martes, 19 de agosto de 2025

Una visita a la Ciudadela Chimú de Chan Chan, en compañía del Grupo de Amigos "Los Príncipes del Amor" y sus familias.

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el grupo de amigos, conocidos como: "Los Príncipes del Amor", juntos con nuestras familias; tomamos la decisión de visitar la Ciudadela de Chan Chan, ubicada en la Región La libertad, provincia de Trujillo, distrito de Huanchaco, el 10 de agosto del 2025; fue un viaje divertido, con conocimientos arqueológicos y de esparcimiento, nos tomó todo el día incluido desayuno y almuerzo, regresamos por la tarde, a continuación los invito a leer el trayecto de nuestro viaje y la visita a la Ciudadela de Chan Chan.


Vista aérea de la ciudad de barro de Chan Chan, en la costa norte de Perú.

Vista aérea de la ciudad de barro de Chan Chan, en la costa norte de Perú. 
Foto: iStock. 

FUENTES DE CONSULTA
https://consultasenlinea.mincetur.gob.pe/fichaInventario/index.aspx?cod_Ficha=96 
https://arquitectatrotamundos.com/palacio-nik-an-en-chan-chan-trujillo-peru/  
https://moleskinearquitectonico.blogspot.com/2011/07/chan-chan-el-palacio-central-tschudi.html 
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/chan-chan-gran-capital-barro-poderoso-reino-chimu_6850

DESCRIPCIÓN DE LA CIUDADELA CHIMÚ DE CHAN CHAN
Ubicación: Región La Libertad
Provincia: Trujillo 
Distrito: Huanchaco
ToponimiaSu nombre proviene de la lengua Chimu o Quigñan que significa "la ciudad del sol" 
Altitud: 29 m.s.n.m. 

Periodo de desarrollo: La ciudadela de Chan Chan se empezó a construir en el periodo de entre los años 900 1,470 d.C., conocido como el periodo tardío, es muy probable que su esplendor se cristalizó en el siglo XV y sucumbió al ser conquistada por el Imperio Incaico.
Extensión: Se calcula que extendía desde las inmediaciones del puerto de Huanchaco hasta el Cerro Campana, llegó hasta 20 kilómetros cuadrados, su construcción comprendió: Ciudadelas, palacios, plataformas, barrios populares y cementerios. 
Último líder Chimú
Minchancaman 
Inca que conquistó Chan Chan
Pachacútec 
Características de la construcción: Según las investigaciones arqueológicas fue una ciudad totalmente de barro y amurallada con hasta 13 metros de altura y comprende 10 ciudadelas comunicadas por pasajes y cada una fue construida por su gobernante chimú, quien vivía allí con sus concubinas, su corte y sacerdotes; quien a su muerte su palacio habría sido sellado junto a todo su sequito. 
Población estimada: Se cree que vivieron dentro de las murallas unas 26,000 personas, el grueso de la población estimada en un millón vivían fuera de la ciudadela. 
Diseño de la construcción: En la ciudadela de barro aún se puede apreciar que usó una refinada arquitectura con impresionantes alto relieves geométricos, zoomorfos, frisos con líneas y figuras de peces y aves pintadas con un color ocre, amarillo y rojo; se construyó un reservorio de agua, por filtración del subsuelo por cada ciudadela. 
Los adobes: Los adobes que se usaron en la construcción de las ciudadelas fue de cascajo mezclado o amasado con barro. Los palacios o ciudadelas eran circundados por murallas exteriores, quedando completamente encerrados 
Cementerios: La élite Chimú, se enterraban en plataformas funerarias y cada líder acumulada ofrendas según su categoría social.
Guardianes de Chan Chan: Los líderes hicieron esculturas de madera antropomorfas, que da la impresión que eran los guardianes por la ubicación simbólica donde fueron ubicadas por los antropólogos en el ingreso principal de las ciudadelas.
Destrucción de las ciudadelas del Chan Chan: El aguerrido Reino Chimú que enfrentó al poderoso Imperio Incaico resistió por mucho tiempo, hasta que en 1,470 fueron vencidos por los tropas de Pachacútec, quien ordenó el saqueo y destrucción de la ciudad, a la llegada de los invasores españoles impulsaron el saqueo en la búsqueda de objetos de oro y plata entre 1,532 y 1,821, mediante las "concesiones oficiales" a quienes solicitaban la extracción, que no era otra cosa que saqueo y destrucción; que ocasionó la pérdida irreparable de la  "Ciudad del Sol".
Ciudadela de visitas: La única ciudadela de visitas es Nik An.
Categoría: Ciudad de barro más grande de América. 
Reconocimiento: Patrimonio Cultural de la Nación RD N°1605-2008/INC (04/11/2008)
Lista de Patrimonio de la Humanidad: El 28 de noviembre de 1,986, la UNESCO, reconoció como Zona Arqueológica de la Humanidad. Patrimonio Cultural de la Humanidad en XII Sesión en París, y nombrada  como la capital política y arqueológica del Reino de Chimú.

Zona arqueológica de Chan Chan

Chan Chan fue la capital del reino chimú, que conoció su máximo esplendor en el siglo XV, poco antes de sucumbir al poder del Imperio Inca. La disposición de esta ciudad, una de las más importantes de la América precolombina, fue el resultado de la aplicación de una rigurosa estrategia política y social, evidenciada por su división en nueve “ciudadelas” o “palacios” que forman unidades independientes.
Foto.- UNESCO.
https://whc.unesco.org/en/list/366/


El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad, en el marco del aniversario 37 de la inscripción de Chan Chan en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, organizará este 27 de noviembre, un simposio en el que tratarán temas vinculados a la investigación arqueológica, conservación y puesta en valor del Complejo Arqueológico de Chan Chan.



