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domingo, 6 de noviembre de 2022

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCLXXXIV.- Jacinto Pérez Maza, al mando de 18 pastores, va al encuentro de un grupo de bandoleros, que según los cálculos ellos son 12; el enfrentamiento será en los límites de los terrenos de Loma Vieja.

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el caporal Jacinto Pérez Maza, quien tenía el presentimiento, que el grupo de jinetes desconocidos, que cruzaron en día claro, por el sector de Loma Vieja, ellos eran bandoleros; él, ya tomó la decisión de hacerles frente, incluso ya llegó acompañado de sus tres jinetes macheteros; ya conversaron con Gaspar, quien es el responsable del sector y le ordenó convocar a los pastores más duchos, para entrenarlos y luchar  con ventaja contra los desconocidos asaltantes....  ..sigamos la historia.............


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Jacinto Pérez Maza, sabía con experiencia propia, que ese grupo de jinetes eran bandoleros; por que en una oportunidad hace muchos años atrás, cuando el frisaba los 18 años de edad y que estaba participando en sus primeros pininos como asaltante, acompañando a un viejo bandolero, que tan sólo lo conocían: "Jinete que pega fuerte"; Jacinto llegó por fruto de la casualidad, por que en su casa hizo graves travesuras y su padre le iba a castigar, él huyó sin rumbo conocido, llegó a una hoyada y se encontró con los bandoleros, quienes descansaban esperando la noche.
Pero, el jefe "Jinete que pega fuerte", cambió de opinión y fijó sus ojos en el joven recién llegado y le dijo:
--- "Muchacho, te doy la oportunidad de ser nuestro compañero; pero, tienes que demostrar, que tienes agallas (valentía) y mucha picardía (astucia), para que en este momento vayas a subir cuesta arriba hasta llegar a una pampa, allí hay una enorme casa - hacienda, rodeadas de hombres armados, tu no vas hacer nada; simplemente pasas trotando y con disimulo cuentas cuantos hombres custodian la casa, si intentas pararte les dices, que eres un pasajero en trayecto al Ecuador.
El "chibolo" Jacinto Pérez Maza, aceptó el reto y montando el caballo del jefe, emprendió la trotada cuesta arriba hacia la casa - hacienda, efectivamente llegó a ese sitio, siendo las 13:00 horas, los vigilantes almorzaban, y como él tenía hambre, se atrevió cruzar el patio, de inmediato cuatro hombres soltaron su comida y fueron a su encuentro, frenó su caballo y les preguntó por un lugar ecuatoriano, los hombres armados le contestaron que no conocían ese lugar y uno de ellos con actitud generosa, le dijo:
--- "Apéate hombre para que comas algo"
Ellos le dieron almuerzo, quien aprovechó para contar a 18 hombres armados que eran los custodios de la casa - hacienda.
Después del almuerzo, él conversó un rato con ellos y les dijo que se desanimó para ir al Ecuador y que se regresaba a su tierra, pues, nadie lo vio como un sospechoso, siendo muy joven, con esa información el jefe le dio unas palmadas sobre la espalda y le dijo:
--- "Muchacho, demostraste coraje, tu futuro será de muchas peleas y en todas triunfarás, yo tengo muy buen olfato y tal vez termines como dueño de enormes extensiones de tierras (hacienda)."
Jacinto Pérez Maza, recordó como si fuese ayer, esa premonición de su futuro que la vaticinó el jefe "Jinete que pega fuerte"; ya que él, estaba a punto de ser el novio oficial de la señorita Melania Valverde Torres, hija del hacendado Miguel Valverde Torres, todo indica que el destino estaba a favor del caporal.
Volviendo a la historia, tal como lo había previsto el caporal Jacinto Pérez Maza; el supuesto jefe de los asaltantes, muy contento con la información que le dieron los "exploradores", por lo que puso en marcha un plan para asaltar la casa - hacienda, lo harán en la noche, teniendo la sorpresa como su arma decisiva, ya que ellos creían que nadie los haya visto tan sólo como unos "inocentes" transeúntes de paso a su destino; era su objetivo cruzar como desapercibidos, y vaya que casi lo lograron, sino fuese sido por el pastor de la loma del enfrente, que si los detectó.
Entonces, el caporal, pensando igual que los asaltantes, fijó su mirada en Gaspar y le dijo:
--- Gaspar, prepara a los muchachos armados con machetes y puñales, que mañana en la noche cubrimos la loma saliente, por donde llegaron los desconocidos jinetes, esa es la ruta de los asaltantes, donde se dieron el lujo de pasear de día claro por las narices de ustedes y regresaron por la noche, sin que nadie los observe; pues, demostraron que son inteligentes; pero, nosotros ya estamos siguiéndoles los pasos.
Gaspar, quien ya perdió el sueño de media noche y tenía que prepararse para luchar, le respondió:
--- Señor caporal, esta noche nadie se moverá, y mañana si estaremos listos para pelear contra los bandoleros.
El caporal, se sonrió y le replicó:
--- No Gaspar, decir mañana es muy tarde, en este mismo momento, tienes que prepararte, tu conoces a los mejores macheteros que hay en este sector, ve a despertarlos para entrenar junto con mis jinetes macheteros, tenemos que adelantarnos conociendo el terreno para caminar de noche, por que en esas horas se peleará contra los asaltantes desconocidos.
Gaspar, tuvo que ir a las chozas para despertar a los pastores más aguerridos, informándoles que en cualquier momento nos atacarán los bandoleros.
Después de la media noche, reunidos todos los pastores macheteros, el caporal dirigiéndose a Gaspar, le dijo:
--- Gaspar, tu con tus macheteros y sus armas desenvainadas van ir por el camino que se ingresa a este sector desde las lejanías y nosotros les seguiremos e iremos a la retaguardia.
Jacinto Pérez Maza y sus tres jinetes, les siguieron, por que ellos conocían el camino, y cuando se llegó a los límites, ya eran las 04:00 horas de la madrugada, allí comenzó el entrenamiento con los jinetes macheteros montados en sus caballos, que eran a quienes derribaban de sus monturas, se hizo con tanto realismo que lograron derribar a los tres jinetes, felizmente no hubo heridos.
Esos ejercicios, los repitieron una y otra vez, por que se  suponía que los bandoleros atacarían desde sus monturas; el adiestramiento les permitió a los pastores conocer todos los trucos de ataque y defensa al mismo tiempo.
Ya amaneció, el entrenamiento fue riguroso, por que la pelea será cuerpo a cuerpo; para algunos pastores, les fue fácil adaptarse, por que recordaron las peleas que tuvieron cuando recuperaron las 40 reses.
Entonces, Jacinto Pérez Maza y Gaspar, como jefes de los pastores, se pusieron de acuerdo en regresar al asentamiento para que coman y seguir con los entrenamientos durante todo el día.
Mientras tanto, en el bando de los asaltantes, que estaban muy lejos aproximadamente a 5 horas de viaje, ellos se pusieron de acuerdo que durante la noche se hará el asalto; pero, ellos no tenían una información de la casa - hacienda, sólo conocían el sector de Loma Vieja,, por lo que el jefe les dijo:
--- Muchachos, ustedes ya conocen las chozas de los pastores, tienen que entrar sin hacer ruido a la primera choza que aparezca, aprehenderán al hombre, le tapa la boca con un pañuelo y lo amarran los brazos, y  él será el guía que nos llevará a la casa - hacienda.
Uno de ellos que estuvo como explorador, le replicó:
--- Jefe, creo que ir atrapar a un pastor será un error y nos descubrirán, yo puedo llegar a la casa - hacienda, el camino es llano, si lo vi muy bien cuando estuvimos por allí, yo seré el guía.
El jefe se puso a pensar y le preguntó:
--- Oye hombre, si tienes los cojones de ser nuestro guía, dime. ¿Cuál es la hora más certera para el ataque?
El corajudo bandolero, tosiendo como quien despeja la garganta, le respondió:
--- Jefe, nadie puede predecir la mejor hora para atacar; por que las casas - hacienda siempre tienen vigilantes y creo que la casa - hacienda de "La Encalada vieja", no tiene vigilantes, por que ellos creen que teniendo un caporal temible, nadie se atreverá atacarlos, así se oyen las voces que escuchamos por allí.
El jefe, con la seguridad que tendrán éxito, les dijo:
--- Muchachos, esta noche dejaremos de ser pobres, iremos con todo, vamos a salir a las 18:00 horas (hora de la oración) y llegaremos aproximadamente a las 02:00 horas de la madrugada, será una sorpresa total que nadie se atreverá a detenernos.
Por el otro lado, Jacinto Pérez Maza, pasó el día entrenando a los pastores; después del almuerzo, mandó a sus tres jinetes que duerman, por que ellos no habían descansado, lo hicieron en la casa de Gaspar.
Siendo, aproximadamente las 18:00 horas (hora de la oración), rara coincidencia con la salida programada por los asaltantes; salieron Jacinto, Gaspar, los tres jinetes y 15 pastores del sector Loma Vieja, todos caminaron hasta llegar a los límites que les demandará un tiempo aproximado de 3 horas de caminar en noche oscura.
En el otro lado, de acuerdo a lo planeado salieron a las 18:00 horas, 12 jinetes completamente armados con machetes y navajas de bolsillo; ellos se habían preparado con mucha anticipación, si no llegaron a las cercanías de la casa - hacienda; tenían suficiente información que les anticipaba una exitosa escalada por que ellos seguían creyendo que no fueron detectados y las defensas de la casa - hacienda estarán con la  guardia baja.
Pues, según sus cálculos, si tenían razón, por que efectivamente había un exceso de confianza en la casa - hacienda, que no tenía vigilantes nocturnos, era un grave error de Jacinto Pérez Maza; que si, se dio cuenta y por esa razón se anticipaba y los enfrentará en un encuentro antes que pisen los terrenos de la hacienda; siendo él un antiguo bandolero, era su experiencia que la estaba aplicando.
Los pastores caminaban lento, por la oscuridad de la noche, varios de ellos se tropezaron, por que el camino era pedregoso; pero, esos pequeños incidentes no les amilanaba, su optimismo era muy alto, sintiéndose apoyados por el caporal, a quien le tenían confianza que los dirigirá en esta aventura; por su puesto, nadie puede predecir que tanto de preparación contaban los bandoleros y ellos tenían la ventaja que eran jinetes, cuyos caballos estaban acostumbrados a los asaltos....................
Continuaremos....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 30 de octubre de 2022

