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Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., según un estudio de investigadores de la Universidad de California en Berkeley, quienes han descubierto que en la atmósfera de Saturno, este gigante gaseoso; existen megatormentas de larga duración que pueden persistir durante siglos. Las megatormentas de Saturno tienen lugar cada 20 a 30 años, son similares a los huracanes de la Tierra, aunque significativamente más grandes y poderosos.............. ..siga leyendo................
Aunque mucho menos coloridas e intensas que las de Júpiter, las megatormentas que nacen de las profundidades de la atmósfera de Saturno pueden persistir durante siglos.
EDITOR Y PERIODISTA ESPECIALIZADO EN CIENCIA Y NATURALEZA
La Gran Mancha Roja, hasta ahora la tormenta más grande conocida del sistema solar y en cuyo diámetro podrían caber hasta dos planetas como la Tierra, ha decorado la superficie de Júpiter durante más de 300 años. Este enorme remolino anticliclónico, caracterizado por vientos en su periferia que pueden alcanzar hasta 400 kilómetros por hora, ha fascinado al gran público e intrigado a los científicos por igual durante décadas.
Sin embargo, las megatormentas no son exclusivas de Júpiter. Al menos esta es la conclusión de un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de California en Berkeley, quienes han descubierto que en la atmósfera de Saturno, aunque más suave y menos colorida que la del gigante gaseoso por excelencia, también tienen lugar megatormentas de larga duración que que pueden persistir durante siglos.
Según explican los autores del estudio, publicado recientemente en la revista Science Advances, el hallazgo fue posible gracias a la observación de las emisiones de radio del planeta procedentes de las profundidades atmosféricas de Saturno.
Las megatormentas en Saturno tienen lugar aproximadamente cada 20 a 30 años. Son similares a los huracanes de la Tierra, aunque significativamente más grandes. Sin embargo, a diferencia de los huracanes de nuestro planeta, hasta ahora nadie podía explicar qué era lo que estaba causando estas megatormentas en la atmósfera del planeta de los anillo, la cual está compuesta principalmente de hidrógeno y helio, además de trazas de metano, agua y amoníaco.
Imke de Pater, profesora emérita de astronomía y de ciencias terrestres y planetarias de la Universidad de California en Berkeley, ha estado estudiando los gigantes gaseosos a través de las emisiones de radio de sus atmósferas durante más de cuatro décadas para tratar de comprender mejor su composición y lo que los hace únicos.
“Gracias a las longitudes de onda de radio, podemos explorar debajo de las capas de nubes visibles en los planetas gigantes", explica la científica. " Dado que las reacciones químicas y la dinámica alterarán la composición de la atmósfera de un planeta, se requieren observaciones de lo que esta sucediendo debajo de estas capas de nubes para limitar la verdadera su composición atmosférica; algo que además, es un parámetro clave para generar los modelos de formación de planetas”, añade.
“Las observaciones de radio nos ayudan a caracterizar los procesos dinámicos, físicos y químicos, incluido el transporte de calor, la formación de nubes y la convección en las atmósferas de los planetas gigantes tanto a escala global como local”.
Según se desprende del nuevo estudio, Pater, el profesor asistente en la Universidad de Michigan, Cheng Li y el estudiante graduado de la Universidad de California en Berkeley, Chris Moeckel, encontraron algo sorprendente en las emisiones de radio del planeta: anomalías en la concentración de gas amoníaco en la atmósfera que encajaban con el registro de megatormentas pasadas en el hemisferio norte del planeta.
Según explican los investigadores, esta concentración de amoníaco es menor en altitudes medias, justo debajo de la capa superior de nubes de hielo de amoníaco, pero se ha enriquecido en altitudes más bajas, de 100 a 200 kilómetros, en las profundidades de la atmósfera. Así, los científicos creen que este amoníaco se transporta entre la atmósfera superior a la inferior a través de procesos de precipitación y reevaporación, un efecto que, además, puede durar cientos de años.
El estudio también reveló que, aunque tanto Saturno como Júpiter están hechos de gas hidrógeno, los dos gigantes gaseosos son notablemente diferentes. Si bien Júpiter muestra anomalías troposféricas que se han vinculado a sus zonas (bandas blanquecinas) y cinturones (bandas oscuras), estas no habrían sido causadas por tormentas como lo son en Saturno. La diferencia considerable entre estos gigantes gaseosos vecinos desafía lo que los científicos saben hasta el momento sobre la formación de megatormentas en los gigantes gaseosos del sistema solar, pero aporta un nuevo enfoque para el estudio futuro de las atmósferas de otros mundos.
Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., de como se formó el Sistema Solar, existen muchas teorías, pero la más aceptada, que antes que existiera el sistema solar, había en su lugar una gigantesca nube de gas molecular, que se acumulaba cada vez más mayores cantidades y densidad debido a las bajas temperaturas que imperan en la mayor parte del Universo.
Y probablemente hubo un colapso gravitatorio de este gas interestelar y por un aporte de energía procedente de la explosión de una estrella o supernova cercana, tuvo lugar el nacimiento de una protoestrella y esta fue el inicio de nuestro el Sol........ siga leyendo....................
¿Qué es el sistema solar? ¿Cuáles son las partes que lo conforman? ¿Dónde se encuentra el sistema solar dentro de la galaxia? ¿Cuáles son sus límites espaciales? ¿Cómo se formó el sistema solar?
Representación a escala de los planetas que componen el sistema solar.
Foto: CC (CactiStaccingCrane)
Representación de todos los planetas del sistema solar.
El Universo es un lugar enorme. Sus dimensiones son tan colosalmente grandes que incluso resultan difíciles de imaginar para los astrónomos más experimentados. Se trata de un lugar plagado de estrellas, nebulosas, galaxias, agujeros negros, planetas, lunas, asteroides y otros muchos tipos de objetos astronómicos. Sin embargo, en medio de toda esa inmensidad cósmica, existe un lugar, un pequeño rincón del universo que podemos considerar nuestro hogar; la cuna en la que todo comenzó para nuestra especie: ese lugar recibe el nombre de sistema solar.
Características
Valor
Número de planetas
8
Edad
≈ 4570 millones de años
Estrella más cercana
Próxima Centauri
Tamaño
≈ 120 UA
Número de planetas enanos
5
Número de satélites naturales
≈ 400
Numero de cometas
3.151
Distancia al centro de su galaxia
≈ 27.500 años luz
¿Qué es el sistema solar?
El sistema solar es un sistema planetario. Un sistema planetario está constituido por una estrella (o en ocasiones un conjunto de estrellas) y los cuerpos celestes que giran a su alrededor, es decir, que se encuentran bajo la influencia de su campo gravitatorio, ya se trate de planetas con sus respectivas lunas, planetas menores, asteroides, cometas, o polvo estelar.
En el caso del sistema solar, la estrella que da forma a todo el sistema planetario es el Sol, el cual ocupa el centro de un enorme disco de material que se extiende por más de 30.000 millones de kilómetros, en el que como decíamos, se encuentran sus ocho planetas y demás objetos celestes.
¿Cuáles son las partes del sistema solar?
La mayor parte del sistema solar, al igual que sucede con el resto de sistemas planetarios, es espacio vacío. Sin embargo, alrededor de todo ese espacio existen multitud de objetos influenciados por la gravedad del Sol, los cuales componen el sistema solar.
Como no podía ser de otra manera, el Sol es la parte más importante del sistema solar. Se encuentra en su centro, y todos los objetos del sistema solar están influenciados por su gravedad. Se trata de una estrella de tipo G, también conocidas como enanas amarillas, que se encuentra aproximadamente en la mitad de su vida, a día de hoy de unos 4.600 millones de años. El sol está formado por tres cuartas partes de hidrógeno y una de helio, gira sobre su propio eje, alrededor del cual tarda 25 días en dar una vuelta, y por si mismo representa aproximadamente del 99,86 % de la masa total del sistema solar.
Por su tamaño, los siguientes objetos más importantes del sistema solar son los planetas, los cuales podemos dividir en dos clases diferentes. Así, ocupando las orbitas internas del sistema solar se encuentran Mercurio, Venus, La Tierra y Marte. Se trata de los planetas de menor tamaño, por su posición en el sistema solar conocidos como planetas interiores y por su naturaleza sólida de roca y metal también denominados planetas rocosos. Por contrapartida, en las órbitas más externas del sistema solar encontraremos los planetas exteriores, mucho más grandes y compuestos por gas, motivo por el que son denominados como gigantes gaseosos y gigantes de hielo. Así, en orden a su distancia del Sol encontramos a Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
A parte de los planetas, también se conocen en el sistema solar 5 de los denominados planetas enanos. Como su nombre indica, se trata de objetos de mucho menor tamaño caracterizados por poseer la gravedad suficiente como para haber adquirido una forma esférica, sin embargo no la suficiente como para haber limpiado la vecindad de sus órbita de otros objetos, lo que les diferencia de los planetas. Estos son Ceres, ubicado en el cinturón de asteroides, entre Marte y Júpiter, y Plutón, Haumea, Makemake y Eris, también denominados como plutoides y localizados en el llamado cinturón de Kuiper.