Aquí en la imagen apreciamos los muros y paredes de forma y decoración romboidal, ese fue estilo arquitectónico que usaron los Chimú en la construcción de barro de las ciudadelas de Chan Chan.
https://piuraenlambayeque.blogspot.com/search/label/Chan%20Chan


Denominación de las Ciudadelas
Denominación TradicionalNueva DenominaciónSignificado
ChayhuacChayhuac An
Quixmic An
Casa De Chayhuac
Casa Antigua
Casa del Inicio
RiveroChol AnCasa Nueva
Casa del Final
Gran ChimuUtzh AnCasa Grande
TelloTsuts AnCasa Pequeña
VelardeÑing AnCasa del Mar
BandelierÑain AnCasa de las Aves
SquierFochic AnCasa del Norte
UhleXllangchic AnCasa del Este
Casa del Amanecer
LaberintoFechech AnCasa del Oeste
Casa del Atardecer
TschudiNik AnCasa del Centro
Aquí en la imagen apreciamos los nombres de como se conocían las 10 ciudadelas de Chan Chan, su nuevo denominación y el significado de cada palacio. 
"El núcleo de Chan Chan está formado por 10 "ciudadelas", llamadas así por ser grandes recintos cercados ("canchones"), en cuyo interior albergan muchas estructuras menores, asemejando pequeñas ciudades amuralladas, de los cuales 9 tienen muchas características comunes. Vistos desde el norte y el sentido de las agujas del reloj han sido bautizadas como Squier, Gran Chimú, Bandelier, Uhle, Chayhuac, Tschudi, Rivero, Laberinto, Tello y Velarde. Los nombres derivan, en la mayoría de ellos, de viajeros e investigadores que han fijado sus ojos y pensamientos en esta urbe prehispánica. Como ejemplo del tamaño de estas estructuras, mencionaremos a la ciudadela Rivero, que ocupa un área de 8,7 hectáreas, o Gran Chimú (la más grande) con 22,1 hectáreas. Las demás, tienen un promedio de 14 hectáreas..."



Reconstrucción en 3d de la Ciudadela Nik An (Tschudi)
"En el sector central se pueden encontrar la mayor concentración de construcciones dedicadas al almacenamiento de productos. Además se encuentra la "Plataforma Funeraria", pequeña pirámide trunca de baja altura, al interior de la cuál estuvo enterrado el Señor principal de cada una de las ciudadelas. La mayoría de estas plataformas fue saqueada en los primeros años de la invasión y conquista española (1,532), aunque es posible que tal destrucción haya empezado antes, inmediatamente después de la conquista Inca.," 




Un cetro en una mano
Las esculturas están de pie y portan un cetro en una mano y una cabeza-trofeo en la otra; en la espalda tienen un objeto circular que podría ser un escudo. La escultura tiene una máscara de arcilla de color beige. 19 de estas estatuillas fueron encontradas en un corredor decorado.
Foto: Ministerio de Cultura de Perú. 



La ciudadela real Nik An
La ciudadela Nik An está situada en el centro del complejo arqueológico de Chan Chan, entre las ciudadelas Chayhuac y Chol An. El recinto constaba de grandes espacios ceremoniales y residenciales, salas de audiencias, almacenes y la tumba del gobernante. Todo en barro y decorado con bellos relieves.



Aquí en la imagen apreciamos una explanada o canchones que predominaron en todas las ciudadelas de  Chan Chan, que los arqueólogos han protegido las murallas de con techos de Eternit.
Foto:- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.  


Aquí en la imagen apreciamos una muralla o muro perimetral con líneas longitudinales, y el zócalo con dibujos en alto relieve zoomorfos, que parecen ardillas con la cola levantada por encima de sus cabezas.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen se aprecia paredes o muros en la plaza principal con los dibujos zoomorfos en alto relieve de ardillas con la cola levantada.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.



Aquí en la imagen apreciamos una muralla con un diseño zoomorfo con peces en forma escalonada y aves como pelícanos en el zócalo.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.



Aquí en la imagen podemos apreciar el estilo romboidal o diamante que se observa en casi todos los palacios o ciudadelas de Chan Chan.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos el estilo diamante, que los laboriosos constructores impusieron en las paredes y murallas de las ciudadelas de Chan Chan.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde. 


Aquí en la imagen observamos a Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui, editor del Blog: A Vuelo de un Quinde en visita a la Ciudadela de Chan Chan.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Aquí en la imagen apreciamos en toda su dimensión diferentes paredes de barro, que corresponden a una ciudadela, a primera vista se observa parte de un muro erosionado por el tiempo; que ahora están protegidos por techos construidos por los arqueólogos. 
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos a primera vista una parte de una pared con su característica y peculiar  figura romboidal y al fondo se observan muchas paredes y una plataforma como una plaza. Este sector es probablemente lo que se denominó las Audiencias, donde el líder chimú recibía los tributos.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos parte de una pared con un acabado en alto relieve en forma de diamante.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos las paredes en ruinas de una o varias ciudadelas de Chan Chan, todas predomina el acabado en formas geométricas romboidales.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos, parte de una pared con sus acabados de barro en forma romboidal y un pasaje de comunicación. 
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos depósitos o almacenes donde se guardaban los alimentos u ofrendas que recibía el líder de la ciudadela.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos a un individuo vestido a la usanza del líder Chimú, que probablemente esa era su apariencia ante sus vasallos. 
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos las paredes y muros de barro erosionados por las lluvias y los vientos que diezmaron las construcciones de barro; fue una característica de los constructores chimú, que no usaron la pajilla para mezclar el barro sino el cascajo que es fuente de piedras minúsculas que dieron consistencia al adobe.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos parte de un muro, adornado con los acabados en forma romboidal y los dibujos zoomorfos en alto relieve en el zócalo; la parte superior totalmente desgastada por la erosión.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos en toda su dimensión la Ciudadela Nik An o Ciudad del Centro, también se le conocía como: Tschudi, en honor al explorador suizo Johann Jakob von Tschudi, que gracias a él, se puso en valor la Ciudadela Nik An.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos gran parte techado de la Ciudadela Nik An, colmado de muros, paredes y restos perimetrales, con su característica de sus acabados romboidales, se notan pasajes de comunicación entre todo el laberinto.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.



