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domingo, 29 de enero de 2017

ESA : JUICE y Solar Orbiter, el hielo y el fuego del Sistema Solar

 http://www.esa.int/esl/ESA_in_your_country/Spain/JUICE_y_Solar_Orbiter_el_hielo_y_el_fuego_del_Sistema_Solar                              


Solar Orbiter & JUICE

JUICE y Solar Orbiter, el hielo y el fuego del Sistema Solar

26 enero 2017
En los próximos años, la ESA va a lanzar sendas misiones para estudiar los entornos más extremos del Sistema Solar. La primera en despegar será Solar Orbiter, en octubre de 2018, y su objetivo será observar la actividad del Sol y su influencia en el entorno interplanetario. Después, en 2022, despegará JUICE (Jupiter Icy Moons Explorer), que se dedicará a estudiar el sistema de Júpiter y, especialmente, sus tres lunas heladas, Europa, Ganímedes y Calisto. Las operaciones científicas de ambas misiones se llevarán a cabo en  ESAC, el Centro de Astronomía Espacial de la ESA, situado en Villanueva de la Cañada, Madrid.

Los misterios del Sol


Solar Orbiter
 
Solar Orbiter es, en palabras de Luis Sánchez, jefe de desarrollo de Operaciones de Ciencia del orbitador, “una misión clave para entender la relación entre el Sol y la Tierra”. Entre sus principales objetivos figura establecer una relación entre los fenómenos solares y las perturbaciones que éstos crean en el espacio entre la estrella y la Tierra y observar los polos del Sol para poder entender el funcionamiento de los ciclos de actividad solar. “Si entendemos mejor los fenómenos solares y el medio interplanetario, entenderemos mejor la climatología espacial”, explica Sánchez, y se podrán hacer predicciones más precisas. 
El ciclo de actividad solar todavía es uno de los grandes desconocidos del estudio de la estrella. Luis Sánchez apunta que “tenemos conocimientos fenomenológicos, porque los hemos medido desde 1840, pero los mecanismos físicos no se conocen con detalle”. Ni siquiera está muy claro que el ciclo tenga realmente una duración de once años. Javier Rodríguez-Pacheco, investigador principal del instrumento EPD, explica, por ejemplo, que uno de los puntos que se está estudiando es “la influencia en el clima terrestre del ciclo de actividad solar”. Cuando el ciclo tiene una baja actividad (medida según la aparición de manchas solares en su superficie), puede haber consecuencias en la Tierra, con periodos climáticos más fríos, pero Rodríguez-Pacheco apunta que “hace falta tener modelos más precisos para hacer mejores predicciones”. 
Tanto Rodríguez-Pacheco como Sánchez señalan que, actualmente, las predicciones más exactas que se pueden hacer es que un ciclo de actividad va a ser igual a otro, y Solar Orbiter intentará ofrecer más información para mejorar esos modelos. Con su observación de los polos de la estrella, por ejemplo, los científicos podrán tener modelos de la capa de convección solar que no se restrinjan sólo al ecuador. Porque, como explica Luis Sánchez, lo que sí se sabe es que “los movimientos de material en el interior del Sol dirigen el ciclo de actividad”. 
Para ello, Solar Orbiter estará tres años y medio observando la estrella y su entorno, a partir de 2021, y se aproximará en el perihelio a 42 millones de kilómetros del Sol, más cerca que la órbita de Mercurio. Esta cercanía al estrella, y su intenso entorno de radiación, trece veces superior a lo habitual, ha supuesto grandes desafíos tecnológicos para el diseño del satélite. Por ejemplo, el escudo térmico ha requerido el desarrollo de nueva tecnología, sobre todo porque Solar Orbiter va a estar apuntando constantemente al Sol. Dicho escudo está fabricado con varias capas, separadas por colchones de aire, y su capa más externa está realizada con un nuevo material basado en cenizas. Además, en el escudo tiene que haber aberturas para los seis telescopios que van a observar el Sol, y éstos, a su vez, tienen que estar preparados para operar en el fuerte entorno de radiación. 
Además de estos seis instrumentos, Solar Orbiter lleva otros cuatro que se dedicarán a observar el entorno interplanetario y las perturbaciones que la actividad solar crea en él. 
La antena de 35 metros de Cebreros, tendrá un papel muy importante en esta misión, será una de las que reciba los datos de Solar Orbiter, junto con el resto de antenas de espacio profundo de la ESA.

