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domingo, 11 de junio de 2017

ESA : UN EXPERIMENTO EUROPEO EN LA ISS PARA CULTIVAR PLANTAS EN EL ESPACIO

http://www.esa.int/esl/ESA_in_your_country/Spain/Un_experimento_europeo_en_la_ISS_para_cultivar_plantas_en_el_espacio

International Space Station
International Space Station

UN EXPERIMENTO EUROPEO EN LA ISS PARA CULTIVAR PLANTAS EN EL ESPACIO

2 junio 2017
El cultivo de plantas en condiciones de microgravedad es uno de los aspectos más importantes de cara a futuras misiones tripuladas a Marte, no sólo porque pueden producir alimentos para los astronautas, sino también porque contribuyen a la generación de oxígeno para los hábitats. En la Estación Espacial Internacional se realizan a menudo experimentos de crecimiento de plantas para comprobar cómo se ve afectado por un entorno con una gravedad mucho menor que en la Tierra. 
De estos experimentos se está llevando a cabo actualmente Seedling Growth-3, la tercera etapa de un programa conjunto entre la NASA y la ESA. El investigador principal de esta tercera fase es el doctor Francisco José Medina, del Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC, que cuenta con la participación de otros dos laboratorios franceses y de la ESA para estudiar cómo pueden cultivarse plantas en el espacio.

Qué es Seedling Growth

“Seedling Growth es un proyecto conjunto de la NASA y de la ESA y está dividido en tres partes. La primera parte es más responsabilidad de la NASA, la segunda parte fue compartida al 50% y la tercera parte, más responsabilidad nuestra. Hemos sido nosotros los que hemos seleccionado exactamente el tipo de líneas de arabidopsis, la especie vegetal que se está utilizando en el experimento”, explica el doctor Medina. 
El propósito del experimento es comprobar cómo afecta la microgravedad al desarrollo de las plantas porque “la gravedad es un factor esencial. Todo el mundo puede darse cuenta, a simple vista, cómo la gravedad influye en el desarrollo de las plantas. La gravedad determina la dirección del crecimiento de la raíz y del tallo. Que la raíz crezca hacia abajo y el tallo crezca hacia arriba no son hechos triviales, sino que están determinados precisamente porque el vector de la gravedad va de arriba abajo”, continúa Medina. 
El biólogo añade que “es un concepto muy importante porque “abajo” están los nutrientes que la planta tiene que tomar del suelo, el agua y las sales minerales, principalmente. Y “arriba” está la luz, que es hacia donde crecen las hojas y donde se produce la fotosíntesis, que es un proceso esencial para el crecimiento y el desarrollo de las plantas. Si no hay gravedad, no existe arriba y no existe abajo; por tanto, las referencias para el crecimiento de la planta se pierden”. 
Es decir, en el espacio, sin el marco de referencia de la gravedad terrestre, las plantas se desorientan, del mismo modo que lo hacen inicialmente los astronautas, pero para ellas resulta un poco más complicado adaptarse a su nuevo entorno. Seedling Growth-3 quiere comprobar si la gravedad puede ser sustituida por otra referencia: la luz. Medina apunta que “lo que estamos interesados en ver es si dar una referencia concreta espacial, como es la luz, puede sustituir de alguna manera la referencia de la gravedad… Si la irradiación con luz roja puede restaurar los daños que provoca la ausencia de gravedad”.