Aquí en la imagen, apreciamos resto de un muro con acabados romboidales, con el zócalo adornado con peces, al fondo da la apariencia de un depósito o almacén.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos parte de un muro adornado con acabados en forma de diamante en la parte superior  y el zócalo con dibujos en alto relieve de la chakana (Chacana), que es un símbolo de las culturas andinas, al ser representadas en este muro nos indica que hubo alguna forma de interrelación o contacto entre costa y sierra, no hay otra explicación posible. 
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos los restos de la Gran Plaza de la Ciudadela Nik An, y con los infaltables adornos zoomorfos, fue también conocida como: Ciudad del Centro.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen,  apreciamos a la izquierda los restos de los grandes almacenes o depósitos, donde se guardaban los alimentos, al centro y la derecha está la gran plaza de desplazamiento, en esta zona hubo mucho movimiento de seres humanos.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos los depósitos y almacenes en la Ciudadela de Nik An, se observa que eran continuos para separar los productos como: granos, camotes, yucas, pescado seco, carnes secas, siempre con los acabados romboidales y con dibujos zoomorfos en alto relieve en el zócalo, al frente restos de un muro con acabados romboidales y los pasajes de comunicación.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.. 


El reservorio: El Gran Huanchaqué Ceremonial, de la ciudadela de Chan Chan, fue construido dentro del palacio de Nic-An, cuyas dimensiones rectangulares fueron de 148 metros de largo por 45 metros de ancho y 4 metros de profundidad, sus muros se construyeron con piedras para aprovechar la filtración del agua del subsuelo.
Foto: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos una pared totalmente acabada sin dibujos ni adornos, que se observa el depurado trabajo de albañearía de los constructores chimús.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos parte de una pared o muro, totalmente lucida, que ha perdurado en el tiempo, dentro de la Ciudadela Nik An.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos parte de una pared construida con adobes de barro, se sigue la simetría de amarre de los adobes en la construcción  y en la parte frontal restos de un acabado de alto relieve o talvez el nacimiento de otra pared transversal.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos los restos de una pared o muro construida con adobes de barro, el albañil levantó la pared con simetría y argamasa de barro para asegurar el amarre en la construcción.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos una vista panorámica de las grandes plazas o canchones que existieron al interior de las Ciudadelas de Chan Chan.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde. 


Aquí en la imagen, apreciamos un raro objeto metálico en barra sólida trapezoidal en una de las plazas de la Ciudadela Nik An, no hubo una explicación sobre la existencia de este objeto.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos una vista panorámica de restos de paredes y muros construidos de barro, donde se observa con pasajes y  accesos a una gran plaza.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos parte de una pared o muro, totalmente desgastada por la erosión, se observa que el material fue de barro mezclado con cascajo, una técnica de construcción que sólo se usó en Chan Chan.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos parte de una pequeña pirámide construida con barro mezclado con cascajo, la erosión y el viento la ha destruido en gran parte.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos una vista panorámica de restos de construcción de murallas, edificios y plazas de las Ciudadelas de Chan Chan.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos una vista panorámica, donde se observa claramente un callejón entre murallas muy altas, que probablemente separaron ciudadelas al interior de Chan Chan.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos una vista panorámica de los restos de construcciones de Chan Chan, se observa las murallas de protección y las grandes plazas o canchones.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos una vista panorámica de lo que fue el gran Chan Chan, se observa las gigantescas dimensiones protegidas con murallas y al interior las grandes plazas o canchones.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde 


Aquí en la imagen, apreciamos parte de las murallas que dividían a las Ciudadelas de Chan Chan  y la parte exterior donde vivían los vasallos, con una población estimada de más un millón de personas.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, apreciamos la depurada técnica de los constructores Chimú, que levantaron grandes murales y murallas sin usar columnas ni vigas de amarre para los techos, si hicieron paredes transversales que probablemente sostenían a las murallas longitudinales, en nuestra visita, tampoco se observó restos de horcones de madera de algarrobo.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen apreciamos en la foto del recuerdo a los "Príncipes del Amor", que como turistas visitamos Chan Chan, de izquierda a derecha: José Yamo García, Edwin Ordoñez Estrella, Carlos Senmache Chavesta, César Miguel Nuñez Ordinola, César Ordoñez Estrella (Presidente), Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui y Edson Celis García.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, observamos a Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui, editor del Blog: A Vuelo de un Quinde, visitando a las Ciudadelas de Chan Chan.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, observamos a los turistas y Príncipes del Amor: Edson Celis García y César Ordoñez Estrella, posando delante de las ciudadelas de Chan Chan.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen, observamos al Príncipe del Amor; Edson Celis García en compañía de su esposa Silvia Bacilio, visitando las Ciudadelas de Chan Chan.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde. 


Aquí en la imagen, observamos a los Príncipes del Amor, que visitamos la Ciudadela de Chan Chan, de izquierda a derecha: José Yamo García, Edwin Ordoñez Estrella, Carlos Senmache Chavesta, César Miguel Nuñez Ordinola, César Ordoñez Estrella, Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui, Edson Celis García y Agustín Ordoñez Estrella.
Foto.- César Ordoñez Estrella.



Aquí en la imagen, observamos de izquierda a derecha a los Príncipes del Amor: José Yamo García, Edwin Ordoñez Estrella, Carlos Senmache Chavesta, César Miguel Nuñez Ordinola, César Ordoñez Estrella, Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui y Edson Celis García.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.



