestra desgracia, ahora ya no podemos caminar libres, con el temor que nos persiguen.................
Continuaremos..................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCXCIV.- Jerónimo Campos Mija, visitó las casas de sus compañeros que huyeron del trabajo de vigilancia al ser sorprendidos y atraparon a su compañero Jacinto. él les reprochó por ser unos cobardes y anunció que por la noche, huirá a la sierra; don Gregorio Yanayaco y su Noble peón continuaron interrogando a Jacinto y ellos planean visitar por la noche a la casa de doña Emiliana...

 Hola amigos. A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; don Gregorio Yanayaco, era un hombre acomodado y rico ganadero, que despertaba codicias de los vecinos que vivían alrededor de su fundo y también de las nuevas generaciones colindantes, tal como sucedió, que un joven huérfano de padres, fue criado por su tía Emiliana; este mozalbete ya con 15 años de edad, lideró a la mayoría de los otros jóvenes adolescentes del Centro Poblado "El Sauce"; este joven llamado Jerónimo Campos Mija, planea asaltar la propiedad de don Gregorio Yanayaco, y lo sometieron a vigilancia, pero ya fueron descubiertos, por lo que el ganadero y su noble peón atraparon a uno de esos jóvenes vigilantes, el muchacho que se llama Jacinto, muy temeroso de perder su vida, tuvo que declarar toda la verdad ante sus captores, manifestando que él, nunca estuvo de acuerdo y que el líder que preparó todo este plan de asalto fue el sobrino de la señora Emiliana; quien al enterarse de la captura de Jacinto, por uno de los tres jóvenes que huyeron le informaron que atraparon a Jacinto..... sigamos la historia.....................


Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI.



