Mostrando entradas con la etiqueta La luz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La luz. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de mayo de 2018

FLORENCIO DE LA SIERRA .................... UN POETA DE ESTIRPE AYAVAQUINA.- EN SU POEMARIO : CAPULLOS DE ROCÍO.............EL ALBA

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG.,continuando con la publicación de los poemas del gran aedo, juglar y vate de estirpe ayavaquina FLORENCIO DE LA SIERRA, cuyo nombre de pila fue: FLORENTINO GÁLVEZ SAAVEDRA, que tenemos en nuestras manos el segundo  libro cuyo título  es : CAPULLOS DE ROCÍO, que fue publicado el 30 de mayo de 1,959, en los Talleres Gráficos de la Compañía de Impresiones y Publicidad S.A., en Lima, Perú;  tal como lo hicimos con los otros poemarios, daremos la misma cabida para ir descifrando poema por poema, y una vez suplico de rodillas a los grandes literatos o comentaristas; disculpar los errores que cometa al interpretar lo que quiso decir el poeta en cada una de sus inspiraciones, soy un entusiasta, que me considero feliz con hacer estas interpretaciones de lo que considero como el más grande poeta que hay producido: AYABACA.

Firmaba todos sus poemas con el seudónimo de "Florencio de la Sierra", pero en realidad era el profesor FLORENTINO GALVEZ SAAVEDRA, nacido el 14-03-1903, Publicó entre otros libros de poesía: “Aúllan los perros” (1951) con portada del artista plástico Essquerriloff, “Capullos de Rocío” (1959) con portada de César Calvo de Araujo, y “La Danza de las Serpientes” (1963) con portada de Raúl Vizcarra. Murió en Lima;  el 17 de noviembre 1964. Su existencia real fue después de 61 años vividos en su tierra natal, Lima, Piura, Bolivia y Chile. Foto: Cedida por Rosa Hortencia Morocho Sánchez.

Leer su Biografía:
http://piuraenlambayeque.blogspot.com/2009/01/florencio-de-la-sierraun-poeta.html

Tal vez, no es ético mencionarlo; sin embargo, es un  venturoso orgullo que embarga a mi persona, ser un sobrino del poeta; pero como no tengo alternativa trato de explicar; Florencio de la Sierra, fue hermano de madre de mi padre Don José María Sánchez Saavedra; es decir tuvieron ambos la misma madre: Doña Esther Saavedra Guerrero, perteneciente a una familia muy arraigada en la Ciudad de Ayabaca.
Hago la promesa de ser imparcial en los comentarios de cada poema, al mismo tiempo, lo reitero y ruego un perdón por mis errores  a los literatos que alguna vez por casualidad ojeen este Blog: A vuelo de un quinde; por ser un aprendiz  de descifrador de poemas.

Aquí en la imagen observamos la portada  del libro de Poemas: Capullos de Rocío; publicado en Lima el 30 de mayo del 1,959, por la Revista Ediciones Folklore, por el poeta Florentino Gálvez Saavedra; más conocido con el seudónimo : Florencio de la Sierra.
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.


DEDICATORIA  ESCRITA CON SU PUÑO Y LETRA.

La acuarela de este libro
la dedico a mi hija Esther, cuya presencia
humana y sencilla, es tan igual a la ternura
de mi madre, aquella sombra que desde la
eternidad de la ausencia, está cerca del
trajín de mis días, salpicados de alegría
y silencios.
Lima, 28 de Abril de 1,959

FLORENCIO DE LA SIERRA (rúbrica)

CAPULLOS DE ROCÍO
Contenido:

RUTA:

Liminar Panteísta

EL VIENTO :
                     en las estancias del alba

Silencio.
El Viento.
Neblina.
Agua.
Crepúsculo.
Aurora.
La Luna.
Primavera.
Otoño.
Verano.
Invierno.
La Selva.

ALBORADAS:
                        entre la penumbra y el silencio

Talando la "Shulla"
La Luz.
Madrugada.
El Alba.
El Sol.
Pascana.

EL ARPEGIO DEL AGUA:
                                           en las crisálidas de la mañana

El Árbol, el Maestro y el Niño.
Canción de la Mañana.
Recrero.
Canción Infantil.
Arbolito.
Acuarelas de Mayo.

PRÓLOGO

LIMINAR PANTEISTA.

BRID el follaje silvestre de este 
poemario. Es tan sencillo, como el pri-
mer arpegio del agua, que silente bro-
ta del pezón azul de los Andes.

Y  seguid las huellas que los gen-
tiles dejaron en su ruta, para que la
travesura infantil del viento, madru-
gue a despertar a la inocencia del alba.

F de la S.

DÉCIMO SEXTO POEMA

El Alba

QUE alegría para las aves
cuando vestida de silencios,
en busca de la posada del día.
inquieta ronda tu presencia.

Con la penumbra parece que has ido,
sin embargo la alborada de tu sombra
en la estancia del cielo
para los pájaros sonriendo se oculta.

A solas escuchas al susurro
de los peregrinos manantiales,
mientras los zorzales al aire preludian
la llegada infantil de la mañana.

Parece que para siempre te has ido,
siguiendo al viento y a las golondrinas,
sin embargo en el follaje escuchas
a la canción de la selva y los ríos.

FLORENCIO DE LA SIERRA

Comentario.-  El poeta Florencio de la Sierra, un convencido de la gloriosa y hermosa alba, que en todos sus poemas la tiene presente como un símbolo dichoso de sus inspiraciones, y le ha dedicado un poema, glorificando que su presencia significa la alegría a los integrantes del medio ambiente, donde aves, y los elementos como el viento, anuncian la llegada del día con la canción de la selva y los ríos, dándole un abrazo al alba que se queda en el follaje.
Continuaremos...............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
Inscríbete en el Foro del blog y participa : A Vuelo De Un Quinde - El Foro!