El cinturón de asteroides es una región del sistema solar situada entre las órbitas de Marte y Júpiter que albera una gran cantidad de pequeños objetos formados por roca y hielo, en su mayoría asteroides, los cuales se cree que son los restos de un planeta que nunca llegó a formarse debido a la influencia gravitatoria de Júpiter. Más de la mitad la masa total del cinturón está contenida en 5 objetos: Ceres, el planeta enano; y los asteroides Palas, Vesta Higia y Juno.
El cinturón de Kuiperes una región del sistema solar situada más allá de la órbita de Neptuno. Es similar al cinturón de asteroides, pero es mucho más grande: 20 veces más ancho y hasta 200 veces más masivo, y al igual que este, se compone principalmente de pequeños objetos residuales de la formación del sistema solar, en este caso compuestos principalmente por agua, metano y amoniaco en forma de hielo.
La nube de Oort es una nube esférica de objetos que se encuentran más allá de la órbita de Neptuno, hasta a un año luz de distancia del Sol. Según las estimaciones, esta nube podría albergar entre 1.000 y 100.000 millones de objetos formados por hielo, metano y amoníaco que podrían sumar una masa de 5 veces la del planeta Tierra.
¿Dónde se encuentra el sistema solar?
El sistema solar forma parte de nuestra galaxia, la Vía Láctea, una galaxia del tipo espiral barrada que tiene un diámetro aproximadamente 105.000 años luz entre sus extremos más distantes. En su estructura, la Vía Láctea, está conformada por dos brazos espirales principales, llamados del Escudo-Centauro y Perseo, y dos brazos secundarios, los de Norma y Sagitario. Nuestro Sistema Solar se encuentra en el brazo de Orión o Local, el cual forma parte del brazo espiral de Sagitario. El Sol, es decir, la estrella alrededor de la que gira todo el sistema solar, a su vez se mueve a 210 kilómetros por segundo dentro de la Vía Láctea y tarda 225 millones de años en completar una vuelta alrededor del centro de la galaxia. Es lo que los científicos conocen como un año galáctico.
Respecto a nuestros vecinos en la galaxia, para encontrar otro sistema planetario hemos de viajar al menos a 4,4 años luz hasta llegar a Alfa Centauri, un sistema de 3 estrellas en el que por el momento se han encontrado 2 planetas de aproximadamente el tamaño de la Tierra.
¿Cuáles son los límites del sistema solar?
¿Dónde empieza y acaba el sistema solar? Sin duda se trata de una pregunta de no fácil respuesta. El 4 de noviembre del año 2019, la NASA anunció que la sonda espacial Voyager 2, había abandonado el sistema solar tras 40 años de su partida desde la Tierra. Su sonda gemela, la Voyager 1, ya lo había conseguido 7 años antes, en marzo de 2012 ¿Pero a qué se refería la NASA?
Según la agencia espacial americana, las sondas, ambas los objetos creados por el ser humano que más se han alejado de la Tierra jamás, habían salido de la heliosfera, es decir, la región espacial que se encuentra bajo la influencia del viento solar y su campo magnético, y atravesado la heliopausa, una línea imaginaria que constituye el límite de la heliosfera y en la que el viento solar se une al medio interestelar e interactúa con el viento estelar procedente de otras estrellas.
¿Cómo se formó el sistema solar?
Los científicos tienen múltiples teorías que tratan de explican cómo se formó el sistema solar, sin embargo, una de las más aceptadas propone que antes de existiera el sistema solar, su lugar lo ocupaba una enorme nube de gas molecular que se acumulaba cada vez en mayores cantidades y densidad debido a las bajas temperaturas que imperan en la mayor parte del Universo.
La teoría parece indicar que llegado cierto momento, bien debido al colapso gravitatorio de este gas interestelar (acreción por gravedad), o bien motivado por un aporte de energía procedente de la explosión de una estrella o supernova cercana, tuvo lugar el nacimiento de una protoestrella.