El hielo de Júpiter


Juice
 
En el Sistema Solar, el otro objeto de mayores dimensiones, y con un campo magnético sólo por debajo del solar, es Júpiter, que es el objetivo de la misión JUICE. Su propósito es averiguar “si la vida tal y como la conocemos podría desarrollarse no sólo en las zonas más frías (del espacio), sino en las lunas heladas alrededor de planetas gigantes”, explica Claire Vallat, científica de operaciones de la misión. Para ello, la sonda va a estudiar las tres lunas heladas de Júpiter, Europa, Ganímedes y Calisto, de las que se han detectado indicios de que poseen océanos subterráneos, y que las fuerzas de marea generadas por la gravedad de Júpiter provocan en ellas actividad geológica de diferentes tipos. 
El descubrimiento de exoplanetas con una distribución de masa similar a la del sistema joviano, y de hábitats marinos en la Tierra en los que hay formas de vida que no necesitan fotosíntesis, son dos de las grandes motivaciones para la puesta en marcha de JUICE, que es la primera misión del Sistema Solar exterior que lidera la ESA. Vallat señala que la sonda “observará Júpiter, por un lado, y las tres lunas heladas por otro”, y tendrá por ello dos perfiles a lo largo de su fase de operaciones científicas, una vez que entre en órbita de Júpiter en 2029. Primero, en 2030, realizará dos sobrevuelos cercanos de Europa, a unos 400 kilómetros de su superficie y después, hasta mediados de 2031, observará las altas latitudes de Júpiter. A partir de 2032, JUICE pasará a orbitar Ganímedes hasta 2033, fecha prevista del final de la misión. 
El diseño de las trayectorias de la misión, que aún está en progreso, está muy determinado por el entorno de radiación presente en el sistema joviano. Javier Rodríguez-Pacheco explica que  “en el Sistema Solar, hay lugares en el que el entorno de radiación es mucho mayor que si nos metieramos dentro de un reactor nuclear, y Júpiter es uno de ellos”. Por su parte, Nicolas Altobelli, jefe de Desarrollo de Operaciones para JUICE, apunta que “no se sabe exactamente cuánta radiación se van a encontrar. Cuanto más cerca de Júpiter, más radiación. Por eso, los sobrevuelos de Europa se hacen seguidos, y por eso no se puede quedar en órbita de la luna, porque está demasiado cerca de Júpiter”. 
Solar Orbiter y JUICE son dos misiones de la ESA que van a estudiar los entornos más calientes y más fríos del Sistema Solar a lo largo de las próximas dos décadas. La primera ofrecerá una comprensión más completa de los procesos que impulsan el ciclo de actividad del Sol, y cómo influye en el espacio interplanetario y en la Tierra, mientras la segunda ayudará a ampliar nuestros conocimientos sobre la posibilidad de que se den las condiciones necesarias para la vida en entornos, a priori, menos favorables.
ESA a vuelo
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com
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miércoles, 20 de junio de 2012

Astronomía: Dark Universe mission blueprint complete

Hi My Friends: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., ESA’s Euclid mission to explore the hidden side of the Universe – dark energy and dark matter – reached an important milestone today that will see it head towards full construction.
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 Artist’s impression of Euclid.
Credits: ESA - C. Carreau

ESA’s Euclid mission to explore the hidden side of the Universe – dark energy and dark matter – reached an important milestone today that will see it head towards full construction.

Selected in October 2011 alongside Solar Orbiter as one of the first two medium-class missions of the Cosmic Vision 2015–25 plan, Euclid received final approval from ESA’s Science Programme Committee to move into the full construction phase, leading to its launch in 2020.
The committee also formalised an agreement between ESA and funding agencies in a number of its Member States to develop Euclid’s two scientific instruments, a visible-wavelength camera and a near-infrared camera/spectrometer, and the large distributed processing system needed to analyse the data they produce.
Finally, the committee agreed on a Memorandum of Understanding between ESA and NASA that will see the US space agency help to provide infrared detectors.
Nearly 1000 scientists from 100 institutes form the Euclid Consortium building the instruments and participating in the scientific harvest of the mission.
“This formal adoption of the mission is a major milestone for a large scientific community, their funding agencies and also for European industry,” said Alvaro Giménez Cañete, ESA’s Director of Science and Robotic Exploration.
“It took a lot of hard work to get this far, but we now have a solid blueprint for a feasible space telescope which enables very accurate measurements that will bring to light the nature of dark energy,” said Yannick Mellier, the Euclid Consortium lead.
In the coming months, industry will be asked to make bids to supply spacecraft hardware, such as the telescope, power systems, attitude and orbit controls, and communications systems.
Euclid will use a 1.2-m diameter telescope and the two instruments to map the 3D distribution of up to two billion galaxies and dark matter associated with them, spread over more than one third of the whole sky.
Stretched across ten billion light-years, the mission will plot the evolution of the Universe’s structure over three-quarters of its history.
Euclid is optimised to answer one of the most important questions in modern cosmology: why is the Universe expanding at an accelerating rate, rather than slowing down due to the gravitational attraction of all the matter in it?
The discovery of this cosmic acceleration in 1998 was rewarded with the Nobel Prize for Physics in 2011 and yet we still do not know what causes it.
The term ‘dark energy’ is often used to signify this mysterious force, but by using Euclid to study its effects on the galaxies and clusters of galaxies across the Universe, astronomers hope to come much closer to understanding its true nature and influence.
“Euclid addresses the cosmology-themed questions of ESA’s Cosmic Vision and it’s fantastic that we are moving forward into the next stage of development – we’re one step closer to learning more about the Universe’s darkest secrets,” said René Laureijs, ESA’s Euclid project scientist.  
ESA 
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
 ayabaca@hotmail.com
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lunes, 30 de abril de 2012

Astronomy: Astrium UK recibe el contrato para el desarrollo de Solar Orbiter

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., La ESA ha adjudicado el contrato para el desarrollo de su próxima misión de exploración del Sol a Astrium UK. Solar Orbiter estudiará cómo el Sol genera y controla la heliosfera, su atmósfera extendida.
Erupción solar capturada por SOHO – 18 de marzo de 2003
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Solar activity makes the wind of particles from the Sun turbulent. This can affect Earth by giving us aurora and disrupting radio communications.