FLORENCIO DE LA SIERRA .................... UN POETA DE ESTIRPE AYAVAQUINA.- EN SU POEMARIO : CAPULLOS DE ROCÍO..............LA LUZ

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG.,continuando con la publicación de los poemas del gran aedo, juglar y vate de estirpe ayavaquina FLORENCIO DE LA SIERRA, cuyo nombre de pila fue: FLORENTINO GÁLVEZ SAAVEDRA, que tenemos en nuestras manos el segundo  libro cuyo título  es : CAPULLOS DE ROCÍO, que fue publicado el 30 de mayo de 1,959, en los Talleres Gráficos de la Compañía de Impresiones y Publicidad S.A., en Lima, Perú;  tal como lo hicimos con los otros poemarios, daremos la misma cabida para ir descifrando poema por poema, y una vez suplico de rodillas a los grandes literatos o comentaristas; disculpar los errores que cometa al interpretar lo que quiso decir el poeta en cada una de sus inspiraciones, soy un entusiasta, que me considero feliz con hacer estas interpretaciones de lo que considero como el más grande poeta que hay producido: AYABACA.

Firmaba todos sus poemas con el seudónimo de "Florencio de la Sierra", pero en realidad era el profesor FLORENTINO GALVEZ SAAVEDRA, nacido el 14-03-1903, Publicó entre otros libros de poesía: “Aúllan los perros” (1951) con portada del artista plástico Essquerriloff, “Capullos de Rocío” (1959) con portada de César Calvo de Araujo, y “La Danza de las Serpientes” (1963) con portada de Raúl Vizcarra. Murió en Lima;  el 17 de noviembre 1964. Su existencia real fue después de 61 años vividos en su tierra natal, Lima, Piura, Bolivia y Chile. Foto: Cedida por Rosa Hortencia Morocho Sánchez.

Leer su Biografía:
http://piuraenlambayeque.blogspot.com/2009/01/florencio-de-la-sierraun-poeta.html

Tal vez, no es ético mencionarlo; sin embargo, es un  venturoso orgullo que embarga a mi persona, ser un sobrino del poeta; pero como no tengo alternativa trato de explicar; Florencio de la Sierra, fue hermano de madre de mi padre Don José María Sánchez Saavedra; es decir tuvieron ambos la misma madre: Doña Esther Saavedra Guerrero, perteneciente a una familia muy arraigada en la Ciudad de Ayabaca.
Hago la promesa de ser imparcial en los comentarios de cada poema, al mismo tiempo, lo reitero y ruego un perdón por mis errores  a los literatos que alguna vez por casualidad ojeen este Blog: A vuelo de un quinde; por ser un aprendiz  de descifrador de poemas.

Aquí en la imagen observamos la portada  del libro de Poemas: Capullos de Rocío; publicado en Lima el 30 de mayo del 1,959, por la Revista Ediciones Folklore, por el poeta Florentino Gálvez Saavedra; más conocido con el seudónimo : Florencio de la Sierra.
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

DEDICATORIA  ESCRITA CON SU PUÑO Y LETRA.

La acuarela de este libro
la dedico a mi hija Esther, cuya presencia
humana y sencilla, es tan igual a la ternura
de mi madre, aquella sombra que desde la
eternidad de la ausencia, está cerca del
trajín de mis días, salpicados de alegría
y silencios.
Lima, 28 de Abril de 1,959

FLORENCIO DE LA SIERRA (rúbrica)

CAPULLOS DE ROCÍO
Contenido:

RUTA:

Liminar Panteísta

EL VIENTO :
                     en las estancias del alba

Silencio.
El Viento.
Neblina.
Agua.
Crepúsculo.
Aurora.
La Luna.
Primavera.
Otoño.
Verano.
Invierno.
La Selva.

ALBORADAS:
                        entre la penumbra y el silencio

Talando la "Shulla"
La Luz.
Madrugada.
El Alba.
El Sol.
Pascana.

EL ARPEGIO DEL AGUA:
                                           en las crisálidas de la mañana

El Árbol, el Maestro y el Niño.
Canción de la Mañana.
Recrero.
Canción Infantil.
Arbolito.
Acuarelas de Mayo.

PRÓLOGO

LIMINAR PANTEISTA.

BRID el follaje silvestre de este 
poemario. Es tan sencillo, como el pri-
mer arpegio del agua, que silente bro-
ta del pezón azul de los Andes.

Y  seguid las huellas que los gen-
tiles dejaron en su ruta, para que la
travesura infantil del viento, madru-
gue a despertar a la inocencia del alba.

F de la S.

DÉCIMO CUARTO POEMA

La Luz

VIENE  de la cuna
azul del silencio
y viene ignorada
por el destino del viento.

Es la imagen más remota
de la ruta matinal del alba,
de la leyenda del cielo
y de la aparición del primer lucero.

Ella viene de donde  Dios
para pascua del mundo,
tiene encendida la gracia
de una sola lámpara azul.

Llega a los arroyos,
juega con el paisaje,
y corre sin ser vista
por la sirena del mar.

Alegre ilumina
a la cuna de la mañana,
y se divierte jugando
con las flores del día.

FLORENCIO DE LA SIERRA

Comentario.- El poeta Florencio de la Sierra, haciendo uso de su talento, elogia a La Luz con una alegoría, la define como: una imagen remota que nace en el alba, y baña a los arroyos, y juega con el paisaje, y muy feliz  ilumina la cuna de la mañana, y se divierte jugando con las flores del día.
Continuaremos............................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
Inscríbete en el Foro del blog y participa : A Vuelo De Un Quinde - El Foro!

jueves, 14 de diciembre de 2017

MEDIO AMBIENTE : CIENCIA .- NATIONAL GEOGRAPHIC .- PLANTAS.- Plantas, las nuevas lámparas

http://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/actualidad/plantas-las-nuevas-lamparas_12178

Es posible que la iluminación de plantas nanobiónicas pueda reemplazar en un futuro no muy lejano a la luz eléctrica.
 