Esta protoestrella, es decir, nuestro Sol en estado gestación, continuó atrayendo gas y materia formando un disco de material alrededor de la misma y a partir del cual se formarían los planetas. Posteriormente, la protoestrella alcanzaría una densidad y presión suficiente como para que en su interior se iniciasen los procesos de fusión nuclear que caracterizan a estos astros, convirtiendo en su seno el hidrógeno en helio, y dando lugar a su vez al origen del viento interestelar que limpió de escombros las órbitas de los planetas actuales.
Durante todo este proceso y a partir de todo el material que no se incorporó al Sol, también se formaron los planetas, lunas o asteroides. Como decíamos, este material formó un disco masivo alrededor del Sol primitivo. En el interior del disco quedaron los materiales más pesados, los cuales se unieron a causa de la misma gravedad dando origen a los planetas rocosos. Tras formarse el Sol, el viento solar también arrastró los materiales más ligeros al exterior del sistema solar, donde se produjo la formación de los gigantes gaseosos.
Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., se piensa que La Luna tuvo un campo magnético al principio de su historia; hoy en día nuestra Luna es poco más de una roca inerte; carece de atmósfera, de agua y también de campo magnético. No obstante, lo que el análisis de las rocas recogidas en las distintas misiones del programa Apolo parecían indicar era que estas se habrían formado en presencia de un campo magnético que incluso podría haber llegado a rivalizar con el de la propia Tierra. ¿Cómo podía ser esto posible, sobre todo cuando la Luna apenas posee algo más de 1% de la masa de nuestro planeta?...... ...siga leyendo..............
Algunas teorías defienden que la Luna pudo haber sido muy activa magnéticamente al principio de su historia, un misterio que ha confundido a los científicos desde que el programa Apolo de la NASA trajera las primeras muestras de nuestro satélite en 1969.
El primer geólogo en la Luna
El astronauta Harrison Schmitt de la misión Apolo 17 recolecta muestras en la superficie de la Luna.
Editor y periodista especializado en ciencia y naturaleza
31 de enero de 2022, 11:05 | Actualizado a
Las rocas que regresaron a la Tierra durante el programa Apolo de la NASA han proporcionado volúmenes de información sobre la historia de la Luna. Sin embargo, también han sido la fuente de un misterio hasta ahora sin resolver.
Hoy en día nuestra Luna es poco más de una roca inerte; carece de atmósfera, de agua y también de campo magnético. No obstante, lo que el análisis de las rocas recogidas en las distintas misiones del programa Apolo parecían indicar era que estas se habrían formado en presencia de un campo magnético que incluso podría haber llegado a rivalizar con el de la propia Tierra. ¿Cómo podía ser esto posible, sobre todo cuando la Luna apenas posee algo más de 1% de la masa de nuestro planeta?
"Todo lo que sabemos hasta ahora sobre cómo los núcleos planetarios generan sus campos magnéticos nos dice que un cuerpo del tamaño de la Luna no debería ser capaz de generar un campo magnético tan fuerte como el de la Tierra", cuenta Alexander Evans, profesor asistente de y Ciencias de la Tierra, Ambientales y Planetarias de la Universidad de Brown.
Evans es autor, junto con la profesora de la Universidad de ciencias geológicas y experta en paleomagnetismo de la universidad Standford, Sonia Tikoo, de un novedoso estudio que bajo el título An episodic high-intensity lunar core dynamo, se publica esta semana en la revista Nature Astronomy, y en el que defienden que las formaciones rocosas gigantes que se hundieron a través del manto de la Luna cuando esta se encontraba aún en sus primeros estadios de formación podrían haber sido los responsables del tipo de convección interior que genera los fuertes campos magnéticos característicos de los planetas rocosos. Según los investigadores, estos procesos podrían haber producido campos magnéticos intermitentes y de alta intensidad durante los primeros mil millones de años de la historia de la Luna.
Roca lunar extraída durante la misión Apolo14
Foto: NASA
Una dinamo planetaria
Los cuerpos planetarios producen campos magnéticos a través de lo que se conoce como dínamo de núcleo, un proceso en el que el calor que se disipa lentamente desde el interior de un planeta somete a movimientos de convección a los metales fundidos en su núcleo. Esta agitación constante de material eléctricamente conductor es lo que produce, por ejemplo, el campo magnético de la Tierra, el cual nos protege de la radiación solar.
