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domingo, 2 de mayo de 2021

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DCVII.- Rogelio Campos, quien había sanado a su amante Amalia "Ojos verdes"; él es sorprendido por la llegada de las hermanas de un tal Melquíades Timoteo Huamán con quien peleó y éste murió y estas mujeres claman venganza...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el bandolero Rogelio Campos, regresó a la casa de su amante Amalia "Ojos verdes", al llegar todo fue una sorpresa para él, por que ella estaba padeciendo los primero síntomas del embarazo con náuseas y vómitos, que le habían estado afectando tanto a su fortaleza corporal como emocional, que ella estaba postrada en su cama; el bandolero Rogelio con mucha experiencia conocía que la planta silvestre conocida como mortiño, preparándola en infusión controla los vómitos, ya ella bebió el primer jarro y sintió mejoría, incluso él, le preparó un caldo de huevos................ sigamos la historia.............

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

El bandolero Rogelio Campos, llegó al dormitorio de Amalia con un mate servido de caldo de huevos, que lo había condimentado, quien al verla sonriente y sentada sobre la cama, ya que empezaba su mejoría al haber bebido la infusión del mortiño, y le dijo:
--- Amalia, te he preparado un caldo de huevos, para que lo comas y te restablezcas, ya que estás muy delgada, parece que en días no has comida nada, esta comida no te ocasionará náuseas, será un alimento convaleciente para tu salud.
Amalia, que efectivamente estuvo postrada por varios días, si había preparado comida y se alimentaba algo, pero luego la arrojaba con los vómitos que sufría; ahora ella vio con buen agrado la comida ofrecida y recibiéndola, le contestó:
--- Gracias mi amor, tu presencia me ha salvado la vida y comeré el caldo de huevos.
Amalia, movió con la cuchara el caldo y empezó a cucharear, y le agradó que sabía delicioso, él al ver que ella comía con buen apetito, la dejó y se fue a la cocina por su comida, que era mote con frejoles guisados montados con carne de chancho asada que será asentada con un jarro de infusión de culén (una hierba con efectos benévolos para el estómago).
Rogelio, desde la cazuela  se sirvió su mate que estando colmado, lo llevó al dormitorio para acompañar a su amada Amalia.
Al llegar al dormitorio, encontró que Amalia ya había terminado el caldo de huevos y seguía con apetito, él le recibió el mate vacío y regresó a la cocina para servirlo de nuevo; mientras tanto, Amalia al ver el mate de Rogelio que estaba provocativo, no se resistió y comió una cucharada llena, lo masticó y no le produjo náuseas, llevó otras cucharada a su boca y tampoco hubo náuseas, por lo que siguió comiendo, justo llegó Rogelio con el mate lleno de caldo y le dijo:
--- Amalia, me sorprendes con tremenda alegría, por que estás saboreando mi comida; pues, te felicito ya te recuperaste con la infusión del mortiño.
Amalia, a quien se le había despertado el apetito, recibió feliz el segundo mate de caldo de huevos, ambos comieron sus platos del desayuno preparado por Rogelio.
Poco después; Amalia, intentó levantarse de la cama, pero no le ayudaron sus fuerzas corporales, quien al dar el impulso y ponerse de pie, le dio vueltas la cabeza y no pudo pararse, tuvo que sentarse ante la mirada fija de Rogelio, quien para animarla le dijo:
--- Amalia, no te levantes todavía, no tienes que hacerlo, estás muy débil, por que no haz comido en días, sigue guardando cama, voy por la vasenica allí puedes defecar y estaré a tu lado hasta que te recuperes.
Amalia, se emocionó tanto escuchando las palabras de su amante, quien le estaba apoyando justo cuando ella más lo necesitaba, esa ayuda era prodigiosa y le afloraron lágrimas de sus bellos ojos verdes que se lubricaron y comenzaron a salir, ella soltó el llanto que conmovió a Rogelio, quien se acercó a ella y la abrazó con ternura y le dijo:
--- Amalia, aquí me tienes y estaré a tus órdenes, no tienes que llorar es mi obligación, ya que serás la madre de mi hijo y debo protegerte, ya que todo lo está permitiendo el Todo Poderoso (Dios), por que justo me envió a tu casa y aquí me quedaré hasta que sanes.