La importancia de la Estación Espacial Internacional

Arabidopsis growing for Multigen experiment
La ISS es el lugar ideal para comprobar esta hipótesis. Jason Hatton, jefe de La Oficina de Biología y Ciencia de Monitorización Medioambiental de la ESA, explica que “la respuesta a la luz (fototropismo) sólo puede estudiarse en aislamiento en ausencia de gravedad, pues en la Tierra, la planta responde tanto a la luz como a la gravedad. En experimentos anteriores hechos por el coinvestigador estadounidense del experimento (el profesor John Kiss, en el experimento TROPI), se descubrió una débil respuesta a la luz roja que estaba completamente enmascarada por una respuesta mucho más fuerte a la gravedad en experimentos en tierra”. 
¿Y qué daños provoca la ingravidez a las plantas?  Básicamente, un crecimiento descoordinado de sus células. Lo que el equipo del doctor Medina está estudiando son los procesos de crecimiento de unas células indiferenciadas, parecidas a las células madre, que van generando células especializadas en diferentes procesos del desarrollo de la planta. Él mismo señala que “si uno cultiva una planta en un entorno de microgravedad observa cómo las referencias de crecimiento se pierden y la dirección de crecimiento del tallo y, sobre todo, de la raíz,  se pierden absolutamente. Al nivel de las células y de las moléculas, que es en lo que nosotros estamos especialmente interesados, eso tiene unos efectos muy importantes en la proliferación de las células”. Coloquialmente, se podría decir que se vuelven locas. “La regulación de ese proceso continuo de división y crecimiento, que tiene que ser muy estricta para que se generen células especilizadas, se pierde. Las tasas de proliferación se descoordinan con las tasas de crecimiento”, continúa explicando Francisco Javier Medina. 
El objetivo, por tanto, del experimento es, en palabras de su responsable, comprobar si se puede “engañar” a las células con irradiación de luz roja para que se comporten como lo harían en un entorno de gravedad terrestre: “la longitud de onda de la luz roja es especialmente beneficiosa porque hay unos receptores en las células que son especialmente sensibles a la luz roja a la hora de transmitir esa señal estimuladora a los procesos celulares en los que nosotros estamos interesados”. 
Para realizar esta tercera parte de Seedling Growth, el CSIC y la ESA han desarrollado FixBox, una caja especial para poder preservar las muestras obtenidas en la ISS. “Tecnológicamente, FixBox es un reto muy complicado por el comportamiento de fluidos en microgravedad. Se concibió en 2011, y estaba listo a mediados del año pasado”, señala Francisco Javier Medina. Es también un ejemplo de la colaboración internacional, y entre científicos y agencias espaciales, que favorece la ISS. Como explica Jason Hatton, “se permite que se consiga mucho más que trabajando solos. En este caso, es un protocolo del experimento elaborado entre los equipos estadounidense y europeo con recursos de la ISS, y el equipamiento del experimento está proporcionado por la ESA y la NASA. El resultado es que se pudo realizar un experimento mucho más sustancial para el equipo científico de lo que hubiera sido posible en dos experimentos separados europeo y estadounidense. 
FixBox fija las plantas cultivadas en ingravidez para su estudio en la Tierra. Medina detalla el funcionamiento del experimento señalando que “se mandan semillas en estado seco a la Estación Espacial Internacional preparadas para ser germinadas. Esas semillas, en un determinado momento, se hidratan, y esa hidratación supone el comienzo del experimento. Las semillas germinan, se desarrollan pequeñas plántulas y se mantiene el crecimiento durante seis días. Al final de esos días, la planta se detiene en su crecimiento, bien por la adición de un producto químico que preserva el material biológico para posibilitar su observación al microscopio, o bien por ultracongelación a -80º, que permite el análisis por técnicas de biología molecular. Esas plantas así preservadas se transportan posteriormente a la Tierra, llega a nuestro laboratorio, y ahí es donde efectuamos el análisis biológico de las muestras”.

Los proyectos futuros

Seedling Growth-3 no va a ser el final de los estudios de crecimiento de plantas en el espacio. El propio Medina cuenta que ya se está trabajando en el siguiente paso: “hay un experimento ya solamente europeo. Involucra a uno de los laboratorios franceses que está colaborando con nosotros y a otro laboratorio noruego. Pretende seguir ahondando en este tipo de problemas investigando otros aspectos celulares y moleculares, fundamentalmente, de la adaptación de las plantas al crecimiento en ausencia de gravedad”. 
Por su parte, Jason Hatton recuerda que la ESA tiene en desarrollo el proyecto MELISSA, un sistema de soporte vital para la exploración espacial tripulada que incluye un compartimento mayor para las plantas. En ese aspecto, Hatton apunta que “tenemos un nuevo experimento para la ISS que estudiará el crecimiento de plantas de guisantes Mung como datos de vuelo para MELISSA”. 
Experimentos como Seedling Growth-3 resultan fundamentales para una mejor comprensión de las futuras misiones tripuladas fuera de la órbita terrestre, pero también tienen beneficios en la vida en la Tierra.  
ESA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 13 de noviembre de 2016