Sin embargo, la Luna carece en la actualidad de un campo magnético, y los modelos sugieren que su núcleo, por pequeño, probablemente careció de la fuerza convectiva necesaria para generar un campo magnético fuerte y continuo. “Para que un núcleo tenga una fuerte agitación convectiva, necesita disipar una gran cantidad de calor”, explica Evans. “Pero este nuevo estudio muestra que las grandes rocas que se hundieron al principio de su historia podrían haber proporcionado impulsos convectivos intermitentes que generaron un campo magnético”.
Una teoría alternativa para el magnetismo lunar
Se cree que a comienzos de su formación, la Luna estuvo cubierta por un océano de roca fundida. A medida que este vasto océano de magma comenzó a enfriarse y solidificarse, los minerales más densos se hundieron hasta el fondo, mientras que los más livianos formaron la corteza.
Hipotético magnetismo lunar pasado
Si la Luna hubiera poseído un campo magnético en el pasado, este habría protegido al satélite del viento solar
Foto: NASA
Entre ambos extremos, el magma líquido restante era rico en titanio y en elementos que producían calor como el torio, el uranio y el potasio, por lo que tardó un poco más en solidificarse. Pero una vez solidificado y cristalizado este magma más tardío (y pesado) rico en titanio comenzó a hundirse.
Así, cuando cada una de estas masas de roca llegó al núcleo de la Luna, que se encontraba mucho más caliente, produjeron un desajuste de temperatura suficiente como para reiniciar nuevas oleadas de convección susceptibles de reactivar un campo magnético lunar tan fuerte o incluso más que el de la Tierra. “Podría haber habido hasta 100 de estos eventos de hundimiento durante los primeros mil millones de años de existencia de la Luna” explica Evans, “y cada uno podría haber producido un fuerte campo magnético que duró aproximadamente un siglo”, concluye.
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Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., "Durante décadas hemos sabido que el Sol se encuentra dentro de la Burbuja Local, una cavidad de plasma de baja densidad y alta temperatura rodeada por una capa de polvo y gas neutro y frío 1 , 2 , 3 . Sin embargo, la forma y extensión precisas de este caparazón 4 , 5 , el ímpetu y la escala de tiempo para su formación 6 , 7 y su relación con la formación estelar cercana 8 siguen siendo inciertas, en gran parte debido a los modelos de baja resolución del medio interestelar local. Aquí informamos un análisis de las posiciones, formas y movimientos tridimensionales del gas denso y las estrellas jóvenes dentro de 200 pc del Sol, utilizando nuevos datos espaciales 9 , 10 ,11 y restricciones dinámicas 12 . Encontramos que casi todos los complejos de formación de estrellas en la vecindad solar se encuentran en la superficie de la Burbuja Local y que sus estrellas jóvenes muestran una expansión hacia afuera principalmente perpendicular a la superficie de la burbuja. Los rastros de los movimientos de estas estrellas jóvenes respaldan una imagen en la que el origen de la burbuja local fue un estallido de nacimiento estelar y luego muerte (supernovas) que tuvo lugar cerca del centro de la burbuja hace aproximadamente 14 millones de años. La expansión de la Burbuja Local creada por las supernovas barrió el medio interestelar ambiental en una capa extendida que ahora se ha fragmentado y colapsado en las nubes moleculares cercanas más prominentes, lo que a su vez proporciona un sólido apoyo de observación para la teoría de la formación de estrellas impulsada por supernovas....."
Publicado el 12 de Enero del 2,022 en la Revista NATURE.
Editor y periodista especializado en ciencia y naturaleza
“Esta es realmente una historia sobre el origen de la Tierra, el Sol y otros muchos astros cercanos. Ahora por primera vez, podemos explicar cómo comenzó toda la formación de estrellas cercanas”, explica la astrónoma y experta en visualización de datos Catherine Zucker, autora principal de un artículo que con la colaboración de astrónomos del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian -CfA- y el Space Telescope Science Institute -STScI- se publica esta semana en la revista Nature bajo el título Star Formation Near the Sun is Driven by Expansion of the Local Bubble.
En él, Zucker y su equipo reconstruyen la historia evolutiva de nuestro vecindario galáctico, mostrando cómo una cadena de sucesos que comenzó hace 14 millones de años condujo a la creación de una gran burbuja que es responsable de la formación de todas las estrellas jóvenes cercanas.