Plantas nanobiónicas
Foto: Seon-Yeong Kwak / MIT
Héctor Rodríguez
14 de diciembre de 2017

Imagina que al anochecer, en lugar de encender una lámpara cuando oscurece, pudieras leer a la luz de una planta brillante en tu escritorio.
Ingenieros de MIT han dado un primer paso fundamental para hacer realidad esa visión al incorporar nanopartículas especializadas en las hojas de una planta de berro las cuales indujeron a emitir una tenue luz durante casi cuatro horas. Se trata solo del primer paso pues los investigadores creen que, con una mayor optimización del proceso, dichas plantas algún día serán lo suficientemente brillantes como para iluminar un espacio de trabajo.
Los investigadores creen que dichas plantas algún día serán lo suficientemente brillantes como para iluminar un espacio de trabajo.
"Nuestra intención es conseguir una planta que funcione como una lámpara de escritorio; una lámpara que no haya que enchufar y cuya emisión de luz es impulsada por el metabolismo energético de la propia planta", declara Michael Strano, Profesor de Ingeniería Química en el MIT y director del estudio. Según apuntan los investigadores, esta tecnología también podría proporcionar una iluminación interior de baja intensidad, o incluso utilizarse para transformar árboles en farolas autónomas.

Plantas nanobiónicas

Las plantas nanobiónicas pertenecen a un nuevo área de investigación tiene como objetivo proporcionar a los seres del reino vegetal nuevas características a partir de agregación de nanopartículas que se integren en su metabolismo. El objetivo del grupo de investigación del MIT es diseñar plantas que puedan suplir muchas de las funciones que ahora realizan los dispositivos eléctricos.
La iluminación, que representa aproximadamente el 20% del consumo mundial de energía, parecía ser el próximo objetivo lógico
En este sentido los científicos ya han logrado diseñar especies que pueden detectar explosivos, comunicar información a un teléfono inteligente, así como plantas capaces de monitorear condiciones de sequía. La iluminación, que representa aproximadamente el 20% del consumo mundial de energía, parecía ser el próximo objetivo lógico. "Las plantas pueden autorrepararse, obtienen su propia energía y ya están adaptadas a sus entornos", dice Strano. "Creemos que ha llegado el momento de afrontar la problemática desde nuestra disciplina. Es un problema perfecto para la nanobiónica de plantas".

Reacciones químicas y encimas lumínicas

Para crear sus plantas brillantes, el equipo del MIT recurrió a la luciferasa, la enzima que les da brillo a las luciérnagas. Esta encima actúa sobre una molécula llamada luciferina haciéndole emitir luz. Durante el proceso es posible que se produzca la liberación de ciertos subproductos, y es por ello que los científicos también introdujeron en las plantas estudiadas una molécula llamada coenzima A, la cual ayuda al proceso eliminando estos subproductos que puede inhibir la actividad de la luciferasa.
Los corales de aguas profundas brillan en la oscuridad para sobrevivir
Más información

¿Por qué brillan los corales de aguas profundas?

El equipo de MIT empaquetó cada uno de estos tres componentes en un tipo diferente de portador de nanopartículas. Las nanopartículas, diseñadas a partir de materiales que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos clasifica como "generalmente considerados seguros", tienen la función de que cada componente llegue a la parte correcta de la planta, evitando del mismo modo que estos alcancen concentraciones que podrían ser tóxicas para las plantas.
Los investigadores usaron nanopartículas de sílice y otros polímeros para transportar luciferina y la coenzima A, la cual hicieron llegar a las hojas y estomas de las plantas sumergiéndolas en una disolución acuosa. Las partículas que liberan luciferina y la coenzima A se diseñaron para acumularse en las capas internas de las hojas, mientras que las partículas más pequeñas portadoras de luciferasa quedan en capas más exteriores. Es de este modo que la luciferasa es liberada gradualmente por la planta haciéndola brillar al producirse controladamente la reacción química.

A la luz de un berro

Los primeros esfuerzos de los investigadores al comienzo del proyecto produjeron plantas que podrían brillar durante aproximadamente 45 minutos, y desde entonces han mejorado a 3,5 horas. La luz generada por una plántula de berro de 10 centímetros es actualmente alrededor de una milésima de la cantidad necesaria para leer, pero los investigadores creen que pueden aumentar la luz emitida, así como la duración de la luz, al optimizar aún más la concentración y liberación tasas de los componentes.

La nueva edición vegetal

Hasta ahora los esfuerzos anteriores para crear plantas emisoras de luz siempre habían dependido de la ingeniería genética de modo que el genoma de las plantas era modificado en aras de expresar el gen de la luciferasa. Este era un proceso muy laborioso y cuyos resultados eran muy exiguos, produciéndose una emisión de luz extremadamente tenue. Dichos estudios genéticos se realizaron en plantas de tabaco y Arabidopsis thaliana – una especie común en Europa, Asia, y el noroeste de África- usadas comúnmente para estudios de genética vegetal.
Sin embargo, el método desarrollado por el laboratorio de Strano podría emplearse en cualquier tipo de planta. Hasta ahora han demostrado su funcionamierto, además de en los berros, en ejemplares de rúcula, col rizada y espinaca. Para las versiones futuras de esta tecnología, los investigadores esperan desarrollar una forma de “pintar” o “pulverizar” las nanopartículas en las hojas de todo tipo de vegetales, lo que podría permitir la transformación de árboles y otras plantas grandes en fuentes de luz.
"Nuestro objetivo es realizar un tratamiento cuando la planta es una plántula o una planta madura, y que dure toda la vida de la planta", afirma Strano. "Nuestro trabajo contempla muy seriamente convertir a los árboles en las farolas del futuro”.
David Gruber: La luminaria del mar
Más información

David Gruber: La luminaria del mar

Planteada esta posibilidad, el problema sea quizá como evitar dicha emisión de luz en caso necesario. Sin embargo los investigadores también han demostrado que pueden “apagar” la luz mediante la adición de nanopartículas portadoras de un inhibidor de la luciferasa. Esto podría permitirles eventualmente crear plantas que bloqueen su emisión de luz en respuesta a condiciones ambientales como la luz del sol, concluyen los científicos.
 
Noticias relacionadas:
David Gruber: La luminaria del mar
Bunga bangkai: la flor cadaver
 
NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 25 de junio de 2017

CIENCIA : HISTORIA .- BBC Mundo Noticias .- La extraordinaria y premonitoria teoría del Big Bang del obispo medieval Robert Grosseteste

http://www.bbc.com/mundo/noticias-40333512

El primer día de la Creación. Ilustración de Julius Schnorr von Carolsfeld, 1852-60.Derechos de autor de la imagen Getty Images                            
Image caption
                       El primer día de la Creación. Ilustración de Julius Schnorr von Carolsfeld, 1852-60.
En Genesis 1:3 dice: "Entonces dijo Dios: Sea la luz. Y hubo luz".
Pero eso fue apenas el principio de la creación divina del Universo. Esto, según la Biblia, es lo que Dios hizo después con esa luz:
  • Entonces dijo Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche, y sean para señales y para estaciones y para días y para años;
  • y sean por luminarias en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
  • E hizo Dios las dos grandes lumbreras, la lumbrera mayor para dominio del día y la lumbrera menor para dominio de la noche; hizo también las estrellas.
  • Y Dios las puso en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra,
  • y para dominar en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.
Dibujo de Robert Grosseteste en la iluminación de un libroDerechos de autor de la imagen CREATIVE COMMONS
Image caption
                                     Robert Grosseteste tenía la mente llena de arcoíris y rayos de luz.
En el siglo XIII, un erudito inglés de la orden franciscana pensó sobre el tema.
Robert Grosseteste trabajaba en uno de los grandes centros de aprendizaje en Oxford, al que la gente había empezado a llamar "universidad".
Para Grosseteste -cuya mente estaba repleta de arcoíris y rayos de luz- todo, hasta el acto divino primordial de la creación misma, tenía que ver con la luz.
Sin embargo, ¿cómo la hizo exactamente Dios?
La respuesta del religioso es verdaderamente excepcional. Su teoría fue el primer intento de describir los cielos y la Tierra usando un conjunto de leyes.
Desde su punto de vista, todo había empezado con luz y materia estallando hacia afuera desde el centro: un Big Bang medieval.
Su historia es una de invención e imaginación atrevida, de cómo la fe en principios matemáticos y científicos combinados con la creencia en un cosmos ordenado por Dios, dio lugar a una idea sorprendentemente profética.

Empieza con la luz...

'La Coronacion De La Virgen', 1635-1648, (C1934)Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption
                                    La luz, siempre presente y siempre divina, pero ¿qué es?
Pero, ¿qué es la luz? Esa pregunta nunca ha sido simple.
Algunos de los primeros escritores cristianos pensaban que había dos tipos distintos de luz.
La lux, como se llamaba en latín, era lo que Dios usaba para hacer el cosmos, una especie de fuerza creativa divina, casi una manifestación del mismo Dios.
La otra era lumen, la luz ordinaria que emanan los cuerpos celestiales y nos permiten ver las cosas.
Esa visión de la iluminación es evidente para quien ha estado en una catedral gótica inundada de luz que entra por los vitrales de las ventanas.
Los sacerdotes y teólogos pensaban que al contemplar la hermosa lumen en la iglesia, los fieles se sentirían atraídos por la lux bendita de Dios.

Religión y ciencia

Un arcángel revelándole la naturaleza física del Universo a un grupo de filósofos y matemáticosDerechos de autor de la imagen WELLCOME IMAGES
Image caption
                                    Un arcángel revelándole la naturaleza física del Universo a un grupo de filósofos y matemáticos, entre ellos Robert Grosseteste, así como Francis Bacon, Nicolaus Copernicus, Galileo Galilei, Isaac Newton, Tales, René Descartes y Arquímedes. Grabado de James Barry, 1795.
A pesar de que hoy en día parece haber un conflicto entre la ciencia y la religión, durante una buena parte de la historia la religión fue una gran motivación para querer saber más sobre el mundo.
En las escuelas de las catedrales de los siglos XI y XII -predecesoras de las universidades- algunos estudiosos pensaban que era su deber aprender más sobre el Universo que, para ellos, había creado Dios.
No sólo consultaban la Biblia: leían los escritos de los antiguos griegos como Platón, Aristóteles e Hipócrates, que habían sido preservados en traducciones hechas por escritores islámicos.
El aprendizaje sobre el mundo natural floreció en la era de las grandes catedrales góticas, y muchos historiadores hablan de un primer Renacimiento en el siglo XII.

