lunes, 18 de mayo de 2026

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCCLXXXVII.- Jerónimo Campos Mija, que lideraba a un grupo de 8 adolescentes como él; llegaron a la vivienda del caporal Pancracio "El malo" y lo asesinaron, vengando la muerte de los padres del líder; pero, los acompañantes conmovidos por la muerte, ya no quisieron más muertos.......

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; se dio inicio a la vida del bandolero Jerónimo Campos Mija, quien desde niño atravesó por senderos trágicos, tal como el asesinato de sus padres por manos del caporal Pancracio "El malo", que hacía honor a su crueldad que imponía a sus peones a su cargo en la Hacienda "Los Pallares de la Loma", él niño huyó a casa de una tía, que lo acogió en su domicilio para criarlo y alimentarlo, con ese apoyo material y cariño, creció ya frisaba los 15 años de edad y siendo un adolescente y con el don de líder, se prepara para vengar la muerte de sus padres con un grupo de jóvenes de su misma edad; que para convencerlos, les describió la horrible muerte de sus padres que padecieron antes de morir.... sigamos la historia..............


Aquí en la imagen observamos una casa típica de la  Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú;  Es una construcción de adobe con un techo de tejas rojas y agua, en el techo distinguimos un fantasma que viene a ser " El Rey de las Tinieblas": Satán, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para entender la narrativa de la obra literaria:  "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA ", esta imagen será nuestro símbolo y logotipo de identificación en la creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Registro Partida Nº 00393-2010, Asiento 01, de fecha 27 de marzo de 2010 por el INDECOPI.



Este es el símbolo de  la Marca Perú, que distingue todos los productos elaborados por peruanos.