ESA : Concluye con éxito el programa Drop Your Thesis! 2016

http://www.esa.int/esl/ESA_in_your_country/Spain/Concluye_con_exito_el_programa_Drop_Your_Thesis%21_2016

Los dos equipos con personal del ZARM y de la ESA en la base de la torre de 146m
 
3 noviembre 2016
Los dos entusiastas equipos de universitarios que han participado en la campaña de lanzamiento del programa Drop Your Thesis! 2016 acaban de concluir dos semanas de duro trabajo de investigación en microgravedad. 
El equipo STAR de la Universidad de Padua, Italia, probó un innovador mecanismo para desplegar y recuperar un cable filamentoso, mientras que el equipo BreakTeam, formado por estudiantes de la Universidad Queen Mary de Londres y de la Universidad de Sevilla, ha investigado la rotura de líquidos coloidales. Ambos equipos han podido disfrutar de una microgravedad de alta calidad para sus experimentos y del apoyo experto de los ingenieros del centro.  
  
La torre de caída libre del ZARM en Bremen

La majestuosa torre de hormigón de 146 metros de altura del Centro de Tecnología Espacial Aplicada y Microgravedad (ZARM) alberga un tubo hermético de acero de 123 metros de altura y 3 metros de diámetro, protegiéndolo de los factores medioambientales. Antes de cada experimento, unas potentes bombas de vacío extraen el aire del tubo durante 90 minutos hasta alcanzar 20 Pa, una cincomilésima parte de la presión atmosférica normal. Así se elimina el efecto de la resistencia aerodinámica que actúa sobre la cápsula experimental, de forma similar a la famosa demostración que, en 1971, el Comandante Scott hizo sobre la superficie lunar con una pluma de halcón y un martillo, cayendo ambos a la misma velocidad. La falta de arrastre aerodinámico durante el lanzamiento en la torre permite alcanzar excelentes niveles de microgravedad, con perturbaciones despreciables respecto a las condiciones de ingravidez necesarias para el experimento.  
    
El equipo STAR disfruta de la brisa en lo alto de la Torre del ZARM en Bremen

Preparativos para un vuelo corto
Aunque la calidad de la microgravedad es extrema, su duración es relativamente breve: las caídas normales son de 4,7 segundos, mientras que el sistema de catapulta incrementa el tiempo de caída hasta los 9,3 segundos. Sin embargo, estos tiempos son suficientes para la mayoría de experimentos, y el equipo BreakTeam aprovechó al máximo su breve lapso al grabar la caída con ayuda de una cámara de alta velocidad a 100.000 fotogramas por segundo.
Para poder finalizar el experimento en la torre, ambos equipos pasaron una semana llevando a cabo la integración en la cápsula y probando sus configuraciones. Como en la mayoría de los proyectos complejos, el camino hasta la integración del experimento presentó obstáculos tanto en lo relativo a ingeniería como a electrónica. Pero con la ayuda de los ingenieros de apoyo y de algunas noches en vela, estos problemas pudieron solventarse y los experimentos se llevaron a cabo satisfactoriamente. 
 
BreakTeam con ingenieros del ZARM y la configuración de su experimento al fondo


“El proyecto Drop Your Thesis! ha sido todo un desafío, pero muy gratificante. Hemos aprendido mucho sobre cómo desarrollar un experimento científico y cómo trabajar en equipo. Ha sido un gran privilegio poder acceder a unas instalaciones como estas, y trabajar en la torre de caída libre del ZARM ha sido un gran placer —comentaron miembros del equipo STAR—. ¡Recomendamos vivamente a los futuros estudiantes que aprovechen la oportunidad y participen en el programa Drop Your Thesis!”.
Los miembros del equipo BreakTeam también se mostraron entusiasmados con la experiencia: “Estas dos semanas en la torre del ZARM han sido cruciales para nuestro aprendizaje desde distintas perspectivas: la actitud del equipo y su gestión, las habilidades técnicas y la visión general del proyecto. La colaboración con el personal del ZARM y de la ESA ha hecho de esta experiencia en Bremen algo único y nos ha permitido llegar al máximo de nuestra capacidad cada día”.