La más hermosa de las entidades

Vitral con el nombre de GrossetesteDerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption
                                    Grosseteste nació circa 1175 en Suffolk, Inglaterra, y murió en 1253.
Robert Grosseteste nació en medio de esa excitante época.
A principios del siglo XIII era un profesor prominente, erudito y, como todos los investigadores en Oxford, un cristiano devoto. En 1235 se convirtió en el Obispo de Lincoln.
Para él, la luz era una de las más maravillosas creaciones de Dios.
"La luz física es la mejor, la más deleitable, la más hermosa de todas las entidades que existen. La luz es lo que constituye la perfección y la belleza de todas las formas físicas", escribió.
Pero Grosseteste no se conformaba con sentarse a disfrutar de la luz que entraba por las grandes ventanas de la catedral gótica de Lincoln. Empezó a estudiarla como un científico.
Analizó por ejemplo el paso de la luz a través de un vaso de agua.
Se dio cuenta de que los lentes pueden magnificar los objetos, y cuando uno lee lo que escribió sobre eso se pregunta por qué pasaron otros 300 años antes de que los telescopios y microscopios fueran inventados.
"Esta parte de la óptica, cuando se entiende bien, nos muestra cómo podemos hacer que cosas que están a una distancia muy lejana parezcan como si estuvieran muy cerca, y las cosas que grandes que están cerca parecen muy pequeñas, y cómo podemos hacer que las cosas pequeñas que están lejos parezcan de cualquier tamaño que queramos; de manera que podría ser posible para nosotros leer las letras más pequeñas a distancias increíbles o contar la arena o las semillas o cualquier clase de objetos diminutos".
Uno de los primeros telescopiosDerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption
                                     Los telescopios tardarían tres siglos en llegar.
Notó además que la luz se dobla al pasar de aire a vidrio o agua, un efecto llamado refracción.
Como otros antes que él, vio que la luz podía dividirse en un espectro colorido como un arcoíris, y escribió un tratado sobre los arcoíris en el que estuvo cerca de explicar cómo se forman: pensaba que las nubes actuaban como un lente gigante que refractaba la luz y la volvía de colores.

"De luce"

En 1225, Grosseteste reunió lo que había aprendido de la luz en un libro que llamó sencillamente "De luce" (Sobre la luz).
Era una mezcla de teología, ciencia, metafísica y especulación cósmica.
Pero trataba en particular la cuestión de cómo Dios hizo todo el cosmos usando luz.
En vez de ver la Creación como una especie de acto de magia, Grosseteste empezó a transformarla en algo más parecido a un proceso natural, algo que ahora llamaríamos "estudio científico".
Vitral del siglo XIX con la figura de Robert GrossetesteDerechos de autor de la imagen creative commons
Image caption
                                    No se conformó con deleitarse con la luz que entraba por las ventanas y llenaba de color su catedral.
Como muchos de sus contemporáneos, creía que Dios trabajaba con principios simples basados en reglas que la humanidad podía entender usando lógica, geometría y matemáticas.
"Todas las causas de efectos naturales han de ser expresadas por medio de líneas,ángulos y figuras, porque de otro modo sería imposible tener conocimiento de la razón de estos efectos", escribió.
Y, como el Universo estaba gobernado por las matemáticas, era ordenado, racional y se podían deducir sus reglas.
De hecho, la descripción de Grosseteste de la creación divina consignada en De luce es tan precisa que puede ser expresada con un modelo matemático, algo que historiadores y científicos de la Universidad británica de Durham hicieron con ayuda de una computadora.

La máquina del mundo

El Universo geocéntricoDerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption
                                    En su época, la Tierra todavía era el centro del Universo, y cada planeta era movido por esferas.
Para Grosseteste y sus contemporáneos, el Universo consistía en la Tierra, en el centro, y todos los cuerpos celestiales -el Sol, la Luna, los siete planetas conocidos y las estrellas- girando a su alrededor en círculos perfectos.
Pero para él todo empezó con una especie de Big Bang en el que una explosión de luz -del tipo lux- hizo que una densa bola de materia se expandiera, volviéndose cada vez más ligera y diluida.
"Esa expansión dispersa la materia 'dentro de una esfera del tamaño de la máquina del mundo', que es como nombra al cosmos", le dice a la BBC Tom McLeish, uno de los físicos de la Universidad de Durham que tradujeron la teoría cosmológica de Grosseteste en un modelo matemático.
"Pero luego encuentra un problema: no lo puede expandir infinitamente, porque en esa época el Universo era enorme pero finito. ¿Cómo detenerlo? Con una brillante idea científica. Pensando como un físico, recurre a algo sencillo para explicar no sólo cómo deja de expandirse sino cómo se forman las esferas".

Una luz brillante en la oscuridad

"Si no se puede llegar al vacío, porque la naturaleza lo aborrece -reflexiona-, tiene que haber una densidad mínima, y cuando se llega a ésta, se tiene que cristalizar".
Siguiendo esa línea de pensamiento, eso ocurriría primero en la parte más lejana: el firmamento. Éste se cristaliza primero y se perfecciona, adquiriendo luz -lumen-, que también empuja masa, en este caso hacia adentro, y así se van creando las esferas en las que residen los planetas, el Sol, la Luna y la Tierra.
Robert GrossetesteDerechos de autor de la imagen CREATIVE COMMONS
Image caption
                                    Retrato de Robert Grosseteste, obispo de Lincoln, hecho en el siglo XIII, dando la bendición con la mano derecha.
"El otro pensamiento moderno que tuvo fue que cuando miramos al cielo, el Universo que vemos de alguna manera contiene la huella o el eco de los procesos que lo formaron", señala McLeish.
"Eso es precisamente lo que los cosmólogos piensan hoy en día... ¡acuérdate de la búsqueda de microondas con el eco del Big Bang!", añade entusiasmado.
"Lo único oscuro de la Edad Oscura (entre la caída de Roma y el Renacimiento) es nuestra ignorancia sobre esa época. Grosseteste es un pensador profundamente impresionante", declara McLeish.
"La historia que me contaron cuando era joven fue que antes de los 1600 no había más que misticismo, teología, dogmatismo, etc. Y de repente aparecieron Galileo, Kepler, ¡wow! Todo es luz e Iluminación, y volvemos a encaminarnos con la ciencia", cuenta el físico.
"Pero la verdad es que la ciencia no funciona así. Todos damos pasos pequeños y, como dijo Isaac Newton, todos nos subimos sobre los hombros de gigantes. Y Grosseteste es uno de esos gigantes sobre cuyos hombros se subieron los primeros científicos modernos".

