Al hervir la olla le echó ramas(hojas) de hierba luisa, y media tablilla de dulce(chancaca); la tapó para que hierva por unos minutos, luego bajó la olla con una la ayuda de un mantel para no quemarse las manos y sirvió el líquido en dos jarros.
Ese fue el desayuno ligero que ofreció Avelinda a su ocasional inquilino, el medio ambiente se volvió oscuro y nublado, la niebla estaba cargada de agua que la recibía de las nubes, prácticamente la visión del ambiente era muy escasa que tan solo se podía ver hacia adelante un metro o algo menos; todo indicaba que habría lluvia por todo el día.
Cipriano y Avelinda, comían su desayuno y de cuando en cuando bebían un sorbo de la hierba luisa, y se inició una amena conversación y como el desayuno era ligero, se permitió el depredador (Cipriano) husmear a su presa(Avelinda) para pulsear una probable relación en el transcurso de la mañana y le dijo:
--- Señorita Avelinda, le ruego me disculpe si abuso de la confianza lo que le voy a decir: me siento el hombre mas feliz haber llegado a su casa; y con su hospitalidad conquistó mi voluntad de agradecimiento, usted es una dama donosa(bonita), que sin proponérselo ha logrado impactar los sentimientos de mi corazón...
Cipriano, hizo una pausa mirando con respeto el rostro de Avelinda y agregó:
--- Yo jamás faltaría el respeto a usted, por tanta generosidad que me ha brindado y también respeto su advertencia que está comprometida con un joven de Samaco; no me tema, jamás abusaría de usted, sino que los sentimientos del interior de mi corazón afloran espontáneamente y a veces me hacen quedar en aprietos, por que creo que usted nunca me aceptaría algo más siendo una dama comprometida..............
Entonces, Avelinda viéndose acosada y sola, interrumpió al repentino enamorador y le dijo:
--- Amigo Cipriano, agradezco su franqueza expresando sus sentimientos, pero usted ya sabía, que le advertí mis sentimientos hacia otro hombre, quien es mi novio; por lo que tengo que pedirle que se vaya, por que si sigo dándole oídos a sus palabras, puedo terminar rompiendo mi compromiso que no deseo hacerlo.
Entonces, Cipriano entendió muy bien la actitud de su anfitriona, sé paró de su asiento para despedirse con un abrazo; justo en ese mismo instante, alumbró un relámpago anunciando un trueno, cuyo rayo cayó muy cerca a la casa; Avelinda abrazó con fuerza el cuerpo de Cipriano por el terror que le produjo el estampido y estruendo del rayo.
La sabia naturaleza, también quería ver un romance y cooperó en el preciso instante que se, iba Cipriano y ellos estando abrazados el depredador que era Cipriano lo hizo con mas fuerza y con su boca buscó los labios de Avelinda, y cuando los encontró la besó tiernamente, pero ella no abrió su boca.
Pero, en esos instantes estando en los brazos de su protector, de nuevo alumbró otro relámpago y el rayo cayó en la Quebrada Grande que hizo estremecer a la casa; Avelinda mas aterrada de miedo, comenzó a llorar por la impotencia de no poder hacer nada contra la furia de los elementos; y tener como única ayuda estar en manos de un desconocido, por que realmente ella solo sabía, lo que él, le contestó cuando le hizo alguna pregunta y esta vez sollozando, le dijo:
--- Amigo Cipriano, yo estoy negando alguna relación con alguien que no conozco, aún así, estoy en sus brazos pidiendo su protección, es que tengo miedo a los rayos, por que en Pacainio murió un familiar mío, quemado por un rayo que le cayó encima junto a su caballo, quien iba cabalgando, y el calor fue tan intenso que quemó y mató al jinete y a la bestia.
Entonces, Cipriano entendió que se le presentó la mejor oportunidad de comportarse como un protector y así lograría algo, por lo que le abrazó con ternura, acariciando su cuerpo empezando por la cabeza, buscando que ella se relaje, y le dio resultados, por que esas muestras de cariño conmovieron a Avelinda, quien volteó la cara y mirando los labios de Cipriano acercó su boca y le dio un tierno beso....................
Continuaremos................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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