Siguiendo el hilo a los datos…
El equipo STAR de la Universidad de Padua centró su experimento en el control de un cable filamentoso durante el despliegue y la recuperación de una muestra en flotación libre, todo ello lanzando su experimento con la catapulta de la torre. Los cables de control espacial presentan infinitos grados de movimiento en microgravedad, por lo que tienden a enredarse. Por eso es necesario buscar y probar nuevos mecanismos. El equipo STAR ahora pasará varios meses analizando la gran cantidad de datos obtenidos durante la campaña, aunque una primera evaluación muestra que el sistema superó las expectativas. 
 
 
 O bien desmenuzándolos
El equipo BreakTeam centró sus experimentos en el proceso de cizallamiento y posterior ruptura, un fenómeno importante en los procesos de impresión por inyección de tinta y en ciertas tecnologías de impresión 3D. Comprender la física en que se basa esta ruptura de líquidos en ausencia de gravedad ayudará a científicos e ingenieros a desarrollar tecnologías adecuadas con fines de exploración solar,
donde el uso de recursos in situ será clave para fabricar estructuras lejos de la Tierra. 
 
 
Drop Your Thesis! Un programa que merece la pena
Drop Your Thesis! es un programa anual patrocinado por ESA Education dentro de los proyectos de práctica espacial de ESA Academy. Gracias a él, los estudiantes tienen acceso a las instalaciones de investigación más avanzadas y reciben valiosos consejos de expertos de la ESA, el ZARM y la Asociación Europea para la Investigación en Baja Gravedad (ELGRA). El programa permite a los participantes desarrollar importantes habilidades mediante actividades prácticas, así como aprender sobre gestión de proyectos, resolución de problemas, y desarrollo y comprobación de hardware y software.
Como consecuencia directa de las investigaciones llevadas a cabo durante campañas anteriores de Drop Your Thesis!, muchos estudiantes han sido capaces de presentar sus resultados en conferencias internacionales y publicar artículos en revistas científicas de renombre. El programa también ofrece oportunidades de conocer a expertos y trabajar con ellos. La experiencia obtenida constituye un complemento importante para el currículo de los estudiantes, lo que incrementa sus posibilidades de ser elegidos en futuras oportunidades profesionales.
¡No te pierdas la próxima convocatoria!
La próxima campaña del programa Drop Your Thesis! comenzará en la primavera de 2017. Para inspirarte y conocer experimentos ya realizados en la plataforma de la torre de caída libre, consulta los enlaces Previous Experiments y Erasmus Experiment Archive (EEA) a la derecha de esta página. 
ESA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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miércoles, 6 de febrero de 2013

ESA - Encontrando la Inmunidad


 

  (43.70 kB)

 The portable glovebox was used on the International Space Station to perform experiments in a closed environment. This allowed astronauts to work with samples that could endanger the crew if released into the spacecraft’s atmosphere.