Temas relacionados

Contenido relacionado

BBC Mundo Noticias
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com
Inscríbete en el Foro del blog y participa : A Vuelo De Un Quinde - El Foro!

lunes, 19 de junio de 2017

CIENCIA : BBC Mundo Noticias .- El fuego, ¿es líquido, sólido o gaseoso? Y, ¿por qué es caliente?

http://www.bbc.com/mundo/noticias-40276492 a vuelo

     
Fósforo prendidoDerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption
                                    ¿Cuál será su estado físico?
Sólido, líquido y gaseoso: esos son los estados de la materia, según nos enseñaron en la escuela. Y luego nos enteramos de que había otros más: plasma, condensados Bose-Einstein, materia degenerada, plasma de quarks-gluones...
A pesar de ello, seguimos teniendo un problema con el fuego, pues no parece entrar en ninguna de esas clasificaciones.
Y es exactamente por eso que ha fascinado a los científicos durante siglos.
Uno de los fascinados fue el físico y químico Michael Faraday (1791-1867), quien descubrió la inducción electromagnética, el diamagnetismo y la electrólisis.
Además de eso, fue el creador de las legendarias Conferencias de Navidad de la Royal Institution de Londres, en 1825, una tradición que aún se mantiene. Su idea era presentarle a los jóvenes las maravillas de la ciencia a través de espectáculos.
El propio Faraday fue uno de los conferencistas en esos primeros tiempos. En 1848, en su exposición más famosa, empezó diciendo: "No hay mejor puerta para entrar al estudio de la filosofía natural que considerando el fenómeno físico de una vela".
Niño mirando las llamas de velasDerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption
                                    "La historia química de una vela" es el nombre de la conferencia más famosa de Faraday.
Esa conferencia, "La historia química de una vela", es una favorita de los químicos desde entonces, entre ellos a la investigadora forense de incendios Niamh Nic Daeid.
"En mi área, particularmente cuando estamos trabajando en un caso y tenemos que explicar cómo funciona el fuego en un tribunal, lo que tenemos que hacer es explicar en términos muy sencillos la combustión: qué es, cómo ocurre, cómo empiezan los incendios, cómo se desarrollan, etc.", dice la experta a la BBC.
"Cuando recién estaba empezando en el área, un amigo me sugirió que leyera las conferencias de Faraday. Son seis sobre este tema, escritas para niños, así que lo explica de una manera muy sencilla".
¿Cómo explica Niamh Nic Daeid el misterio del fuego, que no parece ajustarse a ninguno de los estados clásicos de la materia?
Raya
No hay mejor puerta para entrar al estudio de la filosofía natural que considerando el fenómeno físico de una vela"
"La historia química de una vela", Michael Faraday
GETTY
Raya
"El fuego es una reacción química. Es algo que le sucede a gases en la mayoría de las circunstancias. Y es algo que pasa como resultado del calentamiento de la materia -sólida o líquida- para producir vapores, que luego se encienden al mezclarse con el oxígeno".
Entonces, no es un sólido ni un líquido y es casi un gas, pero no lo es. El fuego es algo que le ocurre al gas.
"Para hacer fuego, tienes que tomar un sólido o un líquido, calentarlo para que se rompan vínculos químicos en el combustible (el sólido o el líquido con el que empezaste) y eso hace que se libere gas. Ese producto gaseoso se mezcla con el oxígeno. Luego introduces una fuente de encendido que produce una llama".
Al prender una vela, "estás viendo química". O, en otras palabras, no es un estado de la materia, sino una reacción.
Leña en chimeneaDerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption
                                    El fuego es caliente, ¿pero alguna vez te preguntaste por qué?
Pero, esta pregunta inicial sobre el fuego no hizo más que despertar otras curiosidades sobre este fenómeno que, de repente, parecía tan cotidiano y tan desconocido a la vez.

¿Por qué es tan caliente?

Cuando calentamos algo, como leña en una chimenea, libera gas. La reacción de esos gases con el oxígeno en el aire es lo que vemos como fuego.
"La combustión es una reacción exotérmica, lo que quiere decir que la cantidad de calor liberada es mayor que la energía que está absorbiendo", explica el investigador de fuego Conor Mackintosh.
Esa reacción libera mucha energía y es por eso que el fuego es tan caliente.

¿Por qué podemos ver el fuego en la oscuridad?

"La luz que vemos es producida por electrones brincando de una energía a otra más alta, por eso la vemos como una llama brillante", responde Niamh Nic Daeid.
Fuegos artificialesDerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption
                                    Y, ¿por qué a veces es de colores?
Es cierto que los vínculos que se están rompiendo son de carbón a carbón, lo que libera energía. Pero, ¿por qué tenemos fotones también?
"Lo que estás haciendo es romper los vínculos carbón a carbón, pero también estás introduciendo energía en los átomos mismos. Esa energía excita los electrones que están dentro del átomo y los hace brincar de un nivel de energía a otro. Cuando se relajan, emiten luz", aclara la investigadora forense de incendios.
"Si agregas otros compuestos, como cobre, arden en colores distintos porque los niveles de energía que hacen que los electrones brinquen en esos materiales es diferente".
Y así es como funcionan los coloridos fuegos artificiales.