Continuando con la historia, Jerónimo Campos Mija, junto a 8 jóvenes, cuyas edades frisaban entre los 15 y 16 años de edad, totalmente convencidos que vengarán la muerte de sus padres del líder, salieron un día jueves por la madrugada desde el lugar de su origen con dirección a la Hacienda "Los Pallares de la Loma", que distaba un día completo de caminata.
El trayecto fue normal, con mucha conversación entre ellos, hubo descansos, bebieron agua en hoyadas y comieron el fiambre que cargaron para alimentarse y después de 12 horas llegaron al anochecer a la Hacienda "Los Pallares de la loma".
Con la decisión tomada de "Hacer justicia por sus propias manos", el grupo de jóvenes se escondieron hasta las 20:00 horas, ahora capitaneados por Jerónimo Campos Mija, se dirigieron a la casa del caporal Pancracio "El malo", lo encontraron sólo, le tocaron la puerta de su casa para que abra, pero el dueño se negó.
Entonces, Jerónimo Campos Mija, le habló así:
--- Don Pancracio, abra la puerta, queremos conversar con usted, soy el hijo del finado Hipólito Campos y  de doña Casimira Mija, quienes murieron hace 5 años.
Desde adentro Pancracio "El malo", le respondió:
--- Eso fue en tiempos que el hacendado exigía mucho trabajo y disciplina y tus padres de revelaron y se tuvo que imponer el orden. Yo sólo cumplía las órdenes y dime: ¿Qué quieres hacer después de tanto tiempo?
Jerónimo Campos Mija, completamente seguro y que tenía el control de la situación, le contestó:
--- Yo quiero saber: ¿Por qué usted fue tan cruel acuchillando a mis padres?, pues, si ellos nunca atacaron a nadie, sólo quisieron que haya un mejor pago de los jornales.
Desde el interior, el caporal presumiendo, que el joven tal vez quería una recompensa por esas muertes, le respondió:
--- Muchacho, si pretendes que el hacendado te pague por la muerte de tus padres, te equivocaste de casa, por que la hacienda exige trabajo y todos tienen que cumplir y quien se revela tiene que pagar con el castigo, esas son las órdenes y lárgate que quiero descansar, por que mañana tengo mucho trabajo.
El caporal Pancracio "El malo", acostumbrado a la explotación que imponía a sus peones, hizo malos cálculos, creyendo que el jovencito era alguien enclenque y débil; pero, lo que él, no lo sabía que este  adolescente era alguien que se preparó para realizar la venganza por la cruel muerte de sus padres y ordenó:
--- ¡¡¡ Muchachos, derriben la puerta !!!
Los 8 jóvenes, usando la fuerza de sus cuerpos tumbaron la puerta de la casa, todos ingresaron a la vivienda, encontraron al dueño de casa sentado sobre una silla y en ropa de dormir, que al ver a los usurpadores, si recordó la cara del en esa entonces: el niño Jerónimo y que no lo encontró en la noche de la masacre, o tal vez lo olvidó; pues,  nunca se sabrá por que quedo vivo el niño, ya que ni él y sus ayudantes que lo acompañaron esa fatídica noche lo buscaron para matarlo y no dejar testigos.
Ahora, Pancracio "El malo", sabiendo que su vida estaba en peligro, sólo atinó a preguntar:
--- Jovencito: ¿Qué quieres de mi persona?
El joven Jerónimos Campos Mija, le respondió:
--- Confirmar la venganza por la muerte de mis padres y tu fuiste el asesino.....
El caporal Pancracio "El malo", ahora aterrorizado y observando a los 9 jóvenes con sus machetes desenvainados, respondió:
--- Pero, eso ya pasó mucho tiempo y lo que hice fue cumplir órdenes del hacendado y ahora han mejorado los salarios; pues, la muerte de tus padres ablandaron el corazón del dueño de la hacienda.....
El joven Jerónimo Campos Mija, te interrumpió:
--- Pero, usted mató a cuchillazos a mis padres; Yo escuché a mi madre pidiéndole perdón, pero usted no tuvo piedad y le cortó el pescuezo y a mi padre que estaba en el suelo lo torturaron para que mencione el nombre de otros peones que lo acompañaron, él nunca lo hizo y lo descuartizaron, ya que ustedes eran tres matones: pues, llegó su hora ...
El caporal, que lo recordó todo lo que sucedió en aquella noche y que estaba que se orinaba de miedo, le respondió:
--- Te vuelvo a repetir Yo sólo cumplía las órdenes del hacendado...
el joven Jerónimo Campos Mija, lo sentenció:
--- Pues, ahora son mis órdenes y morirás tal como lo hiciste con la muerte de mis padres, sentirás los mismos dolores y tu cuerpo quedará en el suelo como el de un perro rabioso, ya que eres un individuo malo y perverso.
El joven líder, ordenó:
--- Muchachos, vamos hacer justicia y ataquen a este perro sin piedad, pero no lo mataremos de sola vez, tiene que sufrir... tal como él y sus dos matones lo hicieron con mis padres...
Todos los jóvenes se lanzaron con sus machetes desenvainados y fue Jerónimo Campos Mija, quien dio el primer ataque al cuerpo del paralizado caporal por el terror que lo cubría y con un certero machetazo le cercenó el brazo izquierdo que fue tan preciso que el corte fue de cuajo y el miembro cayó al suelo.
Los otros jóvenes que aún no habían atacado al individuo, se habían quedado parados observando a su líder atacar al caporal y dio nuevas órdenes:
--- Muchachos ataquen a este desgraciado, pero no con heridas mortales, tiene que sufrir, tal como lo hizo con los cuerpos de mis padres.
El herido caporal desangrándose sólo pujaba el dolor insoportable y se había parado, pero no reaccionaba defenderse tal vez ya entendió que llegó su hora de morir...
Los jóvenes obedecieron las órdenes de su líder y comenzaron con puyazos sobre el cuerpo del infeliz y que le cercenaron el otro brazo, el cuerpo se desangraba sin clemencia, ya sin dos brazos, el moribundo recién pidió piedad y perdón para poder morir en paz y dijo:
--- Jóvenes, ya se vengaron, ahora corten mi pescuezo y moriré en paz, se que cometí graves errores; pero, sólo cumplí las órdenes.
Jerónimo Campos Mija, le respondió:
--- Malvado, tu no mereces perdón y morirás sufriendo, tal como lo hiciste con mis padres.
El joven vengador, le cortó la pierna izquierda desde la rodilla; el cuerpo cayó de porrazo al suelo. pero, el caporal moribundo haciendo honor a su apodo: "El malo", nunca gimió, sólo seguía pujando soportando los terribles dolores sobre su cuerpo y su sangre corría por el suelo...
Hubo un joven de 16 años de edad, que ya no pudo soportar ese espantoso espectáculo, se acercó al moribundo y de un machetazo le cercenó el cuello y que no fue del agrado del líder, quien le reclamó:
--- ¿Por qué te adelantaste, ese golpe iba ser mío?
El acompañante que hizo el corte al moribundo, le respondió:
--- Jerónimo, ya no pude soportar tanto sufrimiento y como estabas enardecido y cegado por la ira de tu venganza, no pensaste en nosotros que nada tuvimos que ver con estas muertes y sólo te hemos acompañado.
Jerónimo Campos Mija, entendió la explicación de su compañero y le dijo:
--- Tal como dice el refrán de mi tía Emiliana: "Muerto el perro se acabó la rabia", ahora nos vamos por los otros dos individuos que fueron los soplones y que delataron a mis padres por que también tienen que morir...
Pero, los otros jóvenes impresionados y conmovidos por la muerte del caporal y con la masacre que se hizo con su cuerpo, ya no quisieron acompañarlo, uno de ellos le dijo:
--- Jerónimo, ya te acompañamos para que hagas tu venganza y que ya murió el caporal; pero, ya no mataremos a nadie más, si tu quieres hazlo sólo, ya es tiempo de retirarnos y regresar antes que nos descubran los guardianes de la hacienda, ya que cualquier momento vendrán o alguien de ellos que cuida la casa del caporal, vámonos rápido.......
Continuaremos......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui 

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