Aquí en la imagen, del recuerdo, que fue captada el 09 de enero del 2016, donde: Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui, celebraba su cumpleaños y  observamos a los Príncipes del Amor, de izquierda a derecha: Edwin Ordoñez Estrella, Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui, César Miguel Nuñez Ordinola, César Ordoñez Estrella, Edson Celis García y José Yamo García.
Foto.- De: César Ordoñez Estrella.


Aquí en la imagen, observamos de izquierda a derecha: César Ordoñez Estrella, César Miguel Nuñez Ordinola, Walter Yengle, Carlos Senmache Chavesta, José Yamo García, Edwin Ordoñez Estrella, Edson Celis García, Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui, Fernando Ordoñez y Agustín Ordoñez Estrella.
Foto.- César Ordoñez Estrella.


Aquí en la imagen. observamos a los Príncipes del Amor de izquierda a derecha: José Yamo García, Edwin Ordoñez Estrella, Carlos Senmache Chavesta, César Miguel Nuñez Ordinola, César Ordoñez Estrella, Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui, Edson Celis García y Agustín Ordoñez Estella.
Foto.- César Ordoñez Estrella.


Aquí en la imagen, observamos de pie de izquierda a derecha: Sra. Vilma Peralta, Oriana Gasco y su bebé Gabriela Ordoñez, Vanesa Yamo, los Príncipes del Amor: José Yamo García, Edwin Ordoñez Estrella, Carlos Senmache Chavesta, César Miguel Nuñez Ordinola, César Ordoñez Estrella y su esposa Victoria Hoyos, Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui, Edson Celis García y su esposa Silvia Bacilio, Esther Tenorio, Flor de María Vargas Rodríguez y Leidy Gonzáles, en cuclillas: Fabricio Ordoñez, Walter Yengle, Alexis Ordoñez, Antonella Ordoñez, Alexandra Ordoñez, Fabiana Ordoñez, Agustín Ordoñez Estrella y Fernando Ordoñez.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.



Aquí en la imagen, observamos de pie de izquierda a derecha: Sra. Vilma Peralta, Oriana Gasco y su bebé Gabriela Ordoñez, Vanesa Yamo, los Príncipes del Amor: José Yamo García, Edwin Ordoñez Estrella, Carlos Senmache Chavesta, César Miguel Nuñez Ordinola, César Ordoñez Estrella y su esposa Victoria Hoyos, Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui, Edson Celis García y su esposa Silvia Bacilio, Esther Tenorio y Flor de María Vargas Rodríguez; en cuclillas: Fabricio Ordoñez, Walter Yengle, Alexis Ordoñez, Fernando Ordoñez, Antonella Ordoñez, Leydi Gonzales y su esposo Agustín Ordoñez Estrella.
Foto.- Archivos del Blog. A Vuelo de un Quinde. 


Aquí en la imagen, observamos de pie de izquierda a derecha: Sra. Vilma Peralta, Oriana Gasco y su bebé Gabriela Ordoñez, Vanesa Yamo, los Príncipes del Amor: José Yamo García, Edwin Ordoñez Estrella, Carlos Senmache Chavesta, César Miguel Nuñez Ordinola, César Ordoñez Estrella y su esposa Victoria Hoyos, Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui, Edson Celis García y su esposa Silvia Bacilio, Esther Tenorio, Flor de María Vargas Rodríguez y Leidy Gonzáles, en cuclillas: Fabricio Ordoñez, Walter Yengle, Alexis Ordoñez, Antonella Ordoñez, Alexandra Ordoñez, Fabiana Ordoñez, Agustín Ordoñez Estrella y Fernando Ordoñez.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.




Aquí en la imagen observamos de izquierda a derecha: (parados) Carlos Senmache Chavesta, José Yamo García, Edwin Ordoñez Estrella, Alexis Ordoñez (niño), César Miguel Nuñez Ordinola, Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui y Edson Celis García; (en cuclillas): Agustín Ordoñez Estrella, César Ordoñez Estrella y Walter Yengle. 
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


Aquí en la imagen observamos de izquierda a derecha: (parados) Carlos Senmache Chavesta, José Yamo García, Edwin Ordoñez Estrella, Alexis Ordoñez (niño), César Miguel Nuñez Ordinola, Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui y Edson Celis García; (en cuclillas): Agustín Ordoñez Estrella, César Ordoñez Estrella y Walter Yengle.
Foto.- Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

sábado, 9 de agosto de 2025

Historia: Misterio sin resolver .- ¿Fue realmente envenenado Alejandro Magno? La ciencia arroja nueva luz sobre esta antigua pregunta; con una posible respuesta con las aguas del Río Estigia,...

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la revista National Geogaphic, nos entrega un reportaje, sobre las conjeturas de que Alejandro Magno fue envenenado durante un banquete que duró toda una noche, una historiadora de Stanford Adrienne Mayor, ha encontrado un posible culpable que fueron las aguas del Río Estigia, una corriente de agua que ingresaba al inframundo según las leyendas y mitos....... siga leyendo............

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/fue-realmente-envenenado-alejandro-magno-ciencia-arroja-nueva-luz-sobre-antigua-pregunta_23986

El joven conquistador cayó repentinamente enfermo y murió durante un banquete que duró toda la noche. Ahora, un historiador de Stanford ha encontrado un posible culpable.

El enfermo Alejandro (Alessandro infermo), de Domenico Induno, siglo XIX, óleo sobre lienzo.

Sergio Anelli / Mondadori Portfolio, Getty Images 


Alejandro Magno y Aristóteles. El notable filósofo se ocupó de la formación intelectual y académica de Alejandro durante cinco años.https://es.wikipedia.org/wiki/Alejandro_Magno#/media/Archivo:Alexander_and_Aristotle.jpg



El imperio de Alejandro tras su muerte en el 323 a. C.

https://es.wikipedia.org/wiki/Alejandro_Magno#/media/Archivo:Alexander-Empire_323bc.jpg


Alejandro en el Templo de Jerusalén, 332 a.C., de Sebastiano Conca (1736), Museo del Prado. 