Solar Orbiter estudiando el Sol
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HI-RES TIFF (Size: 37 315 kb)
ESA’s next generation Sun explorer, Solar Orbiter will be launched in 2017. It will investigate the connections and the coupling between the Sun and the heliosphere, a huge bubble in space created by the solar wind. The solar wind can cause auroras and disrupt satellite-based communication.
Credits: ESA/AOES
La ESA ha adjudicado el contrato para el desarrollo de su próxima misión de exploración del Sol a Astrium UK. Solar Orbiter estudiará cómo el Sol genera y controla la heliosfera, su atmósfera extendida.
Prof. Álvaro Giménez Cañete, Director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA, y Miranda Mills, Directora Nacional de Observación de la Tierra, Navegación y Ciencia de Astrium, firmaron el contrato ayer día 26 de abril, durante la ceremonia de celebración de los primeros 50 años de actividades espaciales británicas.
La firma de este contrato marca el comienzo de la fase de desarrollo y construcción de Solar Orbiter, cuyo lanzamiento está previsto para el año 2017. Astrium UK liderará un equipo de empresas europeas que desarrollarán los distintos subsistemas del satélite. Este contrato, por un valor de 300 millones de Euros, es uno de los más grandes jamás firmados por el Programa de Ciencia de la ESA con una compañía británica.
El desarrollo de los diez instrumentos científicos de Solar Orbiter estará financiado por los Estados Miembros de la ESA y por los Estados Unidos, y será supervisado por los Investigadores Principales del proyecto, procedentes de Alemania, Bélgica, España, Francia, Italia, Reino Unido, Suiza y los Estados Unidos.
“La ESA adjudicó ayer un contrato muy importante en el campo de la ciencia espacial al centro de diseño y construcción de satélites de Astrium en Stevenage, Reino Unido”, explica Álvaro Giménez.
“Esta adjudicación atestigua el importante papel que ha jugado el Reino Unido en la exploración del espacio desde el lanzamiento del satélite Ariel-1 en el año 1962, y es resultado del importante papel que continúa jugando en el campo de la ciencia espacial”.
Solar Orbiter continúa una larga tradición de misiones europeas para la exploración del Sol, entre las que destacan los satélites Helios 1 y 2, Ulysses y SOHO, en colaboración con la NASA, y la misión Proba-2 de la ESA.
La experiencia adquirida en el transcurso de estas misiones sienta las bases de Solar Orbiter, una misión que nos permitirá comprender mejor cómo funciona el Sistema Solar, una de las prioridades científicas del programa Cosmic Vision 2015-2025 de la ESA.
Solar Orbiter estudiará las conexiones entre el Sol y la heliosfera, una inmensa burbuja formada por el viento solar que se extiende hasta más allá de la órbita de Plutón. Es precisamente a través de este viento como la actividad solar puede desencadenar auroras en la Tierra o interrumpir las comunicaciones con los satélites.
Para poder observar de cerca el Sol y estudiar el viento solar antes de que sea perturbado, Solar Orbiter volará a 45 millones de kilómetros de la estrella, más cerca que Mercurio. Las características de su órbita le permitirán observar los polos del Sol, para estudiar cómo genera su campo magnético.
“Solar Orbiter es una misión fantástica”, añade Álvaro Giménez. “Nos ayudará a comprender cómo el Sol, fundamental para prácticamente todas las formas de vida de nuestro planeta, genera la heliosfera, así como el origen de la meteorología espacial, que puede llegar a tener una enorme influencia en nuestra civilización moderna”.
“Me alegra mucho que Astrium haya ganado el contrato para Solar Orbiter, lo que reafirma nuestra posición de liderazgo en las misiones científicas y de exploración espacial. Solar Orbiter es el segundo proyecto para el que Astrium ha sido seleccionado como contratista principal por la ESA en los últimos seis meses. Este contrato se basa en nuestra experiencia en anteriores misiones de exploración del Sol, entre las que destaca SOHO, que continúa proporcionando información sobre el Sol a la comunidad científica internacional tras 17 años en servicio”, explica Colin Paynter, Director de Astrium UK.
Solar Orbiter es una misión liderada por la ESA, en la que también participa la NASA, que proporcionará el lanzador, un instrumento completo y un sensor.
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@yahoo.com
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jueves, 6 de octubre de 2011

ASTRONOMÍA: Oscura y brillante: la ESA selecciona sus dos próximas misiones científicas

Hola amigos : A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., La poderosa influencia del Sol y la naturaleza de la misteriosa ‘energía oscura’ constituyen las áreas de investigación de las dos próximas misiones de ciencia de la ESA (Agencia Espacial Europea). Las misiones Solar Orbiter y Euclid serán las próximas en ser desarrolladas por la ESA, con lanzamientos en 2017 y 2019 respectivamente. Así lo decidió ayer el Comité de Ciencia de la Agencia.ESA's Cosmic Vision 2015-2025 Plan is designed to give us new understanding and new views of the Universe. Credits: NASA/ESA/ESO/W. Freudling (ST-ECF).