Temas relacionados

Contenido relacionado

BBC Mundo Noticias


Faraday y "La historia química de una vela"
Seis históricas conferencias (y sin proyector)
 
 
And now, my boys and girls, I must first tell you of what candles are made1
 
En el año 1825, Michael Faraday creó las Christmas Lectures en la Royal Institution, ilustre entidad fundada en 1799 "para la difusión del conocimiento.y la enseñanza por cursos de conferencias filosóficas y experimentos.". Estas conferencias tenían lugar en época navideña, estaban dirigidas en particular a los jóvenes (y, a colegir por ilustraciones de la época, algunos casi niños). Las Christmas Lectures devinieron en una institución dentro de la Institución. Tanto así que se han seguido dictando hasta el día de hoy, solo interrumpidas por la Segunda Guerra Mundial. El lector interesado puede encontrar la lista completa de las más de doscientas Christmas Lectures2. Tradición sin necesidad de disfraces.
Faraday dictó diecinueve series en distintos años. Pero la más famosa de ellas, "The Chemical History of a Candle", tuvo lugar en 1860. La serie constó de seis conferencias, más tarde publicadas, y hoy fácilmente accesibles en la web. Pueden encontrarse versiones con ilustraciones y sin ellas. Las primeras hacen más comprensible la lectura y demuestran el placer de Faraday por experimentar y demostrar sus afirmaciones1.
Es posible que algún disertante moderno, orgulloso de su capacidad de síntesis o con dudas sobre cómo sostener la atención, hoy día en mengua, y dependiente del insustituible proyector, comúnmente llamado cañón, pregunte, entre desconcertado y escandalizado: "¿Seis conferencias para una vela?". En efecto, puede parecer demasiado, pero no lo es si las conferencias son dadas por Faraday. De su lectura es fácil deducir que el científico más apreciado del siglo XIX (junto a Charles Darwin en biología) además de un gran experimentador, como pedía el acta fundacional de la Royal Institution, era también un formidable expositor. A decir verdad, las seis conferencias, magistrales como son en el despliegue de conocimientos y asociaciones, la sorprendente riqueza de demostraciones ilustrativas y la elegancia y llaneza de su exposición, dicen tanto acerca de la afamada vela como del autor. Hay temas que se suponen perfecta y fácilmente agotables, hasta que alguien demuestra, por el solo peso de su intelecto, que distan de serlo. Una vela en manos de Faraday destruye sin compasión algunas falsas certezas y nos enfrenta a tristes constataciones: podemos ser capaces de ver, pero no siempre de observar, y pocas veces de establecer relaciones y asociar fenómenos.
Después de todo, hay mucho para hablar de una vela, sea una antigua y olorosa de sebo (tallow), de espermaceti (spermaceti ) proveniente del aceite de ballena, de cera de abejas, menos maleable (beewax) o de estearina o parafina (vistas como mejoras de la tecnología). En su cuento de 1856, "Dos húsares", León Tolstoi comienza enumerando las diferencias que separaban los comienzos del siglo XIX, "esos tiempos inocentes", de la época contemporánea a su historia. Y en la larga lista termina por dar con las mismísimas velas: "cuando, durante las largas noches otoñales, las velas de sebo que proporcionaban luz a las reuniones familiares, menguaban su llama y sus mechas debían ser recortadas; y cuando los salones de baile se iluminaban con velas de fina cera o espermaceti.".
Sin mencionar las velas naturales, ramas resinosas capaces de arder "muy hermosamente". Y conviene saber que es posible para cualquiera fabricar una vela. Por ejemplo, un dip, que consiste en sumergir repetidamente un cabo de algodón o un cordel en parafina derretida al baño maría; o usar un molde de distinta forma y tamaño, desde un tubo a una taza de té. Y es muy fácil colorear la sustancia base, fabricarlas con formas elaboradas y hacer entonces velas decorativas, las que, de todos modos, nos previene Faraday, no prestan tanta utilidad. Y hasta se pueden perfumar, un exceso ritual manifiesto. Del mismo modo, podemos preguntarnos con Faraday (solo que él tiene a mano la respuesta) ¿por qué una vela crea una llama pero no enciende el resto?; ¿y por qué la llama persiste?; ¿por qué, bien observada, esta llama tiene varias partes bien diferenciables, la más curiosa, esa base gris que envuelve la mecha, a su vez envuelta por el brillo natural de la flama, y por qué ésta produce, si se coloca un tubo de vidrio, un vapor negro que no arde y si el tubo se coloca en la zona gris produce un vapor blanco que sí lo hace?; ¿por qué, mientras la llama arde ("más luminosa y bella que un diamante") se forma en su base una pequeña copa líquida que no se consume allí mismo, y en cambio asciende por la mecha y de este modo la mantiene? Y ¿cómo es que el arder de una vela produce agua, "pure, distilled water"? Y, después de todo, ¿adónde va a dar la vela cuando se consume por completo y simplemente desaparece? Faraday se permite algunos paréntesis en el hilo de su disertación, siempre dispuesto a enseñar. Por ejemplo, (algo que sin dudas el lector conocerá sin trepidación), debemos distinguir entre un gas y un vapor; el gas siempre es gas, el vapor es transitorio y se condensa. Todo lo cual es apenas el comienzo.
Algún lector puede encontrar esta prolijidad de Faraday excesiva (no éste y muchos otros lectores), y quizás abstracta, pero sucede que en sus conferencias demostraba con experimentos muy ilustrativos cada una de sus descripciones y afirmaciones; una vela en manos de Faraday puede ser realmente iluminante. La cita arriba mencionada sobre los gases que emite la llama de la vela es demostrada paso por paso, y frente a todos, incluidos vela, llama, tubo y frasco de Florencia. En honor a la puntillosidad de Faraday, nunca confundir un frasco de Florencia (circa 1744) con el más familiar de Erlenmeyer (1861), posterior a las conferencias: el primero tiene la base redondeada, el segundo plana. Es frecuente leerlo, o, se diría, "oírlo" decir " I have here some bits of timber .."; o, exhibiendo una vela de sebo rescatada de un barco hundido 57 años antes, demostrar que, una vez encendida, puede quemar como si tal, sin olvidar nombrar y agradecer al marino que proveyó el espécimen. Hasta