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCLXXXIII.- Jacinto Pérez Maza y sus tres jinetes macheteros, se preparan para la defensa contra un posible ataque de un grupo de jinetes, que ya merodean los terrenos de Loma Vieja,...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y cono informamos en el capítulo anterior; Melania Valverde Torres, hija del hacendado Miguel Valverde Torres; ella se encontró en un potrero lejano de la hacienda "La Encalada Vieja", con Jacinto Pérez Maza, que es el caporal, estando ella segura que se había enamorado de él; le informó que al regreso de su padre a la hacienda, se hará público, que ellos son enamorados; claro está, vale la pena informar, que se corre el riesgo que el hacendado y padre de ella, desapruebe el romance, no lo sabemos; pero, lo que si es seguro que Melania, lo tiene bien claro, que nadie puede variar lo que su corazón siente.... ..sigamos la historia....


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Jacinto Pérez Maza, tenía una preocupación, sobre los desconocidos jinetes, que cruzaron los terrenos del sector Loma Vieja, y que no hayan sido vistos por los pastores, ni el caporal de ese sector, los había identificado; era algo misterioso, por que ellos no llegaron a cruzar la loma siguiente; por lo que, Jacinto originalmente los tomó como unos transeúntes que cruzaron esos terrenos en el ruta del trayecto hacia su destino.
Jacinto Pérez Maza, fue a buscar al pastor que si los había identificado, conversó con él, y le hizo conocer su parecer que eran unos pasajeros de paso a su destino; pero, el pastor no estuvo de acuerdo con esa apreciación; ya que, según él esos jinetes desconocidos eran bandoleros, quienes no tocaron a los pastores de Loma Vieja, simplemente por que no eran su objetivo.
Pero, lo que no sabía Jacinto Pérez Maza, era que efectivamente ese grupo de jinetes desconocidos, si eran bandoleros, ellos pasaron como transeúntes, para disimular su apariencia, quienes fueron enviados como "exploradores" y vinieron para observar y averiguar los datos que se tejieron, que en la Hacienda "La Encalada Vieja", existía un terrible caporal, que nadie podía contra él y quien se atrevía enfrentarlo se exponía a una muerte segura; estos jinetes venían de lejanas tierras en busca de una fortuna fácil.
La estrategia de los desconocidos jinetes, era desorientar la defensa de la hacienda; ellos si habían escuchado que la casa - hacienda estaba llena de tesoros y que nunca fue "visitada" (asaltada), y los que lo intentaron fueron muertos por la defensa.
Entonces, los jinetes desconocidos, quienes habían elaborado un plan, que consistía en aparecer y desaparecer al mismo tiempo.
Aquella noche, que los esperó Jacinto Pérez Maza, ellos optaron por regresar al lugar de donde habían partido, por lo que aprovechando la oscuridad de la noche, ellos desaparecieron.
Esta vez, los jinetes desconocidos, retornaron al lugar de su origen, ellos informaron a su "jefe" que era cierto la existencia del que llamaban "terrible caporal", tal como lo informaban y conocían; pero, según la percepción de ellos, no existían las características como para calificarlo como un "hombre terrible", por que ellos no lo creían, lo que si aceptaban que seguramente era un excelente machetero, y que tal vez a esa habilidad le crearon la fama de "mata bandoleros"; no sabemos que fuente de información tuvieron estos "exploradores", por que ellos no tuvieron diálogo ni contacto con ningún pastor.
Lo que si era cierto, que sus apreciaciones sobre Jacinto Pérez Maza (el caporal) eran erradas; quienes al menospreciar la capacidad ofensiva y defensiva del caporal, estaban expuestos en ser las próximas víctimas, si intentaban asaltar la casa - hacienda.
El "jefe " de los bandoleros, quien codiciaba los tesoros de la Hacienda "La Encalada Vieja", se puso a elaborar un plan, para atacar al caporal y después asaltar la casa - hacienda.
Mientras tanto, el caporal Jacinto Pérez Maza, no se dormía en su "fama", él se puso a pensar en los movimientos de esos jinetes desconocidos y él se hizo las preguntas:
"¿De dónde vienen esos jinetes?"
Él mismo se respondió:
"Seguro, esos jinetes, eran exploradores, quienes aprovechando la oscuridad de la noche, huyeron por la ruta que llegaron.."
El caporal, siguió pensando:
" Estos jinetes han demostrado ser más inteligentes, observan de día claro, disimulados como inocentes pasajeros, me están sorprendiendo, pero no saldrán con la suya... ya adiviné sus planes..."
Jacinto Pérez Maza, con amplia experiencia, él pensaba igual que los bandoleros, ya que él lo fue; y no le podían fallar sus conjeturas, por lo que fue a buscar a sus fieles jinetes macheteros, con quienes caminaba, que al encontrarlos, les dijo:
--- Muchachos, esos jinetes que observó el pastor, quienes que en apariencia desaparecieron, si existieron, sólo que se regresaron al lugar de donde vinieron; tenemos que prepararnos, por que pronto tendremos "visita" de esos bandoleros, que estos son diferentes de los demás, ya que son muy inteligentes.
Intervino "Macetudo", y le dijo:
--- Señor Caporal, no encuentro explicación en mi mente, que unos jinetes crucen los terrenos y luego desparecen, o lo que usted dice que ellos regresaron al lugar de su origen, hago la pregunta: ¿Para qué vinieron?
Jacinto Pérez Maza, aceptaba la observación y apreciación de los hechos de Macetudo, y también conocía de su escasa experiencia en saber las diferentes tácticas que aplicaban los bandoleros para atacar, lo que había que explicarle y le respondió:
--- Macetudo, aprecio tu respuesta, pero lo que te faltó, fue proyectarte hacia el futuro, por una sencilla razón: los asaltantes tratan de desorientar a los defensores, ellos aprovechando el día, avanzan hasta donde era su objetivo llegar, para que todos los vean como unos inocentes transeúntes y por la noche oscura regresan al punto de su origen y llevan información de lo que observaron, a eso se llama inteligencia.
Macetudo, sonriendo, igual que sus compañeros, le contestó:
--- Vaya, vaya, señor caporal, usted piensa igual que los asaltantes, es que lo dice como si usted elaboró ese plan; yo nunca me imaginé de la exploración del terreno que hicieron esos jinetes, estoy muy asombrado de su forma de pensar de usted y se anticipa a los bandoleros.
Ya no hubo más diálogos, por que era muy peligroso para Jacinto, sea descubierto su origen de un asaltante tal como lo fue; el caporal ordenó a los jinetes que traigan los caballos y los ensillen, y él hará lo mismo con su caballo, ya que aún no usará los caballos al servicio de la hacienda que eran grandes y de raza fina.
El tiempo, sigue su curso; no olvidemos que el caporal tuvo un encuentro con Melania y le prometió asistir a la cena y estar juntos, parece que no cumplirá su promesa, por que las acciones que escapan a los  compromisos asumidos fuerzan a cambiar lo planeado, por nuevas decisiones que se presentan en la dinámica de las actividades de la hacienda, priorizando lo más urgente, que ahora es planear y organizar la defensa de la casa - hacienda.
Por lo que, teniendo claro los posibles objetivos de los asaltantes, quienes habían preparado un plan, se tenía que adelantarlos, antes que ellos sorprendan, por lo que Jacinto fue hasta cocina y conversó con Juana, si podía servir comida para él y los jinetes, por que ellos viajarán toda la noche.
Juana, siempre precavida, tenía ya los comestibles listos para los imprevistos y le respondió:
--- Señor caporal, la señorita Melania me ordenó preparar una cena para compartirla con usted; pero, como usted dice que le sirva en este momento, yo lo haré, ya que la señorita salió a los potreros con los pastores y se tomará su tiempo en esas tareas.
Jacinto Pérez Maza, sabía que se comprometió formalmente con Melania, para estar juntos en la cena, era la primera reunión formal sabiendo que ya son enamorados, pero la defensa de la hacienda, tiene prioridad, y se dijo asimismo:
"..Lo siento Melania, la defensa de la hacienda es primero, por que tenemos mucho tiempo para cenar cuantas veces juntos.."
Jacinto Pérez Maza, cenó en la mesa de la sala sobre mantel y servilleta, claro sólo, los pastores comieron sobre el corredor, eran las reglas de la hacienda, cada cual en su lugar, que no afectó anímicamente a los pastores por que ya estaban acostumbrados.
Después de comer, ya casi oscureciendo, aproximadamente a las 18:00 horas (hora de la oración), el caporal y los tres jinetes partieron hacia su destino que esta vez era el sector Loma Vieja, ellos llegaron a la media noche y tocaron la puerta donde descansaba Gaspar, quien era el responsable del sector; se levantó algo sorprendido de la inusual visita del caporal, quien le dijo:
--- Gaspar, hace dos días pasaron por estos terrenos un grupo de jinetes desconocidos, que parece que ustedes no los vieron; fue un pastor del sector del enfrente, que si los vio, dime. ¿Tu que sabes de esos movimientos?
Gaspar, en realidad si le informaron, que pasaron un grupo de transeúntes, pero no le dio importancia, por que era usual que viajeros crucen los terrenos de día y le respondió:
--- Señor caporal, si escuché comentar que pasaron unos jinetes, yo no los vi y consideré que eran transeúntes, por eso no les di importancia.
Jacinto Pérez Maza, entendió que a Gaspar aún le faltaba mucho por aprender, y había que enseñarle y le replicó:
--- Gaspar, tu estuviste en la recuperación de las 40 reses y fuiste uno de los mejores peleadores, allí peleamos contra cuatreros y los comerciantes igualmente mafiosos que mezclados robaban reses, pues, esos mismos unidos a los asaltantes de casa - haciendas, trotan de día como pasajeros para observar las defensas de la hacienda; para tu conocimiento esos jinetes nunca atravesaron los terrenos, ya que por la noche regresaron por el mismo camino, por lo que se aproxima un nuevo ataque, esta vez no serán cuatreros, sino asaltantes de casas - hacienda.
Gaspar, no salía de su asombro de lo poco cuidadoso que fue, al no dar importancia del paso de jinetes desconocidos.
Continuaremos.......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 23 de octubre de 2022