Los investigadores han descubierto que la vida en el espacio debilita el sistema inmunitario de los astronautas. Estos descubrimientos están proporcionando claves sobre cómo enfrentarse en la Tierra a las enfermedades antes de que aparezcan los síntomas. 
Desde que los primeros humanos se aventuraron en el espacio sabemos que los astronautas pueden padecer infecciones comunes que un humano sano en la Tierra superaría fácilmente. Hasta ahora, no estaba claro qué era lo que impedía que el sistema inmunitario de los astronautas funcionara con normalidad.
En 2006, el astronauta de la ESA Thomas Reiter, llevó a cabo un experimento en la Estación Espacial Internacional utilizando la incubadora espacial Kubik de la ESA. Se permitió que un grupo de células humanas del sistema inmunitario flotara en microgravedad, mientras que otro grupo se mantuvo en una centrifugadora para simular gravedad. Las células se conservaron para su posterior análisis en la Tierra.
Finalmente, las células que experimentaron gravedad simulada, como si estuvieran en la Tierra, parecían gozar de buena salud en comparación con las que habían estado en ingravidez. 
Thomas Reiter performing the experiment
Kubik incubator
Comparando las muestras, los investigadores vieron qué hacía que las células del sistema inmunitario no funcionaran adecuadamente. En ausencia de gravedad, un transmisor específico de las células, llamado sistema Rel/NF-κB, deja de trabajar.
“Normalmente, cuando nuestros cuerpos detectan una invasión, se inicia una cadena de reacciones controladas por la información que poseen nuestros genes, algo similar a un libro de instrucciones”, explica Isabelle Walther, investigadora que desarrolla su trabajo en Zurich (Suiza).
“Encontrar qué gen hace qué, es como buscar una llave que encaje en una cerradura sin haber encontrado aún la cerradura”.
Estudiar las células que han viajado en la Estación Espacial Internacional pone a los investigadores en el buen camino para descubrir la clave de cómo trabaja el sistema inmunitario. Comparar muestras es la forma de saber dónde  buscar para encontrar qué enseña a nuestras células a reaccionar ante las enfermedades, y cómo lo hace. 
“Estamos trabajando para un control más preciso de la enfermedad”, dice Millie Hughes-Fulford, astronauta de la NASA e investigadora en este experimento.
Esta investigación podría ayudar a abordar dos tipos de enfermedades. Frenar a los genes que activan nuestro sistema inmune nos ayudaría a atenuar el sufrimiento de las personas que padecen enfermedades autoinmunes como la artritis. La industria farmacéutica podría encontrar los genes que deben estar activos para luchar contra determinadas enfermedades y comercializar anticuerpos hechos a medida. 
Thomas Reiter
“Si imaginamos nuestro sistema inmunitario respondiendo ante las enfermedades como si fuera una cascada”, explica Millie, “hasta el momento hemos estado luchando contra la enfermedad desde el fondo.
En el futuro podríamos localizar las gotas de agua antes de que tengan la oportunidad de precipitarse hacia abajo. Vivimos unos tiempos emocionantes”.
Thomas Reiter, actualmente Director de Vuelos Tripulados y Operaciones de la ESA, afirma: “todos los astronautas ponen lo mejor de sí mismos a la hora de hacer los experimentos de los investigadores. Para mí es una gran satisfacción ver que el experimento que llevé a cabo hace unos cinco años esté dando resultados tan interesantes”. 

 