puede emprender un experimento con pólvora, que, en oposición a otros, a los que recomienda repetir en casa a los futuros filósofos, advierte acerca de su peligrosidad (Faraday sabía de los riesgos de la experimentación; más de una vez debió sufrir algunos estallidos sin consecuencias). Tyndall, que escribió muy admirativamente sobre Faraday, nos dice que éste prefería la palabra "philosopher", referida a la antigua denominación de "natural philosophers" para químicos o físicos, en oposición a éstas, en aquel momento nuevas expresiones, que le desagradaban. Solo en la primera conferencia, Faraday hace no menos de 27 demostraciones o experimentos ante su público. Como muestran las ilustraciones de la época, su mesa del salón de conferencias de la Royal Institutionestaba cubierta de elementos que le servían para sus demostraciones prácticas; poco se "decía", casi todo se demostraba. A decir verdad, Faraday muy temprano en exposición, no se priva de fabricar una vela él mismo, frente a sus alumnos, mientras les explica lo que hace en detalle y con evidente bonhomía. Este Salón de Conferencias es un tema en sí mismo. Existen magníficas descripciones de los avatares de este ilustre anfiteatro, restaurado en 2007. En algunas fotografías actuales se observan que, sin perder su línea original, posee cómodas butacas de color rojo oscuro y, si se mira con atención, también después de todo, un cañón. Una maravillosa mezcla de tradición y actualidad tecnológica, que hubiera seguramente complacido a Faraday; incluso el cañón, aunque es debatible si lo hubiera usado3.
Es imposible siquiera un resumen del contenido y desarrollo de las seis conferencias que, parten de una simple vela y se expanden sin cesar pero sin distanciarse nunca del sujeto original. La llama de una vela necesita del oxígeno del aire; veamos cómo si falta la llama se extingue. Entonces, dirijamos nuestra atención a ese elemento imprescindible, el aire. Aprendamos que el aire pesa. Lo podemos pesar, y lo hacemos. Y podemos calcular cuanto pesa el aire de esta habitación (el salón donde se desarrolla la conferencia). Una tonelada: esto es, presión atmosférica. ¿Y qué del agua que produce la combustión de la vela? La podemos convertir en vapor, o en hielo, y siempre será agua. Hasta podemos hacer estallar botellas robustas solo con los cambios físicos que provocamos en ella. Y podemos estudiar por separado sus componentes, oxígeno e hidrógeno. Podemos preguntarnos para qué sirve el otro componente de la atmósfera, el nitrógeno. ¿Qué sucedería si la atmósfera solo fuera oxígeno puro? Más aún, es posible reflexionar que si la vela consume imprescindible oxígeno para arder, nuestro cuerpo también lo hace para vivir; la respiración termina por ser semejante a la combustión de una vela. Y como la vela, produce alguna otra cosa en su lugar. Inspirando, tomamos oxígeno del aire, pero si luego espiramos el contenido de nuestros pulmones sobre la vela colocada en un recipiente, ésta terminará por apagarse ¿Qué hizo nuestro cuerpo para que esto sea así?
De este modo proceden las conferencias, metódica y progresivamente, e ilustrando cada afirmación con un experimento sencillo pero pertinente, decenas y decenas de ellos. Botellas, limadura de hierro, zinc, cobre, potasio, que, señala, fue descubierto por su maestro Sir Humphrey Davy (también descubridor del sodio), con quien compartió alguna feliz explosión. Tubos y globos, electricidad y mechas. La cadena de pensamiento lógico, conocimiento, y demostración palpable de lo que se afirma continúa y se amplifica, parece migrar hasta territorios no sospechados pero siempre regresa. Inocentemente, la primera conferencia se inició mostrando apenas simples velas antiguas de distinta composición y observando con atención su llama. Y todo, sin cañón.
La edición de Chatto & Windus de 1908 tiene unas ciento noventa páginas. Pero cualquiera sea la procedencia del ejemplar que leamos, la magnífica personalidad de Faraday surge tan diáfana como la luz de la vela de la que es capaz de obtener y transmitir tantos conocimientos e inspirar en los jóvenes amor a la ciencia. Emerge un hombre que ama la investigación científica, que goza con transmitir sus conocimientos y comprende que para ello es necesaria la evidencia real y a la vista de lo afirmado. Además, un hombre sencillo, capaz de comunicarse con niños y jóvenes con humor, sin presunción sino con modestia, y poniéndose a su misma altura, a veces con complicidad, como compartiendo un secreto bien guardado. Seguro, sin embargo, de lo que dice y hace y de estar captando la atención de sus oyentes, a quienes estima como futuros filósofos de la naturaleza, término que sabemos prefería. Leyendo estas conferencias para jóvenes, el mismo Faraday nos aparece como un chico más, los experimentos a la vez un juego y una exploración. Ofrece los dulces y él mismo los disfruta.
Las conferencias de Faraday, se sabe, fueron muy populares. Las examinadas en esta nota, parecen resistirse, con buen éxito, a ser olvidadas. Han permanecido a través del tiempo como un afamado documento, un célebre capítulo en la enseñanza de la ciencia, y más importante, en la difusión de sus valores. "Divulgación", en el sentido más estricto y responsable, muchas veces imitada, pocas igualada. Es de esperar que importantes científicos e investigadores hayan surgido de ese privilegiado grupo de alumnos, probablemente testigos inopinados de uno de los momentos más gratos de la historia de la ciencia y su enseñanza.
Héctor O. Alonso
e-mail:
Bibliografía
1. The chemical history of a candle. A course of lectures delivered before a juvenile audience at the Royal Institution, by Michael Faraday, edited by W. Crookes. A new impression with ilustrations, London: Chatto & Windus, 1908. En:
 www.loyalbooks.com/book/Chemical-History-of-a-Candle; consultado el 22/9/2015.         [ Links ]
2. Christmas Lectures. En:
  consultado el 22/9/2015.         [ Links ]
3. James FL. Inside story of the Royal Institution's new look theatre. En:
 consultado el 22/9/2015.
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@Hotmail.com
ayabaca@yahoo.com
Inscríbete en el Foro del blog y participa : A Vuelo De Un Quinde - El Foro!

Mi lista de blogs