En junio del año 323 a. C., en el palacio del rey Nabucodonosor II en Babilonia, murió el hombre más poderoso del mundo. Solo trece días antes, Alejandro Magno, el conquistador más grande que había conocido el mundo, estaba bebiendo en uno de sus numerosos banquetes nocturnos cuando de repente gritó de dolor.

Lo llevaron a la cama con dolor abdominal y fiebre, yen los días siguientes su estado se deterioró. Sufría debilidad, sed, posibles convulsiones, dolor, parálisis parcial y perdía el conocimiento de forma intermitente. Hacia el final, entró en un estado similar a la muerte y fue incapaz de hablar o moverse.

Durante los seis días posteriores a su muerte, el cuerpo de Alejandro Magno no mostró signos de descomposición. Para los antiguos griegos, era una señal de que Alejandro era más dios que hombre. Para todos los demás, durante más de 2.000 años, la causa de su muerte y la conservación de su cuerpo han sido un misterio. A pesar de las numerosas teorías y especulaciones, la muerte del joven Alejandro, de 32 años, ha sido uno de los casos sin resolver más importantes de la historia.



Incluso en la antigüedad se debatía la causa de la muerte de Alejandro. Algunos pensaban que se debía a una enfermedad o una infección, pero a lo largo de los siglos, muchos historiadores, desde Plinio hasta Voltaire, sospecharon que se trataba de un asesinato. La conspiración para asesinar a Alejandro, escribió Diodoro, «fue sofocada por el poder de los sucesores de Alejandro».

Los que sospechaban de envenenamiento incluso afirmaban conocer la toxina utilizada: el intelectual romano Pausanias (siglo II d. C.) escribió sobre el «poder letal» del río Estigia y añadió que había oído decir que el agua del Estigia «era el veneno que mató a Alejandro». Otros, entre ellos Plutarco, biógrafo de Alejandro, llegaron a afirmar que fue el antiguo maestro de Alejandro, el filósofo Aristóteles, quien le administró la dosis mortal. Al parecer, Aristóteles temía al hombre en que se había convertido Alejandro. (Pase lo que pase, Aristóteles es innegablemente inocente, ya que se encontraba en Atenas en el momento de la muerte de Alejandro).

Las aguas del río Estigia

Es aquí donde la historia parece fundirse con la mitología. Para los modernos, el río Estigia es más conocido por las leyendas sobre el inframundo. Según numerosos mitos antiguos, las almas (o sombras) de los difuntos deben cruzar el río Estigia en su camino hacia el Hades. Pero el Estigia no era solo una puerta al inframundo, sino también un lugar real. Basándose en relatos antiguos y en investigaciones modernas, se ha identificado con certeza que el Estigia es el Mavroneri (Agua Negra), un afluente del río Karathis que desemboca en el golfo de Corinto.

¿Por qué la gente pensaba que las aguas del Estigia eran venenosas y que este veneno se utilizó para asesinar a Alejandro Magno? En un nuevo artículo, publicado en Geoheritage, Adrienne Mayor, una reconocida investigadora en Clásicas e Historia de la Ciencia en Stanford, decidió investigar.

Muchas personas en la antigüedad reconocían las propiedades nocivas del río Estigia. Platón se refiere a los «poderes temibles» del Estigia, el geógrafo Estrabón lo describió como «agua mortal» y el historiador natural Plinio dijo que «beber [el agua] causa la muerte inmediata». Se creía incluso que las aguas del Estigia corroían los metales y los recipientes de cerámica. Todavía en 1860, cuando el famoso naturalista alemán Alexander von Humboldt comentó sobre el Estigia, señaló que el río tenía «mala reputación» entre los «habitantes actuales» de la región. Incluso en el siglo XX, los lugareños evitaban beber del río y se quejaban de que corrompía los recipientes de arcilla.

Las aguas venenosas eran bien conocidas en la antigüedad —una de ellas, mencionada en la Biblia, se utilizaba como parte de un juicio de verdad para mujeres potencialmente adúlteras—, pero este hecho por sí solo no explica la oscura y persistente reputación del Estigia.

Una historiadora de la ciencia investiga

Mayor, historiadora de la ciencia antigua, quería comprender cómo se había desarrollado la mitología de las aguas del Estigia. Según declaró a National Geographic, el proyecto le llevó años. Como especialista en desentrañar los conocimientos naturales auténticos que se esconden tras las leyendas antiguas, el proyecto le venía como anillo al dedo.

Hace quince años, en 2010, Antoinette Hayes, toxicóloga farmacéutica, le habló a Mayor de la posibilidad de que se formara una costra tóxica en la piedra caliza, y un informe reciente sobre la muerte masiva de una manada de alces tras comer líquenes tóxicos llamó la atención a Mayor.

Con la ayuda de geólogos, químicos, toxicólogos y otros científicos, Mayor comenzó a investigar la posibilidad de que en la antigüedad el Estigia albergara toxinas naturales. En el artículo resultante y en su próximo libro, Mythopedia: A Brief Compendium of Natural History Lore, Mayor sostiene que las piscinas revestidas de piedra caliza del Estigia son «ideales para albergar dos sustancias naturales extremadamente letales, ambas descubiertas recientemente por la ciencia: la calicheamicina y el liquen tóxico».

Calicheamicina de la piedra caliza

La calicheamicina es un depósito crujiente que se precipita de la piedra caliza, especialmente en lugares donde el agua gotea, se acumula y se evapora. Como señala Mayor en su artículo, «Estas son las condiciones descritas por los antiguos observadores de la piscina rodeada de rocas junto a la cascada del Styx/Mavroneri.

El agua que fluye a través de la piedra caliza está cargada de carbonato cálcico, que deposita costras endurecidas de caliche en las superficies rocosas, el musgo y los líquenes». También puede formar costras en el metal o la arcilla (lo que podría explicar los mitos sobre la corrosión de los recipientes).