Se trata de dos misiones ‘clase media’, y son las primeras en el plan Visión Cósmica de la ESA 2015-2025.
Solar Orbiter se acercará al Sol más que todas las misiones anteriores. Está diseñada para contribuir de forma esencial a nuestra comprensión de cómo el Sol influye en nuestro entorno, y en particular a determinar cómo se genera y eyecta el viento solar, el flujo de partículas en las que están inmersos los planetas.
Las variaciones en la actividad del Sol afectan al viento solar, haciendo que sea más o menos turbulento. Las protuberancias solares perturban el viento solar y dan lugar a la formación de auroras en la Tierra y en otros planetas.
Solar Orbiter estará lo bastante próximo a la Tierra como para observar el viento solar poco después de su emisión; también analizará en detalle el proceso que acelera este viento en la superficie del Sol. Solar Orbiter se lanzará desde Cabo Cañaveral en 2017, con un cohete Atlas de la NASA.


Dark energy is a mystery that reveals itself over the largest stretches of the Universe. ESA's Euclid mission will help unravel its mysteries. Credits: European Space Agency, NASA, J.-P. Kneib (Observatoire Midi-Pyrénées) and R. Ellis (Caltech).


Euclid está diseñado para explorar la cara oscura del universo. Consiste esencialmente en un telescopio espacial que observará las estructuras a gran escala con una precisión sin precedentes, detectando objetos hasta a 10.000 millones de años luz de distancia. Esto hará posible estudiar la expansión y la formación de estructuras durante las últimas tres cuartas partes de la historia del universo.
Uno de los principales misterios hoy día es por qué el universo se está expandiendo cada vez más rápido. Esta aceleración cósmica debe ser producida por algo de naturaleza desconocida, que los astrónomos llaman ‘energía oscura’. Euclid ayudará a descifrar la naturaleza de esta energía oscura estudiando sus efectos sobre las galaxias y cúmulos de galaxias, los objetos que determinan la estructura a gran escala del universo.
El lanzamiento de Euclid está previsto para 2019 con un cohete Soyuz desde el Puerto especial europeo en Kourou, en la Guayana Francesa.
“Con la selección de Solar Orbiter y Euclid el Programa de Ciencia de la ESA demuestra una vez más su compromiso con la ciencia básica y con los intereses de los ciudadanos”, ha declarado Álvaro Giménez, director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA. “Euclid arrojará luz sobre la naturaleza de una de las fuerzas más fundamentales del universo, y Solar Orbiter ayudará a los científicos a entender fenómenos como las eyecciones de masa coronales, que pueden alterar por ejemplo las comunicaciones vía radio y el suministro eléctrico”.

Solar activity makes the wind of particles from the Sun turbulent. This can affect Earth by giving us aurora and disrupting radio communications. ESA's Solar Orbiter will go closer to the Sun than any other mission to study the driving force behind solar activity.

El anuncio de ayer es la culminación de un proceso iniciado en 2004, cuando la ESA emitió una consulta a toda la comunidad astronómica para establecer los objetivos de la exploración espacial de la ESA para la próxima década. Este ejercicio dio como resultado el Plan Visión Cósmica 2015-2025, que identificó cuatro objetivos científicos: ¿Cuáles son las condiciones para la vida y la formación de planetas?; ¿Cómo funciona el Sistema Solar?; ¿Cuáles son las leyes fundamentales del universo?; y ¿Cómo empezó el universo y de qué está hecho? En 2007 se lanzó una convocatoria para propuestas de misiones en torno a estos objetivos, tras la cual empezaron a estudiarse una serie de misiones de ‘clase media’.
“Ha sido muy difícil para el Comité del Programa de Ciencia escoger dos de las tres excelentes misiones candidatas. Todas ellas generarían ciencia de vanguardia y situarían a Europa en primera línea de la investigación en sus campos. Su gran calidad es una muestra de la creatividad y variedad de recursos de la comunidad científica europea”, dice Fabio Favata, jefe de la Oficina de Planificación del Programa de Ciencia.
La misión PLATO no ha sido seleccionada para volar en esta ocasión, pero el Comité del Programa de Ciencia ha decidido mantenerla como un posible competidor para futuras oportunidades de vuelo.ESA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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