ESA > ESA in your country > Spain
Thomas Reiter llevando a cabo el experimento
4 febrero 2013 Los investigadores han descubierto que la vida en el espacio debilita el sistema inmunitario de los astronautas. Estos descubrimientos están proporcionando claves sobre cómo enfrentarse en la Tierra a las enfermedades antes de que aparezcan los síntomas. 
Desde que los primeros humanos se aventuraron en el espacio sabemos que los astronautas pueden padecer infecciones comunes que un humano sano en la Tierra superaría fácilmente. Hasta ahora, no estaba claro qué era lo que impedía que el sistema inmunitario de los astronautas funcionara con normalidad.
En 2006, el astronauta de la ESA Thomas Reiter, llevó a cabo un experimento en la Estación Espacial Internacional utilizando la incubadora espacial Kubik de la ESA. Se permitió que un grupo de células humanas del sistema inmunitario flotara en microgravedad, mientras que otro grupo se mantuvo en una centrifugadora para simular gravedad. Las células se conservaron para su posterior análisis en la Tierra.
Finalmente, las células que experimentaron gravedad simulada, como si estuvieran en la Tierra, parecían gozar de buena salud en comparación con las que habían estado en ingravidez. 
Thomas Reiter performing the experiment
Kubik incubator
Comparando las muestras, los investigadores vieron qué hacía que las células del sistema inmunitario no funcionaran adecuadamente. En ausencia de gravedad, un transmisor específico de las células, llamado sistema Rel/NF-κB, deja de trabajar.
“Normalmente, cuando nuestros cuerpos detectan una invasión, se inicia una cadena de reacciones controladas por la información que poseen nuestros genes, algo similar a un libro de instrucciones”, explica Isabelle Walther, investigadora que desarrolla su trabajo en Zurich (Suiza).
“Encontrar qué gen hace qué, es como buscar una llave que encaje en una cerradura sin haber encontrado aún la cerradura”.
Estudiar las células que han viajado en la Estación Espacial Internacional pone a los investigadores en el buen camino para descubrir la clave de cómo trabaja el sistema inmunitario. Comparar muestras es la forma de saber dónde  buscar para encontrar qué enseña a nuestras células a reaccionar ante las enfermedades, y cómo lo hace. 
“Estamos trabajando para un control más preciso de la enfermedad”, dice Millie Hughes-Fulford, astronauta de la NASA e investigadora en este experimento.
Esta investigación podría ayudar a abordar dos tipos de enfermedades. Frenar a los genes que activan nuestro sistema inmune nos ayudaría a atenuar el sufrimiento de las personas que padecen enfermedades autoinmunes como la artritis. La industria farmacéutica podría encontrar los genes que deben estar activos para luchar contra determinadas enfermedades y comercializar anticuerpos hechos a medida. 
Thomas Reiter
“Si imaginamos nuestro sistema inmunitario respondiendo ante las enfermedades como si fuera una cascada”, explica Millie, “hasta el momento hemos estado luchando contra la enfermedad desde el fondo.
En el futuro podríamos localizar las gotas de agua antes de que tengan la oportunidad de precipitarse hacia abajo. Vivimos unos tiempos emocionantes”.
Thomas Reiter, actualmente Director de Vuelos Tripulados y Operaciones de la ESA, afirma: “todos los astronautas ponen lo mejor de sí mismos a la hora de hacer los experimentos de los investigadores. Para mí es una gran satisfacción ver que el experimento que llevé a cabo hace unos cinco años esté dando resultados tan interesantes”. 



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ESA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com
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viernes, 4 de noviembre de 2011

SIMULACRO MISIóN A MARTE: ¡Bienvenidos a casa y muchas gracias, Mars500!

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Agencia Europea Espacial, acaba de realizar una hazaña con la tripulación de futuros astronautas que visitarán Marte, quienes realizaron un simulacro del vuelo hacia el planeta Marte, internándose en el Módulo Mars500, 520 días que comenzó el 3 de junio del 2,010, en las instalaciones del Instituto IBMP de Moscú, Rusia.
La tripulación de Mars500, minutos después de abandonar los módulos.
The crew soon after emerging from their facility on 4 November 2011.
Credits: ESA.

Tras 17 meses de aislamiento, la primera simulación completa de una misión a Marte ha concluido esta mañana. Los seis tripulantes de Mars500 abandonaron su ‘nave’ con una gran sonrisa, arropados por los aplausos de los científicos involucrados en el proyecto. Todo ha salido incluso mejor de lo esperado. Mars500, la primera simulación en tiempo real y de gran realismo de una misión tripulada a nuestro planeta vecino, comenzó hace hoy 520 días, el 3 de junio de 2010, en las instalaciones del Instituto IBMP de Moscú, Rusia.
Los seis miembros de su tripulación permanecieron aislados en el interior de unos módulos que simulaban una nave espacial interplanetaria. El experimento imitó hasta el último detalle de cada una de las fases que tendría una misión real: el largo viaje hasta Marte, la inserción en órbita entorno al Planeta Rojo, el aterrizaje, la exploración de su superficie, el regreso a órbita, el monótono viaje de vuelta y el aterrizaje en la Tierra.
Durante su misión, la tripulación llevó a cabo más de 100 experimentos científicos, diseñados para estudiar los distintos problemas asociados con las misiones de larga duración en el espacio profundo.

La tripulación disfruta del desayuno en su ‘nave espacial’

The crew having a breakfast together inside the Mars500 modules.