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCLXXXII.- Melania Valverde Torres y Jacinto Pérez Maza, tuvieron una conversación y acordaron hacer público su amor, al regreso del hacendado Miguel Valverde Torres; por lo que Jacinto recibirá un trato diferente que los demás peones....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el caporal Jacinto Pérez Maza y Melania Valverde Torres, disfrutaron de un opulento almuerzo, que incluyó la bebida de tragos, que los embriagó, sobre todo a Melania, que tuvo que ser conducida en hombres por la noble cocinera Juana, que la condujo a su dormitorio; pero, Jacinto Pérez Maza, tuvo que salir con los jinetes macheteros, ya que un pastor observó a un grupo de jinetes desconocidos, cruzando los terrenos del sector Loma Vieja; volviendo al almuerzo, se hizo una jarana donde el caporal le entonó melodías musicales amorosas a Melania, y ella las aceptó aún estando ebria, ella quería comprobar si de verdad sentía amor por el caporal, y vaya que si, y consideró que su corazón ya le pertenecía, que la fiel cocinera no estuvo de acuerdo...  ..sigamos la historia.....


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Melania Valverde Torres, quien era una hermosa mujer, hija del hacendado Miguel Valverde Torres, ella ya frisaba arriba de los 30 años de edad; que según ella ya era tiempo, que cambie su vida ser una solitaria soltera, y que no habían cortejantes, por que ella vivía en una hacienda muy distante de la ciudad y no tenía ningún roce social.
Sin embargo, llegó a la hacienda un hombre diferente a los pastores, que ingresó a trabajar como el caporal de la hacienda, que la misma Melania lo ubicó en el trayecto que ella regresaba a casa; todo fue fortuito, ellos se conocieron por pura casualidad; que rápidamente hubo empatía entre ellos; pero, se mantenían separados por el rango social, ella era la hija del hacendado y él el caporal de la hacienda.
Jacinto Pérez Maza, rápidamente cautivó por su trabajo a Melania, que ella empezó admirándolo por su valentía, enfrentándose a cuatreros y bandoleros, quienes quisieron apropiarse de los bienes de la hacienda, paulatinamente se iban acumulando en el corazón de Melania esos signos de afecto y cariño, por el brillante trabajo del caporal; pero, ella aún tenía duda, si era amor o solamente admiración por el valiente caporal; por lo que lo invitó almorzar, juntos bebieron y ella comprobó que amaba al caporal.
Volviendo a la historia, al siguiente día, Melania, estuvo conversando con la noble cocinera Juana, quien le informó de todo lo que sucedió el día anterior; después del almuerzo, incluso se atrevió a opinar, que Jacinto le debía explicaciones por haber declarado su amor por la patrona (Melania), y que no era posible, por que él era un peón de la hacienda.
Melania Valverde Torres, estuvo totalmente en desacuerdo, con lo que Juana se expresó muy mal de Jacinto, ella le replicó:
--- Juana, te estás expresando muy mal del caporal, no es un peón más de la hacienda, él ingresó a trabajar con un señor caporal, que está por encima de los demás pastores, quiero decirte que después de mi papá él es jefe de toda la hacienda.
Melania, ya satisfecha con la explicación que le dio a Juana y agregó:
--- Juana, por favor calienta agua que deseo bañarme y dime: ¿Qué debo decir al caporal, sobre lo que sucedió ayer?, por que yo fui quien lo invitó y él, sólo actuó siguiendo la jarana, después del almuerzo.
Juana, ahora convertida en consejera de su patrona, le respondió:
--- Señorita Melania, creo que usted debe aclarar con Jacinto, que usted está enamorada de él y ver si él siente lo mismo por usted; por que ayer ambos se declararon que se amaban, pero ambos estaban ebrios.
Melania, escuchaba  a la noble cocinera Juana, que sintió vergüenza y al mismo tiempo felicidad, por que el amor ya llegó al corazón y a manera de una respuesta, le dijo:
--- Si Juana, estoy enamorada, y también soy consciente que chocaré con mi padre; pero, mi corazón ya tiene dueño y lo amo; por que él (Jacinto) ha demostrado que quiere a esta hacienda, ha expuesto su vida por nosotros y salió victorioso.
Juana, bajó la cabeza, dando un tácito apoyo a su patrona y después de todo estaba en su legítimo derecho de enamorarse de quien quiera y su corazón ya eligió, pero era necesario aclarar lo que hacía el caporal y le respondió:
--- Señorita Melania, lo que usted, ha dicho sobre Jacinto, es su trabajo, por que para eso lo contrataron y él estuvo cumpliéndolo y que si le tocó exponer hasta su vida, era parte de sus actividades.
Melania, ya no comentó más, era ser necia darle la contra a Juana, ella tomó su limonada y se sirvió el plato del caldo de gallina; luego se levantó y salió al patio, allí encontró algunos pastores que necesitaban materiales, ella les entregó y a otros les asignó sus tareas, era la rutina diaria en la marcha de la hacienda.
Aproximadamente siendo las 11:00 horas de la mañana, llegó Jacinto Pérez Maza, completamente agotado, siempre acompañado de sus jinetes macheteros, él fue a su dormitorio, se cambió de ropa y salió al corredor; para eso, ya Juana lo esperaba con un mate lleno de caldo de gallina, quien lo recibió con tanto aprecio, por que el hambre le mataba su estómago, a los jinetes también les dieron comida.
Juana, siempre atenta, después de la comida les dio un jarro de limonada, ella si tuvo especial deferencia de darle servilleta, por que ya era tiempo de empezar atenderlo como futuro hacendado.
Jacinto, quien era rápido en sus reflejos, si notó la diferencia de la atención de Juana, pero al mismo tiempo se dijo: 
"Bueno, soy el caporal y me merezco una atención especial de Juana..."
Jacinto Pérez Maza, aún no sabía que dos mujeres lo amaban: Melania Valverde Torres y platónicamente y en silencio la noble cocinera Juana.
Jacinto, después de comer, fue al almacén, allí cargó un lazo (beta) al hombro y salió al campo acompañado de los jinetes macheteros, quienes halaban sus caballos para llevarlos al pasto.
Aquel día, había mucho trabajo que hacer, sobre todo distribuir tareas en varios potreros; él se separó de sus jinetes y caminó a paso ligero; pero, en el trayecto se preguntó:
"¿Dónde estuvo Melania? 
Se dio respuesta y se dijo:
" Seguramente está enojada de mi persona por que le declaré mi amor"
Tantos pensamientos atravesaban el cerebro de Jacinto; que hasta lamentaba haber ingerido tantos tragos después del almuerzo.
En otro lugar, Melania quien no se había ocultado, sino que no coincidieron con Jacinto cuando él llegó, ya que ella se había ido a otro potrero, y ella sentía lo mismo y se preguntó:
" Si ya nos declaramos nuestro amor, ¿Cómo lo empezaremos?"
Pues, este futuro romance entre Melania y Jacinto, originaría reacciones de los demás peones, tal vez muchos comentarios (chismes), sabiendo que el patrón Miguel Valverde Torres, estaba de largo viaje, y la hija aprovechándose de esa ausencia actuaba para entregar al caporal.
Pero, a Melania, más le preocupaba la reacción de su padre, por lo que tomó una decisión y era la más cuerda: guardar silencio; ya que los únicos en saberlo eran: Jacinto, Juana y ella.
Pasaron 8 días, donde Jacinto y Melania, se trataron como de rutina, no hubo ningún cambio, ni miradas indiscretas, y como la hacienda tenía mucho trabajo, no había tiempo ni para conversar.
No hubo ningún esfuerzo de Jacinto ni de Melania en estar juntos, era su comportamiento de respeto mutuo y rutina en el trabajo, hasta que por circunstancias especiales y no buscadas se encontraron completamente solos en un potrero lejano, que parecía que nadie más los estaría observando, o tal vez el destino lo decidió así y fue ella quien le dijo:
--- Jacinto, tu yo nos amamos, lo mantendremos en silencio hasta que regrese mi padre y se haga público para mantener el respeto de todos los peones; por ahora, nosotros no podemos compartir abrazos ni caricias, que si lo hacemos faltaríamos la disciplina de la hacienda.
Jacinto, bajó la cabeza en señal de sumisión, él era consciente, que ella era la hija del hacendado y se confirmó que también la amaba y le respondió:
--- Como usted lo ordene señorita Melania, si nuestro amor ya se inició, esperaré con prudencia y paciencia para darle mis caricias, usted no sabe el tanto amor que siento por usted, justo nació desde el primer instante que la conocí, pero también era consciente de la tremenda distancia que nos separaba.
Melania, que sentía deseos de abrazarlo y besarlo; pero, por el respeto a su padre, se reprimió y le dijo:
--- A partir de hoy día, tu desayunarás, almorzarás y cenarás en la sala; si por tu trabajo, no llegaras a la hora, ordenaré a Juana que tu comida sea guardada y calentada cuando llegues, por que yo también salgo y no coincidimos, si viajes a los diferentes sectores de la hacienda, siempre llevarás fiambre; la cama de tu dormitorio será cambiada con mantas y sábanas del baúl de la hacienda y las acémilas que montarás serán las asignadas a la hacienda.
Jacinto Pérez Maza, mirando fijamente a la dulce y hermosa Melania, se dio un pellizco en el brazo izquierdo con la mano derecha, para saber si todo lo que escuchaba era tan sólo un dulce sueño; que lo estaba disfrutando, y comprobó que todo era verdad, y como él tiene tareas que cumplir, le contestó:
--- Muchas gracias señorita Melania, por los nuevos beneficios hacia mi persona, y las atenciones suyas, le prometo que nunca la defraudaré, seré leal y fiel al amor que ambos sentimos, y con su permiso tengo tareas que cumplir, me voy con la promesa que en la cena estaremos juntos.
No hubo abrazos, el caporal le hizo la venia y se separaron y cada cual siguió el rumbo de sus caminos, si iban muy felices, que por primera vez ambos sabían que se amaban y que tenían que respetar las reglas para disfrutar su amor.
Mientras tanto, en el sector Loma Vieja, todo era normal, que justamente el caporal encargado Gaspar, seguía adelante en la marcha del sector; tal vez ellos si los vieron o no, pasar a los jinetes, quienes para ellos no era bandoleros, sino transeúntes que les tocó cruzar esos terrenos; pues, era tan sólo una percepción y presunción equivocada.
Pero, ¿Quién fue el pastor, qué informó sobre los supuestos jinetes desconocidos?; justamente Jacinto fue a ese sector donde trabajaba el pastor, quien al encontrarlo, le preguntó:
--- Hombre, tu lograste ver  a un grupo de jinetes que cruzaban los terrenos de Loma Vieja; pero, ellos nunca llegaron a la casa - hacienda, ni los propios pastores del sector nos han informado nada.
El pastor, que si los vio, que eran un grupo de 6 jinetes; que según él, no eran transeúntes, sino bandoleros, le contestó:
--- Señor caporal, esos jinetes si cruzaron los terrenos de Loma Vieja, parece que los pastores del sector no los notaron pasar,  y estos jinetes no los atacaron, por que ellos no eran su objetivo........
Continuaremos....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 31 de julio de 2022