Este es el símbolo de  la Marca Perú, que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia, Jerónimo Campos Mija, fue acusado por su compañero que lo visitó de ser el causante de las desgracias que se vendrán encima al ser descubiertos y que llegarán como consecuencia que estaban a punto de convertirse en una banda de asaltantes.
Jerónimo Campos Mija, al sentirse acusado por su compañero, reaccionó muy iracundo, quien desenvainó su machete, agarró por el cuello a su compañero acusador y le dijo:
--- Maricón de mierda, te voy hacer tragar todas tus palabras, ya que todos ustedes estuvieron de acuerdo para asaltar la casa del ricachón Gregorio Yanayaco, te observé que eras uno de los más alegres en aquella noche, ahora, tan sólo por que atraparon a Jacinto ya se orinan de miedo, Yo no me rindo, haré otros planes con o sin ustedes y te advierto que si sigues quejándote te cortaré el pescuezo, que lo puedo hacer en este momento; pero, me das pena por cobarde y no te olvides guardar silencio para que no entere nadie, más que nosotros nadie más sabe lo que sucedió con Jacinto.
El muchacho con el filudo puñal sobre su nuca, muy temeroso, jamás había participado en ningún intento de asaltos, reaccionó accediendo a las bravatas del líder y siguió clamando consuelo y comenzó a llorar e implorar:
--- Por favor Jerónimo, no me mates, callaré para siempre sobre nuestros planes y nadie más sabrá lo que pasó hoy.
El líder, parece que se compadeció y soltándole el cuello y mirándolo fijamente, le advirtió:
--- No me traiciones, por que si lo haces, tal como te anuncié te cortaré el pescuezo, lo mismo les anunciaré a los otros dos, para que aprendan a ser machos (valientes) y jamás se puede rendirse al primer tropiezo.
El líder muy malhumorado, salió de la casa del compañero sumido en temor, para visitar a los otros dos que también habían llegado huyendo, en el trayecto se encontró con su protectora tía Emiliana, quien haciendo las veces de madre lo crio y al verlo todo ofuscado, le preguntó:
--- ¿Hijo, qué te pasó, de tu cara sale fuego?
Jerónimo Campos Mija, quien amaba y respetaba a su tía Emiliana por la ayuda que recibió de ella y lo lo sigue recibiendo por haberlo criado como su propio hijo, le respondió:
--- No se preocupe tía, no pasa nada, sino que los muchachos jugaron mal y los muy maricones (cobardes) regresaron a sus casas corriendo como zorros cuando los persiguen los perros.
La señora Emiliana, quien tenia cosas pendientes que atender aceptó la respuesta que le dio su sobrino, sólo le dijo:
--- Hijo, tranquiliza a tus compañeros y regresas, por que te estaré esperando para el almuerzo.
Cada cual continuó con su camino y Jerónimo Campos Mija, llegó a la casa de otro compañero, que al verlo asustado lo insultó así:
--- Ustedes son unos maricones (cobardes), siendo tres y con sus machetes no ayudaron a Jacinto y corrieron como unas ratas, que pena, Yo los creía que eran unos machos (valientes), pero, no sólo eran unos miedosos que se rindieron ante el primer peligro, Yo no estuve allí y le hubiese demostrado como se enfrenta al peligro. ¿Qué les pasó a ustedes?
El joven igualmente temeroso como sus compañeros, casi llorando, le contestó:
--- Pero, Jerónimo, que íbamos hacer, si lo atraparon a Jacinto en el suelo y con el machete en su cuello, si nosotros nos acercábamos lo hubiesen matado y luego vendrían por nosotros, ya que el ricachón y su peón habían desenvainado sus filudos machetes, por eso huimos a nuestras casas.
El líder, cogió la camisa del compañero y le acercó al cuello el machete y le replicó:
--- So pedazos de cobardes, ustedes estaban advertidos, para defenderse si eran descubiertos de hacerle creer al ricachón que eran unos visitantes y que no tenían ninguna otra intención que regresar a sus casas después del viaje, o cualquier otra mentira que se les ocurra en esos momentos; pues, por lo que veo nada de eso ocurrió, sólo corrieron como ratas al ver al compañero atrapado.
El muchacho, que ya había descansado y se había tranquilizado, le replicó:
--- Jerónimo, una cosa es dar órdenes aquí sin peligros y otra es estar viviendo esos momentos peligrosos, viendo a nuestro compañero con un machee filudo en su nuca...
Jerónimo Campos Mija, casi interrumpiendo a su compañero, le replicó:
--- So pedazo de maricón, pues esos son los momentos de sacar fuerzas y defender al compañero, a ustedes les faltó coraje para enfrentarse al peligro, ya te advierto que no comentes a nadie lo que pasó, Yo viajaré por la noche a la sierra y estaré por allí un tiempo y ustedes guardarán silencio, por que si me traicionan les meteré cuchillo a sus cuellos, estás advertido.
Dejemos, Jerónimo Campos Mija, reprendiendo a sus compañeros y regresemos a la casa de don Gregorio Yanayaco, quien junto con su noble peón interrogaban al muchacho Jacinto. quien les explicó los planes que preparó el líder Jerónimo Campos Mija, era el peón quien lo interrogaba y le dijo:
--- Pero, si ustedes eran 16 muchachos que estuvieron de acuerdo todos, sino no hubiese venido todos los días a vigilar la casa y permaneciendo todo el día echados en el suelo.
Jacinto, ya tranquilo, pensando que no lo matarán, respondió:
--- Nosotros obedecían las órdenes del líder y tuvimos que vigilar la casa todos los días y en la noche informar al líder sobre las novedades. incluso él mismo estuvo aquí cuando le tocaba su turno de vigilancia, con ese ejemplo todos obedecíamos.
Entonces, el peón, quien tenía que consultar con el patrón lo que harían con el muchacho y actuando por su cuenta, jaló una soguilla y amarró por los tobillos al joven atrapado y lo levantó casi en peso por que no podía caminar, lo sacó de la sala al corredor y lo hizo sentar sobre el poyo y le dijo:
--- Allí permanecerás. quiero conocer a tus compañeros que seguro estarán por allí y vendrán por ti.
El peón entró a la sala y al ver al patrón inmóvil, le dijo:
--- Patrón, he tendido una trampa, para poder atrapar a los otros muchachos, quienes escondidos observando a su compañero sólo en el poyo, no vendrán en grupo, lo harán uno por uno y estando en el corredor lo atraparemos, ojalá caigan todos.
Don Gregorio Yanayaco, quien efectivamente había permanecido sentado y pasivo escuchando a Jacinto sobre los planes de asalto a su casa, que para él, este episodio era: "Un antes y un después"; por que ya no podía dormir sólo, ni tampoco permanecer sólo en las labores ganaderas, ahora tendría que caminar acompañado y pasaban por su mente presentimientos que su vida había entrado a una nueva etapa y observando a su noble peón, le dijo:
--- No hombre, no expongas a ese muchacho amarrado de pies y manos, sus compañeros no vendrán por él, por que los vi de reojo que se fueron corriendo a sus casas al ver a su compañero atrapado, ni el llamado líder vendría por él; más bien nosotros iremos por él. hoy a la media noche en compañía de los guardianes iremos al Centro Poblado "El Sauce" y llegaremos a la casa de la señora Emiliana y averiguaremos sobre la conducta de su hijo o sobrino.
El noble peón, entendió la preocupación de su patrón y comprendió que no era un buen espectáculo mantener sentado sobre el poyo al muchacho Jacinto, le respondió:
--- Patrón, ahora usted ha pensado muy bien; pues, a la media noche, sin bulla de nadie iremos a ese pueblo y averiguaremos por nuestra cuenta; pero, Jacinto no irá con nosotros..................
Continuaremos.................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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