Credits: ESA/Mars500 crew.
Por si el aislamiento fuese poco, las comunicaciones con el centro de control de la misión sufrían un retardo artificial que simulaba la gran distancia que separaba a la nave de la Tierra.
La tripulación, compuesta por tres rusos, un chino y dos europeos, ha trabajado de forma excepcional. Han permanecido unidos durante todo el programa y nos han demostrado que la motivación y el espíritu de equipo pueden ayudar a sobrellevar unas condiciones de trabajo realmente duras. Los científicos están encantados con su ejemplar disciplina.
“Muchas gracias por vuestro extraordinario esfuerzo”, les dijo el Director General de la ESA, Jean-Jacques Dordain, cuando salieron de los módulos de aislamiento.
“Agradecemos el valor, la determinación y la generosidad de estos jóvenes que han dedicado dos años de sus vidas a este proyecto, fundamental para el avance de la exploración espacial tripulada”.

Cierre de la escotilla, hace 520 días

The 520-day Mars500 simulated mission to the Red Planet began on Thursday 3 June 2010 at the Institute of Biomedical Problems in Moscow, when the crew was locked in the modules that became their home for 17 months. Diego Urbina and Romain Charles from Europe, Sukhrob Kamolov, Alexey Sitev and Alexandr Smoleevskiy from Russia, and Wang Yue from China faced a mission that was as close as possible to a real space voyage.

Credits: ESA/IBMP–O. Voloshin.

La escotilla de los módulos de aislamiento se abrió a las 14:00 hora local (11:00 CET, 10:00 GMT), y los seis tripulantes abandonaron la ‘nave’ encabezados por Alexey Sitev, el comandante de la misión.
Tras saborear brevemente la libertad y recibir las felicitaciones de los directores del proyecto, los seis miembros de la tripulación fueron sometidos a una serie de pruebas médicas antes de reencontrarse con sus familiares y amigos.
“Estoy muy feliz de veros a todos de nuevo”, comentó Diego Urbina, el tripulante italiano de la ESA, tras abandonar los módulos del experimento.

Diego Urbina after the highlight of the mission: the Marswalk in February 2011.

Credits: ESA/Mars500 crew.

“Hemos logrado realizar, en la Tierra, el viaje espacial más largo de la historia, para que la humanidad del mañana pueda ver un amanecer en la superficie de un planeta lejano, pero que está a nuestro alcance”.
“Para mí, como miembro de la tripulación de la Agencia Espacial Europea, ha sido un honor compartir la experiencia con cinco de las personas más profesionales, amigables y mentalmente resistentes con las que haya podido trabajar”.
“Estaré para siempre agradecido a aquellos que, a pesar de la distancia, siempre estuvieron a mi lado durante esta odisea”.

Romain Charles in the control room of the Mars500 facility. Credits: ESA/Mars500 crew.

Romain Charles, el tripulante francés de la ESA, añadió que: “Hace año y medio, fui seleccionado por la Agencia Espacial Europea para formar parte de la tripulación de Mars500. Hoy, tras un viaje estático de 520 días, estoy orgulloso de haber demostrado, junto a mis compañeros de tripulación, que es posible realizar un viaje tripulado al Planeta Rojo”.
“Todos hemos adquirido una valiosa experiencia que ayudará a diseñar y a planificar futuras misiones a Marte”.
“¡Estamos listos para embarcar en la próxima nave que vaya a Marte!”.
Durante sus primeros días en libertad, la tripulación será sometida a intensos reconocimientos médicos y psicológicos. También podrán disfrutar de un poco de tiempo libre y relajarse antes de reunirse con los medios de comunicación el próximo día 8 de noviembre en Moscú.
Su misión continuará a principios de diciembre, con una serie de reuniones de presentación de resultados, pruebas y evaluaciones diseñadas para recoger todos los datos que ha generado esta misión sin precedentes.

Only the weightlessness wasn’t simulated – except for fun by photo manipulation on 1 April 2011. This photo was sent by Diego Urbina via Twitter: “Finally fixed the anti-gravity generation device!” Credits: ESA/Mars500 crew.
En ‘microgravedad’, una inocentada para el 1 de abril.
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com


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