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DCLXX.- Melania Valverde Torres, agradeció el trabajo del caporal Jacinto Pérez Maza; se disfrutó de un almuerzo y por la noche emprendieron el retorno a la casa hacienda...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el caporal Jacinto Pérez Maza, retornó victorioso al sector de Loma Vieja, con las 40 reses que las recuperó de los cuatreros que las robaron y las habían entregado a los comerciantes ecuatorianos, todos murieron, bajo el poder de los machetes de los pastores y el caporal que los dirigió; al llegar a Loma Vieja, se quedó descansando sobre el poyo hasta que despierte Melania Valverde Torres, quien había pernoctado en el "rancho", tal como le llamaba la casa del caporal; ella muy feliz por la recuperación de las reses, agradeció al caporal y ordenó beneficiar un torete para celebrar retorno de las reses.... ..sigamos la historia............

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Melania Valverde Torres, como hija del hacendado Miguel Valverde Torres; ella era quien había asumido la responsabilidad de la administración de la hacienda, por que su padre tenía una edad avanzada, aún así él seguía controlando la marcha de la hacienda, ella estaba feliz y fue notorio su regocijo que el caporal que ella lo eligió, resultó ser un acierto, que lo estaba demostrando con el cargo que lo asumió cumpliéndolo con eficiencia y coraje; ella, en agradecimiento ordenó beneficiar un torete.
Entonces, Melania al ver el cansancio del caporal, que apenas podía estar de pie, le dijo:
--- Jacinto, me siento muy contenta por el reto que asumiste de recuperar las reses, por que yo las consideraba perdidas, mi agradecimiento a tu persona, que lo demostraste con coraje y fuerza corporal para enfrentar a los ladrones(cuatreros); pues, esta casa es de los caporales, yo pernocté aquí esperándoles, puedes ingresar y dormir para que descanses, yo me encargo con las tareas a los pastores que serán recompensados el próximo sábado en sus pagos, te ordeno que entres y descanses.
Jacinto, que efectivamente estaba completamente agotado, le contestó:
--- Muchas gracias señorita Melania, es cierto que recuperamos las reses, pero no solamente fue obra mía, lo hicimos todos los trabajadores y vaya que ellos demostraron coraje, arrojo y valentía para enfrentar a los contrarios(enemigos); sin el apoyo de ellos nada se hubiese hecho, me siento orgulloso de los muchachos, que demostraron ser buenos pastores y que quieren a la hacienda.
Melania, sonriendo le contestó:
--- Caporal eres muy valiente, y a la vez te muestras humilde, por su puesto que reconozco el trabajo de los pastores; ellos solos no hubiesen actuado sin tu dirección, ya que ellos nunca pelearon contra los cuatreros, es más les temían, "como es la vida"; tan sólo faltaba un hombre con los pantalones bien puestos, que les infundió decisión y valor y se convirtieron en peleadores; así que el mérito es tuyo caporal y para mi eres el héroe.
Jacinto, sabía que aplicó su experiencia, como un temible bandolero, ya que se había batido en muchos desafíos (retos a pelear con armas); pero, si reconocía la valentía de los pastores que sin tener experiencia aprendieron muy rápido, y le contestó:
--- Señorita Melania, nada se hizo sin el apoyo de los pastores, si reconozco que los dirigí; sin embargo, la pelea la enfrentaron ellos, y quedaron en el campo los cadáveres regados de los cuatreros y los comerciantes ecuatorianos; solamente cuatro pastores fueron heridos y los curamos en el mismo campo de la pelea, todo fue hecho en compañía de los valerosos pastores.
Melania, muy feliz se felicitaba por el "buen ojo", que tuvo al encontrar al caporal por fruto de la casualidad y que resultó ser un hombre valeroso, desempeñándose muy bien en el cargo. (ella no sabía que él fue un temible bandolero).
Al medio día, los pastores que fueron encomendados para sacrificar el torete, ya tenían el almuerzo preparado que estuvo bien aliñado(aderezado) que se expandía por el ambiente el aroma de la comida.
Entonces, Melania, en compañía del caporal, ordenó que se sirva el almuerzo en mate lleno(vajilla casera), tal como efectivamente se hizo con cada pastor, ellos comieron contentos y felices y repitieron algunos de ellos para saciar el hambre, que estuvieron expuestos en la recuperación de las reses.
Jacinto, aún sin dormir, gastó su tiempo conversando con Melania y establecieron una buena amistad, después del opulento almuerzo, Jacinto en coordinación con Melania, estableció acciones que era urgentes en el sector de Loma Vieja, que fue golpeado por los cuatreros, por lo que se procedió a nombrar un caporal, quien ya tenía un candidato y él era "Cara de brujo", que al mismo tiempo no era el único, ya que en el camino hubo otro pastor que destacó en la lucha y fue observado por Jacinto.
Incluso, el jinete "Macetudo" estuvo en peligro y éste valiente pastor lo defendió, matando de su certero machetazo al cuatrero; por que habiendo dos candidatos, el caporal llamó a "Cara de brujo" y al otro pastor que se llamaba Gaspar y delante de Melania les dijo:
--- Señorita Melania, aquí tiene dos candidatos, que trabajarían como caporales, elija usted a uno de ellos.
Pero, Melania indecisa, quien no sabía por quien decirse y le contestó:
--- Caporal, usted como hombre de experiencia, sabe cual de los dos será el caporal le dejo a su elección por que a los pastores los estimo por igual, por que son buenos trabajadores.
Pero, Jacinto si tomaba la decisión por uno de ellos, le podría ocasionar tener enemistades, por lo que decidió someterlos a una prueba y les dijo:
--- A ver "Cara de brujo" y tu Gaspar: ¿Qué harían si les envió al campo a enfrentar cuatreros, donde ustedes tienen pastores que los acompañarán, pero los cuatreros son feroces actuando con las armas?
El encargado de caporal "Cara de brujo", le contestó:
--- A esos desgraciados asesinos, los mato a todos.
Gaspar, más prudente, le contestó:
--- Primero pienso como atacarlos, tomando en cuenta la superioridad o igualdad de fuerzas, buscando sorprenderlos si mis fuerzas que me acompañan son menos, si estoy en ventaja ataco sin piedad.
Jacinto, se sorprendió de la serenidad y reflexión de Gaspar, que era justamente lo que se necesitaba para ser un buen caporal, que primaba la inteligencia sobre la fuerza bruta, que muchas veces se pierde la razón en el combate.
Entonces, Jacinto sonriendo delante de los dos candidatos, les dijo:
--- Muchachos, los sometí a prueba, yo estoy feliz de tenerlos como mis pastores; pero, para caporal se necesita ser un hombre sereno y con los pensamientos libres, tomando sus respuestas, en tu caso "Cara de brujo" contestaste que matarías a los cuatreros sin mencionar como lo harías, que podría ser que ellos te matarían a ti si no tuviste un plan; en cambio Gaspar actuó reflexivo y pensando como enfrentar a los cuatreros y no con la fuerza bruta, sino usando la inteligencia, que igualmente los mataría sin exponerse a ser herido o muerto.
Jacinto, hizo una pausa y dirigiéndose a Melania, le dijo:
--- Señorita Melania, usted acaba de conocer un poco más a sus pastores y teniendo dos candidatos, ya puede elegir al caporal de Loma Vieja.
Melania, pensando en lo que iba hacer, reconoció la habilidad del caporal, que sometió a prueba a los pastores, y que ella había pensando que "Cara de brujo" se quede con el cargo, por que ella le encargó mientras llegue un caporal y sonriendo le contestó:
--- Caporal, eres inteligente, me despejaste el camino, por que no sabía a quien elegir, ahora es claro el sendero y como la hija del hacendado, elijo a Gaspar, claro está, queda ser confirmado  por mi padre como dueño de la hacienda.
Jacinto, contento que la hija del hacendado, hizo la selección correcta, dirigiéndose a los pastores les dijo:
--- Muchachos, ya tenemos un caporal en Loma Vieja, todos ustedes están obligados a obedecer y respetarlo en sus acciones, y tu "Cara de brujo" serás su asistente que le ayudarás en todas sus decisiones en la marcha del sector, yo como caporal general siempre estaré apoyándolos.
Melania, muy emocionada por las sabias decisiones que tomaba el caporal, habló dirigiéndose a todos los pastores y les dijo:
--- Pastores, nos sentimos felices por tener la presencia del nuevo caporal, que en principio pensé que Jacinto lo sería para Loma Vieja, pero, conversando con mi padre don Miguel, acordamos nombrarlo para toda la hacienda y acaba de sorprenderme con la manera como se eligió al caporal de este sector, es una elección hecha por el mismo pastor que todos ustedes lo conocen y lo respetarán, regreso feliz a la casa hacienda con dos noticias dichosas para mi padre: La recuperación de las reses y la elección de  Gaspar como el caporal en Loma Vieja, mi agradecimiento a todos ustedes como los pastores por el trabajo en favor de la hacienda.
Todos los pastores se abrazaron, por lo bien que empezó la semana, y por cierto estuvieron de acuerdo con la elección de Gaspar como el nuevo caporal y por supuesto colaborarán con él en todas las acciones propias de la marcha del sector.
La reses repuestas recuperaron sus fuerzas corporales con sus abultadas panzas llenas de pasto fresco, que estuvieron sometidas a largas caminatas sin comer ni beber; la sabia naturaleza les devolvió su alegría estar en sus potreros, por que si bien los animales no se ríen, ni carcajean; si hay muestras de manifestaciones mediante los mugidos, las correrías levantado la cola, el juego entre toretes usando sus astas intentado cornearse entre ellos, los caballos relinchando, las aves con sus trinos, era justamente lo que se apreciaba en el grupo de las 40 reses, que fueron recuperadas sanas y salvas. (sin dejar de mencionar que hubo un altísimo costo de vidas humanas).
Por la tarde, Melania ordenó que parte de la carne sobrante del almuerzo sea cecinada para echarle sal y secarla y otra parte se cargó en una alforja para llevarla a la casa hacienda; las menudencias fueron lavadas y se emplearán en la sopa de la cena, y en adelante quedando como atribuciones del nuevo caporal el beneficio de algún animal en óptimas condiciones (el mejor) para la alimentación de los pastores.
Al anochecer, Melania, Jacinto y sus jinetes macheteros montaron en sus caballos y enrumbaron hacia la casa hacienda; en el trayecto en noche completamente oscura, observaron desde la loma de enfrente que los pastores de Loma Vieja, los despedían con movimientos de los mecheros encendidos...........
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui.

