Mi lista de blogs

domingo, 22 de mayo de 2022

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DCLX.- Rodrigo López Huamán y Edilsa Flores Morocho; llegaron al pueblo donde se celebraba la fiesta patronal en honor a San Idelfonso, esa misma noche hablaron con el sacerdote que los casará al día siguiente durante la misa...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el caporal Rodrigo López Huamán, quien aplicando su astucia de anticipación, eliminó a siete bandoleros, quienes ya habían puesto la puntería para asaltar al ganadero que vendió las 70 reses a los comerciantes ecuatorianos; él con ayuda de los pastores del terreno de los cultivos, quitaron de en medio a los asaltantes quienes más tarde o temprano arremeterían contra su amante la viuda Edilsa Flores Morocho, quien era una adinerada viuda que la convirtió en su amante y planean casarse en la próxima fiesta patronal del cercano pueblo..... ..sigamos la historia................

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Rodrigo López Huamán, un cruel bandolero, asesino, quien por pura casualidad del destino llegó a la casa de la viuda Edilsa Flores Morocho, una dinerada ganadera que necesitaba en forma urgente el apoyo de un hombre, ella lo sedujo ofreciéndole el cargo de caporal y acertó, por que Rodrigo llegaba derrotado y en el trayecto perdió a sus compinches; él aceptó el trabajo, ya hemos leído lo que hizo después.........
Ahora, él decidió asentar cabeza; ya perdió el interés de ir a Socchabamba para asaltar a la Familia Sánchez Calderón y Mulatillo, ya que sin correr ningún peligro había tanta riqueza en esos terrenos que después del matrimonio será dueño y se dijo: "Basta ya me quedo con mi amante Edilsa...."
Pasaron unos pocos meses, desapareció la presencia de los cuatreros ni bandoleros asomaron, se logró la paz tan acariciada en aquella comarca, los pastores trabajaban tranquilos, el ganado vacuno se reproducía en abundancia, tanto así que algunas vacas parían dos terneros a la vez, que de lo raro, se estaba volviendo frecuente; parecía que las enseñanzas que inculcó el caporal a los pastores, que a los animales hay que tratarlos con cariño, que incluía saludarlos por las mañanas, ese amor a las vacas les incentivaba empreñarse con más frecuencia.
Llegó la fiesta patronal del pueblo más cercano, que desde la casa de Edilsa, caminando a todo trote se llegaba en día completo; por lo que Edilsa había decidido casarse con su caporal, se pusieron de acuerdo en elegir a un pastor que se quede como guardián de la vivienda, éste fue el "vigilante", un hombre de entera confianza de Rodrigo, por que en algunas acciones lo reemplazaba en forma eficiente.
Entonces, Rodrigo escogió el caballo garañón y la viuda su caballo de costumbre, ellos madrugaron desde las 04:00 de la mañana, el avance fue tranquilo, ya que la noche estaba iluminada con los rayos de Luna llena, trotaron hasta aproximadamente las 08:00 horas del día, hicieron un alto al llegar a una pequeña hoyada, cumplieron con sus necesidades fisiológicas y después comieron el fiambre y bebieron agua.
Reanudaron el viaje, quienes cruzaban lomas, faldas, cerros, bajadas y subidas con pendientes; seguramente eran las 14:00 horas del día, ellos nuevamente hicieron un alto en una quebrada que discurría agua cristalina, comieron el fiambre que vendría ser el almuerzo, después de almorzar reanudaron el trote y llegaron a una loma alta con pendiente pronunciada y desde allí observaron el profundo valle y aún más distante se notaba la primera casa del pueblo elegido, que dada la distancia era como una caja de cerillos (fósforos) en la palma de la mano.
Rodrigo, comentó y dijo:
--- Edilsa, yo nunca he ido a ese pueblo, tenemos aún por lo menos unas cinco horas de viaje, hay que bajar al profundo valle y desde allí trotar cuesta arriba a nivel de la playa de la quebrada.
Edilsa, que se había convertido en novia por segunda vez, estaba ilusionada y no le importaba las distancias, sino llegar y casarse, le contestó:
--- Rodrigo, nosotros somos novios que nos casaremos, por lo que no interesan las distancias, cuanto más rápido trotemos llegaremos al pueblo, estoy feliz de tener tu compañía y con la Bendición de Dios seremos marido y mujer hasta que la muerte nos separe.
Rodrigo, asombrado al escuchar las expresiones de firmeza y entusiasmo de su amante, soltó una carcajada de aprobación, ya que él, por primera vez en su vida se iba a casarse, en su dilatada trayectoria si tuvo otras mujeres y tal vez algunas de ellas le dieron hijos, que él lo desconocía por tener una vida errante, que casi en la totalidad de las veces nunca regresaba a la mujer que dejó, así de huraño era en su vida y le respondió:
--- Edilsa, comparto tu felicidad que también me siento contento, que por primera vez en mi vida tendré un hogar estable y con una mujer que me ama como yo te amo; seguiremos trotando que me despertó el apetito de beber un trago por lo lo feliz que me siento estar acompañado de la amada mujer.
Ese dialogo dulce y romántico; continuó todo el trayecto que les faltaba recorrer hasta que siendo aproximadamente las 18:00 horas (hora de la Oración) y la noche llegaba con fuerza, ellos arribaron al pueblo, ya las lámparas estaban encendidas, había mucho movimiento de transeúntes que iban y venían.
