Hola amigos del blog: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuamos descifrando los últimos Poemas Nº XXIII, XXIV y XXV del poeta Florencio de la Sierra en "LA DANZA DE LAS SERPIENTES", en cuyo contenido el poeta sigue dando la última pincelada de su despedida, con su magistral pluma dice.."que con el otoño espera la sentencia.." al relámpago de su vida, aguardando el segundo de su partida, y ha de morir con rumor de canciones antiguas, siendo el vigía del silencio se mejor testigo; prosigue escribiendo que importa que serpientes sedientas ponzoñen sus pasos, cuando ya estará en el paraje azul donde un lucero de su Madre sonriente lo espera. Una vez más el gran poeta Florencio de la Sierra se regocija en el sentido que los hombres unidos como una estrella germinarán la semilla de su defensa y que se multipliquen en el almácigo de los horizontes del alba, y agrega que se alejará por la ruta señalada, por donde el viento trajina, y como cuando se abandona este mundo, uno va solo; el poeta irá en su viaje sin llevar el eco de su persona,ni tan solo lleva una lágrima arrepentida, eso si yendo por la ruta ignorada por las sombras de la eternidad llevará un idilio de miradas campesinas. El gran poeta murió defendiendo al campesino indígena
Firmaba todos sus poemas con el seudónimo de Florencio de la Sierra, pero en realidad era el profesor FLORENTINO GALVEZ SAAVEDRA, nacido el 14-03-1903, Publicó entre otros libros de poesía: “Aúllan los perros” (1951) con portada del artista plástico Essquerriloff, “Capullos de Rocío” (1959) con portada de César Calvo de Araujo, y “La Danza de las Serpientes” (1963) con portada de Raúl Vizcarra. Murió en Lima en 1964. Su existencia real fue después de 61 años vividos en su tierra natal, Lima, Piura, Bolivia y Chile. Foto: Cedida por Rosa Hortencia Morocho Sánchez.
Leer su Biografía:
http://piuraenlambayeque.blogspot.com/2009/01/florencio-de-la-sierraun-poeta.html
Aquí en la imagen observamos la portada del libro de poemas: La Danza de las Serpientes, se imprimió en la Imprenta Editorial Fidel Ramirez Lazo e Hijos; Jr. Belgrano - Pueblo Libre - Lima -Perú; publicado el 31 de diciembre de 1963, por el poeta Florentino Gálvez Saavedra, más conocido con el seudónimo de Florencio de la Sierra.
Imagen de archivo del Blog: A Vuelo de un Quinde.
Firmaba todos sus poemas con el seudónimo de Florencio de la Sierra, pero en realidad era el profesor FLORENTINO GALVEZ SAAVEDRA, nacido el 14-03-1903, Publicó entre otros libros de poesía: “Aúllan los perros” (1951) con portada del artista plástico Essquerriloff, “Capullos de Rocío” (1959) con portada de César Calvo de Araujo, y “La Danza de las Serpientes” (1963) con portada de Raúl Vizcarra. Murió en Lima en 1964. Su existencia real fue después de 61 años vividos en su tierra natal, Lima, Piura, Bolivia y Chile. Foto: Cedida por Rosa Hortencia Morocho Sánchez.
Leer su Biografía:
http://piuraenlambayeque.blogspot.com/2009/01/florencio-de-la-sierraun-poeta.html
Aquí en la imagen observamos la portada del libro de poemas: La Danza de las Serpientes, se imprimió en la Imprenta Editorial Fidel Ramirez Lazo e Hijos; Jr. Belgrano - Pueblo Libre - Lima -Perú; publicado el 31 de diciembre de 1963, por el poeta Florentino Gálvez Saavedra, más conocido con el seudónimo de Florencio de la Sierra.
Imagen de archivo del Blog: A Vuelo de un Quinde.