domingo, 24 de julio de 2022

La casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCLXIX.- Jacinto Pérez Maza, llegó al sector Loma Vieja, con las 40 reses recuperadas y todos los pastores vivos; fue un regreso lleno de vicisitudes, encontraron a grupo de pastos de una hacienda vecina; Melania Valverde Torres, ordenó beneficiar un torete para celebrar la recuperación de las reses....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de la Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el caporal Jacinto Pérez Maza, aplicando su basta experiencia, quien logró vencer a los cuatreros, quienes murieron en una trampa que les tendió, lo mismo hizo con los comerciantes ecuatorianos quienes también murieron y recuperó las 40 reses, más el dinero que pagaron los malos comerciantes a los cuatreros.... ..sigamos la historia........


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Jacinto Pérez Maza, era cruel y no aceptó que se rindan los comerciantes ecuatorianos, él no quería  sobrevivientes, por que ellos serían sus testigos y  enemigos, que siempre lo buscarían para la revancha o ajuste de cuentas, por lo que todos murieron bajo el poder de los machetes de los pastores y del mismo, que se batió con dos o más contrincantes al mismo tiempo.
El plan de ataque a los comerciantes ecuatorianos, le dio resultados óptimos a Jacinto, ya que si bien ellos intentaron defenderse y manejaban muy bien sus machetes; pero, no eran macheteros y parece que no tenían experiencia en la pelea de cuerpo a cuerpo que si lo aprendieron los pastores.
Por su puesto, también hubo heridos dentro de los pastores, cuatro de ellos tenían cortes profundos en sus cuerpos, pero no se morirían; por lo que Jacinto, desvistió el cuerpo muerto de un comerciante ecuatoriano y con la camisa la hizo trizas y esas tiras las unió y les dijo:
--- Muchachos, como aún están con miedo, quiero que mojen estas tiras (trapos) con sus orines para desinfectar las heridas de sus compañeros, ya que aquí no tenemos agua tibia.
Varios de los pastores, que aún se temblaban observando el campo lleno de cadáveres, ellos soltaron sus orines y empaparon los trapos y con esos "desinfectantes", Jacinto comenzó a limpiar la sangre de las heridas que aún afloraba; hubo reacción de los lesionados, que no aceptaban el "remedio casero" de los meados; por lo que Jacinto levantó la voz y ellos aceptaron el "remedio", ellos mismos se limpiaron la sangre, que efectivamente les cortó la hemorragia, quienes fueron asombrados por la práctica del caporal en el uso de los orines.
Con los lesionados, ya curados, Jacinto ordenó arrear las vacas de regreso, no le importó que pasen por encima de los cadáveres, pisoteándolos y allí quedaron tendidos y abandonados los muertos, esas tragedias solían presentarse con frecuencia, por que la justicia la ganaba el más fuerte.
Las vacas sin comer varios días y muy sedientas caminaban muy lento, ya amaneció, los caminantes lograron superar la enorme planicie y entraron al camino de regreso hasta que llegaron a la hoyada profunda que estaba llena de agua y pasto; pues, allí descansaron, sacaron el fiambre y los repartieron entre los 19 hombres, si saciaron el hambre y bebieron mucha agua; las reses recuperaron las fuerzas corporales con la panza llena de agua y hierbas verdes que mordisquearon en la hoyada.
Ahora, avanzaban más rápido, lo hicieron todo el día, nadie sentía cansancio, todos estaban contentos por el éxito alcanzado gracias a la habilidad de Jacinto, los pastores estaban sorprendidos de la astucia del caporal, que ellos siempre se morían de miedo para enfrentar a los cuatreros.
Llegó la noche, que siempre era oscura, y como el camino real estaba despejado, ellos siguieron caminando, las reses cooperaban, por que el olor al pasto las impulsaba a caminar más rápido, ahora esos animales eran los más empeñosos.
Felizmente no se encontraron con ningún transeúnte en todo el trayecto, Jacinto conversaba con los jinetes y decidieron apearse de los caballos para que monten los heridos que ya se habían recuperado, pero si necesitaban descanso; el caporal era un gran caminante en noche oscura y nunca se tropezó con piedras o montículos, muchas veces como bandolero caminaba  noches enteras huyendo de la persecución de hacendados vengativos que lo perseguían para hacer justicia por sus asaltos.
Inesperadamente, apareció la Luna llena que salió del Poniente y con sus rayos plateados favoreció a los caminantes que les iluminaba el sendero y las reses avanzaban más rápido, aún faltaba mucha distancia por caminar y nadie se rendía.
Pero, repentinamente al entrar a una pampa que conducía a una hoyada, encontraron a los 10 caballos de los cuatreros que ellos los arrearon para que huyan; pero, los equinos ensillados siempre esperaban a los jinetes que los monten y saber que dirección trotar; pero eso no era todo, sino que a las acémilas les bajaron las sogas y los amarraron en esa zona.
Jacinto, ordenó parar la caminata y que los pastores controlen a las reses para que no entren a la hoyada, que con toda seguridad allí los estaban esperando tendiéndoles una trampa; los pastores lograron controlar a las reses y como en esa pampa había pasto las reses comenzaron a mordisquear.
Entonces, Jacinto se reunió con los pastores y les dijo:
--- Muchachos, no sabemos quien detuvo esos caballos y los amarró; podría haber sido un pasajero que pensó que los animales huían y dejaron a los jinetes abandonados, quienes al rastrearlos los encontrarían o también fueron encontrados por cuatreros que reconocieron a las acémilas y las detuvieron para ser encontradas, tendiéndoles una trampa en la hoyada y curar viejas heridas que suelen recordar entre ellos; pues, no sabemos quien o quienes están en la hoyada y ya nos vieron aprovechando la iluminación de la Luna, por lo que tendremos que arriesgar y serán los mismos caballos que los soltaremos y los arriamos de tal manera que hagan tropel y nosotros esperamos fuera de la hoyada.
Jacinto, hizo una pausa y agregó:
--- No sabemos si nos están observando desde la hoyada, pero vamos hacerles creer que no les tememos y esperaremos la respuesta.
Jacinto, ordenó soltar los caballos, les subieron las sogas y los arriaron a chicotazos, las acémilas emprendieron la huida y entraron corriendo a la hoyada, se escuchó relinchos, pero nadie salió, era justo lo que esperaba Jacinto que suceda; confirmó aunque no del todo sus sospechas que en la hoyada había gente y eran jinetes, ya que un caballo relincha cuando ve a otro caballo extraño, pero también relinchan llamando a los compañeros;  también comprobó que los desconocidos los estaban observando, por esa razón dejaron pasar a los caballos sabiendo que iban sin jinetes.
Ahora, había que pensar en otro plan, para hacer frente a los desconocidos que desde la hoyada tumbados los estaban oteando todos los movimientos, y como no había otra solución que hacer frente al enemigo, el caporal decidió ir al ataque y con los tres macheteros que eran sus ayudantes, les dijo en voz baja:
--- Muchachos, tenemos que limpiar el camino y no hay otra alternativa que ir al frente, iremos los cuatro en parejas, uno mira a la izquierda y el otro a la derecha, con toda seguridad ellos saldrán del monte para atacarnos, pero ellos no saben que vamos preparados para enfrentarlos.
Igualmente, Jacinto con voz bajó reunió al resto de pastores y les dijo:
--- Muchachos todos ustedes desenvainen sus machetes y permanezcan fuera de la hoyada, nosotros lo jinetes iremos al frente y cuando escuchen mi voz, ustedes lo hacen arreando las reses.