Amalia, se calmó, se secó las lágrimas con la punta de la manta y se quedó sentada con rostro sonriente y el "curandero", le dijo:
--- Amalia, como ya te sientes mejor, sigue descansando, voy a salir para desensillar el caballo y llevarlo al potrero, el noble animal está con hambre tal como estuvimos nosotros.
Ella, le contestó:
--- Amor en la sala hay bolsicos colgados, jala uno y mete un par de calabazos (depósitos para cargar líquidos), para que al regreso traigas agua ya que las tinajas (depósitos de arcilla para guardar líquidos) están vacías.
Rogelio, salió y obedeció el encargo de la bella mujer, cargó el bolsico con los calabazos y salió al patio desensilló su caballo y se fue al potrero halando al noble equino; pero a mitad de camino tanteó la cintura y vio que le faltaba su puñal (arma que ningún bandolero debe olvidar cargar), detuvo la marcha, tiró la soga al suelo y le dijo al caballo:
--- "Amigo, espérame aquí me faltan las armas".
Él regresó casi corriendo al corredor y llegó al poyo, allí había dejado sus armas, las cargó retornó a donde había dejado su caballo, pero no lo encontró y él se dijo así mismo: "Caramba mi amigo ya me adelantó.."; pero, antes de seguir adelante, había un ramal del camino, que partía hacia la derecha a otro lugar y justo por allí iba el rastro de su caballo, lo siguió casi corriendo y como tenía el bolsico al hombro, lo bajó y lo ocultó en un aparte del camino y siguió corriendo el paso de su caballo, que le alarmó el avance tan rápido en un camino que le era desconocido.
Rogelio, siguió caminado a paso ligero y se despejó el ambiente llegando a una larga pampa que le daba visibilidad a la otra loma y desde allí distinguió que un desconocido halaba a su caballo a toda prisa, pero no lo había montado y le gritó con todas sus fuerzas:
--- ¡¡¡ Oiga, deje mi caballo !!!
Parece que el "ladrón de caballos", no le escuchó y siguió halando al noble equino; él recurrió a la telepatía y le ordenó así: "Ese hombre te está robando, manotéalo y espérame que voy por tí...," todo indica que el caballo captó el mensaje desde el aire que le envió su amo y reaccionó dando un relincho y avanzó por manotear a quien lo halaba; pero, el ladrón también reaccionó y no le soltó la soga que le sostenía la cabeza del caballo.
El animal más enfurecido por la presión del jaloneo de la soga, atacó con más fuerza al escurridizo  cuatrero y que esta vez le alcanzó parte de la parte de la pata que rozó con fuerza la espalda y cayó de bruces al suelo, el animal retrocedió y halando con todas sus fuerzas la soga que lo sostenía, pero el salteador se reincorporó y esta vez con la punta de la soga comenzó a azotar la cabeza del caballo; aún así el equino no cedía, seguía relinchando y manoteando, hasta que llegó Rogelio, el ladrón al ver al dueño, soltó la soga y huyó corriendo loma adentro.
Rogelio, recuperó su caballo y lo haló de regreso y caminado él, no se explicaba: "¿De dónde apareció ese ladrón?" Si tan sólo eran unos 300 metros aproximadamente que lo separaba hasta la casa con el lugar que había dejado el caballo y agradecía que el ladrón no lo montó, por que de ser así nunca lo hubiese recuperado.
Todo, era un misterio y ahora si se preocupó, ya que teniendo muchos enemigos, le estaba poniendo en peligro la casa de Amalia, él regresó hasta el potrero con el bolsico al hombro, abrió la puerta, metió al caballo, le sacó la jáquima y lo dejó suelto, el equino viéndose libre levantó las patas traseras, dio un relincho y se fue corriendo en medio del pasto.
Rogelio, cerró la puerta del potrero, llenó los calabazos en la corriente de agua y regresó a la casa, quien al llegar con el bolsico un poco pesado por los calabazos llenos de agua; pero, sorpresivamente encontró gente sentada sobre el poyo, le eran desconocidos, ellas fueron 02 mujeres y un niño, las saludó y ellas contestaron el saludo y una de ellas le dijo:
--- Seguro usted es don Rogelio Campos, estábamos siguiéndole el paso, pero lo perdimos, hasta que llegamos a esta casa, que creíamos no había nadie y nos sentamos a esperar, somos hermanas del finado Melquíades Timoteo Huamán.
Rogelio, al escuchar ese nombre se le erizaron todos los pelos de su cuerpo, recordó que era un asesino que lo retó y peleó con él, hubo una temible bronca; él no logró matarlo, pero si le ocasionó una herida en la espalda y cuando pensaba ultimarlo fue rescatado por varios hombres y nunca más supo de él, hasta ahora con las supuestas hermanas y como evasivas palabras, les contestó:
--- Señora, no recuerdo a ese hombre que usted menciona.
La mujer, quien había hablado, le respondió:
--- ¿Cómo lo no ha recordar?, si con él peleó en aquella vez en el pueblo, nosotras sabíamos que nuestro finado hermano era faltoso (pendenciero) y busca pleitos, pero usted no tenía el derecho de matarlo, ya que él después que fue ayudado por la familia, padeció por varios días y finalmente murió, mi familia juró venganza y justamente uno de mis hermanos le "robó" su caballo para llevar a usted al lugar que lo están esperando, pero no dio resultado, por que ese hermano es un maricón (cobarde) huyó corriendo, y nosotras haremos justicia.
Desde el interior de la casa, gritó Amalia, quien pedía ayuda, por que dos mujeres la tenían aprisionada.
Continuaremos.............................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 25 de abril de 2021

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DCVI.- El bandolero Rogelio Campos; logra contener las náuseas del embarazo de su amada Amalia "Ojos verdes", con una infusión de la planta mortiño, él le prepara la primera sopa que fue un caldo de huevos....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el bandolero Rogelio Campos, después de conocer a sus hijos mellizos, partió de la casa de Liceria Yamala y él decidió regresar a visitar a su otra amante Amalia "Ojos verdes", la hermosa mujer que estaba preñada y sufriendo los primeros síntomas con náuseas  y vómitos; él, en el trayecto se tomó un descanso en una hoyada con corriente de agua, quien al dormirse fue sorprendido por un desconocido que ya lo había aprisionado para matarlo, pero éste cometió  el grave error de no ultimarlo, que Rogelio Campos aprovechó y reaccionó estando de pie en igualdad de condiciones se enfrentaron saliendo victorioso Rogelio Campos, quien asesinó a su ocasional rival.............. sigamos la historia................

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

El bandolero Rogelio Campos, después de asesinar a su rival, que le había sido desconocido y gracias a una cicatriz, lo recordó como el hijo de un desafiante que intento matarlo en una fiesta de landa (primer corte de cabello a un niño) de sus familiares; lamentaba que conforme murió el padre, haya sucedido igual con el hijo; en todo caso Rogelio no buscó la pelea, él al ser agredido se defendió ante el ataque del contrario (rival).
Rogelio Campos, ante el cadáver que estaba a sus pies, él optó por sepultarlo con ramas de los árboles que abundaban en la hoyada, cortó tantas ramas que cubrió el cadáver como no había palana las ramas hicieron el trabajo de la tumba; él, se aseguró que los troncos de los árboles cubran por completo sobre todo los miembros de los pies ya que por allí podrían empezar las aves carroñeras a picotear el cadáver, quien al cubrirlo le dio la última mirada, tal vez pasó por su corazón un cargo de conciencia.
El noble caballo del finado, esperaba allí parado, él se acercó le levantó la soga y con todo aperos lo azuzó que se vaya, el equino emprendió la retirada por el oeste, al mismo tiempo el jinete se acercó a su caballo le subió la soga y le aseguró la cincha de la panza y montó y partió rumbo a la casa de Amalia "Ojos verdes".
Felizmente para el jinete que había almorzado muy bien y con el estómago aún lleno, y el tiempo ya se estaba llegando a las 18:00 horas del día (Hora de la oración), él optó por trotar toda la noche, ya que su caballo también se empanzó de  buen forraje; él, lamentaba haber decidido por aquel camino, si bien era más directo, pero que le estaba trayendo graves problemas, aún así siguió trotando toda la noche, que fue oscura y como no habían hoyadas ni callejones, siguió adelante, que al amanecer avistó la pampa lejana donde estaba la casa de Amalia "Ojos verdes".