Se sabe que varios organismos colonizan la superficie del caliche. Algunos, como las algas, son relativamente inofensivos. Otros, como las cianobacterias, son «neurotóxicos, hepatotóxicos, citotóxicos y endotóxicos en niveles muy peligrosos para los seres humanos y los animales». En la década de 1980, un toxicólogo recogió una muestra de caliche en Texas que condujo al descubrimiento de la calicheamicina, una sustancia tóxica que se ha utilizado para desarrollar una potente quimioterapia dirigida a los anticuerpos, pero que en su forma original tiene una «letalidad celular superior a la de la ricina».

No podemos afirmar con certeza si estaba presente en la antigüedad en la piscina rodeada de piedra caliza del Estigia. Depende en gran medida de la presencia, en la antigüedad, de los nutrientes y las condiciones del suelo adecuados para su crecimiento. Dependiendo de la dosis, la mortalidad por una sustancia como esta «probablemente tardaría días o semanas debido a los mecanismos tóxicos de destrucción del ADN». Este proceso habría conducido finalmente a un fallo multiorgánico. Al disolverse en alcohol, habría sido el veneno perfecto para introducirlo en la copa de Alejandro durante un banquete.

Ácido oxálico del liquen

Mayor también plantea una segunda toxina presente en el suelo que podría haberse recogido de los salientes rocosos y las pozas de piedra caliza del Estigia. Muchos hongos, mohos y líquenes producen micotoxinas tóxicas. Si bien los efectos nocivos de ciertas especies de hongos se conocen desde hace siglos, hasta hace relativamente poco tiempo se pensaba que los líquenes eran benignos.

Un estudio reciente señalado por Mayor descubrió que «una de cada ocho especies de líquenes contiene... venenos [microcistinas] que causan daños en el hígado». Dado que los antiguos no distinguían los líquenes de los árboles y las rocas que los albergaban, no podían identificarlos como fuente de envenenamiento. Si las cabras morían en el río Estigia, como afirma el antiguo geógrafo Pausanias, «el agua», escribe Mayor, «podría identificarse lógicamente como la culpable, en lugar de las rocas de las orillas».

Los hongos que forman líquenes más comunes en la piedra caliza de esta región, escribe Mayor, son «especies negras meristemáticas similares al aureobasidium y al Penicillium, que pueden ser muy tóxicas cuando son ingeridas por animales y seres humanos». El hecho de que los hongos liquenizantes produzcan una pátina negra en las rocas recuerda el uso del adjetivo «negro» en la descripción del Estigia.

Estos hongos también excretan ácido oxálico tóxico, que es muy corrosivo. Esto también podría explicar los rumores de que las aguas del Estigia destruían el metal. Hoy en día, el ácido oxálico se utiliza para disolver el óxido.

Las raíces de una leyenda

«Los resultados de la ingestión de [cualquiera de estas] sustancias», dice Mayor, «se habrían observado y recordado a lo largo de generaciones». Incluso si solo murieron unos pocos animales y personas, el recuerdo de los acontecimientos se habría sumado a la tradición ancestral que rodeaba a un río ya saturado de mitos sobre el inframundo.

Tras la muerte de Alejandro Magno, dice Mayor, «creo que era razonable que los compañeros de Alejandro creyeran que había sido envenenado, ya que muchos de su círculo tenían motivos y oportunidades. Además, sus síntomas detallados coinciden con los que se asocian desde hace tiempo con el agua del Estigia». Mayor subrayó que su estudio no resuelve el debate sobre la muerte de Alejandro Magno. Para ello, señaló, necesitamos una máquina del tiempo y una autopsia toxicológica.

El problema es, en última instancia, irresoluble. Los científicos podrían analizar hoy las aguas del Estigia/Mavroneri en busca de calicheamicina y liquen, pero sus hallazgos, ya fueran positivos o negativos, no nos dirían si estos venenos estaban presentes en el río en la antigüedad.

Lo que sí explica el estudio de Mayor es por qué la gente pensaba que Alejandro había bebido las aguas del Estigia. Una vez que los miembros de su círculo decidieron que Alejandro había sido envenenado, identificaron el veneno con el río Estigia porque, al igual que Alejandro, el río Estigia era objeto de leyendas. Una vez establecida la asociación, la gente comenzó a narrar su muerte con esta idea en mente.

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Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

Burros: Un animal indispensable para los antiguos egipcios.

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos entrega un reportaje de la existencia de los asnos o burros en la Civilización Egipcia, que según los estudios científicos fueron los primeros en domesticar al buro, que se convirtió en un aminal muy versátil, y con paso del tiempo y a lo largo de toda la historia del país de los faraones, el burro se convirtió en uso indispensable para el desarrollo de las fértiles tierras del Valle del Nilo y surgió una buena relación a lo largo de los 5,000 años........  ...siga leyendo................

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/burro-animal-que-fue-domesticado-hace-5000-anos-se-convirtio-indispensable-para-egipcios_24303 

Egipto, fue uno de los primeros lugares donde se domesticó el burro, un animal muy versátil que, con el paso del tiempo y a lo largo de toda la historia del país de los faraones, se convirtió en indispensable para el desarrollo de las fértiles tierras del Valle del Nilo. 

Pintura funeraria del Primer Periodo Intermedio (2160-2055 a.C.) descubierta en el yacimiento de Naga el-Gherira, donde se ve un burro llevando una carga. Museo Egipcio, Turín.

Prof. Mortel (CC BY 2 0)


Hace unas cuantas semanas nos sorprendía un singular descubrimiento en un yacimiento de la Edad del Bronce en Israel, concretamente en Tell es-Saf, un antiguo asentamiento cananeo. Se trata del hallazgo de cuatro esqueletos completos de burras jóvenes que fueron enterradas bajo los cimientos de viviendas datadas entre los años 2900 y 2550 a.C.