Jacinto y sus tres pastares con sus machetes levantados y erguidos, avanzaron lentamente ingresando a la hoyada, afuera no se escuchaban signos de pelea.
Los cuatros siguieron avanzando, pero no encontraron contrincantes, les parecía raro o esperaban más tiempo para atacarlos o simplemente no había nadie en la hoyada.
Sólo se escuchaba el discurrir de la corriente de agua, el chirrido de los insectos y de vez en cuando el croar de una rana; pero, no habían humanos y llegaron a la corriente de agua, la oscuridad era peligrosa por los grandes árboles y como no había contrincantes, Jacinto usando su voz muy fuerte, gritó:
--- ¡¡¡¡ Muchachos avancen, los amigos no les harán daño !!!!
Pero, los enemigos no habían estado en el interior de la hoyada, sino afuera a los costados del camino y que cometieron un grave error y atacaron a los pastores que se defendieron; al escuchar la pelea Jacinto y sus hombres salieron y se enfrentaron a los desconocidos que no eran muchos y fueron doblegados con suma facilidad ya heridos soltaron sus machetes y gritaron:
--- ¡¡ No nos ataquen, somos amigos guardianes de un hacienda, creíamos que ustedes eran cuatreros !!
Jacinto, ordenó parar la pelea y efectivamente algunos pastores los reconocieron que eran trabajadores de una hacienda vecina y felizmente nadie estuvo herido de gravedad y fueron presentados a Jacinto como amigos; todos juntos continuaron la caminata, cruzaron la hoyada y al otro lado encontraron a los caballos esperándolos.
Jacinto, pensó los arreamos y nos esperaron, por lo que ordenó montarlos a los pastores más cansados, se había perdido un precioso tiempo; ya era de madrugada y a lo lejos se observó a Loma Vieja, ya las reses reconocieron su lugar y corrieron a los campos; que al llegar, Jacinto ordenó que los pastores descansen; pues, ya eran las 06:00 horas del día, el caporal fue al rancho, por que así le llamaban a la casa donde vivían los caporales; quien al llegar encontró que estaba ocupada durmiendo Melania hija del hacendado, por que se mantuvo afuera de la casa hasta que amanezca bien y cuando sucedió ella se levantó y al salir encontró a Jacinto que se había dormido sobre el poyo, ella lo despertó y le dijo:
--- Caporal me hubieses despertado, estás muy cansado.
Jacinto, le contestó:
--- Señorita Melania, no he dormido dos noches seguidas, si recuperamos las 40 reses; pero los peones están cansados y hambrientos, ellos han caminado día y noche y pelearon contra los cuatreros, nunca he visto gente decidida en favor de la hacienda.
Entonces, Melania ordenó a otros pastores que beneficien un torete para celebrar la recuperación de las reses, ya que ella las consideraba como perdidas....................
Continuaremos..................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 17 de julio de 2022

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DCLXVIII.- Jacinto Pérez Maza, aplicando su experiencia, logró recuperar las 40 reses robadas; para lo cual tuvo que enfrentarse a 10 cuatreros y a los comerciantes ecuatorianos.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el caporal Jacinto Pérez Maza, sus jinetes y los pastores del sector Loma Vieja, salieron a recuperar las 40 reses robadas; donde unos caminaron y otros trotaron y llegaron a la cima de una loma en noche oscura y detectaron movimientos de luces en una lejana loma de enfrente, que según Jacinto correspondía a un descanso que estaban haciendo los cuatreros con las 40 reses que robaron en Loma Vieja; como Jacinto desconocía esos lugares, él pidió información al pastor "Cara de brujo", quien contestó que llegar a ese lugar será caminando toda la noche y se arribaría a las primeras horas de la mañana... ..sigamos la historia....

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

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Jacinto Pérez Maza, siendo una bandolero con origen de ser un asaltante muy corajudo, él tenía que aplicar toda su experiencia como asaltante y pensar igual que los cuatreros; por lo que al ver las luces en el campo de esa lejana loma, era evidente que allí estaban los cuatreros por el movimiento de las luces, que si era un "mal presagio", por que ellos ya no estaban descansando, sino que probablemente estaban entregando las reses a comerciantes, y el movimiento significaba que estaban poniéndose se acuerdo en el monto del dinero que les pagarán y ellos recibirán; era una premonición que nunca falla; pues, ya se sabía donde están las reses, ahora era la cuestión: ¿Cómo recuperarlas?
Volviendo a la historia, Jacinto Pérez Maza, se frotó las manos al detectar a los cuatreros a tan sólo 8 horas de ventaja para ellos, por lo que decidió caminar toda la noche, si le favorecía el descuido de los cuatreros al encender mecheros, cuya iluminación se observaba desde lejanos lugares, aún así esas luces no eran una buena señal en los pensamientos del caporal.
Cuanta razón tenia Jacinto, que probablemente esa señal era, que los cuatreros estaban transfiriendo las reses robadas a otros que serían los comerciantes, que les compraban con esa modalidad, siendo culpables por sus "mal sanos negocios", cuya costumbre solía ser solamente por las noches sin presencia de testigos; pero, lo que no sabían ellos, que ya fueron localizados y tal vez no se saldrán con la suya con el proceso de la transferencia y como si fuese un negocio legal.
A veces, terminaban mal, con enfrentamientos de "vendedores y compradores" por no ponerse de acuerdo con la calidad de los animales y se perneaba por lotes y como la noche era completamente oscura no llegaban a un acuerdo; esta vez era un tiempo valioso para Jacinto para avanzar ganar terreno y atraparlos en el mismo lugar, todo indica que Jacinto logrará su objetivo.
Jacinto Pérez Maza y su gente, avanzaban motivados, que ya tenían a tan solo unas horas a los cuatreros, las luces seguían en movimiento; ellos (cuatreros) estaban muy confiados que nadie los siguió por el terror que crearon en Loma Vieja, y que el robo será exitoso; aún así, para Jacinto se tenía que pensar bien como se atacaría para sorprender a los cuatreros quienes estaban armados y decididos a todo para defender su botín.
Siendo, aproximadamente las 04:00 horas de la madrugada; Jacinto y sus hombres llegaron a la inmensa planicie en donde se había observado las luces, pues, allí continuaban eran buenas y malas noticias al mismo tiempo; por que según Jacinto, la transferencia ya se habría realizado y ya habrían "nuevos dueños", quienes esperaban la claridad del día para arrear el ganado.
Jacinto, y sus jinetes se apearon de sus caballos, él se reunió con todos los hombres y en voz baja los ordenó:
--- Muchachos tenemos ventaja en la oscuridad que nos permitirá dar la sorpresa, cada uno llevará su machete en alto (erguidos) y a mi voz cuando diga: ¡¡¡ Ataquen muchachos !!!, ustedes se lanzarán contra los hombres, no tengan miedo, corten el cuerpo, dirijan sus machetes a la cabeza, no les daremos ventaja ni que desenvainen sus machetes.
Luego, tomando la iniciativa, ordenó un contingente de 10 hombres con él a la cabeza y avanzaron con el cuerpo inclinado para no ser detectados y comenzó el avance caminando lentamente casi a tientas.
Pero, sorpresivamente se escucharon voces que llegaban en sentido contrario, eran jinetes, por lo que Jacinto ordenó tumbarse al suelo, colocándose a los costados del camino; el caporal supuso que eran los cuatreros que regresaban después de haber entregado el ganado.
Pues, no se equivocó, por que los desconocidos jinetes, confiados y llenos de la confianza que les permitió lograr su objetivo, ellos levantando la voz propalaban frases y se reían con los bolsillos llenos de monedas "mal venidas".