Entonces, al llegar a la calle principal, que era la única iluminada desde las casas con lámparas y mechones; Edilsa se adelantó y comenzó a observar las viviendas, ella quería identificar la casa donde solía pedir posada, pero no la encontraba, pues, había sido renovada con nueva construcción, justamente esa casa tenía ahora dos plantas y ella lo desconocía, siguió trotando y llegó al final de la calle y le dijo a Rodrigo:
--- No ubico la casa donde siempre me hospedo.
Rodrigo, un poco preocupado por que no encontrarían donde pernoctar, si la animó y le contestó:
--- Edilsa, regresemos y ya no busque la vivienda sino la cara de la dueña.
Edilsa, un poco avergonzada por haber olvidado la casa de su posada, se sonrió y sacándose el sombrero, dio vuelta al caballo y junto a Rodrigo emprendieron el regreso trotando lentamente, ella miraba los rostros que la noche no ayudaba mucho, hasta que alguien se sonrió y reconoció la voz que estaba a un costado de la acera, era su amiga Fredelinda Campos, ella frenó caballo y observó el lugar de la sonrisa allí estaba su amiga conversando con otras mujeres.
Edilsa, se apeó del caballo y se dirigió a saludarla, que fue un reencuentro dichoso con fuertes abrazos y después le dijo:
--- Amiga Frede (Fredelinda) he venido al pueblo acompañada de mi novio, nos vamos a casar, por favor necesito su posada por un par de días.
Fredelinda, quien era casada y apreciaba a Edilsa, por que como huésped era generosa y dejaba dinero cuando abandonaba la casa, con una sonrisa, le contestó:
--- Amiga Edilsa, reciba mis felicitaciones, ya era tiempo que busque un compañero, con mucho gusto son bienvenidos, pero tendrán que dormir en el segundo piso para que nadie los fastidie, jajajajajaja..
Edilsa, también soltó la carcajada por la ironía de la conversación y le respondió:
--- Que vergüenza amiga, yo ya convivo con mi novio, que Dios me perdone.
Fredelinda soltando la carcajada, le respondió:
--- Amiga, creo que nosotros adivinamos su venida y construimos el segundo piso, tal vez ya lo notó.
Edilsa, algo azorada, (por que no la encontró) le respondió:
--- Si amiga su casa esta muy bonita.
Fredelinda, se despidió de sus amigas y se encaminó a su casa, Edilsa montó su caballo y con Rodrigo la siguieron y llegaron ellos se apearon, Edilsa le presentó a su novio, la anfitriona les señaló el segundo piso donde pernoctarán, que aún no tenía escalera de peldaños, sino recta doméstica con taburetes para los descansos de los pies.
Entonces, Rodrigo después desensilló los caballos, la anfitriona les dijo:
--- Los caballos descansarán en el corral y mañana temprano los llegaremos al potrero.
Luego, la dueña de casa les ofreció comida y llegó el esposo, quien se había encontrado con unos amigos y bebido unos tragos, que lo habían mareado, quien al traspasar el umbral de la puerta se tropezó y casi se cae y de frente se encontró con los desconocidos para él que no distinguió por estar embriagado y preguntó:
--- Frede, ¿Quiénes son estos?
Ella se apuró a contestar así:
--- Hombre estás borracho, que no te acuerdas de la viuda Edilsa, nuestra amiga que nos visita una vez al año en la fiesta patronal.
El recién llegado, se sacó el sombrero hizo una venia y se fue al dormitorio a descansar, la anfitriona se apresuró a pedir disculpas y dijo:
--- Les ruego nos perdonen, por que mi marido ha bebido mucho.
Ya no hubo mayores comentarios y siguieron parlando, y la anfitriona los invitó a salir y pasear por el pueblo, ellos caminaron por varios metros.
 Ellos llegaron a la Capilla, que la puerta estaba abierta e iluminada con velas encendidas, ingresaron y observaron la imagen del Santo Patrono San Idelfonso, junto a la imagen, estaba el sacerdote quien también recién había llegado, él conversaba con los feligreses; lo que lo consideró muy propicio Edilsa y dijo:
--- Creo, que conversaremos con el cura, para que nos case mañana.
Fredelinda, le respondió:
--- Si, doña Edilsa, aproveche de una vez y que que le señale los requisitos el sacerdote.
Edilsa, acompañada de Rodrigo se dirigieron al altar donde estaba el sacerdote y cuando llegaron lo saludaron, Edilsa extendió su mano con un fajo de billetes y le dijo:
--- Buenas noches señor cura, le entrego mi limosna a nombre de nosotros y le pedimos que nos bendiga con el santo matrimonio el día de mañana, seguro después de la misa.
El sacerdote aceptando tan generosa limosna(cuantiosa) que lo asombró, por que la mayoría de los feligreses sólo dan centavos buscando el último de sus monederos, le respondió:
--- Piadosa feligrés, con el mayor gusto los casaré mañana en la primera misa, por que ustedes han contribuido con su limosna a la labora de difundir la fe en Dios, y sobre todo por que desean de no estar más amancebados (no casados) y con aún hay tiempo, acompáñenme a llenar unos documentos.
Los tres de fueron a un cuarto que hacía las veces de la sacristía, iluminados por una lámpara, el sacerdote tenía sobre una mesita un libro grande que al abrirlo, apenas estaba escrita la primera página, allí anotaron los nombres de cada contrayente y firmaron al final, era el acta del matrimonio, que el sacerdote lo anticipó, para no estar buscando a los contrayentes después de la boda.
Edilsa y Rodrigo, agradecieron las atenciones del sacerdote y salieron muy felices, ya que todo estaba listo para su matrimonio al día siguiente..........................
Continuaremos..................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

No hay comentarios: