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martes, 3 de noviembre de 2020

NATIONAL GEOGRAPHIC : EL PRIMER VUELO ESPACIAL TRIPULADO.- Laika, la perra astronauta que salió al espacio exterior

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos entrega un reportaje celebrando el Primer Vuelo Tripulado Espacial, fue hecho por la perra Laika, que tripuló el satélite Sputnik 2, acontecimiento científico llevado a cabo por la Unión de Repúblicas Socialistas y Soviéticas URSS, en la tarde del 3 de noviembre (hora de Moscú), el Sputnik 2 fue lanzado desde el cosmódromo de Baikonur, en el actual Kazajistán.
NATIONAL GEOGRAPHIC .- narra : "........La tarde del 3 de noviembre (hora de Moscú), del 1,957 el Sputnik 2 fue lanzado desde el cosmódromo de Baikonur, en el actual Kazajistán. El objetivo de la misión era recoger datos sobre las constantes vitales de Laika para observar la reacción de un organismo vivo en una misión espacial. Con anterioridad ya se habían enviado moscas de la fruta (Drosophila melanogaster), pero no un mamífero. El satélite constaba de un cohete y la cápsula en la que iba la perra, aislada térmicamente del exterior y protegida por paneles contra la radiación......"


Réplica del Sputnik 2.
El primer ser en entrar en órbita fue una perra llamada originariamente Kudryavka (ruso: "pequeña de pelo rizado"), la cual sería conocida mundialmente como Laika debido al nombre de su raza. Pesaba sobre 6 kg. La cabina presurizada del Sputnik 2 le permitía estar acostada o en pie y estaba acolchada. Un sistema regenerador de aire le proveía de oxígeno; la comida y el agua se encontraba en forma de gelatina. Laika estaba sujeta con arnés, una bolsa recogía los excrementos, y unos electrodos monitorizaban las señales vitales. Un informe telemétrico temprano indicaba que Laika estaba agitada pero comía. No había posibilidad de retorno a la Tierra, por eso se planeó sacrificarla después de 10 días en órbita. Sin embargo, en octubre de 2002 se reveló por fuentes rusas que Laika había muerto a las pocas horas debido al sobrecalentamiento y el estrés. La misión suministró a los científicos los primeros datos del comportamiento de un organismo vivo en el medio espacial.
WIKIPEDIA.

Entre los grandes nombres de la carrera espacial, hay uno incluso más conocido que el de muchos astronautas. Se trata de Laika, la perra que tripuló el satélite Sputnik 2 convirtiéndose en la primera criatura de la Tierra en llegar al espacio, al precio de su vida.

Abel de Medici

03 de noviembre de 2020 · 05:55 Actualizado a

 
Foto: Cordon Press

Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No deberíamos haberlo hecho... lo que aprendimos de esa misión no fue suficiente como para justificar la muerte de la perra”. Así lamentaba 30 años después Oleg Gazenko, uno de los científicos del programa espacial soviético, la decisión de haber enviado al espacio a Laika, la perra que se convirtió en la primera astronauta de la Tierra, y que pagó ese indeseado honor con su vida.

El 4 de octubre la URSS consiguió poner en órbita el primer satélite artificial de la historia, el Sputnik 1; y un mes después la primera nave tripulada, el Sputnik 2.

Era el año 1957 y la URSS se preparaba para celebrar el 40º aniversario de la Revolución Bolchevique. El 4 de octubre los soviéticos consiguieron poner en órbita el primer satélite artificial de la historia, el Sputnik 1, pero las presiones de la carrera espacial llamaban a algo más espectacular: había que llevar a una persona al espacio. Sin embargo eso era demasiado peligroso todavía, ya que los sistemas de soporte vital de las naves estaban lejos de ser fiables y, a pesar de los equipos de entrenamiento, se sabía demasiado poco sobre los efectos reales que podría tener la puesta en órbita y posterior regreso para el cuerpo humano.

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Una astronauta de cuatro patas

Aunque el lanzamiento del Sputnik 1 había permitido a los soviéticos anotarse el primer gol en la carrera espacial, el dirigente Nikita Kruschov quería algo aún más espectacular para alardear de las proezas de la Unión Soviética ante el mundo en el aniversario de la Revolución. Enviar a un astronauta estaba fuera de discusión, ya que si hubiera muerto en la misión el efecto propagandístico habría sido todo lo contrario al deseado.

Los vuelos tripulados por perros ya se habían llevado a cabo con éxito en misiones suborbitales y se planeaba repetir la estrategia en algún momento para los vuelos orbitales.

Los vuelos tripulados por perros ya se habían llevado a cabo con éxito en misiones suborbitales y se planeaba repetir la estrategia en algún momento para los vuelos orbitales. Los candidatos eran perros callejeros, a los que se suponía habituados a sobrevivir en condiciones extremas. Pero las directrices eran claras: había que llevar a cabo la misión en noviembre de ese año, por lo que no había tiempo de preparar una nave en condiciones de ser recuperada, sino un satélite como el Sputnik 1, es decir, que fuera puesto en órbita y posteriormente se quemara al precipitarse en la atmósfera. Por lo tanto, el desafortunado can que fuera elegido como tripulante debería ser sacrificado.

La elección recayó en una perra mestiza en la que se fijaron por su carácter dócil y por ser la que mejor respondía al ser confinada en espacios cerrados. Vladimir Yazdovsky, el director del programa de entrenamiento, dijo de ella que era “tranquila y encantadora”. Le pusieron varios nombres como Limoncito, Ricitos y aquel con el que pasó a la historia: Laika, que significaba “ladradora”, a pesar de su carácter apacible. El equipo sabía que iban a enviarla a su muerte y más de uno, tras la desintegración de la Unión Soviética, manifestó sus remordimientos por haberlo hecho, pero no tenían elección ante las órdenes de Kruschov.

La elección recayó en una perra mestiza, conocida como Laika, en la que se fijaron por su carácter dócil y por ser la que mejor respondía al ser confinada en espacios cerrados.

Laika tenía solo dos años y antes de ser recogida para el programa espacial no había conocido más que el frío de las calles moscovitas. Antes del lanzamiento, Yazdovsky quiso obsequiarla con un poco de felicidad y se la llevó a su casa para que jugara con sus hijos: “Quería hacer algo bueno por ella, ya que le quedaba muy poco tiempo de vida”.

Las dimensiones de la cápsula del Sputnik 2 hacían que los perros tuvieran que adaptarse a un espacio muy reducido y pasar por un entrenamiento intensivo en máquinas centrifugadoras que simulaban las condiciones de despegue del satélite.                                                                                 UPPA/Photoshot / Cordon Press.

La misión del Sputnik 2

La tarde del 3 de noviembre (hora de Moscú), el Sputnik 2 fue lanzado desde el cosmódromo de Baikonur, en el actual Kazajistán. El objetivo de la misión era recoger datos sobre las constantes vitales de Laika para observar la reacción de un organismo vivo en una misión espacial. Con anterioridad ya se habían enviado moscas de la fruta (Drosophila melanogaster), pero no un mamífero. El satélite constaba de un cohete y la cápsula en la que iba la perra, aislada térmicamente del exterior y protegida por paneles contra la radiación.

El objetivo de la misión era recoger datos sobre las constantes vitales de Laika para observar la reacción de un organismo vivo en una misión espacial.

Durante las tres primeras órbitas -cada una de las cuales duraba unos 100 minutos aproximadamente- el funcionamiento del satélite fue normal, pero en la cuarta la temperatura empezó a aumentar rápidamente a causa de un fallo en el sistema de control térmico. Laika murió poco después a causa de un paro cardíaco provocado por la hipertermia, aunque la versión difundida por las autoridades soviéticas sostenía que el Sputnik llevaba equipo para eutanasiarla cuando el oxígeno empezara a agotarse. Solo después de la caída de la Unión Soviética, los científicos que habían participado en el programa desvelaron la verdad.

El Sputnik aún se mantuvo en órbita durante algo más de cinco meses, hasta que el 14 de abril del año siguiente se desintegró al precipitarse a la atmósfera terrestre. Los registros que había enviado proporcionaron los primeros datos sobre la respuesta de los organismos vivos en órbita, que resultaron ser más positivos de lo que se esperaba.

El legado de Laika

Aunque el sacrificio de Laika fue objeto de críticas, en aquel momento la atención estaba centrada en la carrera espacial y el objetivo del Sputnik 2 -comprobar que un ser vivo podía sobrevivir a la puesta en órbita- había sido logrado. La comunidad científica en general no mostró demasiada preocupación por su muerte, considerándola como un sacrificio necesario para el progreso de la carrera espacial. Otros muchos no lo vieron del mismo modo, como el periodista polaco Krzysztof Boruń: en un momento en el que Polonia estaba bajo la órbita soviética y la censura era activa, escribió en un periódico científico que el hecho de no haber logrado traer a Laika con vida era “indudablemente una gran pérdida para la ciencia”.

La comunidad científica en general no mostró demasiada preocupación por la muerte de Laika, considerándola como un sacrificio necesario para el progreso de la carrera espacial.

Las futuras misiones con perros fueron realizadas con naves preparadas para ser recuperadas. Otros ocho canes fueron enviados al espacio en los diez años siguientes; sobrevivieron todos menos dos, Mushka y Pchyolka, tripulantes de la misión Sputnik 6 en 1960: los soviéticos perdieron el control de la cápsula durante la maniobra de reentrada en la atmósfera y, para evitar que los países rivales se hicieran con sus datos, la hicieron explotar con una carga explosiva. Ugolyok y Veterok fueron los últimos perros del programa espacial soviético en 1966, realizando un vuelo de 21 días a bordo de la nave Kosmos 110.

NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

viernes, 20 de agosto de 2010

ASTRONOMÍA: SE CUMPLIERON 50 AÑOS DEL VUELO ESPACIAL DE LAS PERRAS BELKA Y STRELKA

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., realmente es un placer recordar los primeros pasos que el hombre empezó a dar a finales de la década de 1950 y con mucho vigor en la década del 1,960; estuvieron empeñados Los Estados Unidos de América U.S.A.y La Unión de Repúblicas Socialistas y Soviéticas U.R.S.S. , en tomar la delantera en las investigaciones científicas en la exploración del espacio , y Rusia ganó la delantera enviando la primera nave espacial llamado SPUTNIK I, lanzado en 1957 y siguieron otros lanzamientos, como al enviar el primer ser vivo al espacio que fue la perra LAIKA en el satélite SPUTNIK II, hasta que finalmente se decidió enviar seres vivos con retorno y se llega al SPUTNIK-V, que llevó al espacio a las perras: BELKA y STRELKA, y retornaron vivas , esa hazaña se produjo el 19 de agosto de 1,960. Aquí en la imagen observamos un prototipo de la Jaula Espacial que utilizó la URSS, para enviar las perras como primeros seres vivos en orbitar La Tierra. Fuente de imagen: Wikipedia
Aquí en la imagen observamos una recreación de las perras: BELKA y STRELKA, tal como las presentaba la URSS como propaganda su adelanto científico en al exploración del espacio. Fuente de imagen: www.ussr.airspace.com

Aquí en la imagen observamos a la perra STRELKA disecada y expuesta, junto a la nave que le sirvió para volar en el espacio. Fuente de imagen. Wikipedia.
ASTRONOMÍA: SE CUMPLIERON 50 AÑOS DEL VUELO ESPACIAL DE LAS PERRAS BELKA Y STRELKA COMO PRIMEROS SERES VIVOS QUE RETORNARON.-
Rusia conmemora este jueves los 50 años del lanzamiento a bordo del Sputnik-5 de las perras Belka y Strelka, los primeros seres vivos en viajar al espacio y regresar sanos y salvos a la Tierra.

La pareja de canes, ataviados con trajes espaciales, fue lanzada el 19 de agosto de 1960 y, tras dar 17 vueltas alrededor de nuestro planeta, volvió al día siguiente a la tierra.

La televisión soviética mostró cómo Belka (Blanquita) y Strelka (Flechita) flotaban felices e incluso ladraban en el interior de la pequeña nave espacial.

Las perritas, que viajaban acompañadas por 40 ratones, dos ratas y plantas, ofrecieron a su llegada una rueda de prensa en la agencia oficial TASS. Desde ese momento se convirtieron en celebridades de la antigua Unión Soviética.

Como premio, Belka y Strelka no volvieron a se reutilizadas para más experimentos y disfrutaron de un retiro tranquilo sólo interrumpido por ocasionales visitas a escuelas.

Una de las crías de Strelka fue regalada a Jackie Kennedy, esposa del presidente norteamericano, por orden del dirigente soviético Nikita Kruschev.
SU NAVE SIRVIÓ DE PRUEBA:
El vuelo de las perritas, cuya historia fue relatada en una película de dibujos animados en 3D, sirvió para probar el funcionamiento de los equipos con vistas al vuelo Gagarin, que tendría lugar unos meses después.

La nave de 4,6 toneladas utilizada para este vuelo fue un prototipo del Vostok-1, en el que más tarde viajaría el primer astronauta de la historia, y estaba equipada con baterías solares y sistemas de refrigeración.

Tres años antes, la perrita callejera Laika fue el primer ser vivo en volar al espacio el 3 de noviembre de 1957, aunque murió horas después a bordo del Sputnik-2.
LOS PERROS CALLEJEROS, MÁS PREPARADOS:
Belka y Strelka fueron seleccionadas entre centenares de canes porque cumplían los requisitos físicos, menos de seis kilos y de 35 centímetros de altura, pero también por su resistencia y sociabilidad.

Los científicos soviéticos consideraban que los perros callejeros estaban más acostumbrados a luchar por sobrevivir que los de raza. Eligieron dos hembras por tener un sistema inmunológico más fuerte, porque se sentían más cómodas con el traje espacial y además eran fotogénicas.
RUSIA RETOMARÁ SUS PROGRAMAS ZOOLÓGICOS:
La URSS realizó 29 vuelos espaciales con perros entre julio de 1951 y septiembre de 1962, ocho de ellos acabaron de manera trágica y en el resto los canes regresaron en paracaídas, con máscaras de respiración y trajes espaciales.

Recientemente, los científicos rusos descartaron el uso de perros y otros animales de gran tamaño para experimentos científicos en el exterior, sin embargo retomarán sus programas zoológicos a partir de 2012.

"Entre 1973 y 1997 hubo numerosos lanzamientos de satélites con organismos biológicos y confiamos reanudar este programa a partir de mayo de 2012, cuando será lanzado el primer satélite de la serie 'Bion-M'", explicó el pasado miércoles el director del Instituto de Problemas Biomédicos, Igor Ushakov.

Los habitantes de estas pequeñas naves serán ratones, lagartijas, caracoles y microorganismos, que vivirán en órbita durante 15 días.
ANIMALES EN EL ESPACIO INTERPLANETARIO:
Ushakov agregó que para 2015 y 2020 están previstos los vuelos de los laboratorios espaciales "Oka-T-MKS" que a lo largo de cinco años se acoplarán periódicamente a la Estación Espacial Internacional (EEI).

De este modo, serán los astronautas de la EEI quienes depositarán en ellos a los animales y luego analizarán los resultados.

En 2016, 2018 y 2020, Rusia planea lanzar al espacio mininaves con organismos vivos a bordo, que orbitarán a 200.000 kilómetros de la Tierra, es decir, en el espacio interplanetario.
TRV.ES
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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