Mostrando entradas con la etiqueta Poema VI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poema VI. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de enero de 2009

FLORENCIO DE LA SIERRA.............CAPITULO VI . LA DANZA DE LAS SERPIENTES . POEMAS N° VI y VII

Hola amigos del blog: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuamos describiendo la obra poética de Florencio de la Sierra en LA DANZA DE LAS SERPIENTES, ahora nos toma descifrar los Poemas N° VI y VII..

Firmaba todos sus poemas con el seudónimo de Florencio de la Sierra, pero en realidad era el profesor FLORENTINO GALVEZ SAAVEDRA, nacido el 14-03-1903, Publicó entre otros libros de poesía: “Aúllan los perros” (1951) con portada del artista plástico Essquerriloff, “Capullos de Rocío” (1959) con portada de César Calvo de Araujo, y “La Danza de las serpientes” (1963) con portada de Raúl Vizcarra. Murió en Lima en 1964. Su existencia real fue después de 61 años vividos en su tierra natal, Lima, Piura, Bolivia y Chile. Foto: Cedida por Rosa Hortencia Morocho Sánchez.

Leer su Biografía:
http://piuraenlambayeque.blogspot.com/2009/01/florencio-de-la-sierraun-poeta.html

Aquí en la imagen observamos la portada del libro de poemas: La Danza de las Serpientes, se imprimió en la Imprenta Editorial Fidel Ramirez Lazo e Hijos; Jr. Belgrano - Pueblo Libre - Lima -Perú; publicado el 31 de diciembre de 1963, por el poeta Florentino Gálvez Saavedra, más conocido con el seudónimo de Florencio de la Sierra.
Imagen de archivo del Blog: A Vuelo de un Quinde.


a).- POEMA N° VI.-El poeta Florencio de la Sierra, trata de testimoniar sus duras andanzas de día y noche en donde siempre en bucólicas expresiones, cuya gente inocente no es culpable de ciertas poses dentro del paraíso feudal donde el gamonal con sus gritos de mando es el preponderante personaje.

------------ VI -----------

CON este testimonio labrado
a golpes constantes de piedra,
a la sombra de la madrugada
las andanzas de mi vida,
sin rencores
para el mosaico del tiempo
sobre las páginas de la arcilla,
a la sombra del silencio, estoy anotando.

Hoy tan solo ofrezco la senda
marcada por el pulso de la lluvia,
para con palabras de siembra
perdonar y amar aquella gente...
cual inocentes pajarillos
cuando a la cuna del Mundo llegaron.

De ellos no es la culpa,
fue la orientación circense
que sin reparos fue cultivando,
que la fragancia de los árboles,
la cantiga de los ríos,
es un solo paraíso feudal,
donde el grito de mando,
es el único Dios tutelar.

b).- POEMA N° VII.- El poeta Florencio de la Sierra, recuerda su dura etapa de la infancia, quien caminaba largas jornadas sin calzado en sus pies, y así descalzo, él, estaba mirando un lujoso y lustroso calzado de cordobán, y al tropel de marchas de hombres de papel, él mismo también va la retaguardia a pie limpio y observa sin rencores la mirada curiosa del pueblo. El duro trajinar que sin tregua sigue golpeándole, llega a la Escuela donde ve entregar unos premios metálicos por los mercaderes de la inteligencia. Cual terrible situación que siendo hijos de labradores cuya agorera letanía siente una profunda pena, causada por caminar , y piensa así mismo:.." espero que algún camarada haga un motín en cada esquina..", conociendo sus huellas labriegas entonará su canción a los pueblos heroicos hasta que se apague el eco en un paraje musical de la piedra.

------------------ VII -----------------

ES, justo y sin rencores anotar
en el índice de los recuerdos,
cuando niños de escuela en aldea,
eramos una sola ronda musical
de arpegios y danzarinas estrellas.

Sin diferencia alguna se comentaba,
no la niego camaradas de la infancia:
fue la ausencia de zapatos.
Mientras ellos con calzado
lustroso, de americano cordobán,
cual titanes enfurecidos,
con el seño de payasos en vanguardia,
marcialmente marchaban, llevando
en las trincheras de los hombros
a la gloria de los hombres de papel;
yo también a pie limpio y sin tregua
a la retaguardia marchaba,
pero con la mirada puesta
en la curiosidad ingenua del pueblo.

Hoy para todos soy,
nada más que canto endurecido
por los golpes recios de los años.

Entonces que importa a cada instante,
sin tregua y sin temores sigan golpeándome
con la venia pérfida
y trasnochada de cierta gente....
De aquellos que de las hordas
a la Escuela, un día de neblina
llegaron con el sudor
del rebaño de indios analfabetos.
Hoy, si ostentan el réclame de un cartón,
es el premio metálico
que los mercaderes de la inteligencia
para el crisol de la vida
sin fronteras como divisa otorgó.

Entonces de quien es la culpa
para en tropel de voraces huracanes,
lleguen las noticias a martillarme,
que por ser hijo de labradores
al Mundo mi canción puedo cantar???

Cuando pienso en esta agorera letanía,
les aseguro que siento una pena tan profunda,
al pensar como avispas pasan el tiempo,
cuando si el afán de mi constante caminar
no se sostiene en el brazo generoso de un bastón,
aquel camarada que a todos espera
en el motín de cada esquina.

Ahora que conocéis las huellas
labriegas de mis días,
con ímpetu canto a los pueblos heroicos,
y seguiré cantando, siempre cantando
hasta cuando el eco de mi voz
se apague con el rayo
sobre el paraje musical de la piedra.

Estimados amigos que hermosos poemas de protesta contra la injusticia, que estuvo sufriendo en aquellos años el poeta Florencio de la Sierra, tan profunda es su creación que nos emociona leer y dejo a ustedes opinar y enriquecer esta maravillosa obra del gran poeta indigenista.
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com

Mi lista de blogs