El tramo aún era largo, de por lo menos un par de horas, su estómago estaba vacío, optó por darse un descanso, buscó un lugar apropiado, encontró una loma llena de forrajes, se separó del camino hasta un altillo, allí se apeó, soltó el freno a su caballo para que mordisqueé el forraje, él bajó el bolsico y sacó una talega llena de comida fría, comió con buen apetito y usó el pocillo de la limonada que asentó el desayuno.
Rogelio Campos, después del desayuno se puso a pensar en sus múltiples peleas que tuvo hasta ese instante de su vida, ya que en casi mayoría fueron por cortejar mujeres hermosas que siempre se le cruzaban en el camino, pero con ninguna de ellas se había enamorado, ni intento permanecer junto a ellas; era como una ave de golondrina, siempre de paso; hasta que conoció a Amalia "Ojos verdes" con quien si pensaba "sentar cabeza", él realmente se había enamorado de ella y pensaba tenerla como la compañera hasta el final de su vida y tal vez si llegaba a embarazarse tener el último hijo con ella. Pues, sus pensamientos se han hecho realidad, ya que ella está  preñada.
Rogelio Campos, después del descanso para tomar su desayuno, subió las riendas de su caballo, montó y emprendió el último tramo hasta llegar a la casa de Amalia "Ojos verdes", él se encontraba feliz que le afloraba del interior de su corazón, cuyo instinto le anunciaba que algo bueno le iba a suceder, aplicó las espuelas a la panza de su noble equino y se aproximó después de trotar un largo trecho a las cercanías de la casa de su destino.
Al llegar, observó que la casa estaba descuidada, el patio lleno de basura, parecía que no había sido barrido por días, algo inaceptable para la diligente dueña de casa, quien era muy aguda (trabajadora), él se apeó, bajó la soga de la silla y amarró a su caballo en la picota, descargó el bolsico y el poncho y se acercó al corredor, igualmente estaba sucio, él se alarmó algo raro sucede en esta casa lo pensó así; él desenvainó su chaveta, puso sobre el poyo su equipaje y se acercó a la puerta de entrada a la sala, la empujó y cedió no había sido atrancada, le alarmó más y por primera vez sintió que los pelos se pusieron de punta.
Rogelio Campos, estando a mitad de la sala, escuchó arcadas fuertes en el dormitorio, él se acercó a la puerta, la abrió y vio a Amalia postrada en la cama con el cuerpo volteada al filo de la cama y boca abajo vomitando.
Él se acercó, le habló, ella apenas levantó la cabeza y de nuevo le vino las arcadas; él le cogió la frente para ayudarla y se alarmó por que estaba totalmente fría, eran síntomas de anemia, y recordó que cuando hay vómitos incontrolables se controla con infusión de una planta llamada mortiño que abundaba justamente fuera de la casa, por lo que le preguntó la razón de su enfermedad, así:
--- Amalia, estás desfalleciendo ¿Qué te sucedió?
Ella haciendo un esfuerzo y entre dientes le contestó:
--- Estoy preñada y el padre eres tu, todo empezó desde el día en que te fuiste, no puedo comer nada y por pensamiento te invocaba que regreses por que me estoy muriendo.
Rogelio Campos, sintió tremenda emoción al escuchar que su amada estaba embarazada y le contestó:
--- Amada mía yo te curaré, voy a hervir mortiño, esa planta bendita controla las náuseas de las mujeres preñadas.
Rogelio, salió rápidamente y fue hasta el arbusto, lo sacó de raíz y fue a la cocina, sacó un jarro con agua de la tinaja y lavó las hojas, encendió el fogón, de la tinaja llenó una olla con agua, atizó el fogón y paró la olla y regresó a la cama de su amada y le preguntó:
--- Amalia, sabes si hay una curandera por estos lugares.
Amalia, emocionalmente tranquila, le paró los vómitos y feliz de ver a amado cerca a ella que tanto lo había necesitado, le contestó:
--- Si, fui a la casa de Eudosia Campoverde, estuve allí por dos días, pero sus remedios no me curaban y regresé sola a mi casa y todo estaba abandonado yo postrada en la cama, sin que nadie me auxilie y te llamé por la mente, te juro que si te hubieses tardado un día más de tu regreso ya no estaría acá sino en el panteón.
