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domingo, 26 de abril de 2020

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DLIV.- Amalia "Ojos verdes", en compañía de su amante Rogelio Campos, salieron a rodear el ganado vacuno que ella poseía en campos de pastos naturales muy lejanos.............

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Amalia "Ojos verdes" como anfitriona invitó un suculento desayuno a su huésped y amante Rogelio Campos; la comida fue un exquisito sango montado con chicharrones de chancho, que incluyó un poco más y un jarro de café de olleta; al finalizar el desayuno, la dueña de casa tuvo que salir al campo para realizar faenas propias de las actividades campesinas, tales como dar un rodeo a los ganados vacunos sueltos en campos abiertos donde abundan los pastos naturales (forrajes).

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Al finalizar el desayuno con yapa (añadidura de más comida), hubo un ligero mal entendido, o al menos así lo interpretó Rogelio Campos, cuando su hembra Amalia "Ojos verdes" le sugirió comer algo más, por que ella saldría de la casa y regresaría muy tarde; pero luego de aclarar lo que quiso decir, ella lo invitó a quedarse en la casa hasta la próxima semana que regresarían sus familiares de la Ciudad, quienes asisten a la Festividad Religiosa en honor a San Hilarión, que también estuvieron Rogelio y Amalia, pero ellos la abandonaron para disfrutar de su "luna de miel" como nuevos amantes.
Después del desayuno, Amalia invitó a su amado macho el bandolero Rogelio Campos, a que la acompañe a rodear su ganado vacuno que pastaba en campos abiertos de uso comunal, y como estos campos llenos de pasto natural colindaban con comunidades donde habitaban individuos que robaban ganado; había que estar dando vueltas cada dos días; y toda la familia de Amalia disponían de más de 60 cabezas de ganado vacuno y eran de raza pura más del 50% del total de las reses.
Por lo que, eran codiciadas por los ladrones de reses; pero felizmente ganaderos que habitaban muy cerca a estos terrenos comunales les daban un aguaite (vistazo) por ser sus amigos.
Amalia "Ojos verdes", después de asear la cocina, fue al almacén, sacó su rebozo cargó algunas medicinas veterinarias y una veta (lazo trenzado de cuero de gran extensión) de unos 10 metros de largo, se junta en vueltas completas y se carga al hombro, de gran utilización para los ganaderos que se usa para echar lazo a alguna vaca que haya sido herida o infectada de parásitos con la abundancia de garrapatas y curarla, o también para arrear animales a los corrales, laceando a los más viejos que serán seguidos por los demás animales.
Rogelio Campos, quien era un temible bandolero (que lo ocultaba con mucha habilidad) y también era ganadero, en sus propiedades disponía de por lo menos 100 reses, todas robadas a pujantes haciendas de otras comarcas muy distantes a sus terrenos.
Todos estos animales, eran cuidados por sus familiares cercanos como hermanos y cuñados, quienes aprovechaban la leche para consumo o la cortaban fabricando quesillos y quesos y mantequilla y también mataban cuya carne les servía como su alimento básico, el dueño de la ganadería quien siendo bandolero y muy generoso con su familia, casi nunca estaba en su casa; él se dedicaba a sus asaltos y enamorar mujeres, regresando a su casa después de tres o más meses de ausencia.
Rogelio, como amante siguió a Amalia, quien al verla con veta (lazo enroscado) al hombro; él también pidió la suya y sacó una muy grande que estirada tenía una extensión de por lo menos 25 metros. Estas eran las herramientas básicas de todo ganadero; ellos salieron y como había un sendero muy angosto, tomó la delantera Amalia por ser conocedora de la ruta, ellos caminaron por lo menos unas 03 horas, y llegaron a una enorme ladera llena de pastos naturales, que eran aprovechados por una gran cantidad de ganados: vacunos, ovinos, caprinos, porcinos (puercos criollos) y equinos (caballos y asnos) que pertenecían a los comuneros de las comarcas de la zona.
Amalia "Ojos verdes", que se le hacían más brillantes con la luz solar y su rostro tomaba un color rosado; llegó a otear a lo lejos a parte de su ganado que lo distinguía por el color del pelo y dijo:
--- Mire don Rogelio, al fondo sobre esa pampa que sobre sale de la loma a unas reses de pelo negro con machas blancas; son parte de nuestro ganado; aquí en estas laderas y pampas comen (pastan) arriba de 2,000 reses, sin contar a las ovejas, cabras, burros y coches (puercos criollos), que también tenemos nosotros unos potrillos, mulas y yeguas recién paridas.
Rogelio Campos, que además, de bandolero que asaltaba para robar caudales y tesoros; él también arreaba las mejores vacas; se le hizo agua la boca observando ganados sueltos casi a su libre disposición, pero controlando sus salvajes instintos, le contestó:
--- ¡¡¡ Caramba !!! Ustedes tienen ganado como los hacendados, si estoy mirando cantidades inmensas de vacas y dígame: ¿Por aquí no roban ganado?
Amalia "Ojos verdes" quien había sido víctima de estos roba vacas, le contestó:
Sin don Rogelio, los mañosos (ladrones de ganado) viven en lugares al fondo que desde aquí se ven casi azules por la lejanía; ellos vienen por las noches y sorprenden a los rodeadores (gente o trabajador que junta el ganado) cuando ellos duermen y echan lazo a la mejor vaca, pero no solamente una o dos, ellos se levantan (roban) de 15 a 30 cabezas de vacas, a nosotros nos habían robado 10 reses, pero las salvamos por pura casualidad, por que mi papá viajó días antes cerca a esos lugares donde viven los ladrones.
Mi papá, estando de regreso en compañía de sus amigos, ya en la madrugada los sorprendieron en el camino, los ladrones al verse descubiertos huyeron por los potreros, abandonando el ganado robado y todos ya estaban con sogas al pescuezo.
Rogelio Campos, quien había tenido experiencias muy similares robando ganado, le preguntó:
--- Dígame: ¿Por que huyeron los ladrones? Si se suponía que ellos eran muchos y pudieron enfrentarse a su papá.
Amalia, que aún no conocía muy bien a Rogelio, que solo suponía que era un ganadero romántico, le contestó:
--- Pues, ellos calcularon mal, creyeron que mi papá y sus amigos los había seguido y sintiéndose sorprendidos y para no ser capturados huyeron despavoridos por las chacras y potreros; mi papá aún no sabía que eran sus vacas, por que la noche era oscura, solo voltearon a las reses para que regresen y recién a las 05:00 horas de la madrugada con la luz del alba, él pudo reconocer que casi todas las vacas finas robadas eran suyas.
Rogelio, sonrió de mala gana, "le estaban agarrando carne", (por ser él también ladrón de vacas) pero, en sus pensamientos insultó a los estúpidos ladrones, algo así: "Estúpidos cuando se arrea ganado ajeno, se envía uno adelante como guía para detectar gentes" y agregó: "Esos ladrones fueron unos imbéciles".
Amalia, muy inocente sin saber quien era su acompañante, siguió caminando y Rogelio la siguió hasta que llegaron a las laderas llenas de ganado, los animales domésticos no se asustaban con la presencia de ellos.
Rogelio, iba atrás observando tanto ganado, pero no lo deseaba para él, sabía que estaba de visita y tenía que guardar las apariencias que él era un ganadero honrado.
Amalia "Ojos verdes" al llegar al centro de la gigantesca ladera, encontró parte de su ganado y detectó que la mejor vaca estaba coja y caminada con dificultad; ella se asustó y volteando su mirada hacia atrás para pedir auxilio a su acompañante le dijo:
--- Don Rogelio, ayúdeme echar lazo a esta vaca por que está enferma, está rengueando.
Rogelio, haciendo uso de sus dotes de gran laceador, armó el lazo y soltó la veta y cayó en el pescuezo de la vaca que se quedó paralizada, los demás animales se espantaron y huyeron; Rogelio echó cintura con parte del lazo y detuvo por completo a la vaca.
Amalia, se acercó a su vaca y detectó que la pata izquierda (pezuña) estaba hinchada a la altura del nudillo superior que sangraba, con el animal quieto se le levantó la pata y encontró que se había clavado una estaca y como hubo herida, los insectos (moscas) parieron huevos y se había engusanado......................
Continuaremos................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com
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2 comentarios:

Paulacristina Conceicao dijo...

Destacado por la esencia poética vertida, por su pluma en etereas letras, gracias por compartir, Administración.

Marina Rojas- Higa dijo...

Felicidades y bendiciones Poeta .