En estos enterramientos, la disposición de los animales hacía sospechar que estos fueron enterrados con propósitos rituales. Pero lo más curioso de todo es que estas burras no eran nativas del lugar, sino que venían de muy lejos, de tierras egipcias.




No sabemos porqué los habitantes de esta población cananea sacrificaron a burras procedentes de Egipto ni tampoco podemos saber exactamente con qué finalidad lo hicieron. Lo que sí está claro es que desde luego en Egipto el burro fue un animal muy importante, además de un activo imprescindible en la economía del país. Pero ¿qué sabemos en realidad sobre el papel que jugó el asno en el antiguo Egipto? 

La importancia del burro 

De hecho, la arqueología y las numerosas representaciones de estos animales en tumbas egipcias son un buen testimonio de su importancia. Y es que, al parecer, el burro y el ser humano empezaron su larga y fructífera relación hace más de cinco mil años, cuando este animal fue domesticado por pastores africanos.


Seguro que valoraron su gran resistencia, ya que puede transportar cargas muy pesadas, y su capacidad para caminar durante horas por terrenos complicados. Además, contrariamente a lo que se cree, su carácter es dócil y cuenta con otra ventaja adicional: puede pasar mucho tiempo sin beber agua, como el camello.


Relieve procedente de la tumba de Seshemnefer IV en la necrópolis de Giza, en el que puede verse a un grupo de burros. 

Carlos Teixidor Cárdenas (CC BY-SA 4.0

Así, todo parece indicar que Egipto fue uno de los primeros lugares del mundo donde el burro fue domesticado. De la antigüedad de su presencia en el país del Nilo es un buen ejemplo el hallazgo de diez esqueletos de asnos enterrados en tres tumbas en Abydos, en el Alto Egipto, que datan de los inicios del Estado faraónico.

Podemos preguntarnos qué hacían allí, tan cerca de la tumba de un rey, concretamente del rey Aha, segundo gobernante de la dinastía I (3000-2890 a.C.). Posiblemente esto sea ya una excelente prueba de su importancia desde muy antiguo, y el hecho de que, en este caso, los burros se hubiesen inhumado junto a una tumba real podría significar que fueron considerados lo suficientemente dignos de acompañar a un soberano egipcio en su viaje al inframundo


Fresco de la tumba del sacerdote Panehsy que muestra a un burro bien cargado con gavillas de trigo

PD

Pero volviendo a su capacidad de realizar largas y agotadoras caminatas, tampoco es de extrañar que uno delos primeros usos del burro fuese para transportar mercancías desde el delta del Nilo, en el norte de Egipto, hasta el Próximo Oriente, y viceversa, formando larguísimas caravanas. 

Aunque para comprender la importancia del burro en el antiguo Egipto debemos tener en cuenta que la base de la economía egipcia era la agricultura, y, por supuesto, también aquí este animal tuvo un papel destacado. Los campesinos egipcios lo usaron para arar sus tierras y también para portar las pesadas gavillas de cereales durante la temporada de cosecha (además, el burro salía más barato que el buey por su fácil mantenimiento).

Dado su gran valor, los grandes terratenientes acaparaban cantidades ingentes de burros en sus fincas, y en sus tumbas hacían ostentación de ello como sinónimo de riqueza. Asimismo, gracias a su más que probada capacidad tractora, el asno también se convirtió en un excelente instrumento para arrastrar carros a partir del Reino Nuevo (1550-1069 a.C.).



Relieve de la tumba del visir Mehu en Saqqara en el que se muestra una escena en la que dos hombres cargan a un burro mientras otro lo sujeta.

iStock

Precisamente por ser tan valioso, el burro era un botín de guerra muy apreciado para los faraones. Por ejemplo, en el templo funerario de Sahure, soberano de la dinastía V (2487-2475 a.C.), se nos informa de que este monarca se trajo de sus campañas en tierras libias nada menos que ¡233.400 burros!

Pero normalmente los pequeños propietarios tenían uno o dos burros, no miles, evidentemente. Y quien no los tenía, también podía alquilarlos. Gracias a algunos documentos descubiertos en Deir el-Medina, el poblado de los constructores de las tumbas del Valle de los Reyes, hemos podido conocer algunas condiciones del alquiler, que tampoco resultaba barato. 

Para hacer esta transacción se firmaba un contrato que permanecía en manos del propietario del burro. El documento contemplaba que el arrendatario debía hacerse cargo de los cuidados del animal, por lo que si le pasaba algo, el dueño podía reclamar daños y perjuicios, algo que podía salir realmente muy caro. En cuanto a la compra, muchas veces se hacía a través de intermediarios, personas presuntamente entendidas a las que se encargaba buscar un animal adecuado. Aunque a veces podía haber fraudes, claro. 


Detalle de un relieve que muestra a un asno que se niega a avanzar. Mastaba de Ti en Saqqara (Egipto).

Hispalois (CC BY-SA 3.0)

Otro aspecto curioso del uso de los burros en el antiguo Egipto es el hecho de que algunas partes de su cuerpo podían ser empleadas en medicina para elaborar ciertos remedios, algunos de lo más singular. Por ejemplo, el Papiro médico Ebers proporciona una fórmula para mantener alejado del cuerpo humano a un peligroso demonio: "Otro remedio: testículos de un asno recién nacido. Esto se molerá finamente, se meterá en vino y será bebido por el hombre. Entonces el demonio nesyt tendrá que huir inmediatamente". Hay que tener en cuenta que en el antiguo Egipto medicina y magia iban siempre de la mano.
    • Otra curiosidad respecto a estos animales es que, al parecer, como pasaba con las mascotas en el antiguo Egipto (aunque los burros desde luego no eran considerados animales de compañía), los pollinos recibían un nombre por parte de sus propietarios. Por ejemplo, un óstraco de Deir el-Medina proporciona una serie de nombres de varios burros. ¡E incluso los de sus progenitores! 