Rogelio Campos, tal vez, sintió tanta emoción algo muy raro en el comportamiento por su dureza de carácter; por primera vez en su  vida le cayeron unas lágrimas de su fuertes ojos y para disimular salió y fue a la cocina y echó las hierbas a la olla que empezaba a punto de ebullición, la tapó por espacio de un tiempo, luego bajó la olla y regresó a la cama, ya encontró a Amalia muy pausada y recobraba su hermosura y siguieron conversando y le dijo:
--- Amalia, tengo tantas noticias que contarte; sin embargo tu embarazo creo que es la principal de todas; me haces feliz saber que seré padre y que me darás un hijo que nacerá de la mujer más hermosa que haya conocido en mi vida.
Amalia, sintió lo mismo y empezó a sollozar por la emoción que le embargaba y le contestó:
--- Amor de mi vida, soy primeriza, así me dijo la curandera, que a mi edad se sufre por el embarazo, te quiero Rogelio que ahora soy la mujer más dichosa que te voy a dar un hijo.
Rogelio, seguía emocionado y otra vez las lágrimas le afloraban de sus recios ojos, optó por ir a la cocina, vertió el remedio sobre un pocillo y sacó otro vacío y comenzó a enfriar el remedio vertiendo de un pocillo al otro y cuando probó que se había enfriado y estaba suave para beber lo llevó al dormitorio y le dijo:
--- Amalia, esta planta del mortiño es un santo remedio, cura las náuseas, tómalo por tragos y no lo devuelvas haz el esfuerzo de tragarlo hasta que termines, en la cocina hay una olla llena, lo seguirás bebiendo ya frío.
Amalia, apegó a los labios el pocillo con el remedio y al olerlo le produjo de nuevo las náuseas, Rogelio le sostuvo el pocillo para que no se derrame y le indicó:
--- Amalia, haz un esfuerzo no tomes el aroma del remedio, contén la respiración y bebe, este brebaje te curará.
Amalia, obedeció, probó que el remedio estaba suave para tragarlo y se bebió todo el contenido de una sola vez y se acostó boca arriba para contenerlo si se le venían las náuseas, pero no sucedió nada, ella siguió allí y sintió que su estómago completamente vacío aceptó la bebida y la retuvo.
Rogelio, con una sonrisa en los labios, viendo que su amada entraba en mejoría, le dijo:
--- Amor mío, dime: ¿Qué hay más rápido para preparar comida?
Ella sonriente le contestó:
--- Sólo hay harina de maíz molida para sango, que tengo deseos de comer, también sobre el hollín hay carne de chancho ( en la sierra peruana/piurana donde se cocina con leña, cuyo fogón expulsa humo encima se construye una tarima y allí se cuelga carne de chancho o los jabones y se secan con el calor del fogón, a eso se le llama hollín) hay huevos en  la tarima, y una tinaja está llena de chicharrones.
Rogelio Campos, quien muchas veces tuvo que preparar su comida en sus lejanas trotadas, ya había aprendido a cocinar y le pareció que la grasa de chancho no era aconsejable para la enferma, por lo que optó por hacer un caldo de huevos con mote y frejoles que él vio que estaban cocinados, salió para hacer les veces de un cocinero y fue hasta la cocina.
Rogelio, paró la olla con agua hasta la mitad, atizó el fogón y fue a la tarima allí estaban los huevos, eligió 04 unidades, echó sal a la olla y optó por no mezclar con el mote; por su puesto para él que tenía hambre eligió los chicharrones con el mote con frejoles, encontró una cazuela la paró y esperó que se caliente y echó los chicharrones que moviéndoles con una cuchara de palo los calentó, bajó la vasija vació los chicharrones calientes y la paró de nuevo echó el mote con frejoles y los calentó con la grasa que dejaron los chicharrones, bajó y se sirvió un mate lleno de deliciosa comida.
La olla para el caldo de huevos hirvió echó los huevos con la cuchara de palo los movió y se deshicieron les echó orégano, bajó la olla y sirvió un mate lleno de caldo huevos y lo llevó al dormitorio......
Continuaremos..............................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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