Como podemos observar en la imagen principal de este artículo, una animación del espacio-tiempo en 3 dimensiones muestra que todas las estrellas jóvenes y las regiones de formación estelar se hallan al borde de una "esfera" que abarca los 500 años luz más próximos a la Tierra, y se asientan en la superficie de una burbuja gigante conocida como la Burbuja Local. Si bien los astrónomos conocen la existencia de esta Burbuja local desde hace décadas, los científicos ahora pueden observar y comprender cómo comenzó esta a formarse, así como su impacto en el gas que la rodea.
La burbuja local y el origen de nuestro vecindario estelar
Aplicando las más novedosas técnicas en ciencia de datos, los científicos han averiguado que una serie de supernovas que se activaron por primera vez hace 14 millones de años, empujaron el gas interestelar alejándolo de nuestro punto de referencia, la Tierra, y creando una estructura similar a una burbuja con una superficie lista para la formación de estrellas.
"Ahora por primera vez podemos explicar cómo comenzó toda la formación de estrellas cercanas”
"Hoy, siete conocidas regiones de formación de estrellas o nubes moleculares -regiones densas en el espacio donde se pueden formar estrellas- se asientan en la superficie de la burbuja", explica Zucker. “Hemos calculado que han tenido lugar alrededor de 15 supernovas durante millones de años para formar la Burbuja Local que vemos hoy”, añade la que en la actualidad también es miembro del equipo del Hubble en el STScI.
La velocidad de expansión de la burbuja, así como las trayectorias pasadas y presentes de las estrellas jóvenes que se forman en su superficie, se derivaron de los datos obtenidos por Gaia, un observatorio espacial lanzado por la Agencia Espacial Europea. "Esta burbuja de forma extraña no está inactiva y continúa creciendo lentamente", continúa Zucker. “Se desplaza a unos 6,5 kilómetros por segundo". "Sin embargo, ha perdido la mayor parte de su empuje y ahora prácticamente se ha estancado en términos de velocidad".
"Esta es una historia de detectives increíble, impulsada tanto por datos como por la teoría", añade por su parte la profesora de Harvard y astrónoma del CfA,Alyssa Goodman, coautora del estudio y fundadora de Glue, el software de visualización de datos que permitió el descubrimiento. "Podemos reconstruir la historia de la formación de estrellas a nuestro alrededor utilizando una amplia variedad de pistas independientes: modelos de supernova, movimientos estelares y nuevos y exquisitos mapas 3D del material que rodea la Burbuja Local", añade.
¿Es la Vía Láctea como un queso de Gruyère?
“Cuando estallaron las primeras supernovas que crearon la Burbuja Local, nuestro Sol estaba muy lejos del foco”, cuenta el también coautor del estudio João Alves, profesor en la Universidad de Viena. "Pero hace unos cinco millones de años, el camino del Sol a través de la galaxia lo llevó directamente a la burbuja, y ahora se asienta, por suerte, casi justo en el centro de esta. Hoy los humanos observamos el espacio desde cerca del Sol, y tenemos un asiento de primera fila para ver el proceso de formación de estrellas que está teniendo lugar en toda la superficie de la burbuja".
"Los astrónomos teorizaron por primera vez que las superburbujas estaban omnipresentes en la Vía Láctea hace ya casi 50 años. Ahora, tenemos pruebas"
"Los astrónomos teorizaron por primera vez que las superburbujas estaban omnipresentes en la Vía Láctea hace ya casi 50 años. Ahora, tenemos pruebas. "¿Cuáles son las posibilidades de que estemos justo en medio de una de estos vacíos?” pregunta Goodman. "Estadísticamente, sería muy poco probable que el Sol estuviera centrado en una burbuja gigante si tales burbujas fueran raras en nuestra Vía Láctea", explica la científica, quien compara el descubrimiento con una Vía Láctea que se parece mucho al queso suizo con agujeros, donde las supernovas explotan formando agujeros en el queso y en la que se pueden formar nuevas estrellas alrededor de estos espacios dejados por las estrellas moribundas.
Zucker se pregunta: “¿Dónde se tocan estas burbujas? ¿Cómo interactúan entre sí? ¿Cómo impulsan las superburbujas el nacimiento de estrellas como nuestro Sol en la Vía Láctea? En el futuro inmediato, el equipo planea mapear más burbujas interestelares para obtener una vista completa en 3D de sus ubicaciones, formas y tamaños. Ubicar estas burbujas y estudiar la relación que guardan entre sí permitirá en última instancia a los astrónomos comprender el papel que desempeñan las estrellas moribundas en el nacimiento de otras nuevas, y en la estructura y evolución de galaxias como la Vía Láctea.
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