Como podemos leer el poeta Florencio de la Sierra, lucha hasta el último suspiro por la causa campesina. Finalmente cuando llegue la hora de la partida tal vez sonriente dice que deja el árbol lleno de canciones peregrinas que nosotros sus lectores sin distingo de raza admiremos su creación poética, y que el viento se encargue de extender su testimonio en el crepúsculo y llegue hasta el mas lejano horizonte. Leamos:
--------------- XXIII -------------------
CON el otoño de esta sombra
pincelada por el artífice de la nieve,
de pie estoy esperando
al índice del destino,
celebre el júbilo de la sentencia,
eclipse al relámpago de mi vida.
Y cuando llegue el segundo de la partida,
no se si será color de crepúsculo
o de agua con danza de trinos.
Pero he de morir con rumor
de canciones antiguas,
donde el vigía del silencio
será el mejor testigo.
Entonces que importa
la vorágine de las serpientes,
sedientas del arroyo de mi sangre
sigan ponzoñando a mis pasos lejanos,
cuando si ya estaré en el paraje azul
donde el lucero de mi Madre sonriendo me espera.
----------------- XXIV ---------------------
PERO antes, que la idea de los hombres
unidos como una sola estrella,
ofrezcan las auroras de su sangre
por el huerto de la familia,
porque la tierra siga germinando,
una lluvia de incansables pajarillos,
y porque el canto de los ancianos,
la siembra del árbol de los siglos
multiplique el almácigo de los niños
en todos los horizontes hermanos del alba.
----------------- XXV --------------------
ASÍ me alejaré por la ruta
señalada por la sombra de la ausencia
por donde tan solo el viento
trajina las huellas del olvido
En el trance solitario de este viaje
no me llevaré el eco de los caminos
el sollozo de una lágrima arrepentida,
ni el follaje de un retoño estremecido.
Tan solo por las veras
de la ruta ignorada
por las sobras de la eternidad,
llevaré:
un idilio de miradas campesinas.
Cuando llegue el instante de alejarme,
en el árbol de mis años dejaré
el rumor de canciones peregrinas
para cuando al sintonía
del alba preludie un trino,
sin color de raza,
clima y paraje,
el viento sin fronteras las cante,
por donde hoy o mañana he de alejarme
llevando la imagen de una Rosa Peregrina,
y me alejaré dejando de testimonio,
prendido el crepúsculo de este poema
en el horizonte más lejano del silencio.
AMIGOS MIOS, estoy dando el punto final a la difusión de la obra MAESTRA del poeta Florencio de la Sierra, en "LA DANZA DE LAS SERPIENTES", para mi modesto parecer, considero esta grandiosa creación literaria como una obra que nos identifica con la dura lucha que todos los días tenemos que enfrentar a una contienda de guerra no declarada, que nunca sabemos cuando empezó y tampoco tenemos una peregrina idea hasta donde llegará el final.
El poeta Florencio de la Sierra, al entregar esta obra "LA DANZA DE LAS SERPIENTES", en la última etapa de su vida, siendo un gran hombre defensor de la causa indigenista, luchando contra todas las formas de la injusticia; en la época que él vivió, observó y participó directamente enfrentándose a los gamonales, justamente los hacendados de la Hacienda "El Molino" de Ayabaca conocieron su temple y fortaleza guerrera que llegó a poner en cuestión el estado casi feudal que regía en Ayabaca, que privilegiaba en forma absoluta a los dueños conductores de los medios de producción que explotaban cruelmente a los campesinos.
AMIGOS MIOS, no tengo la educación adecuada para simular o fingir ser un analista literario, solo soy un aficionado a la lectura; he tratado de descifrar (describir) el contenido de cada poema; seguramente encontrarán gruesos errores de interpretación míos, tal como yo los he enfocado, por favor les ruego mil perdones a mi temeraria acción de intérprete literario; eso si, he dado la siembra de una pequeña semilla que da inicio a una nueva etapa en la difusión de la gran obra literaria del poeta Florencio de la Sierra, aun ignorada por las " vacas sagradas " de la literatura peruana.
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