ATAQUE POR SORPRESA:
Jacinto, con señales esperó que avancen, por su experiencia sabía que el tercer jinete en el avance era el jefe; él calculó ese avance, llegó el primer jinete riéndose muy feliz, siguió el segundo y cuando avanzó el tercero, se levantó y ordenó:
--- ¡¡¡ Muchachos ataquen a los cuatreros !!!
Los diez hombres con sus machetes, atacaron sorprendiendo a los jinetes que fueron lanzados por los aires por los caballos asustados que corcovearon desorientados, era un momento trágico para los jinetes quienes tumbados y golpeados no tuvieron tiempo para levantarse, fueron masacrados por los afilados machetes de los pastores y la destreza de pelea del caporal y los mataron a todos, algunos de los pastores tenían sentimientos encontrados muy dolidos por el asesinato de sus compañeros en Loma Vieja, que hicieron una carnicería en los cuerpos caídos; por lo que Jacinto tuvo que contenerlos terminando el ataque.
Jacinto, controló al caballo del que se presumía sería el jefe y bajó el bolsico y en efecto era cierto por que estaba lleno de billetes que habían sido recibidos de los comerciantes ecuatorianos; por lo que juró recuperar el ganado; ahora con la victoria de su lado, llamó a todos los hombres para ir por el ganado, que será otra lucha, por que no se sabía que armas tenían esos comerciantes, que seguramente ya se pusieron en guardia al escuchar los alaridos y gemidos de los cuatreros.
Pero, los comerciantes estaban muy tranquilos, no se dieron por aludidos por los gritos que escucharon, ya que ellos conocían que los cuatreros en la repartición del botín se originaban desencuentros, si comentaron así:
Uno de ellos dijo:
--- Esas gallinas (apodo despectivo contra los peruanos) ya están cacareando antes de poner los huevos, seguro que el jefe como gallo macho quiero todo para él y empezó la bronca.
Otro, agregó:
--- ¡¡¡ Bueno que nos importa a nosotros !!!, si ellos se matan no es nuestro asunto.
Y un tercero, añadió:
--- Nosotros ya tenemos las reses, esperaremos que amanezca y arrearemos...
Este dialogo muy despreocupado estaba lejos de ser ciertas esas conjeturas, que favorecían a los planes de Jacinto Pérez Maza, para recuperar las reses, quien se reunió con todos los hombres felicitándolos por el coraje y que hicieron un buen trabajo, para casi totalidad de ellos era la primera vez que se enfrentaban a los cuatreros por que les temían; ahora, se dieron cuenta que eran unos hombres cobardes y que ellos eran más valientes de lo que se creían; con ese coraje y valor escucharon al caporal, quien les dijo:
--- Muchachos, nosotros somos 19 hombres, desconocemos cuantos serán los comerciantes, vamos avanzar a pie, soltaremos los caballos de los cuatreros y nuestros caballos serán amarrados en los troncos o piedras, tu "Cara de brujo", dirigirás a cinco hombres, tu "Macetudo" llevarás a otro grupo de cinco hombres y el resto que somos ocho los dirigiré yo, el ataque será horizontal, por lo que nos abriremos, la pampa nos favorece, igual avanzaremos con el cuerpo gacho(inclinado hacia adelante) para no ser detectados, cuando estemos juntos nos tumbaremos al suelo y desde allí calcularemos la cantidad de esos hombres, yo daré las señales del avance la mano derecha será hacia adelante que será transmitida por la oscuridad de hombre por hombre; tenemos que avanzar, por que ya llega el día y no podremos sorprenderlos a los contrarios(enemigos).
Todos se abrieron y avanzaron por la pampa, el movimiento de las luces seguía en los confiados comerciantes, quienes se creían que hicieron el negocio de su vida, comprando 40 reses completamente baratas y de excelente calidad; pero, hay un adagio que dice: "Todo lo barato, siempre termina caro".
Por que Jacinto y sus hombres avanzaban y lo hacían con suma facilidad que no los detectaron y ya llegaron a las inmediaciones donde descansaban los ecuatorianos y las reses; estos si eran numerosos Jacinto observó que un grupo de hombres desparramados cuidaban a las reses para evitar que huyan y junto al fogón que se había levantado una llamarada, donde había un grupo de hombres sentados, y no se podía precisar cuantos eran, y como ya no había marcha atrás, se escuchó los lejanos quiquiriquíes de los gallos.
Jacinto, calculó que eran tan sólo unos 20 metros que los separaba de los comerciantes, no se podía levantar y ordenó avanzar serpenteando y evitar que los descubran  la luz de los  mecheros, avanzaron en completo silencio y llegaron a un metro del primer hombre, quien misteriosamente apagó su mechero.
El plan secreto de ataque horizontal era astuto, por que el enemigo creería que son muchos atacantes y en total desorientación serían presa fácil de los invasores.
Entonces, sorpresivamente Jacinto se levantó y gritó:
--- ¡¡¡ Muchachos ataquen a los monos !!!
Todos los 19 hombres se levantaron y atacaron a los guardianes de las reses, que no tuvieron tiempo de responder y cayeron heridos al suelo, los hombres del fogón se levantaron eran tan sólo cinco y desenvainaron sus machetes, por lo que empezó un combate cuerpo a cuerpo, el que era muy experto Jacinto y sus tres jinetes conocidos como los mejores macheteros, todos enfrentaron a los ecuatorianos que también  eran expertos peleadores, Jacinto se enfrentó a dos que peleaban con férrea resistencia; pero él, impuso su experiencia y los venció degollándolos en el acto.
Los sobrevivientes, gritaron rindiéndose, pero Jacinto no quería testigos vivos, ni nuevos atacantes, él hizo oídos sordos y siguió atacando, hasta que sólo se escuchaba alaridos y gemidos moribundos.
Jacinto, hizo alto cuando todos los ecuatorianos estaban muertos o moribundos, si hubo heridos dentro de los pastores......................
Continuaremos......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 10 de julio de 2022

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DCLXVII.- Jacinto Pérez Maza, ya actuando como caporal tuvo cierta oposición de los trabajadores de Loma Vieja, él levantó la voz y los obligó seguirlo para recuperar el lote de 40 reses robadas...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; el bandolero Jacinto Pérez Maza, quien logró convertirse en caporal de la hacienda "La Encalada Vieja", propiedad del hacendado Miguel Valverde Torres, quien con su hija la señorita Melania Valverde Torres, esta última estuvo de acuerdo con las exigencias que impuso Jacinto para aceptar el cargo de caporal, quien de inmediato se puso a trabajar...............  ..sigamos la historia..............


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. 
Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Don Miguel Valverde Torres, era un adinerado hacendado, viudo, con una hija la señorita Melania Valverde Torres, que le aseguraba la continuidad de la propiedad y ella gracias a un golpe de suerte pudo identificar al bandolero Jacinto Pérez Maza (ellos desconocían su origen del asaltante), que lo contrataron como caporal, aprovechando que este asaltante cambió de parecer en abandonar las acciones de bandolero por un trabajo honrado y con poder que le permitirá desarrollar toda su experiencia adquirida en sus 30 años de edad.
Volviendo a la historia, el flamante caporal Jacinto Pérez Maza, fue invitado a compartir el desayuno con el hacendado y su hija; ellos comieron lentamente, era costumbre familiar que los alimentos eran un don de Dios, jamás se comen con gula; no se sabe si Jacinto, pensaba lo mismo; probablemente él no creería en Dios, durante la sobremesa, si hubo muchas preguntas sobre la vida del flamante caporal, era una rutina normal por que recién lo estaban conociendo.
Don Miguel, si conocía el lugar de nacimiento de Jacinto, Marripú, que no era precisamente un lugar apacible, sino cuna de asaltantes y gente pendenciera; que si le llamó la atención a don Miguel, la sinceridad de Jacinto, por que él pudo nombrar otro lugar.
Don Miguel, quería un "brazo derecho", que lo ayude a controlar su hacienda; por que ya los años avanzaban, él tenía 65 años de edad, seguía viudo; después de la muerte de su esposa ya no se casó de nuevo, pero, no lo necesitaba por sus amantes que le abundaban que eran las hijas de los trabajadores o las viudas; él, era un empedernido conquistador, siempre lo fue cuando estuvo casado, nunca fue fiel en su matrimonio; pero, si era un dócil esposo y adoraba a su compañera, jamás hubo un lio serio entre ellos, que un simple cruce de palabras sin herir sentimientos; su habilidad de cazador de mujeres lo guardaba en absoluto secreto.
Tanto así, que su adorada hija, seguía creyendo en la fidelidad de su padre que le guardaba a su esposa aún después de muerta, ella nunca le cuestionó que muchas veces no dormía en casa; lo consideraba como normal en el cumplimiento de sus deberes como hacendado; pues, en esa casa había cariño y afecto entre padre e hija y todo funcionaba bien con excepción que a veces Melania exigía más poder.
Melania, era una joven mujer que frisaba algo más de 30 años de edad, ella tenía carácter fuerte, que no se le conocía enamorados, si desfilaron varios pretendientes, quienes eran hijos de adinerados comerciantes ecuatorianos; pero, que nunca lograron conquistar su corazón; igual fracaso tuvo un costeño nativo de Piura, era un caza fortunas, quien llegó a visitar la hacienda, se quedó varios días, ella lo sometió a una prueba y él falló, por demostrar su ambición antes de tiempo sin haber afianzado la amistad y ni crear sentimientos de amor, ella le pidió que se vaya de la casa hacienda.
Volviendo a la historia; ellos terminaron el desayuno, quienes al salir al patio, ya habían cuatro caballos ensillados y tres peones son sus sombreros y ponchos puestos, eran los jinetes que acompañarán a Jacinto; su caballo junto al de Melania ya pastaban en una inverna reservada para las acémilas de la hacienda.
Entonces, don Miguel, dirigiéndose a Jacinto, le dijo:
--- Caporal Jacinto, se ha elegido a tres jinetes que te acompañarán al sector Loma Vieja, ellos llevan machetes al cinto como arma de defensa, son los mejores macheteros, cada uno de ustedes lleva una talega de fiambre en su bolsico, y se agregó 2 chavetas; igualmente colgadas en la silla van dos betas (sogas de cuerpo trenzadas) y el caballo que lo montarás es el más fuerte, algo brioso hasta que conozca al jinete que lo monta; este animal es uno de los mejores reservados de la hacienda y es muy inteligente.
Jacinto, agradeció la confianza del hacendado y pidió permiso para ir al campo a hacer sus necesidades fisiológicas, que fue todo un alivio, ya que no hizo cuando cabalgaba junto a Melania.
Jacinto, al regresar, muy aliviado de su cuerpo, pero ya no estaban el hacendado ni su hija; dio una mirada fija a sus compañeros jinetes, que le recordaron a sus compinches y para poder diferenciarlos, actuó a su propio estilo de bandolero y asaltante, les puso un apodo, así:
--- Muchachos yo los conoceré a ustedes por un apodo, al más grade lo llamaré: "Orejas grandes", al más grueso lo llamaré "Macetudo" y el último más pequeño lo llamaré "Cabeza chica"; no sé si les gustará pero son sus características corporales que ustedes y yo nos identificaremos con su apodo, nunca mencionaremos nuestro nombre, por que dentro de la hacienda, puede haber gente que conoce a los cuatreros, tenemos que ser muy reservados y callados, siempre hablaremos lo necesario; en muchos sitios donde llegaremos me presentarán como un compañero más, seré el caporal sólo en la mente de ustedes, pero cuando enfrentemos al contrario(enemigo), seremos los luchadores y lo destruiremos.
Ellos salieron siendo aproximadamente las 10:00 horas de la mañana, que si hubo una sorpresa, cuando Jacinto picó la panza de su caballo, este corcoveó repentinamente con la intención de expulsar por los aires al jinete que no lo conocía; pero, el equino no pudo con la astucia de Jacinto, quien acostumbrado a montar tantos caballos, él era un jinete cuajado y no fue sorprendido, quien se había agarrado de la silla y apegó las piernas a la panza del caballo, pisando con fuerza los estribos imponiendo su voluntad le levantó la rienda y con la cabeza del caballo arriba, le dijo:
--- "Amigo, seremos compañeros de por vida, compórtate bien por que soy tu amo y yo te mando.."
Un caballo muy inteligente, parece que entendió el lenguaje de su nuevo jinete, ya no corcoveó, se mostró dócil.
Los tres jinetes, se quedaron sorprendidos de la tranquilidad que Jacinto exhibió y dominó al rebelde y brioso caballo, que cedió y se volvió como una mansa paloma; después todos cabalgaron con normalidad; el jinete conocido como "Macetudo", tomó la delantera por que conocía el camino, el trote era largo y demandaría un tiempo de algo más de una hora y media; en el trayecto en el interior de la enorme hacienda; Jacinto fue conociendo los sectores, al mismo tiempo se encontraron con los pastores y agricultores y desde luego sus caporales, quienes hablaron ligeramente con Jacinto, quien aprovechaba para hacerse conocido.
Los trabajadores que miraban desde lejos a los cuatro jinetes, lo hacían con cierto recelo hacia Jacinto, que sabiendo que era el nuevo caporal, ellos temían que sea un hombre duro y cruel, ya que él era ligeramente alto de estatura medía algo más de 1.70 mts, era corpulento pero no obeso, de mirada sería y fija; pero, en realidad Jacinto era un hombre justo; claro estás, realmente era un corajudo para enfrentar a los peligros, era la condición básica, para que sea un caporal responsable.
Pasadas las 12:00 horas llegaron al sector Loma Vieja, aquí no había caporal, por que fue asesinado y después mataron a dos pastores; Jacinto encontró a la gente confundida y temerosa, incluso ellos se habían escondido cuando los vieron que venían en la loma del frente; antes de llegar fue el jinete "Macetudo", quien lo presentó como el nuevo caporal y con toda tranquilidad se inició el diálogo, por lo que el pastor que reemplazó al finado líder, que lo conocían como "Cara de brujo", por tener una mirada siempre asustada y le dijo:
--- Señor Caporal, usted ha venido a tiempo, por que los muchachos están completamente asustados, los cuatreros que nos visitaron, fueron tan audaces que nunca esperaron la noche, todo lo hicieron de día claro, mataron a nuestros dos compañeros, sin que ellos hayan opuesto resistencia y arrearon justo 40 reses que las habíamos rodeado(juntado) para cambio de potreros, hicimos el trabajo para los cuatreros y se fueron tranquilamente, nosotros y los demás no actuamos.
Jacinto Pérez Maza, encontró algo inconsistente con la narración del encargado "Cara de Brujo", quien al mencionar: "Nosotros los demás no actuamos...", pero sin perder la calma le pregunto:
--- Hombre, ustedes pudieron impedir el arreo de las reses ¿Por qué no actuaron?, o algo impidió hacerlo...
El aludido "Cara de brujo, respondió:
--- No señor, estuvimos en la loma de enfrente y ellos estaban armados con machetes y temíamos que también nos matarían.......
Jacinto Pérez Maza, no satisfecho con la respuesta, le dijo:
--- Hombre, pues vamos a recuperar ese ganado robado, tu y los pastores nos acompañarán, lo harán a pie y con sus machetes al cinto...
El hombre, hizo oposición y respondió:
--- No señor, si estuviese aquí don Miguel no permitiría que sus pastores vayan al fuego, creo que nadie lo seguiría.....
Pero, Jacinto le interrumpió y replicó levantando la voz:
--- ¡¡¡ Hombre, ahora cambié de parecer, ya no te invito sino que te ordeno, si nadie me sigue perderá su trabajo, aquí mando yo y se cumplen mis órdenes !!!!....
Ante la actitud determinante del nuevo caporal, los pastores se reunieron a su alrededor armados con sus machetes que era la única arma de defensa y ataque y partieron en grupo, que con mala gana los dirigía "Cara de brujo", por que fue él quien vio la ruta que tomaron los cuatreros, los caminantes siguieron, quienes al llegar a una hoyada muy profunda, que era el lugar más temido por cualquier viajero, por lo que Jacinto, hizo un paro, él conversó con la gente y los distribuyó de tal manera, que el primer grupo en entrar será 10 hombres, después de un rato le seguirán otro grupo de 5 pastores y finalmente los cuatro jinetes que lo incluía a él.
Todos cruzaron la hoyada de acuerdo al orden establecido y si encontraron guano de res aún fresco, que le animó a Jacinto y presumió que se podría alcanzar a los cuatreros; todos siguieron avanzando al otro lado de la hoyada en la misma formación, caminaron toda la tarde y llegó la noche que era oscura; ya no se podría rastrear, pero tampoco se hizo un paro; ya que el camino era único, casi a tientas se caminó cruzando lomas y pampas, cuestas y bajadas, que al subir una cuesta casi empinada y llegando a la cima ellos avistaron al frente un cerro lejano que en un punto habían luces que se movían.
Entonces, Jacinto con amplia experiencia que no se podía saber si eran casas o campo abierto el origen de esas luces, inició una conversación con los agotados y cansados pastores y les preguntó:
--- Muchachos, ustedes conocen las faldas de ese cerro lejano, hay luces que no podría ser una casa, están en el campo. ¿Cuánto tiempo nos demorará llegar a esas luces, por que si no me equivoco allí están los cuatreros muy confiados descasando con las reses?...
El "Cara de brujo", le contestó:
--- Señor caporal, creo que llegar a ese lugar, será caminar toda la noche y tal vez en las primeras horas del nuevo día los alcanzaremos...................
Continuaremos.........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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