      Pero a pesar de su eficaz colaboración y de la innegable utilidad que estos resistentes animales tuvieron para los egipcios, no deja de resultar desconcertante que en la mayoría de escenas de las tumbas se representa a los asnos recibiendo golpes para que cumplan con las órdenes recibidas, como si se tratase de un método habitual para vencer la terquedad que tradicionalmente se ha atribuido a este animal. Está claro que, como en toda relación, la que mantuvieron humanos y burros en el antiguo Egipto tuvo sus luces y sus sombras…

      Fuentes: para escribir este artículo hemos consultado el capítulo dedicado al burro en el antiguo Egipto publicado en el libro Historias de la Historia del antiguo Egipto, escrito por el egiptólogo José Miguel Parra, colaborador habitual de la revista Historia National Geographic

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      Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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PECES: Una serie de apariciones de este extraño animal aviva viejas creencias: ¿por qué lo llaman "pez del juicio final"?

 Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos entrega un reportaje sobre la probable existencia de un extraño pez denominado: "Pez del Juicio Final", con una serie de apariciones ya avistamientos, que siendo una criatura del abismo, que ha desatado teorías apocalípticas que reviven los misterios del océano profundo y abismal.... siga leyendo...

https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-animal/serie-apariciones-este-extrano-animal-aviva-viejas-creencias-por-que-llaman-pez-juicio-final_25255  

Avistamientos recientes de esta criatura abisal desatan teorías apocalípticas y reavivan el eterno misterio del océano profundo. 


Un-Cruise.com / Barcroft USA / Cordon Press

Esta criatura de cuerpo serpenteante y aletas escarlatas ha sido históricamente asociada con catástrofes naturales. 

En apenas una semana, cuatro apariciones de un ser que parece surgir de antiguas pesadillas han encendido el imaginario colectivo: el legendario pez remo gigante (Regalecus glesne), también llamado el rey de los arenques, ha vuelto a emerger del abismo

Llamado por muchos el “pez del juicio final”, esta criatura de cuerpo serpenteante y aletas escarlatas ha sido históricamente asociada con catástrofes naturales. Aunque la ciencia busca disipar los mitos, la frecuencia de estos encuentros en tan corto tiempo ha dejado a más de uno preguntándose si el océano está intentando advertirnos de algo.

Este pez ostenta el título del pez óseo más largo del planeta. Su aspecto fantástico –una mezcla entre dragón marino y relicto de eras pasadas– lo ha convertido en protagonista tanto de relatos ancestrales como de debates virales en redes sociales

Lo que ha capturado la atención mundial esta vez es la simultaneidad de los avistamientos: dos ejemplares sin cabeza fueron encontrados en las costas de Dunedin y Christchurch, en la Isla Sur de Nueva Zelanda; otro fue avistado en Tasmania y, casi en paralelo, pescadores de Tamil Nadu, India, extrajeron del agua un coloso de nueve metros de longitud.

Estas apariciones, aunque inquietantes, son extremadamente raras. Según el biólogo marino John Pogonoski, del CSIRO, Australia ha documentado únicamente 70 registros en bases científicas confiables. Nueva Zelanda, por su parte, cuenta con apenas 20 ejemplares verificados. 

El profesor Nick Ling, de la Universidad de Waikato, recalca que estudiar a estas criaturas es una odisea casi imposible: viven en zonas pelágicas, a profundidades que oscilan entre 200 y 1.000 metros, donde la luz no llega y la presión es inmensa.

Las redes sociales se han encargado de amplificar el aura mítica de estos peces. En India, el ejemplar fue apodado "pez Pralaya", una alusión al fin del mundo en el hinduismo. Las fotografías compartidas por Sybil Robertson, durante un paseo por Ocean Beach, cerca de Strahan, desataron un torrente de comentarios, entre ellos uno que se volvió viral: “Están saliendo muchos de estos heraldos del apocalipsis últimamente”. 

No sorprende que una criatura que parece diseñada por los sueños de Lovecraft despierte temor y fascinación a partes iguales.

¿Predicen los desastres?


Kiyoshi Wadatsumi, especialista en sismología ecológica y director de la organización e-PISCO, dedicada al estudio de los seísmos, sostiene que los peces de aguas profundas son más sensibles a los movimientos de las fallas activas que aquellos que habitan cerca de la superficie oceánica.

Pero ¿hay fundamento en la creencia de que estos peces presagian desastres? En 2011, múltiples apariciones de peces remo precedieron al devastador terremoto y tsunami en Tohoku, Japón, lo que sembró la noción de un vínculo premonitorio. Sin embargo, la comunidad científica rechaza esa idea.


Wikimedia

Miembros de la Armada de los Estados Unidos muestran un pez remo gigante de 7 metros descubierto por su instructor en la Bahía de San Diego en 1996.

Neville Barrett, del Instituto de Estudios Marinos de la Universidad de Tasmania, es tajante: “No hay evidencia concluyente de una relación entre estos eventos”. Si bien admite que un sismo puede alterar el comportamiento de ciertas especies, esto no justificaría su emergencia masiva.

Así, a pesar de la racionalidad científica, la figura del pez remo permanece envuelta en un halo casi esotérico. Sus colores iridiscentes, que van del plateado al carmesí, y su desplazamiento ondulante le otorgan un aura fantasmal. 

Se dice que, al morir, la mayoría se hunden y jamás se vuelven a ver. Por eso, cuando uno aparece en la superficie, se convierte en un evento excepcional. En palabras del propio Barrett: “Es muy raro que uno llegue a la orilla. Solo lo hacen si están enfermos o desorientados”.

En última instancia, la ciencia y el mito se entrelazan cuando lo desconocido toca la costa. La reaparición del pez remo no anuncia el fin del mundo, pero sí subraya cuán poco conocemos sobre los abismos que cubren nuestro planeta. 

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